Retomando después de mucho tiempo esta historia... No me odien...
La mayoría de los personajes pertecen a E. L. James.
Ana tomaba una taza de té mientras estaba cómodamente sentada en un sofá de su sala de estar, inconscientemente acariciaba el cuero café. La televisión, sobre la chimenea, estaba encendida. Sintonizaba una comedia romántica cualquiera, pero ella no estaba prestándole real atención. En cambio, meditaba profundamente a cerca de los últimos incidentes.
No hace mucho había colgado una llamada de Kate, se reunirían esa noche en casa de esta y tenían planeado salir a cenar y quizás tomar algunos tragos. Solo eran las cuatro de la tarde, aún tenía tiempo de arreglarse. La memoria de casi besar a Christian esa mañana la hacía sentir cálida. Ella sabía que besarlo hubiera sido un cambio en el juego para su relación con John, hubiera significado que estaba oficialmente engañándolo y una vez más se sintió culpable. Necesitaba pensar en una manera de terminar las cosas con su marido.
Media hora después se sorprendió al escuchar el timbre del ascensor, y solo un segundo después los pasos de John se escuchaban en el vestíbulo. "¿Estás en casa?" Preguntó John alzando la voz y caminando al pasillo que conectaba la entrada con la sala de estar. Obviamente llegaba más temprano de lo esperado.
"Estoy en la sala de estar" respondió ella.
John caminó hacia ella mientras soltaba la corbata de su cuello y desabotonaba su camisa. Dejó su maletín al lado del sofá y se agachó para besar a Ana, luego se sentó a su lado y echó su cabeza hacia atrás cerrando sus ojos. Se veía muy cansado.
"Llegas temprano, ¿estás bien?" preguntó preocupada mientras dejaba su taza en la mesa de centro. Su esposo no se veía muy bien.
John suspiró. "Reprogramé algunas cosas… Ha sido… un día duro."
"¿Está todo bien en el trabajo? ¿Quieres hablar de eso?"
Enderezó su cabeza y miró a Ana, su expresión era la de alguien perdido en un lugar atestado de gente. "Yo… no sé dónde empezar," dijo mientras sus ojos estaban fijos en los de ella.
Ana se sintió nerviosa. ¿Sabía él algo? Se mantuvo en silencio, escuchando que más tenía que decir él.
"Es más difícil de lo que creí" relajó su cuerpo mientras dejaba salir las palabras. "Me refiero a que, yo solo quería encajar, sabes…" dijo encogiéndose de hombros. "Creí que hacía lo correcto, soy apasionado con lo que hago, pero entonces… viste lo que pasó esta mañana, y… sabes, cuando la persona que es tu referente te da una crítica mala… estaba tan avergonzado, me sentí como un estúpido, nunca quise sonar como lo hice ni ser falto de respeto. Soy consciente de que a veces puedo ser un poco difícil, pero de otra manera siento que yo también merezco respeto… creo que me perdí en la manera de hacer que las personas sepan que soy capaz, aunque no tenga el mismo historial que el resto de ellos aquí" suspiró.
Ana estaba en silencio aún, estaba dividida entre confortarlo o no. No quería darle una idea errónea.
"Creo…" continuó John "que cambiaré mi manera de hacer las cosas… en el trabajo y en mi vida. Sabes…" procedió a inclinarse hacia ella y tomó sus manos con ternura "por lo menos sé que tú estás a mi lado, estaría perdido sin ti. Eres mi cable a tierra, eres exactamente lo que necesito ahora."
Ana trató de sonreír lo mejor que pudo, su corazón se aceleraba, esas no eran las palabras que quería escuchar de la persona con la que ella quería terminar. Ella sabía que terminar las cosas con John no era una tarea fácil, pero el hecho de que él le dijera tan claramente cuanto la necesitaba no era algo bueno.
Y él continuó, "sé que las cosas han sido diferentes desde que nos mudamos, yo he cambiado, he sido egoísta, te prometo que te daré más tiempo" besó sus nudillos y presionó su mano sobre su mejilla y la dejó ahí reposando por unos segundos.
Ana tragó antes de hablar, y cuando lo hizo, su voz era más ronca de lo usual. "Tú no…" no estaba segura de cómo continuar "… tienes que preocuparte por mí, sé que estás bajo presión y quiero que tengas éxito."
"Pero sí me preocupo" insistió John. "Desde que estamos en Seattle hemos estado tan distantes el uno del otro, ¿no crees?"
"John…" Cómo podría decirle que ella estaba bien así. Cómo podría romperle el corazón en un momento de tanta vulnerabilidad para él. Cómo podría decirle que el trabajo no tenía nada que ver con sus sentimientos por él. Cómo podría confesarle que nuca lo amó. "…Creo que tienes razón" dijo finalmente, ese no era el momento de abrirle su corazón a él. Debería pensar en eso más tarde, con Christian.
Él se inclinó más para besarla, después de un contacto corto Ana lo terminó. Una vez más no quería darle una idea equivocada. "Tengo que salir" dijo ella soltando su mano. "Me reuniré con Kate, mi antigua amiga de la universidad, ¿recuerdas?" Se lo dijo de la manera más calmada que pudo. "…aunque, podría quedarme si quieres."
"Creo que puedo usar el tiempo para leer algunos informes y me dormiré temprano, ve y pásalo bien" respondió John. Él pensó que era genial para ella que tuviese a alguien allí y ahora que habían hablado se sentía mucho mejor.
Ana se apresuró a su habitación y dejó a John atrás. ¿Tendría que pretender que todo estaba bien con él mientras secretamente amaba a Christian? John se sentía tan descompuesto ahora, no podía ni pensar en lo que él haría si ella le soltaba esa noticia. Tendrían que esperar.
Ana y Kate subían a The Nest, uno de los mejores bares de Seattle de acuerdo a la segunda. "Te va a encantar la vista, es increíble." Dijo Kate, y una vez que llegaron a la terraza Ana pudo decir lo mismo. Se podía ver toda la bahía de Seattle desde ahí.
"Guau" dijo realmente maravillada, el sol se estaba poniendo y hacia la vista aún más impresionante.
"Te lo dije" respondió Kate sabiendo que estaba en lo cierto. Tomaron dos asientos y ordenaron sus tragos.
Kate insistió en ir ahí después de la cena. Era una buena sensación poder hablar con una amiga. Después de algo de conversación sobre memorias de la universidad, unas buenas risas y algunos tragos después, entraron más en confianza y comenzaron a compartir cosas más personales.
"¿Creo que me dijiste que no has estados casada por mucho tiempo?" Kate le preguntó a Ana después de tomar un sorbo de su tercer margarita.
"Tres meses en dos días" respondió, la expresión triste de su rostro no pasó inadvertida para Kate.
"¿Está todo bien entre ustedes?" preguntó la rubia con calma, no queriendo presionar a Ana. "No te ves muy feliz al respecto."
"Es complicado…" dijo Ana agitando su cabeza. "¿Qué hay de ti?" Preguntó incapaz de darle una mejor respuesta.
"Hemos estado casados por 4 años, pero nos conocimos hace mucho, salimos dos años antes de casarnos" la forma en que lo dijo hizo que Ana sintiera celos.
"Suena como mucho" dijo Ana, pensando en que ella y John nunca llegarían a tener esa cantidad de tiempo juntos.
"La verdad es que no se siente de esa forma. Nos divertimos tanto juntos que no parece esa cantidad de tiempo para nada" Ana pensó que sus tres meses se sentían como 30 años de una relación incompleta, y probablemente Kate vio esa sombra en su mirada.
"¿Estás bien, Ana?"
Ana pensaba en si podía confiar en Kate.
"¿Fue difícil…? ¿me refiero a los primeros meses?" Ana estaba tratando de evitar el contacto visual.
"Mmm… tenemos nuestros días malos, pero al final lo que importa es que nos amamos. Después de todo el tiempo que hemos estado juntos siento que no podría vivir sin él" tenía una amplia sonrisa mientras hablaba.
"¿Ha sido difícil para ustedes?" dijo Kate suponiendo que Ana estaba teniendo días malos en su matrimonio.
"A veces…" respondió. "Es complicado."
"Bueno, ustedes están recién comenzando, hay muchas cosas que soportar los primeros meses" dijo tratando de apoyarla.
"Es más complicado que eso" respondió Ana, necesitaba confiar en alguien, ella necesitaba de alguna forma, tener una segunda opinión.
"¿Qué es, Ana? Puedes confiar en mí, quizás pueda ayudarte" dijo Kate preocupada.
"No lo amo" dijo finalmente. Kate la miró en shock, ella había oído esas palabras antes. "Me preocupo por él, John es realmente lindo conmigo y pensé que terminaría enamorándome. No quería quedarme sola… pero me encontré con un exnovio y todos los sentimientos volvieron…" Ana se bebió el resto de su trago de un sorbo.
Kate no sabía qué decir, quería apoyarla, y al mismo tiempo pensaba en el esposo de Ana y se ponía en sus zapatos también. "¿Estás teniendo… un amorío?" dijo bajando la voz, la curiosidad le ganó.
"Es mucho más que eso…" ambas susurraban ahora.
"¿Te vas a divorciar?"
"Eventualmente…" dijo encogiéndose de hombros. "Es mal momento. Justo antes de venir aquí me dijo que no podía vivir sin mí."
"Ana, lamento mucho oír eso. ¿Pero no es mejor terminar las cosas rápido?" Kate sabía lo que podía pasar cuando las personas continuaban en una relación sin amor, su cuñado era el ejemplo perfecto.
"Lo sé, créeme, este no es el camino que quería tomar, pero lo conozco. Lo acaban de ascender y tiene muchas responsabilidades. Se toma su trabajo muy en serio, si lo hago ahora él estaría completamente devastado y podría perder todo por lo que ha trabajado tanto. Voy a terminar con nuestro matrimonio, lo mínimo que puedo hacer es tratar de darle tiempo para que se adapte."
"No me malentiendas Ana, te comprendo y soy tu amiga, pero no me gustaría estar en sus zapatos." Era escuchar la historia de Christian otra vez, porque se demoró en tomar una decisión las cosas salieron aún peor.
"No quiero herirlo más de lo que sé que lo haré…" permanecieron en silencio por unos minutos. Ana se sentía mal, su necesidad de compartir como se sentía había arruinado su encuentro, ¿estaba Kate juzgándola? Quizás era demasiado pronto para contarle magna noticia. "Lo siento, quizás no fue apropiado decirte esto hoy."
"No te preocupes. Esto no cambia las cosas entre nosotras, somos amigas y dime si necesitas mi ayuda."
"Gracias" respondió sinceramente. "Entonces, por favor, cambiemos el tema"
Kate prosiguió a contarle sobre su trabajo con Christian y como periodista y cómo había conocido a Elliott. Le dijo que estaban tratando de tener un bebé. Ana apreciaba que Kate fuera una buena conversadora. Más tarde esa noche se abrazaron y se despidieron con la promesa de tener más noches así. Ana llegó a Escala y estaba contenta cuando vio que John ya dormía. Se sentía mejor ahora que había compartido un poco de lo que pasaba, solo podía esperar lo mejor.
Tendría que hablar con Christian, no creía que se tomaría bien la noticia de tener que esperar.
Solo recordar que esta historia sí es un drama. Es un tema sensible el que se toca y están en todo su derecho de no seguir leyendo. Espero pronto subir una historia que se adapta más a nuestros gustos menos controversiales.
Gracias por leer.
