Lala Lulu: Hola! ¿Todos listos con su traje y la copa champaña? ¿Qué dirían en el brindis de ésta pareja? Lleven también dinero para compartir el taxi, porque yo me pienso poner bien pedo y bailar hasta que amanezca. XD ¡Vivan los Novios!

¡Advertencia! Si ya has leído mi historia anterior sabrás que yo no escribo Lemon, sino Smut, mucho Smut. Smut es sabrosura primero, explicaciones después. Así que esto es para adultos ¡Porque soy una maldita pervertida!

No me pertenecen los personajes, son Creaciones de Akira Toriyama y Naoko Takeuchi. Hecho por un fan, para algún otro fan que ande dando vueltas por la Vía Láctea…

"…Chocándome como un rayo de sol

Quemando a través de mi noche más oscura

Tú eres la única que quiero

Creo que soy adicto a tu luz

Juré que nunca volvería a caer

Pero esto ni siquiera tiene ganas de caer

La gravedad no puede olvidar

Para tirarme de nuevo al suelo otra vez

Es como si me hubieran despertado

Cada regla que hice, la rompiste

El riesgo que estoy tomando

Nunca te dejaré fuera…". Halo, canción de Beyoncé.

Capítulo 38

En la pequeña capilla que tenía el lugar que alquilaron para la boda, todos estaban contando los minutos. Los invitados tomaban su lugar y los murmullos de unas pequeñas charlas puliendo los mínimos detalles se escuchaban. Una pareja se acerca a ver la sala junto al altar, donde el séquito del Novio verifica sus atuendos. Solo les faltaba ponerse el saco.

—"Ave María" de Astor Piazzola, me parece excelente elección. —Haruka habla con Vegeta acercándose para desearle lo mejor.

—Sí, en verdad es una melodía muy dulce. —Michiru se acerca, y disimulada espía el lado del novio, a esos hombres altos y rudos, de mirada amenazante. Pero que ahora se ven muy elegantes, casi salidos de un sueño erótico. Michiru intenta disimular su rubor y sigue. —Será un honor en verdad tocarla para ustedes. Es nuestro regalo y por eso insistimos tanto.

—Muchas gracias. —Vegeta muy sincero se inclina, si bien Michiru se ve muy bonita con ése vestido de color turquesa, casi coral. Haruka se ve más que bien, con su traje del mismo color. —Se ve hermosa Señora.

—Aaahh, debo admitir aunque me duela en mi orgullo…—Haruka le ofrece un apretón de manos. —Que ustedes se ven muy apuestos. —Sonríe brillante, y parpadea en sorpresa al sentir que Vegeta, no toma su mano para darle un apretón, sino que lo ve inclinarse para tomarla delicadamente.

—Haruka, eres una mujer tan hermosa, que no hay momento en el que te veas mal. Y ahora, con permiso de tu esposa…Déjame decirte que te ves despampanante. — Le deja un beso delicado en su mano.

Haruka pega un salto, con el corazón casi estallando como una bomba, se gira disimulada, tapándose el rostro rojo, casi morado. —Bi-Bi-Bien, vamos los dejamos que terminen. — Choca con el rostro de Michiru, intentando contener las carcajadas. Presiona los dientes. —Querida… —Le advierte. Se van caminando para estar listas para tocar. Hace años que Haruka no recuerda que un hombre la haya podido ruborizar así.

Kakarotto se cruzaba de brazos y veía a Vegeta por millonésima vez acomodándose la ropa y el peinado. —La vanidad es un defecto terrícola… —Comenta algo burlón.

Vegeta le cruza la mirada por el reflejo. —Sí, y aun así te ves bien. —Lo mira de arriba abajo. —Y dicen que la mona aunque se vista de seda… —Se pone el saco mientras comparten una sonrisa. Es un traje en tono gris bien oscuro, con chaleco. La corbata es gris plata, satinada, con patrones cuadriculados, y la camisa blanca. Acomoda su ramillete en el bolsillo, mira su bolsillo interno el pañuelo de la primera vez que estuvieron cerca. Se abotona todo y se mira unos momentos al espejo de cuerpo completo, toma aire muy hondo y algo llama su atención.

Trunks tironea el pantalón de su padre, vestido con su traje y su corbatín. —Papá… Te ves bien. —Le sonríe brillante.

—Hm… —Vegeta se inclina a su altura. —Deberías estar con la novia. —Lo ve escondiendo algo muy travieso, y parpadea al ver que es un regalo que le envió Serena.

—Ten, dice Serena que recién hoy pudo tenerlo. —Le pasa la cajita.

Vegeta mira la nota.

Para: Vegeta

Unos aretes de compromiso… Por unos gemelos de casamiento. Besos, Serena.

Vegeta toma aire, son dos lunas crecientes con una estrella, se quita los que tenía puestos que eran sencillos, y se pone muy emocionado los que le mandó su mujer. —Ve que debes entrar con la Novia. —De nuevo se inclina y le da un abrazo, cuida que su ramillete de fresias con lazos rosa y rojos esté impecable. Sale a la capilla, da una recorrida y verifica todo una última vez.

A Serena le retocaban una última vez el brillo labial con un pincel, su madre le ponía el velo con Mina. —Ay hijita, que bueno que alcanzaste a recortarte el cabello. En verdad que el velo te queda muy bien con tus rizos semi-recogidos —Se lo acomoda hacia adelante.

—Gracias. —Serena se siente emocionada, y mira atenta a su madre. —Mamá, tú también te ves hermosa. —Su madre vestía un Kimono azul marino, con flores blancas. Sus ojos se llenaban de lágrimas.

—Jaja, qué bueno que el maquillaje es a prueba de agua. —La Señora Tsukino, mete su mano con un pañuelo debajo del velo, limpia las lágrimas de su hija.

—Estaremos atentas con miles de pañuelos, no se preocupe Señora ¡La Dama de Honor soy Yo!—Mina acomoda el espejo para que Serena se dé una última vista. —Al no ser tan pomposo, se ve tan elegante y delicado, te ves como un ángel.

—Ay ¿De verdad? —Serena se resuena un poco, dándose una última mirada en el reflejo.

—Aquí tienes. —Rei le da otro pañuelo y le pasa el ramo. Está hecho de fresias blancas y cintas blancas, rosadas y rojas para combinar.

—Hija… —El Señor Tsukino golpea la puerta y pide para entrar. Apenas ve a su esposa y su hija listas, se lleva una mano al pecho de la emoción. —Ah, por Dios. Si soy el hombre más afortunado de la Tierra…Bueno, el segundo más afortunado. —Le ofrece su brazo y Lita le pasa un pañuelo. —Gracias… —Se quita los lentes y seca sus lágrimas.

Toma la mano de su padre y Serena se da cuenta que le sudan las manos. —Ay, creo que era mejor ponerme guantes, estoy pegajosa. —Toma otro pañuelo descartable y se seca las manos.

—Así estas bien. —Su padre le asegura y le acomoda el velo. —El velo de seda bordado, bien fino, resalta tus ojos… —Su esposa aparece detrás aclarándose fuerte la garganta. —Ay querida, tú también te ves soñada. Por favor, es el día de la niña…Bueno…Ahora es una mujer. — Sonríen y unos flashes los despabilan.

—Más de cerca, éste es el momento cumbre detrás de escena. —Sammy saca fotos a todos, y se acerca a tomar una selfie entre los cuatro.

La madre de Serena camina por un lado del pasillo, dando la señal que está todo listo. Vegeta presiona la mandíbula, y toda la expectativa se va a esas puertas dobles. —Ya estamos listos. —La Señora Tsukino le habla al Novio.

Vegeta asiente e intenta relajar los hombros. Siente el peso de la mano de Nappa en el hombro, mira hacia atrás. — Ya estamos listos. —Nappa intenta relajarlo, y parece haber funcionado.

Serena mira atenta las puertas, y mira adelante a Trunks con los anillos y a Goten con las flores. Sus piernas tiemblan. —Papá, por favor… Si tropiezo, tú disimula…

El Señor Tsukino toma firme a su hija con su brazo. —Jamás hija. Vamos a hacerlo bien, estamos listos. Llegaremos completos, en una pieza.

La música empieza y las puertas se abren, muy contento Goten salta tirando las flores, y Trunks camina con una sonrisa enorme, mientras sus mamás estaban enloquecidas tomando fotos… Y ahí está caminando firme hasta el altar, desde que se abrieron las puertas esos luceros azules se clavaron en él, Vegeta se tapa la boca, parece que una risa se le sale, casi tan fácil como las lágrimas. Esta euforia es tan irreal, pero se sostiene, debe ser fuerte. Serena casi queda sin aire, viendo a quien puede jurar es el hombre más apuesto junto al altar, con una mirada negra que la apunta tan fuerte y brillante que hace que su corazón estalle. Quiere llorar, quiere reír, quiere llegar hasta él y no desarmarse en el camino con éstas luciérnagas revoloteando en su estómago.

Las Sailors caminaban detrás y se pasaban pañuelos entre ellas. —Ay chicas, qué bueno que me compré una dotación vitalicia. —Mina susurra y va pasando la caja hacia atrás muy disimulada. Ellas tenían unos vestidos largos, hasta por debajo de las rodillas, de color rosa y cintas rojas, con unos pequeños ramos blancos en sus manos.

—Bueno, amenazas a parte… Le entrego a mi hija. — El Señor Tsukino, le da un pequeño beso en la mejilla a Serena, arriba del velo. Comparten una risita muy pequeña para relajarse.

—Gracias… —Vegeta hace un esfuerzo descomunal para no llorar, traga duro y toma la mano de Serena, la siente temblando. Le da una caricia en los nudillos para relajarla. —Te ves… —Toma aire, al intentar hablar casi se escapa una lágrima, pero la reprime con un espasmo en el ojo. — Pareces un ángel… Ya sé qué música elegir para nuestro baile.

—Tú te ves guapísimo, no puedo ni respirar viéndote. Ya quiero tener ése baile contigo…—Sonríe y se emociona de verlo con la mirada vidriada por las lágrimas que contiene.

—Vegeta… —Nappa le pasa un pañuelo muy disimulado por detrás.

Vegeta se gira y choca con Nappa casi desarmado en llanto. —No… Está bien, úsalos tú. —Lo ataja con las manos, dándole a entender que no hay problemas. La música se detiene y empieza la ceremonia, se arrodillan frente al altar.

—Buenos días… Nos reunimos aquí a celebrar la unión de dos personas… —El sacerdote habla…

Entre Vegeta y Serena compartían miradas muy disimulados. Presionaban los labios en línea recta, ya que cada vez las miradas era más coquetas y traviesas. En un momento el sacerdote les llama la atención aclarándose la garganta. —Ahora los anillos…

Vegeta toma la alianza. — Serena Tsukino… Te tomo a ti como mi esposa. —Toma su mano muy delicadamente y va colocándolo, sus finos dedos dejan sentir su piel fresca. — Y te pido me aceptes a mí, como tu esposo, para honrarte, cuidarte, y… —Hace una pequeña pausa mientras termina de colocarlo. —… Atesorarte con todas las fuerzas de mi alma, en las buenas y las malas, en la salud y la enfermedad… Por la eternidad. —El Sacerdote se aclara la garganta algo enojado por ésa última parte y Vegeta le tira una mirada asesina, y asunto resuelto.

Serena da una risita suave por la última parte, pero sabe que Vegeta lo hizo para demostrarle sus sentimientos, aunque el pobre sacerdote haya salido como daño colateral. Serena se gira y toma el anillo. Toma la mano de Vegeta. —Vegeta Príncipe, te tomo a ti como mi esposo Y… —Va poniendo la alianza, el calor de la mano de Vegeta le hace agua la boca. —Te pido que me aceptes a mí, como tú esposa para honrarte, cuidarte… Atesorarte. —Se ríen cómplices. —En cuerpo y alma, en las buenas y las malas… En la salud y la enfermedad… Eternamente.

Darien se sienta en el fondo, oculta su Ki todo lo que puede, se decidió a último momento, a ponerse un traje sin corbata. Aunque está bañado, no tenía la voluntad para arreglarse más.

—… Si alguien se opone a ésta unión que hable ahora o calle para siempre. —El Sacerdote lo dice y al instante da un salto asustado. Bulma se para en el pasillo con una postura muy autoritaria, se cruza de brazos y con mirada asesina escanea el lugar. Darien mira la escena de la peli-azul y se ríe discreto, junto con la audiencia. El Sacerdote de nuevo les llama la atención, Bulma vuelve a su lugar. Vegeta y Serena con las cejas en alto la miraban de lado. —Ahora los declaro Marido y Mujer… Puede besar a la Novia.

Se giran a mirarse, las manos de Vegeta toman los bordes de su velo, que llega a la altura de sus manos con el ramo. Se miran fijo, pero Serena sabe que él es tímido, así que no le va a exigir un beso en la boca frente a todos. Le da una sonrisa comprensiva.

Vegeta se acerca a darle un beso en la mejilla, pero en el camino se arrepiente, y apunta a la boca rosa de su esposa, la sorprende por unos instantes, pero de inmediato unen sus labios. Un beso tan casto, pero tan dulce, con tanto afecto, que parece hacer ése instante eterno. Quedan rojos al escuchar los aplausos y gritos de alegría.

—Bueno, ahora si me permiten. —Mina les llama la atención. —Como La Dama de Honor, y una de las mejores amigas de la novia, le tenemos un regalo… Su esposo insistió, así que esto es para ella. —Se escucha un coro salir desde donde están Haruka y Michiru con sus instrumentos, Serena mira a Vegeta sorprendida y él le regala una sonrisa ladina. Mina toma el micrófono. Serena reconoce la canción, es una de sus favoritas.

"Life is a mystery (La vida es un misterio)

Everyone must stand alone (Todos enfrentarla solos)

I hear you call my name (Te escucho decir mi nombre)

And it feels like home (Y se siente como en casa)

When you call my name it's like a little prayer (Cuando dices mi nombre es como un pequeño rezo)

I'm down on my knees, I wanna take you there (Estoy de rodillas, quiero llevarte allí)

In the midnight hour I can feel your power (En la hora de medianoche puedo sentir tu poder) *El primero en levantarse a aplaudir al ritmo de la música es Broly, le sonríe brillante a su mujer.

Just like a prayer you know I'll take you there (Como una oración, sabes que te llevaré allí)

I hear your voice, It's like an angel sighing (Oigo tu voz, es como un ángel suspirando)

I have no choice, I hear your voice (No tengo elección, escucho tu voz)

Feels like flying (se siente como volar)

I close my eyes (Cierro mis ojos)

Oh God I think I'm falling (Oh Dios, creo que estoy cayendo)

Out of the sky, I close my eyes (Fuera del cielo, cierro los ojos)

Heaven help me (Que el cielo me ayude)" Los aplausos acompañan a Mina, mientras se levantan a saludar a la pareja que acaba de intercambiar sus votos.

Entrelazan firme sus manos, para aguantar la pena y se giran a enfrentar al público. Serena muy contenta canta con los invitados y se abraza con todos, junto con Vegeta, que a pesar de poner mala cara recibe los buenos deseos. En especial sabe, que no puede rechazar las demostraciones de afecto de parte de la familia de su esposa. De pronto siente un tirón de un lado. —Señorita Meiō… —Saluda a la Sailor del Tiempo.

Setsuna le sonríe lo mira con admiración. —Felicidades… —Sale como un gran suspiro.

Vegeta se conmueve, no entiende porqué, pero acepta su abrazo. Y no se siente incómodo, al alejarse la ve con un par de lágrimas y le da un pañuelo. Setsuna también saluda a Serena con emoción entre la multitud. Serena cuida que su ramo no quede aplastado y se da cuenta de cómo Vegeta protege su ramillete con una mano para no ser aplanado entre la gente y lo acomoda para que quede impecable.

Lita bailaba un poco con su pequeño ramo en la mano, y Bardock se acercaba a tomarla de la cintura. —Te lo quiero decir al oído para no desmerecer a la novia, pero te ves hermosa mientras bailas. — Ella se gira y lo toma de la mano para salir detrás de los demás.

Raditz buscaba a Rei y la veía caminar en sentido contrario, con la mirada muy decidida se va junto a Mina. Toma el micrófono, toma aire para cantar…

"Life is a mistery, everyone must stand alone, (La vida es un misterio, todos debemos enfrentarla solos)

I hear you call my name… And it feels like HOME (Te escucho llamar mi nombre y se siente como HOGAR) *Raditz mira fascinado, a su Harén unipersonal cantando con su dulce voz y mirándolo fijamente como si fuera una actuación exclusiva para él.

JUST LIKE A PRAYER, YOUR VOICE CAN TAKE ME THERE (COMO UNA ORACION, TU VOZ ME PUEDE LLEVAR AHÍ)

JUST LIKE A MUSE TO ME, YOU ARE A MISTERY (COMO UNA MUSA PARA MÍ, TU ERES UN MISTERIO)

JUST LIKE A DREAM, YOU ARE NOT WHAT YOU SEEM (COMO UN SUEÑO, NO ERES LO QUE PARECES)

Vegeta se gira a Serena y le susurra las ultimas frases de su canción favorita — "Just like a prayer, no choice your voice can take me there… Like a prayer (Igual que un rezo, sin opción tu voz me lleva ahí… Como un Rezo)" —Vegeta la aferra desde su cintura mientras salen a las escaleras, y la lluvia de arroz los recibe.

Serena lo escucha, también lo ve alejarse y seguir balbuceando, abre grande la mirada, Vegeta está cantándole a los ojos. Ella lo toma del cuello, canta con él. — "YOUR VOICE CAN TAKE ME THERE… LIKE A PRAYER… (TU VOZ PUEDE LLEVARME AHÍ…COMO UN REZO)" — Sonríen juntos. Siguen caminando y se acercan a las escaleras para una foto.

— ¡Bien! ¡Todos listos! ¡Una foto bien formales y otra saltando! —Gure instala rápido varias cámaras para tomar el mejor ángulo.

Vegeta toma firme de la cintura a Serena, se acerca a su oído. —Grrr… ¿Saltando en serio?—Con un tono apenas teñido de disgusto.

Serena siente su aliento tibio chocar contra su oído y su cuello, se siente erizada totalmente. Le parece muy tierna su queja, como si fuera un niño chiquito. Se gira a verlo a los ojos y le asiente, él acepta poniendo los ojos en blanco, resignado a que hoy no puede decirle que no a nada.

Saca el pecho bien firme, para reflejar el Guerrero honorable que es, su mirada seria y altiva. Serena lo mira por el rabillo del ojo, se posiciona con él, sostiene bien su ramo, ve que todo esté tan impecable como la postura de su esposo, ella también es una Guerrera. Ambos con mucho orgullo y felicidad de haberse unido, se sacan la foto con todos los invitados en las escaleras.

— ¡Ahora! —Gure pone de nuevo las cámaras, y se va con los demás —A la cuenta de tres saltamos… —Prepara el pequeño control. —uno, dos…

— ¡Tres! —Serena grita con todos, al ser atrapada de la cintura por Vegeta que la levanta, dándole más altura a su salto. Serena se sostiene de sus hombros, quedaron con el perfil de lado, mirándose, pero con una sonrisa brillante, llena de auténtica emoción.

Darien pensaba aprovechar el tumulto para ir, saludar rápido e irse rápido. Pero en verdad le emociona, y sospecha que él solo cortará el ambiente. Serena se ve mejor de lo que jamás imaginó en un día como éste. La verdad ahora no sabe cómo abordarla, se alegra de que su modo sigiloso esté dando resultados.

— ¡¿Darien?! —Una voz familiar le llama la atención. — ¡Dios mío eres tú!

Se gira y entra la sorpresa. — ¡Molly, Kelvin! —Darien los saluda muy sonriente. —Mira nada más, vas a ser mamá. —Felicita a la feliz pareja.

— ¡Uy sí! Estoy por el sexto mes… Iba a saludarla, pero mejor espero a que la multitud se despeje. Jajaja. Aunque me metí en la foto —Molly toma la mano de su esposo.

—Sí, vamos a sentarnos querida. —Kelvin le sugiere y se van al patio donde estaban armadas las mesas.

Todo estaba decorado con fresias de color blancas y rosas. Las mesas redondas estaban apuntando a la pista de baile, de un lado la barra de tragos y del otro el buffet. Los manteles de las mesas eran blancos, con arreglos florales y unas velitas en el centro. Largas cortinas de luces pequeñas como granos de arroz, que colgaban en el lugar, así como cortinas de lazos blancos que ondeaban con la suave brisa. El clima era favorable, no había viento, ni tampoco hacía frío.

Darien los acompaña, y técnicamente se hace invisible con ellos, hasta que un golpecito en su espalda lo hace girar. —Jummm… No le creí a Vegeta cuando me aseguró que estarías aquí. —Bulma le frunce el ceño y se cruza de brazos.

—Hola Bulma, estoy en son de paz… —Darien la saluda y luego toma asiento.

—Te conviene. —Bulma también saluda a quienes están en la mesa con él. Le mantiene un ojo encima, pero lo ve con la misma mirada triste de la última vez. Espera no tener que pedir a Goku o a ningún otro que lo retire. También se da cuenta que está desalineado, y muy ojeroso. —La barra es libre. —Le señala y se va.

—Es bueno saberlo. —Darien se lo dice con un tono más en broma. De pronto se queda hablando con la pareja en su mesa. Siente que hace tiempo, no tiene conversaciones de un nivel normal con nadie. Hablar de cosas banales, trabajo, familia, viajes y no de destrucción, manejo de la energía, estrategias de batallas o reinos perdidos.

Serena se iba con Vegeta para tomar lugar en su primer baile. —Bien, si me tropiezo aquí o te piso… —Serena le advierte con nervios, de nuevo están siendo rodeados por todos para verlos bailar. Otra vez Mina se acerca con un pañuelo para el sudor de sus manos.

Si bien Vegeta también se siente nervioso, incluso incómodo, trata de enfocarse solo en ella ¡Y qué fácil le ha resultado! Así de hermosa ¿Cómo quitarle la vista? —Mírame a los ojos… —Vegeta le pide, para que ella levante la vista y ver claramente su mirada azul.

El tono de su esposo eriza totalmente su piel, fue una orden tan dulce. Serena larga un suspiro, pestañea un par de veces y la mirada negra, penetrante e implacable de Vegeta queda prendida en ella. Lo demás se borra, se torna en meros murmullos lejanos las charlas de los invitados. Toman sus manos con el ramo, la sostiene firme de su cintura, ella deja su otra mano en su hombro, se aferran posesivamente y la música que eligió Vegeta empieza a sonar, se mueven al ritmo de la suave melodía.

"Remember those walls I built? (¿Recuerdas esos muros que construí?)

Well, baby, they are tumbling down. (Bueno, querida, se han derrumbado)

And they didn't even put up a fight, (Y ni siquiera dieron pelea,)

They didn't even make a sound. (Ni siquiera hicieron un ruido)

I found a way to let you in. (Encontré una manera de dejarte entrar)

But I never really had a doubt. (Pero realmente nunca tuve una duda)

Standing in the light of your halo, (Parado bajo la luz de tu Halo)

I got my angel now. (Tengo mi ángel ahora) *Serena escucha cada frase de la canción, no es una de sus favoritas, hasta ahora. Ahora en cada frase siente el afecto de Vegeta, y piensa atesorarla.

It's like I've been awakened. (Es como si me hubieran despertado.)

Every rule I had, you break it. (Cada regla que tuve, las rompiste.)

It's the risk that I'm taking. (Es el riesgo que tomo)

I ain't never gonna shut you out! (Jamás voy a dejarte afuera) *Para Vegeta, ésta canción es perfecta para ella, es lo que ella es en su vida. Pero también se sorprende al ver a Serena balbucearla, como si esas palabras fueran para él.

Everywhere I'm looking now, (A todas parte que miro)

I'm surrounded by your embrace. (Estoy rodeada de tu abrazo) *Vegeta de nuevo está sorprendido al ver cómo Serena le dedica cada frase, jamás hubiera creído que un ser tan delicado y de corazón tan puro estuviera en sus brazos.

Baby, I can see your halo. (Cariño puedo ver tu Halo)

You know you're my saving grace. (Sabes que tú eres mi gracia salvadora)

You're everything I need and more. (Eres todo lo que necesito y más)

It's written all over your face. (Está escrito en todo tu rostro)

Baby, I can feel your halo. (Cariño, puedo sentir tu halo)

Pray it won't fade away. (Rezo para que no desaparezca)

I can feel your halo. I can see your halo. (Puedo sentir tu Halo. Puedo ver tu halo…)" *Serena se recuesta un poco en él, sus respiraciones duras y sus latidos están sincronizados. Lo ama, lo ama con cada fibra de su ser. Lo mira a los ojos otra vez y ahí está, Vegeta también la ama. No hacen falta palabras cuando pueden verse el alma.

La música se detiene y empieza otra, hay unos aplausos. —Bien, aquí es donde debo compartirte. —Algo cabreado Vegeta le comenta, otra música lenta empieza y la primera pareja que se acerca a cambiar con ellos son los padres de Serena. —Señor, Señora…

—Por favor, puedes decirnos mamá y papá. —La madre de Serena sugiere entre risas, pero da un salto al verlo con una mirada de disgusto.

—Sí, creo que sería demasiado. —El Sr. Tsukino cruzado de brazos, tampoco le gusta para nada la idea. Intercambian las parejas y bailan para las fotos.

—Señora, en verdad se ve muy bien. —Vegeta le da un cumplido a su suegra, mira a un lado su esposa, bailando con su padre, que no puede contener las lágrimas.

—Oh, sí. Gracias. —Algo nerviosa responde, la mirada negra y seria de su yerno la intimida, lo mira de reojo. Se ve guapísimo, de nuevo la enfoca con la vista y salta ruborizada.

—Hija, en verdad ya no sé cómo decirte lo bonita que estas. —El Sr. Tsukino sigue halagándola, y sacando pañuelos de su saco.

—Jaja, tú te ves muy guapo papá. —Serena baila con su padre, y sonríe para la foto. Parpadea al ver a su madre roja hasta las orejas ¿Y quién no lo estaría con semejante Saiyajin tan bien arreglado? —Oh, pero si no es más que el Padrino más aguerrido… —Serena ve a Nappa acercarse con Ami.

Nappa se para firme, y pone una mano en su pecho. —Prometo estar atento y no pisarla. —Le asegura, al sentir la mirada de Vegeta sobre él.

—Jeje, si no me pisas a mi amorcito, no creo que haya problemas. —Ami cambia de parejas, baila con Vegeta. Mientras Nappa toma la mano de Serena, y sus padres quedan bailando. De a poco las parejas se van acercando así tienen una foto con los novios en la pista.

—Permítame decirle que en verdad espero que sean felices. —Bardock habla con Serena muy serio, la hace girar.

—Jaja, gracias. Pero deberías tratarme como siempre. —A Serena le da risa lo formal que está siendo ahora.

—Sí papá, relájate. —Kakarotto pide la mano de Serena, y se mueve con gracia con ella. —Jaja, lo estoy haciendo mejor que en mi propia boda.

—Hm, eres muy bueno. —Serena le sonríe y mira a un lado. —Tu esposa se ve hermosa. —Milk tenía un vestido lila con lentejuelas, con un corte a un lado de la pierna.

—Sí, sus vestidos nuevos son más frescos en el pecho y— Kakarotto se gira y puede ver a Vegeta comiéndole el escote con los ojos a su esposa. Se sulfura y cambia rápido.

Serena queda con Vegeta otra vez. —Jaja… Creo que lo pusiste celoso.

Vegeta aclara su garganta. —Tiene tacones… La altura quedó justo ahí… No es que yo.

—Jajaja ¡Lo sé! Sólo bromeo contigo. —Serena le da una pequeña caricia a su cuello, lo ve estremecerse claramente. Sí, esas cosas solo se las provoca ella. De nuevo se recuesta y bailan muy lento. — ¡Oh, pero si son los mocosos! —Serena imita a Vegeta entre risas y levanta a Goten y Trunks para la foto, Gohan acelera para meterse al cuadro.

Luego Gure y Tarble. —Ay hermanito… Vamos a tener un álbum completo y video para regodearnos. —Tarble se burla.

— ¡Hm! No me parece que te burles. —Gure lo empuja un poco, y toma la mano de Vegeta. —Sabes Vegeta… Voy a darte el álbum de nuestra boda a cambio. —Tarble pega un salto, se va girando en la pista y sonriendo con su cuñado, compartiendo su pequeña maldad.

—Oye… ¿Sigues sobrio? —Bulma se acerca con mala cara a Darien. —No tengo con quien hacer el cambio. —Cabreada se lo dice y se gira.

Darien se sobresalta y no sabe porqué la obedece. —Disculpen… —Se dirige a Molly y Kelvin. Acelera y toma la mano de Bulma. Con mucho desdén ella acepta, siquiera lo mira, vaya tipa orgullosa, baila con ella en la pista. Mira de reojo a los novios, se van acercando a ellos para hacer el cambio, de pronto se arrepiente. Al mismo tiempo tiene una vista perfecta de ellos bailando felices, mira a Bulma. —Es extraño ¿No?

Bulma parpadea y lo mira. —Hm, sí. Me gusta verlos felices. Sinceramente felices ¿Te sientes igual?

Darien suspira fuerte. —Sí, en verdad que sí. Por eso es extraño, creí que jamás… —La mira y tiene melancolía cuando enfoca a Vegeta. — ¿Lo amaste mucho?

—Hace tiempo no pienso en eso. Pero desde que ella apareció, no voy a negar que me he regodeado de verlo así de vulnerable y arrastrándose por ella. Jajaja. —Comparten un poco las carcajadas.

—Sí, solo vine a cerrar unos asuntos. Prometo que ya no me verán. —Darien le habla muy determinado a la resolución que ha llegado.

Bulma lo escucha, está decidido a matarse, le parece increíble. Trata de parecer indiferente. — ¿Cuándo piensas hacerlo?

—Pues, no creo aguantar hasta navidad. —Muy natural como si fuera hablar del clima.

— ¡Ja! ¡Genial! —Muy sarcástica. —Vas a arruinarnos las fiestas navideñas a todos ¿Quién te crees que eres? — Lo sacude y piensa. — ¿No puedes esperar? Tengo la fiesta de Fin De Año de la Corporación, nunca llevo pareja ¿Qué dices si te bañas, te afeitas e intentas ir medianamente sobrio? —Con desprecio lo invita.

Darien parpadea, suspira. Y qué más dá, si va a matarse tarde o temprano. Va a hacerle un favor a ésta mujer tan engreída. —Bien, pero solo como pago por haberme asistido. A propósito, vine sobrio hoy. —Termina con mal tono por su acusación. Al fin llegan frente a la pareja de novios e intercambian.

Vegeta le da una mirada seria a Serena que estaba a punto de rechazar, se acerca a su oído. —Por favor… Creo que solo se bañó para venir aquí. — Como un chiste se lo dice.

Serena no se ríe de su comentario, solo contesta que sí, y toma la mano de Darien. Siente que hoy no puede negarle nada a su esposo. No puede evitar sentir nervios, pero es de lo fuera de lugar que se siente ¿Cómo puede ser? Hacía un tiempo soñaba con éste día con Darien… Pero era éso, solo un sueño.

—No vine a hacer nada, lo juro. No…No estoy. —Darien no sabe cómo hacerla cambiar un poco la mirada. Fue muy obvio que le disgusta, estaba tan feliz y llena de luz y de pronto él eclipsa todo. Suspira pesado. —Te ves en verdad hermosa. Lo digo como un cumplido sincero.

Serena mira a un lado, escucha claramente a Darien, trata de enfocarse en Vegeta y Bulma bailando, Mina le hace un OK, mientras les saca fotos. —No digo que te odie…

—No creo que tú pudieras odiar a nadie. —Acomoda un poco uno de sus rizos, mira el ramo en su mano, mira alrededor, todo decorado con ésas flores y ese aroma tan relajante. —Aun si merezco tu odio. Sé que no hace la diferencia… Pero de todas formas quiero decirte, perdóname. —Sale con pesadez, al fin Serena lo mira. —Perdóname por haberte dejado y negarte todo esto. Tenías razón, cuando dijiste que en ésta decisión debías dejarme atrás. Fui yo quien no quiso resignarse a dejarte atrás. Estaba enojado conmigo mismo, debí haberte propuesto matrimonio, luego de que me emboscaron en mi primer viaje. Morí, reviví y ni así aproveché mi oportunidad. Te di por ganada, te descuidé y nunca me lo voy a perdonar. —De pronto se detienen en medio de la pista. —También voy a dejarte atrás, pero no con odio o celos, sino como el amor más grande en mi vida. —La toma de la mejilla, y saca de su bolsillo interno, la cajita musical que ella una vez le devolvió… Aquel regalo de amor.

—Darien… —Serena al fin le presta verdadera atención, está desalineado, casi no reconoce su mirada azul oscura, de toda la tristeza por la que él está pasando. — Desde el primer día, desde siempre, te he perdonado. —Se abraza a él unos momentos. Siente una piedra en la garganta mientras él le devuelve el abrazo. Alivio completo circula entre ellos. — Gracias, muchas gracias por venir. —Le sonríe brillante, le empuja la mano donde sostenía la cajita en forma de estrella. —Guárdalo, es tuyo. Sé que encontraras a quien dárselo…

—Hm. No puedo creer que lo dejes con tu esposa. —Bulma le recrimina a Vegeta mientras giran en la pista. —Puede intentar algo, llevársela o algo así.

Vegeta pone los ojos en blanco, la toma del mentón para que lo vea. — ¿No quieres robarme tú a mí? —Algo travieso y coqueto se lo dice.

—Idiota, ni siquiera en tu boda dejar de ser un imbécil. —Bulma lo mira con fuego en los ojos. —Bueno, no es difícil. No es que Darien haya mutilado gente, o abandonado con un embarazo.

—Tampoco es que Serena estaba acostándose con él y conmigo al mismo tiempo. —Vegeta recoge el guante y se lo devuelve a Bulma. Se acerca a susurrarle al oído. —Mujer vulgar. —Sigue jugando con ella. —Pareces más interesada de robarte tú a Serena.

Bulma muy ofendida y roja se tapa la oreja. — ¡Hmp! Si por mí fuera, le diría que huyera en dirección opuesta de imbéciles como tú y él. Pero si me aseguras que no estás celoso…

Justo que Vegeta iba a refutarle, mira al centro de la pista, a Serena y Endymion bailando abrazados. —Grrr… — Bulma le sigue la vista y también choca con ése cuadro.

—Oye Darien ¿Sientes unos puñales? —Serena muy nerviosa se separa un poco más de él y se ríe. Un aura negra… Mejor dicho, dos auras negras los apuntan.

—Jajaja. —Muy nervioso, y asustado, Darien se ríe, empieza a soltarla. —Sí, pero creo que están todos clavados en MÍ. —Los dos se giran para ver a Bulma y Vegeta bailando y prendidos fuego de la furia.

— ¡Cambio! —Bulma y Vegeta piden, rápido se acercan y se tironean entre sí para hacer el cambio. Pero Vegeta se da cuenta que Bulma le hizo de las suyas y lo dejó bailando… Con Darien.

Empiezan a ver cómo acomodarse, muy frustrado ven como poner las manos para llevar el baile, y Vegeta concluye que por la altura, Darien tiene que llevarlo. Lo acepta y rechista a un lado. —Ni aunque fueras el último hombre en el universo. — Gruñe a un lado.

—Bueno… No sé si serías el último con quien yo estaría. —Darien sigue la broma, Vegeta parpadea sorprendido. —Pero no sería nada amable o suave. —Lo acerca a él para estar cara a cara a milímetros. Su humor ha cambiado bastante por dejar todo arreglado con Serena.

Vegeta levanta una ceja, al fin lo vio cambiar sus gestos tristes, en cambio ve a Endymion con la mirada penetrante y amenazante hacia él. —Serías rudo conmigo. —Dibuja una sonrisa ladina. —Qué bien… No me gustaría de otra forma.

Darien se ríe un poco y mira a un lado. — Qué injusto… —Miran a Bulma y Serena bailando, todos les sacan fotos. —Ellas se ven bien.

—Jaja, sí- ¡Uh! —Vegeta es abalanzado desde atrás.

— ¡Oye! ¡No! ¡Vegeta solo baila conmigo! —Broly le reclama con un puchero enorme.

Darien está bastante sorprendido de la actitud de los dos, en especial porque no se ven como tipos que bromeen así. Vegeta larga una carcajada para seguir el juego, toma los brazos de Broly, se gira y tira de la corbata del Legendario para tenerlo cerca. —Broly, sabes que solo contigo lo hago quitándome la ropa.

Bardock los escucha bromeando y se acerca. —No quiero presumir, pero quien les enseñó a bailar fui yo. —Muy triunfal se señala.

— ¡Seguro! ¡No hay nadie mejor! —Nappa atrapa a Bardock y tironea sus mejillas.

Darien se ríe y de a poco vuelve a su asiento, siente genuinas ganas de comer algo, y tal vez deba empezar a beber simplemente jugo.

La familia de Serena estaba sorprendida de ver a esos grandulones comportarse tan relajados con algo así, y bromear con tanta confianza. Deben sentirse muy seguros de sí mismos. En un momento el Señor Tsukino se da cuenta de algo y le consulta a Sammy y a su nuera. — Oigan… ¿Ese era el Ex de Serena?

Sammy se gira y frunce la vista, reconoce a Molly y Kelvin que los saludan de lejos. —Sí, oye, no lo reconocí. Parece cambiado… —Ve a su padre cruzarse de brazos, en desaprobación de su presencia.

—Ay querido ¿Desde cuándo tu hija ha dejado de hacer amigos? —La Señora Tsukino lo persuade. —Seguro terminaron en buenos términos. —Le da palmaditas y parece relajarlo.

—¡Serena! —Molly saluda a su amiga.

— ¡Molly, Kelvin! ¡Felicidades a ustedes! —Serena se acerca y le pide permiso para tocar su vientre.

—Casi que no llegábamos ¡Estoy enorme! —Molly le habla.

—Estás hermosa. —Kelvin le habla a Molly. —Es que ha estado muy cansada, pero ambos queríamos estar.

Tarble se acerca a la barra y ve como su esposa se acerca a Serena y saludan a ésa mujer preñada. Vegeta se sirve unos tragos con él. — Bueno… Todo parece haber salido bien. —Tarble levanta su copa a su hermano y hacen un pequeño brindis mientras miran a sus mujeres.

—Sí, aunque Gure no tiene porqué andar así, con las fotos, los videos, los drones… —Vegeta se lo dice muy sincero.

—Aaahh, en el momento que tú sepas cómo manejarlas, me pasas el truco. —Quedan en silencio suspirando unos segundos, verlas felices es el mejor regalo para los dos. —Seguro armaran una linda familia.

—Ustedes también, cuando se decidan…—Vegeta le contesta y ve a su hermano menor negando con la cabeza.

—No… No hemos podido. Desde que nos casamos que estamos intentando y… —Se encoge de hombros.

Vegeta se avergüenza, quiere arreglarlo. —Lo- Lo siento. No sabía, no era mi intención. —Rechista sin saber qué decir. — ¿Es genético o?

—No, no hay nada malo en nosotros. Simplemente, no ha pasado. Somos compatibles genéticamente y todo… Pero no nos hemos hecho drama, después del primer par de años. —Van a sentarse y parecieran estar solos. —Sentí el olor de Gure apenas llegué a Tech-Tech. —Ve a Vegeta en shock por escuchar éso. —Sí, yo también me puse así. Imagínate, con solo tres años… Me encontró con su padre, cuando mi nave llegó. Estaba asustado, no encontré ninguna información de un Saiyajin, que ni siquiera se haya desarrollado sexualmente y haya tenido sus instintos por aparearse. Así que supongo que fui el primero. —Suspira relajado y sigue. —Me mantuve lejos, no quería espantarla. Apenas cumplí quince años, me acerqué para decirle mis intenciones. Temía que me viera como un bicho raro. Una vergüenza en mi Planeta, una vergüenza en Tech-Tech. Pero ella me hizo sentir en mi hogar, incluso el tiempo que decidí mirarla de lejos y no purgar a la mierda su planeta. —Mira alrededor. —Pensamos en adoptar también…

—Te felicito. Parece que has hecho de ti un buen esposo. —Toca el hombro de Tarble unos momentos, Tarble hace lo mismo. — Ya no... Ya no me das taaanta vergüenza.

Tarble larga unas risas con él—Gracias. A mí tampoco. —Se levanta antes de recibir un golpe. Pero Vegeta decide levantarse para ir con su esposa que la invita con la mano.

—Mucho gusto. —Vegeta saluda a la pareja amiga de Serena. — ¿Kelvin Taylor? ¿Por casualidad eres algo de nuestro Jefe de Área?

—Ah, bueno, soy su sobrino. Jejeje. —Muy avergonzado se rasca la nuca. —Yo fui quien le consiguió el trabajo a Serena. No pasaba ninguna entrevista en ésos tiempos.

Vegeta le afila la mirada a su esposa, la ve roja hasta el cuello. Eso explica porqué le costó tanto ponerse al tanto con su trabajo. Gruñe en desaprobación, el nepotismo nunca fue su manera de conseguir las cosas. Aunque no va a decirle nada, ya que a ellos los asistió Bulma como referencia laboral.

—Bueno Serena, vamos que nos debemos cambiar. —La Señora Tsukino la lleva.

Vegeta levanta las cejas y las detiene. — ¿Cambiarse? ¿Por qué? —Frunce el ceño con disgusto.

—Es porque van a servir la comida, luego el baile… —La Señora Tsukino le explica.

Vegeta toma el brazo de Serena e insiste. — ¿Qué? No. Quédate así. —La acerca a sus brazos.

Serena lo ve a punto de hacer un puchero. Se aleja un poco con él para hablarle. —Vegeta, no quiero manchar el vestido. El otro es uno parecido, créeme que combina y es más cómodo para bailar.

Vegeta la toma un poco de la cintura, recorre discreto los lazos de seda en su espalda, el agarre en su cadera. Se le hace agua la boca solo con eso, también la ve acalorada por su toque. Aclara la garganta. — ¿Te molesta? No parece que te apretara… Veré que no se manche con nada. Ponte el otro en la luna de miel si quieres. Pero por favor… —Sale casi como un jadeo. —Quiero quitártelo yo.

Serena respira hondo y su aroma masculino la rodea, se siente mareada ante ésa idea. Muerde su labio inferior reprimiendo su deseo. —De acuerdo… —Lo tironea de su saco, como si le exigiera un beso a cambio. Una vez más un pequeño beso se da entre ellos. Pero lo tapan con el ángulo de sus cuerpos y no se deja notar la unión de sus labios.

Vegeta se separa y le tiembla la mandíbula, su olor lo intoxica, puede sentirla tan excitada como él. De pronto se da cuenta que quizás hacer todo con esas flores, que se parece tanto a su aroma característico, ha sido mala idea. Tendrá que ver todo el tiempo que no se le note una erección, pero qué fácil se le borra al estar esos fisgones cerca. —Gohan… —Vegeta le afila la mirada.

—Pe-Perdón Señor Vegeta. —Gohan se disculpa. —Mi mamá está bailando y me dejó encargado de las fotos y videos con su teléfono.

—Podemos consultarle a Gure por un soporte. —Videl se aparece atrás lo hace saltar del susto. —Jajaja.

— ¡Ay! ¡Casi tiro el teléfono de mamá! —Se despabila. —Hola Videl. Pudiste venir.

—Sí, mucha tarea, entrenamiento, y ver algunas cosas de mi padre. —Se explica y saluda a los recién casados. También les da unas cápsulas con regalos.

—Dámelo. —Vegeta pide el teléfono, Gohan le frunce el ceño. —No voy a borrar nada. Vino tu amiga, no le hagas un desplante. —Se lo da y Gohan se esconde un poco de la pena. Kakarotto mira desde la pista donde seguía bailando con Milk y Vegeta le hacía señas de Todo Cubierto. —Voy a pedir un soporte a Bulma. —Toma a Serena de la mano. —Vamos a sentarnos.

Serena se sienta en una de las mesas redondas, al fin presta atención al decorado. —Jiji… —Ve a Vegeta acomodar el teléfono de Milk en un soporte sobre la mesa. —Es la primera vez que tu buen humor no me espanta.

—Grrr… —Se gira bruscamente y le da una mirada asesina, que de inmediato se borra, junta su silla con la de ella y la mantiene cerca. Toca el bordado rojizo en su velo y la falda del vestido. —Se ve una tela muy liviana ¿No te dará frío a la noche?

—Mmmm… —Serena presta atención a su escrutinio. —Espero a la noche… Estar en plena Noche de Bodas. —Se acerca a él tomando su mano. De nuevo el corazón toma velocidad máxima, mientras sus miradas se conectan. Ambos toman aire a un lado para refrescarse, viendo cómo sirven la comida. —Sabes, no te he preguntado… —Ve como Vegeta se quita su saco para no ensuciarlo, y tiene cuidado de no aplastar su ramillete. Mina se apura para tomar el ramo de Serena y dejarlo en un florero con algo de agua. — ¿Por qué flores rojizas en el vestido?

Vegeta se gira a verla, acomoda el plato de ella y le ofrece algo de beber. —Verás… Ese símbolo de la flor, se parece mucho al de mi planeta natal. —Ella entra en sorpresa y toma las puntas de su velo y lo mira con mayor atención. —Pero es diferente. —Toma su teléfono y se lo dibuja. —Ahí la flecha hacia arriba es voluntad, fuerza, enfoque. —Se lo muestra, mira las finas manos de Serena tomar su teléfono, se nota que ella se ha arreglado las uñas. Está en verdad perfecta, él mira sus manos, no se ve mal, tampoco las siente ásperas. Le sigue explicando. —Pero es diferente, porque la parte de abajo es poder, sangre, exterminio. En resumidas cuentas, es un viejo símbolo que guardó el Primer Rey Vegeta, luego de la destrucción del Planeta Sádala, en ése idioma significa: Asesino Élite… Solo los Élites lo teníamos en el pecho.

Serena lo ve fruncir el ceño aún más profundo, como si imágenes lejanas de tormenta pasaran por él. Le da una caricia en la mejilla y lo acerca. —Creo que es bueno saber, que ninguno de los dos negamos el pasado. —Baja la mano y la deja en su pecho.

Vegeta siente una calidez expandirse desde la palma de Serena. —Deja de usar tus poderes… —Ella niega y se aleja para mostrarle que no estaba haciendo nada, la vuelve a acercar para dejarla sentada bien pagada a él, tocándose pierna con pierna. —Deja de ser tan adorable, maldita sea. —Sisea bajito en broma y se ríen entre ellos. Comían relajados, e intentaban no tirarse a devorar todo de un bocado, bebían jugo o agua. Querían estar frescos por la noche. Luego de tomarse la foto partiendo el pastel, llegaba el brindis…

—Bueno, como el padre de la novia. —El Señor Tsukino tomaba el micrófono. —Espero que sean felices. En verdad que Vegeta fue toda una sorpresa. —Afila su mirada asesina enfocando con sus lentes a Darien, lo hizo pegar un salto. —Una sorpresa agradable, debo agregar. Me preocupaba también que siguiera de amiga con mujeres… —Trata de no decir Solteronas. —Solterasss. —Aclara su garganta bien fuerte y lo apunta a Vegeta —Eso no quita que, si a mí niñita le llega a pasar algo, yo no voy a dudar—La madre de Serena salta al rescate a taparle la boca.

—Les deseamos en verdad una vida próspera. —La Señora Tsukino intenta cambiar el ambiente incómodo que instaló su esposo. —Y recuerden que siempre hay cosas difíciles, pero todo eso los hará más fuertes. —Levanta su copa y su esposo también, sonríe en verdad feliz.

—Creo que mi padre desafía su suerte… —Serena se burla un poco en voz baja de su padre.

Vegeta busca su oído. —Creo que no hay buen padre terrícola, que no estuviera dispuesto hacer lo que sea, para que su familia no sufra. —Muy disimulado toca con sus labios el lóbulo de Serena, hasta roza los aretes que le prestó su amiga Lita. Vuelven la vista adelante.

—… Bueno, como su hermano. —Tarble toma la palabra. —Sé que no he sido buen hermano tampoco. Hasta que no necesité su ayuda, me importaba muy poco si Vegeta estaba vivo o muerto. —Le habla muy sincero, su esposa lo tironea un poco como un regaño. —Pero… Yo también me sorprendí gratamente con todo. Si bien apenas tratamos cuando éramos niños, en verdad me siento feliz de que ambos encontráramos una razón para estar orgullosos. —Mira a Gure algo coqueto y la ruboriza un poco. —Una razón que nada tiene que ver con la fuerza o el poder.

— ¡Felicidades! —Gure da un saltito y levanta su copa.

Nappa aclara su garganta. —Pues… Yo… Yo de verdad, no puedo decirles otra cosa más que sean felices… —Mira a Ami tomada de su brazo. —En verdad nunca creí que yo sentaría cabeza, ni siquiera cuando los cuidaba a ustedes. No soy ejemplo paternal ni nada, es más siento que estoy aprendiendo más de Bardock… Y de ti Vegeta. —Lo mira muy sincero y levanta su copa. —Me siento en verdad orgulloso que todo lo malo que te enseñé… Que todo eso lo hayas matado. —Le envía un mensaje con la mirada, para que sepa que se refiere a la vez que lo mató. — Gracias por "revivirme", sé que fue por error. Pero yo ya no cometeré errores. —Ami se abraza a su brazo, muy posesiva y sonriente.

—… ¡Uuuh! ¿Por dónde empezar?… Mi padre me dijo: "No vayas a avergonzar al novio con todos los secretos que le guardas" Jajaja—Raditz se dobla de la risa, el Ki de Bardock y Vegeta lo apuntan tan fuerte que le parten la copa. —Ups, perdón. —Se hace el tonto y busca otra. Rei se para junto a él, y más que hacerle compañía, parecía estar ahí como guardaespaldas para sacarlo a la mierda si hace alguna de las suyas. —Bueno como les contaba. Con Vegeta, cuando éramos adolescentes, nos divertíamos cada vez que podíamos. Admito que yo me "divertía" el doble, Jajaja. —Se pone algo serio y toma a Rei muy disimulado de la mano. —Siempre recuerdo palabras del viejo dialecto… Mi madre las aprendió de su abuela, y me las decía: "Tah'Kha'or". En éste idioma, es simplemente te amo. Pero en aquella lengua es más la acción de amar a la pareja, y ser amado. No es unilateral, se reconoce el sentimiento de uno y el otro. Además de mis padres, y mi padre y Lita, ahora los tengo a ustedes de ejemplo. Espero estar como ustedes dentro de poco. —Levanta la copa.

Rei se cruza de brazos y también comparte unas palabras. —Jeje. Desde el principio Vegeta me ha caído mal, y cuando pienso en lo distraída, irresponsable y caprichosa que sigue siendo Serena. Solo me doy cuenta que solo él se merece ése infierno. —Muy cabreada se cruza de brazos. Mira a Serena y no está enojada, sino sonriéndole como si fuera todo un chiste. —Bien dicen que hay cosas que se pagan en ésta vida. —Larga una risita y un suspiro hacia arriba, brinda con ellos. —Pobre de ti Vegeta. Jajaja.

—Bueno Vegeta. No es que necesite decírtelo. —Mina le guiña un ojo coqueta, Vegeta se endereza en su silla algo incómodo, Serena larga una risita nerviosa. — Pero como están casados legalmente desde hace ratos, ya sabes que todo lo que le hagan será legal y bonito… Sólo tengan cuidado de no romper las paredes. —Señala a Lita y Bardock que gruñen enojados. —Jajaja. —Varios reprimen la risa, pero la familia de Serena se siente un poco incómoda. Serena le abre grande la vista para que se calle. Broly se aparece, listo para tironearle el micrófono — ¡Por los novios! —Levanta su copa con los demás, antes de que la tacleen lejos.

Cuando llegaba la hora del baile la Señora Tsukino se acerca con su otro vestido a su hija. —Mira, ya estamos listos para el baile… —Le muestra un vestido de los mismos colores que su Kimono, hasta debajo de sus rodillas.

—Ya verás, tu padre aún tiene movimientos mortales. —El Señor Tsukino guarda sus lentes y se prepara para bailar un Rock con su esposa.

— ¡Felicidades a la pareja! ¡Nosotros también les haremos competencia! —La Madre de Bulma y el Dr. Briefs aparecían.

— ¡Hola! ¡Creí que no llegarían! —Serena se levanta a saludarlos con Vegeta.

—Ah, cierto. Pero mi esposa insistió tanto. —El Dr. Briefs ajusta su corbata.

—Ay, no seas gruñón. Cuando se interna en su laboratorio, no hay alma que lo saque. —La Señora Briefs lo regaña.

—Hm… Me recuerda a alguien. —Vegeta ve a Bulma acercarse a saludar a sus padres.

Se escucha el ritmo y la cuenta para bailar…

"One, two, three o'clock, four o'clock rock (Un, dos, tres en punto, cuatro en punto Rock)

Five, six, seven o'clock, eight o'clock rock (Cinco, seis, siete en punto, ocho en punto Rock)

Nine, ten, eleven o'clock, twelve o'clock rock (Nueve, diez, once en punto, doce en punto Rock)

We're gonna rock around the clock tonight (Vamos a rockear al compás del reloj ésta noche)"

Apenas comienza la música, los padres de Serena se lucen, bailando alrededor de la pista. Todos aplauden y los Briefs también se unen a la pista. Bardock presta atención, golpetea sus dedos e intenta ver bien los movimientos. —Vamos Lita.

— ¡¿Qué?! —Es lo único que alcanza a decir, Bardock la arrastra a la pista. Las demás parejas se animan. No son tan buenos como las dos primeras parejas, pero se divierten girando al ritmo del Rock.

Vegeta se baja la copa de champaña junto con Serena, ajusta bien su saco y el ramillete. Se va con ella a empezar la fiesta. Luego de las piezas de Rock, empieza lo que tanto le gusta a Mina y Serena… Música disco.

— ¡Aaaaah! —Mina grita de la emoción. —Es Dancing Queen. —Se mira con Serena y empiezan a cantar. —"¡You can Dance, you can Jive! ¡Having the time of your life…! (¡Tú puedes bailar, tu puedes "sacudirte" ¡Tener el momento de tu vida…!)"

Vegeta zamarrea a su esposa a su lado, la toma de la cintura y sigue bailando mientras le canta. — "When they play the right music, getting in the swing… YOU COME TO LOOK FOR A KING. (Cuando toquen la música correcta, metiéndote en la movida… HAS VENIDO A BUSCAR UN REY)" —La aferra fuerte a su pecho. Serena se dobla de la risa, sus carcajadas y su mirada azul brillante parecen el mejor adorno que se ha puesto hoy.

—… Es por eso que te digo, por más alta que sea Lita. Rei va a atrapar ése ramo. —Raditz habla con su padre y Lita, mientras se refrescan en la barra de tanto bailar.

Lita le fija una mirada asesina a Rei en tanto se bajan en seco unos tequilas, el desafío está entre ellas.

Bardock levanta una ceja, conoce muy bien ésa mirada. —La cosa estará reñida… No apostaría todo en ello.

—Jaja, están discutiendo por el ramo. —Milk le habla a Kakarotto, siguen girando en la pista. Milk se sorprende de verlo tan cómodo bailando. — ¿Seguro que quieres seguir?

Kakarotto parpadea hacia ella. — Lo siento, estaba vigilando a Gohan. —Lo señala charlando y riendo con Videl y los demás niños en la parte de los árboles. —Contestando a tu pregunta: No, no pienso parar de bailar contigo, es más…—La aprieta firme contra su cuerpo, la presiona contra sus pectorales. —No veo la hora de tener una "segunda noche de bodas" contigo. —Le susurra muy coqueto, la ve roja, y le gusta. Quiere ponerla aún más roja brillante. —Traje el juguete en mi saco. — Ella pega un salto en sus brazos.

—Pervertido… —Milk lo golpea en el hombro con el puño cerrado, pero ahora no puede evitar imaginarse, todo lo que pasará cuando caiga la noche.

— ¿Tú no te preocupas por atrapar el ramo? —Nappa le consulta a Ami, mientras ve al grupo de hombres y Saiyajines apostar por la ganadora del ramo.

Ami seguía bailando con él, muy divertida. —Jajaja, Nop. Para nada. —Se acerca a susurrarle de puntitas, colgándose de su cuello, presiona sus senos contra él. —No lo necesito.

Nappa se pone rojo de inmediato, se tapa la cara con la palma completa. —Ay mujer… —Sale de la pista y se va a la barra a refrescarse.

—Mejor nos sentamos…—Gure toma de la mano a Tarble y lo guía a su mesa. —Uf, no quiero agitarme mucho. —Acaricia su vientre. Y suspira fuerte.

Tarble queda frío y se sienta junto a ella con la mirada chiquita. —Gure… Tú- Tú… Tú estás… —Pide un trago fuerte a los mozos con señas. Bebe un Vodka, y se gira a su esposa.

—Bueno… Estoy en lo que supongo es la sexta semana. Todavía no tenía síntomas y—

— ¡¿Cómo se te ocurre arriesgarte así?! —Tarble le sacude un puño. — ¡Fuiste a entrenar y luchar con nosotros!

—¡Sshhhtt! Cá-lla-te…—Gure le abre grande la mirada y mira a los lados por si alguien lo escuchó. —Ya te dije. No tenía síntomas ¿Me escuchas? No sabía nada hasta hoy. —Trata de calmarlo. —Pensaba decírtelo mañana, pero creo que me delaté…

Tarble frunce grande el ceño. —Lo siento, me acabas de dar una de las mejores noticias de mi vida y… —La abraza. —Solo te dí regaños…

—Ay, no se puede evitar… Sai-Ya-Jin. —Lo aleja con un dedo y se ríen muy felices. — Esperemos mañana para anunciar a todos, que éste día sea de ellos. —Le señala a sus cuñados. —Además está muy pequeñito, ni siquiera conseguí una imagen decente, sólo las pruebas de sangre.

Tarble asiente, pero no puede borrar la sonrisa de lado a lado y tocar su vientre y probar si percibe algún Ki. Gure lo quita disimulada, y mira por moros en la costa.

Serena se prepara para tirar el ramo. Vegeta se acerca a ella, la ayuda a subir a una silla. —Hmmm ¿Apostaste por alguna? —Serena le susurra, mira hacia atrás. — Podría serte de ayuda. —Calcula la dirección donde lanzar el ramo, según lo que conteste Vegeta.

—Jajaja. —Vegeta se dobla en carcajadas y se acerca a centímetros de su rostro para contestarle. —Yo aposté que Rei daría el primer golpe.

Serena le da una palmadita en el hombro por travieso. — ¿Listos? —Mira hacia atrás todas listas y decididas. — ¡Uno, dos, tres! —Lo arroja.

Lita apenas ve ése ramo en el aire salta a su dirección, pero no contaba que Rei iba a taclearla en el piso, roza el ramo con sus dedos. Mina se encima en ellas al ver el ramo saltarles en la cabeza, pero Ami la zamarrea del cabello. —¡Aaahh! ¡Ami! ¡¿Qué haces?! —Mina le reclama.

— ¡Siempre haces lo mismo! ¡Te aprovechas que ellas se golpean primero! —Ami le retruca. Nappa y los demás están sorprendidos por la actitud salvaje de Ami.

—Se lo siguen tomando muy, pero muy en serio… —Hotaru comenta junto a Darien.

Darien escucha a Hotaru a su lado, están con la vista desorbitada como todos, viendo el alboroto de mujeres. —Ésa superstición sí que se la creen… —Mira de reojo a Hotaru, toma aire para pedirle perdón.

Hotaru lo detiene. —No, por favor… Si ella te ha perdonado. —Levanta su shot de tequila y se lo baja en brindis con Darien.

—Pero ¡Mira cómo bebe como camionero! —Haruka aparece cabreada junto a su hija.

—Ay Dios… —Hotaru pone los ojos en blanco hastiada.

—Jajaja, qué rápido te olvidaste que si ella bebe así, debe ser porque salió a ti…—Michiru le reclama a Haruka. — ¿Quieres que te recuerde las veces que salías de una carrera y te ibas a un bar con tus compañeros a emborracharte? Era yo quien te rescataba. —Le levanta el tono. Haruka resopla y mejor se queda callada por ahora.

— ¿Tú no crees en eso? —Darien le consulta a Bulma, ella le trae un coctel. Darien lo escanea con el olfato.

—Bebe, es sin alcohol. —Bulma pone los ojos en blanco por la desconfianza. —Y no, ya te he dicho, no creo en ésas tonterías. —Darien comparte un pequeño brindis con ella. Siguen presenciado a las fieras luchar por su presa.

Pero lo que las fieras no se dieron cuenta, era que se encarnizaron tanto por atrapar el ramo, que se había salido del alboroto y volado a las manos de…

—¡Videl! —Milk grita y la señala.

—Eh, yo-yo… Fue un accidente, yo, yo. —Videl estira sus manos y se lo pasan a las mujeres que se agarraban de los pelos.

—Ppfff… —Lita empieza a soltar el cuello de Rei. —Jajajaja. —Se doblan a carcajadas, empiezan a aplaudirla y felicitándola.

— ¡Ay, no! ¡En verdad fue un accidente! —Videl intenta sacarse el ramo de encima, mira a Gohan por el rabillo del ojo. Salta roja brillante de la pena cuando le responde la sonrisa.

Raditz se acerca discreto a Rei. Con dos copas de champaña en la mano invita a su novia. —No te ganaste el ramo… —Busca su oído entre su cabello, para susurrarle. —Pero te ganaste una mamada…

El aliento caliente de Raditz activa de inmediato los sentidos de Rei. Sus rodillas tiemblan, se gira a él y toma la copa. — ¿Sí? Sólo si me dejas hacerte una también… —Muy bajito susurra, muerde su labio inferior. Se miran y lo demás se borra, sus respiraciones se aceleran. — ¿Tienes las llaves?

—A la orden. —Saca la tarjeta de la puerta del bolsillo interno de su saco.

Se escapan sin importarles que fue en medio de la fiesta, caminan por el pasillo tomados de la mano riéndose como si fuera una travesura. En parte lo es, ya que se fueron retirando de a poco muy disimulados en mitad del baile que se volvió a iniciar apenas pasó la revuelta del ramo. Raditz pasa la tarjeta para abrir la puerta, se gira a tomar a Rei de los muslos. Tiran todo adentro.

Rei empieza a desvestirlo, desabrocha su camisa. —Oh, te ves bien con ésta corbata. —Gime contra su boca.

Raditz afloja la corbata. —Tu vestido también, es hermoso, oh tus piernas. Quiero devorarlas. —Le gruñe y la lleva a la cama.

Al enderezarse para ayudarlo con su cinturón, Rei se despabila y la habitación está arreglada, con algunas luces a medias al igual que la chimenea. Se da cuenta que había pétalos en la cama, una botella de champaña a un lado con una cubeta de hielo. Se tira en la cama y se ríe contenta jugando con los pétalos. —Jajaja esto es un sueño…

Raditz la ve hermosa en la claridad de la habitación. —Tú eres un sueño Rei… —Le levanta las piernas y empieza a quitar sus bragas. Deja puestos sus zapatos. —La primera ronda con ropa ¿Qué opinas? —Deja su corbata algo floja y hacia atrás, se arrodilla al borde de la cama y se mete debajo del vestido de Rei.

— ¡Ah, Raditz! —Se aferra a las almohadas, la primera lamida fue intensa y de lleno contra sus labios. El aliento caliente de Raditz contra su centro se intensifica con la humedad. Luego sus besos largos de arriba abajo, el suave toque de su pulgar en su clítoris. Rei baja un poco las mangas de su vestido para liberar sus pechos, se endereza un poco con los codos. Quiere verlo. —¡Mmm! ¡Nnh! —Intenta no cerrar la vista, porque apenas unieron sus miradas, Raditz comenzó a succionar su clítoris de lleno. Tiene el meñique arriba y la mira de manera muy intensa, como si hacerle sexo oral fuera una taza de té.

El líquido tibio y brillante de Rei escurre sin parar en su boca. Raditz no soporta y la devora con la boca completa, incluso se atreve a darle un par de mordidas suaves a los labios de su vagina. —Rei… Querida. —Gruñe con las punzadas que le da su polla, por unirse a ésa cavidad, alcanza su mano a uno de sus senos, lo masajea posesivamente.

— ¡Oh Raditz! ¡Mi amor! Quiero hacerte una mamada, por favor. —Arquea su espalda. Sus ruegos son respondidos, Raditz se quita sus zapatos y gatea con ella hasta el centro de la cama. La deja encima de él, ella desenfunda su miembro.

—¡Ah! ¡Mujer cuidado! —Raditz presiona la mandíbula al sentir como lo engulló hasta la base de su saco, tan de golpe. —Tragándome así, te puedes ahogar. — La escucha dar unas risitas irónicas y lamerlo mientras lo masturba. Raditz acomoda los muslos de Rei a los lados de su cara y continúa su labor. Mete la lengua y presiona en círculos su clítoris.

Rei toma aire para devorarlo lo más completo que puede, quiere corresponder su ímpetu. Toma aire cuando dos dedos de Raditz se insertan en ella, dejándola al borde del orgasmo. Su saliva escurre sin parar y lubrica con hambre su glande para que vaya cada vez más profundo. Presionan sus rostros contra el sexo de cada uno. Corriéndose juntos, se voltean y se desploman buscando aire. —Haaa… Ah… Agua… —Alcanza a rogar Rei en medio de su agitación.

Raditz se acomoda un poco el pantalón y va a buscar una botella. Trata de volver a recuperar el aire mientras toma las piernas de Rei para recorrerlas con caricias y besos, arroja sus zapatos de tacón por la habitación. Ella se acerca para desnudarlo. Todo empieza a ponerse en cámara lenta, en tanto sus manos recorren sus pieles desnudas, ansiosos por unirse. Raditz toma un pétalo de rosa y se lo deja en el ombligo de Rei, lo sopla muy suave mientras sube por su cuerpo.

Las atenciones de Raditz la contraen totalmente, Rei recorre las venas de sus brazos con la yema de los dedos, puede ver como su piel morena se eriza en el camino. Sus pezones son estimulados por la boca y los pulgares del Saiyajin, pero Rei necesita un poco más. —Pellízcalos, así… — Ella tironea sus pezones dejándolos saltar.

Raditz dibuja una sonrisa ladina ¿Cómo decirle que No a ésta hembra? — ¿Así? —Los toma entre sus pulgares e índices y los deja saltar. Se aleja unos momentos y busca la caja de condones en su saco. Ella lo espera, y ante la mirada de Raditz ella parece una visión… La luz de la chimenea, su mirada purpura brillante y su cabello negro regado. Termina de bajar la funda de látex y se posiciona entre sus piernas, las levanta del colchón para ir más profundo.

Rei se sostiene de sus brazos, baja por los pectorales de Raditz ¡Carajo! Es la primera vez que ésta imagen de él montándose a su cuerpo, le recuerda a cuando lo vio por primera vez en sus sueños. —Ah, te amo. —Rei jadea arqueando su espalda cuando su polla empieza a hacerse paso en las paredes de su vagina.

Raditz presiona los labios, toma aire y se sostiene con los codos, se acerca a besarla. —Te amo Rei. —Musita muy suave luego de tironear su labio y lamerla enteramente para aliviarla. Muy lento empieza las estocadas, disfruta de los golpes hasta el fondo de su cuerpo, al igual que ella de su invasión caliente. Silencio, jadeos y el ritmo de sus fluidos al moverse… Es tan lento y exquisito que no quieren acelerar para nada. —Siempre Rei… —Murmura contra sus labios.

—Siempre Raditz. —Responde con un suspiro.

Mi brindis para VegeRena sería: "¡Hagan bebés ahora!... Yo me quedo por aquí a observar ¬¬ con palomitas." XD ¡Hasta el próximo viernes!

Saluditos a…

Faby: ajá, y todavía no empieza el rodeo de la feliz pareja. Fu, fu, fu… Pero van calentando los motores ¬¬

OhaioIzumikun: Uy sí, puse mañaneros. Y para las parejas que faltan voy a ponerles, escapaditas de la fiesta, escapaditas calientessss… Así que ponte hielo mi ciela.

Nita-chan84: Algo que me encanta con los Saiyajin es lo calientes que siempre andan por "la elegida"… Grrr, digo no sé si soy cachonda o ellos me vuelven así. En verdad hay escenas que me releo, porque ésos pedazos de ET me provocan. Jajaja. Siempre me he preguntado lo de las líneas del tiempo en Sailor Moon, por eso me gustó hacerlo y si la decisión estuvo del lado del amor, es mucho mejor…Para poner condimento al delicioso.

Kaysachan: De nada mi ciela, feliz cumpleaños de nuevo. Jajaja. Y veremos un poco de Darien y como arregla su vida. Ésa escena de "Mucho Ruido, pocas nueces" siempre me da risa, la primera vez que la vi pensé "No sería eso más problemas" XD. Quien mejor que Vegeta para decirle que aún hay luz en el camino. Él ha estado en el vientre de la bestia más de una vez. Y ufff, todo se va calentando, les di mañanero de viejos zabrozos, ahora escapadas calientes y la primera en hacerlo fue Rei… Prepárate que todavía nos falta noche de bodassss. Un abrazo grande y preparate ¬¬ Falta Broly...

Diana Salazar de facebook: Jojojo, los capitulos se vienen calientes queridas. Recuerden CA-LIEN-TESSSS. Muchas gracias por seguir mi historia. Besos y abrazos.