❗❗❗ ESTOY SUBIENDO CAPÍTULOS EN AO3 COMÚNMENTE
Tardaré un poco en actualizar en esta plataforma y en wattpad, pero estarán los capítulos en archive of our own (AO3)
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Shame, shame, shame.
Regreso en mi caminata de la verguenza por no aparecer antes, pero realmente he estado ocupada y con muchas cosas en la cabeza, pero he estado escribiendo y la historia no quedará sin completar.?
Ahora, dejando de lado eso... RE4Reawakened es realidad! vi el teaser en cuanto salió y estoy esperando si este 13 de junio muestran algún trailer completo porque se ve demasiado hermoso! ?
Mención especial a Meiyami (ao3) ❤ por dejar tantos comentarios, te responderé en un rato!
Pueden tener más información sobre los días de publicación, referencias y más en mi instagram asukadattebayo.
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ADA
Martes, 18 de Julio, 2006
Despertó de la pesadilla justo cuando sentía su cuerpo caer nuevamente al vacío, una experiencia que jamás esperaba tener que volver a repetir en los años que le quedaban de vida, pero que no impedía que no fuera parte recurrente de sus pesadillas. Leon siempre tenía algún protagonismo en sus sueños, pero cuando se trataba de pesadillas, ella simplemente deseaba que no apareciera, se volvían más intolerables cuando él aparecía, ya fuera siendo herido o esa mirada celeste a punto de derramar lágrimas.
Se sentó intentando recordarse a sí misma que se encontraba en su departamento, que no estaba en aquel infernal laboratorio y no había muerto, pero el recuerdo de Leon era algo que no se disipaba de su mente con facilidad.
Ese día él le había demostrado que había algo más que científicos locos y personas con horribles intenciones y maldad en sus interiores, pero aquel momento había sido primordial para cambiar completamente de opinión, ya se había puesto en peligro por ella muchas veces durante esa noche, pero que él intentara salvarla incluso cuando sus mentiras fueron expuestas, era algo que simplemente no podía pasar por alto.
Ella supo en ese momento en que su vida dependía literalmente de él, que si permanecía colgando o intentaba siquiera salvarse, lo podría condenar a él y Leon no lo merecía. Que él sobreviviera le garantizaba a ella dejar a una persona buena en el mundo, era algo que la tranquilizaba, incluso si realmente no quería morir.
No morí , se reafirmó a sí misma, intentando que su mente no siguiera ahondando en ese tema, pero el dolor fantasma de la herida de bala en su hombro se hizo presente y pensó en el dolor de él. Después de todo, Leon la había sostenido incluso cuando tenía una herida que cada segundo que continuaba sosteniéndola se agravaba y supuso que eso tardó meses, sino años, en sanar completamente.
Suspiró dejándose caer nuevamente de espaldas, observando el techo sobre su cabeza incluso en la oscuridad, intentando que el color blanco de este inundara sus pensamientos y borrara los recuerdos, pero era difícil, incluso si habían pasado ya años de lo ocurrido.
Había creído que manteniéndose lejos de Leon podría olvidar todo lo ocurrido, seguir adelante como si nada hubiese pasado y continuar con su trabajo, pero se había equivocado y no encontró sentido a no volver a verlo, tras España las pesadillas no habían desaparecido, pero al menos ahora tenía algo más que esperar al terminar un trabajo.
Incluso si no lo merecía.
—Demasiado bueno— susurró, cerrando sus ojos para intentar volver a dormir, debía entrenar temprano para poder recuperar horas de entrenamiento antes de ir a la siguiente misión, pero no podía conciliar el sueño cuando su voz interior le repetía lo que ella ya sabía.
Leon es demasiado bueno para mi, no merezco ser parte de su vida .
Sabía que esa voz de autodesprecio era producto de años de entrenamiento duro para convertirse en espía, también en el poco valor que le habían enseñado que tenía su vida cuando se trataba del trabajo, pero era una voz que ahogaba con la de Leon.
Ya lo había intentado convencer más de una vez que ella no valía la pena, pero a él simplemente no le importaba volver a verla,
Decidió levantarse y comenzar su día temprano, revisó sus mensajes e imprimió un archivo que William había enviado durante la noche, no lo leyó hasta terminar de preparar su desayuno,
Los papeles confirmaban los rumores que había escuchado sobre la Mansión Spencer, aunque había ocurrido meses atrás, aquel informe era la primera información confirmada que era peligroso de nuevo estar en misiones que se cruzaran con el camino de Wesker. Los dos informes tenían un punto en donde no coincidían, en el de la B.S.A.A., escrito por Redfield, Chirs. se daba por muerto a una agente, Jill Valentine, y a Albert Wesker, pero no había confirmación alguna de esto ya que no se habían encontrado cuerpos. Por otro lado, el informe de un espía enviado a robar datos de la mansión aseguraba que corría el rumor de que podría haber sobrevivido, aunque no tenía claro de como lo había hecho, aseguraba que un hombre con las características de Wesker había sido observado siendo trasladado en una camioneta negra a unos kilómetros de distancia, pero no tenía manera de confirmarlo.
Sin importar si se trataban de rumores, ella era cuidadosa con lo que se escuchaba y decía, a veces en lo que la gente creía que había imaginado existía cierta verdad, después de todo ella misma había fingido muchas muertes y decenas de identidades, estaba segura que si iba a algunos lugares en particular, escucharía sobre alguna de sus identidades que había desaparecido misteriosamente o había muerto de alguna manera que nadie podía confirmar, por lo que tendría más cuidado al momento de salir en las siguientes misiones.
— RESIDENT EVIL: ARCANO —
No celebraba cumpleaños desde que tenía tal vez diez años, por lo que jamás le había interesado demasiado el asunto de los regalos y las fiestas, pasteles o invitados, pero había algo de desagradable estar en el día de su cumpleaños intentando evitar ser atacada por Lickers en medio de Nueva Orleans.
Después de todo se suponía que no debía ser más que el robo de información y tal vez algunas tomas de muestras que sumarían algunos ceros a su pago final, pero por supuesto no había forma de anticipar que el líder de ese mercado negro de BOWs en particular usaría a esas criaturas como perros guardianes, por lo que la había tomado por sorpresa y ahora intentaba solamente salir de ese laboratorio clandestino completa.
Sin embargo, cuando se encontraba intentando descifrar un código para la seguridad del lugar, las luces se apagaron de pronto, por instinto se movió para esconderse, escuchando a lo lejos el distinguible sonido de un grupo acercándose, caminando claramente en formación por el pasillo que ella había intentado atravesar, pero que una puerta de seguridad no le había permitido hacer.
Un momento de silencio y entonces una pequeña explosión, la puerta de metal y acero cayó provocando un sonido brevemente ensordecedor, aunque alcanzó a escuchar el sonido de una radio y una orden proveniente de una inconfundible voz.
—Aseguren la zona, revisen las otras habitaciones— era imposible que él se encontrara ahí, pero supuso que el último informe que había leído no se había actualizado lo suficientemente rápido como para saber que Leon había sido llamado a otra misión.
Siempre intentaba saber dónde se encontraba, solamente para evitar tener que cruzarse en su camino, sabía que su presencia volvía todo un poco más complicado, provocando que a veces cuestionara lo que estaba haciendo, pero no podía saber dónde él estaba todo el tiempo y aquello era prueba de eso.
Leon entró en la misma habitación que en la que ella se encontraba y Ada aprovechó para moverse, sabía que tenía pocas opciones, pero esta vez el agente no estaba solo, por lo que descartó algunas de estas y solamente le quedaba huir. Por lo que con cuidado de no hacer ruido se movió por la habitación, intentando no ser alcanzada por la luz de la linterna de él o acercarse demasiado como para que notara su presencia.
Ambos tenían trabajo que hacer y el suyo estaba asegurado en el bolsillo del estuche sujeto a su pierna, por lo que se movió hasta lograr salir, sin antes mirar a Leon un momento, asegurándose de que no se había equivocado y si era real, pero entonces alguien se encontró con los Lickers obviamente por los disparos y eso hizo que reaccionaran todos, incluida ella que aprovechó el ruido para salir corriendo de ese lugar.
— RESIDENT EVIL: ARCANO —
Jueves, 07 de Septiembre, 2006
Descubrir donde se estaba hospedando no fue difícil, a pesar de la gran cantidad de dinero que invertían en las divisiones para el combate del bio-terrorismo, seguían siendo avaros frente a los gastos para sus agentes, por lo que no se sorprendió de que le hubiesen dado una habitación en un hotel pequeño, cerca del centro de la ciudad. No tuvo problemas para entrar, subiendo el balcón con ayuda de su lanzagarfios y abriendo la cerradura con ayuda de un par de herramientas.
La habitación tenía una cama de plaza y media, notó el bolso de él a los pies de este y supuso que no se encontraba lejos si se había relajado tanto como para dejar sus cosas ahí, quizás llegaría en cualquier momento para tomar sus cosas e irse, pero no perdía nada intentando verlo una vez tras semanas de no hacerlo.
Se movió por el lugar, tomando asiento en la cama, observando su reflejo en el espejo en la esquina de la habitación, se había cambiado de ropa para evitar llamar la atención tras su escape, había entregado lo que se le había pedido a un mensajero y oficialmente era libre, pero no por eso se quedaría demasiado.
Todavía corrían rumores sobre la mansión y no era seguro todavía.
El sonido de la llave siendo usada para abrir la cerradura captó su atención, la cama estaba lejos de la entrada, por lo que estaba siempre lista para utilizar otras rutas de escape de ser necesario, pero entonces lo vio entrar. Se había claramente cambiado de ropa, ya no llevaba ese curioso traje táctico que había observado antes, y traía en su otra mano una botella de ron.
—¿Ada?— era obvio que había estado bebiendo, no estaba ebrio, pero había cierto brillo en sus ojos, especialmente cuando la reconoció y ella sonrió ligeramente.
—¿Me extrañaste?
—¿Qué haces acá? ¿Cómo me encontraste?— obviamente Leon preguntaría, cerrando la puerta tras él con seguro, siempre confiando en ella, incluso si no debería encerrarse en una habitación con una espía.
—No te busqué si eso es lo que piensas— respondió, dejando claro desde un comienzo aquello para que no se mal interpretara. Sin embargo, no estaba ahí para el juego de siempre de preguntas y respuestas, aunque realmente no sabía la razón por la que se encontraba ahí si era honesta realmente.
—¿Entonces?— Leon se acercó, no relajado como en sus encuentros planeados, pero siempre con algo del agente que es, obviamente observando la habitación, especialmente la ventana. Incluso cuando era obvio que estaba haciendo una revisión en caso de que fuera una trampa, confiaba en ella lo suficiente para bajar su guardia.
La mirada celeste mirándola de pies a cabeza, una expresión que Ada reconocía con facilidad cuando sus propios ojos observaron cada detalle de él en cuanto entró en la habitación, pero ninguno de los dos dió el primer paso, no se movieron en absoluto mientras era obvio que Leon no sabía qué hacer con su cuerpo.
—¿No tienes algo que ver-?
—¿Alguna vez te he respondido que sí?— preguntó, interrumpiendo la pregunta de él solamente para verlo fruncir su ceño un momento antes de parecer contemplar las alternativas, su mirada apartándose entonces de ella para observar la habitación un momento.
—Entonces, no entiendo qué haces aquí— lo vio mover sus manos como siempre, una acción que demostraba que realmente estaba algo perdido en todo ese asunto, pero bien recibida por ella cuando sabía que podía tener nuevamente el control, era como tener al novato que conoció en Raccoon City de nuevo frente a ella.
El deber le debía estar recordando que se encontraba en medio de una misión, que sus otros compañeros se encontraban en otras habitaciones de ese hotel y en cualquier momento podrían llamarlo, mientras que otra cosa , que ella simplemente no pensaba atreverse a darle nombre, lo estaba haciendo pensar en la posibilidad de mandar todo a la basura y acercarse más.
Y fue obvio cuál de las opciones ganó cuando entró por completo en su perímetro, lo suficiente como para obligarla a alzar ligeramente su mirada, los escasos centímetros de diferencia imponiéndose cuando ella simplemente lo tenía a él a su alcance.
—Han pasado algunas semanas, solamente hice una parada para saber cómo estaba el agente favorito del presidente— Ada sabía que no era verdad, algo le decía que Leon también sabía que no lo era, pero él solamente sonrió, un gesto que no alcanzó sus ojos que intensamente la miraban y sin apartar su mirada de él, sintió la mano de Leon sobre su cintura.
—Vaya manera de pasar tu cumpleaños— evitó que la sonrisa fuera evidente, pero no pudo evitarlo cuando se dio cuenta que él no había olvidado la fecha, aunque no le sorprendió por completo, siempre suponía que él recordaba las fechas como ella.
Al final del día. no eran muchas las fechas que tenían real significado para ella, eran pocos los momentos que quería recordar y muchos de ellos tenían al agente presente, por lo que algo le decía que él pensaba en esos días en específico al mismo tiempo que ella.
Aunque su cumpleaños no era algo que a ella realmente le importara, Leon lo había recordado.
Apartó su mirada un momento, mirando el reloj alrededor de su muñeca y negó.
—Técnicamente, ya no es mi cumpleaños.
Era pasado la medianoche, de hecho eran casi las una de la madrugada y se sorprendió de no haberlo notado, pero no le importó cuando él sonrió.
—Si hubiese sabido que te vería, te habría traído tu regalo
—Si encuentro más tiempo libre, con gusto iré por mi regalo— movió su mano para alcanzar uno de los hombros de él y supo que, a pesar de que no sabía la razón por la que estaba ahí, sabía por la cual pensaba quedarse. —Aunque me interesaría más aprovechar el rato libre que tengo ahora.
Ada notó de inmediato como él desvió la mirada un momento, como si intentara mirar hacia atrás, pero no duró mucho antes de que volviera a mirarla y tardó menos aún en mover la mano que descansaba sobre su cintura a la parte baja de su espalda para atraerla y entonces sintió sus labios contra los de ella.
Sabía el poco tiempo que tenía y la gran posibilidad de ser interrumpidos aumentando a cada minuto que transcurría, por lo que no dudó en moverse para hacer todo eso más rápido, intenso como le gustaba, incluso si Leon intentaba siempre ser más delicado de lo que necesitaba, especialmente tras semanas sin verlo y días incesantes de estrés y cansancio debido a misiones.
Entrelazó sus dedos en el cabello de él, logrando profundizar el beso cuando mordió su labio inferior provocando un gemido que escapó de la boca de Leon, el instante perfecto para intensificar aquello, especialmente cuando sintió las manos inquietas del agente sobre su cuerpo, claramente buscando los cierres y botones.
Sabía que él estaba acostumbrado a ropa más simple para quitar cuando ella siempre se rehusaba a renunciar a su estilo incluso durante sus misiones, pero hacía frío en la zona y el jersey con cuello de tortuga de color rojo y los pantalones negros eran necesarios para poder infiltrarse en los lugares sin arriesgarse a resfriarse por el clima, aunque ahora volvía todo eso en algo complicado.
La ansiedad por hacer eso pronto y la conciencia de que aquel encuentro debía ser rápido, por lo que decidió tomar las riendas, lo empujó hasta que cayó sentado en la cama y se encargó ella misma de desabrochar el cinturón, mirando a Leon cuando notó que en el momento en que comenzó a bajar el cierre de sus botas, él simplemente no se había movido.
—Vamos, desvistete— fue una orden que lo hizo reaccionar, incluso si notó su rostro cambiar ante distintas expresiones en tan solo unos breves segundos, pasando de estar embelesado a confundido, entonces algo que hizo brillar sus ojos cuando arqueó una ceja, él no tardó mucho en llevar sus manos hasta su propio cinturón.
Ada se deshizo de todo excepto su ropa interior, aunque eso no evitó que Leon no tuviera sus ojos fijos sobre ella cuando se acercó a la cama, sin tardar en llevar sus manos sobre la cintura de ella, acercándola aún más cuando ella se sentó a horcajadas sobre él y, aunque ella hubiese querido ir directo al grano, no pudo negar lo bien que se sintió cuando él volvió a besarla.
— RESIDENT EVIL: ARCANO —
Viernes, 08 de Septiembre, 2006
La cama no era lo suficientemente grande como para ambos, pero Leon la mantenía tan cerca de él que aquello no importaba, incluso si sus cuerpos estaban cubiertos de una capa de sudor y Ada todavía estaba recuperando su aliento, y estaba seguro de que Leon podía escuchar el latido del corazón resonando contra su oído al tener su cabeza apoyada sobre el pecho de ella.
Ada sintió un beso contra su piel, suave en comparación a la mordida que había recibido antes, aunque no era como si Leon le hiciera daño de alguna manera, estaba segura que las marcas que ella le había dejado con sus uñas eran incluso más notorias, al igual que las marcas que ambos habían dejado con sus bocas en el cuerpo del otro y que con el pasar de los minutos y las horas comenzarían a tener un color más intenso.
A pesar de esto, a ninguno le molestó mencionar aquello y Leon besó otra marca antes de acomodarse cuando ella se movió. De pronto el sonido del reloj en la pared, ese leve tic-tac que se había visto silenciado por los sonidos provocados por ellos, incluso cuando habían intentado no llamar la atención de otros, resonó en sus oídos como el latir de un corazón.
Debía irse.
Y volvió a tener un pensamiento aterrador .
No quería hacerlo.
Se giró para mirarlo, un error cuando notó la mirada celeste fija sobre ella, pero debía ser decidida y no ceder ante algo que quería, por lo que se movió una vez más, esta vez sentándose incluso cuando sintió a Leon seguirla con la mirada y bajó sus piernas para quedar sentada en el borde de la cama, dándole la espalda a él para vestirse sin arrepentirse al mirarlo.
—¿Te vas?— Ada sabía que incluso él consideraba aquella pregunta como algo tonto de preguntar cuando era obvio lo que estaba asiendo, pero asintió de todas formas. —Pensé que te quedarías un poco más.
—Tengo cosas que hacer y tú también. Recuerda porqué estás acá— explicó, estirando su brazo lo suficiente para alcanzar su ropa interior, mirando de reojo su reloj de muñeca y calculando el tiempo que le restaba para darse una ducha en su habitación de hotel y tomar sus cosas para irse de ese lugar, pero el tacto de la mano de Leon sobre su muslo hizo que lo mirara sobre su hombro, pero no logró que se detuviera y continuó vistiéndose.
—¿Cuándo te volveré a ver?
—No lo sé.
Leon no dijo nada más y Ada regresó su mirada al frente, en todo momento atenta a la sensación de la mano de Leon sobre su piel, era un tacto que no provocaba que se sintiera como si él la poseyera, sino que todo lo contrario, más bien era como si él intentara decirle que él seguía ahí, casi como si intentara no perderla, teniéndola a su alcance tanto tiempo como fuera posible.
—¿Te volveré a ver?
Ahora no preguntaba por cuánto tiempo podría transcurrir hasta el siguiente reencuentro entre ambos, sino que si realmente ocurriría y eso era más difícil de responder, ella no mentía, solamente esquivaba las preguntas que consideraba compromisos a largo tiempo o incluso a la seguridad de ambos, pero a veces era difícil lograrlo sin que sintiera que dejaba un vacío entre ambos.
Se levantó para subir su ropa interior, aprovechando incluso para colocarse el pantalón, intentando que la acción hiciera que el perder el tacto de Leon no fuera algo tan notorio, pero sabía que era inutil, especialmente cuando volteó a verlo cuando ajustaba su cinturón, observando al agente todavía acostado, desnudo bajo la sábana que cubría hasta su ombligo, pero no lo suficiente para cubrir sus piernas y menos aún su pecho y brazos, los músculos al descubierto captando su atención cuando él se sentó en la cama.
Sus ojos fijos sobre ella cuando Ada se movió, acercándose lo suficiente para tomar el rostro de él entre sus manos y lo besó.
Sabía que debía irse de ahí pronto, tenía cosas que hacer y era peligroso permanecer mucho tiempo ahí, pero no perdería la oportunidad de besarlo cuando sabía que no lo vería por mucho tiempo, al menos no hasta que tuviera un tiempo libre y seguridad de que nada pondría en peligro aquello.
—Nos vemos después, guapo.
Murmuró, alejándose cuando sintió que él iba a profundizar el beso, notando que él de nuevo se acercó a ella, como si esa energía magnética fuera imposible de ignorar cuando siguió su rostro con el suyo, sus ojos cerrados hasta que notó que ella no volvería a besarla y entonces sus ojos celestes se fijaron en los avellana de ella.
—Nos vemos.
— RESIDENT EVIL: ARCANO —
Lunes, 11 de Septiembre, 2006
No solía ir al gimnasio, había comprado todo lo necesario para entrenar en su departamento sin la necesidad de interactuar o cruzar su camino con el de otras personas, pero a veces necesitaba un compañero de entrenamiento para luchar, por lo que asistía al discreto gimnasio que había descubierto una tarde cuando paseaba por Nueva York.
Aquel lugar y el campo de tiros que estaba a las afueras de la ciudad eran los únicos lugares en los que se sentía un poco más relajada como para actuar como la persona que presentaba en las misiones, podía luchar y disparar sin ser juzgada, siempre mejorando sus habilidades para aumentar su posibilidad de sobrevivencia.
Había seguido el consejo de Leon sobre el cuchillo y había aumentado su entrenamiento en gimnasia para poder mejorar su habilidad para escapar, entrenaba con el lanzagarfios en lugares apartados y a veces probaba identidades nuevas en su departamento, siempre entrenando y mejorando, jamás descansado.
Excepto cuando estaba con Leon.
Había intentado dejar atrás los recuerdos de Leon, como siempre, pero su último encuentro con él había sido tan reciente que no podía simplemente ignorarlo cuando creía verlo a veces cuando caminaba por las calles. A veces sus ojos se topaban con algún hombre que tenía un cabello similar a él, incluso en ocasiones el mismo corte, y creía que era él.
A veces escuchaba alarmas en su interior que le decían que se ocultara, que se alejara del lugar antes de que él pudiera verla, intentando ensordecer a su corazón que le decía que se acercara a él.
Sin embargo, no tardaba en deshacerse de la idea, ya fuera porque la alerta en su interior lograba su cometido o porque cuando veía el rostro del hombre comprobaba que no se trataba de Leon.
Y Ada estaba enumerando las veces que esa última situación ocurría, se había dado cuenta de que eso estaba sobrepasando un límite que había impuesto ella misma y provocando que se distrajera, como en ese momento en que salió del gimnasio, encontrándose con un hombre parecido a Leon, aunque ella sabía que no eran iguales, no había nadie que se comparara al agente favorito del presidente, pero pasó tan rápido por la otra vereda que solamente cuando se detuvo al otro extremo, esperando el semáforo, fue que Ada notó las diferencias.
Se sentía tonta al haber pensado que se trataba de él, pero al menos nadie le prestó atención cuando se detuvo en la otra esquina para ver mejor su rostro y cuando comprobó que no se trataba de él, simplemente siguió su camino.
A veces no entendía que había hecho que ella cambiara de esa forma, era absurdo que solamente una persona tuviera tanto impacto en una persona como ella, pero cuando volvía a tenerlo al alcance de ella, volvía a entender todo con facilidad.
Pero Ada sabía que Leon no era alguien a quien pudiera mantener en su vida más que por una noche, si tenía suerte tal vez unos días, pero incluso si parecía cliché y una mala broma, simplemente no podía estar con él y se lo decía a sí misma cada vez que regresaba a su vida diaria, en donde no despertaba junto al agente y menos aún compartía momentos con él, en donde entrenaba por la mañana antes de recibir detalles de sus siguientes trabajos, estudiaba y aprendía información que la ayudaba con su día a día y terminaba cenando sola antes de dormir esperando un nuevo día, lleno de rutina o algún viaje que la llevaría a algún lugar en el mundo bajo una identidad falsa para llevar a cabo algún tipo de crimen.
Tras pasar a comprar algo para comer y otros neceseres, se duchó y almorzó, decidiendo revisar las ofertas de trabajo para no estar demasiado tiempo sola en aquel lugar, concentrándose en algún objetivo y dejando de lado todo lo que tenía que ver con el agente americano.
Realmente quería concentrarse en su trabajo, ser como había sido hasta antes de Raccoon City, después de todo sabía que podía hacerlo, había estado años en las sombras tras lo ocurrido en esa infernal ciudad y, aunque todo había cambiado tras su encuentro con Leon en España y cada encuentro que siguió a este, estaba segura de que podía hacerlo.
No podía ser tan difícil, ¿no?
— RESIDENT EVIL: ARCANO —
Jueves, 21 de diciembre, 2006
Se había equivocado al parecer.
Bueno, "al parecer" no era la palabra correcta porque lo había confirmado cuando sus ojos se fijaron en Leon, al otro lado del salón con su cuerpo envuelto en un traje que le quedaba perfecto de acuerdo a su opinión y conocimientos, por lo que supuso que había cedido e ido con un sastre, después de todo no recordaba haber visto aquellas prendas en el closet de él.
El hombre a su lado, insistente como muchos otros, intentó captar su atención de nuevo, pero Ada se excusó, diciendo que necesitaba el baño y moviéndose por el lugar sigilosa tras dejar atrás al hombre que no alcanzó a decir nada. Camuflada con su disfraz de mujer rubia y llamativos ojos verdes, se movió entre la gente, esquivando a algunos para que no pisaran su vestido negro y observando con atención al rubio que conversaba con uno de los hombres a cargo del bar.
Suponía que él estaba ahí para lo mismo que ella, aunque dudaba que él tuviera realmente una idea clara sobre lo que estaba sucediendo, después de todo ella había logrado ya reemplazar el celular del hombre de antes con una réplica para poder hackear el dispositivo y robar la información, mientras el agente obviamente preguntaba por pistas entre los que trabajaban.
—Champán para mí y un Whiskey para el caballero— pidió, parándose junto a él captando su atención tanto como la del barman que asintió ante el pedido y se movió rápidamente para preparar todo. Había usado un tono de voz distinto, algo forzado para su gusto, pero necesario para el personaje y pareció confundir al agente.
—No bebo— Ada sabía que era una mentira, aunque suponía que era debido a que se encontraba trabajando y desconfiaba de ella, especialmente cuando la miró de pies a cabeza, sus ojos obviamente intentando encontrar algo, pero Ada suponía que si no miraba su rostro con detenimiento, no podría reconocerla.
—Es algo raro, considerando que estas en una fiesta.
Sabía que él no estaba ahí para disfrutar, después de todo ella también estaba trabajando y el ambiente era perfecto para pasar desapercibidos, aunque sabía que habían límites que respetar para no ser atrapada y más aún para no perder el objetivo. Aunque ella había llegado temprano, mucho antes que el agente que obviamente recién comenzaba a trabajar en ese salón en particular.
Ella ya se podría retirar.
Sin embargo, no quiso hacerlo.
No cuando tenía otra oportunidad para verlo.
Incluso si él no sabía de inmediato que era ella, aunque supuso que algo sospechó cuando se movió, casi como si intentara tener un mejor ángulo para distinguirla, pero se lo impidió, moviéndose para aceptar la copa y entonces el barman obligó a Leon a apartar la mirada cuando aceptó su vaso.
Ada aprovechó el momento para caminar tras él, Leon con sus instintos y reflejos activos por la situación se giró para mirarla, pero entonces ella caminó más lejos, esperando que la siguiera, ya fuera porque la consideraba una sospechosa o simplemente la había reconocido.
De cualquier manera, caminó, buscando con su mirada a la Mula que habían asignado para llevarse el aparato a un lugar seguro antes de ser entregado al cliente, después de todo su misión se había tratado de investigar y robar algo de información, la última parte de todo eso se trataba de robar aquel celular y ahora era libre, lo que significaba que podía jugar a aquello , a ese juego del gato y el ratón.
Sin embargo, no haría que él perdiera la oportunidad, por lo que no dudó en que fuera lo que fuera su encuentro, sería rápido y no pensaba traspasar el límite en esa ocasión. Por lo que lo perdió de vista un momento, encontrándose con la chica que obviamente conocía el peligro al recibir aquello, pero al igual que la vez anterior, no pensaba tenerlo con ella cuando tuviera a su alcance a Leon.
Ella sabía que él no la utilizaría para su ventaja como ella lo había hecho antes con él, pero Ada sabía que quizás, solamente quizás , Leon se lo pedía, podría entregárselo. Sabía que él era una debilidad para ella que alguien, demasiado inteligente o idiota, podía intentar explotar, pero no creía que él creyera que eso le daba cierto poder a él sobre sus decisiones.
Era obvio cuando jamás había cuestionado porque hacía planes para ambos y lo ayudaba cuando no era parte de su trabajo, sino que más bien una elección personal, al menos él no intentaba explotar eso porque le habría entregado algo más que una pequeña ayuda, pero él no necesitaba saberlo.
Apagó el celular en cuanto lo sacó para asegurarse de que no podía ser rastreado y entregándoselo a la camarera cuando cambió su copa por una nueva, utilizando su comunicador para enviar un mensaje a William sobre el cumplimiento de su parte y la entrega, guardando todo de nuevo en el estuche escondido en su muslo antes de salir al pasillo.
Escuchó los pasos tras ella, sin necesidad de voltear para saber quién era, no sólo porque había una sola persona que podía seguir a una sospechosa sin temor de que fuera una trampa, además de notar su reflejo en uno de los vidrios de los elegantes cuadros colgados en el pasillo de la mansión.
—¿Te conozco?— escuchó a Leon tras ella, comprobando algo de lo que estaba segura.
—¿Eso crees?— jugar con él un poco más no sonaba mal, especialmente cuando ya tenía asignada su siguiente misión y sabía que tardaría semanas para volver a verlo, una simple peluca y lentes de contacto no serían suficiente, por lo que tardaría en volver a verlo.
—Te he visto antes.
—En tus sueños, quizás— sabía que era probar suerte cuando entró en una habitación, como había pensado se trataba de la biblioteca que había visto en los planos, ningún guardia en esa zona, todos demasiado preocupados con el resto de los invitados como para preocuparse por dos personas desorientadas .
—Detente.
—¿Me vas a arrestar ?— era obvio que él notó algo más, por eso entró sin temer a algo más y solamente se detuvo cuando ella habló de nuevo. Era claro que él no estaba ahí como agente y eso lo alertó, pero Ada sonrió divertida, una idea en su mente.
Cuidadosa de cuando él movió su mano hasta donde suponía que tenía su arma de elección, alzándola bajo su atenta mirada y Ada cruzó sus brazos sobre su pecho, notando que él la volvió a mirar de pies a cabeza, casi como si la pose hubiese desbloqueado algún recuerdo.
Le permitió moverse más cerca cuando ella se detuvo, sus ojos mirando con sospecha cuando él se movió cauteloso, rodeándola ligeramente y Ada sonrió entonces de forma un poco más notoria cuando arregló su cabello y agitó sus pestañas, remarcando su mirada verde, pero él no se vio tan cautivado como solía ocurrir, casi como si la vista no fuera realmente de su agrado.
—¿Ves algo que te gusta?— fue cuando Ada utilizó su propia voz que él reaccionó y la seriedad fue reemplazada por la sorpresa.
—¿Ada?
—Tardaste demasiado, supongo que no te gustan rubias— sabía que lo estaba presionando contra su propio límite personal, la luz era poco debido a que solamente las lámparas de pared estaban encendidas, pero notó el sonrojo que alcanzó incluso la punta de sus orejas.
—¿Qué haces aquí?— y ahí iba de nuevo la pregunta de siempre, no le sorprendió, aunque era normal que no respondería, evitaría decir la verdad completa, mantenerlo alejado de su trabajo era la mejor opción.
—Es una fiesta, ¿Qué más podría hacer acá?— notó que a Leon no le gustó su respuesta, pero no encontró oposición por parte de él cuando se acercó, extendiendo sus brazos para alcanzar las solapas del traje, hubo cierta reacción por parte de él, como si algo lo incomodaba, pero obviamente no era su presencia o tacto cuando se acercó más a ella.
—¿Es por la fiesta o el traficante de armas biológicas?— sonrió una vez más, esta vez no fue real, ya que confirmó sus sospechas sobre que tanto sabía sobre aquella ocasión especial , después de todo parecía que solamente había sido informado sobre el trabajo del cumpleañero que no entraba realmente en el ámbito legal, pero algo le decía que él no estaba informado sobre un topo presente en el lugar.
—La fiesta obviamente — sabía que estaba de más todo aquel juego, pero necesitaba que aquello no fuera solamente trabajo, al menos mientras durara su tiempo con él, por lo que tomó el mentón de Leon con sus dedos pulgar e índice, provocando algo que le comenzaba a gustar demasiado.
Leon se acercaba a ella, la fuerza magnética era mucho más intensa aún y la tensión sexual era casi palpable cuando notó su mirada de pronto guiándose a sus labios y ojos una y otra vez, incapaz de concentrarse.
Sin embargo, Leon no se acercó por completo y cuando ella se acercó, él mantuvo cierta distancia.
Ada arqueó una de sus perfectas cejas, maquilladas del mismo tono que la peluca, sin comprender realmente qué estaba sucediendo hasta que Leon llevó su mano tras la nuca de ella y sintió sus dedos jugar con el borde de la dichosa peluca.
—Me gustan los disfraces , pero prefiero besar a la verdadera Ada Wong.
Ada se relamió sus labios ante sus palabras, sintiendo como él se deshizo de la peluca sin problemas y antes de que pudiera reaccionar, él la estaba besando. Sintió una mano tras su espalda y la otra en la parte baja de esta tras dejar caer la peluca y Ada no pensó demasiado antes de apoyar sus manos sobre sus hombros y jalar de él.
Tan pronto como profundizaron el beso, Ada sintió como era apoyada contra el escritorio junto a la ventana, habían caminado unos pasos, justo entre dos estanterías llenas de libros que cubrían cualquier visión de ambos y tan pronto Leon la tomó por la cintura, sentándola sobre la superficie, Ada sintió su cuerpo más caliente.
No tardó en encontrar el arma de Leon en la pistolera vertical que escondía bajo su chaqueta, pero la ignoró como él lo hizo cuando notó su tacto sobre la pistolera en su muslo.
Sabía que no debían estar haciendo algo como eso en un lugar como aquel, continuaban en territorio enemigo y podrían ser atrapados si no eran cuidadosos, pero había algo excitante en la posibilidad de aquello y las alarmas en su cabeza se habían apagado en cuanto habían unido sus labios, la voz de su consciencia silenciada y amordazada cuando sintió las manos de Leon intentando ir más allá de la tela de su vestido.
Deberían haberse detenido, lo sabía.
Ada sabía muchas cosas y conocía muchos límites, pero simplemente olvidó todo, especialmente cuando nada era mejor que estar junto al único ser humano que podía tolerar sin sentir que de eso dependía su vida.
Leon Scott Kennedy no era una misión, no era parte de ningún objetivo ajeno ni herramienta desechable.
Leon Scott Kennedy era parte de ella, parte de la única identidad a la que se rehusaba renunciar porque le recordaba la humanidad que todavía existía en su interior.
Por eso no le importaba regresar a él, incluso cuando ella misma se había convencido de jamás volver a mirar atrás porque aquello significaba debilidades y peligros.
Ada Wong había traspasado sus límites incluso cuando eso la aterraba, pero no podía negar que ya fuera estar unida a él a través del sexo o simplemente algo tan banal como estar comiendo algo juntos, le daba razones para no renunciar a ella.
Para no renunciar a él.
—¿Quién es la que piensa demasiado ahora?— la pregunta de Leon la hizo reaccionar, sin tiempo para responder cuando él la besó en el momento en que la embistió, el vestido enrollado y desordenado alrededor de la cintura de ella mientras él sostenía esta parte de su cuerpo para acercarla más a él y los brazos de ella rodeando el cuello de Leon.
Cuando él se separó un instante, Ada notó que él no se había bajado el pantalón por completo y que además de su chaqueta y el primer botón de su camisa, su cabello era lo único desordenado, pero no se fijó en más detalles cuando ella decidió besar su cuello, sintiendo las vibraciones contra sus labios de jadeos y gemidos reprimidos por el agente.
Decidió dejar marcas, como siempre lo hacía, no serían sus rasguños en su espalda, pero le regresaría el favor de mordidas y chupetones que durarían días, recordándole a él que ella existía y no era simplemente una ilusión, marcándolo como si se tratase de su propiedad, incluso si sabía que eso no era así.
—Mierda…— lo escuchó murmurar y sabía que todo había sido demasiado rápido como para que durara mucho más. Leon podía ser un hombre vigoroso, pero eso continuaba siendo naturaleza y en algún momento, tarde o temprano, llegaría a un clímax, uno que él se encargó de que ella alcanzara cuando deslizó su mano entre ambos.
Leon la besó de nuevo, esta vez de manera más intensa y Ada estaba segura de que ni siquiera su labial de buena calidad resistiría, sintiendo sus labios hinchados y sus piernas algo acalambradas por la posición, pero evitó que se alejara, rodeando la cintura de él con sus piernas y tirando de las solapas de su traje para pegar sus cuerpos.
Leon apoyó su frente contra la suya, ambos intentando regular sus respiraciones mientras la adrenalina los abandonaba y Ada comenzaba ya a planear su ruta de escape, aunque no fue después de que ella le diera un corto y suave beso, que se separó.
Sabía que debía limpiarse, pero no podía simplemente dirigirse a un baño de aquella mansión como si nada y menos aún podía perder mucho tiempo, por lo que no le quedó de otra que acomodarse la ropa de nuevo. Leon todavía parecía extasiado cuando lo miró, sus ojos celestes mirándola de pies a cabeza nuevamente, incluso cuando él se estaba arreglando su ropa también.
—Eso fue…-.
—¿Poco profesional?— preguntó ella y él negó de inmediato.
—Intenso.
Ada sonrió ante sus palabras y negó al igual que él, se acercó para ayudarlo a quitar parte del labial que manchaba sus labios hinchados por los besos y a arreglar su cabello.
—No sirve preguntar cuándo te volveré a ver, ¿no?— ambos sabían que no había respuesta para aquello, menos aún cuando las circunstancias de sus últimos encuentros no habían sido previamente acordadas y, aunque él no lo sabía, la agenda de Ada estaba algo apretada. —Estoy aprendiendo. Lento, pero lo hago.
—Ya sabes como es— terminó de arreglar el cabello de Leon, una sonrisa un poco… triste , aunque no quisiera aceptarlo y que no pudo ocultar. Sin embargo, no alcanzó a alejar demasiado su mano cuando él la sostuvo y besó su palma, una mano peligrosamente sobre su cadera y Ada de pronto escuchó las alarmas en su cabeza que se habían mantenido silenciosas hasta ese momento.
—Entonces esperaré a que vuelvas a aparecer en mi vida.
—No deberías esperar por alguien como yo— Leon besó su mejilla, justo antes de mirarla a los ojos, pero Ada dio un paso atrás, intentando no permanecer mucho tiempo más a su alcance o correría el peligro de no querer irse.
—Soy un adulto, puedo tomar mis propias decisiones y una de estas es esperarte.
—¿Por qué?— Ada era consciente de que no era momento para preguntas, el interrogatorio emocional que significaba debería ocurrir en otra situación y no en la mansión de un traficante bioterrorista, aunque si lo pensaba bien, simplemente aquel territorio jamás debería tener lugar, pero sin darse cuenta, insistió: —¿Por qué lo haces?
—Por la misma razón que tú vuelves a verme— touché , pensó cuando la respuesta obviamente la hizo callar, entendió de inmediato lo que insinuaba, pero ella no era capaz de confirmarlo. —No es solo sexo, ambos lo sabemos— él sonaba tan seguro y Ada aparentó estarlo cuando en realidad sintió su boca seca de pronto, nerviosa por algo que se podía aclarar con facilidad, pero él continuó hablando y ella no encontró las palabras. —pero no necesitamos decirlo, está bien.
Ada volvió a escuchar esa voz de autodesprecio en su interior, esa que una y otra vez le decía:
No lo mereces, él es demasiado bueno para ti .
Ella sabía que era verdad, pero aún así silenció esa voz cuando se acercó, besándolo en cuanto lo tuvo a su alcance, rápido y sin profundizar, simple y evitando que él tuviera oportunidad de retenerla cuando se alejó tan rápidamente como la acción anterior, tomando su peluca en el camino.
—Deberías estar más atento al empleador del cumpleañero, tiene un prendedor muy particular.
Era una pequeña ayuda que esperaba que fuera de utilidad o que al menos lo distrajera lo suficiente como para irse sin tener que referirse a lo último que él había dicho, sabía que no era demasiado cuando ella ya había encontrado todo lo que tal vez él buscaba, pero podría darle una mano.
—¿Tienes planes para navidad?— se detuvo antes de alcanzar la puerta, pero no volteó a verlo.
—Sabes que yo no planeo cosas.
Se fue sin mirarlo una vez más, preocupada que al hacerlo regresaría a su lado.
Consciente de que había ido más allá de los límites.
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💜 Ya se viene mucho más, las dudas están haciendo estragos en Ada y puede que acciones de terceros afecten la relación entre ambos.
Ya que soy horrible con las fechas, no prometo que día publicaré el siguiente, pero de que lo haré, lo haré. Espero que les haya gustado este capítulo y estaré respondiendo a los comentarios
📝 Siguiente capítulo: Distancia.
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