ficción
Historias de Albert y Candy
presenta
Quédate Conmigo
Por Mayra Exitosa
Para Elizabeth Legan se había vuelto una declaración de guerra pues creía fielmente en su novio, por lo que la actriz solo buscaba engatusar a los hombres y Terry había sido un ingenuo al caer en sus redes, no le quedaba más que cuidarlo y protegerlo, eso se había vuelto una prioridad, así que hablar con sus padres de que se casaran en las Vegas fue un alarido para su madre, un descanso de su padre, luego de temer no completar la dote de los Andrew, con esa propuesta de su hija Eliza, no tenía que vender más cosas valiosas solo había quedado a deber diez de los cien kilos de oro, con tal de comprar al menor precio posible antes de que se volviera a elevar el costo por lingote del oro y quitarse ese pendiente de encima, así aceptaba que se casara en donde quisiera, pero que no habría una boda, ni su hermana que se había casado de manera obligada con una dote, había logrado tener un evento publicitario de su matrimonio, no tenía por qué haber otra boda costosa para ella, haciendo notar la diferencia de ambas ante los invitados. Sara daba de gritos pensando en sus amistades, su nivel social, los rumores, todo era un escándalo para ella, pero al ver que su marido aceptaba tuvo que callarse y la llegada de Niel los sorprendía. - Papá, la adopción aun no es legal. - ¿Qué dices?
El silencio sepulcral entre las dos mujeres que habían estado atormentando al jefe de la familia se notaba suficiente con esa noticia; Niel entregaba la información, luego verificaba secretamente el padre que su hija no había puesto su nombre como una Legan al firmar el acta de matrimonio y este caía de espaldas amortiguado por el sillón donde había estado su mujer lloriqueando por no tener un magno evento para su hija.
- ¿estás seguro de eso Niel? - Si madre, es más si no hubiera cumplido mi padre en casar a la falsa hermana, solo habríamos perdido las propiedades que le recogieron como parte de la herencia de mi abuelo, ya que todo estaba vendido, no teníamos nada extra que perder, al contrario, el oro que le dieron como dote, era un cargo por el matrimonio, por lo que fue algo extra por haber aceptado la situación. - Todavía se deben diez kilos de oro de la dote, - Porque lo firmaste como sanción, pero si no se casaba, solo te hubieran quitado esas propiedades. - El abogado dijo… - ¡Papá! ya lo revisé con mis abogados en el despacho, Candy sigue siendo Mac Connery hasta que el padre le realice una prueba de ADN y sea negativa, además que como ella es mayor de edad ya no le pueden quitar el apellido sin su aceptación notariada. - ¡No puede ser! - Fuiste un tonto querido. Decía con ironía su mujer, ya que el experto de operaciones administrativas y legales era él, a lo que este le sancionaba con alzar su tono de voz, - ¡Sara! Esta incomoda por lo que su hijo había declarado, exigía con todo el derecho que le daba ser la madre de la familia Legan, - Quiero una boda en grande, habla con tu disque yerno y dile que quieres casar a su cuñada en el hotel de su propiedad en New York. - Pero Sara, si se enteran de… - Precisamente, ya les disté una dote, no estas aceptando que cometimos un error, dile que será el padrino del evento, él y tu hija mayor. ¡Exígele! Has lo que sea necesario.
William estaba estresado, tenía a Johnson a marchas forzadas tras su mujer, cuando de pronto recibía la llamada de su suegro. - ¿Como estás hijo? ¿Mi hija, que tal se encuentra? - Bien. ¿A qué debo su llamada? No soy su hijo. Respondía firme sin titubeos William, - Bueno eres mi yerno y… quiero casar a mi otra hija en el hotel de tu propiedad, por lo que… deseo que tú y "mi hija" sean padrinos del evento. - ¿del evento? ¿también de eso hay padrinos? - En el caso de mi hija, fue una promesa que le hizo su hermana, sería su dama de honor y estaría organizando su boda junto a mi esposa. Mentía Legan con total seguridad, a lo que Andrew le cuestionaba, - ¿organizando su boda? - Si, ya que no le di una boda como se debía a mi hija mayor, al menos mi otra hija puede tener una… me lo debes. ¿no lo crees?
De pronto se hizo un silencio sepulcral en la línea telefónica, cuestionándose el rubio como es que tenían ellos comunicación con Candy y él no, por lo que aceptaba sin decir nada extra, antes de ser descubierta la situación actual de Candy y él, - Si mi esposa dio su promesa, entonces así será, pero tendrá que ser lo antes posible, ya que saldremos del país. - ¿lo antes posible? - Espero tenga una fecha anticipada y encuentre en mi hotel de New York, lo que desea para la boda. La llamada se cortaba para de inmediato comunicarse a los eventos del hotel en New York, exigiendo que se localizara a la coordinadora de eventos Candy Mc Bride, para una fecha disponible lo antes posible para la boda de Elisa Legan. En cuanto le confirmaran, se le dieran la fecha y le aseguraran a la organizadora de Eventos que estuviera presente.
Johnson ingresaba ofuscado, que la información de donde se localizaba era confidencial y que se había firmado en su contrato no estar dando información personal, ni para citas con hombres, ni mucho menos fuera del hotel. William sonreía y agregaba,
- Ya lo tengo solucionado, la hermana de mi esposa quiere una boda y ella tiene que estar ahí, en New York en mi hotel, debe llevarse a cabo lo antes posible, no podrá negarse, ya la tengo atrapada y no saldrá de mi hotel a ningún evento más, así que localiza una organizadora de eventos, para suplir a mi mujer, esta vez no me falles Johnson.
Candy por su parte se localizaba en uno de los hoteles de Miami, un encargado de mantenimiento le ayudaba a cambiar los candelabros antiguos por unos modernos con luz blanca, ya que todo tendría que combinar en plateado brillante. - Señorita organizadora, normalmente piden todo más acogedor, con el color cálido que ya tenemos. - Lo comprendo señor Alistar, pero es un encargo que pagaron para llevar a cabo. - ¿pagaron los nuevos candelabros? - Si y todas las luces led con otra gama de tonalidad que ocuparemos en los centros de mesa ya están cobrados e incluidos. - ¡Vaya! Es usted excepcional. - Gracias. Ahora cambie las luces. Candy se retiraba ignorando que ese hombre no era de mantenimiento, ni todas las ocasiones que lo había incluido como tal, ya que se trataba del hermano de Archivald, su jefe en los hoteles de California, solo que ignoraba el apellido y este aprovechaba para conocerla como un compañero de trabajo y no como su jefe.
Continuara...
Gracias por leer y comentar todos los capítulos de esta historia y otras más que he estado actualizando, esperando sean de su agrado.
Agradezco por no tomar mis escritos, ni adaptar ni utilizar por ningún medio auditivo o plataforma alternativa, en parte o completa ninguno de estos.
Con sincero aprecio,
Un abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
