Avisos Importantes:

1-Antes de leer este capítulo (y si ya previamente habías leído el anterior) te recomiendo que lo hagas de nuevo, específicamente la parte final, ya que ha sido modificado cierto aspecto relevante en dicho capítulo para el resto de la historia.

2-El capítulo II tendrá información y detalles sobre algunos personajes del último arco de Kingdom Hearts Dark Road. Habrá spoilers del juego, así que procede con cuidado si aún deseas tener una experiencia propia con el título de esta saga.

¡Comencemos!


II

Luego de pasar algo de tiempo con Riku, Sora se dispuso a ir a la costa norte de la isla, donde sabía que hallaría a Kairi, probablemente practicando con su mandolina. No fue sino hasta hace poco que el elegido descubrió la afición de su novia por la música. Incluso era bastante buena cuando tocaba, al menos desde su punto de vista.

A medida que Sora se aproximaba a la playa, pudo escuchar con claridad la hermosa melodía proveniente del instrumento de Kairi, quien ya se encontraba cerca de la orilla afinando las cuerdas para así obtener una mejor tonalidad. El movimiento de sus dedos era tan sutil como preciso, ni una sola vez Kairi levantó la vista hacia las clavijas para asegurarse de no desafinar; no tenía necesidad de ello dado su nivel de experticia.

Por su parte, Sora hubiera podido seguir de pie durante todo el rato si así lo hubiese querido. Sólo tenía que cerrar sus ojos y sumergirse en el sonido de aquella dulce música, el tranquilo oleaje del mar y las gaviotas que volaban por encima de su cabeza. Sin embargo, su momento de calma se vio interrumpido una vez que el sonido de la mandolina cesó.

-"¿Planeas quedarte ahí parado todo el día sin decir nada?" le preguntó Kairi con cierto tono jocoso, haciendo que el elegido se ruborizara de vergüenza por tratar de espiarla a sus espaldas.

-"¡Q-qué! ¡N-no, para nada!" respondió él rápidamente mientras trataba de mantener la compostura.

-"Veo que has mejorado mucho…" añadió al mismo tiempo que se rascaba atrás de su cabeza, sólo para darse cuenta de que había hecho una mala elección de palabras.

-"¡E-espera! ¡Eso no es lo que quería decir! ¡Lo que digo es que siempre has sido buena tocando y que tienes un talento natural para estas cosas a diferencia de mí y-!" hablaba Sora sin parar entre las pequeñas risas de Kairi.

Poco después de ese incómodo momento, ambos jóvenes enamorados decidieron permanecer juntos (uno al lado del otro) justo enfrente del extenso y ancho océano. Todo parecía un sueño, y como negarlo después de todo lo que vivieron fuera de las islas. Al tener eso en cuenta, tras una profunda reflexión, hizo que los tres elegidos valorarán aún más estos momentos de paz y calma que tenían para compartir entre ellos.

-"Te hace sentir un poco de nostalgia, ¿no es así?" mencionó Kairi en voz alta mientras admiraba el mar en compañía de su novio.

-"Sí" asintió él con una sonrisa.

-"Fue en un día como este en el que planeamos zarpar en nuestra balsa para conocer los otros mundos" añadió.

-"Yo te propuse que fuéramos sólo nosotros dos, pero por supuesto no podías olvidar a tu mejor amigo" bromeó la joven pelirroja en un tono jocoso, haciendo que el elegido se sintiera avergonzado frente a ella, lo cual parecía gustarle de él.

-"Va-Vamos, Kairi, sabes que eso no fue lo que pasó" admitió Sora tímidamente rascando su cabeza de nuevo.

Mientras lo hacía, Kairi aprovechó la oportunidad para colocar su mano sobre la suya con delicadeza, luego entrelazó sus dedos con los de él firmemente. Apenas Sora sintió el suave roce en sus pequeñas extremidades, no pudo evitar congelarse en el acto conforme una cálida sensación recorría todo su cuerpo desde su corazón latente. Tampoco lo ayudaba a relajarse el nuevo peso que ahora sentía sobre su hombro derecho, el cual se extendió de manera progresiva hacia ese lado de su cuerpo a medida que Kairi se acurrucaba cómodamente sobre él.

-"Aun así, me alegro de que los tres hayamos podido regresar" le confesó con una genuina sonrisa de felicidad, la cual fue correspondida de vuelta por la propia de Sora.

-"Ya lo verás. La próxima aventura que tengamos, te demostraré a ti y a Riku cuán fuerte me he vuelto".

-"Sé que lo harás" le aseguró mientras colocaba su cabeza sobre la de ella gentilmente.

Más tarde ese día, alrededor de la puesta del sol, Sora se encontraba camino a casa luego de lo que parecía haber sido un buen día para él hasta ahora. Al igual que el resto de los días anteriores a este, nada fuera de lo común aconteció; sólo el usual ambiente tropical pacífico de las islas. No obstante, todo eso estaba a punto de cambiar para el elegido conforme una figura familiar, oculta en una larga túnica de cuero de color negro con capucha y cremallera, le pisaba los talones desde una distancia segura.

-"Me pregunto qué estarán haciendo Donald, Goofy y los demás en estos momentos" se preguntaba el joven isleño felizmente mientras caminaba con ambas manos detrás de su cabeza. Fue en ese instante cuando una idea genial cruzó por su mente haciendo que sonriera lleno de alegría.

-"La próxima vez que nos visiten, les presentaré a mi mamá" comentó para sí mismo con gran ilusión, justo antes de llevar su mano hacia su corazón de forma repentina. Ahí estaba de nuevo, la misma sensación de dolor que sintió cuando ayudaba a Bendy en el puerto, sólo que esta vez el nivel de daño era más intenso; al punto que sucumbió ante éste y terminó desplomándose en el suelo mientras su cuerpo se estremecía sin parar.

-"¡¿Q-q-qué me está pasando?!" mascullaba muy adolorido entre el crujir de sus dientes. Nadie podía decir con exactitud lo que le estaba pasando, solamente Sora sabía por lo que estaba atravesando. No eran nada más los dolores en su pecho lo que lo agobiaban, también estaban esas imágenes desgarradoras en su mente que lo atormentaban.

Podía verlo claramente frente a sus ojos, a Axel, Roxas y Xion siendo derrotados por un agresor misterioso, y luego como sus cuerpos se desintegraban en pequeños fragmentos de luz. Todo sucedía tan rápido y de manera confusa que Sora no tuvo tiempo de siquiera comprender cómo o por qué estaba pasando eso; o si era real desde un principio. Pero lo que sí supo, sin duda alguna, era que algo terrible iba a sucederle a la persona más cercana para él en estos momentos.

-"¡Sora!" gritó la voz de su madre en la oscuridad.

-"¡Mamá!" respondió él con desesperación en su mente antes de perder la consciencia por completo.

Cuando abrió los ojos de nuevo, descubrió que estaba a salvo en su habitación y que ya era de mañana, lo que significaba que alguien lo había llevado a su casa después de lo ocurrido. Rápidamente bajó las escaleras en busca de la persona que creía estaba en problemas. Para su grata sorpresa, encontró a su madre ilesa en el comedor (al parecer estaba preparando todo para cuando su hijo bajara a desayunar).

-"¡Oh!, Sora, cariño, ya despertaste" dijo ella felizmente luego de verlo de pie y gozando de buena salud.

-"¡M-mamá! ¡Estás bien!" le contestó él tanto sorprendido como reconfortado por su presencia.

-"Por supuesto que estoy bien. En cambio, tú eres el que me preocupa más" expresó, sonando genuinamente preocupada por la condición de su hijo.

-"Fue un verdadero alivio que tu amigo estuviese ahí para ayudarte" le informó y de inmediato Sora se exaltó por su declaración.

-"¿De casualidad te dijo su nombre?" le preguntó el elegido con interés por su respuesta. Quizás ninguno de sus amigos en Twilight Town estaba en peligro después de todo.

-"Él…no quiso decírmelo. De hecho, parecía ser un chico muy reservado y misterioso".

-"¿A qué te refieres?"

-"Bueno…nunca se quitó su chaqueta negra o la capucha del rostro mientras estuvo aquí, y siempre insistía en que te conocía muy bien por las aventuras que tuviste" le explicó su madre justo antes de que tocaran a la puerta.

-"Ese debe ser él" respondió ella dirigiéndose a la entrada mientras que Sora reflexionaba a fondo este hecho insólito.

-"¿La Organización…? Pero eso es imposible".

De repente, su atención se dirigió de forma abrupta hacia la entrada de su casa, donde había escuchado un gran alboroto, seguido por el gemido de dolor de su madre. Sin esperar un minuto, el joven elegido entró en acción siguiendo sus instintos de batalla para proteger al indefenso. Incluso si se trataba de una persona, y no un sincorazón o incorpóreo, no dudaría en blandir su arma contra la figura que sostenía a su madre por el cuello.

-"¡Suéltala ahora!" le ordenó Sora a la persona que se encontraba en su puerta quien, luego de escuchar su voz, aventó a la débil mujer entre sus dedos hacía el otro lado de la habitación.

-"¡Mamá!" gritó el preocupado joven antes de hincarse a su lado para asegurarse de que estuviera bien. Por fortuna no había sufrido graves daños.

-"Tú eres Sora, el elegido por la Llave Espada del Reino de la Luz (1)" comentó una voz femenina justo por encima de él.

Cuando alzó la mirada, Sora se vio cara a cara con una joven mayor que él; de contextura delgada y largo cabello rosa con dos coletas. Su mirada era tan seria e inexpresiva a través de sus lentes que el joven isleño no pudo evitar sentirse un poco intimidado ante su presencia.

-"¡¿Q-quién eres y qué es lo que quieres?!" le preguntó con cierto enojo en su voz.

-"Puedes llamarme Yule, y en nombre de todo lo que representa el orden y el balance en este universo, te agradezco por tus esfuerzos en detener al elegido rebelde Xehanort…" dijo ella, respondiendo a su pregunta de forma calmada y con una pequeña reverencia que lo dejó realmente confundido.

-"Sin embargo, es mi deber informarte que tus servicios y los de tus otros amigos elegidos por la Llave Espada ya no serán requeridos en el nuevo sistema que pensamos construir" añadió, y con un simple movimiento de su brazo trató de tocar a Sora, pero él fue un poco más rápido y retrocedió gracias a sus ágiles reflejos que aún no había perdido después de todo este tiempo. Una vez lejos de ella, movió sus dedos como siempre lo había hecho en un intento por invocar el poder de la Llave Espada, pero ésta no respondió a su llamado.

-"¡¿Pero qué?! ¡Por qué no funciona!" decía angustiado entre intento tras intento fallido.

-"La voluntad de Kingdom Hearts ha hablado. Y nosotros, sus mensajeros, estamos aquí para cumplir con el rol que se nos ha dado" declaró Yule antes de repetir su anterior intento para acabar con la vida de Sora, sólo que esta vez sería más rápida que él.

No pasó mucho tiempo tras su corta declaración, cuando la cadena del llavero de una misteriosa llave espada se aferró a su brazo, sorprendiéndola a ella y a Sora en el acto. Fue en ese instante que ambos vieron al enigmático chico con vestimenta de la Organización aferrándose a la ventana mientras luchaba por mantener a Yule bajo su completo control.

-"¡Él también es un elegido!" exclamó Sora, aliviado de saber que el extraño individuo estaba de su lado.

-"¡Imposible!" pensó Yule con genuina sorpresa y estupefacción en su rostro, al mismo tiempo que el joven atacante llevaba sus dedos índice y medio de su mano libre cerca de su rostro.

-"Stopza!" murmuró, logrando congelar a su enemiga con un hechizo de tiempo. Momento que aprovechó para retirar su llavero-cadena de su brazo e ir con Sora.

-"¡No tenemos mucho tiempo, hay que irnos ahora!" le informó a medida que el contador sobre la cabeza de Yule desaparecía rápidamente.

-"¡No me iré sin ella!" dijo Sora, refiriéndose a su madre en el suelo.

Al verse obligado a ceder ante sus exigencias, el misterioso chico, a regañadientes, accedió a ayudar al isleño en la tarea de llevar a aquella mujer inconsciente sobre sus brazos. No sin antes darle una curiosa advertencia a Sora por su bondadoso corazón y excesiva necesidad de ayudar al necesitado.

-"Espero que seas igual de rápido como lo fuiste en tu batalla contra el anciano" le dijo, lo cual sorprendió un poco al elegido ya que esta no era la primera vez que escuchaba a alguien usando esa palabra en específico.


Fue todo gracias a ese poderoso hechizo de detener que ambos elegidos pudieron escapar de las manos de Yule en el último momento sin que ella pudiera hacer algo para prevenirlo. Si los dos jóvenes hubieran tardado algunos pocos minutos más en marcharse, hubiera podido deshacerse de ellos con un solo ataque. Sin embargo, en lugar de perseguirlos, debía regresar a la base e investigar la posible existencia de más elegidos por la Llave Espada de los que conocían.

-"Le dejaré a esos dos en sus manos" dijo ella calmadamente antes de desaparecer en un destello de luz blanca.

De vuelta en la cubierta del Van Eltia, había tres jóvenes que parecían estar un poco intranquilos mientras aguardaban la llegada de alguien, sin poder abandonar el navío en el que se encontraban. Uno de ellos en particular, de piel morena y ojos dorados, estaba más interesado en ser el primero en dar la señal de aviso en el momento que avistara a su compañero.

-"¿Crees que esté teniendo problemas?" mencionó un joven rubio de ojos marrones que estaba sentado sobre una caja de madera. Pero el moreno negó con la cabeza levemente.

-"El Maestro lo eligió para esta misión porque sabía que no se detendría por nada ni por nadie sin importar lo que estuviese pasando a su alrededor" le explicó.

No muy lejos de ellos, el tercer joven, de cabello negro corto y máscara negra, se encontraba recostado de una pared con ambos brazos cruzados. A simple vista parecía que estuviese en una especie de trance, cuando en realidad fue el primero en percatarse de un ligero cambio en el ambiente.

-"Ya están aquí" habló él en el momento en que abrió sus ojos color turquesa.

Inmediatamente, los dos jóvenes vieron a su compañero encapuchado y a Sora abordar el barco después de haber recorrido casi toda la isla sin parar lo más rápido posible. Era claro que habrían llegado un poco antes de no ser porque traían consigo a una persona semiinconsciente en sus brazos. Una vez allí, los dos pudieron descansar mientras que el resto los asistía; particularmente el joven de cabello negro, quien parecía preocupado por el estado de la madre de Sora.

-"Vali, llévala abajo" le sugirió el moreno.

-"Sí. Helgi" asintió él antes de mirar a su amigo rubio, quien le asintió de vuelta.

-"¡S-sí!" respondió. Luego ambos se encargaron de llevarla con extremo cuidado al interior del barco.

-"Debemos irnos Vidar… ahora" insistió el cansado encapuchado entre sus propios jadeos.

-"¡Q-qué! … ¡No podemos hacerlo! …ja… ¡Debemos salvar a Riku…y a Kairi también!" exigía un jadeante Sora tratando de mantenerse en pie.

-"Bragi, ¿de qué está hablando?" le preguntó el joven moreno (de nombre Vidar) al supuesto miembro de la Organización, quien finalmente se quitó la capucha frente a Sora. Debajo de ésta, el isleño vio el rostro de un chico de ojos marrones y cabello castaño rojizo peinado hacia la izquierda. No sabía por qué, pero su cara le resultaba un poco familiar.

-"De nada en especial. Nuestros asuntos en este mundo ya terminaron" le respondió el joven antes de quitarse por completo su traje de la Organización.

-"¡No puedes hablar en serio!" espetó Sora con enojo ante la idea de abandonar a sus dos amigos a su suerte.

-"¡Ohh! ¿Se van tan pronto?" declaró una extraña voz masculina muy cerca de ellos que no tardó en hacerse presente a bordo con la ayuda de sus poderes de agua.

Haciendo uso de éstos, el misterioso individuo pudo materializar su cuerpo en el barco luego de viajar a través de una corriente de agua serpenteante. No fue sino hasta que vieron ese curioso cabello castaño claro, casi rubio, con forma de cresta y esos ojos color azul verdoso que al menos dos de los tres elegidos lo reconocieron de tiempo atrás.

-"Yo lo conozco…" murmuró Sora recordando las pocas veces en que su camino y los de ese joven muchacho del sitar azul, con diseño de oleaje, se habían cruzado entre sí.

-"¡Es ese sujeto de la vieja Organización (2)!" exclamó sorprendido.

-"¡Pero que sorpresa encontrar no sólo dos, sino tres elegidos de la llave espada!" decía Demyx con orgullo por su descubrimiento sin siquiera detallar los rostros de los jóvenes chicos.

-"Tú y…espera… ¿Xiggy?... ¡¿En verdad eres tú?! ¡Jajaja! ¡No puedo creerlo!" reía el antiguo Nocturno Melodioso refiriéndose a ese chico, Bragi, junto a Sora.

-"Ugh, ¿podría este día empeorar aún más?" expresó el elegido de cabello castaño con cierta molestia en su voz. Por su parte, el joven isleño no podía desviar su atención de él. Al principio creía que su mente le estaba jugando una mala broma, pero ahora ya no estaba tan seguro de ello.

-"¿Xiggy? … ¡A-acaso!" pensó Sora exaltado en el instante que todo cobró sentido para él.

-"¡Tú eres Xigbar!" lo señaló, confirmando las palabras de Demyx.

-"Eso explica por qué actuabas tan cercano a Xemnas y nuestro jefe anterior. No querías que alguno de nosotros sospechara de ti" hablaba el alegre músico sin parar, como si se sintiera en la cima del mundo tras revelar la actuación de su antiguo compañero.

-"E hice un buen trabajo engañándolos a todos ustedes durante todo ese tiempo, ¿no crees?" le contestó con cierta ironía en su voz mientras introducía sus manos en los bolsillos de sus pantalones sueltos color negro.

-"Así que, por qué no te marchas ahora antes de que sufras una humillante derrota. Jeh, incluso ahora puedo decir que eres el mismo debilucho hablador de la vieja Organización XIII. Ni siquiera estuviste en la batalla final luego de que el anciano te hiciera a un lado".

-"O-jojojo, ¿en serio crees que soy la misma persona de antes?" le habló Demyx de vuelta con voz desafiante.

Por su tono parecía que el exmiembro de la Organización hacía alarde de sus nuevas habilidades y notable apariencia mejorada. Para él, los días en que usaba esa chaqueta negra pasada de moda eran cosa del pasado. Y ahora que llevaba un atuendo más punk roquero de tonos negros y azul oscuro, esperaba demostrarle a su odiado excompañero cuán fuerte se había vuelto. Sin embargo, no tuvo la oportunidad de hacerlo ya que Helgi y Vali lo cortaron a la mitad con sus propias llaves espadas.

-"Sí, si lo creo" respondió Bragi a la pregunta de Demyx, exhibiendo su usual actitud despreocupada y personalidad algo insensible.

-"Supongo que ya no tendremos que preocuparnos más por él" mencionó Vidar, quien no parecía sorprendido del resultado.

-"¿Eso es lo mejor que pueden hacer?"

Sus palabras resonaron con claridad en los oídos de los cinco elegidos, quienes rápidamente asumieron sus poses ofensivas en caso de que tratara de atacarlos por sorpresa. Ellos no se habían percatado, pero cuando Helgi y Vali cortaron el cuerpo líquido de Demyx, dejaron que el agua restante a bordo se reagrupara de nuevo, permitiéndole reconstruir su cuerpo físico desde cero.

-"Ya me decidí, acabaré con ustedes cuatro primero y luego me desharé de Sora, ya que no puede invocar su llave espada" les dijo con su confiable sitar en sus manos. Vidar y Bragi no necesitaron más razones para blandir sus armas como sus otros dos compañeros elegidos.

-"¡Vamos, agua! ¡Baila conmigo!" exclamó Demyx antes de tocar su mejorado instrumento, el cual le ayudaba a controlar el agua del océano a su antojo y de darle la forma que él quisiera. La prueba de ello podía observarse por las numerosas corrientes de agua serpenteantes que se levantaron del mar acudiendo a su llamado.

-"Espero que lo que dijiste sobre que era un debilucho sea cierto" mencionó Vidar, esperando que las palabras de Bragi fueran las más acertadas.

-"Sólo atácalo hasta que no pueda luchar más" le respondió él encogiéndose de hombros como si se tratara de un simple paseo en el parque.

ALERTA! PRESENCIA ENEMIGA DETECTADA! INICIANDO PROTOCOLO DE DEFENSA!

Cuando la batalla entre ellos dio inicio, el Van Eltia no perdió un minuto en poner en marcha los motores por su cuenta para zarpar del puerto. Como era de esperar, Sora se oponía a la idea de irse así nada más, pero dada su situación actual no podía hacer mucho. Demyx mantenía el movimiento de todos en cubierta muy limitado debido a las columnas de agua emergentes, hasta comandaba nuevas corrientes debajo del barco con el fin de prevenir su escape. Afortunadamente, la fuerza del navío destruía cualquier intento del músico por detener su movimiento. Si las cosas continuaban de esa forma, en unas pocas horas dejarían a Destiny Islands atrás en el horizonte.

-"¡O-oye! ¡A tu izquierda, cuidado!" habló Helgi por primera vez en medio del combate, en un intento por advertir a Sora del inminente ataque que iba a recibir. Sin la posibilidad de invocar su llave espada, estaba desprotegido; indefenso contra la corriente de agua que se dirigía contra él. Pero esa característica sensación de ser golpeado por un fuerte oleaje jamás llegó. En cambio, fue reemplazado por la curiosa imagen de un pequeño ser oscuro muy caricaturesco, similar a como se veían sus amigos del Castillo Disney.

-"¿B-Bendy? ¿Eres tú?" le preguntó al diablillo negro con cola puntiaguda (3) parado justo enfrente de él.

-"¡Jeje! Lo siento, pero no podía seguir esperando abajo sin hacer nada" dijo el risueño demonio rascando con su dedo entre sus ojos naranja rojizos. Después le dio una mirada tranquilizadora a Sora por encima de su hombro.

-"¿Estás bien?"

-"¡S-sí! Vaya, jamás imaginé que fueses un…"

-"¿Demonio? Sí, las personas no reaccionan muy bien cuando lo descubren" añadió un poco avergonzado mientras se rascaba atrás de sus cuernos negros.

De haber tenido la oportunidad, Sora hubiera podido agradecerle a Bendy su ayuda propiamente, pero se vio imposibilitado por un segundo ataque de Demyx que iba directo hacia ellos de nuevo. Por su parte, el elegido sólo pudo advertirle que tuviera cuidado, mientras que el demonio parecía más que listo para hacer añicos la corriente de agua entre sus dedos. Sin imaginarse que alguien más le robaría su momento con la ayuda de sus dedos mágicos.

-"Poof, otro más que muerde el polvo" habló una nueva voz detrás de Sora que le pertenecía a un joven muchacho con rostro en forma de taza, literalmente, y flequillo rubio (4); vestía una larga gabardina gris, suéter de lana negro manga largas y un par de pantalones rojos.

-"¡¿Pero q…?!" espetó el elegido completamente desconcertado. Había visto muchas cosas extrañas en sus viajes, pero esta era la primera vez que veía vajilla antropomórfica frente a sus ojos.

-"¡Qué rayos te pasa, Cuphead! ¡Pudiste haberme volado la cabeza con tus molestos poderes!" le reclamó un enojado Bendy al muchacho con rostro de taza, quien no parecía sentirse arrepentido por su forma de actuar impulsiva.

-"Jeh, pues somos afortunados de que tu baja estatura le facilite el trabajo a varios de nosotros aquí" le respondió él con clara indiferencia en su voz y modo de actuar, actitudes que hacían molestar al pequeño demonio aún más.

-"¡Sigue hablando y verás tu cabeza estrellada contra el suelo la próxima vez que trates de usarme como tiro al blanco!"

SECUENCIA DE CAMBIO ACTIVADA. PREPARÁNDONOS PARA DAR EL SALTO

Al igual que las naves gumi, el Van Eltia debía cambiar su forma a una más acorde si esperaba acceder al Mar de los Cielos con éxito. Teniendo eso cuenta, y en cuestión de segundos, el navío rojo se transformó en un transporte último modelo, capaz de surcar los cielos con ayuda de sus cuatro poderosas mega turbinas. No sólo Sora quedó sorprendido por esto, sino también Demyx, cuyo poder e influencia sobre el agua se vio considerablemente debilitada a medida que se alejaban del océano.

-"Rayos, no imaginé que esto sucedería" expresó el músico mientras se defendía de sus cuatro atacantes con dificultad luego de perder el poder de su elemento.

-"¿Ahora si estás listo para rendirte?" le preguntó Bragi, quien ya se encontraba preparado para lanzar otro poderoso hechizo de su extenso repertorio.

Demyx no planeaba seguir arriesgando su vida inútilmente en una batalla que ya consideraba perdida ante los cuatro elegidos, prefería huir ahora y encargarse de ellos más tarde; cuando tuviera una ventaja segura sobre ellos. Dicho esto, sí había una persona en la nave de la que podía deshacerse ahora y así complacer a sus nuevos amigos, a quienes les había jurado completa lealtad a cambio de que le perdonasen su vida.

-"Recuerda mis palabras Xiggy, no querrás hacerte enemigo de los Caballeros del Destino" le advirtió el músico antes de hacer su cuerpo líquido de nuevo. De esa forma, pudo desplazarse con facilidad bajo los pies de los elegidos y así llegar hasta el desprevenido isleño, a quien empujó fuera de la nave, directo al vacío del espacio, en un despiadado plan que cumplió su propósito; aun si eso significó que Bendy y Cuphead también debían desaparecer junto a Sora, ya que ambos seguían discutiendo frente a él cuando Demyx los embistió.


Y con este capítulo da inicio oficialmente la nueva aventura de Sora (y amigos de Dark Road xD) en esta historia! :D Me tomó algo de tiempo y gran consideración al momento de elegir los compañeros de Sora en este "Y si…" tipo de escenario (conclusión: 100% acertada)

AVISO SOBRE EL PRÓXIMO CAPÍTULO:

Tendrá en su mayoría contenido/referencias sobre: La Casa Búho y la serie de videojuegos 'Class of Heroes' (incluyendo su más reciente título: Adventure Academia: The Fractured Continent)

-Han sido avisados :) -

Sin más que decir, nos veremos en la próxima actualización. Cuídense mucho y mantengan las medidas de protección en todo momento. Nos vemos!

REFERENCIAS:

1-Cadena del Reino/Kh series

2-Demyx/Kh2

3-Apariencia del fanart "Bendy and Boris: The Quest for the Ink Machine", creado por thegreatrouge

4-Cuphead/ Apariencia del fanart "Bendy and Boris: The Quest for the Ink Machine", creado por thegreatrouge