Episodio 3: El mercado negro de planetas
Aunque le acababan de pedir piedad, Bardock no se retiró y continuó cargando la energía parado enfrente de la muchacha que parecía aún más joven que el guerrero. La chica miraba fijamente con miedo a la esfera de energía que estaban creando delante de ella, no por miedo a morir ella sino más bien que lo que llevaba con ella muriese. Para tratar de convencerlo le enseñó lo que tenía entre brazos. Era un bebé Ceresiano de no más de un año que al ver a Bardock empezó a llorar fuertemente.
-Mátame a mi si quieres, pero por favor no le hagas daño a este pequeño. Es mi hijo y haré lo que sea por su vida.
Al principio aquel bebé le daba completamente igual a Bardock, no tenía ninguna importancia para él. Pero al escuchar esos llantos tan fuertes empezó a dudar. Se acordó de su propio segundo hijo, el pequeño que acababa de nacer. Le había puesto de nombre Kakarot junto a su esposa Gine y su hijo mayor Raditz. Le habían visitado varias veces y siempre lloraba con la misma energía que aquel otro bbé. Muchos otros guerreros Saiyans se burlaban acerca de esto diciendo que la razón por la que lloraba era por su bajo nivel de pelea, incluso inferior a la de Raditz que ya había nacido con menos de lo que se esperaba.
La jerarquía de aquel planeta se basaba en el poder físico con el que habías nacido. Eras de clase alta si poseías más de 6.000, clase media si tenias entre 3000 y 6000 y si eras inferior a todo eso eras de clase baja. Si en vida aumentaban mucho de poder podías aumentar de rango y con ello los beneficios que obtenías pero pocos eran los casos, de hecho los únicos que oficialmente eran de clase alta eran el rey de los Saiyans y su propio hijo, los dos tenían el mismo nombre y lo compartían con el planeta: Vegeta. Bardock era un guerrero de clase baja, aunque entre los de clase baja era de los más poderosos.
-Por favor, te lo suplico... Su nombre es Granola mira su pequeña carita...-La chica empezó a llorar delante de Bardock lo que él contestó con un soplido pero al ver la reacción entre lágrimas se mordió el labio- ¡Pero si haces algo al bebé te verás conmigo!
Aquello lo dijo con miedo, mucho miedo. No podía creer que esas palabras salieran de su boca, pero lo último que quería era que su hijo muriese aquel mismo día. No tenía ni medio año. Aún llorando y agarrando al bebe con un brazo apuntó a Bardock con un revolver algo más avanzado que los del planeta tierra (nuestro planeta tierra, no el del universo de Dragon Ball). Aunque con su ojo hacía que tuviese una gran puntería el problema eran los nervios que sentía que hacía que su brazo no pudiese parar de temblar.
Puede que su propio cerebro sintiéndose culpable le enviase a sus ojos una imagen de Kakarot en su incubadora o puede que fuera una visión. Pero Bardock sentía que ya no podía matarlos. Anteriormente no le había ocurrido nada similar nunca en otras conquistas, así que le dio la culpa al sentimiento de paternidad que uno tenía cuando sus hijos habían nacido.
-Tsk... Está bien, pero cállate. Baja el brazo y levántate del suelo. Vente conmigo.
Cerró el puño con el que estaba cargando la bola de energía, haciéndola desaparecer y se giró empezando a caminar hacia otra dirección. La chica sorprendida soltó el arma y pensó que fue acto de su dios, se levantó y se fue hacia su salvador.
-¡Muchas gracias! ¡Estamos enormemente agradecidos! ¡Nuestro dios te bendeci...!
-Acabo de pedirte que no hables, te ordeno que no abras la boca. Tendrás que seguir mis órdenes si quieres salir de aquí con vida con tu bebé ¿Lo has entendido?
Bardock aún se encontraba bastante mal tras lo ocurrido con Monite, su cabeza daba algo de vueltas y cada palabra que escuchaba era como una daga clavada en su cerebro. Pero igualmente, tampoco le agradaba la presencia de aquella chica y menos lo que iba a hacer. Tras un buen rato caminando, la chica empezó a preocuparse por donde se la llevaba, estaban en medio de un bosque y no habían vuelto a dirigirse la palabra.
Mientras viajaban tan solo tuvieron un pequeño problema y es que un gran reptil con escamas amarillas y un pelaje similar a un león apareció de repente. Con suficiente hambre y tenacidad como para acercarse a cuatro patas hacia Granola y su madre mientras gruñía. Cuando la mujer gritó asustada con tan solo parpadear una vez Bardock ya estaba delante de ella para darle un increíble puñetazo a aquella extraña bestia para que saliera volando.
-Oye... ¿A dónde vamos?-Miró a su alrededor mientras agarraba con más fuerza a su hijo.
A lo lejos se podían ver explosiones en la única ciudad que quedaba en pie, se quedó observando. Su marido había ido a la guerra a comandar a todo el ejército, era joven pero su liderazgo era increíble y todos los soldados le respetaban. Esperaba que aún siguiera en pie.
-No puedes quedarte en este planeta, tras acabar nuestro trabajo vendrán la organización Hasta para comprobar nuestro trabajo, valorar el estado del planeta y a cuanto pueden venderlo y a quien. Si te encuentran aquí serás ejecutada y nosotros entregados a lord Freezer por no cumplir nuestro trabajo.
-¿Existe un mercado negro de planetas? ¿Quiénes sería tan sociópata como para exterminar toda una población solo por dinero? ¿Y por qué a nosotros?
-Son muchas preguntas... No tengo respuestas para la mayoría de ellas y tampoco me interesan. Tan solo me dedico a combatir y ya.
Pero yo como narrador sí os daré la respuesta a todo eso. La razón por la que era tan valioso ese planeta era porque tenía las capacidades de albergar muchos tipos de formas de vida gracias a su nivel temperatura, oxígeno, distancia al sol, posibilidad de obtener alimentos y recursos. Además por tener bellos paisajes. También que fuera un planeta que no tuviera alguna alianza o relevancia para la patrulla galáctica o otra organización espacial para que no intervinieran en la conquista del planeta, cuanto más desconocido para ellos es el planeta más fácil es que sea conquistado.
Existen varios tipos de posibles compradores de un planeta. Los millonarios que buscaban tener su propio planeta para irse de vacaciones, empresarios que buscan el mayor beneficio en la compra extrayendo minerales del planeta o otros compuestos orgánicos interesantes, militares buscando una nueva base o refugio y por último están poblaciones enteras que han perdido su planeta por alguna razón y buscan uno nuevo. En algunos casos el propio imperio de Freezer es el causante de que esas poblaciones pierdan su planeta y ellos mismos son los que les venden un nuevo planeta sin que se den cuenta.
El que estaba detrás de todo ese malvado plan era el emperador Freezer, quien tenía bajo su control cientos de planetas en el lado norte del universo. Pero para lavarse las manos, encargaba a los Saiyans que hicieran su trabajo, los cuales los había conquistado hacía unos cuantos años. O más bien fue su padre el Rey Cold quien controlaba los hilos por las sombras para que su hijo menor lo tenga todo bien mascado. Él había conquerido a los Saiyans pero el mérito se lo llevó Freezer. Fue su último logro antes de retirarse a un planeta escondido mientras observaba como su hijo más pequeño se encargaba de ser el emperador.
¿Y quien era los que encontraban a los mejores compradores para cada planeta? Había varias organizaciones que buscaban los mejores planetas y alguien interesado en comprarlos tras informarse hacen un tratado con Freezer y este les proporciona un escuadrón para eliminar a los habitantes, tras eso se reparten los beneficios pero nunca a partes iguales. Los más conocidos eran la familia Hasta, liderada por el hermano mayor Elec.
Tras un rato caminando llegaron a su objetivo, en medio de una llanura habían cinco naves espaciales esféricas y blancas, una perteneciente a cada uno de los miembros del escuadrón de Bardock. Las cuales al aterrizar habían hecho un pequeño cráter en el suelo por el impacto. Cada una de esas naves era unipersonal con un espacio muy reducido donde tan solo cabía una persona sentada sin moverse. Eso era porque esa estructura le salía mucho más barata de hacer al imperio de Freezer y como los Saiyans les daba igual porque tampoco necesitaban mucho más entretenimiento que esperar para combatir.
-Es lo que vimos caer del cielo y de donde salisteis vosotros...-La chica se quedó mirando maravillada ante la tecnología alienígena-Son mucho más pequeñas de lo que imaginaba ¿Por dentro son más grandes?
-Por dentro son lo suficientemente grandes para que quepas tú y el bebe. Tranquila por el oxígeno, no entiendo como funciona pero hay un extraño aparato que va generando. A mi no me preguntes, yo no creé esta nave.
Bardock abrió la escotilla de su propia nave pulsando un botón en su Scooter. La madre de Granola se acercó con curiosidad para descubrir qué maravillosos avances tecnológicos podía tener aquella raza proveniente de las estrellas para al final solo encontrar un viejo asiento algo desgastado.
-Un asiento y ya está... ¿Eso es todo lo que tenéis en una nave? ¿No hay nada más?-Su rostro confundido se giró hacia el de Bardock quien estaba bastante calmado, el dolor de su cabeza había desaparecido hacía un rato.
-Es un trasto que usamos para viajar de planeta a planeta, solo sirve para eso ¿Qué más esperabas que tuviera?-Bardock se quedó pensativo tras la pregunta de aquella chica, aunque no se le ocurría absolutamente nada que incluir en esa nave.
-¿Haces viajes a larga distancia? Quiero decir... ¿A veces en viajes te pasas más de una semana ahí dentro?-Tras la pregunta de la chica, el guerrero afirmó con la cabeza en silencio-Pues un baño debería ser esencial para hacer vuestras necesidades. O una pequeña nevera donde llevar alimentos.
-Normalmente solemos bajar a otros planetas por el camino si tenemos alguna necesidad... Pero no pensé nunca en lo útil que serían esos pequeños arreglos.
Bardock señaló la nave con su dedo pulgar mientras hacía un gesto con su cabeza para que aquella mujer entrase. Con algo de confusión y a la vez miedo, entró en aquella pequeña nave, lo que era lo mismo que sentarse en el asiento porque tampoco había forma posible de estar de pie dentro.
-Escúchame, para que puedas salvarte tengo que enviarte a otro planeta. Las únicas coordenadas que tengo guardadas en esta nave son las de anteriores planetas conquistados por nosotros o algún planeta importante dentro del imperio de Freezer. Así que tendré que poner las coordenadas de un planeta aleatorio.
-Espera... ¿Eso no es un poco peligroso? ¿No puedo caer accidentalmente en un planeta no habitable?-Se quedó mirando a su bebe preocupada.
Bueno eso es técnicamente posible, en el universo tan solo hay un 1% de planetas habitables. Y dentro de esos planetas debemos aclarar que no cualquier especie podría vivir ahí. Existen planetas con gravedad muy alta donde un humano corriente nada más pisar el planeta se quedaría aplastado o planetas donde hace tanta calor que un demonio del frío se derretiría (¡Es una broma! Un demonio del frío puede soportar temperaturas altas).
-Todos los planetas son habitables, nunca he pisado uno que no lo sea-Pero obviamente Bardock no conocía ese dato ya que si hubiera estado en un planeta no habitable probablemente no estaría vivo.
Aunque la respuesta de Bardock pareció que no le convenció a la muchacha pero tampoco le iba a llevar la contraria al tipo que si quería con un golpe podía matarla y que había casi exterminado a toda su población y por alguna extraña razón a ella no. Bardock empezó a introducir unas coordenadas.
-¡No te lo he agradecido aún pero lo que haces por mi y por mi hijo es increíble! Aún no me he presentado, mi nombre es...
Y en ese momento Bardock cerró la puerta de la nave ya que había acabado su trabajo de mandarla a otro planeta y tener conversaciones con otras personas no era su fuerte, es más tampoco le gustaba mucho. Nada más cerrar la escotilla el contador de la nave empezó a ir marcha atrás para el despegue. Aunque antes de que despegara la nave lo hizo Bardock, que al encontrarse mejor prefirió irse volando a despedirse. Pero tranquilos, si tenéis curiosidad por el nombre de aquella mujer que sepáis que muy pronto volverá a aparecer.
Situándonos en otra parte de aquel planeta, los Saiyans restantes del escuadrón estaban descansando mientras esperaban a Bardock, ya habían exterminado a toda esa plaga llamada "vida inteligente" y al lado de las ruinas de la ciudad (y el enorme agujero que habían provocado) se habían juntado todos sentados para probar la carne de los animales salvajes del planeta cocinados por el gran chef Panbukin quien había preparado otra enorme hoguera.
-Oye... ¿Creéis que un Ceresiano puede saber bien?- Toteppo miró de reojo a uno de los cadáveres que les rodeaba y lo tocó con un pie.
-Sería extraño, son anatómicamente muy similares a nosotros- Toma también se quedó mirando un cadáver, ciertamente sin contar el color del pelo recordaban a un Saiyan (o aún terrícola también)- ¿Queréis hacer un pequeño juego? El que haya matado menos Ceresianos tiene que invitarnos a una ronda de alcohol a todos nosotros cuando lleguemos al planeta Vegeta. Se que os habéis contado como siempre, empiezo yo he matado a 600.000.
Fasha rió suavemente mientras ponía sus piernas encima de un cadáver de un Ceresiano para estar mucho más cómoda.
-Pues lo siento Toma pero como siempre te he superado-Aunque no siempre le superaba, aquello lo hizo para molestarle aún más-Un total de 700.000 ¿Cómo te quedas?
-¡Os he superado a todos! ¡Panbukin por fin os gana a ambos y de paliza! ¡Cien millones! ¡Me he vuelto el más poderoso del escuadrón!-Panbukin hablaba con la boca llena, lo que hacía que costaba entenderle.
Los otros tres Saiyans que estaban presentes se quedaron perplejos y miraron fijamente a Panbukin durante unos segundos, Fasha hasta arqueó sus cejas.
-¿Sabes que ni siquiera había tanta población en este planeta verdad? Ni siquiera un tercio...-Fasha suspiró para volver a comer-Has roto el juego, no podemos saber cuantos ha matado Panbukin.
-Quizás me he descontado un poco, esperad que vuelvo a contarlos a todos-Panbukin empezó a contar con los dedos-Estaban los tres agricultores que fueron los primeros que encontré, luego los dos niños que jugaban corriendo por el campo eso ya son seis...
-Panbukin debería ser el que pague las copas-Toteppo lo señaló con el dedo índice-Él se ha descontado así que por consecuencia ha perdido el juego-Tanto Toma como Fasha afirmaron con la cabeza.
Pero el "gran" matemático al escuchar eso se levantó rápidamente del suelo bastante ofendido.
-¡Eso no es justo! ¡No es para nada justo! Debería ser Toteppo por querer hacer trampas y darme el marrón.
Y mientras discutían entre ellos el capitán de su escuadrón volvió volando y al aterrizar vio la situación en la que estaban los cuatros señalándose entre ellos para decidir quién de ellos iba a pagar las bebidas, lo que llevó a que Bardock sonriera calmándose por todo lo ocurrido al ver una escena que para él le era muy familiar. La primera en notar que ya había llegado fue Fasha.
-Como tardabas en llegar Bardock ¿Tan escurridizo era el Ceresiano?-Fasha se rió un poco mientras se acercaba a su capitán para darle un suave puñetazo en el hombro-Me pregunto cuántos habrás matado tú, siempre quedas en primer lugar.
-Me desconté cuando tuve que irme, pero mate a alguien que no era proveniente de este planeta ¿Eso no son puntos extras? El maldito tenía unos poderes extrañisimos que han afectado a mi cabeza. He empezado a ver movidas que no existen y antes tenia un dolor de cabeza insoportable...
Mientras se agarraba la cabeza, los cinco vieron algo que les sorprendió. O al menos les sorprendieron a todos menos a Bardock y es que una de sus propias naves había despegado hacia la galaxia. Y lo extraño es que todos ellos estaban ahí así que lo que estuviera dentro de esa nave no era un Saiyan, probablemente otro superviviente.
-Bardock ¿Comprobaste que hubiera muerto de verdad? Al menos hay otro más que intenta escapar-Toteppo señaló hacia el cielo.
-¡No por mucho más tiempo!
Tras aquel grito, Fasha alzó ligeramente el vuelo mientras cargaba con las dos manos una esfera de KI para lanzarla hacia la nave. Y aunque su ataque lograse chocar con éxito con la nave por suerte la distancia era tan grande (la nave ya se encontraba saliendo de la estratosfera) que el golpe fue aguantado gracias al material que estaban hechas aquellas naves que tan solo eran rompibles por una gran fuerza, como la de un crío de cuatro años enfadado.
Gracias a que los Saiyans no eran grandes pensadores, ninguno de ellos se preguntó él como alguien que desconocía la tecnología de esas naves había logrado hacerla funcionar.
-Nos hemos quedado sin una nave. Uno de nosotros tendrá que compartir nave con otro para volver, que pringado-Panbukin se rió fuertemente y luego abrió los ojos en pares mientras saltaba- ¿¡No será mi nave?! ¡No quiero ir aplastado contra la pared de la nave que todos vosotros sois enormes!
Ya que los Scooters estaban conectados con cada nave Panbukin lo pudo comprobar rápidamente tocando unos pequeños botones para acceder a la información de cuáles eran las coordenadas de cada nave. Suspiró aliviado y tras eso cada uno de los guerreros fueron comprobando sus propias naves, parecía que uno por uno habían tenido suerte hasta que tan solo quedó por comprobarlo el propio capitán del escuadrón. Quien no tuvo que hacerlo porque ya era el resultado era fácil de predecir. Obviamente sobra decir que Bardock estaba actuando pues era el culpable de aquella nave huyendo.
-Tranquilo Bardock, puedes ir conmigo-Toma se señaló a si mismo.
-Esta bien-Bardock cerró los ojos sentándose algo lejos de sus compañeros- Al menos hemos tenido suerte que haya decidido robar la nave antes de la llegada de los Heata, no les contaremos nada sobre este asunto para no meternos en problemas.
Me gustaría decir que justo cuando hablaban del rey de Roma por la puerta asoma, pero los Heata tardaron un rato en llegar. Anteriormente los Saiyans cuando acababan de conquistar un planeta se iban sin espera, pero eso acababa dando problemas a las organizaciones que cooperan con Freezer. Ya que al llegar al planeta muchas veces los encontraban completamente destruidos o similares. Lo que hacía que el planeta perdiese mucho valor. Desde que se quejaron, ahora los Saiyans tenían que esperar para la comprobación del estado del planeta.
Llegó una nave algo más grande que las del escuadrón de Bardock aterrizando en un lugar cercano a donde se encontraba el grupo de Saiyans. Era tamaño piso, unos setenta metros cuadrados. Perfecto para que dentro pudieran ir varios individuos sin que el espacio diese claustrofobia. De esa nave salieron cuatro individuos, todos ellos con bastante similitudes. Todos ellos de piel azul y pelo morado. Y a diferencia de los Saiyans quienes llevaban una armadura de combate que no buscaba parecer estética sino proteger y ser lo más elástica posible, ellos llevaban una ropa elegante que buscaba más fardar que la comodidad.
Encabezados por el hermano mayor, Elec quien era el más alto pero a la vez su apariencia era poco amenazadora. Seguidos por el hermano más joven Gas que aunque fuese el más bajito eso no cambiaba de que era el más fuerte de los cuatro, el guardaespaldas de Elec. Y junto a ellos iban Macki y Oil, la tesorera y el consejero respectivamente.
Aunque ya estaban acostumbrados a las típicas destrucciones masivas que hacían los Saiyans eso no les quito la sorpresa de ver el destrozo que habían hecho en la zona de la capital del planeta. Elec estampó su mano en su propio rostro resignado mientras Macki y Oil abrieron enormemente sus bocas mientras arqueaba las cejas. Todo de forma MUY exagerada. Gas casi como siempre mantenía su rostro serio.
-¡El planeta está hecho un desastre hermano!-Macki tapo su boca con sus manos, aun asombrada.
-Sin duda los Saiyans son los soldados de Freezers que más rápido conquistan planetas-Oil tragó saliva-¿Pero a qué precio...?
Bardock fue el único de los Saiyans que se levantó del suelo para dirigirse hacia Elec y compañía, básicamente porque solo el líder del escuadrón solía tener conversaciones con la organización Hasta. Ni los Saiyans eran muy fans de mantener cordiales charlas ni a Elec le apetecía mucho hablar con los que para él eran tan solo unos cavernícolas poco evolucionados que no le daban suficiente valor al dinero.
También porque Bardock tenía una duda al haber escuchado la sorpresa de Macki y Oil que la relaciona con su visión ¿Será que el planeta estaba en tan mal estado que lo iban a hacer explotar? El tampoco veía tan mal el planeta, habían hecho destrozos aún más bestias pero si era cierto que los Heats eran un poco quisquillosos. Además aseguraba que aquello que había visto era muy realista como para ser un sueño y por las palabras de Monite que aún resonaban en su cabeza era como una premonición.
-Se nota mucho que no habéis tenido que conquistarlo vosotros, esto que veis no es nada-En realidad, las mayores destrucciones de planetas conquistados eran culpa de Ozarus, siendo los culpables un 90% de veces al lado del 10% de otras clases de soldados de Freezers. Aunque si era cierto que desde que estos tenían un tratado con el emperador, casi siempre eran Saiyans los enviados-Entonces... ¿El estado del planeta es tan lamentable que lo vais a destruir?
Elec se quedó unos segundos callados y antes de contestar a Bardock soltó una enorme carcajada que hizo molestar a todo el escuadrón entero. Macki y Oil al ver a su hermano mayor reírse tuvieron que obligarse a hacer lo mismo.
-¿Lo habéis preguntado en serio? ¿De dónde sacáis eso?-Elec se secó con su dedo una pequeña lágrima que le caía por un ojo-Esto es una inversión, aún podemos sacar beneficios aunque el planeta haya perdido algo de calidad ¿No entendéis el enorme coste que nos haría perder si tomáramos esa decisión cada vez que los Saiyans os pasarais de la línea?-Tras decir eso giró su cabeza hacia su hermana-Macki ¿Podríais calcular el actual coste del planeta?
Su hermana afirmó con la cabeza, tras eso tocó unos botones de su pulsera para activar una pantalla holográfica flotante que resultaba ser una calculadora. Con una velocidad increíble empezó a hacer cálculos para determinar cuánto valor monetario tenía aquel planeta actualmente.
-Pues ha descendido de cien millones a noventa. Las pérdidas han sido de un diez por ciento-Tras terminar los cálculos, volvió a apagar la pulsera que llevaba.
-Hermano-Oil empezó a hablar aunque tanto Elec como Macki ya sabían que iba a decir porque lo tenían más que ensayado- Ya que ellos han causado el destrozo deberían ser su parte la que disminuya y ya que tan solo iban a cobrar el diez por ciento de los diez millones eso haría que se quedasen con n...
-¡Espera!-Panbukin quien estaba aún sentado se puso a contar con los dedos-El diez por ciento de cien millones son...-Tardó un rato en darse cuenta-Diez millones que si le restamos diez millones el resultado acaba siendo-Pero aún tardó más rato en restar aquello-¡Absolutamente nada!
Elec sonrió al escuchar eso, no falta decir que todo aquello ya lo habían hablado anteriormente antes incluso de ver el planeta. Lo que era cierto es que los destrozos tampoco llegaban a importar tanto porque lo que había afectado era a una ciudad que iba a ser demolida así que la parte de los Saiyans se lo quedaban ellos. Por si os lo preguntáis, los Saiyans no reciben el pago en dinero ya que es algo que ni usan en su propio planeta, lo reciben a través de comida de mayor calidad, mejores armaduras y otras cosas que pueda interesar a una raza que solo piensa en pelear y comer.
Lo que no estaba en el plan de Elec es que Bardock tuviese una visión justo en este momento. Y es que hasta aquel momento las visiones parecían bastante seguidas. Lo que veía Bardock cambió de un momento a otro, pasó de estar en las ruinas de aquella ciudad al interior de la nave de los Heats. Donde pudo ver a Elec hablando con sus hermanos mientras con una mano se ponía un pañuelo ensangrentado en su mejilla derecha. "Esos Saiyans son completamente irracionales y violentos, nunca sabes como van a actuar ¿Cómo ha podido hacerme esto? Soy su superior en esta misión ¿Acaso no tienen inteligencia?" Las palabras de Elec molestaron bastante a Bardock. Obviamente esa sentencia no estaba originada para que la escuchara el
-¡Oye tu bastardo! ¡¿Que acabas de decir sobre los míos?! ¡Atrévete a repetirlo!
Nadie se esperaba que Bardock pudiera gritar eso y mucho menos lanzarse hacia Elec para golpearle con toda su fuerza en su mejilla derecha, el ruido del golpe lo pudieron escuchar hasta los pájaros de los alrededores que asustados tuvieron que salir volando para huir. Por el golpe Elec perdió varios dientes y le provocó un moratón enorme. Macki se tapó su boca gritando esta vez sí asustada de verdad y Oil fue a aguantar a su hermano para que no se cayera al suelo.
-Gas devuélvele el golpe y haz que se arrepienta de esta insubordinación.
Gruñendo fuertemente, Gas miró con odio hacia Bardock. Nadie debería atreverse a tocar de aquella forma a su hermano mayor. Y de paso se sentía mal consigo mismo por no haber reaccionado más rápido pero al igual que todos no esperaba que Bardock atacara sin motivo. Alzó el brazo completamente e invoco una maza que fue apareciendo poco a poco justo delante de su mano dejando atrás un haz de luz.
Y sin que el guerrero Saiyan tuviera la oportunidad de detenerlo, recibió un tremendo golpe en la barriga que lo mandó por los aires hasta que aterrizó por el suelo casi sin poder levantarse. Aquello hizo que Fasha casi se uniera a la batalla quien al igual que Gas parecía molesta que le hicieran aquello a su amigo y líder pero Toteppo se interpuso entre Gas estirando un brazo hacia cada uno poniendo el típico gesto de stop en cada mano.
-Soy el primero en disfrutar de una buena pelea y me encantaría un uno contra uno con Gas para comprobar quién gana a quien pero este no es el mejor momento. Fuera cual fuera el resultado no creo que le guste al señor Freezer-Toteppo no sabía cómo iban a reaccionar hacia sus palabras, su corazón estaba agitado y a la vez se sentía triste porque en el fondo prefería comprobar cual de los dos bandos hubiera ganado.
-Detente Gas-Alzando el brazo e inclinando el codo, Elec suspiró de resignación-No creía que iba a decir esto, pero tiene razón. Nuestro trabajo aquí ya ha acabado, no quiero alargar más esto.
Tras esa declaración de palabras, los Heats prefirieron irse. Tanto Macki como Oil estaban completamente de acuerdo ya que le asustaban el actual estado de los Saiyans y no querían recibir un golpe ni la mitad de fuerte que el que recibió Elec. Algo completamente entendible. Pero sin embargo a Gas no le gustaba la idea de dejar aquella pelea a medias y mucho menos perdonar al que había golpeado a su hermano. Los Saiyans decidieron hacer exactamente lo mismo, Toma ayudó a levantarse a Bardock
-¿Qué es lo que acaba de pasar Bardock?-Toma le preguntó.
-Ya os lo dije, aquel maldito ser afecto a mi cabeza. Creo que me estoy volviendo loco o puedo ver el futuro, o puede que creer eso segundo sea parte de mi locura.
Bardock aún tenia dudas acerca de su primera visión. Si este no era el planeta que estallaba ¿Cuál seria entonces?
