aRandomGuyInTheInternet: Es un placer saber que mi historia es leída por gente de otros idiomas. intentare mejorar mi ortografía para facilitar las traducciones de Google y hacerlas más fácil.
ZILLAFAN: Exactamente. estoy tomando un acercamiento más al lore que al gameplay y en el lore el Dovahkiin es sin duda alguna un semidios.
Shadow55: Muchas gracias. espero la historia siga siendo de tu agrado.
Alfheim fue el primer reino del continente de Selenus, fue creado por (según textos antiguos) la primera raza que piso el continente, dicha raza es conocida como Altos elfos (aunque en sus inicios fueron denominados simplemente elfos).
Debido a la ventaja de ser el primero, Alfheim tuvo el título del reino más poderoso de todo Selenus, fueron económica, militar y culturalmente superior a cualquier otro reino.
Pero todo eso cambio cuando un día de la difunta casa Lucross nacieron tres niñas, Celestine, Serafina y la tercera una chica más misteriosa.
Según textos antiguos, un día en la patria de origen de los elfos nacerían tres niñas, una de ojos verdes como esmeraldas, otra de ojos azules como zafiros y la última cual no se describió rasgo especial, las tres serian la reencarnación de la Diosa Laurentia y llevarían al mundo a una época de paz sin fin.
Es paradójico que su primer acto fuese iniciar una guerra, debido a una visión que tuvo Celestine, las hermanas junto al ejército de la casa Lucross se movió hacia el norte de Alfheim, donde varios pequeños reinos se enfrentaban constantemente entre sí para extender su territorio.
En esos tiempos la casa Lucross fue casi tan poderosa como la misma familia real de Alfheim y en conjunto con los poderes divinos de las tres hermanas les fue fácil conquistar cada uno de esos reinos.
Eso llevo a dos cosas, la casa Lucross desapareció y el reino de Oestia nació, Celestine fue su alta reina, Serafina su líder religiosa y la última no se sabe por el gran publico lo que hace.
Como dicho antes, ese fue el principio del fin para Alfheim, debido a que los regentes máximos de Oestia fueron una antigua familia noble del reino de origen de los elfos, estos dos reinos siempre tuvieron buenas relaciones y funcionaron casi de forma simbiótica durante mucho tiempo.
Alfheim descuido en su totalidad sus relaciones tanto políticas como comerciales con cualquier otro reino que no fuese Oestia y poco a poco, mientras Oestia se volvía cada vez más poderosa, Alfheim comenzaba a depender cada vez más del reino de las hermanas.
Entonces la guerra estallo, Garan entro en guerra contra Oestia, si bien cualquiera pensaría que esto sería una victoria fácil para el gran reino de Oestia, los ya 3 siglos de guerra demuestran que no es el caso.
Olga Discordia, reina de Garan, también conocida como la reina oscura o la reina de las brujas, es una gran maga y gracias a su magia hizo lo impensable creo las tierras muertas, entre sus fronteras con todos los otros reinos, haciendo imposible que cualquiera invadiera Garan pues las tierras muertas además de estar… Muertas, absorben poco a poco la fuerza vital de todos los seres que caminan por ella.
Esa fue su primera jugada inteligente que le permitió no preocuparse nunca de una invasión, luego procedió a someter a los monstruos de todo el continente, con el uso de su magia hizo que todos los monstruos del continente viajaran a Garan e hicieran su vida en ese inhóspito lugar, estando ellos inmunizados a los efectos de la tierra muerta, con los monstruos en su poder, Olga los uso como sus soldados.
Gracias a esas dos cosas la guerra se alargó, Alfheim como buenos socios prestaron su completo apoyo a Oestia, tanto con dinero y suministros como soldados, así se condenaron.
Luego de 3 siglos haciendo lo mismo, Alfheim dejo de ser el otrora poderoso reino para volverse en el posible reino más débil del continente y eso el reino de Asnolc lo noto, ellos que alaban un dios que dice que todos lo que no sea humano debe servir a los humanos decidieron que el débil reino de Alfheim podría ser invadido y así podrían obtener a todos los elfos como esclavos.
Esta guerra tiene solo 5 años de antigüedad y ya Alfheim la estaba perdiendo, Oestia fue incapaz de brindar su apoyo debido a que estaban demasiados ocupados contra Garan y el reino de los elfos no pudo contratar mercenarios pues económicamente apenas se mantenían de pie, todo eso los llevo a su situación actual.
La princesa le habia contado todo eso a Ushao, el Orsimer se habia mantenido callado mientras ella contaba la historia de su gente y que los llevo hasta el actual estado.
Fue una sorpresa para todas las presentes ver como en ningún momento el perdió el interés por lo que le estaba siendo contado, tampoco interrumpió a la princesa y nunca dejo de mirarla a los ojos.
Por lo menos ninguna se dio cuenta de que no paraba de mirarla a los ojos para no terminar mirando otra cosa, después de todo el vestido transparente dejaba poco a la imaginación lo cual es un completo eufemismo, no deja absolutamente nada a la imaginación.
—Ya veo— Fue lo primero que pronuncio —Malas decisiones acumuladas durante 3 siglos llevan a esto…diría que estoy sorprendido, pero eso sería mentir— Y es verdad, después de todo el Dominio Aldmeri resurgió por culpa de la poca atención que el imperio portaba a la tierra originaria de los altos elfos lo cual desencadeno en la gran guerra.
A pesar de sus palabras notaron que el mantenía cierta serenidad en este asunto, no fue ofensivo ni desagradable, tampoco confiado ni tampoco fue despreocupado, su comportamiento fue solo tranquilo y la princesa pudo ver en esos extraños ojos que el parecía estar pensando en todo lo dicho hasta ahora.
—En todo caso ¿en qué exactamente quieres que te ayude?— Pregunto el aun manteniendo sus ojos fijos en los de la elfa delante suyo —Aunque te prevengo, usarme como un mero mercenario sería un completo desperdicio.
—No tenía la intención de hacer algo como eso— Eleenn observo a sus compañeras, una fue su mejor amiga y las dos otras son las lideres militares tanto de la familia real como de la casa más poderosa de Alfheim, con la excepción del rey en esta habitación se encuentran las personas más influyentes del reino.
—La princesa desea que seas un…asesor en esta guerra…que nos otorgues conocimiento basado en tu experiencia— pronuncio Lelanie.
Ushao miro hacia la humana y luego devolvió su vista a la princesa en un intento de confirmar sus palabras, cuando la elfa asintió el Orsimer dejo escapar un ligero suspiro.
—Visto lo visto es el mejor puesto que puedo esperar, ahora si se permiten ignorar mis consejos me temo que eso no servirá de nada, así que hare que ignorarme sea algo demasiado costoso, exijo mi peso en oro como compensación por mis servicios— Las cuatro mujeres palidecieron.
No se necesitaba ser un experto en fisiología para saber que el ser ante ellas es pesado, su peso en oro sería algo que no podria permitirse, no con una guerra a punto de reanudarse y aun menos con su estado económico tan precario.
—Tranquilas no soy tonto, la mitad ahora la otra mitad al final de la guerra— Seguía siendo mucho pensaron todas —Además míralo como una garantía si estan pagando tanto por mí, nadie se atreverá a simplemente ignorar mis consejos, además de que mis consejos claramente valen ese precio.
Ahora estaba claramente haciendo alarde.
—Y-yo…pienso que eso es mucho— Pronuncio Eleenn lo cual ya habia echo fruncir ligeramente el ceño a Ushao —Pero podemos proporcionárselo…a una sola condición.
Eso atrajo la curiosidad de todos los presentes tanto de Ushao como de las otras féminas —¿Qué es?
—Un periodo de prueba, necesitamos ver si tus consejos son efectivos, no podemos solo tirar el dinero sin estar seguros, tenemos tu palabra, pero entenderás que eso no es suficiente— Ushao comenzaba cada vez más a admirar a esta princesa, claramente tenía más dotes de gobernante que su padre.
—Me parece justo, entonces tenemos un trato ¿Cómo sellan los tratos aquí?— Las orejas de Eleenn se elevaron ante tal pregunto.
—U-un apretón de mano— Mientras ella decía eso adelantaba su mano.
Las otras tres sostuvieron con fuerza las empuñaduras de sus espadas listas para cortar la mano de Ushao si hacia cualquier cosa fuera de lo normal, el Orsimer totalmente despreocupado tomo la mano de la princesa y dio un leve apretón.
Comparar las dos manos fue algo inevitable, las manos de la princesa fueron del tamaño que se esperaría de una mujer de su estatura, perfectamente cuidadas sin un rastro de imperfección, sus uñas bien limadas y pintadas, en contraste la de Ushao fue grande, tanto como para hacer desaparecer por completo la mano de la princesa en su palma, si bien no está sucia está claro que es la mano de un guerrero, con callos y cicatrices además de esas garras inquietantemente largas y negras.
Para las compañeras de la princesa casi se sintió como verla hacer un trato con un dios oscuro, pero para Ushao y Eleenn fue algo diferente.
Ushao en realidad solo reacciono a la reacción de Eleenn, cuando llego a su olfato desarrollado debido a su condición de hombre oso un ligero olor similar a uno que habia sentido con anterioridad, pero solo en un contexto…intimo, no pudo evitar asomar una ligera sonrisa traviesa cuando olio claramente la libido de la princesa reaccionar a su apretón.
Cuando la soltó incluso pudo notar cierta decepción en la mirada de la princesa, ahora podia entender cómo es que contrario a todos los demás ella no reaccionaba tan mal a su presencia, tal parece su mera apariencia tuvo efecto en la princesa.
La guerra se habia declarado, y las tropas ya se estaban moviendo, Ushao habia comenzado su trabajo como consejero lo cual exige que trabaje mucho con Lelanie. Los primeros movimientos de tropas de Asnolc fueron hace ya tres meses cuando los exploradores postados en la frontera trajeron la noticia de que vieron muchos soldados acercarse.
Los números aproximados no lo sabían hasta que Ushao fue el mismo a verificar, un total de 50 000 soldados habían sido reunidos en las fronteras, aparentemente Asnolc tiene más soldados que eso, pero obvio los otros se quedaron a proteger el reino mientras que estos 50 000 tienen como objetivo conquistar Alfheim.
—No reúnes esa cantidad en solo un mes— Pronuncio Ushao luego de volver de ver el ejercito enemigo.
Era obvio que Asnolc estaba listo para invadir Alfheim eso incluso antes de que la boda entre Eleenn y el rey del reino esclavista se anulara.
Eso fue una prueba más de lo estúpido que fue el plan del padre de la princesa.
Ushao habia aconsejado evacuar todos los pueblos cercanos a la frontera y llevarlos a la ciudad de Agraliel donde los pueblerinos serian refugiados para estar lo más lejos de los conflictos, tambien para reclutar algunos y comenzar a entrenarlos, después de todo Alfheim tiene pocos soldados en general.
Por suerte y hasta ahora Lelanie ha seguido sus consejos sin rechistar tal vez a pedido de su princesa o tal vez porque vio lógica en ellos.
—Las fuerzas de Asnolc avanzan lentamente, el bosque les impide moverse con velocidad, ni siquiera posen caballería son pura y meramente infantería ligera y pesada con algunas unidades de ballesteros— Pronuncio Ushao observando el mapa de Alfheim, sobre dicho mapa estan varias estatuillas que representan ambos bandos.
—Es imposible hacer viajar una caballería por los bosques de Alfheim, a lo mucho alguno que otro soldado a caballo, pero nada digno de ser llamado caballería— Corroboro Lelanie.
—Aun así, tienen ventaja sobre nosotros, su número y armamento es superior en una batalla directa saldríamos perdiendo, es por eso por lo que debemos comenzar a usar tácticas de güerilla y acoso— Lelanie hizo una mueca ante las palabras de Ushao —Por todo lo divino mujer, es eso o terminaras tú y tu princesa siendo una esclava junto a todos en este reino ¿es lo que quieres?
—N-no…pero es deshonroso hacer la guerra de esta forma— Ushao dejo escapar un gran suspiro de fastidio.
—Mujer, en la guerra no existe el honor, luchar de forma honorable es lo que tiene a este reino como a Oestia como estan enfrentándose durante siglos con un enemigo únicamente porque siguen el camino del honor— Ushao aun tenía serios problemas para comprender el extraño hecho de que esta gente prefiere luchar una guerra con honor cuando claramente sus enemigos no posen ninguno.
—Son las sagradas enseñanzas de la diosa— Pronuncio ella con la cabeza agachada.
—Algunas enseñanzas divinas deben ser ignoradas, sobre todo cuando te impiden proteger a los que te importa.
Lelanie no parecía muy convencida por sus palabras, pero lo acepto —¿Como hacemos esto?
—Simple en realidad, usamos unidades pequeñas que atacaran de forma furtiva y con emboscadas los puntos más débiles del ejercito enemigo, cuando estén lo suficientemente dentro del bosque atacaremos sus líneas de suministros y la noche tambien los atacaremos…hagamos que tengan miedo cuando escuchen a los árboles hablar élfico.
Vault golpeo la mesa delante suyo con furia, había llegado el informe de Asnolc donde se reanudaba la guerra abierta con Alfheim.
Eso ralentizaba todos sus planes, después de todo no puedes conquistar un país entero sin aliados, o por lo menos no puedes hacerlo con la velocidad y facilidad con la que Vault quería.
Por eso fue por lo que en el plan de Vault para crear su gran imperio del sexo necesitaba el apoyo de Asnolc los cuales a cambio de tener una gran cantidad de esclavas darían su apoyo tanto militar como económico a los perros negros en su conquista de Oestia lo cual reduciría considerablemente el tiempo que duraría la conquista además de la dificultad.
Además, con Asnolc teniendo a Alfheim bajo su poder eso sería aún mejor para Vault pues el único aliado de Oestia estaría fuera de la ecuación, pero ahora reanudaron una guerra abierta en vez de ser la conquista rápida que prometieron sus aliados.
—Tranquilo Vault, la guerra no durara mucho, deberemos ralentizar nuestros planes como mucho de algunos meses eso es todo— Pronuncio Kin el líder de los magos al servicio de los perros negros.
—¡Meses en los cuales Oestia se recupera de sus recientes perdidas!— Le recordó el general a su capitán, el cual no se vio inmutado en lo absoluto por el tono enojado que en tiempo normal haría retroceder a hombres el doble de su tamaño y peso.
—Lo cual hará nula diferencia en nuestros planes, de todas formas, no podemos hacer nada, o esperamos o comenzamos a movernos ahora sin el apoyo de Asnolc, es tu decisión— La voz de Kin salió con la misma calma con la cual habia hablado desde el inicio de esta conversación.
Vault deseaba empezar sus planes lo más pronto posible, pero a su vez no tenía ningún deseo de comenzar la conquista sin su mayor aliado, es verdad que podria lograr la victoria por sí mismo, pero eso puede terminar por llevarle años y Vault no quiere durar años en una conquista para apenas aprovecharse de los frutos otorgados por su imperio.
El gruño de enojo —Bien los esperaremos, pero solo 1 año como mucho, si hasta entonces no terminaron su guerra comenzaremos sin ellos.
—No te preocupes, la guerra contra Alfheim no tomara ni medio año, ya deberían tener conquistado las ciudades fronterizas— Dijo Kin con total seguridad ante lo cual Vault asintió.
—¿Cómo paso todo esto?— Se pregunto el general Laturca, Laturca es un general experimentado de Asnolc que habia obtenido en el pasado la mayor cantidad de victorias contra Alfheim, lo cual hizo que en esta nueva guerra fuese puesto a la cabeza del ejercito conquistador.
Se esperaba una victoria fácil, marchar con el ejercito hacia el claro más cercano y encontrarse las fuerzas enemigas para aplastarlas…bueno, aun ni se habían encontrado con el primer ejército y su ejército se encuentra en un pésimo estado.
En cuanto estuvieron bien adentrados en el bosque las cosas comenzaron, lo primero fueron los ataques nocturnos lo cual le forzó a reforzar la guardia durante las noches, luego fueron los ataques varios durante su avance, las trampas, los terrenos accidentados y por ultimo y lo más preocupante, el corte absoluto de su línea de suministros.
Laturca habia subestimado a los elfos, pensó que esta guerra seria como la anterior y los elfos le mostraron lo equivocado que esta, los elfos comenzaron a luchar de la forma más traicionera posible y eso estaba surtiendo efecto.
Sus hombres tienen la moral por los suelos, ya estan quedándose sin suministros y de los 50 000 que habían venido con el ahora solo quedaban unos 37 000, y eso sin que se encontraran con ningún ejército de Alfheim, es más los pueblos por los cuales pasaron estuvieron totalmente desiertos abandonados y saqueados no dejando nada.
Lo peor es que sus pozos de agua estaban envenenados y eso sus hombres los descubrieron cuando en una sola noche murieron unos 1000 por beber el agua de un pozo en un pueblo en el cual se habían quedado a descansar buscando huir de los ataques.
Por ende, se vieron forzados a alejarse del pueblo buscando algún rio del cual recuperar agua, pero eso solo hizo que se reanudaran los ataques y ahora sus ejércitos comienzan a llorar de miedo cuando ven la copa de un árbol moverse o escuchan los arbustos hablar élfico.
—Debemos volver a Asnolc y planear una estrategia— Pronuncio uno de sus capitanes.
—Nuestro rey no tolerara que volvamos tan derrotados— Pronuncio otro recordándole el comportamiento de su soberano al resto de los presentes.
—Prefiero sufrir las consecuencias de volver con una pequeña derrota a una total— Reanudo el primer capitán que habia hablado.
—No podemos volver, estamos cerca de Agraliel, si damos media vuelta ahora sufriremos los mismos ataques que en nuestro camino hasta aquí, volveríamos derrotados y con menos hombres, si logramos conquistar Agraliel podremos obtener sus suministros y contactar Asnolc para pedir ayuda— Dijo Laturca sabiendo que ninguna ciudad de Alfheim tiene murallas y por ende son fáciles de conquistar.
—Mi general…a este ritmo llegaremos siendo unos 20 000 y nuestros hombres estarán exhaustos y medio muertos de hambre— Laturca se mordió el labio, habia planeado todo esto como una batalla común de antaño, no previo que las cosas irían así y ahora estaba pagando por eso.
—No tenemos opción, si damos media vuelta volveríamos a Asnolc siendo 10 000 y con la moral por los suelos— Además del fuerte golpe en la moral de todo el reino que sería recibir tal derrota —Debemos continuar— Sentencio el general sin saber que estaba siendo escuchado.
Un ave que estaba posada justo encima del lugar de reunión del general y los capitanes escucho todo con sumo interés, cuando ellos terminaron el ave alzo vuelo y se dirigió directo a Agraliel.
Al llegar Ushao retomo su forma natural estirando un poco sus brazos algo entumecidos luego de haber volado, al llegar se encontró con la presencia de Almia y Narrus —Piensan continuar hacia aquí, debemos intensificar los ataques si hacemos esos llegarían aquí siendo unos 15 000— Pronuncio Ushao mientras comenzaba a caminar junto a ambas mujeres.
—Sigue siendo una gran fuerza, apenas tenemos unos 420 soldados contando a los nuevos reclutas, estaríamos superados— Pronuncio con temor la alta elfa.
—Eso no importa, los 15 000 llegarán hambrientos, exhaustos con la moral baja, serán mucho menos efectivos además recuerda que no seguiremos esa estupidez de enfrentarlos directamente— Le recordó el Orsimer a la rubia.
—Cierto…no estoy del todo contenta con esta forma de ser, pero he de admitir que es efectiva.
—En realidad sin mi espionaje nuestros resultados no serían tan buenos, pero eso no importa, debemos preparar la ciudad para su llegada— Ambas mujeres asintieron y se separaron del Orsimer.
Habia vuelto a Agraliel luego de algún tiempo de que comenzara la guerra para estar más presente en la guerra, ahora mismo el volvía a sus habitaciones que le habia sido otorgada el tiempo que durase las batallas.
—Bienvenido— Pronuncio Dinelynd en cuanto vio entrar a Ushao a la habitación, la voluptuosa elfa de pelo largo y morado se encuentra sentada delante de una mesita sobre la cual reposa tazas y una tetera la cual por el humo que deja salir se puede suponer que está lleno de té.
Como la elfa traidora es técnicamente hablando la esclava de Ushao ella esta obligada a acompañarlo donde sea, y por eso es por lo que se encuentra en este lugar para asco y dolor de la señora local y su heredera, y todas las mujeres que por su culpa fueron abusadas.
Por su propia seguridad ella debe mantenerse en la habitación del Orsimer a la cual nadie tiene el valor de entrar incluso si el no esta presente, eso tambien hizo que ninguna sirvienta entrara a limpiar el lugar algo que le toca hacer a Dinelynd.
Ushao dejo escapar un pesado suspiro al mismo tiempo que se estiraba haciendo crujir sus huesos y destacar sus músculos, luego de aquello se acerco a la mesita y tomo una de las tasas la cual en su mano luce cómicamente pequeña, la elfa sirvió un poco de Te para el para luego darle un sorbo a su propia tasa.
Mientras el Orsimer bebía con calma Dinelynd no pudo impedirse en dejar su vista fija en él, aunque lleva ya un tiempo en contacto con Ushao el sigue pareciéndole algo tan inusual he irreal que algunas veces no logra ni creérselo.
Claro que ella esta feliz de no ser abusada ni maltratada, pero la incertidumbre es algo que la esta consumiendo cada vez mas ¿para que me quiere? Fue una pregunta que ella no deja de hacerse constantemente.
Si los últimos tiempos fueran una indicación diría que solo la quiere como una sirvienta pues hasta ahora solo le pide que limpie la habitación en la que ambos duermen, y que lo reciba con algo de Té el cual le parece gustar bastante.
Pero fuera de eso no le pide absolutamente nada más, y mucho menos la ve con el deseo que uno cabria esperar ver en un hombre y aun mas uno similar a un orco, eso llevo a pensar a Dinelynd que tal vez Ushao gusta de su propio genero lo cual, si bien es absurdamente inusual para algo similar a un orco, no es tan inusual para razas mas civilizadas.
Cuando tuvo el valor para hacer esa pregunta Ushao solo levanto una ceja y le pregunto porque hacia tal pregunta, cuando Dinelynd le explico la razón el solo rio con fuerza antes de decir "No confundas las cosas mujer, que no este babeando al verte no significa que no te encuentro atractiva" y luego de eso el siguió con sus ocupaciones.
—De hecho, nunca te pregunte ¿Por qué mierda hiciste que un idiota violara a tu hermana y sobrina? Según me contaron te exiliaron por practicar magia prohibida, pero para volver con tantas ansias de venganza por algo como eso…con lo que llevo interactuando contigo no parece ser tu tipo— Pronuncio Ushao luego de haber terminado su bebida, sus extraños ojos se quedaron fijos sobre el rostro de la elfa la cual ni siquiera tuvo la decencia de adoptar una expresión avergonzada.
En tiempo normal ella no hubiese respondido a tal pregunta, pero aun pose el collar y esta por su magia obligada a obedecer toda orden dada por quien el collar considera que es su maestro, en este caso es Ushao.
—Es mucho mas complejo que eso— Ushao levanto una ceja al escuchar esas palabras —No sabría por donde empezar.
—El principio suele ser bueno— Pronuncio a secas el Orsimer.
A pesar del tiempo que llevan ya juntos Ushao nunca cambio su actitud hacia Dinelynd siempre tratándola con adversidad tolerándola mas que otra cosa, algo motivado obviamente por el acto despreciable que ella ayudo a aquel humano a hacer.
—Si…fue hace 3 años, en ese entonces la guerra no estaba yendo para nada bien, y Agraliel es quien peor lo pasaba al ser tierras fronterizas con Asnolc, en ese entonces solo era la consejera de mi hermana mayor— La expresión de la maga comenzó a cambiar a medida que recordaba aquella época —No podia hacer mucho por nuestra gente, en ese entonces solo manejaba la magia ancestral de los altos elfos, la cual seguro ya sabes que se trata mayoritariamente de hechizos defensivos y curativos, no eran suficientes para que mi presencia cambie las tornas de la batalla, no cuando los de Asnolc nos superaban en todo y cada elfo que curaba moría dos segundos mas tarde.
Ushao se mantuvo en silencio escuchando atentamente cada palabra pronunciada por ella obteniendo la mayor cantidad de información tanto por lo que ella dice como por las expresiones que hace al recordar el pasado, y Ushao viendo la expresión melancólica de la elfa comenzó poco a poco a hacerse una opinión mas sólida.
—Si las cosas seguían así perderíamos, y Agraliel y Alfheim sufrirían por ello, buscando una solución me encontré con antiguos tomos escondidos en la biblioteca del castillo, tomos mágicos que permitían aprender la magia de los elfos oscuros, la completa antítesis de la magia de los altos elfos, ataques, maldiciones hechizos hechos para infligir daño mucho daño y a mucha gente...los comencé a aprender y las siguientes batallas fueron victorias para nuestro bando— Otra vez la expresión de Dinelynd cambio.
Durante unos instantes cuando ella hablaba de sus victorias Ushao pudo notar felicidad en su rostro, pero esa felicidad se estampo para dar paso a furia y tristeza.
—Pero mi hermana mayor descubrió de donde venían los nuevos hechizos que usaba, en nuestras leyes usar la magia de los elfos oscuros es un pecado, entonces fui declarada una hereje y criminal y al ser una noble no se me podia simplemente sacrificar, solo exiliarme, era consciente de que eso podia pasar y siendo sincera lo aceptaba habia ayudado a mi gente estaba feliz con eso— Esas ultimas palabras lograron sorprender a Ushao.
Pero de inmediato el comenzó a sentir un mal sabor de boca, si ella no estaba contrariada de ser Exiliada entonces no habia razón del porque volvió con tanto deseo de venganza, eso significa que algo habia pasado.
—Pero todo se arruino cuando mi hermana hablo, ella no me exilio para que yo fuera hacia cualquier lugar fuera de Alfheim, ¡Esa maldita perra! Me exilio a Asnolc— El estallido de furia de Dinelynd fue comprensible para Ushao —¿Qué crees que paso cuando pise Asnolc? Fui capturada, durante 3 años fui vendida una y otra vez a cada cual peor escoria, abusada desde que se acostaba el sol hasta que se levantara una y otra vez sin parar sin dejarme descansar, humillándome física y mentalmente, ella podia haberme exiliado a cualquier lugar del continente, pero me envió a las tierras de aquellos que nos ven solo como esclavos para su disfrute, por eso volví, por eso hice que ese humano la violara, porque quería que ella sintiese lo que yo sentí por su decisión.
Ushao se mantuvo en silencio, hubiera podido considerar todo mentira, pero es consciente que el collar que lleva Dinelynd no le permite mentirle por lo cual todo lo que ella dijo fue verdad.
Además, le habían dado a Dinelynd como esclava pensando precisamente que el abusaría de ella por lo cual Ushao no tenia mucha dificultad en creer que su hermana la envió a un reino a ser abusada hasta su muerte…a su propia hermana, la que intento hacer cualquier cosa con tal de ayudar a su gente.
—Ya veo ¿Cómo escapaste?
—Un descuido, me quitaron el collar que contenía mi magia mientras estaba consciente, aproveché de inmediato y escape usando mi hechizo de tele portación, fue en ese entonces que comencé a planear mi venganza por esos 3 años de maltrato y abuso— Ushao asintió y se dirigió hacia la puerta de salida de la habitación sin decir ninguna palabra y dejando a Dinelynd sola.
Las manos del Orsimer estaban hechas puños y sus dientes rechinaban, la furia que subía en el fue cada vez más difícil de controlar, luego de escuchar la razón de porque habia sucedido todo esto le fue imposible no estar furioso con la Dama de Agraliel, esa misma que a propósito envió a su hermana a un lugar donde no podia tener otro destino que ser esclavizada, esa misma que la dio a un ser que a sus ojos era un monstruo que la abusaría, esa misma que pone una linda sonrisa inocente mientras es en realidad una perra.
—¡Ephildis!— Grito con fuerza y furia el Orsimer un grito que helo de inmediato la sangre de todos los presentes en la sala del trono a la cual venia de adentrarse.
Sentada en el trono se encuentra Ephildis la dama de Agraliel madre de Almia y hermana de Dinelynd, la hermosa y voluptuosa elfa se sobresalto al escuchar su nombre siendo pronunciado con tal furia por parte del Orsimer y ese miedo se hizo aun mayor cuando vio su expresión de furia dirigida hacia ella.
Actuando rápido Narrus saco su espada posándose delante de su señora para impedir cualquier agresión, pero como si su presencia no importara Ushao levanto una mano y usando el hechizo Telequinesis levanto a la elfa oscura del suelo y la inmovilizo en el aire.
Los demás guardias en el lugar intentaron moverse para socorrer a su líder y a su señora, pero con su otra mano Ushao libero una oleada de energía verde la cual paralizo a todos los presentes los cuales cayeron al piso rectos como si fuesen estatuas, es se acercó a pasos rápidos y fuertes al trono de la ahora paralizada y absolutamente aterrada señora.
Detuvo su andar cuando estuvo delante de ella y aun observándola con furia pronuncio —Quiero escuchar ahora mismo ¿Por qué exiliaste a tu propia hermana a Asnolc? Y no quiero que te hagas la idiota, sabias muy bien lo que le pasaría al llegar a ese lugar, además de que luego me la das como esclava creyendo que soy como esos malditos brutos que ustedes llaman orcos.
Debido a la parálisis Ephildis no pudo responder de inmediato lo cual hizo que Ushao la liberara a ella y solo a ella del hechizo.
La señora en cuanto se sintió libre de la magia que habia paralizado su cuerpo intento huir, pero al igual que Narrus fue elevada del suelo por el hechizo telequinesis y puesta justo delante de Ushao —Te hice una maldita pregunta— Pronuncio este aun con furia.
Ephildis observo el aterrador rostro enojado del Orsimer y por primera vez sintió que el ser delante de ella es aun mas aterrador que un orco normal —E-ella…ella cometió herejía— Pronuncio con su voz quebrada la señora.
—Eso no es una maldita razón para enviarla a propósito a ese maldito lugar— Espeto el Orsimer.
Ephildis aun atrapada intento encontrar alguna forma de escapar, pero en cuanto sus ojos se despegaron del rostro del Orsimer este la movió mas cerca de el y obligo su rostro a mantenerse fijo y mirarle para luego comenzar a apretar telequinéticamente el cuello de la alta elfa con cada vez mas fuerza.
—Habla ahora, la verdad ¿Por qué enviaste a Dinelynd a Asnolc?— exigió Ushao.
Mientras la alta elfa comenzaba a tener su rostro cubierto de lagrimas provocadas por el miedo de morir de esta forma, el mismo miedo fue lo que al fin la hizo hablar —Ella…ella estaba teniendo demasiada fama, ella gano demasiadas batallas contra Asnolc, si la exiliábamos a cualquier otro lugar miles de elfos la hubieran seguido para serles leales, teníamos que impedirlo, exiliarla a un lugar donde ningún elfo por muy leal que sea no la seguiría, no podíamos permitirnos tener separaciones en ese momento— Pronuncio con esfuerzo la señora.
Ushao anulo el hechizo de telequinesis lo cual hizo que Ephildis y Narrus cayeran al piso de forma brusca.
—Tu propia hermana, a tu propia hermana la enviaste a ser esclavizada y violada cuando su único crimen fue ayudar a su gente…puedo perdonar sus malos actos teniendo en cuenta lo que le hiciste…pero los tuyos, lo que le hiciste a ella, eso fue repugnante— El Orsimer escupió a los pies de Ephildis antes de comenzar a alejarse del lugar —Si no fuese porque miles de inocente pagarían por eso, te puedo asegurar que te dejaría lidiar con tus enemigos por tu propia cuenta.
Y dicho eso Ushao se fue de la sala del trono, dejando a una aterrada Ephildis y a Narrus la cual intentaba reconfortar a su señora.
