Capítulo 16
Sehrazat se despertó súbitamente con el sonido del móvil de Onur y se encontró enredada con sus piernas y las sábanas.
Lanzó una risita feliz y cuando giró la cabeza lo vio profundamente dormido. Sintió algo de culpa, pero seguramente se trataba de algo importante y entonces se movió un poco…
-Onur…- le dijo y él abrió los ojos de golpe.
-¿Qué? - contestó sobresaltado.
-Tu móvil…- dijo y señaló la mesa de noche, en donde descansaba el ahora ruidoso teléfono.
-Sí…- dijo y giró para atender la llamada.
Sehrazat se permitió el lujo de observarlo y no pudo evitar morderse el labio. La atracción era intensa…
-Diga…- dijo él con la voz un poco más grave por haberse despertado hacía segundos- si, Gulumser… no, no te preocupes… me quedé dormido… ocurre que no descansé bien anoche… si, bien… me alegra… te agradezco mucho… adiós…
Onur dejó el móvil donde estaba y se tomó un momento. Giró su cuerpo y se quedó mirándola…
-No fue un sueño…- dijo y sonrió.
-No lo fue…- dijo ella y él se inclinó para capturar sus labios.
-Buenos días…- le dijo y ella sonrió.
-Buenos días… o tardes… ¿qué hora es?
-Al menos el mediodía… Gulumser me dijo que Nilüfer se había despertado después de las 10… y que recién almorzaban porque se quejaba de tener hambre…
-La extraño…- dijo y él la abrazó.
-Yo también… pero creo que puedo encargarme de que nos olvidemos un rato… porque ella está bien… y esta es nuestra oportunidad de estar juntos…- le dijo al oído y ella sintió que se erizaba.
-¿Qué vamos a hacer?
-¿Con lo nuestro? ¿qué sugieres?
-Bueno… creo que no sería conveniente salir a gritarlo…
-Me encantaría, pero no… estoy de acuerdo…
-Deberíamos mantenerlo en reserva y buscar el mejor momento para contarlo… por Nilüfer…
-Me parece bien…- dijo él mientras la observaba de cerca.
-¿Desayunamos? Muero de hambre…
-Yo creo que mejor deberíamos almorzar…- dijo y consultó su reloj, que estaba al lado del móvil- casi la una de la tarde…
-No recuerdo un día en que me haya despertado tan tarde…- dijo ella y se tapó la cara con ambas manos.
-Bueno… te despertaste tarde porque no dormiste demasiado…
-Nunca me quejé… el que sí lo hizo eres tú… recién cuando llamó Gulumser…
-No fue una queja, sino una excusa… la única forma que encontré de justificar que estuviese durmiendo a esta hora…
-Bien…- dijo ella y fingió estar algo ofendida.
-Sehrazat…- dijo él y se acomodó sobre ella- ¿tienes mucha hambre?
-Bastante, sí…
-Porque… de repente- le dijo alzando las cejas- creo que podríamos esperar un rato más…- y se sumergió en su cuello, provocando una carcajada de ella.
Onur siguió con sus caricias insistentes y entre risas y besos, se volvieron a olvidar del mundo…
Luego se levantaron y decidieron salir a almorzar a un lindo restaurante cerca del hotel…
Onur la abrazó mientras caminaban y ella lo miró con ternura. Se sentía tan apropiado que estuvieran así de cerca, porque no solo se trataba de una gran atracción, ellos compartían mucho más…
Durante la comida, Sehrazat llamó a Nilüfer y Onur se quedó disfrutando del intercambio…
-Has hecho muchas cosas… me alegra mucho, cariño…- dijo Sehrazat con sus ojos en los de él.
-Gulumser me dijo que si estaba entretenida se me pasaría más rápido… los extraño…
-Lo se… yo también…
-Si lo ves a mi papá, ¿le dices que me llame?
-Cariño… no lo veré a tu papá…- le dijo y se mordió el labio con culpa- pero si se comunica conmigo se lo diré… ya falta poco para vernos… te quiero…
-Yo también…- le dijo la niña y cortaron.
-Quiere que la llames…- dijo Sehrazat cuando Onur tomó su mano y la besó con suavidad.
-Lo haré…- dijo tomando el móvil.
-Ahora no… ¿y tú quieres mantener en reserva lo nuestro? Tu hija es demasiado inteligente… hará cuentas…
-No te persigas… la llamaré en un rato…- dijo guardando su móvil y sonriendo divertido.
-Pareces un adolescente… ¿qué pasa contigo? - le dijo entre fastidiada y divertida.
-¿Será el amor? - dijo él y ambos rieron.
Disfrutaron de la comida y luego caminaron por la ciudad. Se sentía bien compartir salidas y visitar lugares juntos…
Volvieron al hotel cuando casi anochecía y él le propuso salir a cenar…
-Creí que habías dicho que querías quedarte…- dijo ella y él alzó las cejas.
-Quiero una noche perfecta para ambos… así que saldremos a cenar y luego volveremos y dormiremos uno en brazos del otro ¿cuál puede ser un mejor plan que ese?
-Me gusta la idea…- le dijo ella.
Onur se duchó y se vistió con el traje que había llevado y luego bajó a la recepción para hacer la reserva del lugar para comer.
Sehrazat se quedó duchándose y luego agradeció haberse llevado al menos un vestido para estar a la altura de la noche perfecta que él quería para ambos…
Cuando bajó al lobby lo vio de espaldas y lo acarició con la mirada. Se sentía tan bien tenerlo allí con ella…
Él giró para mirarla y la recorrió con sus ojos ávidos, siempre atentos a ella…
-Estás hermosa…- le dijo al oído y entrelazó sus dedos para caminar a su lado hacia el estacionamiento.
Usaron un auto prestado por la gente del hotel, a quien Onur conocía hacía años y recorrieron la ciudad de noche, que también tenía su encanto…
Cenaron en un lugar bastante privado, a la luz de las velas y con música en vivo.
Onur recordó llamar a su hija antes de que se hiciera más tarde y aprovechó a hablar con doña Feride, que estaba allí con ella…
Cuando volvieron al hotel, Sehrazat se asomó por la ventana y se quedó mirando el paisaje, la luna sobre el mar y las luces de los distintos lugares en donde la gente iba a comer y a divertirse…
Onur se acercó por detrás de ella y besó su hombro mientras sus manos ascendían suavemente por sus brazos…
Ella inclinó su cabeza hacia atrás y se recostó sobre él…
-¿Estás bien? - le preguntó al oído.
-Estoy feliz…- le dijo en voz baja y giró la cabeza para recibir un beso tierno en sus labios.
-Así debe ser…- le dijo él y la apretó entre sus brazos.
-¿Y tú?
-Con ganas de que estos días no se terminen nunca… aunque extraño a mi niña…
-Lo se… yo también…
-Me hace muy feliz estar contigo…- le dijo él y la hizo girar.
-Onur…- dijo ella con algo de nerviosismo.
-Dime…
-Te amo…- pudo expresar y él se perdió un momento en sus ojos, finalmente lo había escuchado también de sus labios.
Onur se inclinó y besó sus labios. Ella lo abrazó y se quedaron un momento allí, conectados…
Luego él la tomó de la mano y la llevó hacia la cama. Ella lo vio alzar las cejas y dejó caer su vestido. Onur la observó con interés y comenzó a desabotonar su camisa.
Lógicamente ella terminó ayudándolo mientras él disfrutaba de sus caricias… y cuando la ropa dejó de ser una barrera entre ellos, siguieron descubriéndose como venían haciendo esos días…
Se dedicaron a amarse durante un buen rato y luego durmieron abrazados, porque eso era lo que querían, y estaban casi acostumbrados a sentirse así de cerca…
Este romance sigue! Espero que les siga gustando! Gracias por leer!
