Ni la historia ni los personajes me pertenecen.
11
Sakura
El camarero me desliza mi segundo trago de tequila bordeado con sal, acompañado de una rodaja de limón. Sin dudarlo ni un segundo, lo trago, golpeando el cristal de la encimera y mordiendo la fruta ácida.
Me he quitado los zapatos y los he escondido tras la puerta. El ritmo fluye acompañado con una variedad de luces estroboscópicas. Temari, TenTen, Ino y Neji se encuentran en algún lado de la pista de baile, o eso creo. Cuando una mano presiona contra la parte baja de mi espalda, comienzo a girarme.
—Calma, forastera —En la sombra de las espeluznantes luces, apenas distingo la sonrisa torcida de Neji— Solo soy yo.
Vuelvo a la barra en un intento de hacer señas para pedir más, mi cuerpo caliente y doliendo por más alcohol.
—¿Qué pasa?
—Vine para preguntarte si te quieres unir. Parece que necesitas liberarte de algo.
Suelto una risa irónica.
—¿Qué pudo haberte hecho pensar eso?
Finalmente atrapo la atención del camarero, que me desliza otro chupito, y me lo tomo del tirón.
—¿Quieres hablar de ello antes de emborracharte hasta la locura? —pregunta.
Me burlo.
—¿Contigo? Improbable.
—Es Sasuke, ¿verdad? —Cuando niego, continua— Vamos, Rylan.
Apenas os veo a los dos a menudo y es tan obvio.
Rylan. Olvidé que Neji ni siquiera sabe mi nombre real. Sólo soy un envoltorio de chica para él.
Arrojo mis sentimientos por Sasuke como si no fueran nada.
—Supongo que podrías decir que me interesa —grito por encima de la música— Vamos, Neji. Esas escenas me frustran sexualmente. Eso es todo lo que soy. Simplemente le quiero volar el cerebro, y no puedo, porque tiene una puñetera novia.
—¿Tu boca es siempre así de sucia, o es el alcohol el que habla?
—Vete a la mierda, capullo.
Se acerca hasta que me aprieta contra la barra con sus caderas.
—¿Te quieres follar a Sasuke únicamente porque lo hallas particularmente atractivo, o porque es tu modelo?
Abro la boca para responder, pero no hay palabras. ¿Está acercándose o es sólo que estoy borracha? Estudio su físico. Bronceado, amplio, rubio...
—¿Eres algo así como un surfista?
Dios mío, ¿realmente he dicho eso? Ahora suenas como una niña estúpida, Sakura.
Sonríe.
—Antes. ¿Por qué lo preguntas?
—Me gustaría verte tomar una ola, eso es todo.
Vaya. Mi boca está fuera de control. Al menos soy honesta.
—¿Quieres bailar conmigo o no, Sakura?
—Que le jodan.
Dejo de golpe el tercer vaso y toma la mano que extiendo para arrastrarme a la pista de baile. Dios, no he bailado en años. Quizás desde la graduación, tristemente. Sakura no baila. Sakura sacrificó su libertad para arreglarse e irse hace mucho tiempo. Lo que fue una estúpida idea, considerando cuan oscuro es el club. Nadie reconocería a Rylan Willow en un lugar como este.
Neji me acerca, y pronto encuentro el ritmo de la música. Envuelvo los brazos alrededor de sus hombros y disfruto la sensación de sus movimientos contra mí, el aire pesado con el olor a sudor, sexo y cigarrillos.
Quiero perderme.
Tiro de su cuello hasta que baja la cabeza y capturo sus labios con los míos. Cuando rompe el beso, le pregunto si quiere salir de aquí. Ino me observa desde la barra mientras bebe agua. Se encoge de hombros, como si preguntara a dónde voy. Le digo adiós con la mano y agarro la mano de Neji.
Decidimos que en mi casa, ya que Neji tiene que estar mañana en el estudio de todas formas. Cierra la puerta de mi habitación y me lanza sobre mi cama. No tengo tiempo de reaccionar antes de que esté encima de mí, quitándome el vestido y bajando las bragas por mis tobillos. El chico no malgasta el tiempo, busca un condón de su bolsillo y se desnuda. Desgarra el envoltorio, se lo pone, separa mis piernas, y hunde su polla en mí.
Grito y agarro el cabecero. Antes de marcar el ritmo, se inclina y me muerde el pezón. Me sumerjo en un abrasador dolor excitante, rogándole que me folle.
Me da la vuelta, introduce sus dedos en la carne de mi culo, y obedece.
Sasuke
Corrí seis kilómetros esta mañana y podría recorrer otros diez. Es una forma saludable de canalizar la frustración sexual, pero decido darme un descanso y conseguir algo de café después de la ducha. Le envío un mensaje a Ino para ver si puedo ir a recoger mi cheque. Me contesta y dice que vaya, por lo que subo al coche y voy al estudio.
—Aquí —grita desde el camerino al entrar.
Está sentada en la silla de maquillaje, viendo como TenTen termina de peinarse.
—Buenos días —digo, dejando el café. TenTen me fulmina con la mirada.
Ladeo la cabeza.
—¿Mala mañana?
Pero antes de que pueda responder, Ino me tiende un sobre.
—Gracias —digo, tomándolo.
—Sakura no se levantará en un buen rato —dice Ino.
TenTen se burla.
—Está bien. Trajes cosas para estudiar.
—Genial —Ino alza un dedo— De hecho, antes de ponerte a ello, ¿te importaría ir a hacerme un recado? Se nos ha acabado la laca, y hay un par de botes en el cuarto de baño junto a las habitaciones. Sabes dónde, ¿verdad?
La puerta de Sakura está cerrada cuando paso. Las diez y sigue dormida -supongo que se lo pasó bien en el club. Busco a través de un montón de mierdas de chica en el baño antes de encontrar un paquete de dos lacas para el cabello y lo agarro.
Cuando vuelvo al pasillo, la puerta de Sakura se abre, pero no es ella la que sale. Me congelo. Neji bosteza y se aparta el pelo, girándose. Me ve, saluda, y me pasa para entrar al baño.
¿Qué cojones?
Echo un vistazo por la puerta. Está de pie junto a la ventana, dándome la espalda en nada más que un culot y una camisa sin mangas. Se retira el cabello y se da la vuelta. Cuando me reconoce, su rostro se sorprende.
—¿Sasuke?
Folló con Neji.
Sakura folló con Neji.
—¿Qué haces aquí?
Levanto la laca.
—Haciendo un recado.
Antes de que responda, dejo su puerta y me voy por el pasillo lo más rápido posible antes de que golpee la pared.
No puedes enfadarte porque no es tuya. No puedes enfadarte porque no es tuya.
Folló con Neji.
Irrumpo en el camerino y dejo la laca de golpe sobre el tocador. Ino salta. Levanta la botella arrugada de plástico, líquido derramándose por el borde del tapón.
—Alto ahí, súper Hulk. Tenías que conseguir las botellas de aerosol.
—¿El qué?
—Aerosol. Ya sabes, ¿las botellas de metal con laca dentro?
—Ni siquiera sé de qué coño me estás hablando.
—Cálmate, chico.
—No regresaré allí.
Sus ojos se agrandan.
—Oh, mierda. Has visto... —Su boca se cierra de golpe, y asiente rápidamente antes de decir— ¿Por qué no tomas un baño? Te enfriará.
—¿Enfriarme de qué?
—Soy tu jefa. Simplemente haz lo que digo y no discutas conmigo, ¿vale?
Gruño y me giro, cerrando de golpe la puerta. Le hago caso porque no sé qué más hacer –además de correr otra vez. Pero sé que eso no funcionará. Lo he intentado ya. He intentado correr y me siento peor.
Folló con Neji.
Quizás debería esperar a que él entre en el estudio, ¿y entonces qué? ¿Empezar una pelea -por Sakura? No puedo hacerlo, porque no es mía.
No es mía.
En la piscina, me quedo en mis calzoncillos. No sé por cuánto tiempo nado, pero cuando finalmente descanso en el borde de la piscina, el sol se encuentra en medio del cielo.
Agarro mi móvil sobre el hormigón. No hay llamadas perdidas de Karin. No hay mensajes.
—Estoy enamorado de ella —digo en voz alta, porque es la única forma de convencerme de que en realidad me siento de esa manera.
Estoy enamorado de Sakura Haruno
