Ni Sailor Moon o sus personajes me pertenecen, todo es propiedad de Naoko Takeuchi. La historia se ha creado para entretener a quien la lee.
Lunes.
«Ah… más… más, no pares» es lo que escucho por parte de Minako, la verdad es que adoro tener relaciones sexuales con las mujeres en sus días. Me encanta la capacidad de nuestro cuerpo para poder estar más calientes, lo digo de esta manera sin querer ser vulgar, pero es que yo en esos momentos no me siento satisfecha. Setsu dice que seguramente soy una adicta al sexo y, posiblemente lo sea, pero hoy…
—¡Dios Michiru! —me toma del cabello para hundirme entre sus piernas, sé que Mina lo está pasando genial y yo…— Harás que me venga de nuevo, amo que seas tan buena en la cama.
¿Por qué? No entiendo lo que siento en este preciso instante, a pesar de que mi ego se crece al escuchar este tipo de palabras últimamente me siento… vacía, es que a pesar de que puedo escuchar esto es bastante falso, al final no me importa. «Uff» y siento el rocío de la flor de Minako en mi rostro, me alejo y la miro directamente a los ojos. Ella se encuentra sonrojada, por todo el acto sexual, no crean que se encuentra apenada.
Quisiera saber qué es lo que intento encontrar en sus ojos, hay algo que deseo y no sé lo que es. Tengo unos tres meses en este mismo escrutinio, sin embargo, sigo sin encontrarlo.
—Al menos sabemos que alguien en este cuarto disfrutó lo que pasó —no lo dice en reproche.
—¿Qué? —me saca de mis pensamientos.
—Vamos Michiru, hace un trimestre que tienes ese semblante. Dime ¿qué es lo que te tiene así?
—Lo siento Mina, debo de irme, ya es tarde y debo de descansar para mi defensa de tesis.
—De acuerdo… sabes que estaré aquí por si deseas que alguien te escuche— le sonrío, tomo mi ropa para vestirme y luego salir de su departamento.
Martes.
—¿Te veré el domingo? —me cuestiona Elsa.
—Quizá vuelva a enviarle un mensaje a Haruka.
—¿Qué?
No la miro, mis ojos están clavados en el ventilador que gira en su techo, honestamente estoy cansada de seguir acostándome con las mismas chicas. Es hora de cambiar de aires, no quiero decir que Haruka sea la suplente, pero… extrañamente me siento vacía sin saber de ella, desde que sale con esa estúpida niña Amamiya no me responde nada.
—Esto era un ratito Elsa, te dije que no debías de acostumbrarte.
—Pero llevamos encamándonos por dos años.
—Si Haruka me responde, puede que no te vea de nuevo —al fin llevo mis ojos al encuentro de los suyos.
—¡Pero de qué mierda hablas! ¿cómo que me dijiste que era un rato? Yo estaba contigo pensando que éramos novias. Mis amigas me dijeron que te vieron con un río de chicas en alguna que otra fiesta.
—Te dije que no quería nada serio, que esto era una amistad con el beneficio de tener sexo si deseábamos, pero no más. ¿Por qué creíste que había una exclusividad?
—¿Se puede ser tan perra en esta vida? —parece molesta.
—Si Haruka me responde… —vuelvo a mirar el ventilador—, quizá no te vuelva a ver. Si vuelvo con ella, no te veré más o a las otras. Puede que esto te duela o que te dé igual, pero te dije que era algo de un rato.
—Sabes, deberías darte la oportunidad de amar, te juro que es algo bonito— me acaricia el pecho.
—Y siempre hay algo que lo interrumpe —me levanto para vestirme e irme del lugar.
Miércoles.
Creo que Rei se va a dejar la frente muy roja, se la frota con bastante vehemencia, creo que desea gritarme y al mismo tiempo… no lo hace. Bueno es que yo ya no entiendo a las mujeres, he sido mejor al comentarle que posiblemente no la vea más. No fue tan frío y falto de tacto como con Elsa.
Deja de tocarse el rostro, suspira e intenta hablar… se traga lo que deseaba decir, desvía el rostro a la izquierda. Las luces del bar con los colores primarios la bañan, se ve muy guapa y hubiera deseado tanto haberme enamorado de Rei Hino. Es de las chicas más centradas y maduras que he conocido en todo este tiempo.
—Lamento si no fui clara al momento de decir que yo deseaba una relación libre de ataduras. Que era algo de un rato y…
—¿De un rato? Michiru fueron tres años, ¡dios! —suspira.
—Tus mensajes eran unos de los que me ponían feliz, aparte de los de Minako.
—¡Mi amiga Minako Aino!
—Es linda —¿qué más puedo hacer?
—No te doy una bofetada porque bien me dijiste que… ¡ah! —grita frustrada.
—No quiero seguir molestándote.
—¿Es por alguna de tus ex?
—No… —obviamente no le diré que es por la imbécil de Tenoh, maldita ¿qué me hizo?
—En los últimos cinco meses estabas muy cambiada, parece que te enamoraste muy fuerte.
—No es por amor, es porque he creado algo así como culpa.
—No puedo molestarme contigo porque la pasé bien, era un rato, no me enamoré.
—¿Por qué la actitud entonces?
—Fue el mejor sexo que he tenido, podríamos seguir con el trato ¿no? —yo simplemente sonrío. He llegado a un acuerdo bastante generoso con Rei.
Jueves.
—Lo que busco decir es… —los ojos de Makoto están clavados en todo lo que hago— que lo mejor es que no nos veamos más. No quiero que pienses que vamos a regresar, o que pienses que estamos saliendo.
—¿Me crees idiota? —levanta una ceja.
—Claro que no, pero Elsa pensaba que…
—¿Quién mierda es Elsa?
—Una chica con la que tenía el mismo acuerdo, pero creía que salíamos.
—¿La corredora Elsa Gray?
—Sí.
Se levanta de la mesa «se ríe de mí esta tarada», dice mientras se aleja a su cocineta. Yo simplemente hago una mueca. Setsuna tenía razón, no debí volver a tener relaciones sexuales con mis ex. Al menos Usagi ya me había enviado al demonio, no la he visto con su nuevo novio y lo agradezco. No porque me ponga celosa o algo así, pero sería bastante incómodo intentar ser amable y que me responda de una forma desagradable.
—¡Elsa es mi novia hija de las mil…! —ah… bueno que yo no sabía.
—Pero terminé con ella hace unos… seis meses.
—Tengo un año con ella, Michiru.
—No te puedes molestar, también la engañabas conmigo —digo en broma.
—Perra, no tienes ni un gramo de culpa Michiru. Claro que no debo de quejarme, pero tú eres un asco.
—Yo no me acuesto con cualquiera Makoto, puedes sentirte especial.
—Gracias por hacernos especiales, mi novia y yo te lo agradecemos… te odio Kaioh.
Viernes.
Sus codos están firmes en su escritorio, su boca se esconde tras sus manos y niega millones de veces con la cabeza. No, Ami no está molesta como las otras, simplemente no puede creer que yo le diga que he depurado a más de la mitad de las chicas con las que salía.
No tarda mucho en comenzar a reírse de lo que acabo de decir, extiende su brazo derecho para tomar un sobre. Comienza a leerlo, sube sus lentes para no ver borroso…
—Al menos no tienes ETS, muchas gracias por cuidar de ti y de nosotras.
—Soy libertina, no inconsciente.
—Ay Michiru —se ríe—. ¿Cómo lo tomó Makoto? Qué pregunto por ella ¿Usagi no está molesta?
—Usagi siguió con su vida, tuvimos una discusión cuando iba a una cita con Haruka, me vio y obviamente comenzó a decir que jugaba con su corazón y demás. Pero juro que yo fui tan clara con ella, como contigo. Después me bloqueó, creo que sigo igual y nada, por Setsu sé que sale con alguien.
—El problema es que ella seguía enamorada.
—Pero yo fui clara.
—¿Makoto?
—Resulta que Elsa y ella eran novias.
—¡Y te las encamabas! Chica qué fuerte —se ríe.
—Ves, contigo me siento tranquila, ambas sabemos lo que acordamos y…
—Depuraste a las demás y no quieres hacerlo conmigo, simplemente deseas saber si yo sigo en la misma sintonía —afirmo levemente—. Claro, seguimos igual Michi.
—Ami, es rico conocerte —ella se acerca para besarme y yo estiro la mano para cerrar el consultorio. Yo no soy dios para perdonar.
Sábado.
La pasta que preparó Setsu está deliciosa, hace mucho que no paso un fin de semana con ella. Se la pasa viéndome extrañada, ya sé para dónde van sus miradas y pensamientos. No diré nada, porque no quiero que vuelva a salir con sus cosas morales al decirme «Michiru te he dicho que jugar con las mujeres no deja nada bueno», carajo que no juego con nadie y ella no lo entiende.
—Cocinas mejor que antes.
—Eso es lo que pasa cuando te haces un adulto responsable.
—¿Yo no lo soy? Te recuerdo que tuve un promedio perfecto en la carrera y solamente estoy esperando mi cédula para comenzar a trabajar en mi ámbito.
—Es muy responsable salir de fiesta entre semana.
—Ya no salgo tanto.
—Fue lo único bueno de que Tenoh te rompiera el corazón, te pusiste a pensar en que lo que hacías era bastante incorrecto y sobre todo de mal gusto.
—¿Qué pensabas de mí?
—Que te metes con cualquiera.
—Pues no Setsu, no me meto con cualquiera, no me acuesto con cualquiera y no le doy placer a la primera que se me pone enfrente. Ya te dije, tengo mucha libertad sexual, pero no soy una puta.
—Ellas cobran, tú lo haces gratis. Por eso Haruka prefirió a Nadeshiko, porque ella es una chica decente y tú solamente vas de mujer en mujer.
—Al demonio, no tengo que estar escuchando esto.
—Michiru, fui demasiado lejos. Lo siento, amiga ven, sé que no es justo recordarte a Tenoh —azoto la puerta.
Domingo.
—¿Quieres contarme lo que te sucede? —siento sus dedos acariciar mi espalda, Minako siempre ha tenido una piel bastante suave y cuidada. Si pudiera calificar sus caricias, diría que es algo que amo profundamente, ella es otra persona con la que me siento en casa.
—Quizá yo nací para estar sola.
—¿Por qué dices eso?
—No creo que exista alguien para mí, no hay una loca para esta loca.
—Claro que no, siempre hay alguien para cada uno de nosotros.
—No lo creo.
Minako notó que mi voz se quebró, y esa caricia ahora se transforma en un abrazo por la espalda. Me molesta que haga algo así, los primeros segundos siento que me tiene lástima, ahora noto que no es así, realmente quiere consolarme.
—Yo sé que para ti no soy más que un acostón. Pero realmente te apreció Michiru y me duele verte así, creo que esa española te llegó profundo.
—No eres un acostón Minako, como le dije a Rei, me pongo feliz al recibir tus mensajes. Puede que ustedes piensen que me meto con todas las mujeres que pasan frente a mí, pero no es así, no me acuesto con cualquiera. De hecho, no creo haberme abierto con alguien en la cama como lo hago contigo en este preciso momento. No ha cualquiera le cuento mis secretos o sobre mis sentimientos.
—Me siento honrada Michiru.
—Pero esto no significa que me esté enamorando de ti, es solo un rato ¿de acuerdo?
—Prometo no acostumbrarme.
—Elsa dijo que pensaba que éramos novias y lo curioso es que en realidad la suya era Makoto. Ahora es gracioso recordar que me dijo que el amor es algo bonito, lo que yo le dije es lo real.
—¿Qué le comentaste?
—Que siempre hay algo que lo interrumpe.
—Bueno, depende.
—¿Por qué?
—Me comentaste de la española, ella deseaba tener un noviazgo contigo. Así que eso era algo bonito y nada lo interrumpía. Lo que lo hizo fueron tus acciones, así que sí, lo que lo interrumpe es uno mismo.
—¿Cómo?
—Cada que sientes que alguien puede derribar tus muros, la alejas. Está bien si en el pasado alguien te lastimo y…
—Yo fui quien lastimó a mi primer amor.
—Pero ella te dejó y algo tuvo que hacer para dejarte esa desconfianza. De acuerdo, tú la engañaste y esa chica hizo algo más. No se vengó con el típico ojo por ojo… hizo algo más y no deseas hablar de ello.
—Se quedó a mi lado, pero ya era tarde porque amaba a otra persona y cuando me terminó por esa otra… pensé que realmente me había perdonado.
—Pudo hacerlo Michiru, pero ya no te amaba, se quedó quizá por costumbre, no sé… solamente hizo lo mejor que pudo por las dos. No había un "nosotras" que salvar, pero pudo salvarlas individualmente. El tiempo se va y queda poco Michiru.
—Extraño a Haruka.
—Dile lo que sientes y en ese momento el trato con Rei, Ami y yo se acaba.
—Mi vida es complicada, no lo entenderías.
—Porque tú te la complicas.
—Haruka terminó sus estudios, regresó a España.
—Toma un vuelo y búscala.
—Se fue con su novia, viven juntas desde hace más de medio año…
—Oh… ¿entonces ya la das por perdida?
—Claro y no me interesa.
—Ok Michiru —no parece creerme.
—Mina ¿podemos hacerlo de nuevo? —me giro para verla.
—¿Eso quieres? —acaricia mi cabello.
—Contigo puedo repetir toda la noche, puede que sea muy inestable y que mañana cambie de parecer con Haruka, así que iría a buscarla y no te volvería a ver. Así que disfrutemos este rato, no nos acostumbremos. Pensemos que nos amamos en estas horas, y luego que pase lo inevitable.
—Lo interrumpimos.
—Exacto, porque yo nací para estar sola.
—De acuerdo chica miseria, hagamos de nuevo el amor… no me mires así, dijiste que finjamos que nos amamos. Eso hacen las parejas enamoradas, no es simple sexo.
—De acuerdo.
—Si te vas por Haruka, avísame para buscarme a otra amante, aunque no creo que te lleguen a los talones.
—Tonta —la beso.
Continuará…
El buen Benito me tiene inspirado señoras y señores, es que estoy a nada (según yo) de terminar la historia. Faltan unos tres capítulos, a menos de que los personajes quieran otra cosa porque los inspire más las canciones del señor Bad Bunny. Al menos seguro estoy de algo y eso es… la canción con la que termina la historia.
Para los conocedores del buen conejo malo, notarán que he usado muchas estrofas de esta canción tan graciosa "un ratito", es lo que deseaba Michiru que no quiere aceptar que se enamoró, pero ella no quiere dejar pasar a Haruka a su cuore.
E.I nygma: pues quedó con cara petrificada de la impresión al saber que se le fue la presa y todo porque no deja de cantar "Tití me preguntó" ja ja ja. Le gusta mucho la Minako, la Rei y la Ami, tiene una mexicana que ni ella sabía y las de JP que todas son de ella, una dominicana que es uva bombón, uva bombón ja ja ja. Ya mentira, tuve que buscar la letra para escribir eso ja ja ja y sí se fue con Mina. A nuestra Michiru le falta mucho para madurar, pero lo hará, no tan pronto, pero lo hará. Ella quiere enamorarse, pero no puede.
RoshellBrief: bien fea, pero era lo justo porque Haruka no está para perder el tiempo con cualquiera. No, no tuvo paciencia para ver a Michiru en el desastre que se carga y decidió buscar su felicidad en otro lugar. ¿Le habrá dolido? Claro, en su momento, pero le llegó una chica linda y a pesar de que hoy solo la nombraron ya sabes que el futuro de estas chicas está terminado. Mejor suerte para la próxima Michiru.
Por cierto, chicos los días de la semana están ordenados, pero no en cuestión del tiempo en el que establece cada una de las pláticas con sus amigas con derecho jajajaja. La vida sin Haruka es dura para Michiru.
