Unas horas más tarde:

Eran ya las 5pm y la joven seguía en su oficina trabajando, tocan la puerta y segundos después la habré su jefe y al verlo se levanta del asiento.

-Hola jefe, necesita algo- Pregunta la chica.

-Rin, una vez me contaste que en el pueblo en donde vivías manejabas el auto que te había dejado tu padre antes de fallecer, por eso debes de tener…- Dijo acercándose a la ventana más grande de la oficina, y cada vez dejando a Rin confundida, entonces dijo- En el tiempo que has estado aquí, tus consejos y principalmente tu trabajo han estado mejorando las ganancias de la empresa.

-Gracias, jefe, pero que quiere decir- Pregunta confundida.

-Por tu gran trabajo te compré un regalo- Dijo asombrando a la joven- Acércate a la ventana para que lo veas.

Al acercarse Rin a la gran ventana ve un hermoso auto y se asombra mucho.

-Jefe muchas gracias, pero no hacía falta yo solo hago mi trabajo.

-No importa, así no tendrás que coger varias vías para venir a la empresa o a lugares que quisieras ir.

-Mil gracias jefe- Finalizó con una enorme sonrisa de gratitud, él le da las llaves del auto. Se para detrás de la puerta y le dice,

-Esta noche necesito que vayas a mi casa, tengo unos documentos que tengo que entregar mañana y tendrías que hacer lo que haces todos los días, está bien- Pregunta.

-Sí señor.

Terminada la conversación, el jefe se va de la oficina de Rin hacia la suya. Él caminaba por los pasillos y pensando:

-Me cae muy bien esa Rin, tiene un buen corazón además de ser bastante linda, ojala que Sesshomaru se fije en ella cuando vaya a la casa, odio a su actual novia, Kagura.

El señor Inu Taisho tenía 2 hijos y estos tenían madres diferentes. Sesshomaru, su hijo mayor, es hijo de él junto a su ex esposa, la señora Irasue. La conoció cuando era aún bastante joven, siempre una mujer de rostro frío, por obligación de las 2 familias tuvieron que casarse por fines financieros. Al nacer el niño ya las ganancias habían crecido mucho y por petición de la mujer se divorciaron ya que no quería criar un niño, sabía que si lo hacía nunca tendría más tiempo libre y desde ese día no quiso saber más de que tenía un hijo.

Los años fueron pasando y en el cumpleaños 5 de Sesshomaru, los 2 fueron a un restaurante para pasar tiempo de padre-hijo juntos. Y fue allí donde conoció a su verdadero amor el señor Inu Taisho, como camarera estaba en ese momento, Izayoi, una muchacha amable y dulce. A partir de ese día se fueron conociendo y al pasar de los años la mujer se convirtió en esposa del señor, dueña de un restaurante que gracias a su gran trabajo duro pudo conseguirlo y madre de 2 niños, ella tuvo un lindo hijo junto a su esposo de cabellos plateados al cual le pusieron Inuyasha, aunque Sesshomaru no era su hijo de sangre lo consideraba como uno.

Los pequeños niños fueron creciendo hasta convertirse en apuestos hombres. El menor de los hermanos conoció a Kagome, una periodista de la TV la cual era de buenos sentimientos. Después de que se casarán y se mudarán a otra ciudad de Japón, el mayor de los hermanos conoció a Kagura, una mujer de apariencia hostil y malvada, y desde esos días tenían una relación amorosa la cual no le gustaba al señor Inu Taisho, ya que no le agradaba para nada la mujer y a cada rato intentaba algo para separarlo, y desde la 1era vez que vio a Rin se dijo que era la joven perfecta para el mayor de sus hijos.

Al llegar la noche, la joven Rin se estaba preparando para ir a casa de su jefe en su habitación.

-Oye, por qué haces tanto ruido- Dijo Ayame abriendo la puerta.

-Me estoy preparando para ir a casa de mi jefe, y también para manejar otra vez el maravilloso auto que me regaló- Finalizó con una pequeña carcajada.

-Si ya lo vi, ¡qué envidia te tengo!... todavía me parece raro que te haya regalado un auto.

-Es cierto, pero no importa, dime que quieres voy a llegar tarde.

-Para que vas para allá tan tarde- Pregunta.

-Tengo que recoger unos documentos, que él tiene que entregar mañana

-Y si es para otra cosa- Dijo un poco sarcástica.

-Deja de ser tonta, conozco hace poco a mi jefe pero sé mucho y él no es de ese tipo, además que en su casa viva prácticamente toda su familia.

-Solo te digo que estés despierta, es que vas tan bien arreglada- Decía mirando a la joven de pies a cabeza- Que pareces que vas a uno de esos restaurantes que van las personas ricas.

-No exageres- Dijo la joven. Ella iba vestida con un vestido negro con pequeños dibujitos de fresas rojas y le llegaba por las rodillas, tenía puesto unas botas bajas con tacón negras, su cabello estaba suelo. Tenía razón Ayame.

Minutos después Rin salió del apartamento dirigiéndose a la casa de su jefe apoyándose de la dirección por el GPS de su móvil.

En la casa Taisho, la familia integrada en ese momento, Inu Taisho, Izayoi, Sesshomaru y su novia Kagura estaban cenando hasta que suena el timbre del hogar.

-Hijo, abre la puerta- Dice el mayor de los hombres. El joven se levanta de su silla con mala cara a abrir la puerta.

-Quien eres- Pregunta serio él cuando vio a la mujer.

-Estoy buscando al señor Inu Taisho, él se encuentra en casa- Pregunta dulcemente, el joven solamente se dio la vuelta y fue al comedor a buscar a su padre- Que hombre tan extraño- Piensa la muchacha. En solo unos minutos apareció frente a ella su jefe.

-Lo siento por mi hijo, no te invitó a entrar, él es así de mal educado-Dijo esto último alzando un poco la voz- Ven, te voy a presentar a mi familia.

-Sí- Dijo yendo al comedor junto a su jefe.

-Ella es mi linda esposa Izayoi, Rin- Presentó él y la mujer se levanta de su silla y va a dirección a Rin.

-Mucho gusto- Dijo Rin cuando tuvo a la señora en frente.

-Igual.

-Y el hombre que te abrió la puerta es mi hijo mayor Sesshomaru- Cuando dijeron el nombre del joven, este ni se inmuto igual que su novia, esta reacción incomodó mucho al señor- Bueno… voy a buscar los documentos- Dijo por últimos antes de irse, dejando a Izayoi y a Rin conversando. Mientras el señor iba caminando pensó- Creo que el plan no funcionó.

Una hora después:

Después de que se fuera Rin con los documentos, unos minutos siguientes se marchó de la casa Kagura digiriéndose a su apartamento donde vivía ella sola. Ya casi media noche el hombre mayor se encontraba sentado en uno de los muebles de la sala pensando, hasta que lo vio su esposa.

-Cariño qué haces tan tarde aquí sentado- Pregunta dulcemente sentándose a su lado.

-Estoy pensando en cómo haré para que Seshomaru se fija en Rin.

-De nuevo intentando separar a tu hijo de su novia, sé que te cae mal y a mí también pero hay que aceptarlo de una vez, si él la ama nosotros deberíamos estar de acuerdo- Dijo empezando a acariciar el cabello de este.

-Es que cada vez que veo a Kagura siento como si algo malo está escondiendo.

-Me parece igual pero tal vez sea su carácter…

-Pero cuando veo a Rin siento todo lo contrario, una muchacha dulce, amable, preocupada, es como ver un reflejo de ti- Dijo haciendo sonrojar las mejillas de la mujer.

-Deja de decir tonterías- Le dijo empujándolo levemente- Pero tienes razón, los pocos minutos que conversé con ella me pareció una buena chica, pero…

-Que pasa- Pregunta él.

-Creo que Sesshomaru y Rin son polos opuestos y ya sabes que los polos opuestos no se llevan bien.

-No creo, pero tuve una idea.

-Mm… no inventes más nada y vamos a dormir- Dijo Izayoi agarrándole la mano, se levantó del mueble y empezó a halarla levemente.

A la mañana siguiente Rin fue a la oficina de su jefe para entregarle el documento, el cual se pasó toda su noche haciéndolo. Al entrar vio al hijo mayor conversando con su padre.

-Hm… interrumpo su conversación- Dice preocupada la joven.

-No, entra- Dijo el señor levantándose de la silla- Gracias por completarme el documento, espérenme aquí que voy a entregarlo.

Mientras tanto estaban solos en la oficina sin hablar ni siquiera una palabra Sesshomaru y Rin. Este era el plan de Inu Taisho, dejarlos solos en su oficina y así se conocieran ya que la noche anterior solo conversaron 5 segundos cuando su hijo mayor abrió la puerta, pero parecía que no funcionaba.

Casi media hora de que Inu Taisho se fuera de la oficina:

Un respiro aburrido salió de la boca de ambos.

-Ya me voy- Dice Rin- Si su padre quisiera conversar conmigo, que por favor vaya a mi oficina, debo de trabajar, gracias.

-Está bien.

Cuando la joven iba a salir de aquel lugar, el hombre le dice por ultimo.

-Sobre que trabajas aquí en la empresa- Pregunta mirándola.

-Soy la nueva economista de la empresa- Dijo por ultimo antes de abrir la puerta y irse.

Capítulo 5

Minutos después Inu Taisho regresó y no vio a la muchacha.

-Donde está Rin- Le pregunta a su hijo.

-Se fue ya que nos dejaste esperándote una hora- Le contesta bastante molesto- Oye, que planeabas con esto.

-Solo quería que se conocieran ya que como ella es nuestra nueva economista, tal vez en algún momento necesitara de tu ayuda o algo parecido…- Dijo un poco nervioso y se preguntaba: Por qué no habrá funcionado mi plan si no era tan difícil.

-Escúchame bien, padre- Dijo el hombre acercándose poco a poco a su padre- Sé que no te agrada mi novia pero tienes que aceptarlo, y se te imaginabas que tal vez me caería bien ella nunca iba a pasar nada, ¿entiendes?- Esto fue lo último que dijo Sesshomaru antes de salir molesto de salir de aquella oficina.

Ese mismo día su mejor amiga tenía una cita con aquel hombre que Rin quería conocer, así que estuvo sola toda la noche.

Al día siguiente la joven fue temprano a la empresa como siempre, vestida con un lindo vestido rosa y con su cabello suelto. Unos segundos después, se subió al mismo ascensor Sesshomaru, lo cual sorprendió a la chica.

Estuvieron unos minutos callados los 2 solos en el ascensor.

-Hmm…- Suspira ella.

-Dijiste algo- Pregunta.

-Creo que empezamos con el pie equivocado, y no me gusta conocer así a las nuevas personas- Dice la joven, viéndolo a los ojos- Me llamo Rin mucho gusto- Dijo extendiendo su mano hacia él y sosteniendo una linda y agradable sonrisa en su rostro.

-Soy Sesshomaru- Le responde, apretando suavemente la mano de la chica. Hasta que el ascensor llegó al piso de Rin estuvieron hablando sobre distintos temas de trabajo. Esta vez no estuvieron tan silenciosos como el 1er día que se vieron, fue bastante agradable para los 2.