Notas: traición al mas vil de los niveles. Me había prometido no hacer más series, en ningún caso, menos en este fic... solo serían cuentos cortos... cortos... que palabra más tonta. ¡¿porqué no puedo usarla realmente?! Ryo 2002./Rio2004

-¿Cómo estuvo el día? -Bastante tranquilo hermana, como siempre. -¿Y lo viste? -Por supuesto Luna.

El Sol sonrío a su pálida hermana. Siempre tan preocupada por ese humano.

-Que bueno que podemos tomarnos estos descansos, ¿no lo crees Luna? -Claro. Que bueno que los Creadores nos hayan dado la posibilidad de dejar nuestros cuerpos y juntarnos a charlar un rato. A veces me siento tan sola en el cielo sin ti hermano.

-Eso te pasa por no querer hacer amistad con las estrellas.

Ella desvió la mirada ante la mención de los astros que la acompañaban en el nocturno cielo.

-¿Qué pasa Luna? -Nada... solo que no pueden agradarme las estrellas. Él... él las ama demasiado.... -Vaya, veo que todo lo que tenga que ver con él no puede estar contigo. -¡No! -la joven Luna en su cuerpo pálido abrazó a su rubio hermano con fuerza- Tu tienes que ver con él y puedes estar conmigo... ¡si no estás me siento sola hermano!

-Tranquila Luna, era un decir... siempre estaremos juntos. Mientras el día y la noche existan, estaremos juntos.

-¡Claro hermano! ***

-¿El... matrimonio?

Repentinamente el mundo de Clow se vino al suelo. Esmeralda, SU Esmeralda... ¿se casaría?...

-Y... ¿quién es el afortunado? -preguntó disimulando el temblor de sus manos-

-Un joven que llegó hoy, de otra tribu. -dijo el padre- Los jóvenes que vió que nos acompañaban son los guardias de su prometido.

-Ya veo... pues... por mí no hay problemas... pueden usar mis tierras... todo lo que necesiten...

Un tanto acelerado, Clow se levantó.

-¿Me disculpan...?, tengo que hacer algo urgente...

El hechicero salió de la habitación en cuanto pudo, corrió hasta su pieza y se lanzó sobre la cama, atrapando la almohada entre sus brazos, intentando contener los sollozos... Luego de un rato breve, Lead se limpió la cara.

-Debo hacer algo, debo hacer algo....

Mientras tanto, en el cielo, la Luna observaba la mansión.

-Clow... Esmeralda se casará... y en tus propias tierras... ¿es cruel verdad?.

El Viento pasó zumbando entre risas mientras sus transparentes ojos veían a la pálida reina del cielo.

-¡Luna!, ¿porqué la cara?

-Clow sufre Viento.

-Clow... siempre Clow...

Furioso, dentro de su carácter impulsivo e irascible, el Viento arremetió contra la casa de Lead, haciendo que se remeciera desde sus cimientos.

-¡Detente Viento! -dijo la Luna- No le hagas daño... es una casa hermosa...

-Lo siento Luna... Pero no me pude resistir. -la cálida sonrisa de Viento hacia Luna hizo que esta también sonriera con cariño hacia su único y mejor amigo- Ahora debemos seguir con lo mismo.

-Claro.

Mientras en la casa, Clow miraba el cielo. La Luna brillaba extraña esa noche y el Viento pegaba con demasiada fuerza. Algo extraño pasaba.

-Mi criatura ya está lista... -dijo para sí- Kerberos podrá despertar esta noche...

***

Dos días faltaban para el matrimonio de Esmeralda con Galland, un gitano de alto rango venido de Alemania. Sin embargo, las fiestas eran opacadas por el rumor de una criatura grande que volaba cerca del campamento. Los que lo habían o crecían haberlo visto, aseguraban que era un felino de alas doradas y armadura.

La Tierra y el Sol veían con orgullo a la nueva criatura de nombre Kerberos. Un león poderoso y afable, amante de los juegos y los días hermosos. Sus bellos ojos dorados brillaban y sus enormes patas guardaban garras afiladísimas. Por otro lado, Luna y Viento se sentían dejados de lado, ya que no tenían noción de esa creación hasta que estuvo terminada. Molestos era la palabra que mas los identificaba. De noche, cuando Kerberos volaba, la Luna alumbraba más de la cuenta para que lo vieran, y el Viento soplaba fuerte cuando el león aprendía a volar, logrando que cayera una y otra vez. Si embargo, los otros elementos no veían en estas sutiles venganzas hecho de malicia, sino simples despechos juguetones.

Una noche especialmente oscura, Luna se sentía deprimida. El clima cambiaba, y Viento volaba hacia lejanos lugares. Sol ya no alumbraba tanto y por tanto ella perdía brillo con el pasar de los días. Sin embargo, algo ocurrió que le devolvió hasta el brillo.

-Hermosa reina de la noche, vigilante de los sueños, la más pura de las mujeres...

Luna se sintió atraída por aquel adulador llamado.

-Luna, soy mujer como tú...

-"Esmeralda..."

-¿Luna?

-"Tú... eres la amiga de Clow..."

-Luna, que bueno que me escuchas... Necesito de tu consejo desesperada... Por favor... muéstrame el camino correcto....

La confusión de la joven llenó de extrañas sensaciones a Luna. ¿Ella pidiéndole consejo a un astro?, aunque ahora que recordaba, las mujeres gitanas solían recurrir a ella en ciertos problemas.

-"¿Qué ocurre pequeña Esmeralda?"

-... Debo casarme... y no amo a mi novio...

-"Es una regla de tu raza..."

-Es que... yo.... yo tengo dos problemas enormes Luna... -dijo entre sollozos-

-"¿Que tienes? "

-Luna... no puedo tener hijos.... y estoy enamorada de otro....

Luna se sobresaltó. Para los gitanos, que una mujer no pudiera tener hijos era una falta gravísima al honor...

-"Es terrible Esmeralda... Amar a Clow y no poder tener hijos..."

-¿Cómo sabes que es él...?

-"Lo intuyo..."

-Luna... -comenzó a llorar- Me dijo que me fuera con el... Clow me ofreció huir...

-"¡No puedes aceptarlo!" -dijo de pronto-

-¿Qué?

-"No puedes deshonrar a tu padre Esmeralda... yo puedo ayudarte... pero debes quedarte en tu clan, y casarte..."

-Luna...

-"Tu eres una buena mujer Esmeralda, y grandes cosas esperan en tu futuro... déjame ayudarte..."

-Está bien... ¿qué debo hacer?

-"Cásate, el resto vendrá de mi parte.... "

Consolada por el apoyo del astro, Esmeralda corrió hacia sus carpas. Lo había decidido, se casaría con Galland... la Luna decía que habían grandes cosas en ella...

"De ti nacerá una criatura maravillosa y mágica. Parecerá un ángel de hermosos ojos que alegrará la vida de aquél que amas... Será poderoso y tendrá larga vida."

Pensando en las palabras de Luna, Esmeralda fue con su padre a pedirle que el matrimonio se adelantara. Se casarían a la mañana siguiente.

***

Gracias a la magia reinante en las tierras de Clow, los gitanos pudieron quedarse todo el tiempo que duró el embarazo de su nueva reina. Los niños jugaban felices con las formas de las cartas de Clow, y hasta las cartas bajo la protección de la Luna se habían vuelto más dóciles.

Sin embargo, un día gris y con fuertes ráfagas de viento, una mujer fue por Clow a su casa.

-¡Señor!... Esmeralda....

Ambos fueron corriendo hasta las carpas. Entonces Clow pudo ver a Galland salir corriendo con algo en los brazos. Sin hacerle caso, entró y encontró a Esmeralda con el cuello abierto de un cuchillazo. La mujer que lo buscó, cayó llorando...

-¡Deshonor!, ¡deshonor!

Lead ordenó a sus cartas ir por Galland, para que respondiera por la muerte de la mujer que amaba, la mayoría fue sin dudar, pero una vez más las cartas que estaban con la Luna no obedecieron, y a espaldas de Clow, detuvieron a sus compañeras, permitiendo que Galland escapara. Su Amo nunca se enteró de eso.

***

Clow miraba por la ventana mientras las lágrimas caían desde sus ojos. La Luna menguante saludaba desde el cielo...

-¿A quién acunas Luna?... ¿al hijo de Esmeralda?...

Hace 8 horas que Galland había desaparecido. Las cartas no habían regresado aún.

-¿Qué habrá pasado con ese maldito?... espero que mis cartas lo hayan matado...

Clow cerró los puños con fuerza, hasta herirse las manos. Entonces, sintió algo cálido que lo llenaba, algo que no sentía hace mucho, muchísimo tiempo... Una luz cálida... proveniente de la Luna... esa luz que él alguna vez deseó atrapar en una criatura que reflejara la belleza su belleza

-¿Luna?

Esa luz... lo llamaba a un lugar lejano. Casi sin darse cuenta, salió de la casa, corriendo como un loco. Pasó por lo lugares que el clan había dejado al enterarse del deshonor de Esmeralda, el cual no le quisieron decir. Corrió y corrió, sin saber hacia donde. Así, luego de horas, llegó a la falda de uno de los montes cercanos. Un sendero elevado nacía ahí y seguí la línea, escondiéndose en una curva. Del otro lado nacía la hermosa luz. Con un último esfuerzo, el hechicero corrió. Entonces, al doblar la curva, vió una pequeña planicie con pasto, que se mecía al son del viento. Una alta roca se elevaba cerca de una quebrada. Clow se acercó, y vió un bulto cerca de la piedra. Al tenerlo al alcance, este retrocedió asqueado... era Galland, con el pecho abierto, aún sangraba y tenía una mueca de inextinguible dolor.

-Qué horror....

Pero la sensación de la cálida luz seguía en su pecho. Miró un poco más allá, y vió a una hermosa mujer de largo y pálido cabello, con un vestido ligero que bailaba con la brisa. Tenía la piel clara y sostenía algo en sus delicados brazos. Era tan hermosa que parecía brillar...

-Señorita... ¿está bien?

La mujer lo miró, y le sonrió cerrando sus bellos ojos grises.

-Clow... sabía que vendrías... -¿Disculpe...? -¿No me reconoces...? - ¿Luna? -Ven Clow... quiero pedirte un favor.

Luna, en su hermoso cuerpo humano, se levantó y colocó el bulto en brazos de Clow. Era un niño de ojos grandes y violetas y unas mechitas blancas que intentaban ser cabello.

-Por favor cuídalo...

-Pero...¿quién es?

-Es mi hijo... Y él quiso matarlo... -dijo refiriéndose a Galland- Esmeralda me hizo un gran favor y el quiso matar a mi hijo...

-¿No te hirió Luna?

-No, no te preocupes... Trueno vino a ayudarme

De la nada salió la criatura mágica.

-Mi querido Trueno... -Luna le acarició el lomo- Por favor Clow... cuídalo y quiérelo mucho.

Ante los ojos de Clow y en medio de un brillo enceguecedor, la Luna volvió a su lugar en el cielo. Dejando al hechicero junto a su carta, a un muerto y a un niño que ningún vivo sabía de donde había salido.

***

"No le mentí... le dije la verdad. De ella nacería una criatura hermosa y mágica... que alegraría la vida de aquél que amaba...

Yo sabía cuando ella me dijo que no podía tener hijos que mi oportunidad de acercaba... Yo le dí el hijo que necesitaba, no el hijo que quería, ella nunca me pidió un hijo gitano, solo un hijo... Y yo no puedo tener hijos... pero ella lo tendría por mí...

Y lo llamó Yue. Yue, así como el me llamaba a mí. Realmente es una criatura hermosa... Viento es un padre excelente... Se siente tan orgulloso de él... La Tierra y el Sol tienen a Kerberos... Viento y Yo tenemos a Yue...

Sabía que Galland la mataría. Un gitano espera un hijo moreno, como él... no un muchacho blanco como la nieve con bellos ojos color violeta...Deshonor... Si, lo sabía. Yo, la reina del cielo, Luna, sabía lo que hacía... Pero no podía aguantar que ella me quitara lo que más amo en la vida... ¿El Sol?... él jamás lo sabrá... nadie se lo dirá, porque de los que saben, no queda nadie vivo... Los gitanos fueron muertos... cuando dejaron las tierras de Clow, yo les dije que no salieran, pero no quisieron oírme... sabía que no lo harían.... Entonces Bosque les tuvo que abrir el camino y los encontraron en las montañas... Los Ingleses los mataron a todos... le agradecieron al Viento el haberlos guiados... me agradecieron el haber brillado con toda mi fuerza esa noche...

¿Se podría decir que la maté?... quizás. Pero no por eso pierdo la pureza que me caracteriza, porque lo mejor de mí y de mi querido Viento está en Yue. Mientras él viva, nosotros seremos puros... Por eso me alegré de ver que Clow no solo quería a mi pequeño... lo amaba, lo amaba como aman los humanos. Y Yue se entregó en cuerpo y alma. Y se amaron, y Kerberos sonreía... Entonces, debo suponer que si el Sol y la Tierra no se oponían a su relación, no se opondrían a lo que venía "antes" de la relación. Aún así no se los conté... No tienen porqué saberlo. No nos avisaron de su criatura, no sé como nació Kerberos, el Guardián del Sello... Ellos tampoco sabrán como nació Yue, Juez de Cartas. Quizás Tierra tenga una ligera idea, pero sin fundamentos no dirá nada.

Yo amaba... yo amo a Clow... no podía permitir que una simple humana me lo quitara... No una como Esmeralda...

Ahora las cosas están hechas. Yue vive de nuevo, y tiene un nuevo amor, que también me agrada mucho. Su compañero sigue junto a él. Clow volvió a verlo, y aunque lo confundió un poco, no lo hizo sufrir... Pero su nueva Maestra no es de mi entero agrado... Es una Maestra de Estrellas... y las estrellas no me agradan..."

FIN.

Notas: hola! Espero que este "cuento" también les haya gustado. No sé si haré mas de estos... ¿pero quien sabe?. ediciones_ryochan@hotmail.com