Todos los personajes y la historia pertenecen a Kohei Horikoshi y Masashi Kishimoto

—¡AL FIN TE ANIMAS A JUGAR, KATSUKI BAKUGO!—le devolvió el rugido Gaara mostrando su monstruosa dentadura.

—¡YA LO CREO QUE SÍ! ¡JUGUEMOS AL JUEGO DE MONSTRUOS! ¡Y A ESE JUEGO SÓLO PODEMOS JUGAR TÚ Y YO, SABAKU NO GAARA!—alzó a Deku con una mano y le apuntó con ella a pesar de estar a decenas de metros a distancia.—¡De monstruo a monstruo! ¡Solos tú y yo! ¿Qué me dices, enano deforme?—

—...—Gaara se quedó en silencio, limitándose a sonreír con más fuerza y mostrando aún más sus monstruosos dientes. El que no se quedó callado fue Sasuke.

—¡BAKAAAA! (N/A:idiota)—protestó el heredero del clan Uchiha, volviéndose a incorporar. Se contuvo las ganas de volver a gritar del dolor que le ocasionaba el cuello.—¡Estás loco si piensas que voy a dejarte luchar tú solo contra ese monstruo! ¡No voy a dejar que te quedes con toda la diversión!—

Bakugo volteó el rostro mirando con dureza al Uchiha. Antes de que pudiera replicarle se adelantó Gaara.

—Estoy con Uchiha Sasuke. —rugió Gaara, haciendo que se le deformara más la cara.—¿Por qué iba a querer jugar solo contigo, Katsuki Bakugo? ¡Cuántos más juguetes tenga más me divertiré! ¡Cuánta más sangre derrame, más vivo me sentiré!—

Bakugo fulminó con la mirada a Sasuke. Y es que Gaara estuvo apunto de aceptar la propuesta del rubio ceniza. La intervención del Uchiha había vuelto a Gaara más inestable. Ahora debía pensar en las palabras adecuadas para convencerlo de que dejara marchar a Sakura. Debía actuar como lo haría Deku. ¡Y él odiaba comportarse así! Al fin y al cabo. Katsuki Bakugo hablaba mejor con sus puños y sus actos que con las palabras.

—...—Bakugo dejó de lado a Sasuke y volvió a centrarse en Gaara.—¿Y qué tiene de divertido jugar con juguetes rotos, engendro psicópata? ¡Ella está inconsciente ...!—exclamó señalando con el dedo índice a Sakura. Luego señaló con el pulgar hacia atrás—¡Y éste apenas se puede mover!—

—¡Eso no ...!—

—¡Además ...! —Bakugo ignoró la protesta de Sasuke y alzó la voz para que Gaara solo le escuchara a él.—¡Recuerdas lo que te dije en el hospital! ¿Verdad ? .—Gaara entrecerró los ojos mirando con intensidad al rubio ceniza.—¡Te dije que el cejudo que casi mataste y la frentona que tienes ahí sujeta me importan!

—Bak ...—Sasuke quiso volver a intervenir pero Bakugo lo volvió a ignorar

—¡Y el pesado que no para de interrumpir y tocarme las pelotas también me importa! —Bakugo alzó aún más la voz.—¡Hay pocas personas que me importan en este mundo y tú tienes de rehén a una de ellas y otra de ellas necesita asistencia médica de manera urgente! ¡No puedo pelear con todas mis fuerzas con ellos aquí! ¿Es qué quieres que limite mis ataques por miedo a que hiera a alguno de ellos? —Gaara estudió las palabras de Bakugo, pero se quedó callado.—Imagino que no. Pues ahí va la respuesta a tu pregunta del por qué solo debes jugar conmigo? ¡Si quieres que juegue contigo en serio, tienes que liberar a Sakura y dejar que se marchen de aquí!—

—...—después de unos segundos que a Bakugo le parecieron horas de la tensión, Gaara habló.—Tienes razón en que no me gustaría nada en que no lucharas con todas tus fuerzas. Le quitarías la diversión a tu muerte. —Bakugo relajó los músculos. —Pero ...—la sonrisa siniestra de Gaara heló la sangre al rubio ceniza.—¡Hay otra forma de que juegues en serio, Katsuki Bakugo! —apretó su garra contra la inconsciente Sakura. Ésta la estar inconsciente no chilló, pero la sangre brotaba a grandes cantidades de la piel de Sakura.—¡Estoy seguro que si mato a esta persona importante para ti, irás con todo a por mí para vengarla! Así que ... contesta a esta otra pregunta, Katsuki Bakugo. ¿Por qué motivo no debería matar a tu persona importante aquí y ahora! ¡PERO TE ACONSEJO QUÉ CONTESTES ANTES DE QUE LE DESTROCE TODOS LOS HUESOS Y ÓRGANOS DE SU CUERPO!—

—Tskkk ...—Bakugo apretó la mandíbula. Estuvo a punto de ir directo a por Gaara. Sasuke se puso también en posición de ataque. Pero ambos sabían que no llegarían a tiempo para salvarla. Si el pelirrojo quisiera en menos de dos segundos, solo quedaría piel y sangre del cuerpo de Sakura.—¿POR QUÉ?—

—¿Eh? —la presión de la garra de Gaara se relajó sobre el cuerpo de Sakura.—No puedes contestar a una pregunta con otra. Y menos con una tan vaga como esa.—

—¿Por qué deseas tanto la muerte de Sakura? ¡Sé que eres un jodido psicópata! ¡Pero no eres de los que matan sin ningún motivo! ¡A los que has matado de Suna los mataste en defensa propia! ¡Al cejotas y a Sasuke porque lucharon contra ti! ¿Pero qué te ha hecho Sakura?—preguntó Bakugo, mientras su mente trabajaba a mil por hora para encontrar la manera de rescatar a la pelirrosa.

—Grrrr...—con su mano humana, Gaara se llevó la mano a la frente para aliviar el dolor.—Porque se interpuso en mi camino. Se puso entre medias de Sasuke Uchiha y yo cuando estaba a punto de matarlo. ¡Me irritó y por eso merece morir! —volvió a apretar la gran garra.—¡Y AHORA CONTESTA A LA PREGUNTA DE UNA VEZ, KATSUKI BAKUGO! ¡¿POR QUÉ NO LA DEBERÍA MATAR AQUÍ Y AHORA? ¡TIC, TAC! ¡EL TIEMPO CORRE, KATSUKI BAKUGO!—

—Bakugo, tengo un shuriken en mi portakunais ...—susurró Sasuke a Bakugo. —Si ...—

Pero Bakugo no escuchaba nada del plan de Sasuke. Estaba como en trance. Con los ojos cerrados.

—Porque a pesar de que eres un monstruo como yo ... No pareces ser de los que mienten—Bakugo abrió los ojos. La tonalidad carmesí había desaparecido casi por completo. El negro de sus pupilas se extendió como por arte de magia. Luego le echó un breve vistazo a su espada— Y Deku y yo estaríamos muy molestos si resulta que en verdad eres un mentiroso. —volvió a mirar a Gaara.—No te recomiendo que nos veas molestos a Deku y a mí, Sabaku no Gaara.—

Sasuke se asustó. No se asustaba tanto desde su encuentro con Orochimaru. Al igual que con Gaara , la voz que emitía Bakugo no parecía suya. Ésta era fría y distante. Como la de una máquina. Sin vida. Una voz que le daba escalofríos. Los que también estaban temblando de miedo eran Akamaru, Pakkun y Kiba

Sin embargo, el cambio en la voz de Gaara era entendible por su transformación. Pero, Bakugo no se estaba transformando ... ¿O sí?

—...—Gaara no parecía tan asustado como Sasuke, pero aún así su instinto le hizo aflojar el agarre sobre Sakura.—¿A qué te refieres con eso?—

—En el hospital me dijiste que yo sería tu próxima víctima. —la voz sin vida que asustaba al Uchiha seguía presente en lugar de la habitual de Bakugo.—¿Me mentiste entonces, Gaara? —esta pregunta la hizo sin mirar al pelirrojo, ya que estaba limpiando con un trapito la sangre que manchaba a Deku de los del sonido que acorralaron a Shikamaru.

—...—Gaara contrajo el rostro. Y dudó unos segundos —No.—dijo finalmente. —Y por lo que veo tú tampoco cuando te defines como monstruo.—

La garra monstruosa se movió y lanzó a Sakura como una pelota en dirección al grupo de Bakugo, Sasuke, Kiba, Akamaru y Pakkun. Bakugo parecía que había dejado de importarle lo más mínimo la salud de su compañera y no movió un músculo cuando la pelirrosa pasó a escasos centímetros de su cintura. Él seguía en la tarea de dejar a Deku libre de manchas de sangre. Sasuke trató de atraparla pero el sello maldito volvió a hacer de las suyas y le impidió saltar. Por suerte, Kiba reaccionó y saltó a gran velocidad para evitar que Sakura cayera con toda la fuerza de la gravedad al suelo, atrapándola en el aire. El esfuerzo le ocasionó un gran mareo. Y es que los médicos tenían razón cuando le dijeron que aún no se había recuperado del todo del traumatismo craneal producto de la pelea contra Bakugo.

—Ufff ...—suspiró Sasuke, aliviado. — Bien, ahora que Sakura está fuera de peligro, tenemos más opciones de ganar contra esa cosa.—

—Sasuke, vuelve a Konoha con Sakura.—Sasuke se molestó por las palabras de Bakugo, pero al menos su voz humana había vuelto.

—Tu discurso ha sido genial para rescatar a Sakura. Pero déjame decirte una cosa, Bakugo. No eres Kakashi. No sigo tus órdenes. Vamos a luchar juntos contra esa cosa y no podrás decir nada para que cambie de opinión. Es verdad que estoy algo cansado, pero aún puedo utilizar un útlimo Chidori. Solo tenemos que debilitarlo lo suficiente con tus explosiones y mis kunais explosivos. Cuando esté lo suficiente débil, le ...—Sasuke detuvo su explicación al ver a Bakugo sonreír sin malicia. Con una mezcla de alegría y agradecimiento. —¿Por qué sonríes así? No es propio de ti.

—Gracias por querer ayudarme, Sasuke. —dijo Bakugo aún sonriendo. Luego se puso serio.—Pero, no puedes quedarte aquí, Sasuke. —miró al cielo.—Ya le fallé a Mikoto una vez. No podría mirarle a la cara, allá donde esté, si le vuelvo a fallar y dejo que su hijo muera. Y aunque estoy seguro que me perdonaría porque es un ángel. Yo, en cambio, jamás me perdonaría el haber permitido que te mataran. Eres lo más parecido a un hermano que he tenido nunca. Es por eso que no puedes quedarte aquí a morir conmigo.—

—...—Sasuke estaba a punto de quebrarse. Reprimió las lágrimas a duras penas.—¡Joder, Bakugo! ¡Si tratabas convencerme de que me fuera lo has hecho de pena! ¡No pienso dejarte aquí solo!—

—Lo sé. Por eso ... —respondió Bakugo mirando al suelo. Luego levantó la vista encontrándose con la mirada acuosa de Sasuke—Gracias.. —

Los ojos de Sasuke se abrieron cómo platos al sentir un agudo dolor en la boca del estómago que le cortó la respiración. El Uchiha miró hacia abajo. El puño derecho de Bakugo había impactado con gran fuerza en su estómago. Volvió a levantar la vista. Trató de preguntar el por qué. Pero de su boca no salieron sonidos ya que cayó inconsciente sobre el hombro del rubio ceniza.