Una semana después de las detenciones y con casi todas mis heridas curadas, iniciaron las primeras investigaciones, los interrogatorios, había tomado más tiempo del que habíamos creído, mi hermano, conservaba muchos documentos pero algunos de ellos habían perdido validez con el tiempo, intentar armar aquel rompecabezas, seria más difícil de lo que pensamos, pero no nos rendiríamos, esta vez tendríamos la posibilidad de hacer justicia.

Steve aparecía por las mañanas en el trabajo, aun no me había dicho si se quedaría o si por el contrario se iría, aunque eso ya no me molestaba realmente, pronto sentí que me acostumbraría a su presencia, lo único que si me molestaba era que debido a la investigación y un poco a la falta de personal ahora él y Kate debían trabajar juntos.

La boda había sido prácticamente cancelada y aunque Kate no había mencionado nada al respecto yo sabía que pasaría un buen tiempo antes de que volviéramos a hablar al respecto, y no fue hasta una noche, varios días después que volvimos a tocar el tema, aquel día mi madre me había invitado, nos había invitado a ambos a cenar en su casa, steve obviamente estaría presente, él no había buscado aún un sitio donde vivir y mi madre no tenía ningún apuro en que se fuera, de cualquier manera a mi me parecía bien que ella no estuviese sola, aquella invitación me trajo muchos recuerdos, recordé el día que mi hermano llevó por primera vez a Kate, aquella había sido una experiencia inexplicable y es que en ese entonces me parecía que era realmente inalcanzable.

Kate caminó por la cocina, ayudaba a mi madre, una vieja costumbre en ella, me senté frente a mi hermano, le salude con apenas un gesto de la boca y miré a Kate sin prestar más atención a lo que sucedía alrededor.

El sonido de la cuchara cayendo al piso me hizo apartar la vista de ella, en su lugar miré a steve.

-vendrás el fin de semana entonces?.- dijo mi madre mirándome expectante.

-perdón que?

-tu madre quiere que le ayudes con algunas cosas .

-Si claro, vendré.

-Steve sonrió y luego cambio el tema.- y para cuando la boda?... ustedes iban a casarse.

-si… no, no hemos hablado de eso.

-ya veo.

-tenemos tiempo.- dijo Kate.

-claro.- miró su comida y luego de un par de bocados volvió a hablar.- las bodas requieren tiempo.

Mi madre y yo nos miramos, adivine entonces que aquel comentario aunque sin una segunda intención nos había hecho pensar al respecto.

-Se han divorciado ya?.- preguntó mi madre esta vez.

-ya casi.- dijo Kate mirando su plato.

-Steve hizo un gesto extraño y luego volvió a cambiar el tema de conversación.- vendrás al siguiente juicio.- preguntó mirándome a Kate.

-no me lo perdería, hemos trabajado mucho, quiero saber que sucede.

-los chicos y yo iremos al bar cuando se acabe, estás invitada.

-si claro.

-estamos haciendo apuestas, ya sabes, quien recibe la condena más larga.

-te divierte.

-solo es un juego, es divertido, ya no hay mucho que hacer, aun espero mi próxima asignación.

-entiendo.

-podrías venir mañana, tenemos un par de interrogatorios pendientes.

-Seguro.

-a donde iras Ricky?.- dijo sonriendo.

-hay un caso nuevo que investiga Ryan, pasare la mañana allí.

-bien.- dijo Steve y siguió comiendo.

Unos minutos más tarde mi madre y yo lavábamos los platos mientras Kate y Steve revisaban unas carpetas que él había traído del trabajo.

-es solo trabajo.- dijo mi madre, después de que yo mirase por enésima vez lo que ellos hacían.

-si.

-te preocupa algo?

-me preocupan muchas cosas madre.

-a mi también, tu hermano puede ser muy persistente.

-porque nos llamaste hoy?

-creí que podríamos volver a los viejos tiempos, solo por esta vez.

-es lindo recordar pero solo eso.

-me hubiese gustado que un día tu padre apareciera por esa puerta y…

-Yo también madre.

-la vuelta de tu hermano ha sido inevitable, debemos aprender a vivir con eso de nuevo, tendrás que aprender a controlar los celos.

-no son celos, yo… no… -suspiré.- aún temo que aquellos detalles que hicieron que ella se enamorara de él se hagan presentes, siento que un día se dará cuenta de que aún lo ama y querrá volver con él, que voy a hacer entonces, ella me va a romper el corazón sin darse cuenta.

- eso no va a pasar.

-no estoy seguro.

-Rick nos vamos?.- Kate me miró desde la sala.- debo levantarme temprano.

-si.

Miré a mi madre con una sonrisa y luego de despedirnos salimos rumbo a nuestro pequeño departamento, Kate tomó un baño rápido y se metió a la cama sin mencionar más palabra, no era extraño en ella que lo hiciera, siempre que algún caso se tornaba complicado ella solía reservarse sus comentarios, era lo normal en ella.

La mañana siguiente, Kate se había marchado cuando me desperté, miré el reloj, me sentí abrumado, 5 minutos después de las 8, salí apurado aún abotonando mi camisa y sintiendo el aire fresco de la mañana en mi rostro, tomé el teléfono mientras corría y marqué su número, la llamada fue directo al buzón y luego de unos segundos volví a intentar.

-Rick lo lamento ahora no es un buen momento.

Termino la llamada sin que pudiera decir algo.

Subí las escaleras del edificio casi corriendo, Ryan llevaba en la mano una taza de café cuando llegue al piso indicado.

-la cama te escupió esta mañana.- dijo sonriente mientras señalaba mi aspecto un tanto desordenado.

-algo así.

-vamos, debemos interrogar a un sujeto hoy.

-has visto a Kate?

-no.

-ha salido temprano y no la he visto.

-debe estar en la oficina central, parece que uno de los sospechosos se ahorcó en su celda, pero ese muchacho no es asunto nuestro, tenemos trabajo.

-bien.

Cerca del mediodía y después de interrogar a un hombre y una mujer por fin la vi, Steve apareció por el pasillo con una bebida en la mano pero Kate no iba con él.

-Kate esta contigo?

-ha ido a atender otro asunto, dijo que vendría más tarde.

Suspiré resignado, había estado fantaseando con la idea de retomar nuestra noche romántica, aquella que se vio interrumpida por la llegada de mi hermano, pero cada vez que yo hacía algún intento por hacerlo o el simple hecho de mencionarlo, recibía la misma respuesta, "otro día", sin embargo ese otro día, se había convertido ya en varios días, no podía evitar preguntarme si Kate estaba reconsiderando nuestra situación.

Casi al terminar por fin la vi aparecer, terminaba de llenar mi reporte cuando la vi salir del ascensor, se veía preocupada, me sentí preocupado de que algo malo estuviese sucediendo y sin dudarlo me acerqué a ella, tomé su brazo con suave y la llevé hasta la sala de descanso, donde con suma gentileza la invité a sentarse y serví un par de tazas de café, todo antes de que ella pudiese huir de nuevo.

-sucede algo?.- preguntó con seriedad.

-es lo que quisiera preguntarte.

-no…

-no me mientas.- dije ligeramente ofuscado.

-no iba a mentirte.- dijo un tanto confundida.

-entiendo .

-preferiría tener esta discusión en casa.

-la misma donde te encierras y te niegas a hablar de lo que sea que esté pasando.

-esto es algo importante y es por eso que necesito que hablemos en casa, ahora tengo trabajo, te veré más tarde.

-así es como será?

-De que hablas?

-te veré en casa.

Caminé hacia el pasillo, imaginaba que era eso tan importante, podía escucharla diciendo que lo había pensado mejor, que amaba a mi hermano, el que había sido su esposo y que no iba a divorciarse de él, caminé apurado hacia la escalera y baje tan rápido como pude, sentí la necesidad de huir de aquel lugar, lentamente me tranquilizaba mientras caminaba por la calle, comenzaba a sentir el dolor en el pecho y un vacío enorme en el estómago, sabía que el fin se había estado gestando lentamente y mis pies me llevaron por lugares desconocidos hasta que por fin me detuve frente a la puerta del departamento que compartíamos, miré mi reloj una vez más antes de abrir, coloque la mano sobre la perilla y me detuve cuando escuché voces dentro, pegue la oreja a la puerta tratando de escuchar lo que decían, o al menos de saber quien se encontraba dentro.

Aunque me esforzaba no lograba entender lo que decían y me sentía cada vez más frustrado, ansioso por saber que sucedía, abrí la puerta, dentro mi hermano tenía una mano sobre su hombro, Kate me miró sorprendida, no así mi hermano, quien por un segundo no demostró emoción alguna.

Me quedé quieto pensando en cual sería mi siguiente acción, cerré la puerta lentamente e hice el intento por caminar hacia la habitación, tenía la firme intención de salir corriendo y no detenerme, claramente algo sucedía, algo que quizá no era de mi incumbencia, pero la voz de Kate me detuvo.

-Donde has estado?.- preguntó furiosa.

-por ahí.- y quise seguir caminando.

-por ahí, te he llamado por horas, que demonios te pasa, estaba tan preocupada, te pudo haber pasado algo y llegas así sin más y solo dices por ahí.

-la verdad no creo que eso te preocupes demasiado.

-claro.

-Rick por favor…-intento Steve.

-tu cállate, este asunto no te incumbe, debo irme, los chicos me llamaron, hoy trabajo.- mentí.

-no lo creo.- dijo Kate con seguridad.-tenemos que hablar.

-De que?, parece que ya todo esta dicho.

-No, no sabes de lo que hablo y si no fueras por la vida inventando las historias, me dejarías hablar.- le miré fijamente y me pare frente a ella esperando aquello de lo que teníamos que hablar, aquello que todos parecían saber excepto yo, suspiré intentando saber que postura tomar , llené mis pulmones de aire y me dispuse a escucharla.

-bueno… yo se que esto es difícil, ha sido difícil para todos.- dijo comenzando con su discurso.- ojalá que todo hubiese sido distinto y…

-Yo me disculpo por eso.- interrumpió mi hermano.

-si, bueno… se que me he comportado de manera, un poco… distante, pero debo decir que todo ha sido una sorpresa, como lo dije antes, ojalá fuese distinto, solo quiero que todo quede claro de ahora en adelante.- suspiró y giró en dirección a steve para mirarle de frente.- te ame, en verdad te ame y sería ridículo de mi parte no admitir que aún tengo sentimientos por ti.- apreté los puños sintiéndome impotente.- y la verdad es que solo puedo decir que me siento realmente agradecida por el tiempo que pasamos juntos, aprendí sobre el amor, la entrega, la vida en pareja y como por amor podemos hacer cosas muy estúpidas, creo que no me arrepiento de lo que vivimos juntos, no te odio, aunque si odio tus acciones, espero que algún día encuentres a alguien más, que vuelvas a amar y que te amen, puedes contar conmigo siempre que lo necesites y siempre que no olvides que nuestra relación quedó en el pasado.-de nuevo suspiró, para ese momento, yo movía las manos nervioso, me sentía contrariado sobre lo que sucedía y lo que sentía, comenzaba a sentirme como un idiota por haber dudado de ella y aunque en mi cabeza trataba de justificar mis acciones también sabía que no podría hacerlo.- esta tarde recibí dos noticias.- dijo tomando un par de sobres que estaban sobre la mesa.- creo que esto marcara el rumbo de nuestras vidas de ahora en adelante.- la vi hacer una pausa y luego de depositar uno de los sobres en la mesa, la vi abrir lentamente el otro y sacar su contenido.- como debes saberlo.- miró a Steve.- tengo en mis manos el documento que certifica que nos hemos divorciado oficialmente, tener este documento en mis manos es… no se como describirlo… supongo que nunca creí que esto sucedería, supongo que así es la vida.- sonrió con tristeza.- este es el fin de una etapa en nuestras vidas.- una lágrima rodó por su mejilla, Kate abrazo a mi hermano y besó su mejilla una vez antes de separarse de él.- aunque no todo es malo, parte de mi distanciamiento los últimos días, se debe a que, sucedió algo inesperado, que no se como tomarás.- esta vez se dirigió a mi, depositó el sobre que sostenía en las manos y tomó el otro, extendió su mano y esperó a que yo lo tomase.- antes de que lo abras quiero que sepas que me hubiese gustado que fuese diferente, no estaba en mis planes, ni en los tuyos… solo puedo decir que simplemente paso.

Miré el sobre sin saber al principio que hacer, ella parecía ansiosa por que yo supiera que era lo que había allí, imaginé entonces lo que sucedía, suspiré sintiendo un calor desconocido para mí recorriendo mi espalda, subió lentamente hasta la base de mi cuello y luego de tomar el sobre y abrirlo con lentitud, saqué la hoja que contenía, leí lentamente el membrete de la misma, bajé lentamente leyendo en silencio, puse mi mano en la frente cuando la palabra resaltada en negro apareció.

-como?.- dije casi en un susurró.

Kate me miraba ansiosa, tenía razón, no estábamos preparados para eso, pero allí estábamos, a punto de emprender un viaje desconocido para ambos.