Capítulo 2: De pie frente al peligro
Dije que el verdadero amor
Es como no sentir miedo
Cuando estás de pie frente al peligro
Porque simplemente lo quieres demasiado
Wally con algo de torpeza movía su mesa y su silla hacia atrás, justo al lado del chico nuevo, ya que este no daba señales de querer moverse de su lugar. Y él realmente no tenía ánimos de ganarse un enemigo nuevo en la escuela, y menos el que se veía rudo y la gente le tenía miedo.
Patton ni se inmutó mucho cuando el rubio terminó de acomodarse a su lado y luego llegaron las hojas de la asignación que tenían que hacer juntos. Las revisó rápidamente y se las pasó a su compañero. Era como mucho trabajo para solo dos horas de clases, incluso para dos personas.
Wally revisó las hojas y no logró entender la mitad de estas, eran muchas preguntas que él no tenía respuesta pero de seguro su libro de historia las tendrían. La última asignación era preparar una presentación de cómo cambiarían los hechos de las cosas para proporcionar un resultado diferente. Demasiado análisis para su pobre cerebro. Esperaba que su compañero fuera un poco más inteligente. Dirigió su mirada hacia él mientras veía que el pelinegro ya se encontraba pasando las páginas del libro.
—Yo tomaré esta hoja y tú tomarás la otra. Terminaremos más rápido así— exclamó el chico tomando la primera hoja que Wally tenía en sus manos y sin querer hubo un pequeño roce entre sus dedos y aunque fue algo muy breve, Patton hizo una mueca pero el chico no pudo notarlo pues estaba más perdido en la asignación que otra cosa.
"Pero qué suerte tiene Kuki" pensó Wally al observar a su amiga sentada junto a Nigel. Miró a Abby que fue emparejada con otra chica de la clase que ya de por sí hablaban bastante y a Hoagie le tocó con una de las chicas nuevas que lo miraba más a él en vez de la tarea. ¿Cómo hacía Abby para no ponerse celosa? Era bastante obvio que la chica estaba interesada en él.
Regresó su mirada hacia su compañero y este lo miraba fijamente.
—Ehh… ¿Qué? — se apartó un poco porque la mirada que le dirigía Patton era bastante seria. ¿Acaso estaba enojado?
—No tengo ánimos de quedarme después de clase o usar mi tiempo libre para el almuerzo y hacer esto, así que más te vale que te pongas a trabajar. Deja de distraerte.
Él tenía razón. Si no terminaban a tiempo tendrían que verse después para terminar y no le apetecía en lo absoluto pasar su tiempo libre con él.
Leyó la primera pregunta de su hoja al menos unas tres veces y abrió su libro. Empezó a leer pero no entendía demasiado. Miro de reojo al chico y vio que él ya se encontraba escribiendo. Se acercó un poco más a él y observó su nítida caligrafía. Debería ser ilegal que un chico pueda escribir de forma tan ordenada y limpia. Su letra no tenía comparación. Y entonces, su olfato percató algo que le llamó tremendamente la atención.
¿Qué era eso?
Un aroma.
Un perfume.
Su perfume.
Sentía un aroma dulce como a frambuesa, pero no lo suficientemente dulce como para ser un perfume de chica. No era así. Se sentía sutilmente y luego algo de cuero y madera que se sentía dominante pero no demasiado y al final se desvanecía y dejaba una mezcla de esencia muy varonil.
Olía muy bien.
Luego se percató de su ropa. Hoy llevaba una chaqueta de color verde oscuro, una camiseta blanca holgada, pantalón oscuro y unas botas marrón que parecían muy finas. Estaba bien vestido y olía muy bien. Este chico sí que tenía dinero para comprarse ropa de tal calidad.
Sus mejillas se coloraron un poco al darse cuenta que quizás estaba invadiendo demasiado su espacio personal y se apartó y se concentró nuevamente en las preguntas.
No se dio cuenta de la media sonrisa que Patton hizo mientras escribía.
Wallabee Beetles se percató al fin de su mísera existencia.
Y no es que él buscaba llamar su atención pero algo en él le decía que tal vez Wally podría ser su amigo, que podía confiar en él. Después de todo era el chico que se sentaba justo delante de él. Si tan solo esos rumores no hubieran manchado ya su nombre, de seguro ya hubiera hecho un amigo o conocido, sea Wally o quién sea.
—¿Dónde se supone que está la respuesta?— hablo para si mismo ya un poco más frustrado.
—Eso está en la página 17, y ahora... estás en la página 14— le respondió Patton al mirar la pregunta. —No es tan difícil, se supone son temas que ya debiste ver el año pasado.
"Oh genial, ahora resulta que el chico problemático es otro Hoagie"
Wally agradeció internamente al chico y empezó a escribir cuando encontró la respuesta. Iban muy lento, probablemente no terminarían a tiempo.
Un rato después, sonó la campana que daba fin a las clases del día y con eso, ningún grupo logró terminar la asignación.
—La próxima semana quiero eso terminado, con presentación incluida. Pónganse de acuerdo con sus compañeros y terminenlo durante el fin de semana.
Hubo varias quejas de parte de los estudiantes pero otros estaban más ocupados decidiendo en qué casa iban a terminar el trabajo.
—No tengo problema en ir a tu casa— habló de pronto Patton sacando a Wally de sus pensamientos.
—¿Disculpa?— parpadeó un par de veces ante la pregunta. ¿Acaso él escuchó bien?
—Dije que no tengo problema en ir a tu casa y terminar esta tortura— arrancó una esquina de la hoja de su cuaderno y apuntó una serie de números —Este es mi teléfono. Si me mandas un mensaje con la dirección entenderé que eres tu.
Wally tomó el papel con cuidado y examinó el número.
—¿Y porque no puedo ir yo a tu casa?— dijo sin pensarlo. Luego se dio cuenta de lo que dijo y se dio una bofetada mental.
"Si claro, ir a la casa del delincuente de la escuela. Brillante Wally. "
—No se puede por ahora. Están remodelando mi casa— dijo sin mirarlo.
—Bueno… te escribiré entonces.
Patton no le respondió, tomó su mochila y se fue sin decir nada más. Se dirigió a su casillero como habitualmente hacía sin hablar con nadie. Por ahora le gustaba la tranquilidad, nadie se había metido con él todavía y eso le daba un poco de paz. Estaba guardando un libro en su casillero cuando de pronto se cerró, por poco y se lastima la mano. Cuando se percato de quien había sido el idiota que se atrevía a meterse con él, soltó un suspiro de frustración.
—Modales niña.
—¿Es todo lo que dirás? ¡Patton Drilovsky!— le gritó. —Llevas ignorándome toda la semana, ¿Acaso no pretendes ni saludarme o el cambio de escuela se te subió a la cabeza?— le reclamó una chica de cabello rojo encrespado. Llevaba un suéter ligero de color negro, una chaqueta de color negro corto que le daba a la cintura, un cinturón de púas plateadas y una falda roja de rayas con botas de cuero negro.
—¿No tienes amigos a quien molestar?— apoyó su hombro en el casillero quedando frente a la chica. No hubo respuesta.
—Fanny, ¿Por qué fue que te cambiaste de escuela?
—Para intentar hacer amigos y ser una chica normal— hablo entre dientes murmurando como si la hubieran regañado.
—Entonces haz lo que tengas que hacer. Si te ven hablando conmigo pensaran que eres problemática o algo. No quiero interferir en tu reputación.
—Pero eres mi único amigo— bajo la mirada la chica —Podrías hablarme de vez en cuando también, no tienes que pretender que no existo. ¿Por qué siempre haces lo mismo? Te aíslas de todos y no dejas que nadie entre en tu burbuja. Independientemente de lo que se hable en los pasillos deberías hacer algo para cambiar eso. Esta es tu oportunidad.
—También es la tuya y no quiero que la desperdicies— posó una mano en el hombro de la chica —Disculpa por ignorarte, te mandare un mensaje luego.
Patton dejó a la chica sola y salió de la escuela para irse a su casa. A pesar de que veía a los demás en sus respectivos grupos reuniéndose después de clase, sus ojos se posaron en el grupo donde pertenecía Wally.
Mientras tanto, ellos hablaban como habitualmente lo hacían.
—Entonces, ¿Qué jugamos hoy? Tengo dos juegos en casa sin abrir, solo tengo que bajar a mi casa y buscarlos y…—
—No estaré en casa hoy— exclamó Nigel interrumpiendo lo que decía Hoagie —Emm… Pues, tengo cosas que hacer con mi familia y no puedo posponerlo más.
—¿En serio nene? Siempre te sales con la tuya y te dejan quedarte. Oh vamos, es viernes tenemos que hacer algo entre todos— comentó animadamente Abby.
—En serio no puedo posponerlo más— bajo la mirada a su reloj y vió la hora —Tengo que irme pero ya y el primer autobús ya se va, lo siento chicos.
Todos miraron como Nigel prácticamente desapareció en un parpadeo dejándolos sin planes para un viernes.
—Entonces…— empezó a hablar Kuki tomando el brazo de la morena —Abby, ¿Adivina quién tiene una cita doble gratis en el salón de belleza?
—No puede ser. ¿Por qué no lo dijiste antes? Estas uñas necesitan algo de cariño.
—¿Ustedes también?— preguntó Hoagie y entonces se dirigió hacia Wally y este negó con la cabeza.
—Me iré a casa entonces. Hablamos después— se dio la vuelta y se marchó.
—¿Qué le pasó a Wally?
—Eres el mejor amigo de Wally y aun no sabes cuando le ocurre algo, en serio no se si el distraído es èl o eres tú— le contestó su novia y antes de que el chico pudiera darle una respuesta, se marchó junto a Kuki dejando a Hoagie totalmente solo.
Wally caminaba cabizbajo por el vecindario, no tenía muchas ganas de llegar rápido a casa y hacer nada. Es decir, podría adelantar algo de los deberes pero eso es algo que harían las chicas o Hoagie, no un chico como él. Sacó su celular del bolsillo y entonces un papel salió de su bolsillo cayendo al piso. Lo miró por unos instantes y luego recordó que era el número de su compañero de clases y que tenía que escribirle para poder reunirse al día siguiente. Se agachó antes de que el viento se llevará el papel y tecleo el numero en su celular.
—Diablos, ¿Cómo se escribía su apellido?— Luego de intentar escribir su nombre de la manera correcta pero fracasando en el intento, decidió guardarlo como "Patton D". Simple y sencillo.
¿Cómo debería iniciar la conversación? Solo tenía que decir que era él y ya. ¿Por qué ahora todo parecía tan complicado?
"Soy Wally."
—Eso debería bastar.
Sacó los audífonos de su mochila y los conectó a su celular. Quizás algo de música lo animaría. Siempre que intentaba acercarse a Nigel ocurría algo donde él salía corriendo u ocultándose. ¿En qué estará metido?
Esos pensamientos de que él estaba viendo a alguien escondida volvieron a invadir su mente.
¿Será posible?
Su teléfono vibró. Patton le respondió.
"Vaya, eso fue rápido. De seguro es alguien que también se quedó sin planes un viernes por la tarde "
Apresuró el paso hacia su destino ya que tenía que mandarle la ubicación de su casa a Patton y para hacerlo más preciso y que el GPS no le fallara, era mejor hacerlo desde el interior de la misma.
Patton se quedó viendo a la pantalla cuando Wally mando su dirección y pasaron los minutos, quería decir algo pero no se atrevía.
No se conocían, ni mucho menos eran amigos.
"Un paso a la vez. Lo hecho, hecho está."
