Disclaimer: Twilight pertenece a Stephenie Meyer, la historia es de DaniDarlingxx, la traducción es mía con el debido permiso de la autora.

Disclaimer: Twilight is property of Stephenie Meyer, this story is from DaniDarlingxx, I'm just translating with the permission of the author.

Capítulo beteado por Yanina Barboza

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Cincuenta y nueve

¿No hay ex amantes despechadas de las que deba preocuparme?

Eso es todo. Este es el momento en que ella confirma que necesito morir por lo que le hice a Tanya.

Ya he dicho esto antes, pero tómatelo con calma, Cullen. De verdad, esta vez. Tu vida depende de ello.

―No, no lo creo. Creo firmemente en que "la honestidad es la mejor política", por lo que siempre soy muy directo si algo es solo sexo para mí. ―Ahí. Eso debería convencerla de que no soy un perro.

―¿Y conmigo qué? ¿Qué quieres de mí? ―Sus ojos son puro fuego, y literalmente puedo sentirlos recorrer mi piel. Me quema, pero en cierto modo lo acojo. Las mujeres me han excitado muchas veces, pero nunca así. Esto es nuevo. Diferente. Emocionante.

―Bueno, estamos en una cita, ¿no? Normalmente no tengo citas con mujeres con las que solo tengo sexo. ―Sin mi permiso, mi mano se voltea debajo de la de ella, así que estamos palma con palma. Es mucho más íntimo de esta manera, y joder si no se me pone la piel de gallina al tocarla.

―Entonces, ¿el sexo está fuera de la mesa? ―Las puntas de sus dedos recorren mi palma suavemente, un toque suave que me hace darme cuenta de que nunca supe cuán sensible podría ser esta parte de mi cuerpo.

Pero sí. El sexo está fuera de la mesa.

―Para nada. ―Joder, Edward, piensa con la cabeza correcta aquí. Mierda―. Simplemente no es todo lo que quiero.

Bueno, esa parte es cierta, al menos. Quiero una confesión. Preferiblemente obtenida por medio de follarla hasta la sumisión.

Soy un hombre sencillo, de verdad.

―¿Qué quieres? ―Ella ha asumido un tono seductor, uno que nunca he escuchado antes, y hombre, me hace cosas. Cosas que no estoy del todo listo para explorar.

―Por el momento, tú inclinada sobre esta mesa con ese bonito vestido alrededor de tus caderas si sigues mirándome, hablándome y tocándome de la forma en que lo haces. ―Mi voz es áspera por la necesidad. Estamos en una espiral rápida, y no estoy seguro de poder manejarlo.

Ciertamente no cuando sus ojos se encuentran con los míos de nuevo, y están tan llenos de lujuria que mi polla lucha a través de la cremallera de mis vaqueros, gritando: "¡Déjamela a mí!".

―Pero creo que deberíamos explorar esto más, ¿no crees? Hay una razón por la que sigo sintiéndome atraído por ti como lo estoy, y hay una razón por la que me has aguantado y no has llamado a la policía hasta ahora. Creo que nos debemos a nosotros mismos descifrar eso.

Bien, Edward. Lentamente, vuelve a poner a tus dos monstruos en sus jaulas. Está bien; puedes superar esto.

―¿Y no podemos resolver eso mientras nos damos lo que necesitamos en otros departamentos? ―Ella prácticamente gime las jodidas palabras, suplicándome que la tome.

―Paciencia, cariño. Ya llegaremos ahí.

Excepto que no lo haremos.

Una vez más, mi cuerpo actúa sin permiso, y envuelvo mis dedos alrededor de los suyos, jalando su mano a mis labios y dejándole un suave beso.

Absolutamente resisto el impulso de lamerla como esa chica en la cita con Joey en Friends.

Observo, embelesado, cómo su pecho sube y baja con su respiración agitada, varios momentos pasan antes de que vuelva a hablar.

―Creo que será mejor que me lleves a casa antes de que le demos un espectáculo a todo este restaurante.

Tiene razón en cortar la tensión. Para traernos de vuelta a la tierra y hacer qque me dé cuenta de que realmente estamos rodeados de otras personas.

Para hacer que me dé cuenta de que me estoy dejando llevar aquí.

Sé que necesito reenfocarme, volver a encaminarme con mi verdadera razón para estar aquí.

Pero eso no me impide pasar mi brazo alrededor de su hombro mientras nos vamos.

Y eso no impide que mi corazón baile tap cuando ella se mete en mi costado como si perteneciera allí.

Estoy empezando a pensar que tal vez sí lo hace, y ese es un lugar peligroso para estar.