—Te estaré animado desde las gradas, Lana.
Saltagua y Hokulani se encontraban justo en el punto donde sus caminos se separaban. Ambos se veían con una sonrisa.
—Hasta que te quedes sin voz. ¡Tienes que gritar con fuerza!— ordenó la chica— Voy a estar representándonos a los dos, así que asegúrate de hacerlo.
El pelirrojo asintió, divertido.
—Lo intentaré.
Saltagua le dio un golpecito en el hombro y, justo cuando trató de alejarse, su mano fue sujetada. Chris la acercó a él, se paró de puntillas y besó su mejilla derecha. La joven se sonrojó inmensamente al sentir el contacto, viendo con enorme confusión a su pareja.
—¡E-Eso fue…! Solo para desearte buena suerte…— murmuró Hokulani, viéndose avergonzado.
Saltagua, con la cabeza dándole vueltas y aquel gran sonrojo en su rostro, asintió torpemente.
—Muchísi… Muchas… Ah…— lentamente se quitó el abrigo, dando media vuelta y comenzando a alejarse— Hace calor… Calor, mucho calor…
Chris la vio alejarse y se preguntó si lo que había hecho realmente estaba bien. ¿Y si ahora Lana no podía concentrarse?... Se quitó la idea de la cabeza, pues sabía que solo era algo temporal. Lana Saltagua no era el tipo de persona que se dejaba perturbar por algo como eso. Pensó en lo contradictorio que era su pensamiento con lo que acababa de ver y se preocupó.
—Tal vez me apresuré…
Finalmente Chris lo mandó todo al diablo. Mientras se iba dando saltitos por el pasillo solo podía pensar en lo suaves que eran las mejillas de Lana.
Los tres subordinados de Ryuki veían sorprendidos como éste se tomaba un litro de agua de un solo trago. Cuando el roquero terminó de beber lanzó un sonoro suspiro y sonrió.
—¡Eso cayó en el lugar correcto! ¡Energía cien por ciento recuperada, bebé!— exclamó, lanzando la botella de plástico vacía hacia un cubo de basura cercano. La botella aterrizó perfectamente, haciendo que los seguidores de Ryuki le ovacionaran con intensidad. Un pitido se escuchó, lo cual ensanchó la sonrisa de Ryuki— ¡Y hablando de energías!
—Muchas gracias por su paciencia, señor Ryuki— la enfermera Joy regresó al mostrador con una bandeja sobre la cual se veían tres Poké Balls—. Suerte en su combate, señor.
Ryuki tomó las cápsulas y las guardó en sus bolsillos, sonriéndole a la enfermera.
—¡Tú solo mira y sorpréndete! ¡Alola está por ver cómo el Dragón de Carmín hace las cosas!— dijo mientras reía y se señalaba a sí mismo. Se giró hacia la salida del Centro Pokémon— ¡Nos vamos, chicos!
La enfermera Joy vio como Ryuki y sus secuaces pasaban por la cristalina puerta corrediza. Caminaban con calma hasta que el de pelo verde dijo algo que alteró a todos.
—¡Su combate empieza en cinco minutos, Dragón!
—¡¿Cómo?! ¡Pues a correr, bastardos!— y sin mediar ninguna palabra más, los cuatro salieron disparados por el pasillo.
Joy mantuvo su cordial sonrisa y luego, tranquilamente, sacó unos audífonos de detrás del mostrador. Cada vez que había un evento de la Liga, nunca llegaban pacientes, así que era su hora de descanso. Pulsó el botón de reproducir en su teléfono y sus audífonos comenzaron a emitir un fuerte sonido que se podía escuchar incluso a dos metros de distancia.
—LET'S GOOOOOOOO!
Ascenso dracónido, escrita e interpretada por Ryuki. La canción favorita de esta tranquila enfermera Joy.
—Esto se siente rarísimo sin los gritos de Ash.
Varios asintieron ante el comentario de Dawn. Las gradas ciertamente lucían algo vacías sin la presencia de los Asutoro, Gladio, Hau, Acerola y Ash.
—No se pueden subestimar los preparativos de los entrenadores Pokémon— rio Bonnie—. Siempre aprovechan hasta el último momento para entrenar. Artistas Pokémon y coordinadores también.
Dado que la gran mayoría de los que estaban ahí reunidos era al menos una de esas tres cosas, más de un pecho se infló con puro orgullo.
—¡Si nos faltan personas, entonces solo tenemos que hacer el doble de ruido para compensar su ausencia!— Kiawe se puso de pie con entusiasmo— ¡No me quedaré atrás cuando de animar se trata!
—¡Buena idea, Kiawe!— Mallow lo apoyó, subiendo y bajando con fuerza su brazo.
—Me parece adecuado— Liam rio.
—¡Apoyemos a Lana, chicos!— Chris se levantó. Sus ojos mostraban una gran determinación que pronto se les contagió a los demás.
—Lo que más me gusta de los estadios es que puedes gritar tan fuerte como quieras y sin repercusiones— Iris comenzó a aclararse la garganta y luego le guiñó un ojo a Amber—. Cubre tus oídos, sobrinita de Ash. Sigue el ejemplo del bebito.
La niña miró a Lei, cuyos oídos estaban cubiertos con tapones, y simplemente obedeció. Justo en ese momento se escuchó una voz por los altavoces.
—¡Alola, damas y caballeros! ¡¿Están lo suficientemente despiertos para iniciar con el espectáculo del día de hoy?!— fuertes gritos se escucharon por todo el estadio. Jeekyo había recibido su respuesta— ¡Es muy bueno oírlo! ¡Con los ánimos bien encendidos y con toda la energía del mundo, damos inicio al segundo día del torneo de la Primera Liga Pokémon de Alola! ¡El combate que nos reúne hoy será uno que apunta a calentar el ambiente! ¡Será el primer combate donde un no nativo de Alola combatirá! ¡¿Quién es y a qué región representa?! ¡Descubrámoslo!
La pantalla principal se encendió, mostrando dos fotografías que aparecieron al mismo tiempo. Uno a uno los símbolos de Poké Balls tomaron sus lugares, deteniéndose cuando llegaron a tres por cada lado. En la parte izquierda apareció la fotografía de Ryuki, mientras que en la derecha la de Lana.
—¡Siendo ya la hora establecida, demos paso a las presentaciones!— toda la atención se centró en las entradas que había al campo de batalla— ¡Entrando por la esquina izquierda tenemos al combatiente extranjero! ¡La inesperada promesa que arrasó por completo en cada Battle Royale en el que participó y que estuvo a punto de eliminar a Lillie Aether!— en cierta parte de las gradas, todos voltearon a ver a la irritada rubia— ¡Desde la lejana Kanto, representando a ciudad Carmín! ¡El hombre que lleva el ruido a dónde quiera que vaya! ¡Quien hace retumbar el estadio con música y acción! ¡Aquel al que llaman «El Dragón de Carmín»! ¡ÉL ES… RYUUUUUUUUUUUUUUUUUUKIIIIIIII!
Del pasillo emergió él. Corriendo con las manos en alto, haciendo el símbolo de rock and roll, y sonriéndole a todos los espectadores. Con sus palmas comenzó a animar a la audiencia, quienes no parecieron tener problema a la hora de seguirle el juego.
—¡CALENTEMOS ESTA MONTAÑA, ALOLA!— gritó con gran energía. Las ovaciones incrementaron.
Otra cosa no, pero Ryuki era muy bueno con el público. Posiblemente era el mejor de entre los dieciséis que habían llegado a la fase de torneo. Esa misma capacidad parecía haber hecho que muchos se olvidaran de lo poco conocido que era.
—¡Y saliendo por la derecha tenemos a nuestra otra participante!— la voz de Jeekyo calmó un poco los ánimos del estadio. Todos miraron al lado faltante, sabiendo quien era la persona que llegaría— ¡Que su apariencia no engañe, pues ha atrapado bestias de cientos de kilos solo con sus brazos! ¡Ella es la impasible Capitana del tipo Agua! ¡La mujer que ha enfrentado al océano y ha vencido! ¡Conocida como «Brazo de titanio» por los pescadores extranjeros, pero… ¿¡cómo la llamamos aquí en Alola?!— Jeekyo cedió la palabra al público. Al mismo tiempo se coreó un nombre:
—¡«EL MONSTRUO DE SALTAGUA»!
—¡ELLA ES…. LAAAAAAAANAAAAAAA SAAAAALTAAAAAGUAAAAAAAAA!
El público estalló nuevamente en ovaciones ante la visión de Lana, quien salió tranquilamente del oscuro pasillo. Ella caminaba con el ceño ligeramente fruncido y una expresión decidida. En mitad de su caminata frunció más el ceño y flexionó los bíceps. El gesto de esfuerzo exagerado en su rostro hizo reír al estadio entero.
—¡LANAAAAAAAA! ¡PELEA, LANAAAAAAA!— Chris fue el primero en gritar su nombre. Lo dijo tan alto que su voz sonó rasposa y su cara se puso roja por el esfuerzo.
—¡VE, VE, VE, LANA! ¡VE, VE, VE, LANA!— Mallow fue la siguiente en apoyarla.
—¡ARRASA CON TODO, LANA!— exclamó Kiawe con fuerza.
—¡TÚ PUEDES, LANA! ¡POR MI HONOR!— gritó Lillie con fuerza.
—¡Esfuérzate!— animó Liam.
—Ve, Lana— Mina, con su expresión tranquila de siempre, simplemente levantó un pulgar.
Los participantes pronto llegaron a sus lugares correspondientes. Ambos se veían fijamente y en realidad no se podía sentir el más mínimo deseo de lucha provenir de ambos.
—Ahora voy a explicarles las reglas— la mirada de Olivia volvía a mostrar severidad. Brock, en las gradas, se derritió ante ella—. Sé que ya las han oído antes, pero no importa. Escúchenlas cuantas veces sea necesario. Este es un combate de tres contra tres. Pueden sustituir a sus Pokémon siempre que quieran, sin limitaciones. Perderá el primero cuyos tres Pokémon caigan debilitados. No se permiten ni objetos curativos ni de batalla y pueden optar por los Movimientos Z o por la Megaevolución, pero solo uno. Quiero un buen combate y un espíritu deportivo a la altura— la Kahuna miró a ambos entrenadores—. ¿Fui lo suficientemente clara?
—¡Señora, sí, señora!/Hell yeah!— asintieron al mismo tiempo.
Olivia dio una cabeceada y varios pasos hacia atrás. Su voz se intensificó.
—¡PARTICIPANTES, SAQUEN SU PRIMER POKÉMON!
Lana y Ryuki se llevaron las manos con gran rapidez a los bolsillos. Ambos sacaron cápsulas que lanzaron al aire al mismo tiempo, solo que Ryuki de forma mucho más brusca. La Poké Ball de Saltagua liberó a un Lanturn, mientras que la de Ryuki a un Drampa. Dos símbolos de Poké Ball desaparecieron y en su lugar aparecieron las imágenes del tipo Agua y del tipo Dragón.
—¡Lanturn y Drampa! ¡Aunque el tipo Dragón tiene resistencia contra los tipo Agua y Eléctrico de Lanturn, no se puede subestimar la versatilidad de los tipo Agua! ¡¿Con qué nos sorprenderán los participantes?!
Fue entonces que el mundo comenzó a hablar. La especulación, los análisis y las predicciones comenzaron a inundar las redes sociales.
Auror DragonSlayer: Ahora toca Ryuki contra Lana… pues el tipo casi elimina a Lillie del torneo, pero Lana demostró que es bastante fuerte y muy hábil, si logra aprovechar el ego del tipo en su contra, ya ganó.
MrSpagh: Lana y Ryuki son los que siguen? Espero que le pateen su estúpido trasero a Ryuki, porque maldita sea si necesita revisar su ego.
TheNewDabs: Lana vs Ryuki eh? Estoy viendo un combate muy intenso sobre la mesa y realmente no se quien podría ganar (aunque apoyo a Lana). ¡Esta Liga está dando combates interesantes a mas no poder!
Bophee: Ryuki? Ese tipo se comportó como un idiota pero parte de mi quiere que se vuelva a enfrentar a Lillie, igual espero Lana le de una buena sacudida xd
HashiramaUchiha: Hey, este tipo Ryuki se ve fuerte. Espero que Lana no se meta en problemas!
Iluterazagi: Este combate se ve que será intenso, tenemos a Ryuki y a Lana, por lo visto son dos grandes entrenadores con actitudes explosivas, está difícil saber quién ganará Ryuki ha demostrado que está al nivel al llegar a esta liga sobreviviendo la battle royale y lana es una capitana muy destacada.
Tragikly: Ryuki me cae mal, se que es fuerte y todo y que es el dragon y bla bla bla, pero y la capitana Saltagua? La gran brazo de titanio? Yo creo en ella! Vamos Lana! Usted puede!
Dado que Rotom no estaba para leerles los comentarios, Lillie se había delegado a sí misma esta tarea. Entró a cada una de las cuentas que Rotom le dijo que podrían resultarle interesantes, así como a algunas aleatorias.
—¡PARTICIPANTES!— el grito de Olivia regresó a Lillie al presente. La Kahuna levantó sus brazos y, con fuerza, los bajó— ¡EMPIECEN!
—¡Vozarrón!— gritó Ryuki apenas Olivia terminó de pronunciar la ene.
—¡Muévete y Rayo hielo!— fue la orden que Lana dio para contrarrestar la del oponente.
Lanturn comenzó a desplazarse mediante pequeños saltos que, si bien no eran realmente rápidos, le servían para moverse a la perfección por tierra. Mientras saltaba cargaba su ataque y pronto disparó.
Drampa, aquel Pokémon que parecía un ancianito, repentinamente estiró su cuello y sus ojos se mostraron. Eran tan brillantes que parecían dos focos rojos. Un poderoso grito salió de él, creando ondas de sonido que pronto frenaron el avance de Rayo hielo. Lanturn tuvo que seguir avanzando mientras disparaba para evitar que el sonido lo golpeara directamente, pues ya estaba viéndose bastante afectado por el ruido recibiéndolo solo de forma parcial.
—¡Enseñémosle que su hielito no es nada, Drampa!— Ryuki sacó la lengua mientras reía— ¡Muéstrale el verdadero hielo!
El grito de Drampa redujo su intensidad y las ondas de sonido desaparecieron, siendo sustituidas por una poderosa ventisca que avanzó rápidamente hacia Lanturn. El tipo Agua fue impactado, recibiendo directamente el frío congelante. Lana frunció el ceño al ver esto y pronto llegó a una solución.
—¡Hidrobomba!— gritó.
Lanturn disparó su ataque, el cual avanzó entre el frío gracias a la potencia y la presión, aunque pronto llegó a un punto en el cual ya no pudo hacerlo. El agua simplemente comenzó a congelarse y pasaba de tener la forma de un cilindro a una mancha irregular. A raíz de la forma del agua y la temperatura, se creó una enorme pared de hielo y el Hidrobomba paró de salir. Ryuki hizo que Drampa se detuviera al ver esto. Ambos parecían confundidos hasta que, de pronto, el hielo se rompió. Un Rayo hielo atravesó la gélida pared justo por el centro, golpeando fuertemente a Drampa.
Lanturn emergió de entre los trozos de hielo, todavía disparando su ataque. Al ver esto Ryuki se dio prisa para dar su siguiente orden.
—¡Vuelve a usar Vozarrón!
El fuerte grito de Drampa volvió a escucharse, impidiendo nuevamente el avance del Rayo hielo y haciéndolo retroceder. Lanturn tuvo que moverse a toda prisa para no ser golpeado por las ondas sonoras.
—¡Lanturn da el primer golpe!— gritó Jeekyo— ¡Un poderoso y efectivo Rayo hielo ha golpeado a Drampa! ¡¿Cómo reaccionará el participante Ryuki ante esto?!
—¡Pulso dragón!— gritó Ryuki a modo de respuesta.
Del hocico de Drampa emergió un torrente de energía morada que pronto tomó la silueta de un alado dragón. El ataque avanzó rápidamente hacia Lanturn, quien lo interceptó con una Hidrobomba. Los ataques chocaron entre sí, luchando una batalla igualada. Lana se sorprendió ligeramente al ver como el chorro de agua ganaba terreno, pero dicha sorpresa desapareció de pronto cuando el fuerte grito de Drampa se escuchó.
Las ondas de sonido arrastraban polvo a su paso y pronto golpearon a Lanturn. El tipo Agua se retorció ante el ruidoso grito, cosa que hizo a Lana fruncir el ceño. Con las manos en los oídos, Lana comenzó a pensar. Sus ojos pronto mostraron realización.
—¡Chispazo!
Los ojos de Lanturn mostraron convicción y pronto, ignorando el daño, cargó electricidad en su cuerpo. Una gran onda expansiva se creó partiendo del tipo Agua como fuente, lo que hizo que tierra se levantara en todas direcciones. Eso sirvió para confundir a Drampa por solo un segundo, pero era eso lo que Lana necesitaba.
Antes de que el tipo Dragón pudiera disparar otro Vozarrón o cualquier ataque que tuviera planeado, un Rayo hielo golpeó sus patas inferiores, comenzando a congelarlas con rapidez. Drampa se vio a sí mismo y al hielo, por lo que rápidamente se le fue ordenado el uso de Vozarrón. El poderoso grito tuvo la potencia suficiente para romper el hielo, pero lo obligó a ver al suelo por un instante.
—¡Espiral dragón hacia el frente!— gritó Ryuki.
Drampa ni se lo pensó, sino que directamente comenzó a trazar rápidos círculos con el cuello mientras usaba Pulso dragón. El resultado fue una espiral de energía morada que atrapó en su interior el Onda trueno que Lanturn había lanzado aprovechando el poco tiempo que Drampa no lo había estado viendo. Onda trueno fue rápidamente destruido, pero ni Lana ni Lanturn estaban dispuestos a dejar que eso terminara ahí.
—¡Rayo hielo!— gritó Saltagua.
El gélido haz pasó justo por en medio de la espiral aprovechando la forma del ataque. Ryuki alcanzó a reaccionar a esto.
—¡Vuelve a la normalidad!— ordenó.
Drampa dejó de trazar un círculo con la cabeza y en su lugar mantuvo el cuello fijo, haciendo que el Pulso dragón emergiera de la forma habitual. Ambos ataques chocaron justo en el último momento, anulándose entre sí y creando una explosión. El público se encendió tras semejante intercambio.
—¡LOS PARTICIPANTES SE ATACAN CON TODO! ¡Ninguno de ellos está reparando en esfuerzos a la hora de ir por el otro! ¡Una excelente contrajugada de la participante Lana y una impecable defensa del participante Ryuki!— Jeekyo parecía incluso más animado que de costumbre. Parecían gustarle los combates frenéticos.
—Ese sujeto no es una broma…— murmuró Kiawe. Mallow asintió.
—Lana normalmente no habría fallado esa combinación— aseguró Aina.
Aunque en las gradas se había generado cierta tensión, había dos personas no muy afectadas por ella. Iris y Misty, con ojos llenos de anhelo y amor, veían fijamente a Drampa y Lanturn respectivamente.
—Tan hermoso…— murmuraron. Ambas voltearon a verse y algo se creó gracias al choque de dichas miradas.
—Solo para que quede claro, este combate es entre Lana y Ryuki, no entre el tipo Agua y el tipo Dragón…— les recordó Max. Sus palabras cayeron en oídos sordos.
—¡Vamos, Lana!— Chris se levantó nuevamente— ¡No te dejes intimidar!
Fue ahí que recordaron su objetivo como público.
—¡Ruido, chicos, ruido!— les recordó Kiawe— ¡VAMOS, LANAAAA!
—¡PELEA, PELEA, PELEA!— gritó Lillie.
En el campo de batalla, Ryuki se regocijaba. Escuchaba su nombre repetirse y corearse, ignorando por un momento que el de Lana sonaba más fuerte. Miró al equipo conformado por Saltagua y Lanturn.
—Mi abuela me dijo una vez que los Saltagua eran un linaje fuerte— le contó, llamando la atención de Lana—. Me estás dando una buena impresión, Capitana. ¡No bajes el ritmo!
—Eso debería decir yo, deshonrador de princesas— Lana frunció el ceño y extendió un brazo hacia el frente— ¡Chispazo!
La energía se acumuló en Lanturn y se liberó justo cuando Drampa profirió un poderoso grito. La tierra se levantó por la onda expansiva, dejando una polvareda que permitió a Lanturn moverse con libertad por un segundo. Las ondas sonoras atravesaron la capa de tierra levantada, revelando que no había nada en su centro, aunque de otros lados… El tipo Eléctrico emergió de la polvareda por uno de los bordes, saltando y tirándose al suelo. Una vez en el piso comenzó a rodar mientras usaba un poderoso Hidrobomba que avanzaba hacia Drampa. El tipo Dragón se vio rápidamente obligado a contrarrestar con algo y su elección fue una desfavorable. Un poderoso Trueno cayó justo sobre la Hidrobomba, haciendo que el agua que había tocado saltara por todos lados y electrificando la que todavía salía. La corriente eléctrica avanzó vorazmente hacia Lanturn por medio del Hidrobomba y lo golpeó. Un aura verdosa rodeó al tipo Agua al instante, dándole un mejor semblante y más energías para atacar. Lana sonrió.
—¡LA HABILIDAD ABSORBE ELECTRICIDAD DE LANTURN HACE ACTO DE PRESENCIA! ¡La energía que el Pokémon de la participante Lana había perdido durante el intercambio ha sido completamente restablecida!— comentó Jeekyo.
Ryuki parpadeó por un momento antes de darse cuenta de que se había metido a sí mismo en problemas. Vio como el agua electrificada no solo golpeaba a su Pokémon, salpicando por todas partes, sino que la electricidad también estaba haciendo de las suyas. Escuchó al público aclamar a Lana y supo que eso no podía ser.
—¡VOZARRÓN!— gritó con fuerza. Con su mano derecha hizo un gesto parecido al que haría uno al sujetar un micrófono.
Drampa se vio adolorido, pero rápidamente apuntó hacia el Hidrobomba que llegaba y gritó. Las ondas sonoras nuevamente cumplieron con su labor, rompiendo el agua y alejándola. Lana vio esto y movió su brazo hacia el frente.
—¡Rayo hielo!— exclamó.
Lanturn disparó directamente contra el agua que había esparcida por todo el campo de batalla, congelándola casi al segundo. El hielo comenzó a generarse rápidamente, aproximándose peligrosamente a Drampa.
—¡Domo ventisca!— ordenó Ryuki de la nada. Lana frunció el ceño al oír el nombre de otro extraño movimiento.
Drampa apuntó la cabeza al aire y rugió. Una Ventisca concentrada se generó a su alrededor, adquiriendo la forma de una cúpula que mantuvo a raya el avance del hielo enemigo. El movimiento Ventisca era tan poderoso por los fuertes vientos escarchados que generaba, no solo por las temperaturas, así que era la mejor opción que Ryuki tenía para alejar a cualquier persona u objeto. La jugada le salió a la perfección. El público ovacionó la actuación de Ryuki, poniéndole una sonrisa de oreja a oreja en el rostro.
Lana frunció levemente el ceño. La defensa de Ryuki, en su mayoría, era impresionante. Su versatilidad y forma de responder eran impresionantes, tal vez no al mismo punto que Ash, pero sin duda era superior a la gran mayoría de entrenadores que conocía. Si a eso le sumabas el hecho de que tenía varios movimientos especiales previamente ensayados, entonces tenías como resultado a un oponente difícil de tocar. Pero claro que Lana Saltagua no dejaría que algo como eso la intimidara.
—¡Hidrobomba al cielo y luego Rayo hielo!— gritó, apuntando justo encima de donde estaba Drampa, todavía cubierto por el domo de viento.
Lanturn disparó un poderoso pero corto chorro de agua, el cual ascendió varios metros hasta finalmente comenzar a caer. La gran masa de agua descendería sobre la gélida cúpula, dispersándose completamente, de no ser porque Lanturn disparó un Rayo hielo directamente contra ella. El resultado fue un gran trozo de hielo que todos en el estadio, incluidos Ryuki y Drampa, sabían, no podría ser detenido.
—¡PULSO DRAGÓN!— gritó Ryuki al ver la peligrosa cercanía.
El tipo Dragón abrió el hocico y apuntó la cabeza hacia el cielo. Disparó la energía dracónida, la cual golpeó el hielo, rompiéndolo con rapidez. Ryuki entonces vio algo que lo sorprendió por completo.
—¡MUÉVETE!— le gritó a su Pokémon.
Drampa no lo comprendió y realmente no tuvo tiempo para ponerse a observar lo que sucedía, por lo que simplemente se movió tan rápido como pudo. Justo detrás de él, zumbante, pasó un Onda trueno que no alcanzó a golpearlo por muy poco. Antes de siquiera poder moverse un centímetro más, un poderoso Rayo hielo dio contra su costado. Drampa se retorció con fuerza, perdiendo el equilibrio y cayendo al suelo. Un rostro lleno de dolor se vio en él, por lo que Ryuki frunció el ceño.
—¡No te desvanezcas todavía, viejo!— le dijo, apuntando su Poké Ball hacia él— ¡Regresa y descansa!
Un haz de luz rojo rodeó por completo a Drampa. El tipo Dragón volvió a su Poké Ball en un parpadeo.
—¡EL PARTICIPANTE RYUKI RETIRA A DRAMPA!— gritó Jeekyo. Las ovaciones hacia Lana se escucharon de fondo— ¡La poderosa ofensiva de la participante Lana lastimó gravemente a Drampa, quien tuvo que retirarse para no caer!
Ryuki escuchó como ovacionaban a Lana y sintió gran frustración. ¿Ellos querían un espectáculo? Él iba a darles uno.
—¡CALIENTA EL CAMPO DE BATALLA!— gritó mientras lanzaba una Poké Ball nueva al aire. De ella salió un Garchomp, el cual descendió pesadamente sobre el suelo. Rugió.
Otro de los símbolos de Poké Ball del lado de Ryuki desapareció, dando paso a la imagen del tipo Tierra. Ante el rugido y la imagen de Garchomp, el público volvió a acordarse de Ryuki.
—¡GARCHOMP ENTRA! ¡Un Pokémon increíblemente rápido y poderoso! ¡¿Cómo responderá la participante Lana ante esto?! ¡Lanturn del tipo Eléctrico está en serios problemas!
Lana sabía que eso era cierto. Rápidamente extendió la Poké Ball de Lanturn hacia el frente, haciéndolo regresar de inmediato. Sacó la siguiente cápsula sin perder un segundo, abriéndola. Un Lapras apareció en el lugar, reemplazando su imagen la del símbolo de Poké Ball que había en la pantalla.
—Lana lleva la delantera por ventaja de tipo, pero…— Clemont se acomodó los lentes.
—Si nos referimos a velocidad, la historia es muy distinta— completó Max—. No sé si Lapras será lo suficientemente veloz como para seguirle el ritmo a Garchomp.
—No se preocupen, no se preocupen— Mallow les sonrió a ambos—. Lana es una experta en darle la vuelta a situaciones como esta. Ella siempre sabe cómo salir de los problemas.
—El problema es— al oír hablar a Chris, todos voltearon a verlo. Su rostro estaba lleno de seriedad y dudas— si Lapras podrá aguantar hasta que Lana descubra cómo hacerlo.
—¡Un primer movimiento estelar!— se escuchó a Ryuki gritar— ¡Terremoto!
Garchomp rugió y golpeó el suelo con sus dos garras. La tierra tembló, creando ondas sísmicas que avanzaban contra Lapras a toda velocidad. Saltagua frunció el ceño.
—¡Psíquico!— ordenó.
Los ojos de Lapras brillaron en un tono rosado neón y, tras unos segundos, un aura del mismo color rodeó a Garchomp, elevándolo en el aire. Las ondas sísmicas se detuvieron, pero dos alcanzaron a sacudir a Lapras. El tipo Hielo se vio adolorido por el golpe, pero siguió adelante. Gritó, estrellando violentamente a Garchomp contra el suelo.
El tipo Tierra, apenas fue liberado de sus cadenas, se puso de pie. Con una velocidad impresionante se lanzó en contra de Lapras, quien solo pudo parpadear antes de tenerlo a solo diez metros de él. Lana tuvo el tiempo de respuesta justo para dar su propia orden.
—¡Hidropulso!
De la boca de Lapras emergió una gran bola de agua que, conforme avanzaba, se dividía en círculos que avanzaban como ondas. Garchomp, ya a solo dos metros de su oponente, parpadeó. Cuando abrió los ojos vio el Hidropulso a solo centímetros de él, pero su entrenador logró reaccionar a tiempo.
—¡Avalancha!— gritó Ryuki.
El tipo Dragón creó una única roca que lanzó con apuro. El pedrusco chocó contra el Hidropulso, dispersándolo con cierto éxito y avanzando hacia Lapras. El tipo Hielo atacó la roca con un desesperado Pulso que la atravesó inmediatamente. El ataque de tipo Dragón avanzó hacia Garchomp, quien logró bloquear con un Garra dragón mal ejecutado. El tipo Tierra giró rápidamente, evadiendo el ataque enemigo y avanzando nuevamente contra Lapras. Ya estando a solo unos centímetros de distancia, ambos se atacaron. El Puya nociva de Garchomp chocó con el Rayo hielo de Lapras, el cual solo había recorrido diez centímetros desde su lanzamiento. Una explosión se escuchó y vio, creando una cortina de polvo de la que Garchomp salió disparado con un salto.
—¡ESTOS DOS NO SE LO TOMAN A JUEGO! ¡La participante Lana y el participante Ryuki se atacan con todo! ¡Un intercambio impresionante a velocidades mach!— gritó Jeekyo. Todos alabaron con emoción a los dos competidores.
—Eres buena— admitió Ryuki, sonriendo—. No puedo ir directamente hacia ti.
Saltagua bufó.
—No tienes otra opción.
Ryuki rio y sonrió con emoción.
—Yo hago mis opciones, Capitana— sus colmillos se mostraron—. ¡Ave de guerra!
Garchomp saltó, emprendiendo el vuelo. Avanzó hacia Lapras, quien rápidamente disparó un Rayo hielo, pero se desvió a mitad de camino. Comenzó a volar por todo el campo de batalla y cuando la gente se veía confundida, Garchomp hizo algo que solo los confundió más. Comenzó a dar giros increíblemente veloces y, mientras lo hacía, rocas salían disparadas. Era como ver un avión de combate, de esos que había en las películas, disparar sus ametralladoras. Lana identificó los problemas en cuanto los vio.
—¡Psíquico!— exclamó.
Lapras atrapaba las rocas en pleno vuelo y las devolvía rápidamente, dando una imagen mental a varias personas en el estadio.
Las guerras llevadas a cabo exclusivamente con armas de fuego eran una invención del cine y la ficción. Eran una cosa irreal y que nunca sucedería, y por eso mismo había gente que era realmente fanática del género bélico en la ficción. Entre esas personas, el combate entre Garchomp y Lapras, recordaba a la lucha entre un avión de combate y un buque de guerra. Las ovaciones no se hicieron esperar.
Mientras Garchomp disparaba y esquivaba, Ryuki se regocijaba al oír corear su nombre. Sus ánimos, así como determinación, los cuales no habían flaqueado ni un poco, se volvieron muchísimo más intensos.
—¡Devóralo, Garchomp! ¡Kamikaze!— le ordenó a su Pokémon.
El tipo Dragón dio una rápida vuelta, evitando las rocas que Lapras le devolvía. Disparó otra ráfaga que el tipo Hielo regresó y luego vio lo que sucedía. Lapras cerraba con fuerza los ojos, viéndose realmente adolorido. Psíquico lo había llevado a su límite y era ese el momento para actuar. Todavía disparando Avalancha, Garchomp se abalanzó contra Lapras por la espalda. El tipo Agua intentó bloquear con un Pulso dragón, pero no fue lo suficientemente rápido como para destruir todas las rocas. Su caparazón y cuerpo fueron acribillados y, en menos de dos segundos, Garchomp se estrelló violentamente contra él. Ambos, tanto el tipo Dragón como el tipo Hielo, rodaron por el suelo por el poderoso impacto creado por sus cuerpos. Garchomp fue el primero en levantarse y, sin pensarlo en lo absoluto, se lanzó contra Lapras con sus garras por el frente.
—¡TE TENGO!— gritó Ryuki, extasiado.
Lapras estaba bocabajo, incapaz de moverse. Justo cuando Garchomp se lanzó contra su desprotegido vientre, el tipo Hielo levantó la cabeza. De su hocico emergió una bola de agua que golpeó a Garchomp directamente, haciéndolo retroceder. Los ojos del tipo Tierra se empañaron y, antes de que nadie se diera cuenta, se lanzó de cabeza contra el suelo, a medio metro de donde Lapras estaba.
—¡Garcho…!
—¡Rayo hielo!— gritó Lana.
Mientras que el tipo Dragón azotaba su cabeza contra el suelo en repetidas ocasiones, el jadeante Lapras disparó un rayo gélido que golpeó directamente al enemigo. Pero hubo algo que fue mejor para Lana: el congelamiento. La escarcha cubrió por completo a Garchomp, encerrándolo en un bloque de hielo e inmovilizándolo del todo. Ryuki chasqueó la lengua por ello.
—¡¿QUÉ ES ESTO?! ¡LOS PARTICIPANTES DAN Y RECIBEN! ¡ESTABAN IGUALADOS, PERO EL CONGELAMIENTO HA AÑADIDO PESO A LA BALANZA! ¡¿La participante Lana aprovechará este momento?!
Ryuki respondió por ella con un «no». Extendió su Poké Ball hacia el frente, haciendo que Garchomp regresara. Lana, al ver esto, también retiró a Lapras del campo de batalla. Con solo unos segundos de diferencia, ambos sacaron su siguiente cápsula, abriéndola casi a la par. Dragonite y Primarina aparecieron en el campo de batalla. Los últimos símbolos de Poké Balls desaparecieron.
—¡Una doble sustitución! ¡Ambos decidieron que la desventaja era un riesgo que no tomarían!— dijo Jeekyo.
—Lana es increíble— Lillie sonreía mientras sus ojos brillaban—. Es capaz de chocar ataques al tú por tú con Ryuki.
—Pero tú estuviste a punto de ganarle, Lillie. ¿No es eso más impresionante? Digo, sin quitarle mérito a lo que Lana hace, por supuesto— Bonnie la vio con confusión.
—La enorme diferencia es que yo usé a mi peso pesado para poder resistir los ataques de Ryuki, además de que tuve que ser mucho más evasiva, y eso está bien, pues es la forma en la que yo peleo— Aether miró hacia el campo de batalla con una sonrisa—. Pero realmente admiro a los entrenadores como Lana o Hapu, quienes pueden luchar al tú por tú contra los de tipo agresivo.
—¿Tipo agresivo?— Serena se vio intrigada.
—Es una clasificación que hizo Lillie— explicó Mallow mientras reía—. Para ella los entrenadores se dividen en distintos tipos que pueden llegar a compartir: agresivo, defensivo, estratégico, instintivo, aguantador y mixto.
—Por poner ejemplos— Lillie se emocionó al ser capaz de poder explicar su propio sistema de clasificación—, Kiawe sería del tipo agresivo/instintivo— Wela saludó—, Liam del tipo estratégico/defensivo— Sotobosque hizo lo mismo—, Chris del tipo estratégico— Hokulani simplemente levantó un pulgar sin despegar la mirada del campo de batalla—, Mina es del tipo aguantador— Kauai asintió con la cabeza— y Mallow del tipo aguantador/estratégico— Aina sonrió
—¿Y eso del tipo mixto? ¿Qué quiere decir?— preguntó Clemont con curiosidad.
—Que su ataque y defensa suelen estar equilibrados. Ni uno destaca más que el otro, o al menos no la mayoría del tiempo— explicó Aether con sencillez.
—¿Y de qué tipo es Lana exactamente?— interrogó Max.
Lillie miró hacia el campo de batalla nuevamente.
—Tipo mixto. La más pura tipo mixto que yo haya conocido nunca— afirmó, cosa que solo confundió más a los presentes.
Lana miraba atentamente a Dragonite. Sus ojos no estaban sobre el entrenador, sino sobre el Pokémon. Recordaba su velocidad, recordaba su fuerza y recordaba algunos de sus ataques. Era un oponente que podía hacerle mucho daño si se descuidaba, pero a su vez, Primarina también podía lastimarlo gravemente si él se lo tomaba con demasiada calma. Decidió que dejaría al enemigo dar el primer paso. Ryuki no tardó en responder a sus expectativas.
—¡Carga dragón!— gritó él.
Dragonite emprendió el vuelo y, tras tomar suficiente altitud, descendió en picada contra Primarina. La leona marina supo que no ganaría en un duelo de fuerza bruta, pero eso era porque ella no se especializaba en el cuerpo a cuerpo.
—¡Rayo hielo!— ordenó Saltagua.
El gélido haz salió disparado del hocico de Primarina, chocando rápidamente contra Dragonite. La colisión se convirtió en un forcejeo en el que ambos trataban de sobreponerse al otro, teniendo el tipo Dragón la desventaja. Ryuki vio cómo su Pokémon comenzaba a perder poder, retrocediendo más y más ante el Rayo hielo. Fue entonces que dio su orden.
—¡Fuegonado!
Dragonite sacó fuerzas para recuperar un poco de terreno, solo el suficiente como para colocar sus garras frente a su rostro y comenzar a girar. La energía dracónica abandonó su cuerpo y, en su lugar, sus puños se vieron rodeados por unas feroces llamaradas. Gracias a los rápidos giros de Dragonite, el fuego de sus puños se extendió y así, recuperó toda la posición que había perdido. Lana frunció el ceño con fuerza.
—¡Acua jet!
El Rayo hielo dejó de salir y Dragonite avanzó sin resistencia en su camino. Primarina, en un parpadeo, salió disparada hacia su oponente mientras el agua rodeaba su cuerpo. La colisión ocurrió al instante, dando como resultado un encuentro cara a cara. Los ojos de Dragonite y Primarina se encontraron. Al mismo tiempo los entrenadores gritaron.
—¡Rayo hielo!/¡Puño trueno!
El agua abandonó el cuerpo de Primarina, haciéndola caer al suelo. Justo cuando había descendido unos diez centímetros, el puño de Dragonite, ahora envuelto en electricidad, se abalanzó sobre ella. Rayo hielo fue lo suficientemente rápido como para interceptar el ataque, creando una explosión. Tanto Primarina como Dragonite salieron disparados en direcciones opuestas. El tipo Dragón recuperó la estabilidad de vuelo sin dificultad, mientras que la tipo Hada comenzó a caer hacia la tierra con mayor velocidad. Aterrizó de forma elegante y segura gracias al uso de Acua jet.
—¡Truenado!— gritó Ryuki. La sonrisa en su rostro decía que no estaba dispuesto a bajar el ritmo.
—¡Aria burbuja!— ordenó Lana.
Dragonite volvió a abalanzarse contra Primarina, solo que esta vez sus puños estaban llenos de electricidad y su cuerpo giraba a toda velocidad. La tipo Agua cantó, invocando balas de agua que salieron disparadas continuamente contra el enemigo. El dragón avanzó entre los proyectiles, destruyéndolos sin mucho problema, y ganando velocidad. Lana sonrió al ver que ya no podía detenerse.
—¡Acua jet!— gritó.
Primarina salió disparada apenas un metro a la derecha de donde se encontraba originalmente, moviéndose en el momento justo en el que Dragonite chocó contra el suelo. Fue al ver el impacto que Saltagua volvió a levantar la voz.
—¡Fuerza lunar!
Frente a las patas de Primarina se formó una esfera de energía blanquecina que salió rápidamente al encuentro de Dragonite. El tipo Dragón se levantó solo para ver como el ataque estaba a punto de golpearlo. Se apresuró a crear fuego en sus patas, tratando de bloquear el movimiento con ellas, pero lográndolo solo a medias. Fuerza lunar rompió la guardia de Dragonite, golpeando su pecho.
—¡UN FUERZA LUNAR DESTRUCTIVO!— gritó Jeekyo con fuerza— ¡La participante Lana evade a último minuto y aprovecha la oportunidad!
—Es lo mismo que hizo Lillie— notó Brock, llevándose una mano al mentón.
—También lo noté— Cilan cruzó sus piernas—. Lana debió suponer que esto era una constante en el comportamiento de Ryuki. Ataca de forma tan violenta que no se detiene a considerar qué pasaría si fallara su ataque.
—No creo que sea tan simple— opinó Lillie—. Pienso que él primero considera si el enemigo está haciéndole frente o no. Si su oponente está dispuesto a defenderse, en lugar de esquivar desde el inicio, atacará sin pensarlo dos veces.
—Y es ahí cuando se deja ir con todo— concluyó Iris—. Los Dragonite suelen ser muy buenos a la hora de dar giros de emergencia, pero tampoco son capaces de hacerlo al instante. Necesitan de un espacio suficiente para lograrlo, y, para cuando Lana esquivó, ese espacio ya no existía.
—Entonces es una jugada riesgosa— Clemont ajustó sus gafas—. Si se esquivara en el momento equivocado, Dragonite podría detenerse o Primarina podría no lograrlo a tiempo. Es casi como un Patada salto alta.
—Sí. Se necesita un cálculo muy preciso del tiempo para encontrar el momento exacto— Lillie sonrió—. Pero usar esta táctica tiene un punto increíblemente favorable.
—¿Cuál es?— preguntó Chris con enorme interés.
—Puedes abusar de ella cuantas veces quieras— respondió Aether—. El ego de Ryuki es enorme. Él considerara que, todas las veces que logres esquivarlo exitosamente, serán por pura suerte y lo repetirá una y otra vez sin descanso.
—En el último Battle Royale él de verdad parecía ser incapaz de creer que Lillie estaba venciéndolo por su propia habilidad— Mohn se vio algo indignado al decir eso—. Era como si creyera que él no podía equivocarse en nada.
—Es precisamente por eso que la mejor forma de pelear contra Ryuki es hacerlo durante su modo estrella— la rubia chasqueó los dedos y guiñó un ojo—. Sigue siendo habilidoso, pero su ego le estorba y le nubla el juicio. Y mientras peor piense de su oponente, más afectado se verá su pensamiento.
—No sé si soy yo, pero él ya dijo algunas cosas que parecían ser "halagos" para Lana— recordó Mallow—. Mientras que a Lillie…
—Sip, su opinión sobre mí es pésima. Es por eso que me fue tan fácil engañarlo durante nuestro último encuentro— Lillie se cruzó de brazos y piernas. Tenía una sonrisa de satisfacción en el rostro y unos ojos parecidos a los de un depredador—. Qué hombre tan ridículamente simple.
Los que pudieron ver la mirada de Lillie apartaron la mirada por un segundo.
—Frío— fue la única palabra que se les vino a la cabeza.
Ryuki, en el campo de batalla, se rascaba la cabeza con confusión. Era imposible que Dragonite fallara eso. Su velocidad era incomparable; nadie podía igualarlo. Su mirada mostraba lo confundido que se encontraba, permitiendo que Lana tomara las riendas de la situación.
—¡Rayo hielo!— gritó ella.
—¡Bloquea y avanza con Puño fuego!— gritó Ryuki tras un segundo de retraso.
Dragonite bufó con fuerza y procedió a mostrar sus garras. Sus puños fueron rodeados por las llamas y con ellos atacó. Recibió el Rayo hielo con sus puñetazos, avanzando mientras golpeaba. La velocidad de sus brazos era sorprendente, cosa que Iris rápidamente notó. Era como ver a un boxeador haciendo boxeo de sombra.
—¡Ahora, Primarina! ¡Aria burbuja!
El rayo helado dejó de salir y las balas acuosas aparecieron por el canto de la sirena. Los disparos volvieron a dirigirse hacia Dragonite, quien apenas alcanzó a emprender el vuelo antes de ser perseguido intensamente por los proyectiles. Ryuki entonces apuntó la palma derecha hacia Primarina y la cerró, como si la estuviera aplastando en su mente.
—¡Mándala a volar! ¡Vendaval!— ordenó.
Dragonite dejó de huir y se dio la vuelta. Las balas lo golpearon repetidamente pero ignoró el dolor. Batió sus alas con fuerza y, en segundos, un gran tornado comenzó a formarse.
—¡Rayo hielo!— gritó Lana, aprovechando el margen de tiempo que le estaba dando su enemigo.
El ataque salió disparado justo cuando las balas dejaron de aparecer. El Rayo hielo fue directo contra Dragonite, pero, antes de llegar, se encontró con un peso realmente pesado. Vendaval estaba listo. El tornado avanzaba a toda velocidad por el campo de batalla, dirigiéndose hacia Primarina. No importaba como se viera, era obvio que uno no simplemente peleaba contra ese movimiento: había que retirarse, y Lana hizo eso.
—¡Acua jet!— gritó.
Primarina se rodeó en un manto de agua y se elevó a los cielos. Evadió el Vendaval por un costado, creyendo que había logrado evadir el peligro, pero se encontró con algo que la hizo retroceder de inmediato. A solo unos pocos metros de distancia estaba Dragonite, persiguiéndola con sus puños cubiertos en electricidad.
—¡Ahora estamos en mi terreno, Capitana!— rio Ryuki con confianza. Se dirigió a su Pokémon, señalando a Primarina— ¡Aplástala!
Dragonite aceleró rápidamente, alcanzando el paso de su oponente en muy poco tiempo. Primarina frunció el ceño, pues era quedarse en el aire o bajar a la tierra, donde no podría huir de Vendaval. Lana también se vio en la misma encrucijada.
—¡Aguanta, Primarina!— le gritó a su Pokémon. La sirena obedeció.
Dragonite era más rápido que su oponente, de eso no había duda, pero era la presión con la que salía el agua que rodeaba a Primarina la que le permitía mantenerse lo suficientemente alejada del tipo Dragón. Aunque eso no duraría para siempre y eso era claro. Con cada segundo que pasaba, Dragonite se acercaba a su presa.
Lana vio como ocurría la persecución a altas velocidades y centró su cabeza en un plan. Debía encontrar la manera de volver la situación a su favor y debía de hacerlo inmediatamente. Confiaba en que Primarina lograra aguantar los ataques de Dragonite, pero no quería recibir más daño del necesario. Fue así que sus ojos se movieron en todas direcciones. Veía a Dragonite, veía a Primarina, veía al ruidoso entrenador que reía con satisfacción y veía el Vendaval. Era claro que el principal problema en ese momento era Vendaval. Necesitaba ocuparse del ataque lo antes posible. Pensó luego en las cartas de cada uno. Pensó en una posible sustitución que no la beneficiaría en nada; pensó también en lo que Lillie había hecho para deshacerse del Vendaval. Esa última estrategia no serviría con Primarina, pues ella no tenía ataques que pudieran perforar el suelo de la misma forma que Mudsdale. Pensó finalmente en el arsenal de su Pokémon y entonces le llegó la iluminación. Si algo había aprendido de los combates en equipo con Mallow, del tiempo pasado con Ash y de la batalla actual, era que el límite de los movimientos Pokémon era indefinible. Justo cuando el plan perfecto se trazó en su mente, Primarina fue alcanzada. El poderoso Puño trueno de Dragonite golpeó a la tipo Agua justo en el abdomen, mandándola a volar directo contra el Vendaval.
—¡LA ALCANZÓ! ¡El Dragonite del participante Ryuki logró llegar a…!— Jeekyo se interrumpió a sí mismo al ver algo sorprendente.
El tornado creado por Vendaval comenzó a disparar agua por todas partes y, en cuestión de segundos, se convirtió en un torbellino acuático que se movía por el campo de batalla. Antes de que Ryuki pudiera siquiera pensar en algo coherente para explicar lo que sucedía, sintió un aire tan frío que lo hizo temblar. Miró atentamente el tornado, viendo como escarcha y nieve salía de él. ¿Cómo era posible que algo así sucediera? Fue cuando se fijó en Dragonite que reparó en el gran problema en el que estaba.
Por el agua salpicada, los fuertes vientos y el repentino frío, las alas del tipo Dragón comenzaron a llenarse de escarcha que entorpecía su vuelo. El Pokémon intentó retirar el hielo con Puño fuego, pero el frío lo hizo sentirse realmente aletargado. Fue perdiendo altitud lentamente hasta que, de pronto, un Rayo hielo salió de entre el Vendaval, golpeando con fuerza a Dragonite. Se defendió lo mejor que pudo al poner sus llameantes patas frente a él, lo que logró reducir gran parte del daño. Fue en ese momento que Vendaval se deshizo, permitiendo que se viera a Primarina por apenas unos segundos, pues la sirena salió disparada contra su oponente con Acua jet.
Dragonite tuvo la suerte de tener las garras frente a él, pues solo tuvo que cambiar el fuego por electricidad y dar un puñetazo, obligando a Primarina a cambiar de trayectoria. La tipo Hada aterrizó, viéndose golpeada y con el aliento pesado.
—¡LA PRIMARINA DE LA PARTICIPANTE LANA REVIERTE LA SITUACIÓN!—gritó Jeekyo— ¡Gracias a un uso magnífico de ataques tipo Agua y Hielo, Primarina logró crear un entorno hostil para Dragonite del tipo Dragón y Volador! ¡La pesadilla de todo amante de los pantalones cortos!
El público gritó con fuerza el nombre de Lana, haciendo que Ryuki mirara con confusión a todas direcciones. No podía creer lo que estaba oyendo. Lo que estaba oyendo era…
—¿Lo sabías?— Lana le habló a Ryuki con una sonrisa, haciendo que alejara su atención de las gradas por un momento— Las profundidades el océano son realmente frías.
Ryuki chasqueó la lengua y frunció el ceño.
—¡Solo tenemos que presionar con más fuerza!— aseguró, señalando a Dragonite— ¡Vendaval!
Lana sonrió de forma casi imperceptible al escuchar eso.
—¿De verdad va a hacerlo de nuevo?— Misty parecía estupefacta— ¿Cómo alguien puede ser tan necio?
—Lana ya sabe cómo contrarrestarlo— Mallow sonreía.
Todos vieron atentamente la forma en la que Dragonite batía sus alas. Primarina vio atentamente cómo se creaba el tornado y, justo cuando éste empezó a formarse, el tipo Dragón hizo algo inesperado. El fuego de sus patas superiores era arrastrado por los fuertes vientos, los cuales se iban convirtiendo en el gigantesco tornado. Antes de que la gente se diera cuenta, la temperatura del estadio había aumentado considerablemente.
—¡Mucho mejor!— dijo Ryuki. Dejó salir un pequeño suspiro.
Lana vio como el tornado de fuego comenzaba a moverse. Era algo inesperado, sí, pero tampoco le resultaría difícil pelear contra ello. Después de todo, el agua vencía al fuego. Justo antes de poder ordenar el uso de Aria burbuja, Ryuki la sorprendió con otra jugada inesperada.
—¡¿Dragonite sale del campo de batalla?!— Jeekyo mostraba en su voz la misma sorpresa que los demás en sus rostros.
El haz de luz rojo absorbió al tipo Volador y Ryuki no tardó en lanzar su siguiente Poké Ball. Quien quiera que fuera el nuevo Pokémon, nadie podía verlo, pues había caído justo en el interior del tornado de fuego. Lana tardó un segundo en procesarlo y, cuando se dio cuenta, actuó con prisa.
—¡Aria burbuja!— ordenó inmediatamente.
Primarina cantó y las balas de agua salieron disparadas hacia el tornado. Algo las rompió antes de que siquiera pudieran golpear a su objetivo. De entre las llamas salió Garchomp, quien rugió con fuerza mientras atacaba con Garra dragón a velocidad de vértigo. La imagen del tipo Dragón rugiendo, rodeado de fuego y con una mirada depredadora en el rostro, emocionó a los grandes y aterrorizó a los pequeños. Más de un llanto se escuchó en el estadio, incluido el de Lei. Amber veía con emoción al gran Pokémon que rugía casi tan fuerte como el de su tío.
—¡Vamos! ¡Avalancha, Garchomp!— gritó Ryuki con alegría.
—¡Fuerza lunar!— ordenó Lana.
La gran esfera de energía salió al encuentro de los rocosos proyectiles, rompiendo varios de ellos mientras avanzaba. Finalmente Fuera lunar fue incapaz de seguir por mucho más tiempo, destruyéndose al igual que las últimas rocas lanzadas por Garchomp. El tipo Tierra salió al encuentro de su enemiga sin titubear. Los ojos de Lana se afilaron.
—¡Puya nociva!— gritó Ryuki.
Garchomp dio un salto que cubrió toda la distancia que quedaba entre él y Primarina, comenzando a caer con sus garras por el frente. Justo antes de poder impactar a Primarina, Saltagua gritó.
—¡Acua jet!
La leona marina evadió el movimiento a último minuto, comenzando a elevarse en el aire gracias al agua a presión que la rodeaba. Antes de poder alejarse demasiado, algo la sujetó por la cola. Alertada por esto se giró, viendo como Garchomp la había atrapado por los pelos. La sonrisa que el tipo Tierra le dirigió le heló la sangre. Con brusquedad y fiereza, Garchomp azotó a Primarina contra el suelo, barriéndola por el mismo y luego lanzándola al aire.
—¡Realmente querías volar, ¿eh?!— rio Ryuki, doblando los dedos de ambas manos— ¡Puya nociva!
Lana, quien al principio se veía aturdida por lo que acababa de pasar, recuperó su gesto duro y reaccionó.
—¡Muévete con Acua jet y luego usa Rayo hielo!— ordenó.
Primarina se rodeó nuevamente en un manto de agua y se alejó tan rápido como pudo. Se detuvo por un momento, mirando hacia atrás para atacar a Garchomp con su Rayo hielo, y lo vio justo sobre ella. Las garras del tipo Dragón, las cuales brillaban en un brillante púrpura, se clavaron en el abdomen de la sirena. Garchomp dejó caer todo su peso contra su enemiga, acelerando considerablemente la caída. La espalda de Primarina golpeó pesadamente el suelo y levantó una polvareda de la que Garchomp salió a toda prisa, perseguido por un Rayo hielo. Cuando el polvo se disipó, el rostro de Primarina se vio. La tipo Hada mostraba un semblante lleno de dolor.
—¡GARCHOMP ASESTA UN GOLPE FATAL!— gritó Jeekyo— ¡El daño de ese Puya nociva es incomparable! ¡¿Podrá seguir Primarina?!
Lana sabía que sí, pero también era consciente del gran daño que había recibido su Pokémon. Su mente se quedó en blanco cuando vio como Garchomp era retirado del campo de batalla. Drampa volvió al combate.
—¡¿El participante Ryuki retira a Garchomp?! ¡¿Qué está pensando hacer?!— se preguntó Jeekyo con incredulidad— ¡¿Podrá Drampa estar a la altura?! ¡El daño de su batalla contra Lanturn fue arrollador!
Ryuki soltó una carcajada.
—Solo necesitamos un empujoncito— aseguró.
Lana no supo el porqué de esa sustitución, pero no iba a quejarse en lo absoluto. Se preparó para continuar.
—¡Trueno!— gritó Ryuki.
Drampa volvió a gritar, invocando nubarrones de los cuales emergió una gigantesca descarga eléctrica que iba directamente hacia Primarina.
—¡Acua jet!— ordenó Lana apenas vio formarse a las nubes.
Primarina se alejó volando segundos antes de que el trueno cayera sobre su anterior posición. Drampa la siguió con la cabeza, liberando un potente grito en el proceso. La tipo Agua era, en definitiva, demasiado rápida como para que Drampa pudiera alcanzarla.
Ryuki la siguió con la mirada. Él también se volvió consciente de que no podría alcanzar a su presa con la velocidad de siempre. Fue por ello que llegó a una conclusión muy atípica de él.
—¡Espérala, Drampa!— le ordenó con confianza.
El tipo Normal se quedó parado en su lugar y dejó de gritar, simplemente siguiendo con la mirada la trayectoria de Primarina. Lana se sintió desconcertada por esto. Hizo una anotación mental: Ryuki podía esperar si necesitaba hacerlo.
—Pero la espera no sirve de nada si no nos ve venir— pensó Saltagua, sonriendo— ¡Sube y usa Fuerza lunar!
Ryuki vio como Primarina subía varios metros antes de detenerse. Una gran esfera luminosa apareció frente a la tipo Hada, la cual comenzó a brillar de forma cegadora. Una sonrisa maniaca apareció en el rostro de Ryuki, solo que nadie pudo verlo gracias al poderoso destello.
—¡¿Qué…?!— Jeekyo soltó un quejido— ¡¿Una luz cegadora aparece en el campo de batalla?! ¡La participante Lana hace algo que recuerda a las estrategias de la ex participante Mina!
La luz había sido tan brillante que muy pocos habían podido mantener la visión. Ni siquiera las cámaras habían logrado captar una imagen clara. Lana, por supuesto, estaba entre los afectados a pesar de haber cerrado los ojos. Sonreía con confianza, pero un fuerte golpe en el suelo la alertó. ¿Qué había sido eso? ¿El Rayo hielo que se suponía, Primarina debía de lanzar? Apretó los párpados con fuerza en un intento de recuperar la poca vista que le faltaba y, cuando lo hizo, abrió los ojos. Recibió un enorme shock cuando se encontró a Primarina tendida en el suelo, levantándose con pesadez y un enorme cansancio.
—Ey, ey, ey, Capitana— escuchó reír a Ryuki, quien veía hacia un punto incierto del estadio; justo por encima de su hombro derecho—. No deberías perder de vista el cielo cuando tu enemigo puede atacar desde ahí.
Los ojos de Saltagua se abrieron de par en par y luego, su ceño se frunció con fuerza por un momento. Determinación se vio en sus ojos.
—Anotado— respondió, extendiendo la mano derecha con su Poké Ball hacia el frente y haciendo regresar a Primarina.
—¡¿Primarina se retira?! ¡¿Qué hizo el participante Ryuki durante ese momento que no pudimos ver?!— aunque decía eso, Jeekyo apenas estaba recuperando la vista por completo.
Saltagua vio sus siguientes dos Poké Balls con indecisión. Ella sabía que el ego de Ryuki lo hacía, con frecuencia, un idiota, pero estaba segura de que no caería en la misma obviedad dos veces.
—¡Vamos!— gritó Ryuki de repente, llamando su atención— ¡No hagamos esperar más a la audiencia, Capitana!— se dirigió hacia el estadio, pasando su mirada por todas las gradas— ¡Quieren ver acción, ¿no es así?!
Se escucharon gritos y afirmaciones. Los nombres volvieron a corearse y, al mismo tiempo, una palabra sobresalía de entre las demás: «Pelea». Lana decidió que iría con la opción que le quitaba a Ryuki una de las armas de su arsenal.
—¡Es hora, Lanturn!— exclamó, arrojando la cápsula al aire.
El tipo Eléctrico apareció, mirando rápidamente a Drampa.
—¡Lanturn contra Drampa! ¡¿El combate que quedó inconcluso recibirá un cierre?!
Esa era la intención de ambos entrenadores.
—¡Démosle su favorito!— rio Ryuki— ¡Vozarrón!
—¡Chispazo a máxima potencia!— ordenó Lana.
Ambos Pokémon gritaron a la vez. Las visibles ondas sonoras avanzaron hacia el domo de electricidad que se extendía segundo a segundo. Aunque Chispazo pudo detener el ataque visible, no pudo frenar el invisible. El poderoso grito siguió afectando a Lanturn, quien rápidamente dejó ver un gesto de molestia. Lana vio que estaba en una situación desfavorable, por lo que se apresuró a pensar. Miró rápidamente en todas direcciones, miró a Drampa, miró a Lanturn y por último consideró su propio arsenal de movimientos. Se le ocurrió una idea; algo que había usado previamente de una forma menos discreta.
—¡Muévete y usa Hidrobomba al cielo!— exclamó.
Lanturn dejó de producir electricidad, saltando rápidamente en otra dirección para evadir las ondas sonoras. Disparó un poderoso chorro de agua nada más aterrizó, preparándose para recibir el Vozarrón que ahora avanzaba hacia su nueva ubicación.
—¡Repite Chispazo!
La gran cúpula de electricidad se formó de nuevo, avanzando y colisionando con Vozarrón nuevamente. Drampa insistió en su grito hasta que, de pronto, agua cayó sobre su cuerpo. El agua por sí misma no habría sido un problema; el problema fue la electricidad que acompañaba esa agua. El hocico de Drampa se cerró por pura inercia y su cuerpo tembló.
—¡AHORA! ¡Rayo hielo!— gritó Saltagua.
—¡Domo ventisca!— exclamó Ryuki.
El gélido rayo se disparó al mismo tiempo que los helados vientos se arremolinaban alrededor de Drampa. Ambos estuvieron por impactar cuando, de pronto, los músculos del tipo Dragón temblaron un poco, lo suficiente para hacerlo perder la concentración. Ventisca desapareció, permitiéndole el paso a Rayo hielo. El movimiento golpeó a Drampa, quien retrocedió desesperadamente al sentir el frío recorrer cada centímetro de su ser. Intentó gritar, intentó invocar el hielo y el rayo, trató de usar la energía dracónida, pero nada de eso funcionó. Hacía demasiado frío.
Lanturn tomó un descanso, tratando de recuperar el aliento. En esos pequeños segundos que dejó de intervalo, Drampa cayó. El tipo Normal tenía los ojos cerrados y su cuerpo temblaba inconscientemente. Olivia vio atentamente al debilitado Pokémon y procedió a dar su veredicto.
—¡DRAMPA NO PUEDE CONTINUAR!— anunció, levantando una mano en dirección al mencionado.
—¡CAEEE! ¡El daño recibido en anteriores combates debilitó enormemente a Drampa! ¡Esto se ha convertido en un combate de tres contra dos!— Jeekyo anunció con emoción mientras la imagen de Drampa se volvía oscura— ¡¿Podrá el participante Ryuki equilibrar la balanza?!
—¡ESO ES, LANAAAAAAAAA!— gritó Chris a todo pulmón, levantándose de su asiento con inmensa alegría.
—¡Uno abajo, faltan dos!— Mallow sonreía ampliamente.
—¡Esa es Lana! ¡Siempre podemos contar con que haga el trabajo!— Kiawe se mostraba confiado de las habilidades de su amiga.
—Siento como mi honor es restaurado— rio Lillie con cierta satisfacción.
—¡Una victoria para el tipo Agua!— celebró Misty. Iris refunfuñó un poco, pero también dejó ver una sonrisa.
—Es la primera vez que este chico Ryuki pierde un Pokémon, ¿no es así?— preguntó Tracey, recibiendo un asentimiento por parte de Cilan.
—Me pregunto cómo se tomará la derrota un comensal cómo él— dijo con genuina curiosidad.
Lillie estaba intrigada, sí, pero tenía todavía más curiosidad por saber cómo actuaría ante las ovaciones que inminentemente llegarían para Lana.
«Por supuesto que esto era para nuestra capitana! Es la liga de alola, así que tienen que representar a alola!»
«Me encanta que Lana no da su brazo a torcer en ningún momento. Varias veces las cosas se han visto complicadas para ella, pero siempre encuentra una forma de salir de los aprietos»
«Pienso que es genial que use todo lo que tiene a su favor. Espera a que el enemigo ataque y luego PUM le devuelve el ataque con más fuerza!»
«Lanturn está fresquísimo. Apenas y le han hecho daño, pues se recuperó con su habilidad. Era la mejor elección para derribar al debilitado Drampa»
«Ryuki sabe lo que hace, pero el monstruo de saltagua no dara su brazo a torcer tan fácilmente. Arriba alola carajo!»
«Lanturn está como nuevo, Lapras está lastimado y Primarina se ve MUY dañada (ese Puya nociva, y lo que sea que haya hecho Drampa, de verdad le dejaron una mala cara). Por otro lado, Dragonite está bastante lastimado y Garchomp está casi intacto. Es difícil predecir lo que sucederá, pero si todo marcha así… ¿Lana ganará? ¡Arriba Alola!«
«Ninguno de los dos anda con tonterías. Ambos van directos a su objetivo y JODER como respeto eso! Hace falta un combate frenético de vez en cuando!»
«Me gusta mucho toda la vibra tan animada que tiene Ryuki! Las cosas ruidosas son justo mi estilo. Pero creo que me gusta todavía más su creatividad. Todos esos movimientos loquísimos son una maravilla para los ojos! Eso que hizo Garchomp de volar mientras giraba y usaba avalancha? Amigo, QUIERO ver más de eso!«
Lana y Lanturn, en el campo de batalla, intercambiaron miradas. Saltagua le levantó un pulgar a su Pokémon mientras le sonreía. Lanturn le correspondió el gesto. Entrenadora y Pokémon miraron hacia el frente, esperando ver la respuesta de Ryuki. Vieron como el entrenador veía incrédulo a su Pokémon, para luego mirar a la audiencia que ovacionaba a Lana. ¿Era hora? ¿Entraría en su modo desánimo? La respuesta fue una que sorprendió.
—¡MIENTRAS EL REY SIGA DE PIE, EL PARTIDO NO ACABA!— gritó Ryuki con una gran sonrisa mientras hacía volver a Drampa a su Poké Ball. Comenzó a girar, dando vueltas de trescientos sesenta grados, de forma que podía ver a todos— ¡Y MIENTRAS EL PARTIDO NO ACABE, LO QUE TODOS QUEREMOS ES ACCIÓN, ¿NO ES ASÍ?!— el público repentinamente dejó de corear el nombre de Lana y, al unísono, gritaron un poderoso: «Sí»— ¡ENTONCES QUE SE ESCUCHEN ESAS PALMAS, PORQUE ESTO TODAVÍA NO TERMINA!— la siguiente Poké Ball de Ryuki fue mostrada, desatando una ola de nuevas ovaciones— ¡A ROMPER EL ESCENARIO, DRAGONITE!
El tipo Dragón ni siquiera aterrizó, sino que directamente emprendió el vuelo. Mientras tanto, en tierra, Lana veía con enorme sorpresa la forma en la que Ryuki le había dado la vuelta a la situación. Era como si, de un momento a otro, la gente hubiera olvidado la derrota de Drampa ante la promesa de algo mejor. Saltagua, por supuesto, no era la única sorprendida.
—Su manejo de las masas es sorprendente— murmuró Serena—. Es una persona completamente acostumbrada al escenario.
—Sí— asintió May—. La forma en la que mueve al público de la manera en la que él quiere… Es tan natural para él como respirar.
—Hacerlo entrar en su estado desánimo no será tan fácil, ¿eh?— Lillie chasqueó la lengua— Creí que haría una rabieta por haber perdido a un Pokémon, pero sinceramente superó mis expectativas.
—¡Dragonite contra Lanturn!— escucharon gritar a Jeekyo— ¡¿Cómo resultará este combate?!
—¡A nuestro favor, por supuesto!— exclamó Ryuki con una carcajada— ¡Venganza para Drampa, Dragonite! ¡Carga dragón!
El Pokémon se elevó un poco más antes de dejarse caer en picada. Mientras descendía, su cuerpo se iba rodeando de una energía celeste que crecía más y más a medida que ganaba velocidad.
—¡Rayo hielo!— ordenó Lana. Ella sabía el resultado del choque entre Rayo hielo y Carga dragón, pues, aunque no dudaba que Primarina era más fuerte que Lanturn, ella estaba segura de que su Pokémon no perdería.
No hubo colisión, pues Dragonite viró hacia su izquierda apenas vio disparar el Rayo hielo.
—¡No me gusta realizar el mismo acto dos veces!— aseguró Ryuki— ¡Vamos a marearlos un poco, Dragonite!
El tipo Dragón comenzó a moverse por el campo de batalla, aumentando su velocidad segundo a segundo. Saltagua seguía con la mirada la trayectoria de Dragonite, pero poco a poco iba perdiéndole el paso. Los ojos de Lana eran los de una mujer curtida en mil batallas; experta en seguir a sus presas con la mirada y capaz de seguirle el rastro a un Sharpedo en mar abierto. Si se tenía ese contexto, la velocidad de Dragonite solo se volvía más sorprendente.
—Lanturn no puede seguirle el paso— admitió Lana de inmediato. Ella nunca pondría en duda el aguante o la fuerza de sus Pokémon, pero negar la evidente realidad era algo que solo un necio haría. Lana supo que necesitaba debilitar a Dragonite de cualquier forma posible o, mejor aún, reducir esa molesta velocidad suya. Por el rabillo del ojo alcanzó a ver al enemigo y supo que estaba descendiendo todavía más— ¡Rayo hielo!– gritó de pronto, viendo en dirección a su derecha.
Lanturn se giró rápidamente y atacó. Dragonite, debido a su velocidad, no pudo frenar antes de chocar contra el movimiento. El choque se dio y, la lucha de poder inició. Sin embargo, lo que ninguno de ellos esperaba, era que Dragonite avanzara con una facilidad casi ridícula. Incluso el mismo Ryuki se vio sorprendido, soltando una carcajada en el proceso. Antes de que Lanturn pudiera reaccionar, o de que Lana siquiera fuera capaz de abrir la boca, Dragonite lo alcanzó. El poderoso Carga dragón creó una gran polvareda de la que Lanturn salió volando.
—¡Persíguelo!— ordenó Ryuki con una sonrisa— ¡Veamos si Fuegonado seca un poco a ese pescadito!
Dragonite apartó el polvo de su cara con un zarpazo. Se arrojó en contra de Lanturn, quien todavía surcaba los cielos, con las garras cubiertas de fuego. El tipo Dragón comenzó a girar como loco, solamente permitiendo que se viera una mancha amarilla y naranja. Lana se apresuró a gritar.
—¡Chispazo!
Lanturn, aún en medio de su vuelo, frunció el ceño con fuerza. La electricidad se concentró en el interior de su cuerpo y, antes de que algo más pasara, la liberó a toda potencia. Dragonite llegó en ese justo momento, siendo empujado hacia atrás, pero logrando acercarse lo suficiente como para golpear a Lanturn. El tipo Agua salió disparado contra el suelo, golpeándolo pesadamente, mientras que Dragonite se alejó volando con una mirada de cansancio y dolor.
—¡DRAGONITE LLEVA LA VENTAJA!— gritó Jeekyo— ¡Lanturn es incapaz de seguir las velocidades de vértigo que su oponente puede alcanzar! ¡¿La participante Lana será capaz de reducir esa asombrosa movilidad?!
Lana pensó en que sí podía, y tenía la estrategia perfecta para eso.
—¡Lanturn, cuento contigo para lo que sigue!— le dijo con una sonrisa llena de confianza. Su Pokémon, que apenas se había recuperado de los poderosos golpes de Dragonite, le asintió lentamente.
—¡Vamos de nuevo con todo! ¡Carga dragón!— gritó Ryuki.
Lana se sorprendió un poco, pues creyó que tendría que esperar un poco más. Fue entonces que se dio cuenta de que lo que Ryuki había dicho, eso de "no repetir el mismo acto dos veces", era una mentira muy conveniente. Él no hacía lo mismo dos veces, pero solo si esa acción lo había hecho quedar mal. Casi quiso reír, pues Ryuki realmente era alguien obvio.
—¡Rayo hielo!— ordenó Lana.
Dragonite, nuevamente, esquivó el primer Rayo hielo de Lanturn. Comenzó a moverse por todo el campo de batalla para ganar velocidad y, de paso, para lucirse ante la audiencia. Saltagua vio la forma tan descarada en la que Dragonite pasaba volando a solo centímetros de las zonas donde había más niños.
—Qué manera de ganarse el aplauso fácil— pensó, perdiendo al oponente de vista por un momento. Se obligó a segur el ritmo.
Vio como Dragonite se movía de un lado a otro, usando Carga dragón para incrementar su velocidad y, por ende, su poder de impacto. Lana supo que el tipo Dragón iba a atacar cuando descendió lo suficiente como para levantar tierra a su paso. Miró hacia su izquierda a toda velocidad.
—¡Rayo hielo!— ordenó.
Lanturn volvió a disparar y Dragonite cargó hacia el ataque nuevamente, sin importarle en más mínimo la colisión. Eso era justo lo que Lana esperaba. Vio como Dragonite pasaba a través del Rayo hielo sin dificultad y, solo cuando estuvo lo suficientemente cerca, habló.
—¡Córtale las alas!— gritó, haciendo un gesto con el índice y dedo medio de la mano derecha.
Lanturn supo lo que su entrenadora quiso decir y canceló Rayo hielo, permitiendo que Dragonite avanzara sin obstáculos. A cambio, el tipo Agua le regaló un Onda trueno que impactó directamente. Los músculos de Dragonite se tensaron con fuerza y sus alas dejaron de moverse; el impulso fue la única cosa que permitió que el cuerpo del tipo Dragón embistiera a Lapras. Ambos rodaron por el suelo de la misma forma que Lapras y Garchomp lo habían hecho, solo que, esta vez, Lana retiró a Lanturn antes de que Dragonite pudiera levantarse.
—¡Es hora, Lapras!— gritó, lanzando la Poké Ball.
El tipo Hielo apareció, mirando rápidamente hacia el Pokémon enemigo, el cual se levantaba con pesadez. Unos rayos amarillos emergieron de su cuerpo, ralentizando el proceso.
—¡ESTÁ PARALIZADO! ¡DRAGONITE HA SIDO PARALIZADO DEBIDO A UNA JUGADA EXTREMADAMENTE ARRIESGADA DE LA PARTICIPANTE LANA!— Jeekyo se oía extasiado. El público en general compartió las mismas emociones con él— ¡La velocidad de Dragonite sufre un duro golpe!
Lana miró a Ryuki, esperando encontrarse un gesto de desesperación en su rostro, pero solo encontró una sonrisa.
—¡Dragonite ha sido paralizado, pero eso no quiere decir que dejará de luchar!— aseguró con firmeza y determinación— ¡Dragonite siempre lo da todo en batalla y nunca se rinde! ¡DRAGONITE ES UN HÉROE QUE DERROTA AL MAL!— Ryuki señaló a Lana. La sonrisa de su rostro se volvió más grande— Y ahora Dragonite va a vencer al malvado monstruo de Saltagua.
Lana se sintió confundida. ¿A qué venía todo ese cuento? Dio con la respuesta cuando escuchó un fuerte grito.
—¡VAMOS, DRAGONITE!— Lana, al instante, supo que esa era la voz de un niño. Su sorpresa solo incrementó cuando escuchó más y más de esas voces.
—¡PELEE, SEÑOR DRAGONITE!
—¡NO SE RINDA, SEÑOR DRAGÓN!
—¡DERROTE AL MONSTRUO!
—¡LOS HÉROES NO PUEDEN PERDER!
Escuchó voces adultas unirse a los coros. Intuyó que eran los padres de los niños, quienes se unían a sus hijos para apoyar al "héroe" en apuros. Saltagua, incrédula, miró a Ryuki. En ese momento supo por qué había volado de la forma en la que lo había hecho. Dragonite era lo suficientemente lindo como para que las niñas pequeñas lo adoraran, y era lo suficientemente genial como para atraer la admiración de los niños pequeños. Se había asegurado a sí mismo una fuente de coros y ovaciones.
—¿Pero con qué motivo?— se preguntó Lana— Él ni siquiera debe de ser consciente de que el público es su debilidad— una posibilidad pasó por su cabeza, pero se sintió muy tentada a descartarla. Fue solo al ver la enorme sonrisa de Ryuki que la confirmó.
—Nadie puede tener un ego tan sumamente enorme…— murmuró Misty, boquiabierta.
—Su cabeza tiene sus prioridades muy mal ordenadas. En serio, muy mal ordenadas— Dawn parecía confundida.
Escucharon como Liam reía, por lo que voltearon a verlo.
—Interesante. Nunca había visto a un entrenador que peleara pensando, principalmente, en cómo obtener la simpatía de su público— aseguró, llevándose una mano al mentón—. Creí que no había mayor showman en el mundo que el Campeón Leon, pero vaya que me equivoqué.
—¿Qué tanto te debe de gustar la atención ajena como para hacer algo así?— Kiawe lucía más sorprendido que otra cosa.
—Codicia… Es algo que todavía no he pintado— murmuró Mina.
De regreso en el campo de batalla, Lana vio como Dragonite se ponía de pie y levantaba los puños. Lo tenía a su merced, por lo que ahora era cuestión de empujar.
—¡Rayo hielo!—gritó.
Lapras disparó, pero Dragonite salió disparado hacia el frente con un Carga dragón improvisado. Atravesó el Rayo hielo, avanzando unos cuantos centímetros, y deteniéndose por la parálisis. Puso sus patas cubiertas de fuego frente a él, cubriendo el gélido ataque mientras seguía avanzando. Sus alas comenzaron a moverse tan rápidamente como pudieron.
—¡Psíquico!— ordenó Lana.
Los ojos de Lapras brillaron en un color rosa, mismo que luego rodeó a Dragonite. El tipo Dragón fue levantado del suelo y, antes de que Lapras pudiera lanzarlo lejos, una corriente de aire caliente llenó el lugar. Lana entonces se fijó en la forma en la que se movía el fuego en las garras de Dragonite.
—¡Lánzalo!— gritó ella.
Lapras obedeció, empujando a Dragonite varios metros hacia atrás. Mientras caía, las fuertes corrientes de viento creadas por sus alas crearon un tornado que lo consumió a él también. Un gran torbellino de fuego apareció en el lugar, avanzando rápidamente hacia Lapras. Lana frunció el ceño.
—¡Hidropulso una y otra vez! ¡Apaga el fuego!— le ordenó a su Pokémon.
El tipo Hielo comenzó a disparar sin descanso aquellas esferas de agua, las cuales rápidamente fueron reduciendo la temperatura del aire y el tamaño del tornado. Fue mientras lanzaba otra bola de agua que algo salió del Vendaval; alguien a quien Lana apenas había empezado a echar en falta. Dragonite apareció de entre las llamas, con las alas extendidas y planeando directamente hacia Lapras. El tipo Dragón apuntó su puño cubierto de electricidad hacia el enemigo, quien apenas y pudo reaccionar por la sorpresa. La parálisis afectó a Dragonite, quien, si bien logró golpear a Lapras justo en el rostro, lo hizo de forma ineficiente debido a la mala postura de su cuerpo.
Ambos Pokémon quedaron justo delante del otro. Dragonite había caído de rodillas y trató de moverse tan rápido como pudo, pero la parálisis se lo impidió. Lapras, por otro lado, resentió enormemente el poderoso Puño trueno, por lo que tardó en encarar a Dragonite. Para cuando ambos Pokémon se recuperaron, un intercambio comenzó.
Los puñetazos de Dragonite, aún y con la parálisis, seguían siendo increíblemente veloces. Aunque Lapras podía verlos a tiempo, no lograba reaccionar de la mejor manera. Un Puño fuego fue lanzado contra el hocico de Larpas, quien respondió con un Rayo hielo disparado a las prisas.
Los puñetazos volaban y Lapras respondía. Dragonite parecía predecir el movimiento exacto que su oponente iba a usar, pues cuando el tipo Hielo atacaba con Rayo hielo, él respondía con Puño fuego; cuando Lapras iba con Hidropulso, Dragonite lo contrarrestaba con un Puño trueno.
—¡LOS ATAQUES NO PARAN DE LLEGAR!— gritó Jeekyo— ¡Lapras y Dragonite se enfrascan en un impresionante duelo a corta distancia, pero ninguno parece ser capaz de acertar un ataque! ¡¿Quién girará las tornas a su favor?!
—¡Dragonite ataca con la ferocidad y poder de un verdadero campeón! ¡Los golpes son rápidos como el rayo y destructivos como el fuego! ¡Nadie puede detener a Dragonite; ni siquiera la parálisis!— Ryuki subió un brazo al aire— ¡Lo único que volverá más fuerte a Dragonite serán los ánimos del público!
Y eso pareció tener un efecto inmediato en los espectadores. Aunque los locales seguían apoyando a Lana, más y más extranjeros coreaban el nombre de Ryuki. Los que rompían la balanza eran los niños, quienes, sin importar de donde fueran, animaban al lindo Dragonite.
—¡Dragonai, Dragonai, Dragonai!— gritaba Amber de forma repetida. Sus ojos mostraban gran ilusión y su sonrisa era una de alegría.
Todos vieron con algo de diversión los llorosos ojos de Lillie.
—Todos menos tú...— murmuró con la voz quebrada.
Lana veía fijamente el intercambio. Lo único que podría decidir las cosas a su favor en ese momento era, o bien que Dragonite eligiera el movimiento incorrecto, o utilizar Pulso dragón. El problema con Pulso dragón era que, al no ser un Pokémon de ese tipo, Lapras necesitaba de un poco más de tiempo para utilizarlo (y, en general, Pulso dragón era más tardado de lanzar).
Saltagua se dio cuenta de que su Pokémon estaba comenzando a perder el aliento, pues no estaba acostumbrado a un combate a esas velocidades. Lapras era un combatiente a larga distancia, por lo que sus duelos normalmente le daban unos cuantos segundos de respiro entre ataque y ataque, pero Ryuki era impasible. Mientras la gente más gritaba su nombre, más grande se volvía la sonrisa en su rostro y, sorprendentemente, mejor era el desempeño de Dragonite. Lana supo que debía de esperar por el momento adecuado: por aquello que Lanturn les había dado. Lapras aguantaría hasta que ese momento llegara y lo hizo.
Rayos amarillos salieron del cuerpo de Dragonite, quien ni siquiera parpadeó, y sus músculos se contrajeron por un momento. Lapras y Lana abrieron los ojos de par en par.
—¡PULSO DRAGÓN!— gritó Lana.
El hocico del tipo Hielo se abrió y una energía morada comenzó a concentrarse en éste. Dragonite no dejaría que eso pasara y, sin dudarlo, se rodeó a sí mismo de una energía azulada que no podría liberar antes de que su enemigo atacara. ¿O sí podía?
Escuchó al público llamar su nombre; escuchó a todos esos niños llenos de emoción y lo único que quiso en ese momento fue corresponder a sus sentimientos. Quería que los niños fueran felices; que la gente disfrutara de su actuación. Quería que todos sonrieran porque lo había logrado. Fueron estos pensamientos los que le dieron la voluntad suficiente para sobreponerse a la parálisis antes de lo debido.
Pulso dragón y Carga dragón se encontraron mutuamente, pero, a esa distancia, el ganador era claro. Dragonite chocó bruscamente contra Lapras, quien retrocedió violentamente. El tipo Agua trató de centrar su cuello, de ver a Dragonite, y justo cuando lo hizo un Puño trueno golpeó su mejilla izquierda. Ahora que su cabeza miraba nuevamente hacia otro lado, tuvo que obligarse a volver a enfocarse en Dragonite a pesar del dolor, pero, repentinamente, su cuerpo dejó de responderle cómo debía.
—¡LAPRAS ESTÁ PARALIZADO!— el grito de Jeekyo fue la confirmación que muy pocos necesitaban.
Esa fue la oportunidad perfecta para Dragonite, quien no la dejaría ir. Sus puños, envueltos en electricidad, comenzaron a dispararse como balas.
—¡RARARARARARARARARARARA!— gritaba Ryuki, dando puñetazos al aire— ¡Dragonite es imparable! ¡Nada detendrá a este gran héroe de lograr su cometido de ver a los niños felices! ¡VAMOS, DRAGONITE!
—¡VAMOS, DRAGONITE!— se escuchó gritar a cientos de niños de todas las edades, así como a sus padres.
Lana frunció fuertemente el ceño al ver como Lapras era masacrado por esa increíble ráfaga de Puño trueno, los cuales no dejaban de golpear su rostro una y otra vez. ¿Podía usar Psíquico? No, pues para eso Lapras necesitaba de una concentración mucho mayor que con los otros tres movimientos que tenía en su arsenal. Pensó y pensó, apretando los dientes con un poco más de fuerza de lo normal.
—Vamos, Lana— Mallow se veía realmente preocupada—. No es momento de pensar tanto…
—¡SOLO ATACA, LANA!— gritó Chris a todo pulmón— ¡DEJA DE PENSAR!
Todos vieron con intriga a los Capitanes y a Lillie.
—¿Qué está pasando?— preguntó Yellow, confundida. ¿Por qué Lana no hacía nada? Eso era lo único que podía pensar al ver el escenario. Tuvo que controlar a su hija para que no se cayera de su regazo por la emoción.
—Lana es implacable— Liam fue quien respondió. Todos se centraron automáticamente en él, pues había demostrado ser una fuente infinita de conocimiento en lo que a los participantes se refería. Sotobosque se veía impotente, cosa que no concordaba con sus palabras—. En cada combate; en cada situación, uno puede tener la certeza de que Lana Saltagua siempre se sobrepondrá a cualquier situación adversa. No importa cuánto la presionen; no importa que tanto la golpeen, ella siempre encontrará la forma de que todo salga a su favor de alguna forma u otra.
—Pero, ¿eso no es bueno?— Mohn lucía confundido.
—El problema es que confía en exceso en sus Pokémon— respondió Sotobosque, confundiendo aún más a los que no conocían bien a Saltagua—. No se equivoquen, la confianza en los Pokémon es la clave para una victoria, pero lo que hace Lana es sobreconfiar. Ella está segura de que, sin importar qué, sus Pokémon resistirán lo suficiente hasta que ella encuentre una manera de sacarlos de la mala situación en la que se encuentran.
Vieron como Lapras era castigado mientras Lana veía en silencio con el ceño fruncido. Era obvio que el tipo Agua no aguantaría mucho más de lo que estaba recibiendo, pero eso a Saltagua no parecía preocuparle. Justo cuando todos estaban pensando en lo delicado de la situación, ella abrió la boca.
—¡MUÉRDELO!— ordenó con fuerza.
El puño derecho de Dragonite se movió hacia la mejilla izquierda de Lapras, quien, en un movimiento repentino, lo atrapó con sus mandíbulas. El tipo Dragón se vio sorprendido por esto y, sin pensarlo dos veces, comenzó a atacar repetidamente con el otro puño que todavía tenía libre. Por mucho que atacó, Lapras no lo soltó.
El encuentro parecía decidido, pero todo cambió cuando, de pronto, un pequeño, casi imperceptible, sonido se escuchó. Las cámaras se enfocaron en el atrapado puño de Dragonite, por el cual bajaban largos chorros de agua.
—No pue…— nadie lo vio, pero Jeekyo se levantó de su silla en ese momento— Lapras está… ¡¿LAPRAS ESTÁ USANDO HIDROPULSO?! ¡¿Incluso aunque tiene un Puño trueno entre sus mandíbulas, él está usando Hidropulso?!
Nadie parecía entenderlo. ¿Por qué motivo dejaría agua electrificada en su propio hocico? El plan de Lana carecía de sentido para casi todo el mundo. Fue por ello que la gran mayoría se sorprendió cuando vieron cómo, de la nada, el brazo derecho de Dragonite comenzaba a congelarse a una velocidad impactante. La primera reacción del tipo Dragón fue tratar de huir del frío y del dolor, pero Lapras lo impidió con toda su fuerza. Con el ceño en extremo fruncido y un agarre feroz, le negó a Dragonite el calor.
Pero si no podía ir al calor, entonces Dragonite traería el calor a él. Dejó de usar Puño trueno y cambió a Puño fuego. Creyó que eso sería suficiente, pero se equivocó. En el momento en el que las llamas aparecieron, comenzando a descongelar su gélida extremidad, una repetida ráfaga de Hidropulsos apagaron las llamas. No importaba que tanto lo intentara, el interior de un tipo Agua era el último lugar donde un fuego se encendería. Pronto, el brazo derecho del dragón dejó de forcejear, quedándose quieto como un simple bloque de hielo.
El tipo Dragón había dejado de sentir su brazo. No podía mantenerse centrado debido al aterrador frío que recorría cada centímetro de su ser. No había lugar donde refugiarse, ni al que escapar. No había calor alguno. Sus ojos pronto comenzaron a percibir el entorno de forma errónea y se sintió tan débil como cuando era un Dratini recién salido del huevo. El sueño lo invadió y pensó que una siesta no le haría daño. Cerró los ojos, listo para dejarse caer, cuando de pronto…
—¡PERO DRAGONITE NO SE RINDE!— gritó Ryuki, haciéndolo abrir los ojos de par en par— ¡DRAGONITE SE ENFRENTA A TODOS CON UNA GRAN SONRISA! ¡PORQUE DRAGONITE ES UN HÉROE!
El ceño del tipo Dragón se frunció con fuerza y, de su hocico, salió un fuerte rugido que hizo gritar de emoción al estadio. Mientras su cuerpo iba congelándose progresivamente, su puño que estaba en libertad atacaba ferozmente el rostro de Lapras.
—¡SIN IMPORTAR QUIÉN SEA SU OPONENTE, DRAGONITE NUNCA SERÁ EL PRIMERO EN CAER!— Ryuki elevó un puño al cielo— ¡GARANTÍA DEL GRAN RYUKI!
Lana quiso con todas sus ganas quitarle esa sonrisa de la cara.
Vio como el cuerpo de Dragonite se llenaba de escarcha. La mitad derecha de su cuerpo estaba cubierta de hielo casi en su totalidad. La escarcha ya casi llegaba hacia su ojo, pero antes de que eso pasara, tanto él como Lapras se detuvieron solo por un momento. La parálisis había hecho de las suyas.
Tal vez fue por ese pequeño parón; tal vez el no sentir el dolor constante los hizo relajarse hasta un punto de no retorno. Realmente no importaba qué lo hubiera provocado, el punto es que Lapras abrió el hocico y con ello, dejó libre la pata derecha de Dragonite. Al ver esto, el tipo Dragón reaccionó de inmediato. Sus dos puños se rodearon por grandes llamas (descongelando el derecho en el proceso) que dirigió, al mismo tiempo, contra los costados del rostro de Lapras, atrapándolo en un brutal sándwich que nubló la vista del tipo Hielo.
Dragonite apartó sus patas, las cuales perdieron el fuego. Vio entre jadeos a Lapras, quien tenía la mirada perdida. Fue tras unos segundos que el cuello del tipo Agua perdió toda fuerza, cayendo pesadamente contra el suelo. Dragonite, al ver eso, rugió con toda la fuerza que sus pulmones pudieron proveerle. Pese a los gritos de júbilo de los niños, Olivia no tardó en dar su veredicto.
—¡LAPRAS NO PUEDE CONTINUAR!— exclamó, señalándolo con una mano. Justo cuando iba a bajarla, el rugido de Dragonite dejó de oírse. La Kahuna vio como el dragón caía de espaldas al suelo, noqueado. Rápidamente lo apuntó con su otra mano— ¡DRAGONITE NO PUEDE CONTINUAR!
—¡DRAGONITE CAE INMEDIATAMENTE DESPUÉS DE LAPRAS!— gritó Jeekyo con emoción— ¡Se negó a caer antes que su oponente! ¡Él debía ver con sus propios ojos la derrota de su enemigo o no podría descansar en paz! ¡UN DUELO DE VOLUNTADES IMPRESIONANTE! ¡Pero…, ¿qué hará Ryuki ahora que el marcador se encuentra en un dos a uno en su contra?!
Mientras que las imágenes de ambos Pokémon se volvían oscuras, gritos de alegría de escucharon, pero también se oyeron cientos de sonidos de tristeza y decepción, incluso uno que otro llanto. Lana, mientras hacía regresar a su Pokémon, casi suspiró. Dragonite había sido un oponente más fuerte de lo esperado. Quiso ver cómo se tomaría Ryuki la situación en la que estaban y, definitivamente, no obtuvo lo que quería ver.
—¡NO LLOREN, NIÑOS!— más que una orden, era un consuelo. Ryuki mantenía esa imperturbable sonrisa mientras hacía volver a su debilitado compañero— ¡Aunque el gran héroe ha caído, cumplió con su misión y derrotó al feroz monstruo! ¡Su poder y voluntad le abrieron las puertas de la victoria a su compañero! ¡¿Creen que Dragonite querría ver como sus amigos lloran?!
—¡NO!— se escuchó casi de inmediato.
—¡ENTONCES SONRÍAN!— y mientras decía eso, su sonrisa creció— ¡UN APLAUSO PARA EL GRAN DRAGONITE!
Y las ovaciones empezaron de nuevo.
«AMIGOOOOOOOO, QUÉ CARAJOS? Eso fue un combate de pesos pesados sin cuartel. Ninguno de los dos cedía en ningún momento. Este combate fue FUEGO»
«Si yo tuviera el mismo apoyo que Dragonite, también tendría esa fuerza de voluntad. Total respeto a ese Pokémon, bro»
«A pesar de que la mitad de su cuerpo estaba congelado, él nunca se rindió. El verdadero poder de la amistad!»
«Me parece más impresionante lo de Lapras. Literalmente aguantar agua electrificada en la boca? Eso tiene que ser otro nivel de tortura! Lo soportó como todo un campeón y, al final, se lo llevó con él»
«Me encanta la Liga Alola. Todos los entrenadores están dando todo de sí para ganar. Ninguno de ellos anda con pequeñeces!»
«QUIERO QUE GANE LANA!»
«A pesar de la gran actuación de Dragonite, los números están a favor de Lana. Primarina y Lanturn vs Garchomp? Pan comido!»
«Yo no subestimaría a un Garchomp. NUNCA»
«Ganará el monstruo de saltagua o el dragón de carmín?»
«Duelo de bestias!»
—Ya, ya— le decía Yellow a Amber, quien todavía sollozaba—. El señor Dragonite se esforzó mucho. Él quiere verte sonreír, ¿no lo dijo el señor de rojo?— Ketchum vio la mirada dolida de Lillie y le sonrió también a ella. Con sus labios le dijo— Lo siento.
Aether suspiró con fuerza y llamó a Amber. La pequeña volteó a verla, pidiéndole que la cargara, cosa que la rubia hizo. Una vez en sus brazos, la pequeña Ketchum rompió a llorar nuevamente. Lillie simplemente pudo consolarla.
—Ya, ya, cielo…— le murmuraba, acariciándole el cabello.
—Ryuki está contra las cuerdas— dijo Mallow en un suspiro.
—Lana solo debe de dar un empujón más— asintió Kiawe—. Perder a Lapras fue un golpe duro, pero todavía tiene a Primarina.
Chris sonrió con gran confianza.
—Lana Saltagua no perderá esto.
Y hablando de ella…
La Capitana casi suspiraba. De no ser ella, seguramente la presión de tener a la gran mayoría del estadio apoyando a su rival la habría desconcentrado mucho, pero para ella el público era solo sonido de fondo. Lo importante estaba frente a ella. Y, en su opinión, ya era hora de terminarlo.
—¡Es hora, Lanturn!— exclamó, lanzando su Poké Ball al aire.
El llamado de Lana pareció tomar a Ryuki con la guardia baja, quien veía al público con regocijo. Se apresuró a sacar su última Poké Ball.
—¡A romper el escenario, Garchomp!
Lanturn apareció y, segundos después, Garchomp también. Ambos Pokémon se vieron a los ojos. Ninguno de los dos tenía la menor intención de ceder.
—¡Debo decir, Lana Saltagua, que eres una rival realmente a la altura!— admitió Ryuki, llevándose las manos a la cintura— ¡Tu poder, resistencia y determinación son sorprendentes!
Saltagua, por un momento, relajó su gesto.
—Gracias. Tú también eres un poderoso oponente— y lo decía en serio.
—¡Dicho esto, ¿puedo hacer una pregunta?!
—La acabas de hacer.
—¡¿Entonces puedo hacer dos preguntas?!
—Las acabas de hacer.
Ryuki parpadeó y luego sonrió.
—¡¿Puedo hacer cuatro preguntas?!
—Seguro— asintió Saltagua.
—¡¿Por qué peleas, Lana Saltagua?! ¡¿Cuál es el motivo que te ha llevado a arrinconarme a mí, el Dragón de Carmín?!— interrogó con su sonrisa de siempre.
—Esas fueron cinco preguntas, pero bueno— Lana se rascó la cabeza. Una pequeña sonrisa apareció en su rostro—. Estoy aquí principalmente porque se lo prometí a una amiga. Supongo que, ya que llegué hasta aquí, voy a llegar tan lejos como pueda.
Al oír las palabras de Lana, Ryuki se quedó en blanco. Sus ojos perdieron todo brillo y sus brazos cayeron a sus costados como dos simples bolsas de carne. Saltagua, y el estadio en general, se vio confundida por el repentino silencio de Ryuki. Los ojos del hombre se encontraron con los de Lana y en ellos no había otra cosa que no fuera ira. Lana sintió un fuerte escalofrío.
—¡RAYO HIELO!
—¡AVALANCHA!— la voz de Ryuki salió rasposa y grave, similar a un rugido.
Sin saberlo, Lana había encendido un interruptor oculto en Ryuki.
—¡AVALANCHA!— gritó con desesperación.
Garchomp atacó con grandes rocas a un Pheromosa, el cual atravesaba su ataque con rápidas patadas. Vio con miedo como aquella bestia se acercaba a él, sabiendo perfectamente bien lo que pasaría si se encontraba a la distancia suficiente.
—¡ATAQUEN TODOS!— ordenó.
Dragonite, Tortunator, Garchomp, Drampa y Kommo-o centraron sus ataques en el Ultraente, abrumándolo por todos los flancos que debía cubrir. La bestia interdimensional pronto se vio incapaz de seguir el ritmo, quedando vendida ante los diferentes ataques que llegaban de todos lados. El Vendaval de Dragonite la arrastró, haciendo que se perdiera de la vista de todos.
Retrocedió entre jadeos, llevándose una mano al ojo izquierdo, el cual tenía cerrado. Cuando miró su propia mano no se sintió particularmente sorprendido por la sangre, sino por lo cerca que había estado de morir por obra de aquel Kartana al que su equipo y él habían derrotado. Sintió como su pecho subía y bajaba con fuerza. Su respiración se volvió cada vez más difícil y sintió que colapsaría, pero entonces escuchó un llamado.
—¡OLANO!
Se giró, encontrándose con un hombre anciano, pero bien conservado que acababa de salir de un callejón. Su pelo apenas pintaba unas canas y las arrugas en su rostro no eran tan visibles gracias al moreno de su piel. Sus marrones ojos mostraban gran preocupación.
—¡Abuelo, ¿qué carajo haces aquí?!— le interrogó, corriendo hacia él.
—No recibía noticias tuyas— le respondió el hombre, yendo a su encuentro y sujetándolo de los brazos—. Estábamos absurdamente preocupados por ti, y teníamos razón… ¡Mira tu ojo, hijo!
El hombre trató de acercarse, pero Olano lo apartó de un manotazo.
—¡Eso no importa, joder! ¡Acabas de hacer algo realmente estúpido!— aseguró.
—No, hijo, te equivocas. Conozco Malíe como la palma de mi mano, sé moverme por estos callejones mejor que nadie. Ahora déjame ver tu herida, por favor…— trató de acercarse nuevamente, pero Olano se lo impidió. Se veía increíblemente alterado.
—¡Aun si puedes recorrer la ciudad a ciegas no debiste de haber venido! ¡Puede que la gran mayoría de ellos haya muerto, pero esos malditos Ultraentes siguen estando por todas partes aquí en Alola! ¡¿Qué habrías hecho si uno de esos malnacidos hubiera aparecido al doblar una esquina?! ¡No habrías podido defenderte!— tomó a su abuelo de los hombros con firmeza— ¡No debiste de haber venido hasta aquí, ni siquiera aunque supieras con seguridad que necesitaba ayuda!
—¡No digas eso, hijo! ¡Yo vendría por ti sin importar…!
—¡¿Y dejarías sola a la abuela?! ¡Piensa correctamente, abuelo! ¡Eres demasiado inteligente como para hacer esa estupidez!— el anciano bajó la mirada con tristeza. Olano no siguió regañándolo y simplemente lo sujetó de la muñeca, comenzando a tirar de él— Volvemos de inmediato al refugio. No quiero que vuelvas a salir a las calles bajo ninguna circunstancia. Tú y la abuela ya se están arriesgando lo suficiente al no estar bajo tierra.
El abuelo de Olano no dijo ninguna palabra. En su rostro se veía que el peso de sus acciones y de su insensatez lo habían golpeado fuertemente. Olano no dijo nada, sino que simplemente comenzó a jalonearlo para que se moviera. Todos sus Pokémon iban detrás de él.
Olano era rápido, pero no se movía de la forma que le gustaría pues debía de asegurarse de no presionar demasiado a su abuelo. Andaba con tanta cautela como podía, pues lo último que quería en ese momento era encontrarse con un Ultraente y poner en peligro a su abuelo. Miraba ocasionalmente al cielo, donde la madre de todas las batallas se desarrollaba. Necrozma, completamente restaurado, obligaba a Arceus a retroceder. El peor escenario posible estaba ocurriendo arriba de ellos.
La enorme preocupación de Olano se vio parcialmente aliviada al ver el refugio a lo lejos. El centro cultural de Malíe estaba solo a unos cientos de metros. Sonrió, volteando a ver a su abuelo. Abrió la boca, pero antes de poder hablar escuchó un grito.
—¡ALÉJATE! ¡NO TE ACERQUES, POR FAVOR!
Tanto Olano como su abuelo miraron en dirección a donde habían oído el grito. Ahí se encontraron a una joven chica vestida con el uniforme de la Fundación Aether. Su corto pelo negro estaba ligeramente chamuscado y su pierna derecha mostraba una horrible quemadura que contrastaba con su blanca piel. Sus azules ojos gritaban de terror. Se arrastraba con una mano, mientras que con la otra sujetaba fuertemente a un inconsciente Raichu de Alola. Trataba de alejarse con desesperación de un Blacephalon, el cual se acercaba entre contoneos y jugueteos con su cabeza. Olano la vio y frunció el ceño. Tiró de su abuelo, haciéndolo avanzar.
—¡¿Qué estás haciendo, Olano?!— interrogó el hombre— ¡Tenemos que ayudarla!
—¡No, no tenemos!— aseguró él— ¡Mi prioridad es ponerte a salvo! ¡Lo siento por ella, pero tú tienes que…!
El rostro de Olano se torció ante el puñetazo de su abuelo, lo que lo hizo liberarlo de su agarre. Con confusión, Olano miró al padre de su madre.
—¿Cómo puedes decir eso?— le preguntó. El dolor era visible en su rostro— Estoy tan decepcionado de ti, Olano…
No encontró las palabras adecuadas para responder ante esa afirmación. Sintió como su corazón se encogía al ver la mirada en el rostro de su abuelo.
—Abuelo, yo…
—Debemos salvarlos a todos. Nuestro deber es proteger a quienes nos necesiten, por eso nos ofrecimos voluntarios para pelear— el dolor pasó a ser una enorme determinación—. ¿Vas a hacer las cosas a medias toda tu vida, Olano? ¡Si vas a hacer algo, hazlo con toda tu voluntad!— dicho eso, se dio media vuelta, listo para salir corriendo hacia el Blacephalon.
Antes de que el anciano pudiera dar un paso más, Olano lo apartó con brusquedad y dio un paso al frente.
—¡ATAQUEN!— le ordenó a sus Pokémon, quienes sonrieron al ver a su entrenador actuar. Olano miró a su abuelo con el ceño fruncido— ¡FUERA DE AQUÍ!
El hombre mayor sonrió y asintió en silencio. Vio hacia el centro cultural y rápidamente corrió hacia él.
—¡FOCO RESPLANDOR!— gritó, señalando al enemigo.
El poderoso ataque de Kommo-o retrasó a Blacephalon. Garchomp llegó volando contra él con un poderoso Garra dragón que lo hizo caer pesadamente al suelo. Aprovechando el tipo Tierra de Garchomp, Drampa dejó caer un Trueno contra el Ultraente. Dragonite creó otro poderoso Vendaval que lo arrastró sin dificultad y, para rematar, Tortunator atacó con un Pulso dragón que se unió al movimiento de Dragonite. Olano, al no ver más moros en la costa, corrió hacia la recluta de Aether, arrodillándose frente a ella.
—¡Ey, ey, mírame!— chasqueó los dedos frente a sus ojos, llamando su atención— Mi nombre es Olano, ¿de acuerdo? ¿Cómo te llamas?
La recluta no logró hablar, pero tras hacer un segundo esfuerzo lo consiguió.
—Sue…— dijo. Sus ojos se inundaron en lágrimas y rápidamente rompió en llanto.
—Bien, Sue, ya todo está bien, estoy aquí— Olano, preocupado y nervioso, miró al Raichu—. ¿Puedes hacerlo volver a su Poké Ball?
—Se ro…— un sollozo la interrumpió— Se rompió.
Olano vio a su Dragonite, quien de inmediato se acercó para tomar al roedor entre sus patas. Cuando trató de sujetarlo, Sue se movió con fuerza y vio con horror al tipo Dragón.
—¡NO, DÉJALO! ¡ALÉJATE!
—¡EY, EY, SUE!— Olano la sujetó fuertemente de los hombros— ¡Está bien, él va a protegerlo! ¡Somos amigos, ¿ves?!
Sue respiró, mirando a Olano y a sus cinco Pokémon, quienes le sonreían. Su gesto se vio mucho más tranquilo. Permitió que Dragonite sujetara a su Raichu.
—Bien, ahora vamos. Necesitas atención médica— le dijo, ayudándola a ponerse de pie—. Mis abuelos son médicos, así que haré que te atiendan primero, ¿de acuerdo?
Sue no respondió. Comenzó a avanzar mediante pequeños saltos.
—Ey, ¿te gusta la música?— le preguntó Olano con su mejor sonrisa.
Sue, con la mirada perdida, asintió.
—¡Bien, bien! ¿De qué tipo?
La chica tardó en responder.
—El rock.
—¡Rock, genial! ¿Sabías que yo soy guitarrista y vocalista de mi propia banda? Nos llamamos «Sleeping Draconid»— vio que Sue no respondía—. Este… ¿Cuál es tu banda favorita?
De nuevo, la respuesta tardó en llegar.
—«Iron Maiden».
—¡Iron Maiden! ¡Increíble! Adoro «The Trooper» — le dijo con una sonrisa— ¿Quieres que la cante para ti? Sería mucho más épico si tuviera mi guitarra, pero tendremos que conformarnos solo con mi voz.
Sue asintió lenta y vacilantemente. Olano sonrió y comenzó a cantar mientras avanzaba. Conforme las palabras iban saliendo de su boca, el semblante de Sue mejoraba. Escuchó cómo ella se ponía a tararear débilmente y se sintió satisfecho al ver una mejoría en su estado de ánimo. Sintió un enorme arrepentimiento al pensar que, de no ser por su abuelo, la habría dejado morir.
—¡Ya casi llegamos, ¿ves?!— señaló el centro cultural— ¡Solo un poco más, canta conmigo! ¡Desde el inicio, Sue! "You'll take my life, but I'll take yours too"!
Sue repitió en voz baja. Mientras se acercaban más y más, Olano cantaba con más intensidad.
—"The bugle sounds, the charge begins. But on this battlefield, no one wins"!
—"… no one wins"…— repitió Sue. Una pequeña sonrisa se mostró en su rostro, cosa que animó aún más a Olano.
—"The smell of acrid smoke and horse's breath"!— hizo un parón, mirando a Sue. Su mensaje pareció llegarle.
—"The smell of acrid smoke and horse's breath"— recitó, mirando de reojo a Olano.
—¡Ahora canta conmigo!— exclamó, viendo como una de las entradas ya estaba casi a su alcance. Al mismo tiempo, ambos tomaron aire en sus pulmones y, junto a los Pokémon, cantaron.
—"As I plunge on into certain dea…"!
Fue en ese momento que un rayo de luz gigantesco pasó por enfrente de ellos, a solo diez metros de donde estaban. Todo el grupo frenó de golpe, viendo terrorífico escenario con estupefacción.
Donde antes había un edificio enorme, ahora solo había una zanja quemada y humeante. Una zanja que, de haberse tomado otras decisiones, habría sido la tumba de Olano.
Tardaron en procesar lo que acababa de pasar. La primera en hacerlo fue Sue, quien manifestó sus emociones mediante un grito de puro horror que desgarró sus cuerdas vocales. Los Pokémon de Olano veían, incapaces de procesar, lo que acababa de pasar, y el entrenador, por otro lado… Con la mirada vacía murmuró:
—¿Abuelo?
Las rocas atravesaron el Rayo hielo con absurda facilidad, golpeando a Lanturn quien se defendió de forma desesperada con Chispazo. Gracias a ese movimiento logró detener algunos de los pedruscos. Tuvo que reaccionar rápidamente al ver como Garchomp se arrojaba contra él con Garra dragón.
El Rayo hielo de Lanturn fue recibido por Garchomp, quien siguió avanzando sin importarle el movimiento enemigo. Tanto Lanturn como Lana se vieron sorprendidos por esto, pero fue la misma sorpresa la que le impidió al tipo Agua el reaccionar. Garra dragón golpeó su rostro, mandándolo a volar. Mientras estaba en el aire, rocas fueron disparadas contra él.
—¡Chispazo!— ordenó Lana.
Lanturn cargó la electricidad tan pronto como pudo, creando así una esfera de electricidad que se expandió, rompiendo la gran mayoría de las rocas. Seis lograron golpearlo, haciéndolo perder la concentración. El tipo Agua cayó pesadamente contra el suelo y esa fue la única señal que Garchomp necesitó. Rugió con fuerza y clavó sus garras en el suelo, el cual comenzó a temblar. Ondas sísmicas avanzaron hacia el tipo Eléctrico. Lana se había preparado para eso desde que decidió ir con Lanturn.
—¡Hidrobomba al suelo!— exclamó.
Apuntó su hocico hacia el piso debajo de él y disparó. La presión del agua lo elevó en el aire, manteniéndolo a salvo de la poderosa sacudida que habría recibido. Cuando estaba por comenzar a caer, una vez que Terremoto dejó de usarse, vio a Garchomp volar directo hacia él. Disparó un Rayo hielo al instante y el tipo Dragón por supuesto que respondió. Comenzó a girar a toda velocidad mientras utilizaba Avalancha, tal y como había hecho contra Lapras. El gélido rayo no solo fue repelido, sino que las rocas golpearon violentamente a Lanturn. Seguido de eso, Garchomp también chocó pesadamente contra su enemigo, comenzando a arrastrarlo por el aire. Los giros de vértigo terminaron para el tipo Agua cuando su enemigo cambió su trayectoria, haciéndolo estrellarse aparatosamente contra el suelo. Una cortina de polvo se levantó y de ella emergieron las garras de Garchomp, las cuales brillaban en un color morado por sobre su cabeza.
—¡Rayo hielo!— la presión de viento creada por el movimiento de Lanturn dispersó la tierra y el polvo, dejando ver la escena.
El Rayo hielo golpeaba a Garchomp directamente en la cara, pero su gesto impasible y fiero decía que no le importaba en lo absoluto. Dejó caer su Puya nociva contra Lanturn, justo en su estómago. El tipo Agua abrió los ojos con fuerza, dejando de atacar.
—¡¿QUÉ ESTÁ PASANDO?!— Jeekyo se oía increíblemente sorprendido— ¡El participante Ryuki ha descuidado toda la defensa y se centra en una ofensiva abrumadora! ¡¿Qué sucede aquí?! ¡¿Qué fue lo que molestó tanto al participante Ryuki?!
Esa misma pregunta se hizo Lana, así como todos sus conocidos desde las gradas. ¿Qué rayos había sucedido para que Ryuki se pusiera así? La respuesta la dio él mismo.
—¡NO VOY A PERDER ANTE ALGUIEN COMO TÚ! ¡NO ME VA A GANAR ALGUIEN QUE NO ASPIRA A TODO!— gritó con gran ferocidad, mostrando sus colmillos y encorvándose— ¡UNA DETERMINACIÓN A MEDIAS NO ES SUFICIENTE PARA VENCERME, LANA SALTAGUA!— su ceño se frunció hasta no poder más— ¡ENFRÉNTAME CON TODO LO QUE TIENES O NO ME ENFRENTES!
Las palabras de Ryuki y el posterior rugido de Garchomp resonaron por todo el estadio. Se hizo un completo silencio en el lugar y toda la atención se enfocó en Lana. El ceño de la Capitana volvió a fruncirse y entonces, su mirada se ensombreció.
—¿Estás diciendo que no me estoy esforzando al máximo?— interrogó con voz rasposa— ¿Quién te crees que eres?
Todas las pantallas mostraron la mirada de Lana, la cual era lo suficientemente aterradora como para generar un escalofrío. La ferocidad en la mirada de Saltagua y de Ryuki fue transmitida mediante las grabaciones.
—¡Esos ojos!— Mallow sonrió enormemente— ¡Ahora sí, está decidido!
Los demás Capitanes y Lillie también sonrieron.
—Nadie que haya recibido esa mirada de Lana ha podido vencerla— aseguró Chris, emocionado hasta el máximo—. No importa quién sea su rival, combatirá hasta las últimas consecuencias.
Aquellos que no conocían bien a Lana vieron su mirada fijamente.
—Es aterradora…— murmuró Misty.
—Lanturn/¡GARCHOMP!— se escuchó llamar a ambos entrenadores— Rayo hielo/¡GARRA DRAGÓN!
Estando Garchomp todavía sobre Lanturn, ambos se miraron y atacaron. El Rayo hielo impactó contra las garras de Garchomp, quien comenzó a avanzar rápidamente a través del ataque. Antes de poder impactar a Lanturn, éste golpeó sus piernas con su larga cola, cosa que lo hizo perder momentáneamente el equilibrio. El tipo Eléctrico aprovechó el momento para rodar y quitarse de debajo de su oponente, atacando su rostro con Rayo hielo tan pronto como pudo. Garchomp alejó el movimiento con su Garra dragón, pero un poderoso Hidrobomba llegó para sustituir al Rayo hielo. El tipo Dragón no cedió, sino que, a pesar de todavía ser golpeado, clavó las garras en el suelo utilizando Terremoto. Las ondas sísmicas obligaron a Lanturn a dejar de atacar, impulsándose en el aire para alejarse.
El tipo Eléctrico se preparó en cuanto vio como Garchomp, todavía en tierra, disparaba un Avalancha. Antes de usar Chispazo, vio bien la trayectoria de las rocas, las cuales no iban hacia él, sino que pasaban justo por delante. No habían sido lanzadas en diagonal, sino que Garchomp las había disparado justo encima de él. Lanturn no pudo imaginarse el por qué, pero no dudó en atacar cuando vio una abertura. Mientras caía utilizaba Rayo hielo, el cual Garchomp comenzó a bloquear con Puya nociva. Finalmente llegó el momento en el que aterrizó, pero no importó mucho, pues siguió presionando con Rayo hielo, obligándolo a retroceder mientras que él avanzó. Llegó un punto en el que Garchomp se quedó plantado, negándose a retroceder lo más mínimo pese a la fuerte presión de Lanturn. Fue entonces que el Avalancha anterior cobró sentido.
Las rocas comenzaron a caer justo delante de Garchomp, interponiéndose entre él y el Rayo hielo. Aunque eran la cobertura perfecta, Garchomp no las usó con ese motivo, no; él se decidió a romperlas en pedacitos con su Garra dragón. Aunque no parecía ser una estrategia con mucho sentido, las cosas cambiaron cuando se le añadió un impulso. Los fragmentos de roca, rotos por el poderoso movimiento, salieron volando directamente contra Lanturn, golpeándolo en cada parte del cuerpo. El tipo Agua retrocedió y dejó de atacar por el dolor, lo que permitió que Garchomp se acercara con un letal Puya nociva que conectó contra el costado izquierdo de su rostro.
Lanturn salió volando hacia su derecha, rodando por el campo de batalla de forma involuntaria. Utilizó su cola para obligarse a frenar, levantando la mirada y disparando un poderoso Rayo hielo que golpeó a Garchomp en el rostro, más no lo detuvo. Otro Puya nociva fue conectado contra la espalda del tipo Agua, quien dejó de atacar. Garchomp nuevamente estaba sobre Lanturn, quien ahora se encontraba bocabajo. Se dispuso a atacar con otro Puya nociva, pero pronto se detuvo. Bajo sus patas inferiores un gran charco de agua comenzaba a congelarse. La escarcha comenzó a ascender por sus piernas, enfriándolas y haciéndolas perder sensibilidad. Garchomp aun así atacó. Dejó caer su poderoso Puya nociva contra la espalda de Lanturn nuevamente, obligándolo a dejar de utilizar Rayo hielo, y, sin dejar pasar siquiera unos segundos, disparó una Avalancha con la que no solo acribilló a su enemigo, sino que también rompió el hielo. Lanturn fue sujetado por la cola, se le dio vueltas y posteriormente fue arrojado hacia el cielo.
Adolorido, mareado y cansado, el tipo Agua trató de centrarse tanto como pudo en Garchomp. Lo vio llegar hacia él mediante su rápido vuelo y le disparó un Hidrobomba a toda potencia. El movimiento no solo ralentizó a Garchomp, sino que también impulsó a Lanturn más lejos de él. Cuando el tipo Eléctrico se aseguró de que su oponente estaba lo suficientemente empapado, disparó un Rayo hielo que Garchomp nuevamente intentó bloquear con sus garras. El resultado fue que sus patas superiores comenzaron a congelarse, por lo que su vuelo se entorpeció enormemente. Garchomp, al notar que caía, utilizó un Avalancha que Lanturn destruyó casi en su totalidad con Chispazo.
El tipo Tierra finalmente tocó tierra, por lo que Lanturn aprovechó la altura para disparar otro Rayo hielo que Garchomp aprovechó de una forma inesperada. Creó una sola roca frente a él, la cual el Rayo hielo impulsó en su contra, haciendo que golpeara sus congeladas patas. El golpe fue lo suficientemente fuerte como para romper el hielo, liberando así las aletas del tipo Dragón. Lanturn comenzó a caer al tiempo que Garchomp liberaba un poderoso rugido. El pez veía con molestia a su obstinado oponente.
—¡NO CEDEN! ¡LANTURN Y GARCHOMP NO CEDEN!— gritó Jeekyo con fuerza— ¡Ambos se han atacado con todo, pero ninguno de los dos quiere caer! ¡¿Esta batalla está próxima a llegar a su fin?! ¡¿El participante Ryuki recordará que todavía le queda un oponente más?!
Todos vieron la forma en la que Garchomp atacaba, como si de verdad no recordara que todavía quedaba Primarina. Con ferocidad se abalanzó contra Lanturn, quien respondió con un Rayo hielo que no alcanzó a conectar. Garchomp giró en el aire, con una de sus patas raspó la tierra y la lanzó contra los ojos de Lanturn, cegándolo y aturdiéndolo. Aprovechó ese momento de distracción para conectar contra su rostro un poderoso Puya nociva que lo hizo comenzar a rodar hacia atrás. Lana vio este movimiento y de inmediato se decidió.
—Hidrobomba— ordenó.
Mientras seguía dando vueltas, Lanturn dejaba salir el poderoso chorro de agua. Esto no solo salpicó el líquido por todo el lugar, sino que también le quitó la tierra de los ojos. Recuperó la compostura y, justo cuando estaba por lanzar un Rayo hielo para atacar al implacable Garchomp, su cuerpo se retorció por el dolor. Rayos morados emergieron de su ser.
—¡SE ENVENENA! ¡EL USO REPETIDO DE PUYA NOCIVA FINALMENTE TUVO EFECTO!— gritó Jeekyo.
Fue el veneno lo que impidió que Lanturn pudiera llevar a cabo la estrategia de su entrenadora, así como lo que permitió que Garchomp conectara su poderoso Garra dragón, con el cual aprisionó a Lanturn contra el suelo.
—¡TERREMOTO!— ordenó Ryuki en un poderoso grito.
—Hidrobomba— repitió Lana.
Justo antes de que las garras de Garchomp chocaran contra Lanturn, éste disparó una Hidrobomba que lo impulsó lejos de Garchomp, la cual luego apuntó al suelo. Nuevamente se elevó en el aire, evadiendo el daño. Ryuki vio esto con un enorme ceño fruncido.
—¡SUFICIENTE! ¡TERMINA CON ESTO YA, GARCHOMP!— señaló al cielo— ¡DERRÍBALO!
El tipo Dragón extendió sus brazos y dio un poderoso salto que lo elevó gran parte del camino. Voló lo que le restaba por volar, apuntando directamente contra Lanturn. El tipo Agua disparó un Hidrobomba, tratando de repetir su estrategia, pero esta vez Garchomp sí que esquivó. Comenzó a girar a toda velocidad, disparando su Avalancha, lo cual obligó a Lanturn a atacar las rocas y no a Garchomp. Poco a poco, el tipo Dragón se acercaba al pescado, quien ahora comenzaba a caer. La distancia faltante pronto se cubrió y Garchomp se encontraba ahora a pocos metros de su enemigo. Las rocas y el agua siguieron chocando, pero el poder natural del dragón lo hizo sobreponerse a su enemigo. Lo embistió con fuerza, comenzando a moverlo de la forma que quería por el aire. Lana no se quedó de brazos cruzados ante esto.
—¡Congélalo!— ordenó, elevando la voz.
Lanturn abrió los ojos con fuerza y disparó un poderoso Hidrobomba que comenzó a formar tirabuzones, dejando grandes charcos en el suelo debajo de ellos. Tras usar el ataque por varios segundos, cambió a Rayo hielo, el cual pronto comenzó a reducir la temperatura del mojado campo de batalla, así como la de Garchomp. Gracias a los giros el hielo tardaba más en propagarse, pero lo hacía. Lanturn iba a seguir atacando, pero justo en el momento más crucial ocurrieron dos cosas: el veneno hizo de las suyas, y Garchomp cambió bruscamente de dirección.
Por culpa del veneno no pudo seguir atacando, lo que le dio un respiro a Garchomp, quien logró obtener un aumento de fuerza gracias a esto. Fue así que el choque entre el cuerpo de Lanturn y el suelo fue más fuerte de lo que habría sido de otro modo. Nuevamente se creó una cortina de polvo y, de entre ésta, un Rayo hielo salió disparado, dispersándola. Garchomp había esquivado el ataque del adolorido Lanturn al simplemente mover la cabeza. Lo que hizo el tipo Dragón a continuación decidió el enfrentamiento.
Sus garras cayeron justo sobre Lanturn, haciendo que las ondas sísmicas de Terremoto lo golpearan directamente a él. Ese ataque, más que cualquier otro, fue increíblemente devastador. No solo sacudió fuertemente a Lanturn, sino que también quitó del cuerpo de Garchomp el poco hielo que el fuerte choque no había podido romper.
El tipo Tierra alejó sus garras de Lanturn y, entre jadeos, miró al cielo. Otro fuerte rugido salió de su hocico; uno de victoria.
Olivia se apresuró a ver al tipo Eléctrico y, sin dudarlo, lo anunció.
—¡LANTURN NO PUEDE CONTINUAR!— levantó la mano derecha en dirección al debilitado Pokémon.
—¡LA ENCARNIZADA BATALLA TERMINA CON LA DERROTA DE LANTURN!— exclamó Jeekyo. La imagen de Lanturn se oscurecía— ¡Un duelo donde ambos entrenadores echaron todo al asador! ¡Un duelo donde solo el más fuerte ganaría! ¡Pese a su desventaja de tipo, el desempeño de Lanturn fue sublime! ¡¿Su participación habrá sido la clave para la victoria de la participante Lana?!
El público al principio parecía confundido, pues los repentinos cambios de actitud habían sido impactantes, pero después del primer aplauso, todos se olvidaron de ello. El combate que acababan de ver sin duda merecía ovaciones.
«AMIGOOOOOOO NOOOOOO SE FUE TODO A LA MIERDA! MIRA ESOS OJOS, ALGUIEN VA A TERMINAR MUERTO!»
«Vimos que Ryuki podía ser muy explosivo en su combate contra Lillie. Kommo-o era temible por sí solo, pero añádele una increíble velocidad a esa fuerza monstruosa y tendrás como resultado a su Garchomp»
«Aun así Lanturn aguantó muchísimo. Luchó como todo un campeón y golpeó como uno. Sé que Lana dijo que se estaba esforzando al máximo, pero en verdad lo creen? Quiero decir, ahora se ve mucho más implacable»
«Aunque, sinceramente, Ryuki permitió que muchos ataques golpearan a Garchomp cuando era fácilmente evitables. Era una forma de mostrar su poder o algo así? El tipo se ve que tiene una masculinidad sumamente frágil»
«Veamos si esos golpes afectan a Garchomp en su duelo final contra Primarina. Fue inteligente por parte de Lana el usar a su Pokémon más sano para luchar contra el Pokémon más sano de Ryuki. Ahora que Garchomp está mucho más debilitado, Primarina será capaz de aguantar mucho mejor el combate»
«No entiendo por que la gente siempre manda a su Pokémon mas completo para luchar primero. Por que no mandan mejor al mas debilitado? Así desgastarían al enemigo y el otro solo tendría que llegar a terminar el trabajo»
«Porque el Pokémon más "debilitado" no podría hacer nada contra un Pokémon en buena condición y solo sería una baja innecesaria. Se usa al Pokémon con mayor vitalidad para reducir la del enemigo y rematarlo cuando está débil con el Pokémon que también está débil»
«No lo entiendo»
Dex123: No eres muy inteligente, ¿verdad?
—Se supone que esa Pokédex estaba ayudando a Ash a entrenar— murmuró Lillie con el ceño fruncido. Estaba considerando seriamente el hecho de que Rotom podría tener problemas.
Un chasquido de dedos se escuchó. Lillie vio a Kiawe, quien parecía estar en una encrucijada. Había emoción en su mirada, pero también había preocupación.
—Ese tipo de por sí era bueno. Lo suficientemente bueno como para aguantar el combate contra Lana y contraatacar— admitió—. Pero esto…— vaciló— Esto es un giro que complica todo.
—¿De qué hablas, Kiawe?— preguntó Brock con curiosidad.
—Lana, ella…— Mallow dejó las palabras en el aire. Su rostro solo mostraba preocupación.
—Lana no es capaz de vencer a los enemigos que la superen en fuerza— terminó de decir Chris. Todos lo vieron con confusión, pues pensaron que era algo obvio, pero él siguió hablando—. Y no es tan obvio como parece— era como si el pelirrojo hubiese leído sus mentes—. Por ejemplo, Mina era, objetivamente hablando, más fuerte que Liam— vieron de reojo a Sotobosque, quien asintió sin ninguna pena—, pero aun así él logró derrotarla. Lana no puede hacer eso, o al menos nunca la hemos visto hacerlo.
Se quedaron procesando esas palabras hasta que, de pronto, Lillie casi saltó de su asiento. Amber se rio un poco ante el repentino movimiento, sorbiendo los pocos mocos que quedaban del llanto anterior.
—¡¿Están diciendo que Ryuki es más fuerte que Lana?!— interrogó Aether.
—Tal vez antes no, pero ahora muy posiblemente lo sea— asintió Liam—. Está usando un ataque opresivo que apenas da tiempo de respuesta para Lana. La forma en la que descuida su defensa es la clara señal de que solo se está centrando en la velocidad y el ataque. Lana, en especial con la selección de Pokémon que hizo, es mala contra enemigos así.
—Entonces, ¿qué? ¿Lana simplemente va a perder y ya?— preguntó Aether, preocupada.
—No, claro que no— Mallow trató de calmarla. Le sonrió—. Considera que también estamos dando un veredicto en base a sus combates previos. Combates contra Kiawe, Mina, Liam y Hapu. Seguramente contra Ryuki sea diferente.
—Pero no lo entiendo, ¿por qué dicen que no puede hacerlo?— Bonnie, ansiosa por respuestas, preguntó.
—Lana es impasible— Chris fue el primero en hablar y, por ende, se volvió el centro de atención—. Ella nunca perderá la calma ni se dejará llevar por los pequeños tropiezos del combate. Se deja guiar por el flujo de la batalla, pero siempre encuentra una forma de poner las cosas a su favor— Hokulani frunció el ceño—. Pero si su enemigo la sobrepasa, si no la deja tomar el timón, eventualmente Lana se hundirá. La forma de pelear de Lana se basa en el control. Si no está en control de lo que sucede, entonces su forma de pelear es inútil.
Todos miraron con preocupación a la Capitana, quien hacía regresar a Lanturn a su Poké Ball. Procedió a mostrar otra cápsula; el Pokémon dentro de ella no era una sorpresa. Saltagua tomó aire y, sin pensarlo, arrojó la cápsula al cielo.
—Es hora, Primarina.
La tipo Agua apareció, viendo de reojo la pantalla y luego a Garchomp. Sabía que ella era la última. Sus ojos se encontraron con la encolerizada mirada de Garchomp, quien se mantenía quieto por muy poco. La tensión fue creciendo en el lugar, acumulando la expectativa de la audiencia y las ansias de aquellos que apoyaban a Saltagua.
—No voy a perder— las repentinas palabras de Lana tomaron por sorpresa a todos—. Definitivamente no voy a perder.
Ryuki frunció fuertemente el ceño al oír sus palabras.
—¡NO ASEGURES QUE ME VENCERÁS!— gritó, apuntando al frente— ¡PUYA NOCIVA!
—Fuerza lunar— ordenó Lana.
Primarina cargó la gran esfera de energía y la disparó contra su enemigo, quien corrió hacia ella con las garras en alto, sin intención alguna de tomar un desvío. Con sus garras interceptó el Fuerza lunar, comenzando a abrirlo como si de un huevo se tratase. Cuando logró destruir el movimiento, un Rayo hielo pasó rozando por el costado izquierdo de su rostro. El tipo Dragón dio un rápido salto, alejándose de la trayectoria del ataque. Mientras corría comenzó a disparar decenas de rocas contra Primarina, quien rápidamente cambió a Aria burbuja. Los proyectiles rocosos y acuosos se encontraban en el agua, chocando entre sí y destruyéndose mutuamente, aunque Aria burbuja terminaba siendo el ganador en casi todos los flancos. Garchomp, al ver esto, saltó y comenzó a surcar los cielos. Comenzó a girar rápidamente mientras utilizaba Avalancha. Los proyectiles ahora eran muchísimo menos impredecibles, por lo que Primarina pasó un mal rato tratando de interceptarlos todos, hasta el punto en el que más de una roca chocó contra su cuerpo.
—Acua jet y Aria burbuja— fue la indicación de Saltagua.
Primarina supo al instante lo que su entrenadora quería hacer. ¿Garchomp adoraba tanto utilizar esa técnica? A ver que le parecía que la utilizaran contra él. La sirena salió disparada hacia el cielo y, mientras volaba, comenzó a girar y a disparar sus balas acuíferas. Misteriosamente, la velocidad de Primarina pareció disminuir cuando comenzó a atacar.
Los ojos y boca de Ryuki se abrieron más de lo normal al ver la "nueva" técnica de Lana, aunque solo por unos segundos.
—¡DERRÍBALA!
En el aire se desencadenó una lucha feroz. Dos aviones de combate volaban a toda velocidad, atacándose entre sí. Aunque Primarina parecía ganar en el apartado de potencia, Garchomp era el indiscutible vencedor en cuanto a velocidad se refería. Mientras que el tipo Dragón podía maniobrar para evadir un intercambio desfavorecedor, la tipo Hada tenía que destruir todos los proyectiles que iban hacia ella si no quería ser golpeada.
El estadio se llenó de expresiones de sorpresa, risas y sonrisas ante tal espectáculo aéreo. Todos veían como Primarina atacaba a Garchomp, quien correspondía el ataque para luego moverse hacia un flanco diferente, tomando él esta vez la iniciativa del ataque. Era un duelo donde el mejor piloto ganaría, y el que tenía más experiencia en el aire era Garchomp.
En uno de los tantos choques, Primarina siguió de largo para poder dar vuelta, pues ella no podía hacer los parones y giros repentinos de su oponente. Garchomp aprovechó ese momento para posicionarse justo encima de ella, cosa que sacó más de un suspiro de preocupación. Trató de lanzarse en contra de Primarina con su cuerpo, pero no lo consiguió, pues la tipo Agua descendió a toda velocidad. Trató luego de atacarla con Avalancha, pero Primarina también fue capaz de bloquear eso con su Aria burbuja, llegando incluso a golpearlo. Por último, decidió que haría una última cosa: la perseguiría tan alto como pudiera.
Y así comenzó la persecución, entre disparos y giros de vértigo. Pronto Primarina se encontraba tan alto que casi tocaba el vidrio que el estadio tenía como techo. Miró hacia atrás, viendo que Garchomp se había quedado varios metros abajo, disparándole un Avalancha que ella se esforzó en contrarrestar con Aria burbuja. Dejó de utilizar Acua jet, comenzando a caer directamente hacia la tierra.
—¡¿PRIMARINA RENUNCIA AL VUELO?!— Jeekyo parecía sorprendido— ¡Ella no podrá defenderse en caída libre! ¡¿Cómo aprovechará esto Garchomp?!
El tipo Tierra y su entrenador decidieron que no lo "aprovecharían". Si el enemigo quería un enfrentamiento frente a frente, ellos se los darían. Garchomp salió disparado contra Primarina, acortando la distancia que sus proyectiles tenían que recorrer para encontrarse. Antes de que ellos pudieran chocar entre sí, Primarina brilló. Brilló tanto como un destello, pero eso fue gracias a una bola de energía que creó frente a sí misma. Ese repentino resplandor impidió que muchos pudieran ver, lo que hizo de todo el proceso algo mucho más tenso.
Para cuando el efecto del "flash" terminó, todos pudieron ver como Garchomp y Primarina intentaban levantarse del suelo. El brazo derecho del tipo Tierra estaba congelado, por lo que éste comenzó a romper el hielo con la garra izquierda. Aunque el hielo se cayó, el frío pareció penetrar profundamente en Garchomp, quien fue incapaz de mover el brazo. Un gesto de gran dolor se mostró en su rostro cuando lo hizo. Del cuerpo de Primarina emergieron unos rayos morados.
—¿Envenenamiento y congelamiento?— Jeekyo sonaba anonadado— ¡¿Qué fue lo que hicieron los Pokémon en ese momento de confusión?!
—Creí que Lana no volvería a usar ese truco— admitió Misty, sorprendida—, no después del castigo que recibió tras usarlo por primera vez.
—Normalmente no lo harías. Asociarías el acto con la consecuencia y evitarías a toda costa que se repitiera— Chris sonrió—, pero Lana no es así. Ella nunca deja que las piedras en su camino la estorben dos veces.
—Sea como sea— Dawn frunció el ceño—, ahora ambos están en desventaja.
—¡Garchomp, ¿puedes moverte?!— le interrogó Ryuki en un grito que, más que preocupado, sonaba impaciente. El tipo Tierra asintió con un leve rugido.
—Primarina, ¿puedes seguir?— preguntó Lana con un gesto y tono de voz serios. La tipo Hada asintió.
—¡Ambos Pokémon están increíblemente lastimados! ¡La pregunta que todos nos hacemos es: ¿cuánto más podrán seguir combatiendo?!— las palabras de Jeekyo llenaron a todos de intriga.
Lana y Ryuki se miraron por solo un segundo.
—¡TERREMOTO!— gritó el de Carmín.
Garchomp rugió y clavó su única garra disponible en el suelo. Ondas sísmicas se crearon, avanzando hacia Primarina, quien salió disparada con un Acua jet en contra de su oponente. Garchomp la esperó y, justo cuando la vio llegar, separó su garra del suelo y la dirigió contra el rostro de su enemiga. Un Puya nociva debilitado golpeó a Primarina, quien perdió el control de su propio vuelo y cayó al suelo, no sin antes disparar un Rayo hielo que golpeó a Garchomp por apenas un par de segundos.
Primarina rodó por el piso, mientras que Garchomp cayó sobre una de sus rodillas. El primero en poder recuperarse fue Garchomp, pues el veneno había hecho de las suyas en el sistema de Primarina. Al ver el estado en el que estaban las cosas, Ryuki supo que solo se podía hacer una cosa.
Una Pulsera Z fue mostrada.
—¡EL PARTICIPANTE RYUKI HA DECIDIDO QUE VA A TERMINAR CON ESTO!— gritó Jeekyo, desatando los vítores del estadio— ¡UN MOVIMIENTO Z! ¡¿DE DÓNDE PUDO HABERLO SACADO?!
—Primarina— Lana llamó a su Pokémon con un tono de voz autoritario—. Prepárate.
La sirena asintió. Lana mostró su propia Pulsera Z, haciendo que los gritos de júbilo se incrementaran. Se detuvo por un momento para cambiar el Cristal Z que estaba puesto, pero dos cosas pasaron al mismo tiempo: la pulsera Z de Ryuki comenzó a brillar y Primarina resintió el veneno. Lana supo que no había tiempo que perder. Decidió que utilizaría el cristal que ya tenía, pues sabía que de igual forma lograría hacer el trabajo.
—¡DUELO DE MOVIMIENTOS Z! ¡UNA CULMINACIÓN ÉPICA!
Ryuki hizo algo inesperado al ver el momento de debilidad de Primarina. Antes de que la tipo Agua pudiera recuperarse, Ryuki canceló su Movimiento Z y gritó.
—¡Cúbreme, Garchomp!— le ordenó a su Pokémon, quien volteó a verlo y de inmediato disparó una ráfaga de rocas que chocaron alrededor del entrenador. Una gruesa cortina de polvo se creó, impidiendo ver el interior. Lo único que se escapó fue el brillo del poder Z.
Lana no supo por qué Ryuki había hecho eso, y tampoco podía detenerse a pensar en ello. Primarina se había recuperado a tiempo, de forma que ambos comenzaron a hacer los pasos del Movimiento Z a la vez. Aunque no podía verse lo que Ryuki hacía, sí que podía verse como el poder Z se traspasaba a su Garchomp.
Saltagua, por otro lado, comenzó a menear sus brazos hacia los costados, imitando el oleaje y recordando, de cierta manera, a una danza hula. El poder Z se traspasó hacia Primarina, quien terminaba de mecer sus propios brazos. Una gran Z apareció frente a la tipo Hada. Frente a Garchomp también apareció una.
Frente a Primarina se formó una burbuja que solo fue haciéndose más y más grande, bloqueando progresivamente la vista de Lana. Lo último que Saltagua pudo ver fue un brillo morado emerger del hocico de Garchomp, lo cual le dio una extraña sensación de inseguridad. La burbuja finalmente se hizo tan grande que ya no pudo ver nada más allá de ella. Trató de mirar hacia uno de los monitores, pero sentía que hacerlo estaba mal. No podía tomar atajos ni falsas ventajas. Finalmente su movimiento estuvo listo. Sus pulmones se llenaron de aire y su garganta dejó salir el primer grito que había dado en un buen rato.
—¡SINFONÍA DE LA DIVA MARINA!
La burbuja avanzó solo unos centímetros antes de que se pudiera escuchar el poderoso grito de Ryuki.
—¡DRACOALIENTO DEVASTADOR!
Lana, en ese momento, abrió los ojos con fuerza. La sorpresa e incredulidad eran visibles en su mirada, la cual pasó a mostrar gran enfado cuando su ceño se frunció con fuerza. La habían engañado.
La enorme burbuja de agua salió volando hacia el gigantesco dragón hecho de energía morada. Ambos ataques, ambos colosales, impactaron el uno contra el otro. El dragón luchaba ferozmente por perforar la burbuja, mientras que ésta aprovechaba su flexibilidad para moverse tanto como le fuera posible al tiempo que lo engullía. Era un duelo donde ninguno de los dos Movimientos Z estaba dispuesto a ceder. Finalmente, tras lo que se sintieron como minutos enteros de conflicto, ambos ataques se hicieron estallar mutuamente. Agua y polvo fueron arrojados en todas direcciones gracias a las poderosas corrientes de viento creadas. No había nadie en el lugar que no tuviera que cubrirse los ojos, o bueno, sí que lo había.
Para cuando Lana y Primarina, jadeantes, pudieron destaparse los ojos, se encontraron con que Garchomp corría hacia la sirena con pasos pesados y mucho más lentos a comparación de antes. Su garra izquierda mostraba un Puya nociva que estaba más que dispuesto a conectar.
—¡Acua jet!— se permitió gritar Lana.
Primarina se rodeó de agua, pero su aliento no seguía el ritmo que regularmente seguía. La fatiga del Movimiento Z no era algo que solo Garchomp estuviera sintiendo. Se alejó del suelo y de Garchomp, pero su vuelo no fue duradero. Apenas se apartó unos metros del tipo Dragón, quien, al tratar de cambiar la dirección a la que corría, resbaló y cayó pesadamente al suelo. Comenzó a levantarse.
—¡Rayo hielo!— ordenó Saltagua.
—¡AVALANCHA!— contrarrestó Ryuki.
Cuatro rocas salieron volando contra el gélido rayo. Tres fueron destruidas por el ataque, mientras que la cuarta logró repelerlo más no avanzar. Primarina comenzó a toser, dejando de atacar. Garchomp aprovechó ese momento para ponerse de pie y volver a cargar contra su enemigo.
Primarina se recuperó justo a tiempo para evadir el Puya nociva del oponente. Se lanzó con torpeza hacia su derecha, rodando por el suelo y disparando un Rayo hielo que apenas duró un segundo, que fue tiempo suficiente para alejar a Garchomp. El tipo Dragón volvió a cargar contra su enemiga y golpeó el suelo con su garra, fallando el Puya nociva solo porque Primarina seguía girando. La sirena volvió a disparar otro corto Rayo hielo que Garchomp bloqueó a duras penas con su inerte extremidad. Primarina frunció fuertemente el ceño, viéndose sobrepasada por el dolor del veneno. El dragón no dejó pasar esa oportunidad, lanzándose nuevamente contra ella.
Cuando estaba por alcanzar a su objetivo, Garchomp tropezó, golpeando con su cuerpo a Primarina y provocando que ambos rodaran juntos por el suelo. Eso solo duró unos pocos segundos y, cuando ambos se estuvieron quietos, trataron de levantarse. Se veían abatidos y tan sumamente agitados que parecían luchar solo por una bocanada de oxígeno. Tuvieron que quedarse unos segundos en el suelo, tratando de recuperar el aliento.
—¡ESTO ES CARDÍACO!— gritó Jeekyo, y todos estaban de acuerdo— ¡Ninguno de los dos Pokémon puede seguir el ritmo de la pelea! ¡Ambos están tan cansados que parecería que van a desfallecer en cualquier momento! ¡Esto solo se reduce a una única y simple pregunta: ¿quién caerá primero?!
—Si Lana hubiera esperado un poco más…— Mallow se veía increíblemente tensa y frustrada.
—Esto me lo confirma— asintió Lillie, luciendo un semblante igual al de Aina—. Ryuki solo tiene el Dracostal Z— frunció el ceño—. Me repatea admitirlo, pero lo hizo increíblemente bien al no permitirle ver a Lana que iría con Dracoaliento devastador.
—Primarina es del tipo Hada, ¿no?— Bonnie murmuraba para sí misma— Eso quiere decir que el Movimiento Z de tipo Dragón no le habría hecho daño.
—Y Lana pudo haberse guardado su propio Movimiento Z para después— Kiawe suspiró—. Para cuando se dio cuenta ya era demasiado tarde.
Todos vieron al campo de batalla, donde Garchomp y Primarina seguían luchando por ponerse de pie. Ambos se daban la espalda, tratando de vencer al rival. En ese momento nadie sabía si todavía seguían en pie porque mantenían un mínimo de fuerza o si era por pura voluntad. Fuese como fuese, uno de ellos se levantó primero.
Garchomp se puso sobre Primarina, quien tuvo que voltearlo a ver. El tipo Dragón levantó su garra funcional y dejó salir un poderoso rugido que, más que un gesto intimidatorio, parecía un grito de motivación.
—¡YO VOY A GANAR!— gritó Ryuki con la misma fuerza.
Lana frunció con fuerza el ceño al igual que Primarina.
—¡Aléjate!— le ordenó. Primarina, al mismo tiempo que su entrenadora habló, cantó.
Balas de agua golpearon a Garchomp, quien retrocedió torpemente. Al ver que iba a perder el equilibrio decidió cambiar de ataque. Su garra, que pasó de mostrar un color morado brillante a uno anaranjada marrón, golpeó el suelo. Dos ondas sísmicas golpearon directamente a Primarina, quien cerró los ojos con fuerza.
La sirena esperó un siguiente ataque que nunca llegó, pues Garchomp parecía sofocado. Aprovechó ese momento para hacer lo primero que se le vino a la mente: alejarse. Se rodeó de agua y, todavía con el cuerpo pegado al piso, se impulsó hacia atrás; tan lejos de Garchomp como pudo. Solo logró avanzar cinco metros antes de que el agua abandonara su cuerpo. Para cuando se dispuso a atacar, fue su turno de perder el aliento. Se echó en el suelo, con su pecho subiendo y bajando, incapaz de enfocar bien su atención. Escuchó el llamado de su entrenadora y supo que, de no moverse, sería el fin de todo. Alcanzó a disparar un Rayo hielo que destruyó las dos rocas que Garchomp le había lanzado.
Ambos Pokémon se miraban fijamente. Había cólera en la de Garchomp, pero aparte de eso había una determinación compartida, así como un respeto mutuo por el otro que acababa de forjarse en el calor de la batalla. Los dos estaban agotados y lo sabían.
—Primarina— Saltagua llamó a su Pokémon. La sirena vio los ojos llenos de confianza de su entrenadora—. Es el final.
Ella asintió.
Desde que ella tenía conciencia su lugar favorito para esconderse era el pequeño barco pesquero de su padre, pero ahora no solo no estaba el barco, sino que tampoco estaba su padre. Por ello se conformó con lo primero y más parecido que encontró: un estrecho bote de madera.
Veía atentamente el leve oleaje del mar, prestándole especial atención a la forma en la que su reflejo se distorsionaba. Su inexpresivo gesto se volvía inesperadamente gracioso por el movimiento del mar. Sonrió levemente, para luego fruncir con fuerza el ceño y dejar salir un quejido ahogado. Sujetó con fuerza uno de los bordes del bote, liberando un pequeño sollozo.
—Aquí estabas, Lana— escuchó que hablaban a sus espaldas.
Se sorprendió, pero inmediatamente se obligó a poner un gesto mucho más neutral y, tan disimuladamente como pudo, se retiró las lágrimas de los ojos. Encaró a la persona.
—¿Qué pasa, Chris?— interrogó— Creí que tú y Lario ya se iban.
Hokulani, de entonces solo doce años, la miró en silencio. Finalmente, tras un vacile inicial, dio un paso hacia el bote y subió. Se sentó frente a Lana.
—Era el plan, sí, pero algo se sentía mal— admitió el pelirrojo.
Saltagua dejó de verlo y se fijó en el mar.
—Piensas demasiado las cosas— aseguró ella—. Odio eso de ti.
—Siempre dices lo mismo…
—Bueno, pues es verdad. Es muy estresante— dijo Saltagua—. Eres un quejoso.
—Ya, bueno…
—En serio, ¿qué haces aquí, Chris? Estaba pasándomela genial sola, pero tenías que venir a arruinar la diversión como siempre— su ceño se frunció ligeramente—. Siempre haces eso. Todos estamos divirtiéndonos y tenemos que detenernos porque "Oh, Chris no puede hacerlo" o porque "Oh, es que Chris no se siente seguro". Por Tapu Lele, siempre eres tan inconveniente.
—Creo que tienes razón…
Esa respuesta solo hizo que algo dentro de Lana se moviera: algo malo. Su enojo brotó de golpe y esta vez sí que miró a Hokulani.
—¡Y eso es lo que más odio de ti!— informó en un grito— ¡La gente te trata mal y tú solo te sientas y lo aceptas! ¡Es por eso que todos tenemos que cuidarte siempre, porque tú no puedes hacerlo solo! ¡Podrías decir un no aunque sea, o al menos hacer una cara de desagrado! ¡No somos tus niñeras, Chris! ¡Estamos cansados de protegerte todo el tiempo!
Vio la forma inexpresiva en la que Chris la miraba, lo que solo la hizo enfadar más. Estuvo por seguir gritándole, pero entonces el pelirrojo se llevó una mano a la nuca, rascándosela, y comenzó a reír. Una pequeña lágrima se asomó por su ojo derecho.
—Auch— fue lo único que dijo. Solo eso bastó para hacer que Lana volviera a la realidad.
Ella se abalanzó sobre Hokulani, rodeándolo en un abrazo desesperado. Las lágrimas aparecieron en su rostro lleno de culpa.
—Lo siento… ¡Lo siento, Chris!— se apresuró a decir— No sé por qué dije eso, de verdad lo siento tanto. Yo no… Yo no quería decirlo. No es así como me siento en absoluto, es solo que… Yo… Chris, oh Dios, lo siento tantísimo, Chris… Perdóname, por favor— las lágrimas comenzaron a caer— Te lo ruego, perdóna…
Lana se interrumpió a sí misma al sentir que era abrazada.
—Está bien— le dijo Hokulani con la voz quebrada—. Necesitas sacar tu enfado.
Al oír eso, los ojos de Lana se entrecerraron y las lágrimas salieron con mayor velocidad. Sujetó fuertemente la camiseta de Chris, rompiendo a llorar.
Lana, desde la muerte de su padre, solo había tenido dudas y ninguna respuesta. ¿Por qué su padre había muerto? No sabía. ¿Por qué justo se había encontrado con una tormenta de esa magnitud? Tampoco sabía. ¿Quién diablos tenía la culpa? Era algo imposible de saber. ¿Debía de culpar al mar por quitarle a su padre? ¿Al mar que él tanto le había enseñado a amar? ¿Qué se suponía que hiciera en ese momento?
Lana se sentía absurdamente molesta, tanto como dolida. Ella no quería nada de lo que estaba pasando; no quería lo que le había tocado. No quería ser Capitana, o al menos no todavía. No quería ser la que proveyera a su familia. No quería tener que ser la fuerte en la situación. No quería que la gente sintiera lástima por ella. Y en parte, por todo eso que ella no quería, culpaba a su padre. Si él no hubiera muerto, entonces nada de eso estaría pasando. Todo sería mucho más sencillo; nadie sufriría como estaban sufriendo. Estaba tan cansada de ser el hombro para llorar que solo quería desaparecer. Por ello, cuando por fin tuvo su propio hombro para lamentarse, se sintió aliviada por un momento. Su mente se despejó lo suficiente como para pensar en aquello que no había pensado.
Ella amaba a su familia. Si se la pasaba pensando en que no quería ser ella quien viera por su bienestar, entonces terminaría odiándola. Ella no quería eso.
Ella amaba el mar. Si se la pasaba pensando en que éste le había quitado a su padre, entonces lo odiaría seguro. Ella no quería eso.
Ella amaba a los Pokémon. Pero, si se la pasaba pensando en que su puesto como Capitana era una carga, entonces se volvería una. Lana estaba orgullosa de su legado y lo último que quería era deshonrarlo.
Fue ahí cuando Lana Saltagua aprendió una valiosa lección: Hacer algo solo porque se tiene la obligación de hacerlo es la forma más fácil de terminar odiando ese algo.
A partir de ese día, Lana solo haría aquellas cosas que le gustaban (con su pequeña dosis de cosas que hacía por obligación), y en ellas pondría todo su empeño. No importaba lo chico o grande de la tarea, Lana Saltagua siempre se esforzaba al máximo, pues ella era impasible.
Primarina y Garchomp salieron disparados el uno contra el otro. La sirena utilizaba Acua jet, mientras que Garchomp volaba. Ambos comenzaron a girar tan rápido como podían mientras utilizaban Aria burbuja y Avalancha, respectivamente. Los pocos proyectiles que chocaban entre sí se destruían al instante y, rápidamente, ambos Pokémon llegaron al punto de colisión.
El vuelo de Garchomp era inestable, pues una de sus aletas estaba inmovilizada. Su equilibrio era deficiente y sus giros, torpes. Primarina llevaba toda la ventaja en esa situación, pero, justo antes del choque, el agua dejó de rodear su cuerpo y los proyectiles dejaron de dispararse. El veneno había actuado.
Garchomp alcanzó a impactar dos rocas contra Primarina antes de que su cuerpo chocara contra el de ella, cayendo ambos pesadamente contra el suelo. Ninguno de los dos se levantó, o al menos no de inmediato.
El estadio entero estaba atento ante cualquier cosa que pudiera pasar. El silencio era tan profundo que podría oírse el vuelo de un Ribombee. Los ojos de todos estaban fijamente posados sobre los dos Pokémon, quienes se mantenían inmóviles en el suelo.
—¡VAMOS, PRIMARINAAAAAAAA!— fue el grito que rompió todo el silencio y tensión. De entre las gradas, Chris sobresalía.
El grito de Hokulani pareció reactivar a todos en el estadio, quienes comenzaron a apoyar a sus preferidos. Gritos de ánimo hacia Primarina y hacia Garchomp se escucharon, todos de adultos y adolescentes. Al mismo tiempo ambos comenzaron a levantarse.
—¡AMBOS COMIENZAN A LEVANTARSE! ¡DOS VERDADERAS ESTRELLAS QUE SE NIEGAN A RENDIRESE!— gritó Jeekyo con fuerza— ¡¿GARCHOMP O PRIMARINA?! ¡¿QUIÉN VENCERÁ EN ESTE ESPECTACULAR COMBATE?!
Ryuki abrió la boca para gritar cuando, de pronto, escuchó un fuerte grito de apoyo.
—¡VAMOS, PRIMARINA!— era la voz de una niña pequeña. Esto paralizó a Ryuki por un momento, quien vio hacia las gradas.
Segundo a segundo, más y más gritos de niñas pequeñas se escuchaban por el lugar, así como los de sus padres. La mirada de enojo en el rostro de Ryuki desapareció lentamente, pasando a una de incredulidad. El mismo público que antes lo había animado, ahora se iba con la competencia.
Mientras que a Lana la apoyaban la inmensa mayoría de alolianos, parte de los extranjeros y la gigantesca mayoría de las niñas pequeñas del estadio. A Ryuki solo lo apoyaban algunos pocos alolianos, una parte de los extranjeros y unos cuantos niños varones.
La diferencia entre Dragonite y Garchomp consistía en que el segundo no era lo suficientemente lindo para poner de su lado a gran parte de las niñas. Ryuki se dio cuenta de esto cuando el nombre de Lana comenzó a opacar el suyo. Sus cejas cayeron y su gesto perdió fuerza. Sus ojos miraron hacia el suelo lentamente.
Finalmente, ambos Pokémon se levantaron. Los dos se vieron entre sí y, al mismo tiempo, atacaron con una lentitud de película. Primarina abrió el hocico, intentando disparar un Rayo hielo que no salió, mientras que Garchomp dejó caer sobre su rostro un Puya nociva que apenas se formó. La fuerza del tipo Dragón fue suficiente para hacer caer de espaldas a la debilitada Primarina, quien cerró los ojos solo por un momento, perdiendo todas las fuerzas que le quedaban. El resultado estaba decidido.
—¡PRIMARINA NO PUEDE CONTINUAR!— gritó Olivia, levantando una mano hacia Ryuki— ¡LA PARTICIPANTE LANA NO CUENTA CON MÁS POKÉMON, POR LO TANTO EL GANADOR ES EL PARTICIPANTE RYUKI!
El público tardó un poco en captarlo. Para cuando la imagen de Ryuki se adueñó de toda la pantalla y el enorme texto que decía "VENCEDOR" apareció, la gente reaccionó. Gritos de emoción, alguno que otro sonido de decepción y aplausos en general. El combate merecía ovaciones y el esfuerzo de los Pokémon aún más.
—¡SE ACABÓ!— gritó Jeekyo— ¡TRAS UNA FRENÉTICA BATALLA DONDE GARCHOMP Y PRIMARINA LO DIERON TODO, LA VICTORIA SE LA LLEVA EL DRAGÓN DE CARMÍN! ¡UN COMBATE FINAL QUE VALE LA PENA VOLVER A VER!
Ryuki escuchó a la gente llamarlo y, lentamente, una sonrisa apareció en su rostro. Vio con ojos llenos de brillo hacia las gradas, levantando ambos brazos mientras se acercaba a Garchomp.
—¡GRACIAS, GRACIAS!— gritó, poniéndose al lado de su Pokémon y ayudándolo a levantar la garra que podía mover— ¡GRACIAS POR SU APOYO, QUERIDO PÚBLICO! ¡ESTA VICTORIA ES SUYA!
Garchomp también agradeció lo mejor que pudo.
Lana parpadeó un par de veces y su ceño se relajó. Apuntó a Primarina con su Poké Ball y la hizo volver a ella. Miró la cápsula y le sonrió. Miró hacia Ryuki, quien seguía riendo y festejando ante los aplausos del público.
—Fue una buena batalla— le dijo en un tono de voz normal, el cual pudo no ser suficiente por el bullicio y la distancia. Justo cuando estaba dando media vuelta para retirarse, escuchó un grito.
—¡LANA SALTAGUA!— ella se detuvo, mirando de reojo a quien la había llamado. Ryuki la miraba con una sonrisa— ¡Eres una oponente digna! ¡Nunca olvidaré este combate!— se llevó las manos a la cintura— ¡Peleemos de nuevo algún día!
Saltagua lo miró, le sonrió y asintió. Le levantó un pulgar.
—Seguro— y dicho eso, se retiró. Ryuki retomó su festejo.
«No puedo creer que lana perdió AAAAAAAAAAAAA! No estoy listo para aceptarlo :((»
«Alola se llevó su primera derrota en el torneo…»
«Desearía poder decir que esto estuvo amañado o algo, pero lo peor es que no puedo quejarme de nada. Ryuki simplemente peleó genial. Esto es tan FRUSTRANTEEEEEE»
«Fue un combate tan intenso al final… Creo que ya ni siquiera se trataba de fuerza, sino de puro azar. El primero que golpeara ganaba…»
«Estoy destrozado… Mi hija y yo estamos llorando como bebés ante la derrota de Lana»
«VIVA EL DRAGÓN DE CARMÍN, CARAJO! Ambos fueron geniales, pero al final ganó quien debía de ganar! Viva KANTO!»
«Adoro la unidad de los alolianos. Se nota que de verdad lamentan que uno de los suyos haya perdido. Deberíamos aprender algo de ellos»
«Bienvenidos a la escena, hermanos de Alola! Créanme que es más frustrante cuando el Campeón pierde en el PWC. Cuando Steven perdió contra Cynthia en el torneo pasado lloré como una nena»
Desde arriba, en las gradas, había una sección donde todo eran rostros decaídos. De entre esas personas una se levantó, moviéndose a toda velocidad entre los asientos. Vieron como Chris se iba del lugar.
—Qué frustrante…— murmuró Misty, expresando el pensamiento general.
—Estuvo tan cerca— se lamentó Max.
—Lana…— Mallow veía con tristeza el campo de batalla. Sabía lo mucho que su amiga se había esforzado y lo frustrada que debía de estar por el resultado tan justo.
Lillie vio a Ryuki. Ese no era un hombre que debiera ser subestimado.
—Paraparaparapara…— era el sonido que salía de la boca de Lana. Estaba sentada en una banca, mirando hacia el techo de la sala de preparación. Escuchó pasos, pero no dejó de emitir ese extraño sonido— Paraparaparapara…
—Lana— y entonces se detuvo. Bajó la mirada, encontrándose con Chris. En el rostro de su novio no vio otra cosa más que desánimo.
—Oh, ey— le sonrió—. Supongo que ambos perdimos, ¿no?— se llevó una mano al mentón— Ya puedo ver los titulares: "Pareja de perdedores locales pierden en la Liga Alola"— rio—. ¿Qué te parece?
Chris se acercó a ella lentamente y la abrazó. Lana no se inmutó ante esto. Parecía algo indiferente, pero le dio unas palmadas en la espalda.
—¿Qué pasa con esto?— le preguntó, riendo por lo bajo— Me haces sentir como una niña pequeña.
—No es necesario que te contengas, Lana…— murmuró Hokulani.
El gesto de Saltagua, entonces, se frunció. Sus cejas y labio inferior temblaron levemente. Pequeñas lágrimas se asomaron.
—Nos esforzamos tanto por llegar hasta aquí…— dijo en un susurro, pues sentía que lloraría más si hablaba alto— Quería seguir adelante… Quería representar nuestros esfuerzos… Que todos vieran lo mucho que nos esforzamos…
Chris asintió.
—Lo sé… Lo hiciste increíble, Lana…
Saltagua, en silencio, dejó caer unas cuantas lágrimas y soltó uno que otro sollozo.
Escuchó todo el alboroto proveniente del estadio y supo que, para ese momento, el combate ya había terminado. Por un momento se detuvo, preguntándose quién podría ser el ganador, pero después se dio cuenta de en lo que estaba pensando. Negó fuertemente con la cabeza, caminando hacia sus Pokémon.
—El tiempo de descanso terminó.
En ese momento y lugar, solo eran él y sus Pokémon. No había nadie que le dijera los resultados.
La mirada de Gladio estaba posada sobre la fría nieve. Era hora de detener el entrenamiento y eso lo sabían tanto él como sus Pokémon. Mientras se preparaban para volver al Centro Pokémon a descansar, Aether se quedó viendo fijamente la nieve.
Parecía estar en una especie de trance del que le fue muy difícil salir, solo gracias a Lycanroc y Silvally. Se pasó una mano por los ojos, suspirando.
—Vamos.
En silencio, él y su Pokémon se retiraron al interior del estadio.
Personas eliminadas: Chris, Mallow, Mina, Francine y Lana.
Personas en octavos de final: Gladio, Selene, Acerola, Guzma, Elio y Ash.
Personas en cuartos de final: Kiawe, Hau, Liam, Lillie y Ryuki.
Personas en semifinales: -
Personas en finales: -
Yyyyy terminé… CAPÍTULO 150, GENTE! ¿Alguna vez se imaginaron que esta historia tendría tantos capítulos? YO NO, DESDE LUEGO. 150 capítulos de LLDH :D
No llegamos a los 200 capítulos ni de broma. Según mis estimaciones (realistas), el fic terminará en unos 14 capítulos más, así que…
Tengo un sueño de mil demonios, así que me apresuro a dejar esto.
Una disculpa por la tardanza de, ehhh, como casi dos meses entre combate y combate. Estos meses que vienen tal vez estaré un poco más ocupado así que… Bueno, solo les digo que se preparen para ver a LLDH llegar al 2023 :D
Y bueno, sobre el anime. La batalla de Ash contra Cynthia estuvo bastante bien. Gengar y Dragonite fueron unos pecho fríos de CUIDADO. Sirfetch'd y Dracovish, por otro lado, fueron todos los mas capitos. Todos unos chads. El Leon vs Dianta sí fue una mierda. Basura absoluta, en serio.
En fin… No tengo nada más que decir. Ya saben qué pasa cuando tengo sueño… El análisis con Liam se sube luego.
¡Nos leemos y Alola, chicos!
