Lala Lulu: Hola! Sólo un poquito de drama respecto a Darien y el cómo va a rearmar su vida. Lo cual les prometo mostrárselo, porque han sufrido conmigo mis cielas y se lo merecen, y también se lo merece el Mamo-chan ooobvioooo. Jajaja. Pero sí, cierren las cortinas porque empezamos con los viejos zabrozos haciendo lo que sólo un viejo zabrozo sabe. Y como los ríos rápidos, decantaremos en una cascada mojada de GoChi ¿El Kokú se pone salvaje? Grrr… El VegeRena se reserva para la noche de bodas y la Luna de Miel, mientras una frotadita luego de la mudanza :V ¡A leer se ha dicho!

¡Advertencia! Si ya has leído mi historia anterior sabrás que yo no escribo Lemon, sino Smut, mucho Smut. Smut es sabrosura primero, explicaciones después. Así que esto es para adultos ¡Porque soy una maldita pervertida!

No me pertenecen los personajes, son Creaciones de Akira Toriyama y Naoko Takeuchi. Hecho por un fan, para algún otro fan que ande dando vueltas por la Vía Láctea…

"Mantuve los correctos afuera

Y dejé entrar a los equivocados

Tenía un ángel de misericordia para verme a través de todos mis pecados

Hubo momentos en mi vida

Cuando me estaba volviendo loco

Tratando de caminar a través

Del dolor

Cuando perdí mi agarre

Y golpeé el suelo

Sí, pensé que podía irme, pero no pude salir por la puerta

Estaba tan enfermo y cansado

De vivir una mentira

Estaba deseando morir

Es asombroso

Con un abrir y cerrar de ojos, finalmente ves la luz

Es asombroso

Cuando llega el momento en que sabes que estarás bien

Es asombroso

Y estoy diciendo una oración

Por los corazones desesperados esta noche". Amazing, Canción de Aerosmith.

Capítulo 37

Ami se despertaba, buscando entre las colchas el cuerpo de su pareja, se destapa haciendo un puchero bien marcado al ver que está sola. Escucha sonidos en la cocina, se pone una chaqueta de Nappa.

—Ah, pero si es la mujercita más hermosa del lugar… —Nappa muy contento y coqueto, la saluda. Tiene la almohada marcada en toda la cara, y su cabello azul parece un nido de pájaros.

—Jummm… No me digas mu-jer-cita. —Infla sus mejillas en desacuerdo y se acerca a ver lo que prepara en la bandejas.

—No hagas nada… —Nappa le advierte, aunque le dijo mujercita porque sabe que la enoja. Esas mejillas infladas son su perdición. —Ven aquí… —La toma de la cintura y la deja en la barra, se gira a seguir con el desayuno. Pone el reloj del horno. —Bien, tenemos quince minutos para el croissant, aunque había pastel… —Le muestra las dos porciones de pastel de limón en el plato.

Ami toma la crema con un dedo y la come. —Mmm… Muchos recuerdos. —Se ríe coqueta, Nappa se acerca entre sus piernas para abrazarla. Ella lo envuelve totalmente, mira por la ventana, los rayos del sol, las nubes en el cielo… —Estoy ansiosa. —Lo ve enfocar su mirada. —Quiero tener hijos contigo.

Nappa da un pequeño salto, y la mira frunciendo el ceño. —Me hace feliz, pero… Me gustaría que lo habláramos muy en serio.

—Ay Nappa, con la cara que pusiste, parece que te dije de la muerte de alguien. Mira, no quiero confiarme y dejar pasar el tiempo. —Recuerda lo confiados que estaban Darien y Serena durante los años que estaban juntos.

—No, no es eso. —Suspira un poco, vuelve a abrazarla, se queda recostado en su pecho. —Casémonos, veamos una casa entre los dos… Planeémoslo bien.

—Entonces ¿Sí quieres tener hijos conmigo?—Quiere escucharlo de su boca.

— ¿Hijos contigo? Ami, quiero tener muchos ¡Miles! — Lo dice muy chistoso. La siente estrujar el abrazo y ronronear… Y también puede oler. — ¿Estás excitada? —Se aleja y le levanta una ceja.

Ami se pone roja, esconde su rostro detrás de las mangas grandes de su chaqueta. —Te-Te dije que estaba… Ansiosa…

—Mmm… Ansiosa…Como… ¿Fogosa? —Se burla un poco de ella, mientras toma el cierre de la chaqueta y empieza a bajarlo. Acerca su boca a ella, y une sus labios.

— ¡Mmm! —Ami enreda sus brazos a su cuello, hace el beso mucho más apasionado, en tanto Nappa la deja desnuda sobre la barra, pero no le quita del todo la chaqueta para que no sienta el frío del mármol.

Las manos del Saiyajin suben por sus muslos, muy lento, presiona su cintura y atrapa sus pechos. —Ami… —Suspira cuando la escucha gemir alto por su masaje firme en sus montes.

Las manos de Ami se hacen lugar para bajar el elástico de su pantalón de ejercicio, y se encuentra con la grata sorpresa de que no lleva bóxer. —Mmm… ¿Listo como un bombero? —Levanta una ceja traviesa y masajea de arriba abajo su polla.

—Siempre… —Saca un condón, la ve hacer un pequeño puchero en desaprobación. —Jaja, tendré que estar prevenido, no sea cosa que en tu "ansiedad", abuses de mí.

— ¡Hm, grosero! —Se gira con desdén, él la toma de sus muslos. —¡Aaahh! —La penetra casi sin aviso. Ami jadea de inmediato, casi tiene un orgasmo. —Nnh… Nappa…

—Mira qué rápido te cambió la cara, y eso que es solo la punta… Pero entró de inmediato, estás tan húmeda… —Lame enteramente su cuello, baja hasta sus pecho, y con su gruesa lengua los deja rebotando.

¡DING!

—Ah, se apaga solo… —Ami le recuerda, y empiezan a moverse, empujado sus pelvis para intentar unirlas totalmente. —Ah, Ah, sigue, sigue. Falta poco… Estoy bien. —Ami le avisa que no siente dolor, a medida que lo mete completo.

Se aferra con una mano a la barra, escucharla así siempre le crispa los nervios, con miedo de perder el control, abre más sus piernas y le levanta una lo más que puede. Toma aire y empuja más profundo. — ¡Oh, sí! —Gruñe apretando los dientes, el interior de Ami acaba de tomarlo completo. Ahora sí, el sonido de sus pelvis golpeando contra la otra, llena el lugar. Toman el ritmo, acelerándolo junto con sus respiraciones cada segundo un poco más, y más rápido. Más y más duro.

— ¡Oh, por Dios! ¡Estoy cerca! —Ami empieza a sentir ésa erupción incontrolable, como si su alma fuera a salirse por su centro. Toma aire cada vez que la polla de Nappa la agita completa. Da una vista hacia abajo y el glande de Nappa sacude la altura de su ombligo.

La ve levantarle la vista, ambos quedaron viendo unos momentos la unión de sus cuerpos, quedaron tremendamente calientes ante la imagen tan obscena. —Me corro… Ami… —Nappa le advierte y ella le afirma muy vehemente, su centro lo estrangula y se vienen juntos de un solo grito. Recuperan de a poco el aire… —Bueno, ve a limpiarte, llevaré todo a la cama.

Ami hace pie y apenas se tambalea. Se gira con una sonrisa enorme, ondeando su cabello. —Jaja, mira, cada vez resisto más… —Cierra de nuevo la chaqueta y se va caminando muy alegre de puntitas.

Nappa queda fascinado. Sí, es cierto, cada día ésa figura menudita resiste más.

Bardock iba a la cocina, mira la hora y es casi medio día. Se estira, muy alegre mira el movimiento de la ciudad por la ventana. El ritmo de una canción se hace presente en su cabeza, va a ponerla muy bajito así no despierta a Lita, que se quedó a dormir en su departamento. Pone la canción desde su teléfono al equipo de sonido, y empieza a mover sus dedos en su pecho al ritmo… Se escucha…

"….'Cause I've had the time of my life (…Porque he tenido el mejor momento de mi vida)

And I owe it all to you (Y te lo debo todo a ti)

I've been waiting for so long (He estado esperando por tanto tiempo)

Now I've finally found someone to stand by me (Ahora finalmente he encontrado a alguien que me apoye)

We saw the writing on the Wall (Vimos la escritura en la pared)

As we felt this magical fantasy (Como sentimos esta fantasía mágica)

Now with passion in our eyes… (Ahora con pasión en nuestros ojos…)"

Lita se levanta, se pone una sudadera de algodón de Bardock, con una capucha y unos shorts que quedaron tirados… Va a la cocina y se encuentra con el suave volumen de la música. Y Bardock girando en la barra y la heladera para armar una torre de sándwiches. Se tapa la boca para no interrumpir su bailecito, ése trasero Saiyajin se paga solo. De un pequeño trote, Lita va hasta el equipo de audio y sube el volumen. Se gira al llamarle la atención, se acerca bailando y cantando…

"With my body and soul (Con mi cuerpo y alma)

I want you more than you'll ever know (Te quiero más de lo que nunca sabrás)

So we'll just let it go (Así que lo dejaremos ir)

Don't be afraid to lose control, no (No tengas miedo de perder el control, no)

Yes, I know what's on your mind (Sí, sé lo que tienes en mente)

When you say, "Stay with me tonight" (stay with me) (Cuando dices, "Quédate conmigo esta noche" (quédate conmigo))"

—Jajaja. —Bardock se ríe tomándola rápido de la cintura, la hace dar unas vueltas, la toma firme y la ayuda a coordinar unos pasos. —Podemos aprendernos ése baile de la película.

—Jajaja, lo haces bastante bien así. —Se ríe, en verdad no sabe si podría seguirle el ritmo, él baila demasiado bien.

—Bastante bien… ¡Para un viejo! — La toma firme de las caderas y la levanta hacia arriba. Larga unas carcajadas por el grito de susto que le salió.

Lita sostiene el aire, muy sorprendida, la sostiene casi sin esfuerzo. —Mmm… Puede que no te duela cuando te pise. Jeje, soy reconocida por tener dos pies izquierdos en bailes de salón. —La baja lentamente. Bardock la toma firme de las piernas y la deja aferrada a él bien firme y camina como si nada a seguir preparando todo en la cocina.

Entre los dos llevan la comida frente a la mesita de té, se sentaban en la alfombra. Lita se recuesta en su hombro, e intercambian algunos toques suaves entre ellos. Bardock siente una caricia en su cicatriz, y él acomoda los rizos rebeldes de su cabello a un lado. Le da un beso suave en su boca. Y queda unos momentos con sus frentes unidas. — ¿Te quedarás en la noche?—Casi como un suspiro.

Lita da una sonrisita. —Sí, luego de ver algunas cosas en mi negocio, aunque la ciudad está cercada… —Le deja un beso en la punta de su nariz.

—Quédate… Para siempre… —Bardock le pide casi con un puchero, y su mirada negra llena de anhelo.

—Ah, Bardock yo… No sé qué decir. —Lita se pone roja hasta el cuello.

—Dí que sí, pero solo si lo quieres. — Pasa su brazo por su cintura.

Lita enreda sus dedos a la mano que quedó en su cintura. —Sí, sí quiero. —Se gira a besarlo, y él la empuja hasta el piso, recostándose muy suavemente juntos en la alfombra.

—Aaahh, Lita... —Empiezan a besarse muy lento, ella enreda sus piernas a su cintura uniendo sus entrepiernas. Gruñe en su garganta excitado, y luego abre la mirada. — ¡Espera!

Lita lo ve fruncir la vista escaneando el Ki. —Sí, creo que estamos solos. Jajaja.

Bardock la escucha sonriendo con sus ojos verdes brillantes que parecen esmeraldas. —Te amo. —Suspira pesado y vuelve a masajear sus pechos, pasa sus pulgares por sus pezones, dibuja pequeños círculos causándole escalofríos.

Las oleadas de calor se expanden en su cuerpo, Lita se menea contra él. —Ah, querido. —Lita gime contra su boca, empieza a buscar su polla con las manos dentro de su pantalón.

Bardock jadea de gusto por el masaje que le da a su miembro con una mano, y con la otra lo acaricia en su abdomen. —Ah, tengo condones en ésta sudadera… —Busca en los bolsillos de la ropa que tiene Lita.

—Podemos hacerlo… Sin nada. —Lita lo tironea de nuevo a él.

Bardock le levanta una ceja, a pesar de los saltos de felicidad que da su miembro, le aclara. —No sé si estabas enterada, pero somos "Súper-Fértiles" con las terrícolas. —La escucha reírse. —Y quiero que nos casemos primero. —Pasa la mano completa por su vientre. —Hacer las cosas bien…

Lita pone los ojos en blanco y vuelve a enredarlo con sus piernas. — ¡Ay! ¡No puedo decir NO, cuando eres tan caballeroso! — Y por Dios que Lita puede jurar que es la pareja más caballerosa que ha tenido, también con la lengua más sucia que le ha susurrado al oído. Vuelven a besarse, Bardock rompe sus shorts. Baja la funda de látex y ubica su polla masajeándose para lubricarse con ella.

— ¡Oh tu coño! —Bardock se retuerce mientras empieza a penetrarla, su cavidad mojada lo toma, respiran hondo para que su invasión sea lo más fluida posible. Baja por su cuello lamiéndola, y queda en sus pechos para besarlos.

— ¡Sí, Bardock! —Se aferra a la alfombra, en tanto es sacudida totalmente y estimulada sin piedad. Quiere soltarse para tocarlo aún más, de un movimiento rápido toma la camiseta de Bardock y se la rompe con las manos. Lo masajea y lo besa sin cesar.

Están a punto de explotar, el agarre de Lita nunca decepciona. Sostiene sus manos entrelazándolas con las de él, a cada lado de su cabeza contra la alfombra. De ésta forma concentra todas las sensaciones en sus caderas unidas, la mira a los ojos. Ambos están agitados y rojos.

—Estoy cerca. Ah, ah ¡Nnh! —Lita no parpadea mientras el éxtasis empieza a poseerla, queda enfocada a esos ojos negros, que no pierden detalle de su rostro en pleno orgasmo. A ella también la estimula verlo así, con cada vena de su cuerpo musculoso inflamada, su rostro moreno enrojecido, y su boca entreabierta jadeando, pidiéndole más.

— ¡Sí Lita! ¡Córrete conmigo! ¡Mmm! —Bardock presiona los labios en línea recta, luego presiona los dientes y grita con ella, corriéndose sin haber parpadeado un segundo. Quedan en silencio besándose e intentando calmar sus latidos desaforados.

—Jmjmjm… Podemos ver lo de la mudanza estos días. — Lita se abraza a él.

—Sí… Si no te importa compartir con mis otros "compañeros de cuarto".

—Eso pone ideas obscenas en mi mente… —Muy traviesa le comenta, y lo escucha gruñir en desaprobación. —Pensándolo mejor, debemos hablarlo con ellos también.

—Yo nunca me opondría si ellos trajeran a una de sus parejas aquí. — Frunce el ceño, se endereza y se quita el condón lleno, caminan al baño.

—Bueno, pero viviríamos todos amontonados. Las parejas suelen querer un espacio privado. — A Lita le molestó un poco su tono gruñón.

Bardock mira a los lados. —Pero éste lugar es enorme, hasta tiene cada habitación su propio baño… En mi planeta apenas podíamos armarnos unas cuevas.

— ¿En verdad? Hey cuéntame ¿Cómo te conociste con tu esposa? ¿Tienen tradiciones para casarse como nosotros? ¿Cómo se fueron a vivir juntos? —Ese comentario despertó la curiosidad de Lita.

Bardock se gira a ella mientras se lava las manos, parece muy sincera en saber. —Pues la preñé y me la llevé a mi cueva ¡Auch!

Lita le acierta un golpe en la cabeza. — ¡No hables así de tu difunta esposa!

— ¡Pero es la verdad! —Le grita y masajea el golpe para aliviarlo, se sienta en la tapa del inodoro. —Es por eso que me gustan las tradiciones de aquí, me hubiera gustado ser… Así con Gine.

—Oh, lo siento… —Moja la toalla y lo asiste, en verdad lo golpeó con fuerza. —De todas formas, según cuenta Raditz, eras el mejor con ella. —Sus ojos negros parpadean hacia ella en sorpresa y emoción. La abraza enteramente, la sienta en su regazo con las piernas de un lado.

—Gracias. —Bardock suspira agradecido, casi con los ojos llenos de lágrimas, se esconde en el pecho de Lita. Agradecido con su esposa, con sus hijos, sus nietos… Por ésta segunda oportunidad de vivir.

—Goku… —Milk se queja muy perezosamente. En el momento que ella quiso levantarse, él la tironeó a la cama y la dejó inmovilizada de placer. Ahora intentaba irse de nuevo cuando lo sintió dormirse, pero es inútil, él la sigue reteniendo en sus brazos.

—Sshhh… Ya te dije. Gohan está con Goten, desayunaron a horario. Están en casa de tu padre. Está todo bajo control. —La deja debajo de él, abre sus piernas y se aferra a la figura desnuda de su esposa. —De nuevo Milk, quiero más… —Hace un puchero, vuelve a bajar por el valle de sus pechos. Los masajea posesivamente, lo lame.

Milk se tapa la cara, ni en su luna de miel él fue tan, pero tan explícito y… —Obsceno. —Le sale humo por las orejas.

Goku parpadea grande, se detiene a verla, pero no se quita de encima de ella. La obliga a quitar sus manos que tapan su rubor en el rostro. Ella desvía la mirada. —Perdóname Milk…

— ¿Eh? —Ahora la mirada de Milk está confundida.

—Sí, porque… Porque no nos dí el tiempo para hacerte sentir mujer. —La escucha a punto de refutar, pero le tapa la boca. —Para hacerte sentir mi mujer. No sabía cuidarme, tuvimos que ser padres sin antes darnos un tiempo para solo nosotros dos. Quiero que sepas que antes de ser una madre o ama de casa, eres una mujer. MI MUJER.

Milk toma su mejilla. —Goku, ninguno de los dos sabía que iba a pasar. Yo tomaba la píldora y no sabíamos que eras un Saiyajin.

Goku niega con la cabeza, su mirada negra se pone traviesa con ella. —De todas formas… Me ocuparé de recompensarte. Te lo dejaré bien grabado…—La gira boca abajo, haciéndola pegar un grito agudo. Quita totalmente las sábanas, y acomoda el cabello de Milk a un lado, puede verla totalmente erizada. Se acerca a su oído. — ¿Tienes frío?

—Ah-Ah, no es eso… Es que ésta posición… Yo ¡Nnh! —Milk no puede seguir hablando al sentirlo masajear firme su trasero, y bajar con besos por su espalda. Da un suspiro cortado hacia adentro, cuando los dientes de su esposo le dejan una pequeña mordida en el hombro, muy suave estira su piel sin dañarla, y luego su lengua mojada la alivia con pesadez.

—Mía… —Susurra en el oído de Milk muy grave. Levanta su trasero, saca un condón de debajo de la almohada. Ve que ella gira la vista a él, algo temblorosa, lo observa atrapar con la punta de sus dientes una de las esquinas del paquete plateado y abrirlo. Por ultimo le fija la vista mientras envuelve su virilidad. —Tranquila, yo haré todo… —Empieza a penetrarla, tira la cabeza hacia atrás. Tan mojada, tan caliente; pareciera que solo con eso Milk puede satisfacerlo.

—¡Aaahh! —Milk presiona las almohadas, está tan profundo, estirándola casi en su límite ¿Cómo puede estar tan duro si lo han hecho casi toda la noche? Empiezan las embestidas, creyó que sería algo salvaje, en cambio es suave y profundo. Como si se quisiera asegurar, que ella sienta claramente hasta dónde llega el largo de su polla. Puede contar con los dedos de la mano, las pocas veces que han hecho ésta posición. Pero esta vez es distinta, muy distinta. El juego previo, los besos y caricias en su espalda. Las atenciones de Goku parecen relajar sus nervios. Creía que la vería y que se sentiría como una mujer lasciva u obscena. En cambio la hace sentir sexy, deseable… Una mujer de carne y hueso que tiene a ése hombre a merced de su cuerpo... A ése Saiyajin atrapado de lujuria por ella. Gira la vista para verlo apretando sus caderas para darle movimiento, rojo hasta el cuello, jadeando cada vez que su pelvis choca con su trasero. —Mi-Ah… Mi amor, querido… —Milk apoya sus manos y se endereza como puede para besarlo, gira el cuello.

—Amada…—Goku siente una emoción enorme en su pecho, su corazón se acelera. La toma con una mano de uno de sus senos y la mantiene arriba con él. Inclina la cabeza y la besa con la boca entreabierta, mete su lengua. Bebe claramente su saliva mientras sus lenguas giran contra la otra, muerde los labios de Milk y ella responde de la misma manera, estirando su labio inferior. Ahora ambos empiezan a manejar el ritmo, retirando y acercando sus cuerpos al otro, gimen al unísono. —Oh, sí… —Goku jadea contra la boca de su esposa, ella enreda sus brazos hacia atrás en su cuello para mantenerlo cerca, en tanto él sigue masajeando sus pechos y pellizcando sus pezones. El centro de Milk se cierra más firme en su miembro.

—¡Mmm! ¡Me voy a… Ah, estoy cerca! —Intenta articular y se aprietan juntos, corriéndose duramente. Sus cuerpos se desploman en el colchón, rebotando un poco.

— ¡Haaa! —Goku limpia el sudor de su frente, e intenta recupera el aire. Mira hacia abajo, quita el condón y le parece extraño. Sintió claramente el orgasmo, pero está vacío.

Ve a su esposo con la mirada confundida mirando el condón. —Mmm… Es normal, lo hicimos muchas veces… —Milk ronronea muy traviesa y se recuesta en el pecho de su esposo.

—Puedes decirme Kakarotto si quieres… —La ve parpadear grande hacia él, algo extrañada. —Soy un Saiyajin… Soy tú—Toca la punta de su nariz ruborizándola de nuevo. —Saiyajin.

Milk frunce los labios reprimiendo una risa, toma las sábanas en un puño. — ¡Ahora soy yo la que quiere más! —Se cubre hasta la cabeza con él, se doblan a carcajadas y vuelven a enredar sus cuerpos entre besos. Milk se aferra a la cabellera de su esposo, en tanto baja por su vientre para volver a devorar los labios de su vagina. —Grrr… Kakarotto…

— ¡Ja! ¡La ultima caja! —Serena se endereza, limpia el sudor de su frente. Muy triunfal se va junto a Vegeta y dan una mirada al departamento listos para mudarse. —Lo admito, la velocidad Saiyajin es impresionante.

Vegeta toma su cintura y también muy triunfal ve todo listo para vaciarse. —Y ahora verás la ventaja de nuestra fuerza. —La suelta y a los segundos golpean la puerta.

— ¡Buenos días! —Raditz entra muy sonriente, y detrás aparecen Nappa y Kakarotto. Ayudaban a sacar todo.

Mientras todo quedaba vacío, Serena suspiraba pesado, y la mano de Vegeta en su hombro la hace girarse. — ¿No vas a extrañarlo?

Vegeta comparte su melancolía, pero — ¿Extrañar el departamento? —La atrapa de la cintura y la hace girar con él. Largan unas carcajadas. — ¡No, claro que no! ¡Estoy ansioso de ir ya mismo a nuestra casa!

— ¡Jajaja! —Serena se ríe, las mariposas revolotean en su estómago, llenándola de felicidad. Se detienen en seco y giran a los fisgones de la puerta.

— ¡Bueno, nos vamos! —Kakarotto se alista con todos y toca su frente para transportarlos.

—¡Aaaaah! —Serena da un grito apenas llegan, sus amigas la ayudan a desempacar. — ¡Es hermoso, es hermoso! —Salta de felicidad. Toma de la mano a sus amigas y las arrastra para mostrarles los detalles de la casa. — ¡Vamos a ver el Closet de nuestro cuarto! ¡Es enorme!

Vegeta se tapa la cara, se frota los ojos intenta disimular su emoción. Siente los pasos de Bulma, se resigna. —Anda, búrlate… —Suspira hacia ella. Seguro lo notó ruborizado.

—Ah, no es divertido si no sufres. —Bulma se ríe, y Vegeta también. Se miran a los ojos, es la primera vez en años que lo hacen y se sienten en paz.

Vaciaban las cajas e instalaban los muebles a gran velocidad. —… Wow… Deberían tener una empresa de mudanzas. —Rei comenta con la mirada chiquita, junto con las demás al ver tal despliegue de habilidad.

—No sé si una empresa de mudanzas, pero sí he pensado una de Construcción, algo pequeño… —Bardock comenta al aire.

—Pensándolo bien, ahorramos mucho dinero ésa vez de la "emboscada". —Broly opina, mientras deja los muebles de la sala.

— ¡Hm! No te confíes. La mitad de lo que tú juntaste es mío. —Vegeta se cruza de brazos y muy gruñón se lo recuerda.

—He visto que tienes cabeza para invertir. —Nappa le comenta a Vegeta, no le parece mala idea. —Podrías asesorarnos.

—Para su información, no tengo tiempo para andar detrás de ustedes. —Muy de malas se da la vuelta y sigue él la mudanza.

Serena lo sigue y le da un codazo disimulada. —Oye, no seas así… Solo te piden consejos, no te pidieron trabajar con ellos. —Lo ve poner los ojos en blanco.

—Grrr… Luego de la fiesta, veré si tengo ganas. —Vegeta levanta el tono de muy mala gana, para que lo escuchen, se va a poner sillas altas de la cocina.

Serena se gira a los demás con una sonrisa brillante, les asiente, como diciendo Ja, denlo por hecho. Todos le hacen señas de que no hace falta que se tome molestias con ellos, es mejor que no se arriesgue a provocarlo.

El atardecer llegaba, quedaban solos. Serena ponía algo de música, algo de opera que tanto la relaja desde que conoce a su esposo, Il Dolce Suono, de Lucia de Lammermoor. Se acerca al piano vertical que hizo instalar, brilla nuevo… Pasa muy suave sus dedos por la tapa.

—Quiero aprender a tocarlo… Bueno, en verdad Trunks está tomando lecciones y… —Vegeta se encoge de hombros como diciendo porqué no.

—Me parece un lindo lugar, cerca del ventanal que da a la terraza. El paisaje es hermoso. —Sonríe brillante y mira el atardecer. El abrazo de Vegeta la envuelve.

—Estas fría… —La guía hacia la sala, donde recién está la calefacción prendida. —Vamos a nuestra habitación, hay cajas que desarmar. —La toma firme de la cintura contra su cuerpo. —Respira hondo… —De un impulso la lleva volando. Toca muy suave el piso con ella. — ¿Bien?

—Jajaja, sí. Ya te he dicho que no soy de cristal. —Le deja un beso en su mejilla, y desconecta la música del teléfono que estaba en el equipo de la sala, y la pone en la habitación. Tararea un poco…

— ¿Te gusta de verdad o es solo porque yo escuchaba únicamente ésa música? —Vegeta la ayuda a desarmar las cajas. En una de ellas saca unos marcos con fotos.

—Sí, en verdad, contigo aprendí a prestarle atención—Ve la caja de sus fotos y libros en manos de Vegeta —Ah, no. No saques esas, voy a… Tengo que seleccionarlas. —Se apura para esconderlas de su vista.

Pero Vegeta se aleja al verla con esa actitud. —Sabes que si te pones así, me da más curiosidad. —Se ríe un poco y al sacarlas, creyendo que son imágenes que la avergüenzan… Parpadea grande, son fotos de sus amigas y en todas aparece Darien; también fotos de solo ella y Darien. Es extraño la ve sonreír en cada una, y no le incomoda tanto.

— ¡Ay Vegeta! Déjame elegir cuales me gustan. —Se las quita algo enojada.

—Si es porque estas con él, no me molesta…—Muy sincero se lo dice, pudo ver su sorpresa. Sigue acomodando zapatos en el closet.

—Me parece inapropiado. Es todo. —Muy seria se gira, deja la caja por ahí como si no le importara y se concentra en acomodar ropa.

—Bien, pero si quieres conserva en las que estas con tus amigas también. No es que quiera sonar insistente, sino que te veías feliz y… Es parte de tu vida.

— ¿Tú no tienes fotos de cuando estabas con Bulma? —Serena le retruca.

— ¡Jajaja! ¡Sólo contigo me ha agarrado con la guardia baja! —Bromea relajado.

—Mmm… De acuerdo, luego veré… —Terminan de acomodar todo y buscan algo de comida. —Ya deberías dejar de pedirle comida a Milk.

— ¡Mmm! —Vegeta traga los fideos del Ramen. —Ella se ofreció. —Le levanta el tono ofendido.

—Jummm… Permíteme desconfiar. —Le saca la lengua y lo hace gruñir. En un momento mira al closet, en un espacio especial, pusieron la ropa que usaran para la Boda. —En un par de días es la Fiesta.

Vegeta mira para la misma dirección. —Sí. —Respira hondo y se acerca más junto a Serena, están sentados en la alfombra frente a la cama, con una mesita donde tienen la cena. Se acerca a su cuello, lo busca con besos.

—Nooo… tenemos muchas cosas para hacer. —Lo aleja con la mano. — ¿No escuchaste? Tenemos la ceremonia en dos días.

—Pero ¿No ves que también estoy nervioso? —La ve poner los ojos en blanco, debe esforzarse para convencerla. Intenta hacer un puchero pronunciado, y relajar su ceño. La toma firme de la cintura estrujando un poco su carne, se acerca a su oído —Necesito sentirte cerca, abrazarte, besarte y decirte lo mucho que me importas. —Toma la mano de Serena y la deja en su pecho para que escuche sus latidos. — O la emoción de mi corazón va a quemarme ¿Sabes cómo calmarlo? —Susurra con voz grave—Sabes que soy inexperto en estas cosas…

Serena se pone roja como un tomate, con la mirada desorbitada, su corazón casi explota al verlo con ésos gestos, y ahora su cuerpo está temblando de necesidad por sus palabras. —Ah, Ve-Vegeta… —Dejan los platos vacíos a un lado, lo abraza y de inmediato la levanta en brazos a la cama. Y de pronto entre besos, enredados, Vegeta baja por su cuerpo le da una caricia firme a su vientre apretándolo y —Burp… —Serena se espanta y tapa su boca de inmediato. Busca una almohada y se la pone en la cabeza para matarse.

Vegeta quedó frío de la sorpresa, aun a la altura de su ombligo, levanta la vista y está en verdad muerta de la vergüenza. — ¿Acabas de… —La escucha lamentar su existencia — Eructar? —De pronto solo se siente tentado de la risa.

—¡Cállate, cállate! —Lo escucha estallar a carcajadas, lo aleja con patadas y se esconde debajo de las sábanas. — ¡Ya no tengo ganas! ¡HMP!

Vegeta intenta recuperar el aire. — ¡Jajaja! Aaahh… —Se limpia la vista de las lágrimas que se le escaparon de tanto reír. — ¿Quieres algo de beber?

—Agua… —Musita con un puchero, se destapa apenas lo necesario y toma todo el vaso.

—Bueno, limpiemos y preparémonos para dormir ¿Te parece mejor? —Vegeta empieza a llevar los platos, y la ve levantarse directo a ayudar. Aun mientras se cepillan los dientes ella no puede verlo a los ojos. Se acuestan, la ve enrollada en un rincón de la cama y muy dispuesta a alejarlo si se acerca. —Grrr… No entiendo tu escándalo. He dormido en medio de tripas y vómito, no es que me haya dado asco…

— ¡Qué cruel eres al decirme esas cosas! ¡No intentes acercarte porque ya no tengo ganas! —Se tapa hasta la cabeza, lo siente acercarse de todas formas. —Jummm…

—Bueno, no quieres sexo…Pero ¿Y me dejarías consentirte?—Entrelaza sus piernas con ella, suspira relajado— Tu piel es tan suave. Ya te dije, estoy muy ansioso, lleno de preocupaciones… Tus caricias me relajan. —Musita muy tiernamente a su oído, muerde su oreja, la siente caliente, la lame para refrescarla.

—Mmm… Solo porque yo también estoy muerta de los nervios. —Se gira lo toma del rostro y se besan. —Solo caricias… —Serena le advierte poniendo un dedo en la punta de la nariz de Vegeta, él asiente y muy tiernamente se acomodan para enredar sus cuerpos. Sus lenguas se tocan tan frágilmente que les provocan cosquillas en la boca, suspiran al separarse y seguir sus atenciones en el resto de sus cuerpos. Viajan con besos y caricias pesadas de necesidad. Suspiran con el masaje intenso… Algo extraño pasa por la mente de Serena unos instantes, que hay algo que en verdad le preocupa a Vegeta. Si bien no es una preocupación grande, puede sentir que es algo que lo incomoda. Rápidamente su mente queda en blanco cuando las manos de su esposo buscan el borde de su camisón y se lo quita. Ella va por más y tironea su bóxer lo arroja lejos en la habitación. Se ríen mientras quedan desnudos para dormir, fue un día hermoso, pero agotador. Y todavía les queda un día mil veces más hermoso y agotador.

Vegeta se quedaba con ella recostada en su pecho, primero quería verla dormirse antes de ceder al cansancio. Cumplía su palabra de solo caricias, pero fueron caricias bien intensas. En la oscuridad de la habitación, apenas entra la claridad por el borde de las cortinas y alcanza a ver la caja que dejó Serena sin desarmar. Ahí está, es un último cabo suelto que debe resolver.

Lo más rápido que pudo fue a su departamento, para desarmar el altar improvisado que le habían armado luego de que derrotó a Freezer. Si bien Darien se sentía halagado, se sentía también de lo más indigno y avergonzado. Lo siguiente fue renunciar a la clínica, no podría si quiera mantener la cara frente a los demás. Tenía dinero ahorrado, siempre pensaba en el futuro, y ése futuro nunca llegó. Al menos para él que se había confiado y despreciado el amor de Serena. Se pregunta si es que él no hubiera sabido qué pasaría en el futuro, si en verdad hubiera dado el gran paso, porque estaría temeroso de que el amor de Serena se esfumara.

Se hunde en su mundo oscuro a morir de a poco. Solo necesita alcohol para el dolor que quema su pecho. Se duerme donde sea, y los sueños con Zamas lo inundan, a veces buenos, a veces malos… Se despierta, va a vomitar al baño, se siente sucio y piensa tontamente que si Zamas lo viera le daría asco. Llena la bañera y se hunde en el agua helada. Mira el secador de cabello y pensamientos autodestructivos pasan por él. Cuando entró y la tristeza lo inundó de ésta forma creyó que sería como cuando era niño, solo de nuevo y superando un duelo. Pero a medida que pasaron las horas, fue muy pero muy diferente. Al menos con sus padres tenía una tumba donde llorarlos y la fe de que estarían en espíritu con él, aun si él no los recordaba. En cambio esto no, Zamas ya no existe.

Le fue muy fácil perderse en ésa rutina, y solo esperaba que la depresión le diera el coraje para matarse… Al menos ya no habría dolor. Raramente siente el timbre, escanea el Ki, y no siente a nadie. Va a abrir de muy mala gana, abre como si fuera a arrancar la puerta. Parpadea grande y sorprendido.

—Hola Endymion. —Vegeta saluda muy serio y con su gesto de mierda de siempre.

—Buenos… —Mira el reloj de la pared, hace días que no le presta atención. —Buenas tardes. —Queda en la puerta, sin dejarlo pasar. Lo mira amenazante ¿Acaso no puede uno alcoholizarse hasta morir en paz?

—Si quieres hablamos aquí. —Vegeta saca las manos de su chaqueta, no le baja la mirada en ningún momento.

Darien rechista, pone los ojos en blanco. —Pasa… —Resignado suspira. Acomoda un par de cosas, aunque no está desordenado, no ha limpiado desde que llegó. Abre un poco las cortinas y la claridad le hace fruncir aún más el ceño. —Siéntate. —Ve que toma asiento en el sillón individual, cruza su talón en su rodilla y pone ambas manos en los apoyabrazos. Está bien vestido de traje y corbata. De pronto Darien solo quiere partirle ésa sonrisa ladina. —Tengo únicamente para beber… Té o lo demás. —Le señala las botellas en el lugar.

—Té, por favor. —Lo mira muy atentamente, y esto es peor de lo que imaginó. No quiere que Serena vea a Endymion así. Piensa unos momentos, mientras lo ve poner todo en orden en la mesita frente a él.

—No estoy buscando venganza, ni estoy planeando nada. —Darien le aclara mientras le pasa la taza, la mano le tiembla, pero sabe que es por lo que ha bebido.

—No vine por eso. Sino para hablar. —Vegeta intenta no sentir pena por él, sabe que lo humillaría y no fue para eso. — Aunque no lo creas, no disfruto verte así…

Darien queda con la mirada fija en él, y pone la cabeza de lado incrédulo. — ¿En serio?

—Bueno, no te voy a mentir. Sí lo disfruto en cierto nivel. —Bebe su taza con una sonrisa enorme. — Vine a traerte esto. —Le deja una invitación a la boda.

—Creo que eso es muy inapropiado. —Le señala la tarjeta sin tocarla.

—También sé que no has contactado a las demás, tampoco las atiendes cuando te buscan, creí que eran tus amigas. Al menos que siga sin entender bien ése término todavía. —Espera una respuesta.

Darien mira a los lados, presiona sus labios. Solo los buenos momentos con todos vienen a su mente, como si fuera otra vida pasada y lejana donde también fue feliz. —No creo que nadie me extrañe o quiera verme. —Lucha contra las lágrimas que quieren brotar de sus ojos.

—Sé cómo te sientes, porque también me he sentido así. —Se sirve otra taza. Endymion resopla muy irónico. —Y en más de una ocasión… —Le aclara, puede verlo sorprendido de nuevo. — Y no es simple tristeza, es… Derrota.

—Es muy fácil hablar, mientras la derrota forma parte de tu pasado, Príncipe de los Saiyajin.

Levanta una ceja dándole la razón. —Pero mi orgullo siempre forma parte de mí. Por eso mismo siempre alejé a todo aquel que quería quedarse conmigo en el peor momento. Creí que solo yo me bastaba y me sobraba. Y cuando por fin quise mantener a alguien a mi lado… Volví a fracasar miserablemente. —Recuerda cómo traicionó a Bulma cuando se dejó poseer por Babidi. — Nos malacostumbramos a estar solos. Alejamos a los demás directa o indirectamente… Sin darnos cuenta que una parte de nosotros queda con ellos, y viceversa, queramos o no. —Termina su taza y se levanta para irse. —Si vas a hacer lo que creo que vas a hacer, espero que no te lleves nada de ella. Que le devuelvas hasta la última parte que te has quedado. Porque si te matas, algo en ella también morirá.

Darien presiona con furia la mandíbula, siente tanto odio de sí mismo de no poder contener la cascada de lágrimas que corren por su rostro. Rechista a un lado cuando lo ve pasarle un pañuelo. Pero al girarse a ver a sus ojos negros, quiere verlo con desprecio, con odio. En cambio se encuentra con el consuelo en la mirada de Vegeta, como si ahora tuviera el poder de ver todas las heridas del alma que ha tenido ése Saiyajin.

Vegeta vuelve a guardar el pañuelo, mientras el estado vulnerable de ambos se disuelve. —No tiene que ser en la boda, pero cuando te decidas, me aseguraré que ninguna de las Sailors esté en tu camino. —Se encoge de hombros. —Por si acaso…

—Jaja ¿No temes que me la robe en plena ceremonia? —Darien con tono gracioso.

—Ppfff ¡Jajaja! Príncipe Endymion. —Se gira antes de la salida, ambos dibujan una sonrisa ladina. —NO. —Darien le azota la puerta en la cara. Bien, pudo ser peor. Le queda un asunto suyo y nada más.

El día antes de la ceremonia, los Saiyajines se quedarían en el departamento de Tokio, y sus mujeres en el Templo de Rei. La noche otoñal estaba fresca, Bardock y Kakarotto asaban carne. Nappa alistaba bien la ropa, quería verse impecable con su pareja, como si ésto fuera una "prueba" de casados. Sube el cierre del traje y lo deja en la puerta de su cuarto, del lado de adentro, al salir se encuentra a Vegeta con un par de cervezas. —Hm, solo una… —Nappa advierte.

—Jaja, seguro. Créeme que lo más difícil será dormirme hoy. —Lo invita al sillón, donde hay nachos con queso picante. Mira en su teléfono y tiene un par de listas de reproducción con Rock, las repasa por si algún baile con ésa música se da en la fiesta.

Nappa se siente algo extrañado, como si una energía rara estuviera en el aire. Mira hacia afuera, Raditz, Kakarotto y Bardock hablaban, y los espiaban muy disimulados. Luego en la cocina Tarble se ocupada de los platos y cubiertos con Broly, también se sentía vigilado. Se gira y choca con Vegeta algo nervioso. —Aaahh ¿Sientes que nos vigilan?

Vegeta rasca su nuca para relajarse y da un trago grande a la cerveza. — ¡Mmm! —Traga duro. —Les pedí que nos dejaran hablar solos.

Las alarmas de Nappa se disparan, empieza a contar las salidas. —Eeeeh… —Muy nervioso se aleja un poco más.

—No, mira no es nada malo. Verás…Todavía no tengo un Padrino. —Se quedan mirando por el rabillo del ojo, unos segundos de silencio. —A menos que no quieras, yo…

— ¿Se-Seguro Vegeta? No es que no quiera, pero… Tienes a tu hermano o a Kakarotto que es una especie de compañero de entrenamiento para ti. Hasta con Raditz, que has sido más que cómplice contigo cuando eran mocosos… —Nappa desvía la vista, y se baja completa la cerveza. Siente la cara prendida fuego.

—Bueno, llegué a la… Extraña conclusión de que, siempre estuviste ahí, incluso tu trato hacia mí como "Príncipe" nunca cambió. Para bien o para mal, estuviste siempre intentando que los tres nos mantuviéramos unidos luego de la Destrucción del Planeta.

—Siento que no les he enseñado nada noble o bueno, eran niños. Mi perspectiva aquí se ha movido bastante. —Nappa siente culpa. —Lo siento, sé que dirás que era "La manera Saiyajin", pero creo que ni Bardock hubiera cometido tantos errores con un par de niños como eran ustedes.

—Te he perdonado hace mucho. Sé que tú también, y ésta es una manera de compensarte y de hacerte ver que… ¡Bueno ya sabes! —Sisea a un lado enojado, no quiere decir en voz alta que lo aprecia. —Y no solo por lo de matarte, también por… —Resopla hacia arriba, siente que debe decirle. — ¿Recuerdas cuando te levantaste y ya no tenías cabello?—Nappa gira tan rápido la cabeza a él, que hasta la escuchó tronar. —Pues…

—Oigan ¿No le dijeron a Vegeta que era mala idea? —Raditz está preocupado en especial porque él fue cómplice de Vegeta en ésa travesura.

—Pero ya somos todos adultos y—Bardock se gira al escuchar un rugido y unos golpes.

— ¡¿Cómo pudiste?! ¡TODO ÉSTE TIEMPO CREÍ QUE FUE UN SECUAZ DE FREEZER! —Nappa lucha contra el agarre de Broly, quiere ahorcar a Vegeta.

— ¡Te estoy diciendo que lo siento! ¡No puedo hacer otra cosa! —Vegeta le grita furioso. —Además de comprarte una peluca… —Dice en voz baja.

— ¡ADEMÁS TE SIGUES BURLANDO! ¡MALDITO ENANO DE LOS COJONES! —Ruge e intenta alcanzarlo, poco le importa si ahora Vegeta piensa en matarlo. — ¡Sabías muy bien que el cabello no nos vuelve a crecer!

— ¡Y tú sabias muy bien lo de los gusanos! —Vegeta le retruca.

— ¡Pero nos íbamos a morir de hambre! —Nappa le explica.

— ¡DEBISTE DECIRME QUE SE CAGABAN EN TU BOCA CUANDO LOS MASTICABAS! —Vegeta le grita con la vena a punto de explotarle. — ¡Hasta el día de hoy no puedo ni acercarme a esas cosas!

—Ya calmados, fue hace mucho. —Raditz intenta mediar. —Hemos comido cosas peores.

— ¡Cállate traidor! —Nappa lo señala bien cabreado. Se cruza de brazos y deja de forcejear. —Entonces fue por eso que me afeitaste la cabeza, porque no te advertí de lo que estabas comiendo. Lo siento, eras niño…

—Hm, ya me desquité. —Vegeta se cruza de brazos y desvía la mirada.

—Awww… Pero si son adorables. —Bardock los atrapa de las orejas y los sacude un poco. —Bien, todo arreglado. Vamos a comer.

— ¡Ah, sí! ¡Huele riquísimo papá! —Kakarotto muy alegre se acerca y mira su teléfono.

De: Milk

Estamos terminando de cenar y vamos a dormir. Debemos levantarnos una hora antes que ustedes, las mujeres debemos alistarnos aún más. No te preocupes, nos portamos bien. (*ω*)

Milk se recuesta, hicieron una pijamada improvisada en el Templo de Rei. Las chicas charlan y se terminan de organizar de quien peina a quien mañana. Bulma le llama su atención. — ¿Has tenido alguna vez una pijamada entre chicas así?

Milk da una carcajada. —Nop. En verdad que no ¿Tú? —Bulma niega. Escucha su teléfono de nuevo.

De: Goku

Oye…No te lo decía para espiarlas, solo para saber cómo estabas. Te extraño… (_) Ya sé que solo te gusta portarte mal conmigo.

Milk se ríe coqueta sin notarlo y contesta…

De: Milk

Kakarotto… No quieras jugar conmigo. Sabes muy bien que soy débil cuando eres encantador…❀◕‿◕❀

—Awww… En verdad son una ternura. —Bulma ensueña y se termina su Latte.

—Jaja, sí. Eres extraña, crees que todos pueden tener amor, menos tú. —Milk le habla y las demás se acercan para alistarse a dormir.

—Bueno, ya lo he dicho antes, sola, no es solitaria. —Bulma muy tranquila lo dice.

— ¡Eso es cierto! —Mina la apoya. —Además una mujer tan brillante ¿Para qué quiere un hombre o pareja? ¡Sólo es más cañería para arreglar! —Choca los cinco con ella.

—Mmm ¿Qué pensaría Broly al escucharte hablar así? —Lita frunce los labios, y le levanta una ceja acusándola.

—Jajaja, ya. No encontrar el amor no es la tragedia de nadie. —Bulma intenta no crear un dilema inesperado justo en vísperas de la boda. —También disfruto de ver felices y enamorados a los de mí alrededor.

— ¿Cuántos has tenido? —Mina consulta, todas la apuntan de manera asesina con la mirada. — ¡¿Qué?! No pudimos interrogarla en la Despedida de Soltera porque estaba tapada de trabajo. —Se cruza de brazos. — Grupo de mojigatas.

—Bueno, en serio relaciones serias, fueron problemáticas. Primero Yamcha, siempre fue un ir y venir… Peleas, desengaños. Y Bueno, Vegeta fue una noche que llegué llena de despecho por Yamcha. Creo que éso fue lo que más lo ofendió, ni siquiera había terminado oficialmente con él. Incluso si no hubiera resultado embarazada, quizás hubiera seguido detrás de Yamcha. —Siente las miradas de todas, nunca lo admitió en voz alta, siempre fue más cómodo para ella que todas las acusaciones cayeran en Vegeta. —Luego Vegeta también, ir y venir… Reclamos, orgullo, soberbia, de parte de los dos…Se los digo, no soy perfecta. —Lo dice mirando a Serena a los ojos, que siempre salta en su defensa como si ella fuera una santa. Y se sobresalta cuando todas se tiran a abrazarla.

— ¡Jajaja! ¡Nadie te pide que lo seas! —Serena la estruja. —Solo te pedimos ser amigas.

— ¡Por supuesto! ¡Las mejores amigas! ¡Todas! —Milk asegura la amistad.

Extrañamente unos escalofríos recorren a los Saiyajines, y lo primero que piensan es si esas mujeres están conspirando en su contra. Se miran entre ellos, y se sacuden la sensación. Un licor fuerte antes de dormir no les vendría mal.

Vegeta está tapado hasta la cabeza en la sala, listo para dormir. Mira su teléfono, sonríe mirando el fondo de pantalla, una foto de Serena feliz en el Parque Yoyogi, con una lluvia de flores de cerezo y su sonrisa brillante. —Hasta mañana…

Serena mira el fondo de pantalla de su teléfono, la foto que le tomó inadvertido a Vegeta aquella vez que la llevó a mostrarle la Bahía de agua cristalina, frente a la Costa donde él suele entrenar. De aquel día que se contaron toda la verdad… Se ve tan guapo con el reflejo del sol en su rostro, su cabello negro ondeando en la brisa, su camisa blanca, su perfil es tan varonil. —Hasta mañana. —Besa la pantalla y cierra los ojos.

¡Hasta el próximo viernes!

Saluditos a…

Faby: espero y lo hayas gozado, porque esto va a seguir y seguir. A un saiyajin no lo llenas así nada más. Jajaja.

OhaioIzumikun: Sí, pues ellas también tienen lo suyo, tienen lo suyo. Jajaja. Y Black estaba dispuesto a lo que sea con tal de cumplir el Destino. Ay sí, no puedo matar a Broly, no puedo. Él se merece galletas, dulces y todo lo que quiera comerme. XD. Bueno y Darien tiene que tomar una decisión y la oportunidad se la dio Vegeta. Hay que ver si se roba a la novia. XD

Nita-chan84: Ay mi' jita, el Raditz me pone, yo me lo imaginaba diciéndome eso al oído y metiéndome la lengua *cof *cof, otro tema XD. Y ahora agarrate que los caps se ponen intensos, ya le sdiej que tengo que compensarlos en drama por romance, pasión, bebitos y mucho frutidelicioso, vamos a quedar todos como el meme de *hemos_sido_excitados ¬¬

Kaysachan: y cuando sale la Sailor de la Luna ahí ya valió vrga XD. Qué bueno que la acción estuvo al gusto de todos. Es muy difícil, intento que las "pausas" sean siempre en momentos de decisión y de tensión, así no agobiar a nadie. Ni a mí tampoco, Jajaja de todas formas quedamos todos despeinados y llorando por aquí. Y el tesoro de Rei resguardaba mucho más que el uniforme. Te lo mereces *cheers. Ahora más de uno me ha dicho que la Setsuna ahí tuvo mucho que ver en la decisión, así que apúrate antes de que ella le tire su red al Mamo-chan. Y Darien, primero no quiso hacerse cargo de las consecuencias de sus decisiones, luego estuvo de toxico, luego con planes de venganza, luego salvando al enemigo. Como dice el meme *va_y_lo_hace *va_y_lo_hace XD. Pero hay esperanzas, como le propone Vegeta: "Oye tío, no te rayes que tampoco eres tan malo. Yo he hecho cosas peores, pregúntale al Raditz." Jajaja. Aquí fue el GoChi y en el próxima chan, chaaannn! Nos vamos de fiesta! Alista tu traje favorito, que nos vamos a sacar los pelos por el ramo. (Ya estoy casada, pero igual, me lo sigo tomando muy en serio XD)