Ni la historia ni los personajes me pertenecen.
10
Sakura
Sasuke me está besando. Pero besando de verdad.
No uno de esos descuidados beso exhibicionistas que podrían alargarse por días. Un verdadero beso. Un casto beso Disney. Sus labios son suaves y cálidos, y dejo escapar un gemido porque no puedo evitarlo. Abro los labios con la esperanza de que capte la indirecta. Pero en lugar de eso se aleja, tomando un profundo y tembloroso suspiro.
—¿Estás lista? —pregunta con voz ronca.
—S-sí —tartamudeo, dándome cuenta de que todo mi cuerpo está temblando.
Abre la puerta y sale, sus ojos sobre mí todo el tiempo. Sostengo el bolso y tomo su mano. Me ayuda, sus dedos deslizándose a lo largo de mi espalda desnuda. Tiene que notar la piel de gallina que estalla sobre mi piel. Me apoyo en él a medida que aceleramos el paso para ponernos al día con Ino y Temari. Neji y TenTen se unen a nosotros desde donde el BMW de Neji está estacionado, TenTen viéndose impresionante en un vestido rojo ceñido.
—Me encanta —le digo, extendiendo la mano para tocar la tela— Nunca lo he visto antes.
—Eso es porque me fui de compras sin ti —dice un poco amargamente.
Me llevo la mano a la boca. Me envió un mensaje hoy cuando estaba en la escuela preguntándome si quería ir de compras. Me vi absorbida por las tareas y nunca respondí.
—Lo olvidé por completo.
—Sí, sí —dice, mientras entramos.
El restaurante es bastante moderno, las cabinas ovaladas al fondo tienen grandes fiestas. Tres personas ya están sentadas en nuestra mesa. Puedo asumir con seguridad que el hombre mayor con el pelo más claro es A. J. Se desliza de la cabina y se levanta, sonriendo.
—Bienvenidos, bienvenidos —dice, extendiendo la mano hacia Ino, quien nos lidera— Tú debes de ser Ino.
Ino nos presenta al Sr. Harrison, y este nos estrecha la mano a todos.
—Os reconozco a muchos de la revista —dice mientras toma la mía, sus ojos demorándose en mí por un segundo demasiado largo, antes de trasladarse a Sasuke— Ah, sí. Las dos parejas poderosas. Me alegra que los trajeras contigo, Ino. Por favor, tomen asiento.
Sasuke y yo nos deslizamos en la cabina hasta que estamos en el centro de todo el mundo. A. J. nos presenta al hombre y a la mujer como su director financiero y productora. Sonríen, pero no dicen nada, sus tablets frente a ellos mientras teclean rápidamente. Deben estar tomando notas de la noche para A. J.
La conversación en realidad no comienza hasta que los vasos de agua están llenos y todos ordenamos. Pruebo con el elemento más pesado de vegetales en el menú, y Sasuke susurra:
—Lo harías.
Sonrío. Sus dedos encuentran la base de mi cuello, presionando suavemente la piel mientras masajea mis músculos. Hago un maldito esfuerzo en no dejar que mis ojos revoloteen cerrados mientras continúa con sus caricias, e intento concentrarme en la conversación en cuestión. Me pregunto si le toca así a Karin cuando tienen una noche de fiesta.
Neji y TenTen también son bastante buenos fingiendo ser una pareja. Él mantiene el largo cabello castaño rojizo retirado, susurrando en su oído. Sus ojos se abren y se sonroja. Ino y A. J. están conversando en el otro lado de la mesa. Es difícil concentrarse en lo que dicen con Sasuke tocándome de esta manera. Ino saca una carpeta de manila, y tengo que mirar de cerca cuando A. J. lo abre para darme cuenta de lo que hay dentro -fotos de la sesión de ducha, y luego debajo de estas, TenTen y Neji posando bajo el agua. Estoy totalmente atrapada cuando Temari comienza a explicar el argumento que ha creado para las dos parejas, empezando por Neji y TenTen -dos jóvenes amigos con beneficios con la misión de tener sexo en lugares extraños. Y luego Sasuke y yo –el desfloramiento de Rylan Willow por su joven y sexy profesor.
De todas las personas en esta mesa, A. J. me apunta con su dedo.
—Me intriga mucho, señorita Willow.
Sasuke baja la mano de mi cuello y la descansa en mi muslo. Sonrío educadamente.
—¿En serio?
Levanta su copa de vino, y dice antes de tomar un sorbo:
—Con la última edición me pregunté si, aquí Ino, te amenazó de muerte durante las fotografías; te hiciste la víctima tan bien.
A mitad de beber su vaso de agua, Sasuke se atraganta. Neji ahoga la risa.
—Ah —dice A. J.— veo qué ocurre aquí. Tal vez debería estar dirigiendo la pregunta al caballero. Tú y el señor Uchiha parecen bastante amistosos, incluso fuera del estudio. ¿Estoy suponiendo lo correcto? —Sus ojos parpadean en Sasuke.
Por la gracia de Dios, el camarero pasa por allí. Gesticulo para que se acerque.
—Doble vodka con tónica —susurro, volviendo mi atención a A. J.— No tiene que redirigir las preguntas a Sasuke. —Apenas sonrío rígidamente— Soy perfectamente capaz de responder.
Los ojos de Ino se ensanchan. Es como si tuviera una réplica exacta de Sakura Snark Meter dentro de su cerebro.
A .J. levanta una ceja.
—¿Sí, Rylan?
—He perfeccionado la expresión de virgen ingenua simplemente porque puedo ser lo que quiera que sea. Soy modelo, señor Harrison, no una virgen cautiva. Estoy segura de que lo entiende. Sasuke aquí lo hace.
Siento a Sasuke tensarse a mi lado. Mantengo mis ojos fijos y entrecerrados en A. J.
Se ríe.
—Muy bien, señorita Willow.
Mi bebida llega. La termino de un solo trago.
—Y en cuanto a Sasuke —empiezo, mi mano apoyada en la parte interior de su muslo— una mujer nunca revela su estrategia de batalla para acostarse con un caballero.
TenTen jadea, y Ino me da un pulgar hacia arriba por debajo de la mesa.
—Tu ingenio me está seduciendo —dice A. J. con un guiño—. Muy bien. Tomaré en cuenta ese factor mientras esté considerando la adquisición de la revista.
Después de dos vodkas dobles con tónica no puedo seguir la conversación. La mano de Sasuke, en el transcurso de la noche, se ha arrastrado más y más alto sobre mi muslo, y eso, junto al alcohol, me ha quitado el humor para concentrarme en una conversación seria. Lo único que capto en la mesa –además de que la comida aquí es jodidamente increíble-, es que esta serie de historias entre Sasuke y yo, y TenTen y Neji, durarán cinco ediciones, y para entonces el Sr. Harrison tendrá una respuesta para nosotros de una manera u otra.
Nos levantamos para salir.
—Tengo ganas de ver cómo continuarán estas historias —dice, guiñándome otra vez.
¿Sabe que es raro? Porque es totalmente raro. O tal vez es sólo mi zumbante cerebro hablando.
Tengo que aferrarme a Sasuke por mi vida querida para salir al estacionamiento. El vodka y los tacones realmente no se llevan para nada bien. Incluso me pregunta cuántos me he tomado.
—Oh, por el amor de Dios —respondo— No estoy tan borracha. Intenta tomarte unos tragos y caminar en estos zapatos, y verás lo bien que lo haces.
Se ríe profundamente, enviando escalofríos por mi espina dorsal.
—Está bien, está bien.
A medida que nos amontonamos en el coche de Ino, capto su parloteo acerca de cómo configurar el resto de la serie.
—… ni siquiera hemos impreso la segunda edición, sin embargo, por lo que están más avanzados de lo previsto. Mantengámoslo así. Todavía tenemos la sesión de la piscina y la de la ducha para usarlas, y por supuesto, la última sesión será de Rylan en la cama, así que sólo falta una.
—Enciende el motor, pero luego lo apaga rápidamente de nuevo.
—¿Qué pasa? —pregunta Temari.
—Aquí —dice Ino, volviéndose a Sasuke y a mí con una gran sonrisa en su rostro— Haremos la sesión aquí.
—¿Aquí? —lloriqueo.
—Síp —responde— Aquí. Temari, toma mi cámara del estuche. Está en el maletero.
—Pero… —Intento pensar en una buena excusa mientras Temari se baja del coche y abre la puerta— No tenemos una historia.
—Rylan y su profesor se encuentran en departamento mixto. Él la seduce en la parte trasera de su coche a la salida. Bam. Historia. Vamos.
—¡Eso funciona! —grita Temari.
—Pero mi cabello y maquillaje… no están listos. No es la típica Rylan.
—¿Cuál es el problema, amiga? Necesitas relajarte con la cosa de todo el pueblo reconociéndote.
Sasuke pone el brazo sobre mi hombro mientras Temari regresa con el estuche. Me mira con ojos preocupados.
—No quieres hacer esto ahora mismo.
—No es eso —le digo humildemente— Solo estoy… siendo sorprendida con la guardia baja. Necesito un momento para, ya sabes, meterme en el personaje.
—Déjame ayudarte —dice con voz ronca, bajando la cabeza. Sus labios atrapan mi cuello y lanzo un jadeo de asombro.
—Sí, por favor, consíguela en el estado de ánimo para que podamos fotografiar esta cosa antes de que un guardia de seguridad se acerque — escucho decir a Ino—. Eso sería incómodo. —Dirige a Temari para sostener la iluminación móvil en cierto ángulo.
La lengua de Sasuke sale rápidamente y lame mi garganta. La curva de su dedo encuentra mi mandíbula, y me obliga a mirar esos impresionantes ojos, dejándome absolutamente inútil.
—¿Qué quieres que haga con ella? —le pregunta a Ino sin liberarme de su agarre.
—Desliza la mano bajo el vestido para que parezca como si la estuvieras follando con los dedos. Y bésala.
Aguanto la respiración mientras espero a que me posicione. Me empuja contra la parte interior de la puerta del coche y el asiento.
—Abre las piernas —murmura.
Sigo sus órdenes, su mano deslizándose por el interior de mi muslo. El alcohol pulsando en mis venas aumenta cada sensación. No espero que vaya tan lejos como para deslizar el pulgar en medio de mis bragas, así que cuando lo hace me tenso, pero él sonríe y se inclina, rozando mi oreja con los labios.
—Sé cuán mojada estás en este momento —susurra.
Un gemido estrangulado escapa de mi garganta. ¿Está Ino dirigiéndonos? No oigo nada sobre mi propio pulso estrepitoso y el aliento caliente de Sasuke.
—Olvídate de Ino —me urge secretamente, empujando mis bragas a un lado— Olvida que está aquí. Finge que sólo estamos tú y yo, Sakura. Finge que esto es de verdad.
Acaricia mi hendidura con sus dedos hasta que su pulgar encuentra mi clítoris. Frota en lentos círculos, capturando mis jadeos con su boca. Separo los labios y esta vez acepta ávidamente, su lengua recorriendo mi labio inferior y adentrándose para encontrarse con la mía. Aumenta la presión de la mano hasta que estoy gimiendo suavemente en su boca, todo mi cuerpo arde.
No sé si Ino está dándole instrucciones, pero siento su mano libre ir a lo largo del cuello de mi vestido. Aparta el tirante hasta que mi pecho está expuesto. Acunándolos, pellizca rudamente mis pezones, una poderosa ola de éxtasis rasgando mi cuerpo. Tiemblo contra su mano. Una risa oscura burbujea de su garganta, y se aleja de mi boca sólo lo suficiente para susurrar—: Paciencia —antes de besarme profundamente otra vez. Mete dos dedos en mi interior, aumentando la velocidad de su pulgar contra mi clítoris.
La presión se comienza a construir muy dentro de mí. Murmuro "por favor" una y otra y otra vez contra sus labios y no es hasta que estoy al borde de mi liberación que me doy cuenta de que voy a llegar por primera vez al orgasmo frente a una cámara.
Por primera vez a causa de un chico.
Sasuke
Mientras Sakura se viene, lo disimula muy bien. Sólo lo noto porque puedo sentirlo -su coño apretado, mojado alrededor de mis dedos, la forma en que se estremece y susurra en voz baja "mierda" contra mis labios.
Calmándose de su orgasmo rápidamente, sus ojos se abren, como si de repente fuese más consciente de lo acaba de suceder.
Lo que hice con ella.
—Santa mierda —suspira Ino— Eso fue… intenso. Y ahora estoy muy caliente y mojada.
Mantengo mis ojos sobre Sakura mientras retiro la mano, limpiándola en el interior de su muslo. Si estuviéramos solos -si esto fuese real- me lamería los dedos.
Pero no lo es. Y se supone que sólo tenía que fingir que la estaba follando con los dedos, porque tengo una novia… ¿Qué demonios he hecho?
Sakura se sienta y su cuerpo entero sigue temblando. Mete un salvaje mechón de cabello detrás de su oreja y acomoda su vestido. La hice venir. Sakura me dijo que nunca se había venido durante el sexo. Y si no mintió, entonces soy el primero en conseguirlo. Y ni siquiera la estaba follando. Llevaba todavía su ropa.
—Deberíamos irnos.
—Lo tienes, chico amante —Ino tapa la lente de la cámara y se la pasa a Temari, que nos sigue mirando boquiabierta— ¿Quieres que te deje en casa?
—Por favor —digo, mirando por la ventana e intentando controlar mi respiración.
Ino sale del estacionamiento y gira hacia la autopista.
A Karin no le importa.
El hecho de que tenga que seguir recordándome a mí mismo eso no mejora la situación. Estoy perdiendo el control. Cada segundo que paso con Sakura me acerco más al borde de enamorarme.
Sí, correcto, tú, maldito idiota. Ya te has enamorado de ella.
Miro a Sakura. Sus piernas están cruzadas mientras mira por la ventana, su cuerpo totalmente inmóvil. No puedo evitar preguntarme en qué está pensando. En si esto es sólo una tarea… si venirse en la mano de su compañero de trabajo es solo otro día más. O si una parte suya se siente igual que yo.
No importa cómo se sienta. Tienes novia. Tengo que alejarme de Sakura ahora mismo. El teléfono de Temari suena y contesta.
—Sakura, es TenTen. Quiere ir a bailar. ¿Quieres venir?
—Si hay un bar —dice Sakura secamente— cuenta conmigo.
Ino se burla.
—Estamos cerca de casa. ¿Qué hay sobre el otro personaje?
—¿Qué sobre eso?
Sakura mantiene los ojos pegados a la ventana. Ino no dice nada en respuesta.
—¿Sasuke? —pregunta Temari.
—Tengo tarea —contesto brevemente.
La verdad es que no tengo ninguna tarea. La verdad es que no quiero nada más que molerme contra Sakura en una pista de baile oscura. Es veneno. Me va a arruinar. Ino se detiene en mi complejo.
—Gracias por todo, Sasuke. Una sesión más y tendrás el resto del verano libre. Deberías tener tu primer cheque mañana, por cierto, por si quieres pasarte por el estudio.
—Gracias.
Abro la puerta y miro a Sakura. Su cabeza sigue girada mientras mira por la ventana.
No dice nada.
Cierro la puerta, y Ino se aleja.
