18. Aliados


– ¿Qué sucedió?

Debería ser una pregunta, pero la voz de Tsunade demanda, ordena. No hay saludos al personal de salud que atiende a Rin a este momento, ni tampoco una mirada significativa a Kakashi y Naruto presentes en la habitación. La hokage camina directamente hacia la camilla, donde dos médicos hacen lo imposible por aliviar el dolor y en el costado derecho de Rin.

Tsunade se detiene al ver la sangre.

– Kakashi, Naruto, háblenme.

Ambos miran con preocupación a Rin en el momento que el monitor comienza a pitar más fuerte.

– ¿Dónde está Sakura?

Tsunade no sabe si ella va muy rápido o ambos están realmente cansados, pero el caso es que nadie responde: Rin está en profundo dolor, y los hombres tienden a debilitarse con asuntos médicos, piensan que va a morir.

– Tsunade-sama – interrumpe Shinshi, un enfermero – el pulso del feto se debilita.

– ¿Rin-san está embarazada?

Por supuesto que Naruto debía recalcar lo obvio.

Tsunade coloca las manos encima del estómago abultado de Rin.

– Nononononononono – Dice ella, apretando también su estómago.

– Kakashi, Naruto, busquen a Obito, ¡rápido!

El primero en salir corriendo de la habitación es Naruto, Kakashi mira a Tsunade, y por primera vez en mucho tiempo, Kakashi se ve triste.

– No es tu culpa – le anima ella, intentando estabilizar la vida del bebe –, lo controlaremos, ve.

El ninja copia se marcha sin decir más.

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Sakura se despierta sobresaltada por una pesadilla.

Le toma un tiempo darse cuenta que en verdad, no hay nadie ni nada asechándola en este preciso momento. No sabe cuánto durmió, es difícil adivinar si no puede ver la posición del sol ni teniendo acceso algún reloj. Solo recuerda estar cansada… matar a Kabuto, leer un diario.

Un diario que está abierto y alojándose en su estómago.

Sasuke-kun estuvo aquí.

¿por qué?

Se incorpora lentamente en la cama, sus pies tocando el suelo, si mirada puesta en la puerta por si alguien viene.

Agudiza su oído, se queda en silencio.

Nada.

Él único sonido que escucha es su estomago pidiendo comida, mira las dos cajas de leche vacías a un costado de la cama, su contenido sirvió para mantenerla a raya, pero necesita fuerza, necesita recobrar su chakra para poder… salir de aquí

¿pero cómo?

Baja su mirada hacia el diario de Sasuke. Sabe que está mal leer diarios ajenos, pero la posibilidad de leer y aprender desde la perspectiva de él le parece demasiado atractiva para dejar pasar esta oportunidad. Sakura toma el diario y de este cae un sobre.

Lo recoge del piso y lo lee.

No tiene remitente, ni destinatario.

Lo abre.

Sé que eres un chico de pocas palabras, pero tengo que…decirte esto, más bien, escribirlo, me da demasiada vergüenza hablarte sobre esto, pero es necesario que lo sepas, ya que… tengo la impresión de… ¿te irás de viaje?, quizás es solo una ocurrencia mía, pero últimamente te noto más alejado, más silencioso (si es que es posible), Sasuke-kun, y eso me preocupa. Quisiera que no le hicieras caso a tu padre, o lo que la gente dice de ti sobre tu clan. Son mentiras. Yo no conozco a shinobi más fuerte que tú, por favor, tenlo presente.

Bueno, lo que en verdad quería decirte es que hace un tiempo comenzaron a florecer en mi un sentimiento hacia ti y….

Hay un rayón grande y marcado que no permite ver más allá, pero Sakura entiende hacia donde se dirige la temática de la carta. Luego, al final de la página, la chica que escribe, coloca:

Naruto y yo siempre te apoyaremos, ¡somos el equipo 7, recuérdalo!

Ran

Sakura levanta la mirada, su mente moviéndose a gran velocidad. Si Naruto y Sasuke no han presentado formalmente al tercer miembro del team 7… algo debió suceder con ella.

Algo malo.

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– Mira, tengo conocimientos de Fūinjutsu, ¿está bien?, pero esto que hizo Sakura no es ni por asomo un sello – Kankuro apunta el circulo de chakra donde Mebuki yace sentada – Es una mezcla entre ninjutsu médico y además Fūinjutsu, y, para desconcierto de todos: no soy doctor.

Temari suspira y Shisui asiente.

Kankuro se arrodilla en la tierra, buscando, bueno… algo. Una pista, algo que está pasando por alto, sabe que hay un pergamino y que ese es el sello, ¿pero como hizo Sakura para colocar esta barrera en base a ninjutsu médico? Además, por si fuera poco, ¿Cómo es que aún no se derrumba?, a diferencia de las técnicas de sellado, el ninjutsu médico es corto, preciso, requiere de una fuente…

… aquí no hay nada.

El ninja de la arena toca la burbuja, siente el chakra, efectivamente es el chakra de Sakura, pero no logra traspasarlo, Mebuki mira la mano de Kabuto tocando la barrera y lo imita.

Ella tampoco puede traspasarlo.

Kankuro cierra los ojos, gruñendo.

Malditos genios, nadie los entiende.

– Digamos que hipotéticamente podemos levantar esta cárcel – Acerva Shisui, acercándose a Mebuki – ¿Qué pasaría?

– Te…te atacaría hasta matarte, Uchiha-san – Responde la prisionera, mirándolo con pena –. Esas son mis órdenes.

– ¿y no puedes oponerte?

Mebuki se encoge de hombros.

– Entiendo – Shisui asiente – ¿recuerdas como es que te dieron esa orden?

La mujer pestañea y mira a Shisui por un momento, intentando hacer memoria de lo que ha ocurrido. Niega con la cabeza después de un momento.

– Solo recuerdo despertar en una camilla, Kabuto me había dicho que debía matar las personas que él me indicara, y yo accedí, era mi deber… se siente como un deber, si no lo hago, voy a morir.

– ¡Pero si estás muerta! – Reclama kankuro.

Temari le arroja una mirada…

– Lo siento.

– No, está bien, la verdad no sé de qué otra forma lo puedo explicar.

– ¿Genjutsu? – Aporta Shisui, sus ojos flameando el sharingan.

– No lo creo, podría ser una opción, sin embargo, en nuestra pelea con Rin-san, ella intentó realizarme genjutsu, pero como mi cerebro… bueno, mi cerebro está muerto, no recibía ese impacto.

– Así es – Asiente él, colocando sus ojos a negro – No te paso nada.

– ¡Pero puedes hablar!

Shisui levanta una mano, pidiendo silencio. Efectivamente, todo se ha complicado aún más.

– Tienes la voluntad de pensar, pero tu cuerpo lo maneja Orochimaru… – Shisui habla mientras Mebuki asiente –, ¿sientes algo en tu cuerpo… distinto a ti?¿un sello, quizás?

Mebuki parece sorprendida.

– Ahora que lo mencionas… – Se pone de pie y camina hacia Shisui –, si me acuerdo de algo… creo que Kabuto colocó algo en mi cabeza, aquí, a la altura de mi nuca – ella se toca el inicio de su cabello, por detrás de su cuello – No sé si ustedes podrán ver un sello, pero si recuerdo… no soy capaz de sentirlo, salvo en ese momento, pero era algo… algo que me hundieron… se sintió así al menos.

Shisui une sus cejas.

Sin sharingan, Shisui solo ve un cuello caucásico, con leves heridas.

Con sharingan, ve un kunai dentro de su cabeza. Un kunai etérico.

Un sello.

– Eso es lo que te mantiene viva – El Uchiha desactiva el sharingan, mirando a todos – Si arrebatamos el kunai de su cabeza, ya no debería ser capaz de atacarnos…

– Volvería a morir – Resume Mebuki.

Shisui asiente.

Todos callan. Ninguno es capaz de observar lo que Shisui vio, pero si son capaces de creer en lo que él ha comunicado, y gracias a Dios, es una forma de evitar conflicto y evitar esta barbarie de una vez.

– Shisui-san – Interrumpe Mebuki, acercándose a él –, antes que ocurra eso, sería posible… ¿sería posible ver a Sakura de nuevo? Me gustaría despedirme de ella.

Si bien él es mucho más sentimental que varios miembros de su clan, él si es capaz de acatar las reglas, pese a que estas, sean, en muchas ocasiones, un fastidio.

El niega con la cabeza.

– No puedo prometer aquello, Mebuki-San.

Ella pareciera que llorara.

– Si… si entiendo – Asegura ella, sus rodillas cayendo al piso.

Su cuerpo se mueve como si en verdad estuviera en gran sufrimiento, como si estuviera en un mar de lágrimas. Se tapa la cara a pesar de tenerla seca.

– Puedo, sin embargo, entregar un mensaje

Los ojos de Mebuki, pese a Edo Tensei, se iluminan.

Con el tiempo, se pone de pie.

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El hambre que siente no la deja pensar.

Camina atolondrada, apoyando su mano en una pared que parece cóncava – ¡todas son circulares, maldita sea! – lleva media hora y su estomago no permite que esté encubierta, retumba en cada habitación que avanza.

No logra sostener mucho más tiempo su cuerpo, por lo que a la primera puerta que ve abierta, entra. Ya no importa el miedo que siente en ese lugar, lo único que importa es comer.

Comer, o morir.

Comer, o vivir.

Cierra la puerta y apoya su espalda en la pared, resbalando lentamente hasta sentarse encima de sus pies. La respiración errática, el cansancio físico y emocional no le permiten seguir.

Esta tan cansada, que inclusive la voz de Tsunade se ha esfumado. No hay nadie que le entregue instrucciones.

Está vacía.

Se siente vacía.

– ¿Así es como moriré?

– Puede que no.

Sakura deja de respirar. Esta segura que alguien le respondió.

– ¿Hay…hay alguien aquí?

Silencio.

Con las manos temblorosas, saca la caja de fosforo que encontró en la habitación de Sasuke, el corazón palpitando contra su pecho.

– ¿Q-quien es? – Pregunta con pánico, intentando encender la maldita cerilla que no se enciende.

– ¿Eres tú, Haruno?

La cerilla se enciende.

Sakura mira para el frente.

La cerilla cae de su mano, chocando contra el piso.

Se apaga.

Y como si fuera un rezo, ella dice

Sasori-Kun.

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Obito los siente llegar incluso antes de materializarse. Acostumbrado a no tener visitas indeseadas, reconoce a individuos a varios metros de distancia.

Y esta vez, son dos ninjas de la Hoja.

Baja su catana y se coloca el parche en su ojo, esperando atentamente.

Cuando ve un veston verde y el único ninja que en su sano juicio usaría un color tan extravagante como el naranjo, sabe por quien está compuesta esta dupla.

Lo que no entiende es por que corren como si los llevara el diablo a su encuentro.

– ¡Rin-San está en el hospital, Tsunade-sama te llama con urgencia…Obito!

Naruto no alcanza a detenerlo, solo sintió el aire azotar su cara cuando Kakashi yacía contra un árbol, sostenido por la catana de Obito.

– ¿Qué hiciste?

– No es mi culpa

Obito aprieta la espada aún más fuerte contra la garganta de kakashi.

– ¡No sé cómo, pero sé que esto está relacionado contigo!

– ¡Obito, BASTA! – Grita Naruto, eufórico – ¡Kakashi-sensei no tuvo culpa, estamos perdiendo tiempo valioso!

La última frase parece hacer mengua en Obito, ya que afloja ligeramente la catana para ver a Naruto.

– Dime que paso

– Te explicaremos en el camino – Responde Kakashi, eliminando completamente la Katana – Sólo ven.

En cuanto Obito guarda su espada, los tres ninjas comienzan a correr.

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Kankuro suspira.

– Creo que ya he intentado todo, no hay caso – Comunica a Temari, sentándose al frente de la bola de chakra – Sinceramente, lo único que podemos hacer, es esperar que Sakura vuelva, sólo ella sabrá como podemos quitarte esto.

"la buena noticia, sin embargo, es que esta bola de chakra es una extensión del suyo, por ende, mientras esté viva, esta cárcel seguirá sirviendo.

Shisui se acerca a ellos.

– La mala noticia es que ahora sabemos que sucede si se rompe.

Kankuro asiente.

Mebuki junta sus manos, se coloca de rodillas, y comienza a rezar.

Que donde sea que esté, este bien.

Que donde sea que esté, este bien….

Shisui mira a Temari y Kankuro con desaprobación. Sabe que Sakura es inteligente, pero es solo una niña de 16 años, recién entrando a la juventud. ¿Cómo puede ser que nadie sepa como romper esta clase de Fūinjutsu?. Kankuro debe estar cerca de sus veintitantos años, y junto a Temari, son los hijos del kazekage, ¿cómo no estarán a la altura de vencer algo tan… simple?.

El ninja le da la espalda.

¿En verdad estamos al frente de un genio? ¿Es verdad que Sakura, a sus 16 años, pudo acabar con una técnica como el Edo Tensei, sin siquiera la necesidad de tirar un Kunai?

Shisui observa nuevamente la cárcel. Activa el Sharingan por séptima vez en el día. Solo es un cúmulo de energía. No se ve el principio, ni el final. Es sólo energía.

Como toda energía, no se crea ni se destruye. Sólo se transforma.

Abre los ojos ante una nueva idea.

– ¡Eso es!

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– Vaya que te ves horrible, Haruno

– ¡Sasori-Sempai!

Sakura corre hacia la silla donde Sasori yace sentado. La vela que alumbra tibiamente el lugar le entrega un perfil asombroso de quien fue el nieto de Chiyo-Sama.

Cuando ella se acerca a él, nota que Sasori está esposado, los años han pasado por su rostro, se ve cansado, y un par de canas están en su cabello aún rojizo, pero opaco.

– ¿Qué hace aquí, Sasori-Sempai? ¡Muchos años Chiyo-Sama intentó buscarlo! ¡Pensamos que había muerto!

– Orochimaru me capturo hace mucho tiempo, quería que explicara sobre Fūinjutsu a detalle.

– Así fue como obtuvo información del Edo Tensei.

Sasori abre sus ojos.

– ¿Cómo sabes sobre eso?

– Orochimaru utilizó a mi mamá para su experimento, por eso tengo la nariz así… – Sakura logra liberar las manos de Sasori, quien acaricia sus muñecas huesudas – Es una larga historia pero…. Sasori-sempai, ¿por qué no has escapado? ¡Han pasado demasiados años!

– ¿Has visto este lugar? – Le pregunta con diversión – No conozco a ningún prisionero que haya escapado con vida de aquí.

– ¿Quieres decir que hay más?

Sasori asiente – No tengo la cantidad exacta, pero este lugar es un laberinto terrenal, Orochimaru es un enemigo potente, además, no es mucho lo que puedo hacer sin mi chakra y mis marionetas. Todo eso lo tiene él, escondido en algún lugar de aquí.

– ¡Pues busquémoslo! – Sakura se pone de pie, corriendo a la puerta – ¡Tenemos que encontrarlos para salir de aquí…!

Ella abre la puerta, pero Sasori la cierra inmediatamente. Se acerca a la cara de ella, observando con curiosidad.

– Sakura, aquí no hay salida

– P-pero

– O mueres, o te quedas.

Los brazos de Sakura caen como papeles a los lados, lánguidos, sin fuerza. La verdad aplastante de las palabras de Sasori parecen tan reales cuando él las dice sin un atisbo de duda en su boca.

– ¡Pues prefiero morir! – Sakura coloca nuevamente la mano en el pomo de la puerta, con lágrimas en los ojos – ¡No importa si voy sola, al menos tengo que intentarlo!

Sasori agarra la mano de Sakura, deteniéndola.

– ¡Sakura, mírate! – Le alarma, reprendiéndola – No tienes ninguna reserva de chakra en tu cuerpo, no tienes armas, no conoces este lugar, no tienes plan y por si fuera poco, ¡te quieres enfrentar a un Sannin!

– ¡Ya maté a Kabuto, y mataré a esa estúpida serpiente también! – Sakura se suelta de él, alejándose de la puerta. Sasori parece… ¿sorprendido? – ¿Sabes por qué estoy aquí?¿Sabes qué pasó con Chiyo-Sama? ¡Vengo de su funeral!, ¿y sabes que tuve que hacer para seguir viva? ¡envolver a mi propia madre en mi chakra para que no me matara! ¡tuve que matar por primera vez a alguien ¿y sabes qué? ¡me gustó, por que el maldito merecía morir! ¿y sabes por qué tengo que tengo que enfrentarme a Orochimaru? ¡Por que el maldito me quitó a mi mamá, para experimentar con ella durante todos estos años! Así que no. No me voy a rendir. Voy a salir de aquí. Escúchame bien, voy a salir de aquí a como de lugar, porque ahora que por fin la tengo a mi lado, aun que muerta, está conmigo, tal como el día que se fue, necesito verla, necesito decirle que la amo, necesito ver a mis amigos-

– Sakura

– Necesito Ver a Tsunade-Sama, necesito ver a Sasuke, necesito ver a Gaara-

– Te estas hiperventilado-

–Necesito volver a Konoha, tengo que estar con Rin-san, tengo que contarle esto a mi papá, tengo que- tengo que-….

– Respira

Sasori envuelve a Sakura por los costados, presionando su diafragma y costillas, entrega mayor propiocepción en la crisis nerviosa que Sakura está sufriendo. Ella no siente las lágrimas en su rostro. El tremor en su voz. Ella solo habla, y lo mira como desquiciada. Ella solo habla hasta que su voz se vuelve un murmullo, habla hasta que su murmullo se apaga.

Y inhala como si le faltara aire. Abre la boca como un pez afuera del agua.

– Respira – Le pide Sasori. Sus labios muy cerca de su oído – Respira, Sakura.

Lentamente, la chica deja de jadear y tiritar. Lentamente, se deja abrazar. Lentamente, su temperatura corporal baja.

Lentamente, es cómo se deja caer en los brazos de Sasori.

Y lentamente, también, es cómo se queda dormida en ellos, con las lágrimas secas en los ojos.

Está bien, Haruno, te ayudaré.

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– ¿Cómo está mi mujer?

Tsunade gruñe. A veces Obito le recuerda un Naruto versión casado.

– Estas en un hospital, maldita sea, guarda silencio. – La Hokage camina hacia él, con cara de pocos amigos – Rin está saliendo de una cirugía complicada, pero está bien. Ahora mismo está en recuperación y no la puedes ver.

– ¿Está bien?

Parece… aliviado.

Tsunade Asiente.

– Ahora bien, se lo diré a ella, pero primero a ti, por que la conozco, y es una mujer tan tozuda como tú. Tiene terminantemente prohibido cualquier actividad ninja. Nada. Cero. Su embarazo a partir de ahora es de alto riesgo. ¿lo entiendes? – Hasta que Obito no asiente, ella continua – Nada de misiones. Nada de ejercicio. Reposo absoluto. ¿Entiendes? Y con reposo absoluto me refiero estar acostada en la cama todo lo que queda de embarazo. ¿ok?

– Se pondrá furiosa.

– Por eso, se lo dirás tú.

– ¡¿Qué?! – La piel e Obito se vuelve azulada del pánico – ¿Qué esas noticias no las dan los doctores?

Tsunade levanta una ceja – ¿No querías ver a tu mujer?

– Sip, p-pero…

– Ya he hablado suficiente contigo. Ustedes dos – Apunta a Naruto y Kakashi – a mi oficina, ahora.

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– Desde aquí, pierdo el rastro

Gaara se levanta desde el suelo. Esa mancha con sangre debe ser la última gota de pista que obtuvieron hasta llegar a un claro, donde se pierde la señal de ella.

Tanto Itachi como Sasuke tienen activados Sharingan, pero poco y nada servirá. Nos son rastreadores como en el clan de los Hyuga, y no existe nada que llame la atención en ese claro.

Gaara se vuelve para mirar a Sasuke.

– Aquí es donde tu podrías compartir información.

Sasuke se molesta. No por las palabras del Kazekage, si no por lo que denota.

– Este lugar no es conocido por mí.

– ¿Oh? – Camina Gaara, alrededor de él – Pensaba que tú, habiendo estado un tiempo prolongado con tu maestro, conocerías todos sus… escondites.

Cuando Sasuke comienza a rechinar los dientes para ladrar una respuesta, Itachi levanta la mano apuntando algo entre ellos dos.

– Ahí.

Ambos miran al lugar. Una roca gris, ni más ni menos.

Sasuke mueve la roca que apunta Itachi. Debajo, hay un túnel.

– Dos opciones – Comunica Sasuke – O es un atajo, o es una trampa.

– ¿Cómo sabemos si es una o la otra? – Pregunta Gaara.

Sasuke apunta nuevamente al túnel.

– Entrando.

Gruñendo, el primero en entrar es Gaara, lo sigue Sasuke, y finaliza Itachi.

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Despierta desorientada, con un dolor fuerte en su cabeza. Apenas abre los ojos, se da cuenta del dolor en su estómago. Un dolor que aumenta cuando huele…. ¿pan?

– Come – Le alienta Sasori, mostrando el pan al frente de sus ojos

– ¡Gracias!, gracias, gracias – Sakura toma el pan, maravillada, entre ambas manos, y sigue agradeciendo mientras come desde ahí – ¡gaja!

– Has dormido, lo que calculo, es un día completo – Comenta Sasori, observando el distracción frente a él – Resulta que hiciste un gran espectáculo, muchos guardias de Orochimaru te están buscando. Sakura abre los ojos, sorprendida –, pero han llegado a una hipótesis: creen que has escapado, ya que uno de los atajos ha sido descubierto.

– ¿Atajo?

– Orochimaru a construido su imperio a base de atajos y trampas. Un atajo ha sido descubierto, y ellos creen que has sido tú. Sin embargo, él aún piensa que estás aquí adentro, en algún lugar.

– No por mucho tiempo.

Ella se sienta, pero solo ese gesto, le provoca un mareo en su cabeza. Es verdad que su oído no ha sido completamente sanado, sin pensar en la contusión que obtuvo en la cabeza. Su chakra se ha recompuesto solo a los niveles de emergencia, pero no durará mucho más si no come nada más consistente que leche y pan. Se siente débil, la única arma que tiene es un escalpelo sucio con la sangre de Kabuto, y si prontamente no obtiene atención médica de un profesional, sus heridas comenzarán a infectarse.

Estar cagada es poco.

– Escúchame, creo que puedo sacarte de aquí, pero este plan requiere de tiempo…. Y a ti no te queda demasiado estando aquí.

– ¿Sacarme de aquí? ¿qué dices? – Ella niega con la cabeza – De esta salimos juntos, Sasori-sempai.

– Eso ya lo veremos – Afirma Sasori – Ahora come el resto del pan, y toma esa agua, que debemos visitar a una persona.

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Para empezar, lo siento. Sé que me demoré un montón en actualizar, pero sólo decir que este capítulo me costó un montón. Re-escribí el personaje de Sasori unas tres veces, por que no sabía si dejarlo bueno, malo, maldito, akatsuki, señor jubilado… en fín.

¿Perdón? Lo lamento.