Al dia siguiente akane se levantó muy animada, salió a darse un baño de agua caliente.
—esto, esto es vida —suspiro relajada— nada como un buen baño en la mañana…
Mientras akane se relajaba mas y mas en la tina, un fuerte sonido intertimpio su baño
—¡aah!, ¡mi teléfono mi teléfono! —rápidamente se levantó para contestar la llamada— ¡no puede ser! —dijo sorprendida—…es ¡¡ryoga!! ¡Aaah! Bien bien tranquilizate akane —exhaló—…hola ryoga, ¿pasa algo?
—¡¿estas lista para salir esta noche?! —dijo entusiasmado— Reunión de amigos y fogata —dijo juguetonamente—
—q-que…yo —sonrojada y apenada se quedó en silencio—
—¿estás ahí aún?, ¡te haz desmayado!
—no seas bobo, claro que iré —respondió con seguridad—
—paso por tí, ¿a las 8 te parece bien?
—por supuesto —dijo alegre—
Después de cortar la llamada akane bajó a la cocina , se preparó su desayuno favorito y leyó una revista.
—no puedo creer esto, ¿tendré una cita con ryoga?…jah pero que cosas digo, ryoga siempre me ha invitado a divertirme, es…un buen amigo —sonrió—
después de salir de la escuela akane se dirigió a casa, se puso ropa linda pero comoda, se ató el pelo con un pequeño listón y salió. Ryoga ya la esperaba afuera.
—¿lista para irnos? —dijo entre una sonrisa—
—Ryoga, ¡¿Tienes un auto?! —exclamó—
— no, éste es de mi padre, me lo prestó para esta noche —rió nervioso—
— es genial, andando entonces
—¿éstas emocionada?
— por supuesto —le miró—
—¿de ir conmigo? —se acercó—
— ¿q-qué?, no seas bobo —lo apartó— estoy emocionada por ver a nuestros viejos amigos de la preparatoria, sólo eso —respondió subiendo al auto—
—¡Haha!, ¡sólo bromeaba!, no lo tomes en serio.
—(si tan solo supiera lo nerviosa que me pone cuando se acerca, mi corazón palpita rápidamente, lucho con las ganas de besarlo, de tener sus labios) —pensaba sonrojada mirando a través del espejo retrovisor lateral del coche—
—¿estás molesta?, disculpame, no era mi intención akane, solo era una broma —contestó avergonzado—
—eh…no no, no lo estoy ryoga —lo miró— sólo, pensaba que tal vez, tú…
—yo…—llegando a su destino detiene el auto— ¿que pasa akane? —la miró detenidamente—
Sus ojos se encontraron, el ambiente serio y cálido estremecia a los dos jóvenes, sus labios de akane llamaban a los de ryoga, cada suspiro de ella penetraba en lo más profundo de su alma, se dispuso a acercarse, no obstante, unos golpes a la ventana del auto interrumpió aquél encuentro…
