¡Hola, de nuevo, mis lectores! Aquí tenéis otro cap que espero que os guste mucho y que viene con la introducción de un personaje nuevo y muy querido que todavía no había aparecido.

¡Disfrutad leyéndolo!


.

.

FBI: Criminal Investigative Division

.

Capítulo 21: "La mejor amiga"

.

.

.

La semana había concurrido de lo más tranquila y rutinaria: un par de casos sencillos, leer la documentación relacionada con Uchiha Madara en su tiempo libre, ir al gimnasio, pasar tiempo con sus amigos y su madre y, por supuesto, evitar el posible contacto con Uchiha Sasuke. Sí, una semana normal y tranquila.

Aunque obviamente habían estado coincidiendo en el trabajo, no habían intercambiado ni una palabra, ni si quiera un saludo por la mañana, sólo miradas que expresaban demasiados sentimientos como para poder comprender en una sola vez. Para su suerte, sus compañeros de trabajo y sus amigos habían sido bastante comprensibles o lo suficientemente inteligentes como para sacar el tema, cosa que agradecía eternamente. A decir verdad, habían estado demasiado ambles con ella, sobre todo Karin, que estaba especialmente extraña y evitaba preguntarle sobre Sasuke o sobre cualquier otro chico. ¿Acaso no había sido su mayor ilusión que ambas estuvieran solteras y pudieran disfrutar de aquella libertad? Y hablando de su vida amorosa…

Ahí se encontraba, un viernes por la noche después de trabajar, teniendo su primera cita oficial con Hyuga Neji. Y es "oficial" porque el resto de veces que han quedado a tomar café no cuentan como "citas", más bien como encuentros entre dos amigos. Pero hoy, vestida con una ajustada falda marrón y una camiseta de manga larga negra y acompañada de unas botas negras por la rodilla y con tacón, Sakura disfrutaba de la agradable compañía del sexy doctor, quien estaba verdaderamente guapo con un jersey blanco de cuello alto.

- ¿Qué te ha parecido la película? – preguntó el hombre una vez habían salido de la sala de cine.

- ¿Sinceramente? – Sakura arqueó una ceja. – Ha sido aburridísima – resopló provocando una pequeña sonrisa en el rostro masculino. – La banda sonora ha sido pésima, los actores eran muy malos y, bueno, ¡no me hagas hablar de esos efectos especiales!

- ¡Y qué lo digas! – apoyó el chico caminando hacia la salida del centro comercial. - ¿Qué me dices de esa escena de la mujer y las pirañas?

- No me hagas hablar de esa escena, por favor – dijo ella sonriendo.

- No comentaremos esa escena.

- Lo he pasado muy bien, Neji-kun – aseguró Sakura sin perder la sonrisa mientras se acomodaba mejor el abrigo por el frío de la calle. – Hacía mucho que no me divertía tanto.

- Yo también, Sakura-san – Neji sonrió sin perder el contacto visual. - ¿Quieres que tomemos algo? Conozco un bar a la vuelta de la esquina que es bastante encantador y tranquilo.

- Me encantaría – Sakura asintió con la cabeza y aceptó gustosamente el brazo que el joven cirujano le ofrecía, y ambos se encaminaron hacia el establecimiento previamente mencionado. – No puede ser peor que la película.

- Nada puede ser peor que eso, créeme.

La joven agente soltó una carcajada sintiéndose en armonía con la situación, pero sobre todo, con el chico que iba a su lado. ¿Cómo podía existir alguien tan perfecto? Y mejor, ¿cómo había tenido la suerte de encontrarse con él? Era cierto eso que su padre siempre decía: tienen que pasarte cosas malas para recibir cosas buenas.

Se sentaron en aquel bar que, como bien había dicho Neji, era tranquilo y acogedor, por lo que se podía perfectamente mantener una agradable conversación a la vez que se disfrutaba de una copa de vino.

- ¿Puedo hacerte una pregunta? – inquirió el Hyuga en medio de la conversación, cuando ambas copas ya estaban casi vacías. Sakura asintió y observó pacientemente como el joven se mordía el labio inferior, incluso parecía meditar sus palabras antes de hablar. - ¿Qué relación tienes con Uchiha Sasuke?

Decir que se sorprendió ante aquella pregunta sería quedarse corto. Había tenido una semana estupenda obviando su extraña situación con su compañero y ahora, cuando estaba disfrutando de la compañía de un chico agradable, la suerte había decidido no ser partícipe de esta velada y la había abandonado a la merced del propio destino.

Se removió algo incómoda en el asiento mientras buscaba las palabras correctas en su propia cabeza. No es que no quisiera darle una respuesta sincera a Neji, ni mucho menos, pero, francamente, no se veía preparada para hablar del tema con alguien con quien tenía intenciones más allá de la amistad.

- Es algo complicado – dijo en un tono calmado y bajito. – Sinceramente, no me apetece mucho hablar de mi relación con Sasuke, es bastante complicado – sus ojos se clavaron en los perla del hombre que tenía de frente. – Hubo algo, pero actualmente no tengo nada con él más allá de una relación laboral.

- Bien, con esa respuesta me basta – aseguró él agarrando su mano en la mesa. – No me gustaría meterme si hay algo entre vosotros dos.

- Te prometo que ahora ya no hay nada – una suave sonrisa apareció en el rostro de la chica mientras sentía las caricias que Neji proporcionaba a su mano. - ¿Puedo hacerte yo una pregunta, Neji-kun? – el chico movió la cabeza de manera afirmativa sin apartar la vista en ningún momento. - ¿Qué relación tienes con Uchiha Sasuke?

No había que ser un genio para darse cuenta de que cuando Neji y Sasuke coincidían, el aura entre ellos dos cambiaba radicalmente a una atmósfera cordial pero algo cargada, como si hubiera algo de resentimiento entre las dos personas. Obviamente, como buena analista, Sakura se había percatado de aquella tensión entre los dos hombres cada vez que se encontraban, aunque no entendía muy bien a qué venía esa actitud.

- Es algo complicado – dijo el cirujano repitiendo sus palabras con una sonrisa. – Uchiha y yo nos conocemos desde hace años gracias a Naruto – Sakura recordaba que Neji y el rubio habían asistido a la misma clase en secundaria y que se conocían desde entonces. – Creo que nos conocimos en uno de los cumpleaños de Naruto cuando todos estábamos en la universidad o, ¿fue en el campus? – frunció el ceño intentando rememorar el pasado. – El caso es que en uno de esos alocados cumpleaños, tuvimos una pequeña discusión.

- ¿Discusión? – inquirió Sakura sorprendida arqueando una de sus perfectas cejas. - ¿Por qué os peleasteis?

- Una chica – contestó sencillamente sin apartar su mirada de la joven agente y ella enseguida descifró el significado subyacente de la relación entre ambos varones. Ella volvía a ser el centro de disputa, aunque ninguno quería que se repitiera lo que había ocurrido en el pasado y, por eso, estaban marcando en cierto modo los límites. – La chica, Yua, estaba con los dos a la vez y ninguno de los dos lo sabíamos hasta que Uchiha nos encontró besándonos en el cuarto de baño durante el cumpleaños. Obviamente y como universitarios hormonados, nos peleamos con nuestros puños hasta que Naruto y otro chico nos separaron – hizo una pausa para dar un sorbo a su bebida. – Estuvimos un tiempo sin hablarnos, pero al final conseguimos llegar a cierta relación cordial que seguimos manteniendo a día de hoy.

- ¿Y qué pasó con Yua?

- Bueno, ambos hablamos seriamente con ella por separado y le pedimos una explicación, pero Yua sólo supo encogerse de hombros y decir "los dos estabais muy buenos, no podía elegir" – Sakura soltó una carcajada que causó una sonrisa en el rostro del cirujano. – Después de arreglar mis diferencias con Uchiha y de darnos cuenta de que la culpa era exclusivamente de Yua, no volví a saber nada de ella.

- Pero tu relación con Sasuke ya estaba marcada, ¿no? – adivinó la analista haciendo que el chico asintiera ante sus palabras. - ¿No habéis intentado ser amigos?

- Oh, no – negó el joven sin perder su bonita sonrisa. – Creo firmemente que nuestra relación está destinada a ser estrictamente cordial para evitar problemas – sus hermosos ojos perla se posaron sobre Sakura y ella no pudo más que sentirse hipnotizada por aquella mirada. – Por eso te he preguntado sobre tu relación con él.

Sakura soltó un suspiro cuando percibió como sutilmente Neji se había inclinado hacia su dirección, invadiendo un poco su espacio personal, hasta el punto en el que podía apreciar su fragancia masculina, lo que hizo que diera un último trago de valentía. Si estaba coqueteando con ella, estaba más que funcionando.

- Ya te he dicho que Sasuke y yo sólo somos compañeros de trabajo.

- Bien – su mano se posó firme pero delicadamente sobre el rostro de la chica, causando un leve sonrojo en él, - porque si no, no podría hacer esto.

Si alguien le preguntaba cómo había llegado a esa situación, Sakura podría contestar sinceramente que no lo sabía, pero ahí estaba, con los dulces y suaves labios del cirujano sobre los suyos. Era un beso lento, suave, tentativo, como si tuviera temor a que el mínimo movimiento pudiera asustar a la joven agente, la cual estaba absorta en sus propios pensamientos.

Mientras disfrutaba de los labios de Neji, Sakura no pudo evitar comparar este beso con todos aquellos que había disfrutado con Sasuke, aunque sabía que no debía estar haciendo dicha comparación. Reconocía que le gustaba mucho Neji y, ¿a quién no? Era dulce, listo, guapo, amable y parecía tener un don especial para escuchar, pero una pequeña parte de ella, la más egoísta y calculadora, se había percatado en que su primer beso con Neji había sido dulce, como de cuento, mientras que con Sasuke, todo había sido pasión y deseo desde el minuto uno. ¿Era malo que con Neji no hubiera sido tan carnal y deseoso? No sabía muy bien cómo responder a sus propios dilemas y eso le asustaba.

- No sé si he cruzado demasiado la raya – confesó él a escasos centímetros de su boca una vez se habían separado. – Quizá necesitaba otra cita más.

- No, no – negó mientras con su mano estrujaba de manera afectiva su antebrazo. – Ha sido un gran movimiento – dibujó una pequeña sonrisa en el rostro.

- ¿Seguro?

Suponía que tanta pregunta venía porque él había sido consciente de su estado casi estático durante el beso, pero aquello le había sorprendido tanto que Sakura no había sido capaz de registrar lo que estaba sucediendo y, por tanto, no había podido disfrutar de aquel momento como le hubiera gustado. Sakura tenía el fondo se sentía muy atraída a Neji desde el momento en que lo conoció y le había gustado su beso, pero después de dos fiascos amorosos recientemente, temía que si se ilusionaba, volviera a pasar por lo mismo.

- Me gustas, Neji-kun – aseguró sin perder la pequeña sonrisa. – Pero he salido recientemente de situaciones amorosas algo complicadas y no estoy preparada para entrar en otra – se mordió el labio inferior. – No quiero hacerte daño.

- Entiendo tu punto de vista, Sakura – dijo con voz dulce y tranquila, ¿por qué tenía que ser tan amable? – Pero no me voy a ir – sus palabras marcaron a la chica severamente, aunque más lo hizo su mirada decisiva. – No te estoy pidiendo una relación formal, ni mucho menos, pero sí que me dejes conocerte y te dejes llevar hasta donde puedas – su mano acarició su rosada mejilla. – Mereces mucho la pena como para irme, Haruno Sakura.

Sin duda, estaba sorprendida, aturdida, anonadada, petrificada antes tales palabras. Ella le había dicho que no estaba preparada para nada más serio que un par de citas y algún lío tonto y, aun así, a pesar de que había comprendido perfectamente sus intenciones, él se había mantenido firme ante su postura y le estaba ofreciendo tiempo y distancia, todo marcado por el ritmo de ella. Era cruel tener a alguien como Neji a su lado aun sabiendo que, en el fondo, él podría hacerle feliz y podría darle lo que necesitaba, pero su corazón no estaba preparado y el joven doctor parecía no importarle la espera. ¿De verdad ella merecía tanto la pena?

- Neji-kun… - susurró algo emocionada por sus palabras y sus intenciones. - ¿Qué pasa si nunca estoy preparada? ¿Qué pasa si no sale bien? Yo…

- Somos dos adultos que pueden tomar sus propias decisiones, Sakura-chan – interrumpió sin perder su preciosa sonrisa. – La vida está hecha de lecciones correctas e incorrectas, lo importante es tener el valor de tomarlas, independientemente de las consecuencias – la agente seguía asombrada ante aquel hombre, ¿de verdad era real? – Hay que vivir, Sakura-chan: por aquellos que queremos y no pudieron hacerlo, por caer y levantar, aunque sobre todo, hay que vivir la vida por nosotros mismos.

Pocas veces se había quedado muda en su vida y seguramente, podría recordar todas aquellas, aunque, con certeza, ésta sería una de esas que recordarían. Sus amables ojos, sus dulces labios y sus cálidas manos no podrían superar sus memorables palabras, que se grababan a fuego lento en la mente de la joven agente.

- Eres único, Hyuga Neji.

Esas fueron sus palabras antes de lanzarse a sus labios en un beso más intenso que el anterior, dándole a entender que estaba dispuesta a vivir el momento tal y como él le había propuesto y quién sabe, quizá esta vez las cosas podrían ser distintas.

De pronto, una música algo irritante alteró a la pareja, los cuales se separaron bruscamente en busca de la fuente de origen, encontrándose, nada más ni nada menos, que con el móvil de la agente vibrando y luciendo con el nombre de Karin y un emoji de fuego en la pantalla.

- Perdona un momento – se disculpó con el ceño fruncido porque su compañera de piso rara vez llamaba a esas horas de la noche y menos cuando sabía perfectamente dónde y con quién estaba. - ¿Karin? – su voz sonó dudosa al descolgar el teléfono.

- ¡Sakura! ¡Ya era hora! – la voz de Karin sonaba exasperada y Sakura se imaginó a su amiga con los brazos en jarras bastante enfadada. - ¡Te he enviado como setenta mensajes! ¿Se puede saber qué haces?

- Karin, no seas exagerada, que sólo me has mandado seis – Sakura rodó los ojos al comprobar que efectivamente su amiga había intentado contactar con ella. – Y creo que sabes perfectamente dónde estoy.

- ¡Ah, sí! Tu cita con el Dr. Macizo. Se me olvidaba – Sakura tuvo la sensación de que su amiga no se había olvidado de aquella información, como si había llamado a propósito, pero no quería darle importancia a ello. - ¿Has acabado?

- ¿Has llamado para preguntarme eso, Karin?

- No, era porque… espera un momento, estoy hablando con ella, ¿vale? – la pelirrosa frunció el ceño al percibir otra voz detrás de su amiga, ¿con quién estaba? – Como te decía, te llamaba… ¡está bien habla tú con ella!

- ¿Karin? – inquirió algo preocupada al oír ruidos y algunas quejas por parte de la pelirroja. - ¿Hola?

- ¡Bella! ¿Dónde estás?

Aquella voz la dejó bastante descolocada al principio porque de todos los posibles escenarios que podrían ocurrir en su vida, jamás se habría imaginado que su mejor amiga de la infancia respondería por la línea de Karin; es más, un apocalipsis zombie sería mucho más probable a esta situación.

- ¿¡Tenten!? – gritó muy sorprendida y causando que Neji alzara una ceja ante su asombro. - ¿¡Qué demonios haces con Karin!? Mejor, ¿¡cómo concones a Karin!?

- Veo que sigues siendo igual de indagadora que siempre, Bella – soltó una suave risa, una de esas que le hacían recordar a los viejos tiempos y a la infancia. - ¡Estoy de visita en Konoha! Quería darte una sorpresa, pero como no sabía donde vivías, contacté con Karin por Instagram y aquí estoy, esperando a que aparezcas, SA Haruno.

- ¡No me lo puedo creer! – Sakura soltó una carcajada de felicidad. – Esto sí que no me lo esperaba, Tenie.

- De eso se trataba, Saku. Espera, la pelirroja quiere algo – Tenten hizo una pausa en la que se puso a murmurar cosas inaudibles para Sakura. – Vale, ya. Dice Karin que nos vemos en el bar de siempre en quince minutos – volvió a percibir la voz de Karin en el fondo. – También dice que puedes traer al ¿Dr. Macizo? Hm, creo que me tienes que contar algo.

- Está bien, está bien, nos vemos ahí – soltó un suspiro, aunque estaba más que encantada de tener la oportunidad de reencontrarse con su mejor amiga. – Hasta ahora, chicas.

- ¡Nos vemos, Bella!

La llamada finalizó, dejando a una Sakura entre ansiosa y asombrada, aunque sobre todo estaba contenta porque iba a poder ver a su amiga después de meses. Era cierto que habían hablado por teléfono y Tenten era consciente de que ya no estaba saliendo con Sasori al igual que sabía que había tenido una relación, si es que se puede llamar así, con Sasuke, pero no había podido informarle de su situación actual con su compañero, ni mucho menos de su relación con Neji.

- Tienes que irte, ¿no? – adivinó el chico sin perder su pequeña sonrisa.

- Lo siento mucho – se disculpó la chica cuando clavó sus ojos sobre el doctor. – Al parecer mi mejor amiga ha venido de sorpresa a la ciudad y me exige que nos veamos ahora – se mordió el labio inferior. - ¡Pero puedes unirte, Neji-kun!

- Es mejor que te deje disfrutar de la compañía de tu amiga, Sakura-chan – se levantaba del asiento a la vez que lo hacia ella y se colocó con elegancia aquel abrigo beige. – Además, mañana tengo una operación a media mañana, por lo que me convendría descansar.

- Gracias por la cita – dijo mientras salía por la puerta del establecimiento. – Lo he pasado muy bien, Neji-kun.

- Y yo, Sakura-chan – su sonrisa se volvió a dibujar en el rostro. - ¿Quieres que te lleve?

- Oh, no hace falta. El bar está a diez minutos andando.

- ¿Seguro? No es ninguna molestia, sabes – ella volvió a negar con la cabeza. – Está bien. Entonces, te veré esta semana en nuestra cita semanal a la hora de comer.

- ¿Ahora son citas, Dr. Hyuga? – Sakura arqueó una ceja de manera divertida mientras sentía sus fuertes brazos rodear su cintura.

- Oh, claro que lo son – sus labios se posaron firme pero dulcemente sobre los de ella durante unos segundos o ¿quizá fueron minutos? – Nos vemos esta semana, Agente Especial Haruno.

- Estoy deseándolo – susurró la chica dándole un casto beso antes de girarse y partir en dirección hacia Jutsu.

Tal y como había calculado, no tardó más de diez minutos en llegar al adorado bar de su compañera de piso, aunque para cuando entró en el local, sus amigas ya se encontraban en la mesa de siempre tomándose una copa. Sakura se sorprendió mucho cuando se dio cuenta de que no sólo estaban Karin y Tenten, si no que habían arrastrado con ellas a Hinata, Temari, Ino y Naruto, los cuales estaban charlando animadamente.

- ¡Bella!

Sakura se tambaleo hacia atrás cuando un bulto castaño se abalanzó sobre ella en un fuerte abrazo, haciendo que la joven agente soltara una risa de felicidad mientras correspondía al abrazo de su efusiva mejor amiga.

- Tenie, no me dejas casi respirar.

- ¡Oh, lo siento! – Tenten se separó de ella con una de sus muchas radiantes sonrisas, lo cual sirvió para que la otra chica pudiera observarla completamente. Seguía teniendo aquel tonificado cuerpo, gracias a que era una jugadora de vóleibol profesional, tal y como se podía apreciar con aquel vaquero ajustado y un crop top blanco de manga francesa, y su mirada marrón se mantenía igual de dulce que siempre. - ¡Mírate! ¡Estás preciosa, Saku!

- Tú también Tenten – aseguró ella, aunque no era muy difícil teniendo en cuenta que su mejor amiga era muy guapa. – ¿Qué se supone que haces aquí? Pensé que estarías jugando.

- Larga historia – movió su mano como para restarle importancia. - Ven, vamos a sentarnos y te explico todo.

Una vez saludó al resto de sus amigos, los cuales parecían estar encantados con la presencia de su alocada mejor amiga, Sakura descubrió que Tente se había lastimado en un partido anterior la muñeca y, por tanto, iba a estar de baja un par de semanas, por lo que había aprovechado para venir a visitar a su familia en Konoha y poder descansar un poco, ya que la última vez que había venido a Konoha había sido un par de días en verano y ni si quiera había podido ver a Sakura.

- ¿Y qué tal en Kirigakure?

- Fantástico – aseguró Tenten con una sonrisa. – Kiri es una ciudad muy moderna, playera y siempre hace muy buen tiempo – explicó al resto de la mesa. - ¡Deberíais venir alguna vez! Son sólo dos horas en avión y las playas merecen mucho la pena.

- Es una lástima que te hayas hecho daño en la muñeca – comentó Naruto. – Oí que el equipo de vóleibol de Kiri está imparable y seguramente ganéis la copa.

- No sabía que eras un fanático de ese deporte, Naruto – dijo Temari tan asombrada como el resto de presentes.

- Sé alguna cosa, como que aquí la amiga Tenten – señaló con el dedo a la chica – es una de las mejores jugadoras de este siglo.

- Creo que eres demasiado modesto, Naruto – la jugadora soltó una carcajada. – Soy buena, pero en Konoha tenéis jugadores mucho mejores y es por eso por lo que me gustaría venir aquí el año que viene.

La joven agente miró sorprendida a su mejor amiga. Desde que Tenten se había marchado a jugar a Kiri con veintiún años, no había mencionado su necesidad de volver a Konoha; es más, siempre había pensado que la castaña iba a quedarse allí para siempre.

- ¿Vas a volver a Konoha? – preguntó Sakura con una pequeña sonrisa.

- He recibido una oferta del equipo de aquí para la siguiente temporada. Aún no he aceptado, aunque sí que me encantaría vivir aquí de nuevo – confesó con una pequeña sonrisa. – Kiri es fantástico, de verdad, pero echo de menos muchas cosas, Bella.

- Me parece una buena decisión, Tenie – rodeó con su brazo los hombros de su amiga y la atrajo hacia su cuerpo en un corto pero afectivo abrazo.

- Una pregunta que no tiene nada que ver con esto, pero… – interrumpió el único hombre del grupo con el ceño algo fruncido, como si se le estuviera escapando algo - ¿Por qué llamas a Sakura, Bella?

Rápidamente, las mejillas de la joven agente se colorearon en un tono rojo mientras Tenten se movía exaltada y emocionada ante la propia cuestión.

- ¡Oh, vaya! ¿No me digas que no se lo has dicho? – su carcajada se hizo sonora cuando comprobó con una simple mirada la respuesta silenciosa de su mejor amiga. - ¡Esto sí que es bueno, Bella!

- Tenie – advirtió la chica mientras rodaba sus ojos.

- ¿A qué te refieres? – preguntó Karin con la misma expresión de confusión que su hermano.

- No me puedo creer que no les hayas dicho nada… – se inclinó en el asiento para poder observarlos uno a uno y bajó su tono unos cuantos decibelios, - Agente Especial Sakura Isabella Haruno.

Se formó un pequeño silencio en el que sólo se pudo percibir el sonoro suspiro desesperado de Sakura mientras esperaba la reacción de los presentes: Ino y Karin tenían la boca abierta, Hinata con los ojos ligeramente sorprendidos en una expresión parecida a la de Temari, Naruto parecía algo perplejo asimilando la información y Tenten, o sí, la dulce Tenten, sonreía de manera maquiavélica tras la copa que tenía.

- ¿¡Tu segundo nombre es ISABELLA!? –cuestionaron casi a la vez los hermanos Uzumaki, aunque el varón no pudo continuar indagando porque se retorcía en una fuerte carcajada al lado de su prometida.

- Sí, es Isabella – la chica se cruzó de brazos algo cansada de tener que vivir esta situación. – Mis padres me concibieron en su viaje a Italia y mi madre se obsesionó bastante con ese nombre.

- Menos mal que no te nombró así por Crepúsculo – comentó con burla Karin haciendo que su hermano se riera aún más fuerte por aquel comentario. – Aunque de ser así, entendería el porqué de tu obsesión con los hombres pálidos como vampiros.

- Gracias por el apoyo, amiga – susurró Sakura percatándose de que esa frase había provocado que Naruto se riera aún más fuerte si fuera posible, ocasionando que la joven agente se molestara aún más. - ¡Naruto! ¡Ya!

- Perdón, perdón – dijo entre carcajadas mientras se limpiaba las lágrimas de los ojos. – Ya paro, Bella.

Esta vez, Naruto no fue el único que se rio si no que incluso la dulce y buena Hinata soltó una ligera risilla que intentó disimular al dar un trago a su copa. Sakura rodeó los ojos por enésima vez y se levantó del asiento tras soltar un bufido.

- Iré a por una copa.

- ¿Me puedes traer una cerveza, Bella?

- Naruto, te la estas jugando – aseguró la chica achinando los ojos.

- ¡Oh, vamos! No seas así… Izzy – mostró una sonrisa zorruna antes de volver a soltar una carcajada que fue acompañada por las del resto del grupo.

Sakura se acercó a la barra aún oyendo las carcajadas de sus amigos, ordenó su copa y mientras esperaba pacientemente a que el camarero le sirviera, notó como su mejor amiga se situaba a su lado con una de sus tontas sonrisas.

- Te has pasado, Tenten.

- Sólo vas a estar enfadada un minuto más y lo sabes – dijo ella con total seguridad y, en el fondo, Sakura sabía que tenía razón. – Bueno, ¿dónde está ese Dr. Macizo? O mejor, ¿qué ha pasado con Sasuke? Por lo que me contabas por teléfono, parecías estar muy bien con él.

- Larga historia, Tenten – Sakura miró a su mejor amiga. – Pero te prometo poner al día más tarde.

- Hecho – la chica sonrió antes de dar un abrazo a su amiga y de sumergirse de un silencio agradable – El tal Sasuke ese, ¿te hizo daño? – Sakura asintió levemente. – Le voy a partir la cabeza.

- Ha sido culpa de los dos.

- Aún así… - Tenten soltó un suspiro. Ella siempre había protegido a Sakura como la hermana que nunca había tenido y le dolía mucho saber que había estado sufriendo por otro hombre más. De pronto, su cuerpo se tensó cuando divisó una presencia acercándose hacia la mesa. – El tal Sasuke ese, ¿es alto, moreno y de ojos negros? – por la mirada que Sakura le dirigió al separarse de ella, no había que ser un genio para saber que había acertado. – Se está uniendo a la mesa.

Rápidamente, Sakura se giró con el corazón acelerado para comprobar si las palabras de la deportista eran ciertas o no y, se sintió muy aliviada cuando identificó al hombre que acaba de llegar como no otro que Sai.

- Ese es Sai, mi compañero y el novio de Ino – dijo con una sonrisa mientras sostenía su copa. – ¡Te va a caer genial! Ven que te lo presento – agarró la muñeca de su amiga y tiró de ella. – Es un tío increíble y amable.

- Si te cae bien a ti, seguro que a mí también, Bella.

Y sin decir nada más, Tenten se dejó llevar por su mejor amiga hacia la mesa donde aquel grupo de gente tan especial esperaba pacientemente el saber más sobre ella.

.

.

.


¡Por fin aparece un poco Tenten! ¡Y tenemos algo de NejiSaku! ¿Qué os ha parecido? ¡Espero que os haya gustado mucho este capítulo y que me lo digáis en vuestros reviews! ¡Hasta pronto!

Un saludo,

SheNdy.