Michiru subió sigilosa a la cama y gateó hacia donde estaba Haruka con el puñal entre sus dientes. Una vez a su altura, de rodillas, cerró el posible escape del príncipe colocándose sobre su vientre una rodilla a izquierda y otra a derecha, sus ojos brillaron con furia en la semi-oscuridad. Se incorporó y alzó la daga para ganar potencia.

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El puñal bajó con toda su rabia atravesando la almohada de Haruka, clavándose a escasos centímetros de la dormida realeza. Michiru no fue capaz. Aún empuñando el arma, todo el cuerpo de Michiru empezó a temblar. Miró el rostro sereno de su amada como por última vez y las lágrimas empezaron a resbalar por sus mejillas. Toda su angustia,  su dolor, la desazón y el despecho; el sentimiento de traición, de vacío, salían a la superficie en la forma de acuosas perlas que se deslizaban silenciosa y suavemente por el rostro de la hermosa joven. Ahogados sollozos mataron el silencio del dormitorio. Michiru no comprendía como con toda su ira, la esperanza en promesa del regreso a su hogar, a la felicidad, con todo ese  hervor de su sangre al ver al príncipe, no era capaz de matar a ese insignificante ser, a esa farsante que la había humillado, que le daba tanto y al mismo tiempo nada... Michiru no podía entender como aun con  el rechazo y la alevosía de aquella rubia mujer, ella continuaba queriéndola.

El llanto se hizo mayor, y si no hubiese sido por el hechizo que le negaba la voz, Michiru hubiera gritado con toda la fuerza de su herida alma. La sirenita se dejó caer sobre Haruka, que seguía durmiendo plácidamente cual bebé, ignorante a lo que sucedía a su alrededor. Confundida como estaba Michiru en ese remolino de emociones, no se percató de que la puerta al dormitorio se abría y que dos figuras entraban en la habitación quedando congeladas frente a la puerta cuando se encontraron con tal escena. Sin negar las lágrimas que humedecían sus mejillas y morían en las sabanas, Michiru observó como su amada seguía durmiendo. Un poco más serena, la joven de cabellos agua marina acarició lentamente y con todo su cariño el rostro de la princesa. Cuánto deseaba expresarle cuánto la amaba, cuánto la deseaba, lo mucho que significaba para ella. Haruka se movió levemente soltando un ligero plaño, por un momento Michiru temió que despertara y una expresión de pánico cruzó su semblante. Pero no fue así, la princesa retomó su sueño. Michiru sonrió entristecida, se incorporó sobre ella hasta que sus rostros quedaron frente a frente. Esta iba a ser su especial despedida. La joven se apartó un ondulado mechón que caía sobre su cara, colocándolo coquetamente tras su oreja y con ojos brillantes y llenos de amor descendió. El primer contacto fue el de sus narices, cerrando los ojos y perdiéndose en el momento, la sirenita resbaló al  igual que el rocío resbala sobre las plantas hasta que sus labios se tocaron suavemente. Entonces la besó poniendo todo su corazón en ese acto, en el símbolo de un amor eterno y de un adiós.

Los ojos de Michiru se abrieron como platos de repente cuando súbitamente dos brazos la aferraron estrechándola contra Haruka. Se oyó un gemido de placer y a Michiru casi le da un ataque cuando se dio cuenta que era Haruka quien la apresaba y que le estaba devolviendo el beso. Al cabo de un tiempo la presa de Haruka aflojó y Michiru fue capaz de incorporarse. Una atónita expresión en su rostro, pero con la esperanza chispeando en sus ojos azules. Haruka sonrió satisfecha auque aún mantenía los ojos cerrados, poco a poco unos borrosos pero centelleantes orbes esmeralda se dejaron ver cuando el príncipe abrió sus ojos y enfocó a la figura frente a sí. –Michiru- musitó la ronca y soñolienta voz con una tonalidad que ella no había escuchado hasta entonces. La aludida sonrió entre lágrimas al tiempo que asentía con la cabeza. Llena de ilusión, la ex habitante del mar vocalizó "Te quiero" y si pudiese hablar, lo hubiera hecho con tal dulzura que la miel parecería chile a su lado. Haruka la miró como viéndola por primera vez, luego su sonrisa  se ensanchó – Yo también te quiero, Michiru - respondió y Michiru creyó que en ese momento moría de felicidad, porque de algún modo sabía que las palabras habían sido sinceras. Una fuerte inhalación la hizo voltear para encontrar a Setsuna, con su camisón aún puesto y a la pequeña Hotaru agarrada de su mano, en el mismo atuendo y con unos ojos redondos y grandes como melones mirando fijamente. La joven de verdosa melena ruborizó más allá del escarlata e intentó tomar refugio en su amada princesa. Mas cuando giró de nuevo, Haruka se encontraba de nuevo recostada y roncando suavemente, evidentemente dormida.  O__o

El enfado e indignación de Michiru fueron demasiado grandes para soportarlo, cogió el puñal y de un salto salió de la cama y echó a correr como alma en pena, cruzándose con Setsuna y Hotaru y saliendo corriendo del palacio a lágrima viva. –Estúpida, soy una estúpida por enamorarme de semejante idiota, majadera transvestida...- pensaba la sirenita mientras corría por la playa hacia el mar.***

-¡Oh!- Hotaru soltó simplemente. Michiru hizo una pausa para tomar un vaso de agua.

-Michiru-mama, Michiru-mama no me lo dejes en lo más interesante.-suplicó la pequeña.-¿Cómo acaba la historia?¿Qué pasa?¿Qué pasa?- .

-Bueno, pues verás...- siguió Michiru apunto para el desenlace- Una vez que la sirenita llegó a la orilla del mar agarró firme aquella espada y la apuntó hacia su pecho queriendo acabar con aquel sufrimiento, el desconsuelo de perder su único y verdadero amor-.  Los ojos de Hotaru se abrieron aterrorizados-NO- gritó – Michiru-mama, no puede ser-.  Michiru soltó unas risitas, Hotaru se estaba volviendo tan impulsiva como Haruka, pero al tiempo le enternecía la nobleza de su corazón y su inocencia. –Shhh- la calmó- No todo estaba perdido ya que cuando Michiru cruzó el portal de la habitación del príncipe, una preocupada y valiente princesita había salido inmediatamente detrás de su Michiru-mama-Hotaru sonrió más tranquila. –Mientras tanto...***

En cuanto Michiru desapareció, con Hotaru detrás, Setsuna quedó sola en el dormitorio. Había silencio de nuevo, exceptuando la rítmica respiración de Haruka. Setsuna suspiró y se acercó a la cama – Haruka- dijo- despierta- habló en voz alta y clara mientras zarandeaba fuertemente a su príncipe  a un lado y a otro mientras la rubia muchacha sonreía tontamente en su sueño (-__- zzzz). -¡Haruka!- probó la consejera un poco más fuerte al tiempo que saltaba sobre la durmiente y la abofeteaba alternando mejillas. Sonoros "Pam, pam" resonaban por los pasillos. Nada. Setsuna empezaba a frustrarse y una venita empezó a palpitar en su sien. –HARUKAAAAAAAAA- la mujer de morena piel salto por los aires y se dejo caer, rodilla afilada por delante, con toda su fuerza sobre el estómago de Haruka. (O__O Jo, con Setsuna. Es un poco bestia ¿no?. Aunque apuesto que en el fondo le encanta despertar a Haruka ^__^ je je je :p ) La muchacha reaccionó al fin, levantándose de un salto llevándose las manos para frotar su magullado estómago con un gemido y el dolor escrito en la cara. –Ehum- tosió la consejera para declarar su presencia. -¡¡¿Setsuna?!!- Se quejó la princesa , frotándose los ojos para expeler el sueño que acechaba con volver. Miró el rostro de Setsuna y parpadeó. -¿Qué pasa?¿Qué haces aquí?- se inquietó Haruka. –¬__¬uVerás...- se explicó Setsuna U__U- Hotaru tuvo una pesadilla en la que Michiru se iba y vino a verme. Estuvimos discutiendo el tema y ambas acordamos hablar el tema del matrimonio con Usagi y los quehaceres de Michiru contigo cuando...-.-¡AH!-gritó Haruka interrumpiendo a Setsuna –precisamente hoy he tenido un sueño maravilloso- explicó la monarca con carita de soñar despierta- y me he dado cuenta... Usagi es un capricho, es que como es tan joven y bonita, infantil y inocente, me resulta tan graciosa... pero no. Ella no me quiere, ni siquiera sabe que soy mujer (esto último lo pronunció en voz bajita, como haciendo una confidencia)...¿Cómo he podido estar tan ciega? Yo en realidad..- Aquí ya empezó a balbucear y ruborizarse – ...a mi quien me gusta...quiero decir que yo...-Haruka empezó a jugar con sus manos. De repente como acordándose de algo se interrumpió. -¿Dónde esta Hotaru-chan?-. Setsuna dio un laaaaánguido suspiro.

-Haruka, mira, no quisiera ofenderte ni nada, pero tanto Hotaru, yo, incluso el pueblo entero sabemos que amas a Michiru, y es dolorosamente obvio que ella te corresponde- Setsuna se pausó y miró la asombrada cara de Haruka (o__o ¿uh?)- Lo del "sueño" que dices... umm- prosiguió enrojeciendo levemente- pues que creo que si te refieres al beso, era bastante real, me temo ( Hotaru y yo lo hemos visto) y ... creo que Michiru estaba bastante enojada contigo y pensaba hacer alguna estupidez con una daga, Hotaru fue detrás de ella pero ...- Setsuna no tuvo tiempo de acabar, las caras de Haruka cambiaron de una ·///·   a una O__o  a una `· _ ·´ y seguidamente desapareció en busca de Michiru. ****

-OoO Uoooh!- exclamó Hotaru emocionada. Michiru miró su reloj. ¡Ups! Se estaba haciendo tarde de verás. – Justo cuando la sirenita estaba apunto de acabar con su vida, la princesita Hotaru saltó sobre ella y la detuvo, lloró pidiendo que su Michiru-mama no la abandonase, que ella la quería mucho y que Haruka-papa y Setsuna-mama también la querían. La sirenita se rindió y soltó el arma, cayó de rodillas, y lloró amargamente abrazándose a la pequeña. Así fue como las encontró Haruka.****

El príncipe se disculpó y se declaró a la hermosa muchacha que una vez encontrara también en la orilla. Michiru no pudo contener la emoción y perdonó (o eso parecía) a su amada al instante, echándose a sus brazos. Celeste y esmeralda se cruzaron en sus  miradas y por segunda vez esa noche, se besaron, bajo una luna llena, con la música de las olas acariciando la suave arena y la curiosa mirada de una pequeña niñita.-Ala- sonó la voz de la chiquilla -Haruka-papa, Michiru-mama – Pero seguidamente una orgullosa sonrisa se rompió en la carita de la niña y sus lilosos  ojos emocionados brillaron conocedores.****

-Seguidamente, - Michiru guiñó el ojo a Hotaru – Haruka se casó con Michiru aprovechando la boda que ya se había preparado para con la chica de las colas de conejo.- Hotaru sonrió –Y vivieron felices y comieron perdices.- concluyó la pequeña.- ¿pero Michiru-mama ¿qué pasó con Usagi? Pobrecita.- A Michiru le pilló desprevenida –Esto...-intentó improvisar la violinista – Usagi encontró a otro príncipe al que realmente amaba y él la amaba a ella de manera descomunal (sino sería imposible entender como la soporta).Fin.- Esta vez Michiru ya se disponía a irse cuando –Pero Michiru-mama, ¿la sirenita quedó muda para siempre? Eso no es justo. Pobre sirenita-. Michiru , =__= ,lamentó tener una hija tan lista, observadora compasiva e indulgente. –La verdad es que...*** La noche anterior a la luna de miel, Ami había encontrado un remedio para la afonía de su hermana. Susurrándole a la oreja, la sirena le había dado la solución. Al escucharla, la sonrisa de Michiru se iba torciendo cada vez más en una maquiavélica mueca.

En su primera noche como marido... bueno, como mujer y mujer, Michiru sonreía a Haruka con esa angelical e inocente sonrisa suya, tan encantadora, mientras que la mano que tenía a su espalda sujetaba la famosa daga.***-Michiru-mama- le reprimió Hotaru interrumpiendo el final del cuento. Michiru rió, -Tranquila Hotaru-chan. Déjame acabar-.*** La nueva futura reina se abalanzó sobre el futuro rey, cuchillo enorme en mano y "Plic" le pinchó el dedo a su amada. (Apuesto a que muy arrepentida no se quedó, no) – ¡AIEE!-chilló Haruka al tiempo que apartaba la mano viendo como empezaba a brotar sangre del diminuto agujerito-¿Por qué has hecho eso, Michiru? Duele- se quejó la alta. Michiru sonrió y cogiéndole la lastimada mano empezó a lamer y chupar la sangre de su dedo como si de una piruleta se tratase. ·////· -Ah, Michiru- se sonrojó Haruka como un tomate. Michiru desvió la vista hacia ella sin apartar sus labios y sonrió. "Pffff" empezó a brotar la sangre de la nariz de Haruka.  Michiru se separó por un momento y miró a su alma gemela divertida. –Ni te lo pienses que chuparé también esa sangre- oyó Haruka la más tierna, dulce y hermosa voz emerger de la  garganta de su Michiru. La boca de Haruka se abrió y su mandíbula casi llegó al suelo. Michiru soltó unas risitas, el sonido más angelical que Haruka había escuchado. Con una mano, Michiru cerró suavemente la boca de su amada y con un empujón la tiró fácilmente sobre la colcha de la cama. Ella se dejó caer también. – Las explicaciones luego, mi amor- sonrió seductivamente y empezó a desabrochar los botones de su blusa. Haruka sonrió.**** -Para recuperar la voz, la sirenita sólo tuvo que utilizar la daga y beber sangre de la causante de su perdida. Y vivieron felices y comieron perdices. Fin- concluyó Michiru.-Ahora a dormir-. Hotaru se arrebujó en la cama soltando un cansado bostezo. –Buenas noches-dijo la pequeña sonriendo.-Buenas noches princesita-.

(Na: Párrafo extra de regalo ^__^)

En su vuelta a su habitación, Michiru pensó sobre el final de la historia. Sonrió y se desvió un momento a la cocina. Cuando entró en su dormitorio Haruka la esperaba en la cama. – ¡Ey!- la recibió la corredora con una sonrisa. Michiru sonrió inocentemente. ·__·u  -¿Uh?Michiru, no me gusta cuando sonríes así. ¿Qué vas ha hacer?¿Michiru?- Haruka empezó a asustarse interiormente. Michiru iba con una mano a su espalda, avanzó hacia la cama y descubrió que es lo que escondía. Un enorme cuchillo de cocina cuya hoja brillaba reflejando la luz. -¿Michiru?- La voz le temblaba. Michiru hizo unas risitas.

POR FIN Lo acabé. Viva. Siento haberme demorado tanto. Pero no os quejareis, que me he enrollado como las persianas. Espero de todo corazón que os haya agradado o al menos os haya entretenido un rato ^__^. Muchas gracias a todos los lectores. Dejadme reviews para que sepa vuestra opinión. ARIGATO. Agradecimientos especiales a:

Kero-chan: ya no sé que decirte ni como darte las gracias por tu apoyo. Gracias de nuevo. 

Mish1: ^__^  je je. Lo acabé. Lo acabé. ¿Te ha gustado? Demasiado pervertido quizá. Ya me dirás. Recuerda que me tienes que ayudar con el cuento siguiente

Yui4. Entiendo lo de no dejar review por el tiempo y todo... Gracias por detenerte a contestarme uno. Aunque no me dejes review, espero que te leas mi historia hasta el final y te diviertas (que para eso está) ^__^ Gracias.

Escarlata: Aunque estés desaparecida... Gracias. Si lees esto y tienes un momento escríbeme. Ah! Y sigue con tus fics, que están muy bien o Quiero leer más trabajos tuyos, pero aquí no subes y en tu página web no puedo entrar. BUAAA

Yo=D : El nombre mola XDD Ya ves que he continuado ( un poco a paso tortuga pero...=__=u)

Dark-slayer86: Ya ves que la acabé...no pronto, pero de verás deseo que seas feliz de todos modos. Gracias por el review

Michiru: Como se enrolla tu amiga universitaria. ^__^ Es bueno. Gracias por tu review. Como ves, la historia no acaba exactamente con la muerte... al menos no de la sirenita (pobre Haruka, espero que sobreviva, que es de mis personajes favoritos de SailorMoon :P)

Mitzi,Ara,Yoa: ^__^ Me alegra que te haya gustado. Dejame un review para saber si te gustó el final.

Totchi: Que sustos me pegas apareciendo de la nada. ¿Qué? ¿Qué te pareció este esplendoroso desenlace? n__n

BISOJO-HENTAI: Ya acualicé, ya actualicé... es que no encontraba la inspiración para acabar con la historia u///u. Deseo que te haya gustado. Gracias por leer mis fics.

Ya acabé. Buf! Espero veros en mi próximo cuento. La Blancanieves. Aviso que esta vez Usagi es la protagonista. Hasta pronto.