Ranma ½ es una obra cuyos derechos pertenece a Rumiko Takahashi. Este fanfiction está realizado sin ningún ánimo de lucro.


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Momento: 14

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—¡Tendo al fin te encontré! —la mujer abrió la puerta bruscamente golpeando a Ranma con la perilla en su espalda pero este no le prestó atención, su vista estaba enfocada en Akane—, creo que necesitas venir.

Akane noto la preocupación en su voz por lo que no espero mucho para ir junto a ella saliendo de la habitación, dejando a un desconcertado joven.

— ¿Qué ocurre? —pregunto siguiendo los rápidos pasos de la enfermera.

—Es que… no estoy segura, tal vez este equivocada. Por eso tienes que verlo —al llegar a recepción comenzó a buscar en los archivos de la computadora.

"Soun Tendo" leyó con sus labios temblorosos, no era posible pensó. Podría ver cientos de Soun Tendo en Tokio.

—Ahora mismo debe estar en cardiología —observo a Akane que no quitaba la vista de aquel nombre.

—Entonces tendré que ir a averiguar —camino rápidamente al elevador presionando insistentemente el pobre botón.

—Akane —se escuchó detrás de ella.

—Tendo — la nombro otra voz al abrirse las puertas, la susodicha quedo quieta ante la sorpresa— ¿estás bien? —dijo angustiando el chico con el mismo uniforme que ella.

—Sí, sí si —parpadeo rápidamente— ¿tú estás en cardiología, cierto?

—Sí, estoy haciendo rondas con el doctor Yamamoto.

— ¿Sabes algo del paciente Soun Tendo? —dio un paso adelante justo cuando las puertas del elevador comenzaron a cerrarse, pero estas fueron detenidas.

—Oye esperen, ¿Qué está pasando?

—Por favor, vas a salir con que no lo sabias —le miraba molesta mientras este se adentraba interponiéndose casualmente entre ellos.

—Hace unos minutos entro a sala para un ecocardiograma —interrumpió. La chica inhalo sorprendida llevando sus manos a sus labios.

—Rápido muévanse —comenzó a empujarlos sacándolos a ambos. Presionando con insistencia el botón del elevador, al instante las puertas se fueron cerrando, desapareciendo los rostros de ambos hombres.

— ¿Dónde es?

— ¿Qué? —lo miro confundido.

— ¿Dónde esta ese piso? —demando con firmeza.

— ¿Eres algún familiar? —pregunto con recelo, no le había parecido agradable aquel encuentro, definitivamente ese chico no era de confianza.

—Eso no importa. Sabes que, lo averiguare yo mismo —camino justo a su lado golpeando su hombro "¿Quién se cree ese tipo?" pensó, y ¿por qué le generaba tanta molestia su presencia?

Impaciente, Akane camino a la recepción de aquel piso preguntando a la enfermera.

—Akane, eres tu —no alcanzo a voltearse cuando recibió un fuerte abrazo.

—Kasumi —la separo un poco— ¿Por qué no me lo dijiste?

—Lo siento, pero… es que, tú sabes cómo es papá. El ni siquiera quería venir —el rostro de Kasumi no había cambiado, sin embargo, aún para ella vivir de nuevo esa situación ahora con su padre volvía su semblante triste.

— ¿Qué es lo que tiene? —envolvió su manos con las de ella.

—Ven vamos con Nabiki, debes estar aun en la sala de espera —la joven Tendo asintió, siguiendo sus lentos pasos aun absorta por la noticia.

—Akane —se levantó de un movimiento del sillón—, creí que no te veríamos —llego a ella dándole un rápido abrazo. Pudiera ser que la calculadora Nabiki no fuera de lo más expresiva con sus sentimientos, pero ahora era como volver el tiempo atrás cuando ella y Kasumi tomaban la mano de la pequeña Akane yendo a aquella incolora habitación para ver a su madre. Odiaba aquellas frías y blancas paredes porque era lo único que pudo ver el dia que su madre no pudo volver a casa.

— ¿Cómo estás? ¿Qué es lo que tiene?

—Bueno hace varias semanas se quejó de dolores de espalda, no parecía nada, Kasumi le insistió que fuera al médico, pero sabes lo terco que es. Incluso hablamos con el tío Genma para que lo convenciera, fueron con un viejo conocido que al parecer es quiropráctico le recomendó una resonancia y al verlas dijo que era urgente traerlo a un hospital.

— ¿Y qué fue lo que vio?

—Esta mañana al llegar el doctor nos dijo que podría ser un aneurisma de…de… —Kasumi trataba de recordar— de aorta.

— ¿De aorta? —se escuchó el murmullo de Akane sin poder ocultar su completa preocupación.

—Akane dinos —Nabiki la observo seriamente—, ¿eso es grave?

—No… no se preocupen —trato de tranquilizarse, su trabajo era mantener la calma ante la mas difícil situación, aunque esta vez era diferente, después de todo era su padre—. El ecocardiograma y la tomografía nos dirá que tan avanzado esta, aun puede estar a tiempo.

— ¿Eso qué quiere decir Akane? —la miro con tristeza, la joven doctora solo hizo una pequeña sonrisa. No pudo quedarse más pues fue llamada para seguir atendiendo pacientes.

No paso mucho cuando se escuchó una de las puertas que daba a las escaleras abrirse abruptamente.

— ¿Ranma? —Kasumi lo vio a lo lejos, yendo así el sin que Nabiki lo notara— ¿Qué haces aquí?

Ranma quedo paralizado, no sabía que responder se suponía que no había visto a Akane desde aquel fatídico día, miraba a cada esquina buscando alguna salida, alguna excusa o algo… pero nada.

—Yo… buscaba, buscaba a… —tartamudo al principio sonriendo nervioso— la, la… la habitación de una amigo ¡si, si eso!

La mayor de las Tendo la miro con recelo. Era evidente que Ranma era muy malo mintiendo, aunque tal vez como en otros tiempos lo mejor era seguir la corriente. Así que solo le sonrió.

—Oh, ya veo. Espero que todo este bien.

Ranma comenzó a reír nervioso mientras frotaba su nuca— Bueno tengo que irme —más tranquilo recupero su compostura—, espera… pero ¿tú que haces aquí?

—Es mi padre, Ranma. Creo que es algo muy grave —el joven Saotome la tomo del hombro dándole apoyo.

—El señor Soun es fuerte e igual de inmortal que mi padre y Happosai. Todo estará bien, no te preocupes. Mantenme informado, por favor—palmeo su hombro yéndose esta vez por el elevador, con suerte se encontraría de nuevo con Akane.

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— ¡Kogami! —Camino rápidamente hacia él— ¿Qué es lo que sabes?

—Creo que deberías ir tu misma con el doctor Yamamoto.

— ¿Ya viste los resultados? —él asintió lentamente.

—La consulta es en 30 minutos, es mejor que estés con ellos —envolvió su manos con las de el presionándolas suavemente. Akane le miraba con ojos cristalinos ¿Cómo podría después de aquella vez?

"Solo no vuelvas", recordó sus palabras.

Esa misma noche Akane terminaba su turno por lo que el camino a casa comenzó a tornarse demasiado largo. A pesar de la hora el tren seguía repleto pero caminar no era una opción en ese momento. Al bajar en su estación su cabeza comenzó a doler, el sonido de las suelas en aquellos pisos encerado y los murmullos de las personas en sus teléfonos sonaban más fuerte en sus oídos, al subir las escaleras el ambiente del exterior la golpeo. Muchas más personas, mucho más ruido, más luces, todo a una velocidad que no podía seguir, aun que mientras más se adentraba a las calles entre las casas y departamentos todo disminuía, aliviándola un poco; cabizbaja solo miraba sus pies pisando las líneas de la acera.

—Al fin llegas, casi me congelo —se levantó sintiendo dolor en su huesos.

—Creí a verte dicho que no quería verte.

—Si bueno, estas celosa y eres muy exagerada cuando estas así, así que imagine que no te molestaría si venia una vez más.

—Pues te equivocas ¿Por que no me tomas enserio?

—Buenas noches, aquí está su pedido —una pequeña moto llego con un par de bolsas—. Que frio ¿no? —dijo animadamente. Akane solo le miro y al segundo giro con Ranma soltando un bufido.

—Muchas gracias, justo a tiempo —sonrió Ranma tomando la comida— No puedes rechazar esto Akane, vamos adentro, anda —insistió entrando incluso antes que ella.

—Eres un fastidio ¿acaso cada vez que se hartan de ti no tienes más opciones que venir a molestarme?

—Solo vine por lo de tu padre ¿Cómo está el?

—No lo sé, llamare después a Kasumi —comenzó a comer, para hablar lo menos posible.

—Cuando lo vi haces unas semanas parecía bien —Akane se mantuvo varios minutos en silencio sin despegar la vista del plato—. Si te digo quien es, dejaras de estar molesta.

— ¡¿Pero cómo te atreves?! ¡Eso no me importa en lo más mínimo! —encajo el cuchillo en la mesa demasiado cerca de la mano de Ranma.

—Bien, bien solo decía —subió a manos en señal de rendición, sonriendo por dentro. Sabía que esa indiferencia era una farsa— Puedo averiguar por ti —volvió a cambiar de tema.

—No, está bien, es algo que tengo que hacer yo. Ahora si me disculpas estoy muy cansada.

—Oh, si, claro. Ya me iba —levanto sus platos ayudándole a limpiar—, pero por favor, si necesitas algo tu o tu familia solo recuerda que para mí también lo son.

Las manos de Ranma seguían frías, sin embargo, no pudo evitar tomar su mejilla envolviéndola con la palma de su mano.

—Gracias Ranma —podía sentir la tibieza de su cuerpo.

"Solo un poco más" pensó al tenerla tan cerca. Un agudo timbre comenzó sonar interrumpiendo el momento, Akane retrocedió separándose para ir por el teléfono al fondo del departamento.

— ¿Hola? —contesto— Kogami, eres tu —sonrió, Ranma solo giro los ojos yéndose del lugar. El frio ya ni siquiera le afectaba, la sangre que recorría sus venas comenzaba a quemarle.

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Continuara...


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¡Hola!, espero que tengan o hayan tenido un excelente día. Dejo este pequeño capitulo esperando que haya sido ameno de leer; no se enojen con Ranma, está aprendiendo jaja :3

Me despido agradeciendo enormemente sus comentarios y apoyo a este fanfic, muchas gracias. Sé que esta algo abandonado pero espero poder actualizar con mas frecuencia.


Nos leemos pronto…