Sasuke una vez se dividió del grupo, empezó a volar directamente sobre el bosque, en dirección al país de la lluvia. No tenía certezas en donde podría estar su hermano, pero trataría de buscarlo lo mejor posible intentado sentir su chakra desde las lejanías. No solo buscó por ahí. De camino también lo trató de buscar por los bosques del País de los Ríos, pero no lo encontraría. En ese lugar se encontraba la guarida de akatsuki, y seguramente, el trataría de alejarse del lugar hacia las aldeas más pequeñas. Por lo que siguió hacia el norte mirando también por las aldeas ocultas de Kusagakure y cercanas. Estuvo un día entero buscándolo, pero no lo encontró hasta que decidió descansar en lugar apartado. Al día siguiente retomó su búsqueda algo fastidiado. Si hubiese sido inteligente le habría pedido a las esferas de su equipo que le dijesen donde se encontraba, pero no se le ocurrió, y ahora él solo, no las puede usar. No sin su equipo, así que se resignó y continuó buscando.

Cuando Itachi se despidió de su hermano después de pelear con él, y explicarle porqué sucedió todo. Decidieron separarse ya que Sasuke tenía que ir a por Naruto e Itachi a por Konan. Después de que Naruto acabase con Pain y todo sucediese como en la historia original, Óbito trató de buscar el rinnegan de Nagato en su cuerpo. Los cuerpos evidentemente fueron escondidos por Konan. Esta vez Itachi ayudó a Konan a esconder el rinnegan de Óbito, pero no podrían esconderse para siempre, sobretodo sabiendo de las capacidades del Uchiha de la máscara, al poder transportarse a voluntad.

Se encontraban ambos saltando entre las ramas dirigiéndose a ningún destino en particular. Konan, aun habiendo pasado bastante tiempo desde la muerte de Nagato por el uso de su jutsu, todavía lo tenía presente en la cabeza. El último de sus dos amigos más íntimos se había ido y se sentía realmente mal por eso. Sin embargo no dejaba de estar enfocada en honrar sus cuerpos, sobretodo el de Nagato, y alejarlo de las manos del Uchiha. Itachi veía la cara seria de su amiga y se sentía mal. En ese tiempo en Akatsuki vio a la chica como alguien inteligente y enfocada, y muy guapa, por cierto, pero con el tiempo, sobretodo después de conocer más en profundidad su situación y darse cuenta de lo que había sufrido, no podía más que quererla más. Cabe decir que la situación era mutua. La chica papel no tuvo pensamientos del Uchiha cuando lo conoció, más cuando lo fue conociendo de verdad, comprendió que sufrió de la misma forma que ella, encariñándose poco a poco.

Itachi estaba mirando la cara complicada de Konan. Apartó su mirada y se quedó unos segundos pensando.

Itachi: Las cosas están complicadas, ¿verdad? -preguntó sin mirarla-.

Konan simplemente se quedó callada mientras bajaba un poco la mirada.

Itachi: Las cosas se arreglarán. -dijo, para recibir la mirada de Konan-. Aunque llevemos nuestras opciones en contra siempre hay una manera de salir victoriosos de cualquier situación.

Konan no sabía que responder. Si el que se hacía llama como "Madara" conseguía los ojos de Nagato, sus planes que tenían que ver con las bestias con cola serían todo un éxito. Ellos se arrepintieron del camino que escogieron al final, pero, al final y al cabo, ellos solo querían lo mismo que todos, vivir en paz.

Konan: Desde pequeña no he visto más que destrucción y caos. -comentó-. Solo unos pocos momentos de mi vida fueron realmente felices... -dijo mientras recordaba sus días con Yahiko, su anterior interés amoroso, Yahiko y su sensei Jiraiya. Pero todo se acaba rápido. ¿Por qué tiene que ser siempre así? -preguntó a nadie en particular mientras perdía la compostura, los recuerdos le acechaban por momentos-.

Itachi: Es la historia maldita de nuestro mundo. Parece que en este lugar, así es como siempre han funcionado las cosas. -un comentario realista pero nada alentador-. Sin embargo..., -dijo mientras Konan le escuchaba atentamente-, el mundo es muy grande, demasiado. Y no puedo renunciar a decir que este mundo siempre funcionará así...

Konan: ¿A qué te refieres?

Itachi: Bueno, solo estoy divagando, pero tal vez, algún día, venga algo realmente extraño a este mundo y lo ponga patas arriba. Tal vez solo necesitamos un pequeño empujón para empezar a coger fuerza. -dijo mientras reflexionaba-.

A Konan los hábitos reflexivos de su amigo pocas veces los comprendía. Pero lejos de ponerla a reflexionar más sobre el tema, solo le logró sacar una pequeña risita.

Konan: Jajaja, ¿de qué hablas?, nunca entiendo estas paranoias que te montas en la cabeza. Jajaja. Tu y tus pensamientos... -dijo mientras se reía un poco más.

Itachi la miró sonriente.

Itachi: Vaya, y yo que intentaba animarte, vas y te burlas de mí...-dijo mientras se hacía un poco la víctima-.

Konan: Pero..., hablas igual que Yahiko y que Nagato, tienes el mismo sueño. -le dirigió una sonrisa sincera-. Gracias por ayudarme con todo, Itachi.

Itachi se ruborizó un poco con la sonrisa angelical a su parecer de Konan y desvió la mirada avergonzado. Konan se dio cuenta de está y lo miró de forma pícara.

Konan: Sabes, si algunas vez salimos bien de esto, me gustaría compensartelo... -dijo mientras se acercaba lentamente a él poniéndose seductora.

Itachi se puso aún más rojo y Konan se rió por la reacción de su amigo.

Konan: Vaya, no sabía que eras "ese tipo" de hombre tímido, jejeje.

Itachi intentó esconder su sonrojo y le dio media sonrisa de su lado.

Itachi: Eres realmente malvada, ¿sabes?

Estuvieron un rato aliviando tensiones mientras hablaban. Al cabo del rato llegaron a un lugar cerrado dentro de un bosque, pero, aún así con algo de descampado para poder descansar un rato, llevaban mucho tiempo viajando y casi sin descanso. Moviéndose constantemente toda para que Madara no lograse saber de su posición. Descansaron un rato, cerca de media hora mientras comían algo ligero, y se volvieron a poner en marcha.

(Empieza a sonar la OST, "Cavaliere": https/youtu.be/3vjCHg5WcTQ).

Sin embargo, antes de que pudiesen volver a empezar, escucharon un voz.

???: Realmente me lo habéis puesto difícil, -dijo, para salir desde un portal de "kamui"-. Os habéis movido mucho, Zetsu tuvo muchos problemas en encontraros.

Los dos, por su parte, se tensaron y se pusieron rápidamente a la defensiva en contra del sujeto.

Madara: Decidme, ¿por qué unos compañeros tan leales como vosotros fuisteis antes, me traicionáis ahora? Vosotros dos más que nadie deberíais saber que este mundo está roto. Aprobasteis mi proyecto "Tsuki no Me", ¿por qué este cambio de actitud?, es muy impropio de vosotros dos.

Konan: No te esfuerces Madara. Me dí cuenta que tu eres la oscuridad, ¡y ninguna flor crecer puede en ella! -dijo para lanzarle unos shurikens de papel desde su cuerpo, los cuales traspasarían inútilmente a Madara.

Madara: Da igual lo que planees. En cuanto te derrote miraré tus recuerdos para saber donde tienes escondido el rinnegan. Y para eso, primero tengo que hacer algo...- dijo para desaparecer de inmediato-.

De repente detrás de Itachi, Madara apareció para intentar teletransportar a Itachi a su dimensión y separarle de Konan, ya que le traería muchos problemas. Este se dio cuenta y evadió en consecuencia dándose la vuelta y saltando hacia atrás mientras tiraba varios kunais, que revotaron entre ellos para atarle desde varios ángulos casi imposibles, mientras que de frente le tiraba una Gran Bola de Fuego. Madara volvió a hacer intangible y desaparecer, después apareció en otro lugar algo apartado, pero Konan empezó a tirarle sus Etiquetas Explosivas que le travesaban en todo tiempo, no dándole tiempo para descansar. Si estaba intangible no podía teletransportarse sin teletransportar también esos papeles que le harían mucho daño. Sin embargo, tampoco debía hacer nada, simplemente se dirigió en dirección a Konan de frente. Sin embargo, en el momento exacto en que no tenía papeles alrededor, se materializó y cogió a Konan por el cuello. Ante esto Itachi fue a darle amenazó con utilizar el Amaterasu, pero Óbito lo vio venir y se volvió a separar a tiempo esquivando las llamas. Realmente le estaban poniendo las cosas difíciles.

Óbito: Debo aprovechar un descuido. Si no he escuchado mal su conversación, estos dos parecen quererse más que de simples compañeros..., me pregunto que pasaría si... -pensó para volver a desaparecer-.

Los dos estaban cubriéndose las espaldas, mientras esperaban que Madara hiciese su próximo movimiento. De encima suyo, apareció Madara disparando un una Gran Bola de Fuego hacia Konan. Itachi se puso delante y activó su Susanoo para recibir el ataque directamente. Estuvieron unos segundos en silencio, mientras no pasaba nada. Itachi desactivó su Susanoo que le costaba mantener. De entre el humo un par de kunais se dirigieron hacia ellos, pero eso siendo una distracción, cuando apareció otra vez detrás de Konan con intensiones de clavarle su espada en la espalda. Esta no lo notó, pues acaba de esquivar el kunai, y el "timing" de Madara era realmente bueno; pero Itachi sí, y se puso en medio recibiendo el directo de Madara. Su plan fue todo un éxito.

Itachi con toda la fuerza de voluntad que pudo dio un salto atrás quitándose el cuchillo que le había dejado lastimado en gravedad. Lo más seguro es que le hubiese perforado el estómago.

Konan: ¡Itachi! -gritó Konan al ver a su compañero sacando sangre ahora por la boca-.

Madara se alegró con lo conseguido, con Itachi incapacitado las cosas serían más fáciles. Un dudaba de la fuerza de Konan, pero la suya sola no sería suficiente para deternerle.

Madara: Bien, ahora...

Se acercó rápidamente a Itachi para teletransportarlo a su dimensión, donde no podría molestarlo y podría acabar en cualquier momento. Konan le tiró más de sus papeles, pero este logró hacerse intangible y ponerse a un costado suyo para darle un certero puñetazo en la barriga que la tiraría unos pocos metros hacia atrás. Una vez separados, se dirigió a usar el Kamui en Itachi, el cual intentaba ponerse de pie pero la herida de su abdomen no le dejaba. El plan de Madara iba a hacerse realidad. Sin embargo, para suerte de Itachi, una conocida voz sonaría encima suyo.

Sasuke: ¡Oraaa! -exclamó furioso mientras le daba un directo de izquierda en la mandíbula (en la máscara) que nadie pudo notar. Bueno, Madara sí que lo notó, y bien además. No cabe decir que esa máscara fue como papel de maché para el golpe. Fue enviado como si fuese un saco de boxeo contra él suelo, para rebotar y continuar rodando a una increíble velocidad exorbitante mientras rompía muchos árboles durante más de 100 metros. El impacto vino primero, pero el dolor después, un dolor jamás imaginado por un solo puñetazo que se repartió por todo el cuerpo. Antes de hacerse más daño, cuando pudo recuperar algo el conocimiento, utilizó su Kamui para retirarse a su dimensión. Entrando en esta a mucha velocidad, y estallándose definitivamente en el suelo. Madara se daría la vuelta con todas sus fuerzas, e intentaría ponerse de rodillas mientras escupía mucha sangre.

Madara: ¿Qué diablos ha sido eso? -decía mientras se retorcía del dolor y se tocaba el golpe-.

Con Itachi, levantaría su cabeza e impresionado, vería la figura de su hermano. Era diferente, muy imponente; extrañaba verlo, pero era diferente. Su expresión de furia era una antes vista, casi jugaría que se estaba partiendo los dientes de la fuerza con la que apretaba sus mandíbulas. Su cuerpo era mucho más musculoso. Las venas sobresalían como palpitantes. Y a su alrededor, una intensa e increíble aura blanquecina que hacía que todo a su alrededor se apartase. Levitaba sobre el suelo mientras este se partía debajo suyo.

Sasuke: Espera aquí. -dijo con una voz tenebrosa mientras desaparecía-.

Por su lado, el Madara sin máscara seguía intentando recomponerse del golpe pero de repente sentiría como lo cogían del cuello y lo levantaban.

Se impresionó. nadie podía llegar a ese lugar más que él. Que hacía ese sujeto ahí. Levantó la cabeza y vio bien de quien se trataba.

Madara: Sasuke Uchiha -murmuró impresionado-.

Por su parte Sasuke solo inclinó la cabeza que se encontraba semi-tapada por una sombra. Y con una sonrisa ladeada, al estilo Zamasu, negó y le dijo.

Sasuke: Prepárate para conocer, a un Sasuke Uchiha muy diferente... -mientras le sonreía maquiavélicamente-.