Una gran tormenta, el barco del príncipe se tambalea sin control. Una polea suelta golpea al heredero de la corona y este cae inconsciente al agua. La joven sirenita ve horrorizada como su amor se hunde inevitablemente, indefenso, siendo tragado por el rabioso mar.**********

-¿Eh? Eso no puede ser Michiru-mama. ¿Qué será de la sirenita? El príncipe no se puede morir- explicó angustiada Hotaru mirando incrédula a Michiru desde su almohada. Michiru soltó unas risitas tapándose la boca con la mano. -No puedes dejar la historia así Michiru-mama-.

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El príncipe caído flota inerte, sumergiéndose lentamente en las aguas. Pero la sirena no piensa dos veces y nada desesperada en su busca. Estando en su elemento, la joven chica-pez no tardó en llegar a su lado, aferró fuerte al príncipe y lo arrastró a la superficie. Nadó llevando consigo el peso muerto de su amor hasta llegar a la orilla de la costa más cercana. Allí depositó suavemente al maltrecho sobre la blanca arena y lo observó enamorada. Su bello rostro sereno, tapado por mojados mechones que caían desordenadamente. Sus ropas estaban empapadas ********** - y ¡OH!- Michiru enmudeció, Hotaru dio un respingo- ¿Qué? ¿Qué pasó?-preguntó impaciente la pequeña. Michiru hizo una pausa - La sirenita descubrió algo... el príncipe, no era varón...********** Las arrugadas ropas se arrapaban a su cuerpo delatando su género. Sus curvada cintura y sus pechos bien formados... ************************

Hotaru miraba a Michiru que había callado de repente y restaba allí silenciosa con la mirada perdida. La violinista se puso a reír con cara de obsesa, casi cayéndole la baba.- ju ju ju ju- Hotaru se asustó -¿Michiru-mama, qué estás pensando? o___o -.( NA: ¬___¬u yo sí sé...Ay inocente criaturita, creo que le he dado mucha libertad a la pervertida de tu Michiru-mama) -¿Uh? Ah. Sí, ¿dónde estábamos?- Después de un flash de rubor, Michiru volvió a ser ella misma, "no hace falta que Hotaru conozca algunos detalles... he sido demasiado descriptiva"pensó la artista de cabello aguamarina "No debo dejarme llevar por la emoción del momento" su cara seria. - A ver a ver...- empezó. -La sirena descubre que el príncipe es una princesa- la ayudó Hotaru. - ¡Ah! Sí, ...-saltó Michiru. Su rostro de nuevo con esa mirada de deseo y pequeñas risas macabras. (Hotaru: ¿? )***********************************

La sirenita la observó curiosa, y una sonrisa se dibujó en sus labios. Por algún motivo, el hecho de que su amor fuera en realidad fémina no la decepcionó, por el contrario ahora le atraía aún más. Entonces "el príncipe" se movió levemente dejando escapar un pequeño gemido. La sirenita se asustó por un momento creyendo que ya despertaba, pero no fue así, volvió a restar inmóvil junto a ella. Por su parte, ella volvió a acercarse más a la postrada figura. Apartó amorosamente algunos mechones de los que le cubrían el rostro y agachándose suavemente, acarició sus húmedos labios con los dl su príncipe, depositando en ellos un tierno beso. En esto que "él" empezó a despertar, abriendo los ojos cansadamente. Su visión fue borrosa en el principio pero a medida que iba volviendo a la consciencia, le pareció ver una hermosa joven que le susurraba palabras tranquilizadoras al tiempo que acariciaba su mejilla. Pero cuando abrió los ojos por completo y tuvo uso de razón, su dama salvadora había desaparecido

Momentos más tarde el barco se arrimó a la orilla. Hotaru dando gritos de alegría y señalando hacía allí. -Lo sabía, mi Haruka-papa no se puede morir- . Se acercaron a recogerla en una barquilla una mujer alta y de piel morena, con una larga cabellera verde oscuro y unos fríos ojos granate y la pequeña Hotaru. La mujer le tendió una manta con la que Haruka se cubrió su frío y aún húmedo cuerpo. Hotaru le dio un fuerte abrazo. -Tienes suerte que desde el barco no se te veía muy bien y que haya convencido al capitán de que fuésemos nosotras quienes te recogiésemos; de otro modo el reino entero sabría tu secreto a estas horas- Haruka miro a su buena amiga y consejera. - Sí, y me alegro por ello- sonrió débilmente la heredero. -Haruka-papa ¿cómo llegaste a la orilla? Hay una gran distancia desde dónde caíste.- preguntó inocente y ajena a los problemas Hotaru. Haruka miró distante al mar, ya apaciguado. -Una hermosa doncella me salvó- ********************************* - Pero Michiru-mama, ¿qué pasó con la sirenita?-. Michiru respiró profundamente, retomando aliento para continuar la historia. - Ni ella ni "la princesa" podía dejar de pensar en el otro y pasaban sus días suspirando melancólicamente. La sirena, ansiosa por volver a ver al príncipe, de poder estar con ella, tomó una decisión, una terrible decisión.***********************

Fue a la cueva de la bruja del mar dispuesta a pagar cualquier precio por su deseo. La bruja aceptó convertirla en humana pero el precio era la voz de la sirenita enamorada. Después de mucho cavilar, ésta aceptó, pues nada más le importaba que poder estar con su príncipe. La bruja canturreó el hechizo y al instante la cola de la sirenita desapareció, siendo remplazada por dos esbeltas y largas piernas. Sus branquias también desaparecieron dejando sólo a los pulmones y la recién nacida humana empezó a nadar desesperadamente, moviendo con frenesí sus brazos y piernas intentando alcanzar la superficie en busca de aire. Con una furtiva y profunda inspiración, la cabeza de la antigua habitante del mar saltó al aire fresco del mundo de los humanos. Llegó exhausta a la orilla y una vez ahí, se dejó caer. Después de toser repetidamente, se estiró en la arena respirando con hondas bocanadas presa del cansancio. Apunto estaba de dormirse cuando el sonido de unas risas llamó su atención. Alzó la mirada para ver que su amor paseaba por la playa junto a la niña que había visto también en el barco, y se dirigían hacia ella.



¿Gusta o no gusta? Review me y podré saberlo. n__n Espero no demorarme con el siguiente capítulo, pero no prometo nada