Parejas principales: Harry y Draco.

Esta saga tendrá contenido Yaoi, slash, gay, o como quieras llamarlo, si crees que puede herir tu sensibilidad emocional o moral, no leas esto. ¡¡Si no es así adelante!! ¬_¬,

Sencillamente tuyo

Capitulo 2: Nada en claro

Draco Malfoy salió del despacho del director de mal humor, ese Potter siempre le metía en líos. Si cara-rajada se había vuelto loco no era culpa suya. Vamos haber, qué hacía ese estúpido corriendo por el pasillo y gritando como un loco. Para colmo se desmaya y la culpa es suya. Gruñó. Le entraron ganas de pegar y romper todo.

- ¡Crabbe! ¡Goyle! - Gritó los dos "amigos" se acercaron sumisamente con
la cabeza baja - Nos vamos.

Draco caminaba furioso, acelerado. Sus compinches apenas podían seguir su ritmo. Paró en las escaleras. Vio bajar a alguien. Sus ojos empequeñecieron de rabia.

- ¡Eh, Weasel, Sangre sucia! Decirle a ese maldito loco que la próxima
vez que me moleste lo pagará caro. - Y se marchó tan arrogante y
orgulloso como siempre.

Se dedicó a gruñir a gritar a destrozar la sala común de Slytherin. Nada ni nadie le interrumpía, haber quien era el valiente. Los nuevos habían aprendido a base de golpes que era mejor no meterse en medio cuando eso ocurría. Cuando todo estuvo suficientemente roto se sintió mejor. Miró a su alrededor. Parecía que había pasado un huracán.

- Limpiad esto - Gruñó más tranquilo a dos asustados slytherins.

A la hora de la cena fue al comedor sin nadie. No aguantaba tener compañía cuando estaba furioso. Se sentó en la mesa sin decir palabra. No había hablado desde lo ocurrido en la sala. Nadie tenía valor para preguntarle nada, así que fingieron ignorarle hasta que se calmara.

Levantó la cabeza y vio un agujero en la mesa de Gryffindor. Gruñó de nuevo. Cenó sin gana alguna. Sus ojos grises indicaban que cualquiera que se acercara sufriría las consecuencias. Ni siquiera esperó al postre. Se levantó y caminó decididamente hasta la puerta. No quería ir a la sala común aun. Necesitaba gritar, necesitaba pegar más.

- ¡AGHRRRR! - Aporreó con su puño una pared. Luego su miró la mano
suspiró lastimoso - Esto dolerá.

No se dio cuenta de que algo le seguía. Caminó con paso firme como queriendo pisar a todo el que se pusiera en frente suya. Tiró piedras al lago con rabia. No le molestaba lo más mínimo que pensaran que había sido él, su reputación crecería con eso, sencillamente le fastidiaba que ese vejestorio de director le castigara sin ninguna prueba. Cuando su padre se enterara.Seguro que si hubiera sido al revés Potter no tendría castigo.

- Maldito sea ese Pot.- No pudo terminar la frase. Algo le agarró por la
espalda y notó un pequeño pinchazo. De un empujón y sin poder hacer nada
lo empujó al agua.

Draco se levantó de golpe. El Slytherin salió del agua chorreando. Mascullando insultos y con cara de pocos amigos.

- Lamentarás lo que has hecho. - Bufó mientras tiritaba y buscaba en los
alrededores a alguien.

Vio una sombra. Draco hizo una mueca de triunfo. Corrió tras él. Le persiguió por las escaleras, la entrada, pero le perdió. Allí. Otra sombra. Vio un reflejo rojizo en la cabeza.

- Weasley. - Gruñó como si escupiera esas palabras.

Volvió a perderlo, pero esta vez ya sabía a quien acudir. Lo iba a pagar caro ese niñato. ¿Cómo se podía haber atrevido alguien a hacerle esto? Y más ese pobretón.

Caminó pensativo hasta la entrada de la torre de Slytherin. Susurró al contraseña, notó al entrar una suave brisa, miró hacia atrás. Nada.

- Esto me pasa por estar cerca de ese Potter. Su estupidez es contagiosa.

Caminó hasta su habitación, puesto que él no compartía habitación con esos indeseables. Se cambió.

Caminó decidido como un león buscando presa. Y su presa: Ron Weasley. Allí le vio junto con la Sangre sucia, camino a la enfermería.

- Comadreja, vas a pagar por lo que has hecho.

El aludido se dio la vuelta, con cara sorprendida.

- No me mires así. ¿Te crees que puedes tirarme al agua y quedarte tan
pancho? Me las pagarás.

- Malfoy.- Empezó a decirla chica.

- Tú sangre-sucia no te metas. Largate antes de que me de por hechizarte
también. Te vas a enterar comadreja.

- Él no te ha hecho nada, Malfoy. Lleva toda la tarde conmigo.

- Si le encubres también te hechizaré. Aunque lo haré igualmente. -
Murmuró sonriendo.

- No miento, acabamos de salir del comedor. Habla con cualquiera. - dijo
ignorando sus comentarios.

Draco se sintió mareado, como si de repente todo diera vueltas. Parpadeó confuso. El mundo dio más vueltas. Pero siguió agarrando la varita con fuerza. Iba a decir algo pero no se encontró bien. Le faltaba la respiración. Todo se volvió oscuro. Cómo si estuviera ciego. Cayó al suelo desmayado.

Abrió los ojos confuso. Poco a poco volvió a ver. Escuchó unas voces a lo lejos. Algo le agarró. Se soltó asustado. Apoyó una mano en la pared e intentó huir. Todo estaba vacío. Miró hacia atrás, buscando a los compañeros de Potter. Nadie. Escuchó un ruido.

Alzó la cabeza esperanzado. Otro ruido. Detrás. Volvió la cabeza. Algo se acercó rodeado de una bruma oscura. No sabía qué era, pero no lo quería averiguar. Corrió por un pasillo. Escuchó alguien corriendo detrás de él.

No reconoció el lugar. Corría sin rumbo fijo. Volviendo la cabeza atrás.

Aceleró el paso. Encontró una habitación. Estaba totalmente vacía, a excepción de una cama en medio-medio. Allí tumbado estaba alguien.

Draco se acercó sin saber cómo actuar.

- ¡Potter!- Exclamó - Debí saber que esto era culpa tuya.

El Gryffindor parpadeó. Bostezó. Abrió los ojos como despertando de un sueño. Se estiró y se encontró a dos palmos de su enemigo.

- AGHHHH. ¿Qué haces aquí? - Dijo cayendo d el acama.

Harry miró a su alrededor sin reconocer la habitación.

- ¿Dónde.?

Entonces Harry recordó. La sombra. Draco. Se hechó hacia atrás. Desconfiado. Buscando su varita.

- ¿Estoy muerto?

Draco alzó una ceja.

- Más quisieras.

Harry se sentó en la cama de nuevo. Se rascó la cabeza.

- Tú me apuntaste con tu varita y me mataste.

Draco se carcajeó con frialdad.

- Ójala te hubiera matado, dejarías de decir estupideces. No te maté y no
te apunté con mi varita, pero si insistes lo haré. - Dijo alzando la mano
en la que estaba.Estaba por que ya no estaba.

Sus ojos se abrieron como platos. La varita había desaparecido de sus manos.

Escucharon unos pasos. La puerta de la habitación se abrió de golpe. Una ventolera hizo retroceder al rubio hasta la cama. En la puerta se formó la silueta del joven perseguidor.

Escucharon una risa. Escalofriante. La piel de los muchachos se erizó.

La sombra avanzó hacía ellos. Estos se miraron. Se leyeron el pensamiento. Corrieron dejando atrás la habitación. Solo miraban hacia atrás y corrían. Asustados. No pararon hasta encontrarse en frente de una gran sala. Con mesas y sillas. Parecía un comedor. Les recordó ligeramente al de su escuela. Escucharon susurros a su alrededor, pero no había nadie. Los dos temblaban.

¿Qué está pasando? ¿Dónde estamos? ¿Dónde está todo el mundo? ¿Es que no vive nadie aquí? Las preguntas se agolpaban en sus cabezas, mientras el miedo invadía sus cuerpos.

No era la primera que le pasaba algo a Harry. "debería estar acostumbrado" pensó, pero algo en su interior le hacía sentir tal miedo que no podía actuar como quisiera.

Se sentaron apoyados a un lado de la puerta, por si tenían que salir con prisas. Suspiraron.

- Esto es culpa tuya, Potter.

- ¿Mía?

- Tuya. Tú te volviste loco y me has pegado la locura luego. - De repente
le lanzó un puñetazo.

Se enzarzaron en una pelea. Se revolcaron intentando dejar al otro debajo para pegarle. Escucharon unos pasos. Unos gritos. El rubio alzó la cabeza sentado como estaba encima de Harry. Este solo le miraba a él embobado.

- ¿Qué miras? - Soltó su contrincante.

Harry se puso colorado al instante. Bajo la mirada. Notó como si algo le rozase. Abrió los ojos como si hubiera visto un fantasma. Al momento notaron como si muchas manos quisieran cogerles. Los chicos se miraron. Gritaron. Miraron alrededor y vieron a la sombra acercándose desde el lado contrario a la puerta. Se miraron de nuevo y levantándose de golpe corrieron como alma que lleva el diablo.

Corrieron hasta que sus cuerpos no pudieron más. Se sentaron jadeando en una esquina.

- ¿Qué era eso?

El Rubio se encogió de hombros. Se hizo un silencio. Se miraron. Fingieron estar enfadados y volvieron sus cabezas, pero se volvieron a mirar poco después. No dijeron nada, no se movieron. Solo se miraron. Profundizando en sus ojos. El Slytherin acercó su rostro poco a poco al de su enemigo cerró los ojos. Harry también lo hizo. Necesita sentir esos labios. Aunque fueran de alguien tan rastrero como Draco Malfoy. Un trueno les hizo saltar. Abriendo los ojos. Miraron a su alrededor. Nadie. Se miraron de nuevo.

- Apártate de mí - gritaron a la vez.

- Sé que me adoras Potter, pero como vuelvas a intentarlo te mato.

- ¿Yo? Si eres tú el que lo ha intentado.

Bufaron y se separaron unos metros. Harry le miró de reojo.

- Engreído - Susurró.

- Te he oído, cara-rajada. - Masculló Malfoy.

Hola!!! Bueno espero que me escribáis dándome vuestra opinión. Es mi primer fic con personajes irreales (hasta ahora solo he escrito sobre mí, jejeje). Espero tener pronto el próximo. Espero no haber empezado demasiado mal. Esto solo es el comienzo.

Bueno, espero haber aclarado algo más el relato, aunque no mucho, que luego se termina antes de tiempo, jejeje.

Mensaje a los sexomaniacos (ejem, ejem): Tened paciencia, por favor.

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Angel_zekhen,