Supergirl

Sintió que Supergirl la volvía a ver a ella, que esa mirada tan intensa iba dirigida a Lena Luthor, como sí por fin fuera consciente de que no estaba hablando con una "hermosa" desconocida, no estaba segura de poder aguantar esa mirada, la mirada que parecía ver más allá, sentía como sí la heroína lo supiera todo de ella, como sí estuviera viendo su alma... sintió una punzada de miedo al sentirse tan expuesta, pero no quería dejar de observar esos ojos azules, quería seguir buceando en ellos, buscando desesperadamente su reflejo, el reflejo de la mujer que Supergirl veía en ella.

-Lena- susurro con voz ronca.

La morena sintió mariposas revoloteando por todo su estomago, aprecio como se le dibujaba una suave sonrisa, y como los ojos de la rubia la miraban como sí fuera la persona más importante del planeta, logrando calentar su corazón. Vio cómo volvía a cerrar los ojos y la sonrisa se iba desvaneciendo dando paso a un rostro sereno y lleno de paz.

-Supergirl- la llamó en voz baja.

No hubo respuesta.

-Supergirl- insistió manteniendo el tono bajo.

La super no movió ni un solo músculo, vio como respiraba con calma, sumida totalmente en el sueño, la heroína había caído en los brazos de Morfeo de eso no había duda. Decidió acercarse un poco más a la chica de acero para poder estudiar sus facciones. Desde que la vio por primera vez había querido perderse en la belleza de esta, pero los nervios que sentía al tenerla cerca hacían que nunca se hubiera parado a verla con detenimiento.

Empezó elevando su mirada hasta la frente de Supergirl y fue bajando hasta detenerse en sus cejas, eran rubias, finas, y bien perfiladas, "oh" pensó al darse cuenta de un pequeño detalle que nunca había visto, justo antes del principio de su ceja izquierda tenía una marca, una especie de cicatriz muy pequeña, era como sí se hubiera golpeado en ese sitio con la esquina de una mesa... suponía que sí era una cicatriz debía habérsela hecho en krypton, acercó sus dedos a la cicatriz sin llegar a tocarla, Supergirl se movió levemente lo que hizo que apartara sus dedos de la rubia con rapidez temiendo haber perturbado el sueño de la heroína, dio un pequeño suspiro aliviada de que siguiera dormida, sus ojos volvieron a esa pequeña hendidura, de ahí fue a sus pestañas, eran largas y abundantes, daban la sensación de ser suaves, luego bajo hacia la nariz, su tabique era recto, mientras la punta era redonda y ligeramente respingona, suspiro, se encontraba extasiada ante tanta belleza, sus pómulos eran alzados y tenían un ligero tono rojizo, seguramente provocado por el alcohol, al final llegó a sus labios, esos labios carnosos y rosados.

"Oh maldición" sus ojos no podían dejar de mirar sus labios, su mente parecía no pensar con claridad y su cuerpo se movía como sí no quedara una pizca de voluntad en el, fue acercando su cara lentamente a la cara de Supergirl mientras tenia sus ojos clavados en esos hermosos labios, un poco más cerca, cerró los ojos, ahora sus narices se tocaban suavemente, se encontraba a un dedo de distancia de esos labios que la llamaban.

-Lena- dijo en un susurro la heroína.

La CEO sobresaltada por escuchar su nombre, alejó su cabeza como sí llevara un resorte en ella mientras abría los ojos al mismo tiempo, como sí una especie de hechizo se hubiera roto, el corazón casi se le salía del pecho del susto, se tranquilizo al ver que la rubia seguía dormida... y ahí estaba otra vez esa condenada sonrisa adornando su hermosa carita, justo después de haber pronunciado su nombre.

Espera un momento, ¿Supergirl estaba soñando con ella? ¿Y sí es así qué clase de sueño estaba teniendo para hacerla sonreír de esa manera? se mordió el labio mientras sonreía, ¿por que se sentía tan feliz de que Supergirl soñara con ella? debía detener el torrente de pensamientos, no podía dejarse llevar por espejismos y elucubraciones. Respiro hondo y entonces se dio cuenta de lo que había estado a punto de hacer.

-Soy horrible- se tapó la cara avergonzada.

Había estado a nada de besar a la kryptoniana, la cual no solo estaba dormida sino que también estaba borracha, casi se aprovechaba de la heroína de National City. ¿Cómo la extraterrestre había conseguido alterarla tanto? No era fácil derribar sus barreras, y sin embargo ahí estaba la rubia, consiguiendo en tan solo unas horas derrumbar cada muro que había construido con tanto esfuerzo.

Suspiro pesadamente, ella no se consideraba una persona incapaz de reprimir sus impulsos, quizás la Superheroina tenía algún poder que desconocía, a lo mejor su cuerpo desprendía algún tipo de feromona, sin duda sería algo digno de estudio... quizás sí se lo preguntaba con amabilidad le dejaría experimentar con su cuerpo, se sonrojo al darse cuenta como sonaba eso, daba gracias a que Supergirl no pudiera leer sus pensamientos ¿no podía verdad? esperaba que no.

Sintió un pinchazo en la pierna, al intentar moverla un cosquilleo recorrió todo su cuerpo, de estar tanto tiempo en la misma posición se le había dormido la pierna, mientras masajeaba su pierna para hacer que su sangre circulará mejor, decidió enderezar su espalda, la cual crujió un poco, sí estaba así con 23 años no se quería imaginarse con 70, aunque dudaba de que fuera a vivir tanto, ante ese pensamiento no pudo evitar mirar a Supergirl.

-Quizá sí que llegue- sonrió con dulzura, nunca se había imaginado a ella misma viejita, y no era porque no quisiera envejecer, eso le daba igual, sí no porque pensaba que moriría mucho antes... la matarían mucho antes -después de todo, ella me protege- otra vez ese sentimiento cálido la invadía, y entonces se dio cuenta por primera vez que deseaba desde el fondo de su corazón vivir durante mucho tiempo.

Se estiró como sí se acabara de despertar, y decidió que era hora de moverse, pero no quería dejar a la super ahí tirada, estaría mucho más cómoda en su sofá.

-Supergirl- fue a tocarle el hombro pero se detuvo no sabiendo sí estaba bien que la tocara.

Miro la capa de la heroína y no pudo evitar pensar que debía esconder unas alas debajo.

-Supergirl- repitió pero esta vez sí se atrevió a tocarla, con suavidad agarró el hombro de la más alta y enterró con delicadeza sus dedos entre la capa.

La capa tenía un tacto interesante, era suave y al mismo tiempo fuerte, era perfecta para la heroína.

-Supergirl- volvió a sacudirla pero un poco más fuerte, vio como Supergirl hacía una mueca -Despierta dormilona- dijo dejando escapar una risita.

La kryptoniana se removió mientras escuchaba la voz familiar.

-Vas acabar con dolor de espalda- dijo con sarcasmo, mientras mantenía sus dedos enredados en la capa escarlata.

-Hmmm- gruñó -Cinco minutos más- se quejó.

Lena se rió divertida por la actitud de la alíen.

-Ven conmigo al sofá- le acaricio la mejilla, no sabía de dónde había sacado el valor para tocarla pero lo había hecho.

Ante la caricia abrió los ojos, estaba un poco desorientada. Vio como la morena se levantaba y le tendía la mano.

-Está bien- dijo con voz ronca mientras agarraba la mano de Lena -Pero tienes que acostarte conmigo- se levantó y entrelazo sus dedos con los de la CEO.

Lena dirigió sus ojos a la mano entrelazada con la super "es más suave de lo que esperaba" -¿Perdona qué has dicho?- dijo mientras volvía a mirarla a la cara.

-Que te tienes que acostar conmigo- repitió mientras la abrazaba por la espalda sin soltar la mano de la morena, y enterraba su cara en el hueco entre la clavícula y el cuello de la más baja -Hueles bien- su aliento chocó directamente con la piel de la ojiverde.

-Iiih- jadeo sorpresivamente al sentir el aliento sobre su piel "Piensa en la tabla periódica Lena" se tapó la boca con su mano libre, dio un par de respiraciones para calmarse.

Lo cual parecía imposible ya que la heroína no paraba de acomodarse y pegarse a ella, un poco más cerca y se fundirían.

-Yo- trago fuertemente, mientras intentaba procesar sus pensamientos -No creo que sea adecuado- dijo nerviosa.

-Por faaaa- hizo un puchero mientras levantaba la cara del cuello de la CEO.

"Adorable" sacudió la cabeza "Niégate en rotundo, esta borracha" carraspeo antes de responder -No- hablo con un hilo de voz.

-Pero lo necesito- dijo quejumbrosamente -Y tu también lo necesitas- sentenció mientras giraba el cuerpo de Lena para que estuvieran frente a frente.

Su mirada era tan intensa y suplicante que la Luthor se lo llegó a plantear seriamente.

-¿Cómo que lo necesito?- dijo un poco ofendida.

Supergirl la atrajo hacia ella de nuevo, envolviéndola en sus brazos.

-Sí, lo necesitas- dijo mientras la levantaba y se movía hacia el sofá.

Lena sintió como sus corvas chocaban contra el sofá, como su trasero descansaba sobre un cojín y su espalda reposaba contra el respaldo, y encima de ella se encontraba Supergirl.

-Me lo agradecerás- sonrió mostrando su perfecta dentadura.

El atardecer bañaba con su luz naranja el pelo dorado y ondulado de la mujer que estaba encima de ella, su cuerpo desprendía calidez y su sonrisa era tan brillante que deslumbraría a cualquiera, el sol se estaba poniendo pero sentía que tenia delante a la encarnación viva de la estrella amarilla.