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Ya había pasado una semana desde que volvió a despertar.

Él aún era Draco Agnes. Aún tenía 15 años. Aún era el heredero de Agnes, duque del imperio. Un aristócrata de sangre pura. Un alquimista nato, que algún día fue un químico, un caballero, un mercenario, un sacerdote, un tirano...

No hubo muchas cosas que cambio desde que regresó. Aún seguía en la mansión de Agnes. Nada había cambiado, como si los años no le hubiesen afectado a nadie más que a él. El mayordomo lo observaba parado a unos pasos de distancia, seguramente preguntándose por que su amo se quedaba mirando un punto vacío en la ventana.

Pero Draco, maldecia con cada suspiro.

¿qué más quedaba por hacer? Si lo único que siempre quiso hacer era morir y había fallado una y otra vez en hacerlo, ¿Qué se suponía que debía hacer ahora, si ya lo había hecho todo?

La respuesta no estaba en la ventana. El contenido de la novela se hacia repetitiva en su cabeza. Voces, rostros, todo el contenido de 3 vidas en el Reino era tan agobiante que por un minuto consideró tirarse por la ventana.

ᅳ Sidmund ᅳdijo haciendo que el mayordomo lo mirara con atención ᅳprepara el carruaje, iremos al Palacio.

ᅳ enseguida, duque.

Sidmund se marchó mientras preparaba todo para su salida, mientras tanto él decidió que era mejor preparar su mente para volver a escapar del Ducado. Ya no tenía sentido querer seguir viendo el contenido de la novela en vivo. Prefería perderse en otro Reino mirando la historia de amor de otros personajes y morir por alguna otra enfermedad.

ᅳ mi señor, el carruaje está esperándolo abajo.

ᅳde acuerdo.

Mientras abordaba el carruaje de camino hacia el castillo se preguntó cual era una buena opción para mantenerse alejado del Reino. Aún cuando logrado escapar del Ducado las veces anteriores, había resultado tedioso tener que volver a pasar por todo los problemas de seguridad, distracción y un nuevo lugar de escape.

Los minutos se hicieron cada vez más largo, y aún así la llegada al Palacio parecía tan lejana.

En ese punto Harrison, el protagonista con el que había convivido pocas veces, era punto borroso en su memoria. No recordaba mucho del personaje principal, pues habia intentado mantenerse alejado de dicho sujeto en las vidas anteriores. Por lo cual fue una sorpresa para él encontrando justo cuando bajó del carruaje.

Cabellos negros, ojos verdes vibrantes, cicatriz en el rostro.

Harrison Magnus.

Era increíble como pudo reconocer a aquel hombre incluso en la distancia. Un hombre inolvidable, supuso. Mientras caminaba hacia las puertas del Palacio se detuvo a dos pasos lejos del príncipe antes de inclinarse levemente.

ᅳ príncipe Harrison ᅳlo saludó, antes de volver a su camino.

Te esperan grandes desafíos, príncipe.

Con eso en mente, fue hacia la sala de audiencias del Rey.


ᅳ¿quieres entrenar un sucesor, duque Agnes?

ᅳsi, su Majestad.

ᅳ¿cuál es la razón? ᅳla mirada fría del Rey, junto a una chispa de curiosidad fue dirigida al pequeño duque de 15 años. A pesar de su edad, el duque era conocido como un gran prodigio en los negocios y tenía una muy alta influencia en los aristócratas de las 28 principales familias en los 4 reinos.

ᅳ podría decirse que estoy preocupado por mi próximo futuro.

8 vidas lo prepararon para mentir sin que se notará el mínimo sarcasmo.

ᅳusted lo sabe, lo que el anterior duque dejo en mi cuidado ᅳla mirada de rey se tornó oscura ante la mención del anterior duque sin embargo la expresión de Draco no cambio ᅳ por eso estoy aquí, para que me de el permiso de patrocinar a unos de los Príncipes.

La mirada del Rey no lo expresó, sin embargo notó la perplejidad en sus ojos.

ᅳ¿a qué príncipe quiere patrocinar?

ᅳ al hijo de su segunda concubina, el príncipe Harrison.

El silencio cubrió la sala. El secretario del Rey, que hasta el momento se había quedado en silencio, hizo un sonido de exclamación, mientras que el Rey lo miraba tratando de encontrar algún razonamiento ante su pedido, sin embargo el duque Agnes, de ya múltiples vidas se mantenía sereno ante la mirada severa del Rey.

ᅳ¿por qué no al tercer príncipe? ¿o al cuarto?

ᅳel príncipe Tristán, a pesar de todo, sigue siendo un joven inmaduro incapaz de ver a alguien menor que él darle órdenes, también es conocido por su pereza ante los negocios y aunque podría enseñarle, lo único que podría hacer por mi, sería darme una terrible jaqueca.

El secretario del Rey miro al duque Agnes con total sorpresa. Jamás, en sus años trabajando con el Rey, había conocido a alguien que hablará tan sinceramente sin elogios en cada frase como si temiera el gran poder imperial vomo ese niño.

ᅳentonces... ¿por qué no el tercer príncipe?

ᅳ torre de marfil.

La sola palabra lo explicó.

El primer príncipe, Gerald, hijo de la difunta reina Selene, ganó el derecho como el único candidato legítimo al trono a temprana edad, ganando el apoyo casi total de los aristócratas. En cambio, los Príncipes nacidos por las concubinas reales no tenían el mismo derecho, al nacer de concubinas precisamente.

El segundo principe, Harrison Magnus no tenía el apoyo de los nobles apesar de sus grandes contribuciones al reino, pero si tenía el apoyo total del pueblo, ya que consideraban al príncipe un símbolo de paz ya que a temprana edad habia luchado en los campos de guerra contra monstruos. La tercera hija, la princesa Ariana, al ser princesa se le negaba el total poder de cualquier discusión política, y le era estrictamente prohibido participar en la lucha por el trono, así que el único objetivo que tenía el Rey para su hija, era el de casarla con algún príncipe de otro reino para obtener un beneficio.

El tercer príncipe Tom no entraba en la lucha por el trono ya que al nacer, la tercera concubina lo ofreció como discípulo a la torre de marfil, poniendo como tutora a la mismísima archimaga, Minerva.

Pese al poder del Palacio imperial, era imposible tocar la Torre de magos, y eso se debía a que ambos habían hecho un trato que sigue vigésimo después de 4 generaciones, donde ambos habían acordado no meterse o relacionarse o eso llevaría a la destrucción total del imperio.

El rey lo pensó. Su hijo heredero, Gerald ya tenía la edad apropiada de heredar el trono, sin embargo si le daba poder a su segundo hijo, eso podría ocasionar un conflicto mucho mayor que podría terminar siendo una total catástrofe para el Reino.

Sin embargo, tampoco podía dejar pasar tal oportunidad de oro. No hablamos sólo de ser el sucesor de la familia Agnes, hablamos de controlar el poder total de la familia Agnes, una familia lo suficientemente influyente como para destruir la imagen de la familia real con el chasquido de sus dedos.

ᅳ lo permitiré.

ᅳ es todo un honor, gloria al sol del imperio.