Holeuuuu, de nuevo yo, si yo soy como que le puedo decir, la lluvia (Depende de donde me leen, dejen en sus comentarios de donde me han comenzado a leer), Si como la lluvia... Bueno en fin traigo una nueva adaptacion porque muy a pesar de muchas aunque estaba creciendo el cariño de "X Despecho" decidi no dejarme vencer solo porque el libro ya no estaba en la categoria gratuita, Aqui les vengo con algo nuevo bonito y gratis POR SUPUESTOO... Sin mas que añadiros, creditos a Rumiko Takahashi por tan maravillosos personajes y Creditos a Sheery por tan maravilloso libro (Cof cof solo espero no lo ponga en venta porque si no llorare cof cof)
ENTRE TUS MANOS
Capitulo I
Suspiré cerrando los ojos recostandome en la silla, me sentía bastante cansada, hoy había sido un dia bastante ajetreado acompañando a mi jefe a varias reuniones muy aburridas, algunas dentro de la empresa y otras fuera.
Abrí los ojos sobresaltada ante el sonido estridente de algo de cristal rompiéndose en el suelo, miré hacia la puerta que tenía adelante, me levanté soltando otro suspiro, me acerque a la puerta tocando tres veces, abrí sin recibir respuesta alguna, vi a mi jefe mirando por el ventanal con las manos guardadas en los bolsillos de su pantalón, pasé mi mirada por el suelo hasta ver un vaso roto.
Me acerque hacia el vaso, me agache recogiendo con cuidado los trozos de cristal, suspiré como por decima vez en lo que llevaba de rato, recogí lo mas rapído que pude, me cercioré de que no quedara ningun cristal, me levante, volví a mirarlo, no se había movido en lo absoluto, parecía enfadado, di media vuelta saliendo de su despacho, antes de cerrar la puerta, me mordí el labio dándole una ultima mirada.
Era alto, de cuerpo musculoso, sus ojos eran dorados de mirada penetrante, su cabello blanco siempre bien peinado, una barbita bien cuidada, nariz perfilada, labios carnosos, trasero bien puesto, sin lugar a duda era un hombre muy atractivo, no por nada siempre aparecían en los primeros puestos en las revistas del corazón, como uno de los hombres más guapo, lo denominaban "un soltero de oro", pero no solo por lo guapo que era, sino también, por lo millonario, era codiciado por muchas mujeres, pero él pocas veces le hacía caso a alguna, eso daba hincapié a que circularan muchos rumores acerca de su sexualidad o vida amorosa.
A sus 30 años de edad, Sesshomaru Taisho estaba considerado uno de los jovenes mas ricos del mundo, era el dueño absoluto del mayor banco de inversiones, el cual generaba millones al año, y no contento con eso, también era dueño de una cadena de hoteles bastante famosa y lujosa.
Pero todo lo atractivo que tenía se iba por el retrete con su caracter tan podrido, siempre estaba de mal humor, era un hombre frío, cruel, arrogante, déspota, si tenía la oportunidad de aplastarte como a una cucaracha con tal de conseguir su objetivo, lo haría sin que le temblará el pulso, tenía grandes influencias, el, era la clase de persona con la que no quisieras tener tu vida enredada por ningun motivo.
Todos sus empleados le teniamos miedo, trabajar para él, era muy estresante, estabamos bajo constante presión, no podíamos cometer ningun error, de lo contrario, te ganarías tu primer Strike, solo se tenía permitido tener 3, al siguiente, no hacía falta que esperaras a escuchar de su parte que etsbas despedido, pues lo estabas automaticamente.
Para mi desgracia, yo tenía dos, y cada dia temía cometer el tercero, el primero me lo gane por mi propia torpeza, solamente llevaba trabajando dos semanas para él, tropecé con su alfombra haciendo que el café que llevaba en mano, se derramará sobre el y sobre todo lo que tenía sobre su escritorio.
Ese dia me grito tantas cosas, y ni una de ellas era bonita, en silencio aguantadome las ganas de llorar, soporte todo lo que decia hasta que finalmente me echo de su despacho, llore en el servicio llena de impotencia y rabia, en mi vida me habían tratado tan mal como él lo había hecho.
Quise dejar el trabajo, pero no lo hice, era mi primer empleo, iba a aguantar, y no le iba a dar el gusto de verme derrotada, así que me limpie la cara y volvi a mi mesa intentando ser eficiente.
Así pase un año entero, esforzándome por mejorar, y no cometer errores, con esfuerzo lo logré, pero muy a mi pesar gane el segundo, por culpa de la chica con la que tenía un romance en ese tiempo.
FLASHBACK
Miraba el pasillo esperando a Kagura Fusco, la nueva "novia" de mi tan adorado jefe, la había visto una sola vez, y era una chica muy odiosa, el resonar de unos zapatos de tacón, me hizo suspirar, apareció y nada mas enfocar su vista en mi, me lanzo una mirada de desdén.
— Buenos dias, señorita Fusco. — Salude forzando una sonrisa, cuando llego a mi altura.
— ¿Y Sesshomaru? — Pregunto sin mas, respire hondo.
— El señor se encuentra reunido, ha pedido que por favor lo espere aqui. — Dije señalando los sillones color crema.
— Mejor lo espero en su despacho. — Comento pasando a mi lado, pero rapidamente la agarre del brazo, ella me miro con el ceño fruncido.
— ¿Quien te crees que eres para tocarme? — Cuestiono soltandose de mi agarre con brusquedad mirandome con asco, me mordi un momento la lengua para no soltarle ningun insulto.
— Lo siento mucho, señorita, pero de verdad que no puede pasar. — Suplique a lo que ella sonrio con arrogancia, se acerco a mi con aire "intimidante".
— Que te quede claro, querida, soy la novia de Sesshomaru, y futuramente su mujer, nadie absolutamente nadie puede decirme donde puedo pasar o no. — Dijo en tono amenzante, giro sobre sus talones y antes de que pudiera volver a detenerla, abrio la puerta haciendo que todos voltearan a mirarla. — Oh lo siento cariño, tu secretaria no me dijo que estabas reunido. — Comento con falsa inocencia, con cierto temor mire a mi jefe, sus ojos centelleaban de pura rabia, trague saliva sabiendo que se vendría un gran regaño, quise decir algo en mi defensa, pero sencillamente no salia ningun sonido de mi boca.
— No hay problema Kagura, espera fuera a que termine la reunion. — Ella asintio como un cachorrito, se dio la vuelta mirandome con burla, paso a mi lado golpeandome el hombro. — También puede retirarse, señorita Higurashi. — Asenti despacio, su tono de voz habia hecho que mi cuerpo temblara. — Hablaremos mas tarde. — Me detuvo unos instantes, cerre los ojos sintiendo como se iban humedeciendo, cuando cerre la puerta me recoste en esta.
— Traeme un té. — Ordeno sentada en uno de los sillones con las piernas cruzadas mirando su movil, aprete los puños con fuerza.
Conte mentalmente intentando controlar mis ganas de agarrarla de su cabello rubio teñido y arrastrarla por el pasillo hasta el agotamiento, respire hondo yendo hacia la cocina a preparar el madito té, mientras lo preparaba me vi tentada a ir al cuarto de mantenimiento, agarrar un poco de matarratas y cambiarlo por el azucar, deseche esa idea ilegal, y simplemente escupi en su té.
END FLASHBACK
Suspire, recordando aquello con molestia, al muy desgraciado poco le importo mis explicaciones, me gane un regaño enorme y mi segundo Strike, lo peor de todo, es que ese mismo dia corto su relacion con ella, sacudi mi cabeza alejando esos recuerdos, de nada me servia llorar sobre la leche derramada, muchas veces me planteaba dejar este empleo, pero no podia, pagaban demasiado bien, no podia dejarlo, no cuando mi familia tenia una deuda, no cuando la vida de mi hermano dependia tambien de este sueldo.
— ¿Almorzamos? — Me sobresalte al escuchar la voz de mi compañera Rin, sonreí mirandola, ella era una de las pocas personas de la empresa con las que habia hablado.
— ¿Que haces tu por estas alturas? — Pregunte un tanto desconcertada.
— Invitarte a comer, vamos. — Mire mi reloj, me sorprendí al ver que era la hora de comer, y no me habia dado cuenta.
Me levante agarrando mis cosas, mientras hablabamos caminando hacia el ascensor, una vez llegamos a la cafeteria, pasamos por el buffet agarrando algo de comer y nos sentamos en una mesa vacia.
— ¿Tu que opinas del nuevo rumor? — La mire sin entender mientras comia. — ¿No lo has oido?
— Rin, trabajo en la ultima planta, allí estoy sola con el ogro, lo unico que escucho son sus gritos y las cosas que rompe cuando esta enfadado. — Dije a lo que ella empezo a reir.
— Cierto... Dicen que es impotente. — Casi me ahogo con la bebida al escuchar aquello. — Que por eso las novias le duran tan poco.
— ¿En serio dicen eso? — Pregunte incredula a lo que ella asintio. — Wow... — Fue lo unico que fui capaz de decir, estaba atonita.
— Yo no me la creo, él debe ser una maquina sexual.
— ¡Rin! — Exclame mirandola con diversion.
— Vamos, ¿nunca lo has imaginado? — Pregunto con una sorisa picara mientras subia y bajaba sus cejas haciendome reir.
— ¿Estas loca? por supuesto que no. — Mentí desviando la mirada, claro que lo habia hecho, al principio, antes de conocer su caracter de mierda.
— ¿No? Pues yo si, tiene un cuerpo que parece esculpido por los mismisimos dioses, esos labios que parecen gritar besame... — Dijo cerrando los ojos como si estuviera imaginandolo, mi risa se intensifico.
— No niego, que sea un hombre muy atractivo. — Dije algo mas calmada, suspire recostandome en la silla. — Pero con ese caracter tan podrido que tiene, Sesshomaru se me hace el hombre mas feo del mundo, ademas es un completo imbecil. — Comente haciendo que riera.
— Un caracter podrido y un imbecil... me encanta saber la opinion que tienen mis empleados sobre mi. — Ambas nos quedamos paralizadas, gire mi cabeza mirandola, Rin miraba hacia atrás completamente palida, trague saliva con dificultad, despacio me fui dando la vuelta encontrandome con esos ojos dorados, que me contemplaban con una gran frialdad.
— Sé... Señor, yo... —
— A mi despacho. — Interrumpio mi tartamudeo dandose vuelta.
— Estoy jodida, ¿Como pude ser tan estupida? — Susurre dandome un golpe en la frente con la mano.
— Lo siento, si yo no hubiera abierto la boca, deja que hable con el.
— Es mi culpa, yo lo insulte, no tu, ademas, ¿Que conseguiras con ir y culparte?, no conseguiras nada, quizas que te ponga el strike a ti, y eso no te conviene, recuerda que tienes una niña que mantener. — Dije mirandola con una pequeña sonrisa, me levante agarrando mis cosas, caminando hacia la salida.
Llevaba unos minutos mirando la puerta de manera frente a mi sin atreverme a llamar, quizas, si no entraba, el se olvidaria del asunto, suspire sacudiendo la cabeza, el jamas dejaria pasar esto, tanto si entraba como si no, estaba despedida, pues el podia aceptar tres errores, pero no insultos hacia su persona.
Respire hondo unas cuantas veces intentando controlar mi nerviosismo, con nerviosismo levante la mano llamando dos veces a su puerta, no obtuve respuesta del otro lado, eso me hizo sentir cierto alivio.
— Adelante. — El alivio que senti hacia un segundo, se habia ido al diablo, mordi mi labio inferior con fuerza, volvi a respirar hondo abriendo la puerta, al entrar lo encontre sentado en su sillon, con los codos apoyados en la mesa. — Sientese. — Asenti desviando los ojos, sintiendome mas nerviosa ante su mirada penetrante, cerre la puerta detras de mi, camine hacia la silla sintiendo mi cuerpo temblar, y me sente.
— Señor... Yo... Siento mucho todo, por favor no me despida. — Suplique mirando sus ojos encontrando un bloque de hielo, sin despegar la mirada, coloco delante de mi unos papeles, los cuales mire con miedo temiendo que fuera mi despido.
— No lo hare, a cambio de que acepte mi propuesta.
— ¿Que propuesta? — Pregunte mirandolo confusa, una sonrisa ladeada aparecio en su rostro.
— Casese conmigo. — Me quede en shock, ¿realmente habia escuchado bien?, sacudi ligeramente la cabeza.
— Disculpe pero... ¿Me ha pedido que me case con usted? — Pregunte incredula.
— Asi es, necesito una esposa, y eres la mas indicada para esa funcion.
— Creo que ha perdido el juicio, ¿es esto una broma? — Pregunte mirando a todos lados en busca de camaras o algo, pero no habia nada.
— Lleva tres años trabajando conmigo, sabe de sobra que nunca bromeo.
— Lo se, solo es que... No lo entiendo, ¿por que yo? — Pregunte anonadada.
— Por sus palabras escuchadas recientemente, se que no se enamorara de mi... Ni yo de usted, como es evidente. — Dijo mirandome con cierta burla, sonrio de lado con arrogancia.
Frunci el ceño por sus palabras, ¿Que diablos queria insinuar con esas palabras?, mordi el interior de mi boca para no soltar alguna barbaridad que complicara mas mi situacion, respire hondo y le mire con firmeza.
— No me voy a casar con usted. — Me levante, di media vuelta dispuesta a salir de ahi.
— Entonces, considerese despedida. — Mis pasos se detuvieron en seco, asenti girandome encogiendome de hombros.
— Pues perfecto, estoy despedida. — Dije a lo que una sonrisa maliciosa comenzo a formarse en sus labios, un escalofrio me recorrio por toda la espalda, conocia esa sonrisa a la perfeccion, solo a ponia cuando estaba a punto de conseguir lo que queria.
— ¿Segura que no desea aceptar? — Cuestiono con cierta burla. — Porque si acepta... yo me encargaría de paga las deudas que tiene tu familia por los medicamentos de tu hermano, e incluso, hacerme cargo de esa operacion pendiente que tiene.
— ¿Como sabe de mi hermano? — Pregunto mirandolo con suspicacia.
— Soy el jefe, debo saberlo todo de mis empleados.
— Mi hermano, mi familia, pertenecen a mi vida privada, y ahi usted no tiene derecho alguno. — Me cruce de brazos con el ceño fruncido, el volvio a sonreir haciendo que mi enfado aumentase mas.
— En eso tiene razon, pero, si quiero que una persona haga lo que yo quiero... Me toca investigar. — Me guiño un ojo mientras se ponia de pie, guardo sus manos en los bolsillos de su pantalón, despacio se fue acercando con cierto aire intimidante.
— ¿Me esta chantajeando? — Cuestione atonita.
— Chantaje... Que palabra mas fea. — Comento con burla.
— ¡¿Como diablos quiere que llame a lo que me esta haciendo?! — Exclame llena de rabia, revolvi mi cabello, respire hondo, contando mentalmente intentado recuperar mi calma.
— Llamalo trueque... Tu te casa conmigo, y yo, me hago cargo de deudas y, que tu hermano sea operado cuanto antes.
— ¿Y si no acepto? — Sus ojos brillaron con Intensidad, termino de acercarse a mi, su mano se poso en mi menton haciendo que sus ojos dorados chocasen con los mios color chocolate, el aroma de su perfume inundo mis fosas nasales haciendo que algo en mi estomago se removiera inquieto.
— De no aceptar, convertire tu vida en un verdadero infierno Kagome, y hare que tu hermano, jamas logre esa operacion, y que el suministro de medicamento para que siga con vida... Bueno, se cancele. — Susurro de forma hostil en mi oido, senti como la sangre se me helaba, la inquietud que estaba sintiendo mi estomago hacia un instante, fue reemplazado por un escalofrio de pavor, que recorrio todo mi cuerpo.
Dio unos pasos hacia atras sin dejar de mirarme, y con una gran sonrisa de triunfo en su rostro, el, lo sabia, me habia atrapado, yo, ya era suya, me tenia completamente, entre sus manos.
No se que par esta pero Daemon y Rhaenyra o estos dos, como sea quien llama trueque a esa clase de chantaje, claro yo acepto que el tipo esta como diosito manda pero coño tampoco asi... No se pasen por favor, pero con eso levanto los animos perdidos despues de ya no seguir con "X despecho" Esa novela que tanto cariño habia cogido me dolio hasta el alma ya no poder seguirla pero ni modo algun dia cuando tenga dinero comprare el libro cuando ya salga a la venta, por mientras NI MODO, espero hayan disfrutado su lectura, si alguien ve House de Dragon hagamelo saber en los Reviews necesito personas para comentar como va la serie hasta ahora, y no se olviden comentarme de donde me leen a ver si en el siguiente capitulo comienzo a dejar unos cuantos saludillos...
Las adora
Padicornio Azul
