CAPÍTULO II

RECUERDOS Y VISIONES

(Hace un milenio)

Observando hacia el lejano hogar de su amado príncipe de cabellos negros, a quien no debía amar por tratarse de un sentimiento prohibido que al final los condenaría a todos por igual, la hermosa princesa de la Luna caminaba por entre los preciosos jardines de su palacio.

"¿Es que siempre deberá ser así?", se pregunto llevándose la pálida mano al agitado pecho."¿Debo guardar el secreto de mi amor por ese hombre?... no, tan solo es un secreto ante los ojos de mi madre porque Endimion sabe que lo amo", murmuro al mismo tiempo que acariciaba una de las tantas rosas que en torno a su hogar abundaban.

"¿Qué haces aquí?, princesa", alguien a su espalda cuestiono, provocando que la chiquilla se exaltara aún más.

"Lo sabes", replico dirigiéndole una gentil mirada.

"Princesa, no deberías sufrir en soledad. Sabes que nos tienes a nosotras para confiarnos tus íntimos secretos", expreso la siempre hermosa protectora de Venus.

"Lo sé y sin embargo también comprendo que ninguna de ellas podría escucharme como tú. Entre todas tú eres la única que mejor me entiende por ser quien eres", tomando las mano de la rubia entre las suyas, las empapo con sus dolorosas lagrimas.

La rubia negó con la cabeza; "Serenity, no deberías decir esas cosas o ellas se pondrán celosas"

"Tienes razón, pero eres tú la que protege el amor, por eso es que en ti puedo confiar los males que aquejan mi corazón"

"Y tú no eres la única en semejante situación, al igual que tú y yo, ellas sufren por amor… y aunque ellas no lo demuestren, sus almas también sollozan en el más puro dolor"

"Tú que has sido testigo de ello entonces dime, ¿Es que acaso podríamos escapar con nuestros amados caballeros?", cuestiono la joven princesa. "¿Es qué no podemos ser felices de otra forma?"

"Podríamos hacerlo, sin embargo esa felicidad no podría ser eterna porque se vería empañada. Sabes que no habría lugar donde pudiéramos ocultarnos de la reina. Ve y habla con tu madre que ella sabrá entender los sentimientos que guardas hacia ese hombre"

"Tienes razón, mi madre, la reina, no podría ser tan injusta como para negarme esa felicidad"

"Si tú eres feliz, ella también lo será"

"No solamente quiero mi felicidad, también anhelo la de ustedes porque no sería nada justo que yo fuera correspondida en mis sentimientos y ustedes no"

"Ellos nos aman, pero se deben a su señor Endimion. Nosotros los amamos, pero nos debemos a ti", replico la eterna guardiana de la belleza y el amor.

"No quiero que ninguno de los ocho sacrifique su dicha por nosotros", contesto cerrando los ojos.

Y sin duda su conversación hubiera continuado, a no ser por que en ese momento la quietud de la hermosa noche fue irrumpida por el lejano rumor de una salvaje melodía.

Contrario a lo que pudiera llegar a pensarse, no era la primera vez que aquel chirriante instrumento se dejaba escuchar. Y fue ante la frialdad de la interpretación, que el tiempo pareció detenerse para atraer la atención de todo aquel ser vivo que sobre el universo habitara.

Fue así que los campesinos que araban la tierra dejaron inconclusa su tarea para volver la vista hacia el cielo, los guardias abandonaron sus puestos mientras que extrañados en vano una vez más buscaron su procedencia. Las bestias dieron tregua a sus presas y también se perdieron en ese bello sonido. El río detuvo su cause y el viento dejo de mecer las ramas de los frondosos arboles.

"¿Lo sientes?", pregunto la Selenita.

"Sí", contesto la joven Venus.

"Siempre que la melodía de ese violín suena, me pregunto ¿Quién lo hace llorar de esa forma?", cuestiono la princesa. "Difícil es saberlo, pero escúchalo… es una melodía fría muy fría", agrego y luego dejo que libres las lagrimas resbalaran por sus mejillas. "Pero también hay una profunda soledad en ella... ¿De donde provendrá?"

"Quizás proviene de la tierra", Venus replico.

"No, no puede ser… escucha su sonido. Sin duda proviene de un lugar muy lejano… ¡Dioses!, ¿Quién rasgara esas cuerdas para crear semejante arrullo?"

"Quizás algún día lo descubriremos", concluyo la guardiana del amor.


(Hace tres meses)

De pie ante el gran salón de su departamento, aquella mujer de cabellos aguamarina rasgaba con viveza las cuerdas de su violín, luego de cuando en cuando dirigía la mirada para con aquel precioso joven, a quien le dedicaba su interpretación.

Sentado frente a ella y con una sonrisa en sus carnosos labios, él la contemplaba en silenció, trayendo a la memoria el recuerdo de la primera vez que la escucho.

"Daría cualquier cosa por saber que piensas", expreso la violinista sin dejar de lado la melodía.

"Sabes qué es lo que estoy pensando. Sabes que me resulta tan bello como siempre", dijo el piloto saliendo del trance en el que sus notas con aroma marino lo habían sumergido.

"¿De verdad?", cuestiono ella haciendo a un lado el arco y concluyendo con un rápido pizzicato.

"¿Por qué te detienes?. El mar pocas veces se encuentra en calma. Así que anda, vuelve a fusionarte con él y continua tocando para mi", replico Haruka al mismo tiempo que sobre su pierna cruzaba la otra.

"Soy uno con el mar así como tú eres único con el viento", replico continuando la agitada interpretación.

Y sin duda hubieran continuado su intima velada, sin embargo en ese momento algo llamo la atención de ambos.

"Observa", dijo Michiru mientras señalaba su talisman.

Haruka volvió la cabeza hacia el mueble del fondo y entonces contemplo el magnífico brillo que aquel precioso espejo emitía.

Dejando a un lado el instrumento, la aguamarina dirigió sus pasos hacia aquel punto y tomando tan magnifico objeto en sus manos, cuestiono; "¿Qué tienes para mostrarme?"

"Quizás se trata de la confirmación a tus sospechas", habiendo dicho el rubio se reincorporo y bebiendo todo el contenido de su copa, se unió a su compañera.

"Ven y contempla como es que te encontré, mira como para mi pocas cosas son secretas. Se testigo de su alcancé"

Para Haruka Tenoh no había nada mas interesante en la habitación que la violinista, sin embargo aquello también era importante. Así que contemplando en el espejo su propio reflejo, espero ver lo que su compañera veía.

"Durante milenios este espejo ha servido para mostrar lo que cualquier simple mortal no puede ver… ahora observa más allá de nuestra propia imagen y dime ¿Qué es lo que ves? ", pidió, y es que para ella aquella visión era mas que clara.

En ese punto por fin frente a sus azules ojos apareció una hermosa joven de cabellos rubios; "Lo veo, es ella", contesto el rubio dibujando en sus labios una sonrisa.

"Así es, esa es nuestra princesa"

Tomando el espejo, el piloto se quedo embelesado ante la preciosa imagen; "En medió de esa soledad y silenció, solía observar a nuestras soberanas"

Michiru en ese punto no pudo evitar reír; "Me pasaba lo mismo, y es que hasta entonces no había nada mas interesante que hacer", expreso mientras sus mejillas se encendían con un vivo rojizo. "¿Verdad?"

"Cierto", fue la respuesta.

De pronto aquel reflejo cambio para dar paso a uno muy diferente, y es que este mostraba una cruenta batalla, ya no en la luna, sino en la tierra.

"Mírala, ¿Sabes quien es esa guerrera?", fue la nueva pregunta que la violinista formulo.

"¿El enemigo?"

"En un principio tuve mis dudas, sin embargo ahora puedo decir con seguridad que no se trata de una chiquilla cualquiera, sino que es nuestra princesa, la futura gobernante de este planeta"

Ante esas palabras el rubio se quedó pensativo y es que ¿A acaso su princesa, a la que alguna vez le habían jurado lealtad, terminaría convirtiéndose en su enemigo?.

"Si nosotros logramos reencarnar en este nuevo mundo, ¿Por qué ella no?, piénsalo, si nosotros estamos aquí es porque ella también renació"

Convencido de ello, el rubio asintió; "Confió en ti y si tú dices que ella es la reencarnación de la princesa de la luna, entonces lo creeré, pero… ¿Quién es el?", cuestiono al observar al joven de cabellos negros y ojos azules que la acompañaba.

"Observa su mirada, es azul y profunda… por eso mismo puedo concluir que se trata de un príncipe"

"¿Un príncipe?"

Así es, porque así como en mi espejo pude ver tu vida pasada, también puedo ver la de todos ellos. Él es el hombre que en esa vida ella amo y el antiguo gobernante de este lugar. Me resulta triste el que no pudiéramos salvar lo que quedaba de nuestro hogar, sin embargo ahora si podemos evitar que esa amenaza acabe con todo"

"Sin embargo para ello debemos reunir los tres talismanes, pero por otro lado esta la princesa, ¿Que si ella se interpone en nuestro camino?"

"¿Crees que me importa lo que ella llegue a pensar de nuestra forma de pelear?"

"Por supuesto que no. Sin embargo pienso que para estar seguros de nuestras sospechas y cerciorarnos de que no estorben, solo nos queda una opción"

"¿Qué cosa?", cuestiono la aguamarina.

"Estar cerca de ellos. Descubramos su secreto y sobre todo, descubramos que es lo que planean hacer"

"Decirlo parece fácil", encogiéndose de hombros la mujer expreso.

"No es así, Michiru. Sigamos sus pasos y cuando finalmente tengamos oportunidad, podremos acercarnos a ellos. Para mi no será difícil acercarme a ella… para ti no será nada difícil acercarte a él", Haruka expreso clavando su mirada en la de la joven que amaba.


(Presente. Luego de la batalla)

Tomados del brazo, la joven pareja caminaba con paso lento mientras que en sus memorias revivían lo acontecido hacía tan solo unos minutos.

"Fue bueno que por esta vez dejáramos que se enfrentaran al enemigo, de esa forma se dan cuenta de que esto no se trata de un juego", el piloto exclamó satisfecho. "Ademas les hemos dejado claro que lo concerniente a la academia Mugen, nos corresponde"

Por su parte Michiru sonreía; "¿Sabes qué fue lo mejor de la batalla?"

"No, ¿Qué?", encogiéndose de hombros ligeramente negó con la cabeza.

"Qué a ti te sienta mucho mejor el antifaz"

"¿De verdad?", sonrojado se volvió para con ella.

" Por supuesto, pero ¿Ya empacaste para ir a las montanas?"

"¿Tengo que hacerlo?"

"Si, a menos de que quieras andar desnudo por ahí"

"No es mala idea"

"Pues espero y de verdad no lo digas en serio. Ahora dime, ¿Qué planes tienes para esta noche?", pregunto la joven Kaioh

"Nada interesante" contesto Tenoh.

"Entonces ¿Por qué no pasas la noche conmigo?", propuso la aguamarina.

"Acepto, pero primero tengo que pasar a mi apartamento por ropa"

"Haruka, eso no es necesario. En mi armario tienes más camisas que en el tuyo", riendo Michiru concluyo.


Notas de autor;

Y recuerden, esta historia nada tiene que ver con la de milenio de plata que escribí ni con ningún otro de mis fics. Esta historia tiene su propio enfoque y perspectiva.

En el capitulo 28, todos quedan maravillados con el sonido del violín de Michiru, es por eso que en este fragmento hago referencia a que para todos ellos su melodía ya les era conocida.

Para esta historia no veo conveniente escribir una que se centre en el milenio de plata, por eso la estoy redactando a tres tiempos; 1.- Su vida en la luna, 2.- Presente en el que Haruka y Michiru se encuentran y 3.- El equivalente al anime.

Michelle; Lo que tiene crystal (y que no me gusta), es que tiene muchos vacíos en la trama. Esa es una de las razones por las que prefiero trabajar con la noventera, que aunque tiene mucho relleno, es mas emotiva.

Kaiohmaru; Tarde mucho porque no sabía ni como empezarlo, prefiero la pareja del 90. Así que espero "poder" capturar la esencia de estos "nuevos personajes"

Isavellcota; Gracias por ser tan paciente. Fíjate que a esta Michiru la percibo totalmente diferente a la del anime pasado. Esta no tiene esos momentos épicos que tanto nos agradaban, ni Haruka es tan coqueto, son cosas que se extrañan.

Fatima Aiveth Gonzalez Plascencia; Gracias por seguir la lectura :)

Gaiasole; Gracias por seguir mi pequeño espacio.

Kyoky; Aparte a todos les dan muchas señales sobre su identidad y nadie parece captarlas :D. Esta Michiru no es tan celosa, pero si que tiene sus ligeros momentos. Gracias por seguir esta nueva aventura.