La rebelión de los olvidados


capitulo 31

+Nerea+

A veces pienso que volvería a fingir mi muerte solo por ver la cara de Nico y Will cuando regresamos. No se lo podían creer, igual que Clarisse, pero se alegraron. A nosotros, en cambio, la sorpresa nos la dio Quirón:

-Sabía que volveríais-dijo nada más vernos.

-No pensabais que estábamos muertos?-preguntó Noah.

-Os vi marcharos-admitió Quirón. Y nosotros pensando que habíamos sido sigilosos-Pero hay algo que no sé. Por que habéis vuelto? Los demás que se fueron nunca regresaron-comentó, recordando a todos los miembros del Campamento Escondido que antes habían estado en Long Island.

-Una rebelión-respondí-. Y una profecía.

Después les explicamos lo que había pasado en el menos de un año que habíamos estado separados.

-Entonces, tengo dos hermanitas hijas de Leo Valdez?-preguntó Will cuando acabamos- Vaya-Nico le dio una colleja.

-Lo que tu padre haga o deje de hacer con su vida amorosa es el último de los problemas-aseguró Nico-. Creo que importá un poco más la rebelión anti-olímpica en la que se ha metido.

-No es la primera vez. Una vez conspiró con Poseidón, Atenea y Hera para destronar a Zeus. Los pilló y le castigó haciéndolo mortal.

-Apolo mortal otra vez no, por favor-pidió el hijo de Hades-. Perdimos demasiado.

-Estoy de acuerdo con Nico-dijo Clarisse-. No estaba aquí cuando pasó, pero lo que me han contado griegos y romanos... Una locura. Y, en cuanto a lo de la rebelión... No estoy de acuerdo.

-Pero tu no decides-contestó Daniel-. Mañana le preguntaremos a todo el campamento que quiere hacer, como hicimos con los romanos. Y todos decidirán. Tu opinión no tiene más importancia que la de los demás.

-Tu a mi no me hablas así, enano-la hija de Ares se estaba enfadando-. O te corto en dos.

-Dudo que puedas. No es por fardar, pero he aprendido cuando no eras tú quien me enseñaba.

-Daniel, no lo hagas. Déjalo-le pedí.

-Se lo ha buscado por insultarme. Ahora se llevará lo que se merece-no pude detener al hijo de Némesis.

Clarisse y Daniel sacaron sus armas. La de Daniel apareció en forma de una espada larga y ligera. La pelea estaba muy igualada y nadie se atrevió a meterse en medio. Hasta que la puerta se abrió.

-Adivinad...-la voz de hombre se interrumpió-¿Qué coño está pasando?

-Sal del medio, Jackson-contestó Clarisse, mientras esquivaba por los pelos un ataque de Daniel, que no se inmutó ante los recién llegados.

-Clarisse, Daniel, parad!-ordenó una mujer de inquietantes ojos grises. Hicieron caso, pero los ojos de Daniel me dijeron que esto no quedaría así.

-Percy, Annabeth?-preguntó Nico, estos asintieron- Dioses, hacía años que no nos veíamos.

-Lo mismo digo, enano-dijo Percy, dándole a Nico uno de esos abrazos de hermano mayor que yo solía darle a mis hermanas. Aunque no eran mis hermanas... Una palabra me distrajo:

-Nerea?-preguntó una vocecita infantil. Me di la vuelta y vi a Natalie.

-Hola, pequeña-saludé-Que tal?

-Hemos venido en el coche a ver al tío Nico y al tío Will.

-Y vimos al tío Leo y a la primas-añadió Jason, que estaba tras su hermana-. Son muy pequeñitas.

-Si que lo son.

-Has matado más monstruos malos?-preguntó Natalie.

-Alguno, sí.

Annabeth se acercó.

-Hola Nerea-saludó-. Venid, niños, vamos a saludar a los tíos.

-Tío Nicoooo-chilló Natalie, antes de lanzarse sobré el hijo de Hades.

-Como has crecido, enana. Casi ya no puedo contigo. Cuantos años tenéis ya?

-Cinco-respondieron los dos niños a la vez, enseñando su manita abierta.

-Que os trae por aquí?-preguntó Will-Hay un buen viaje desde San Francisco.

-Un pajarito nos avisó de cierta rebelión-contestó Percy, mirando a los siete adolescentes-. Frank y Hazel fueron a vistitar a la legión y no se esperaban lo que encontraron. Frank se transformó en pájaro y vino a avisarnos. Decidimos venir. Creo que también avisó a Piper, pero ella ha preferido quedarse por Oklahoma.

-Así que, venís por la rebelión. Vais a ayudarnos?-preguntó Alexander.

-Bueno, sobre eso...-Percy y Annabeth cruzaron una mirada- No estamos exactamente de acuerdo. Yo creo que hacéis lo correcto-admitió Percy-. Al final de la guerra contra Cronos me propuse intentar arreglarlo. Pero entre la guerra contra Gaia y luego lo de Apolo... Preferí centrarme en conseguir un futuro para mí y para Annabeth en vez de luchar por los dioses menores.

-Pues yo pienso que es una idea horrible-rebatió Annabeth-. Una cosa es no menospreciar a los hijos de los dioses menores, pero otra cosa es tirar abajo el sistema olímpico. Si hay doce dioses importantes es por una razón. Simplemente, es que son superiores.

-Por una vez, estoy de acuerdo con la listilla-reconoció Clarisse.

-Eso es una tontería como una casa. Pensé que te darías cuenta, Annabeth. No por nada eres la más inteligente de los hijos de Atenea-dijo Will-. Hay dioses "menores" que son más poderosos que los Olímpicos. La única razón por la que reinan es porque se cargaron a Cronos. Y de eso hace milenios.

-Miralo así. Según tu punto de vista Hera, reina de los dioses, es superior a mi madre Némesis.

-Exactamente.

-Entonces, por que Hera está a merced de Némesis? Mi madre es la diosa de la venganza y Hera vive de sus ansias de esa misma venganza contra la infidelidad de Zeus. Némesis es más poderosa, ni siquiera la diosa más importante es capaz de resistirse a ella.

La lógica de Daniel es aplastante. Pero Annabeth, orgullosa como los hijos de Atenea, se marcha en vez de darle la razón. Percy coje de la mano a los niños y sale. Antes de irse dice:

-Vamos a ocupar la cabaña 3.

Y se va. Nosotros también nos vamos a nuestras cabañas. Ya es tarde y los ánimos están demasiado caldeados. Cuando le doy las buenas noches a Crystal, esta me ignora. Daniel se acerca.

-Por que Crystal no te habla?-pregunta.

-Es por mi culpa. Le he... Le he hecho daño-admito.

-Que ha pasado?

-Es complicado.

-Está bien, no me meto. Pero... Intenta arreglarlo. Srguro que no merece tanto la pena como para perder una amiga.

Daniel tiene razón. Y solo conozco a una persona que pueda ayudarme con esto. Me dirijo a la cabaña 25 y llamo a la puerta. Alexander me abre.

-Nerea? Que pasa?

-Necesito tu ayuda.

-Ya te has dado cuenta-no es una pregunta-. Pasa.

Cierra la puerta tras de mí y yo empiezo a hablar.

-Me gusta Daniel-admito en voz alta-. Y me gusta mucho. La cosa es que a Crystal...

-A Crystal también le gusta Daniel-me interrumpe.

-Lo sabías?

-Puedo... Detectar los sentimientos amorosos de los demás, donde cayeron las flechas de mi padre.

-Tiene sentido. Que puedo hacer ahora? Me he cargado mi amistad con Crystal.

-Todavía no. A ti y a Crystal os gusta Daniel. No sé que le veis, de verdad. Tampoco es tan guapo-me sonrojo.

-Y si él decide?

-Eso es lo que va a pasar al final. Pero eso no arreglará tu problema con Crystal, porque Daniel está enamoradísimo de ti.

-De verdad?-mi corazón se acelera.

-Pensaba que era muy obvio.

-Si lo pienso ahora, sí que lo es. Entonces, Crystal...

-No será correspondida.

-Y que puedo hacer? Me... Me gustaría estar con Daniel, pero no seré capaz si sé que le hago daño.

-Yo me ocuparé de Crystal-se ofreció Alexander-. Yo la ayudaré a superarlo.

-Y por qué ibas a hacer eso?

-Porque yo estoy enamorado de ella...


HE VUELTO! Las vacaciones ya han terminado y el curso ha comenzado. A partir de este capítulo espero poder volver al ritmo normal, es decir, un capítulo a la semana. A lo mejor no es posible, pues este curso es más complicado que el anterior. Así que si alguna semana no llega el capítulo no os preocupéis, porque no pienso dejar esta historia a medias.

El fianl está cerca, nos encontramos en la recta final de la historia. Gracias a los que habéis llegado hasta aquí y espero que continuéis hasta el último capítulo.

Reviews, por favor.

Erin Luan