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Oficina Cerrada
—¡Abrid la maldita puerta! ¡Aún hay gente aquí dentro, joder!
—Cre…creo que nos han encerrado. No… no mucho servirá… servirá de mucho que aporrees la puerta.
—No quiero quedarme encerrado aquí ¿A ti no te espera nadie, Kagome?
—Mi gato, pero le sirvo yo o cualquiera que pueda darle comida. Quie… quiero decir… no, no hay nadie.
—¿No crees que te hace falta un poco de vida?
—Sales con mujeres impresionantes, tienes a un séquito de féminas babeando por ti y tú las eliges con un dedo. Yo… yo no soy de ese tipo.
—Tienes una muy mala idea de mí. Me gusta divertirme, es cierto, pero no soy tan frívolo como me pintas.
—Yo no decir quería… ¡Yo no quería decir eso!
—Te cuesta formular una frase sin trabarte. ¿Te pongo nerviosa?
—¡Vuelve a sentarte en la punta! No te acerques así.
—Estás nerviosa.
—¡No lo estoy!
—Tienes la cara roja como la grana. Tienes una piel tersa y suave.
—Porque haces est…
—Sabes a almendras. No me mires así, las almendras están buenas.
—Taishō ¡me has besado!
—¡Sí! Y soy Inuyasha, joder.
—¿Por qué lo has hecho? Yo… no… yo…
—Te escuché hablando con la jefa de ventas ayer, sobre cómo te hacía sentir y de los años que llevas sintiéndolo… ¡No te tapes la cara! No es vergonzoso. Quería hablar contigo para que supieras que yo me siento igual.
—¿Eso es la llave del despacho en la que estamos encerrados? ¡Tú nos has encerrado! ¿Y el numerito de la puerta?
—Tenía que parecer creíble. Qué me dices… ¿Te quedas conmigo esta noche?
Fin.
¡Buenas! Aquí traigo mi nueva aportación a la actividad de #escrito_activo_semanal de la página de Facebook Inuyasha Fanfics. Ya aviso que se me ha hecho rarísimo hacer algo así, sin narración, pero espero que haya quedado decente.
Nos vemos la semana que viene!
