ficción

Historias de Albert y Candy

presenta

Quédate Conmigo

Por Mayra Exitosa

El vuelo a Miami le daba una pausa para descansar, desde su agenda electrónica guiaba a los empleados para el evento, asegurando que de haber problemas el jefe de meseros se haría cargo en cuestión de los alimentos y en las atenciones del salón serían la señorita de recepción a la que le llegaba u mensaje de que se hiciera cargo ya que ella estaba en otro evento.

- ¡Cómo que se fue! ¿A dónde? Si hace una hora estaba en el salón ¿nadie le aviso de que la llamábamos? - Tío, disculpa, ella tiene agenda personal separada, los eventos de su coordinación son a parte de la del salón, debe estar en otro evento, tenemos doce eventos en Miami, seis en new York y catorce aquí en los Ángeles. - ¡Que! Pero si estaba aquí hace unos momentos, la vimos en los vitrales atendiendo y ordenando. – Cierto, pero… ¿Cuál es la urgencia?

William no podía decirle, es mi esposa, necesito que deje todo esto y se vaya conmigo, pues entonces se la negarían, estaban teniendo ganancias increíbles gracias a su mujer y eso no podían dudarlo, era una mujer brillante y la había visto en acción antes de irse, por lo que pensando rápidamente respondía dejando en estado sorpresivo no solo a Archibald su sobrino, sino al mismo Johnson que pensaba en un total de treinta y dos eventos realizados esa misma noche, separados por ella y de los cuales podía estar incluida como coordinadora dentro de uno de ellos, sin saber exactamente en cual de todos. - Archie, tengo el evento de mi boda ¿lo olvidas?

- ¡Es verdad! ¿quieres que Candy lo lleve a cabo? ¿la elegirás coordinadora de tu evento? ¡excelente! la hare mi pareja en la fiesta, será genial, seré un invitado por lo que no iré como su jefe, ni compañero de trabajo, así podré sentarme con ella e invitarla a quedarse conmigo, lleva dos meses y veinte días evadiéndome, no podrá evitarme el día de tu celebración. ¡No pudo ser mejor! ¡Cuenta conmigo! ella es la mujer perfecta a mi medida, no hay otra mejor para mí, definitivamente no la dejaré escapar, prometo tío que después de tu evento, sabrás de mi compromiso, esa mujer yace en mis sueños desde la primera semana que llegó al hotel y créeme ¡que sueños!

Archie se fue caminando para investigar donde había un espacio para celebrar la boda de su tío, la agenda y mandar un aviso a su mensaje sobre un festejo espectacular donde estaba ella incluida, por lo que no podía negarse.

William parecía pez en alguna reserva ecológica, estaba de colores, con la boca abierta y a punto de explotar, mientras Johnson no sabía si reír o llorar por el pobre de Archie, acababa de cavar su tumba frente a su tío, ese ultimo comentario había sido memorable, digno de una fotografía, no, mejor una grabación y ponerlo en pantalla grande, por lo que giraba para ver si no había una cámara con sonido cerca y rescatar esa conversación icónica, juraba que a William no se le olvidaría en lo que restaba de vida. Por lo que no esperaba lo que en esos momentos sintió al escuchar a su jefe. - ¡Ni una palabra de esto! Tienes trabajo, localizarla, capturarla, secuestrarla y entregármela con moño incluido, este tarado se saldrá de la inversión en este mismo año, lo quiero fuera de los hoteles, es más de cualquier inversión cercana a mí, no sabe lo que acaba de decir. - ¡pero señor! - Nada de peros Johnson, si dices una sola excusa y no tienes la ubicación de mi mujer para dentro de una hora, ¡te mueres!

William salía hirviendo, el rostro enfurecido y pálido, ya había pasado por una gama de colores frente a Johnson y ya iba más que pálido, escuchar a su sobrino enamorado de su mujer no había sido lo mejor del día, ahora si tenía u grave problema, lo peor era saber si la señora Andrew no se encontraría con los otros mujeriegos de la familia antes y volvía a repetirse esta escena monumental, que ganas de haberlo grabado al joven y poner esa evidencia cuando supiera que ella era la esposa de su tío, la que su padre Mac Connery había regalado, todavía sin hacerse le papeleo para quitarse el apellido, cosa que era imposible por ser mayor de edad, que la muy lista usara el apellido de su madre, era lo mejor de la situación, así nadie la identificaría como la esposa de William Andrew, pero si aseguraba que no la localizaría en menos de una hora, ni usando un chip integrado en su piel, debía estar volando si no es que estuviera en un auto ahí mismo en los Ángeles, California, buscarla en Miami o en New York, en todos los eventos de esa noche iba a ser una tarea que desquitarían todas las asistentes telefónicas de los hoteles de la zona este y oeste del país.

Candy aterrizaba en el aeropuerto, pensando en que ya contaba con un taxi programado y su habitación separada para un descanso merecido, cuando observaba dentro del aeropuerto una revisar del corazón, donde mencionaban a su marido, la compraba y leía tranquilamente sin dejar de caminar rumbo a los taxis, la revista decía sobre la exnovia de él, quien ahora yacía con un actor famoso, siendo esta la más cotizada de las mujeres, olvidándose de William y cambiando de hombre en menos de cuatro semanas, por lo que ahora Elizabeth Legan debía estar estrenando cornamenta, como dicen burlonamente pues la dama aseguraba que había un noviazgo apasionado, fiel e ineludible, para descubrir que ya se lo estaba ganando la exnovia del magnate William Andrew, quien se le había visto en New York por negocios durante dos semanas, por lo que debía haberse dado cuenta de que ya había sido cambiado, se cuestionaba la revista que a la fecha no se sabía por quién había dejado a Susana Marlow, ya que no se había visto en ningún evento recientemente.

- Ahora lo entiendo, ¡por eso me odia! perdió a su novia y está ya se fue a quitarle el novio a mi hermana. ¡Él va a odiarme toda la vida! no puede divorciarse según me dijo mi segundo padre, ¡pobrecito! Lo bueno es que me dejo en libertad y no seré una carga para él. Al menos no debe estar pensando en mi ahora. Guardaba la revista en su bolso y subía al taxi, con dirección al hotel donde tendría el siguiente evento y se olvidaría de su marido por lo que restaba del día.

Continuara...


Muchas gracias por continuar leyendo y comentando cada capitulo de esta y mis otras historias, deseando sea de su agrado.

Agradezco por no tomar mis escritos, ni adaptar ni utilizar por ningún medio auditivo o plataforma alternativa, en parte o completa ninguno de estos.

Con sincero aprecio,

Un abrazo a la Distancia

Mayra Exitosa