Verano Rumbo al sexto año III

El silencio es extenso en las primeras plantas de Grimmauld Place.

Los cuadros dormitan en sus lugares... otros susurran tan temprano en la mañana... la magia vibra de generaciones de Black... en ocasiones se escuchan los chasquidos de los elfos, unos que despertaron para servir en apoyo a los dos jefes elfos que cuidan la casa... sin embargo, aún se siente un enorme vacío entre todos los lujos.

El luto sigue espeso.

La ausencia de Sirius no debería ser tan notable, considerando cuanto tiempo pasaba en el lugar ahora que trabajaba en el ministerio, pero lo hace... Walburga igualmente... ¿Cómo dos personas podían llenar algo tan grande con solo existir? ¿O era simplemente la emoción viva de soledad lo que lo hace notable? Alphard no lo sabe aún con toda su antiguedad, pero no deja de observar una desagradable diferencia.

Hubo una vez un bullicioso clan Ukitake, ahora un solitario Black.

Suspira al mirar el retrato de su abuela tan pronto baja las escaleras a la primera planta... es algo colocado por magia ancestral, un día simplemente apareció dándole un susto a alguno de los elfos más nuevos... se ve tal y como estaba hace algunos años... sus ojos son llenos de ese fuego que perdió y vestía una de esas túnicas que tanto le agradaban... todo en un bonito marco.

Tiene el impulso de agradecerle renovarle la vida, su sacrificio salvo sus pulmones, le salvo de su más grande miedo... su boggart... pero se ha aplacado, Jushiro... no... Alphard sabe que esa niña no aceptaría su gratitud.

Por ahora solo observa unos largos segundos de contemplación, vestido y preparado para salir tan temprano, el antes Shinigami da una inclinación de reconocimiento educado a la sombra de su pariente -Buenos días- dice en voz alta con tranquilidad en su tono.

Esa anciana pintada parpadea, sus ojos bajan a observarlo como si apenas se diera cuenta de su desagradable presencia... era la misma actitud antes de su enfermedad, de su redescubrimiento y cambio... tan arrogante como altiva... solo resopla manteniendo el silencio... no ha hablado desde que fue colgado, apenas reconoce al propio Lord por lo que es... se ve tan encerrada en sí misma, es un tanto inquietante.

Un cuadro mágico es más fácil destruir que crear, dijo Dafira con bastante experiencia, considerando cuantas pinturas ha desaparecido... algo dicho esa mañana en que apareció como una amenaza tacita, pero la abuela no respingo ni insulto... solo se calló mirando al infinito ficticio de su mundo pintado.

Entiende, después de leer algunas bitácoras de otros parientes, que es una magia ligada a algo tan ancestral como la mansión... fabricada sin ser solicitada, ni notar en qué momento ni el nombre del autor... cuelga la posibilidad que simplemente sea un pedido que se levante tan pronto uno muere... es un tanto desconcertante y al menos, no pone en riesgo el alma para ser su preocupación real.

Alphard cuando piensa en su futuro, sabe que será maestro, director, pero ¿Una distracción? Como sus bonsai, como ver los peces en una fuente, esta vivo, puede experimentar más y el mundo ofrece la pintura... si... quizás en el futuro haga algo de eso, profundizar sin necesidad de enviar a Urahara a investigarlo, suena tentador.

El antes Ukitake sin embargo, se está saliendo del contexto al enfocarse de nuevo el en lujoso cuadro silencioso, toma un aliento al acercarse, tocar con sus dedos para mirarle de cerca cada trazo... hay algo en su pecho apretado cuando lanza una pregunta constante -El retrato de mi padre ¿Cuándo será colgado? –

Como antiguo Shinigami, supuestamente acostumbrado a ver ir y venir almas... realmente extraña tanto a Sirius, un apego emocional vivo hecho en tan corto tiempo como tan enraizado en su pecho... una vez perdió a un padre, a un teniente, a tantos bajo su mando... pero no se detuvo, ahora, aunque tampoco se está deteniendo, sin embargo, no deja de buscar el momento en que ese retrato sea colgado en algún lado de la mansión.

No merecía esa muerte, recuerda el relato de Cedric-kun, era un hombre ya destrozado por esas cosas que llaman dementores... lo que le hicieron... no era necesario, eso, es un insulto personal y solo sonríe amargamente sobre el carácter valiente que demostró aun a su final.

Sirius no temía a la muerte.

Temía por ellos, como si no hubieran demostrado que eran capaces de su propia seguridad.

Niega al solo esperar una respuesta de su abuela, el retrato solo lo observa con detenimiento antes de simplemente ignorarle... Alphard no evita mover sus labios en una línea delgada como infeliz.

La presencia de su primo se instala a su costado, hay oleadas igualmente amargas ante el extenso silencio... un chasquear de dientes al negar... la altura entre ambos es cada vez más una pequeña diferencia... preparado para salir, se cruza de brazos - ¿Realmente no puedo quemarlo? - pregunta nada apegado a quien le crio durante tantos años.

Ríe por lo bajo ante su esperada actitud, sus creativas amenazas sin embargo nunca inmutan a la pintada bruja -Tal vez, es demasiado pronto para ver a mi padre por alguna de estas paredes- se anima a sacar como conjetura, aun cuando siempre pregunta esperanzador, es tonto esperar algo tan pronto desde su muerte.

Dafira se encoge de hombros, nunca le recrimina tal cosa, solo suelta un suspiro -Solo pedimos una maldita fecha- espeta un tanto enojado, el manto de culpa lo vuelve más volátil y es notable en sus acciones... alguien tan atrofiado como el antes Ichimaru, realmente amo a su manera a Sirius.

-No es tu culpa-

Pero esos ojos plateados, unos que se abren lentamente lo observan antes de resoplar, no tiene necesidad de decirle... que es imposible no sentirse de esa manera porque era la persona más capaz en ese lugar como para permitir tal falta en sus narices.

-Dafira...-

- ¿Seguro que quieres encargarte de los trozos de ese tonto? – es brusco en cambiarle el tema, indicando que no... aún no está dispuesto a derramar su corazón... que, aunque se tenga confianza, no está preparado para romper su silencio impuesto en cómo está superando la perdida aun cuando fue tan obvio el malestar que ha sentido.

(No lo ha visto llorar, pero, sabe que lo hizo solo)

Alphard toma un aliento exasperado, pero da una palmada como concesión a su deseo... aun delante del silencioso retrato... afirma sobre la pregunta de algo que ya han acordado.

Un tarareo, el ahora Lord -Aún puedo hacerlo- ofrece indulgente.

Sabe que es lo que desea, Ichimaru sigue siendo una persona con una vena vengativa... de nuevo lo está deteniendo de pedir retribución de tantos insultos que ese pedazo de niño ha hecho a lo largo de estos años, no solo fue aquella vez con ese basilisco... Quirrel... el torneo... atentados variados en los últimos meses... suspira un tanto agradecido de que siga funcionando -Llegara el momento, Ichimaru-taicho... solo ten paciencia, dudo que ese tonto no haga algo brusco en lo que queda del verano-

-Mph supongo que puedo esperar- afirma imaginando el juego que ese señor oscuro hará, quizás, intente Azkaban de nuevo... hasta Gringotts... si tiene suerte el ministerio... hay tantos puntos importantes que puede atacar y lo hará, un hombre con aires de grandeza moverá las piezas provocando una sonrisa llena de sangre en el zorro.

Alphard sabe que Voldemort no es el más fuerte de los enemigos, pero si, el que más agravios ha realizado.

-Fue un buen trabajo lo que hiciste en mi nombre- Ichimaru apaga su instinto asesino con una facilidad al girar por completo el rumbo de la plática -Las bóvedas ya están ligadas... las casas protegidas... con Longbottom en la nómina, solo aumento más el peso de la ancestral magia- dice como alguien conectado al ser el Lord de Black.

Ukitake tararea, le hizo bien el viaje aun cuando muchos se preocuparon de que estuviera solo con tanto peligro alrededor... los Creevey realmente son personas amables... la abuela de Neville a su manera tosca tambien... Ariana realmente está de muy mal humor... a Harry-kun solo lo vio de lejos, junto con los Kurosaki... entonces, piensa en Tonks, no, no debe pensar en eso.

El antes Ichimaru le da una palmada en el hombro -Espero no te moleste, ya que dudo volver a Hogwarts... solo en exámenes quizás... sondear a otros nacidos muggles, necesito herramientas para trabajar en reformar el ministerio... Mione-chan seguro no puede hacer todo sola- canturrea un propósito interrumpido por otras circunstancias.

Le agrada la manera en que piensa en el futuro a pesar de ser tan incierto... con la guerra mágica o la que sucede lejos de sus intereses... Alphard se encoge de hombros -No me molesta el trabajo, al contrario, nos vendría bien mover de esa manera la bóveda y la magia de los Black... los beneficios solo aumentan-

Un resoplido, la magia es una existencia aun tan complicada de explicar, pero, cada persona patrocinada deja grandes beneficios... ya sea en intereses ante los tacaños duendes... o en energía para fortalecer la ancestral -Si ese Fullbring se pone pesado...- advierte.

-Tiene bastante que no lo hace, Onii-san- informa porque no es del todo mentira, aparte del inicio cuando se enteró quien era realmente... el sobreviviente de toda esa raza ha mantenido su disgusto para sí mismo actuando profesional.

-Lo que hace tener familia ¿no? -

-Dudo que sea solo por la familia, Onii-san- tararea porque Alphard sabe que seguramente es difícil mantener una fachada ante el mundo mágico durante la guerra, se pregunta, si en algún momento alguien se le ocurrirá atacarlo y evidenciarlo... resopla -Mione-chan ¿Cómo esta? –

El sonido desaprobador del retrato ante la mención de la sangre sucia que obviamente su Lord favorece por encima de la tradición.

Esos ojos plateados se abren en advertencia para que no diga nada inapropiado, antes de cerrarse con una sonrisa maliciosa perpetua de nuevo enfocándolo -Oh, sigue creciendo-

Es curioso como Ichimaru ha abrazado las emociones, como no ve difícil cruzar líneas morales... ya que son niños en su totalidad los que viven alrededor... los vieron crecer... sí, hay un malestar perpetuo y preocupación que los dañe... pero es totalmente adorable ver crecer esas emociones en su pariente, seguramente ese traidor lo negara, no se siente merecedor de un inocente, esto es lo que le hace ver cuánto le importa la niña.

-Adam no me quería ahí- añade Gin con soltura casi burla ante el padre de su amiga.

El lado entrometido de Ukitake burbujea al sonreírle con picardía porque adivina que molesta al padre, niega con cariño -Se está convirtiendo en una hermosa señorita ¿no? – insinúa cuanto sabe, aun cuando su pequeña amiga parece tan ajena (y él tan ciego).

Su pariente suelta un largo suspiro al encorvarse un poco, sin bajar su mascara maliciosa... el zorro niega un tanto divertido de su actitud (y muy amargado de la ceguera selectiva que tiene el anciano Shinigami) -No soy alguien que le convenga, Ukitake-soutaicho- canturrea como un hecho.

Acaricia el brazo con total comprensión -Sabes que sería buena sangre nueva a la línea- en eso piensa Alphard cuando ve esa oportunidad, la endogamia es bastante peligrosa en la sangre pura y aunque ellos son mestizos, no desea volver a encerrarse en pureza de ser necesario. ... además, realmente le gustaría que sean felices ambos, si da el empujón ¡pueden ser grandiosos! -Si aceptaste a Fleur-chan, seguro aceptaras a Mione-chan-

Un resoplido desdeñoso -Tengo bastante de no contestarle alguna carta...- dice tan casual al espantar – además, Fleur era una completa zorra...-

-Onii-san- advierte ante la manera brusca de llamar a una dama aun cuando tenga algo de razón.

Ríe nada arrepentido del insulto a la veela, tararea desinteresado -Dudo que sea una prioridad ahora... ¿no? - arquea una nevada ceja divertido.

Le duele tal despido cuando es tan interesante arreglar el mundo romántico alrededor, pero Ukitake le permite el respiro... porque seriamente, no es una prioridad ni el momento -El Reiraku me ha dado un destino, bastante cercas para que te preocupes de mi viaje- comienza volviendo al negocio.

Es la manera en que se enteraron de que son más fragmentos.

Unidos al relicario que su abuela dejo como voluntad de Regulus-kun, lo que debería ser un listón de color saludable... es apenas un hilo de araña frágil como delgado significado de la ruina del alma de Voldemort... es tan repugnante, tuvo que tocar para ver las piezas regadas más cerca de lo que pensó y pocas considerando el daño -Esperaba un poco de aventura- suspira con tristeza.

Ichimaru da un apoyo apenas visible en un apretar de su hombro -Ese tonto debe ser bastante arrogante o con una visión muy corta del mundo... opino que es lo último-

Arruga sus ojos un tanto casual, ahora la pintura de su abuela sigue igual de muda, el resto de la casa silenciosa... tararea otro tanto -Aun cuando no se compare a nadie que hemos tratado, Voldemort sigue siendo su propio peligro- advierte no subestimar.

Un resoplido desdeñoso, Dafira no piensa bien de nadie fuera de los cercanos magos -Asegúrate de dejar una nota, será agradable que este enterado... que los Black tienen sus pedazos de mierda-

-No seas tan grosero, Onii-san- castiga solo por cortesía porque tal vez, es la mejor definición a los retazos de alma que han quedado del original... la chimenea se enciende... haciendo a ambos girar.

-Supongo que se hizo tarde- Ichimaru dice sin complicaciones ni prisa.

Toma un suspiro porque es bien sabido por el reloj de la pared, que es una subestimación -Pasare más tarde al ministerio, limpiare la oficina de Oto-san- regresa a los motes en su idioma en cuanto a su padre.

Casi bajando el resto de las escaleras, girando para darle una mirada de reojo... Ichimaru toma un suspiro con sus brazos cruzados ni apurado por marcharse -No deberías ¿sabes? Puedo lidiar con eso-

-Pero no tienes que... – Alphard suspira largamente -No solo deseo evitarte esto, Onii-san, también lo necesito, no quiero estar más tiempo de lo necesario en esta enorme mansión- admite sin ganas de pretender que es del todo fuerte.

Lo mide antes de aceptar tal cosa.

-Gringotts es la primera de mis paradas en esa cacería- avisa sin prisa al bajar finalmente las escaleras, instalándose a su lado consecuente.

-Entonces ¿Gringotts? -

Alphard afirma, una casualidad bastante afortunada o desafortunada para alguien que quería perder el tiempo fuera de casa... solo se encoge de hombros -Exactamente, una de las bóvedas que absorbimos legalmente cuando tomaste el puesto de Lord-

-Oh, veo, supongo que Lestrange- Dafira adivina con acertado tino, solo bufa -Quizás es lo que querían cuando intentaron reclamar esos débiles lazos... como si una bruja prisionera tuviera peso ante los duendes- resopla aun cuando sabe, que Sirius era la excepción solo por él.

-O no, dudo que Voldemort este enterado del pedazo de alma entre las riquezas-

Agita su mano desinteresado -Los duendes seguros me pueden ayudar en buscar lo que quiero... entonces, pasare por la tarde al ministerio, tal vez, ir a comer un helado ¿no? - pide entusiasta.

Suelta una risa pequeña, Ichimaru acaricia su cabello cariñoso -Por supuesto, Ototo-san, solo... dudo que esa nieve que te gusta tanto sea una cena saludable-

No hace pucheros, es impropio de su edad, pero casi al suspirar infeliz, realmente le gusta el azúcar no importa cuánto los Granger lo castiguen ¡nunca descuida sus dientes! -Supongo que después de cenar podríamos ir-

-Bien, solo, ya que estamos en eso... – Dafira alarga más su estadía en la mansión - ¿Puedes llevar a Isshida-kun por su certificado de San Mungo al ministerio? Creo que ese anciano de Dumbledore anda bastante activo en cuestionar su existencia- gira los ojos exasperado -Supongo que el hijo de ese chico sigue la misma doctrina que su padre... nada sutil-

Conoce el sentimiento, fue encantador conocer al pequeño Kazui, aun cuando no ha sido oficial... verlo de lejos... le trae una sonrisa tonta, es igual a Ichigo en todos los aspectos con la personalidad de Orihime... ante esto, se pregunta ¿Cómo estarán? No, de nuevo, no puede ir a ese punto al tararear -Bien, supongo que puedo pasar por Ishida-Kun- acepta de buena gana.

La chimenea vuelve a encenderse.

-Ese Percy-kun realmente se está deteniendo de ser agresivo...- Ichimaru se burla sabiendo que es su tardanza lo que tiene al borde al otro pelirrojo.

-Son muy considerados-

Gin no dice nada al acercarse a la chimenea finalmente -El luto tiene sus cosas positivas- alega antes de suspirar -Igual podrías enviar la solicitud de Narcissa, verlo con el duende encargado de nuestros negocios-

-No tienes que ser tan cruel con nuestro administrador- advierte Alphard pero al ver el desinterés de ser educado, suelta un suspiro al aceptar -Pero si, vere la solicitud- cede con un largo suspiro porque es uno de los otros trabajos inesperados que seguramente dudaba en responderle -Gracias por considerarlo-

Niega al encogerse de hombros -Con esto, puedo alegar para arrebatarle a Malfoy sus propiedades...- sonríe como un tiburón, la perspectiva que Narcissa abandone el apellido de casada... que Draco se vuelva un Black y como heredero menor de edad, bajo las leyes del Lord... puede empezar un acto legal para absorberle sus riquezas, una digna venganza.

La chimenea vuelve a encenderse con furia.

-Creo que es mejor que vayas, me hare cargo de todo... nos vemos mas tarde-

Ichimaru da un ondeo alegre al caminar con lentitud a la chimenea, tomar un puño de polvo y gritar la dirección del ministerio.

XXXXX

Ichimaru no esta impresionado de ser trasladado a una sala completamente aislada de mármol oscuro en una dura silla con una mesa de metal sin su varita... se recarga con pereza sin bajar en nada su sonrisa maliciosa... sabe es observado, fue educado no haberlo citado con anterioridad, ni irrumpir en su casa o buscarlo activamente... quizás, solo sea un interrogatorio de rutina carente del peso real de lo que seguramente sospechan.

No se arriesga a adivinar que fue el viejo entrometido de Dumbledore.

Su Ototo-san como él sabían que seria sospechoso, es bastante arriesgado apuntarlo sin pruebas.

Tararea una feliz tonada al bostezar abiertamente.

Suena a descanso, llegaba tarde, pero ahora no era su culpa... era una cosa buena.

Siente más que ver que alguien se acerca a donde esta.

Gira para ver como una puerta se hace presente en una de las paredes limpias de mármol -Veo que sigues igual de desinteresado, Black- la voz del único maestro que puede o no ser respetado en Hogwarts irrumpe descaradamente por una puerta que no estaba ahí desde el principio... aun vestido con la preferencia negra... aun con su cabello rojo indomable... un ojo agudo y una máscara ocultando medio rostro.

Resoplando ante su comentario mordaz, Ichimaru espanta con un manoteo al recargarse en la mesa con un brillo jovial -Entonces, abandonamos Hogwarts- pregunta.

De pie delante de la mesa, con otros dos aurores a sus espaldas, el profesor Marian se encoge de hombros -Por el momento, aunque dudo que esto sea importante... no te traje para ponernos al corriente, mocoso- igualmente rudo, desestima al recargarse sobre la mesa para enfocarlo con un agudo ojo - ¿Sabes porque estás aquí? -

- ¿Por qué me tome más días de los necesarios? - adivina inocentemente el antes capitán.

Girando su único ojo chasquea los dientes -Según nuestro estimado Dumbledore...- su tono es cero respetuoso al abandonar el juego lanzado en su adivinanza, no suena nada convencido y cero feliz de estar ahí cuando es más útil en otro lugar -Eres un sospechoso de la desaparición de Cedric Diggory- lanza.

Necesita un acto de completa incredibilidad, es un hecho, fácil ya que ha existido para mentir... el antes Ichimaru suelta un ruidoso suspiro - ¿De verdad? - pide en ese tono que hace sentir estúpido a cualquiera -Por lo que sé, ese señor oscuro pudo haber hecho el trabajo- escupe desdeñoso.

Maria es bastante profesional para no insultarse, su temple es admirable al sentarse sobre la mesa y encogerse de hombros sin tomarse nada personal pues parece pensar similar de los idiotas alrededor -Diste un acto impresionante como para que el prestigioso director crea que estas involucrado-

La mera mención de esa vergüenza, de ese momento vulnerable, le hace mostrar una mueca de completo disgusto... abre sus ojos... mira al pelirrojo con seriedad -Admito que, si me lo permitieran, volvería a romperle los huesos al idiota...-

-Fue utilizado- Advierte Cross interrumpiéndole.

-Fue débil- chasquea sin perder el ritmo alguien que considera tal cosa como una debilidad, aprieta los puños, se da cuenta de nuevo... que el mismo es débil con muchos lazos que pueden y quieren ser utilizados por sus enemigos, se obliga a relajarse.

-Conociste al chico, sabes que no entraría a esto si fuera su voluntad-

Lo sabe, un niño de oro tan amable como tonto... lo escucho rogar por perdón antes que su vida, algo que simplemente no lo conmovió en nada... era un monstruo... tararea al alejarse de la mesa, cruzar las piernas... mirar al pelirrojo -Como sea...- agitando su mano cual polvo, toma un aliento -Aun cuando es un tanto ofensivo que piensen en mi para esto... admito que sí, no fue mi mejor momento...- se encoge de hombros -Sin embargo, no tengo nada que ver con la desaparición de ese chico-

- ¿Tienes alguna coartada? - pregunta Cross sin ganas de ser empático ni continuar en una conversación infructuosa... directo al grano.

-Suenas muy muggle-

-Deja de jugar, Black, sabes que andamos cortos de personal y tiempo... tengo a otro con un mejor historial delictivo para interrogar-

Suelta una risa baja, se encoge de hombros -Estuve en el mundo muggle, exactamente, con la familia Granger- admite fácilmente.

Con esto, Cross Marian le lanza un vistazo agudo antes de suspirar -Bueno, lo confirmaremos y no me des esa mirada... es tu culpa por ser tan caótico como antagonista al director- espeta groseramente al ponerse de pie -Ahora, ve a espantar a otro... solo no vayas al área de aurores, porque no tengo paciencia para tus juegos ¿Comprendes? - arquea la ceja demandante.

Resopla ante la advertencia, nunca le agrado la manera en que le trataba como otro mocoso... pero igual era divertido ver su actitud que choca con ese anciano entrometido con aires de líder... se pone de pie dando un ondeo perezoso como despedida.

Dafira tararea todo el camino a su oficina con sus manos metidas en sus anchas mangas, tiene escalofríos de solo pasar por zonas cuando no hay un rutinario saludo burlón de Sirius... omite pasar por el corredor de su oficina sin importarle llegar más tarde de lo que ya es.

Aun con el poco personal, aún hay gente que se topa indudablemente... evita a los Weasley en su totalidad... aun cuando es divertido arruinarles el día, sabe serían los únicos tontos en acercarse en darle el pésame sin importar cuan aterrador demostró ser durante aquella reunión nefasta.

Ignora las miradas del entorno con practicidad... los susurros son groseramente obvios... muchos ya deben estar enterados de su situación, del espectáculo que hizo y como dejo a su pequeño Ototo-san delante de muchos tramites este tiempo.

No le importa.

Percy lo fulmina con vehemencia tan pronto cruza la oficina compartida, valiente, considerando cuanta mala fama tiene y se cruza de brazos infeliz - ¡Solo pérdida de tiempo contigo! - acusa.

- ¿Se acabaron las consideraciones por perdida? - pide casualmente aún bajo el marco de la puerta.

Ese Weasley obviamente esta entre disculparse o hechizarlo, como no decide, se queda mirando furioso su persona.

-Oh, vamos... Otro Weasley-kun, es muy temprano para enojarse-

- ¡Deja de llamarme de esa manera! - escupe el pelirrojo furioso cediendo a tratarlo con naturalidad -Y absolutamente no es temprano, tengo horas esperándote-

Ríe nada tocado por su tono, gira los ojos aun cuando los tiene entrecerrados es bueno expresando su desinterés al ingresar más profundo en ese lugar -Mah culpa a tu director por la perdida de tiempo extra... yo... ya venia a trabajar diligentemente-

Tomando largas respiraciones para no seguir gritándole, Percy solo agita la varita al cambiar papeles a su escritorio -La ministra quiere todo esto revisado para el final del día... es tu castigo por tu actitud y por perderte días de trabajo más allá de las permitidas por perdida- dice sin nada de simpatía.

Gira los ojos, hace un gesto de disgusto por ver los documentos creciendo... otro montón aparece por magia... obviamente el castigo es extenso, sin piedad a su luto y secretamente estaba bien con esa normalidad, no necesitaba caridad... toma otro largo suspiro al deslizarse detrás del escritorio, mirar el reloj, debe terminar esto si desea ir a cenar con su adorable Ototo-san.

XXXXX

El callejón diagon es en nada lo que era antes.

Aunque los negocios luchan por subsistir, están completamente vacíos, las calles cuentan con pocas personas valientes en salir en grupos... y Alphard admite que resalta dolorosamente... toma un suspiro cuando siente alguien cojeando a su lado, gira para mirar a un profesor que fue suplido durante el torneo de los tres magos -Buenos días- saluda educado.

El grosero mayor, uno cuyo ojo gira como loco en los alrededores... lo enfoca con desdén - ¿Qué haces caminando solo, muchacho? - espeta enojado - ¿Porque ese Lord tuyo permite que vagues libremente? ¿No les enseñe bien? - pregunta con un dejo de irritación.

Deseaba decirle que no, no enseño lo suficiente bien, que casi todo fue un mortifago disfrazado... pero el irónico no era Alphard... solo niega un tanto conmovido por su gesto que, aunque grosero, es bastante amable escoltarlo -Solo deseaba ver las condiciones del callejón- admite sin ser del todo mentira.

Con la necesidad de distracciones para el resto del verano, quizás haga propuestas para extender la ligera alianza de los grandes comercios... sobre todo de insumos escolares... para unirse a las entregas a domicilio en esta temporada oscura, porque aun con la sombra de tantos fracasos de seguridad, Hogwars seguía siendo la mejor opción para tantos niños.

-Como sea, no me interesan sus negocios, sin embargo, vigilancia constante... niño... – golpeando el bastón con innecesaria fuerza, el auror le da un desplante peligroso antes de negar cansado -Ustedes los Black son sospechosos, no importa cuanto tengan a su favor, no me dan buena espina- dice abiertamente sin ganas de pretender lo contrario -Sobre todo, tú-

Parpadea, le da una sonrisa triste bastante creíble porque seriamente, era valiente de su parte decirle eso en su cara... porque no lo hace por ser el más débil, como otros se acercarían... lo hace porque ese anciano ve que detrás de Dafira, él es el peligroso potencial -Oh, en verdad lamento que tenga una mala imagen de Black-

-Eso pasa cuando tienen tantos secretos, no solo enfrentaste al señor oscuro... te curaste de algo incurable... has sobrevivido al veneno de basilisco... y están envueltos en tantas otras cosas que estoy seguro no son legales...- apunta enumerando, detenidos delante del que fue alguna vez un tentativo negocio de Urahara -Cuando encuentre pruebas, entonces, enfrentaran la justicia-

Suspira un tanto cansado, decepcionado, es el maestro de su adorable Nym-chan, solo por eso le da una inclinación respetuosa -Muchas gracias por la escolta, Moody-san, igualmente tomare sus advertencias cercas del corazón... sin embargo, es un poco frustrante que elija vigilarnos a nosotros cuando hay mejores cosas que hacer-

Una exhalación brusca, ese ojo mágico se detiene... luego al negocio a sus espaldas que seguramente no puede espiar... niega al murmurar sobre "parientes de Tonks molestos" y comienza a cojear lejos sin otra cortesía extra.

Alphard no evita verlo en su camino.

-No esta tan perdido en sospechar ¿no? - la voz impasible de Ishida-kun rompe su silencio.

Suelta una risa nada ofendida por el tono hecho del que fue alguna vez un adorable adolescente, el antes Ukitake le da un vistazo paciente... admirando cuanto ha crecido, nunca deja de conmoverse de verlo como un adulto y hace su corazón calentarse en consecuencia -Buenos días- saluda ignorando el tema pendiente que dejo el auror.

Esos ojos agudos, llenos de emociones ocultas, el quincy siempre le da esa mirada inquieta de ser alguien que no supera su actual imagen... que sea su anfitrión en el mundo mágico... y resopla al apartarse para darle entrada silenciosa -Esa gente es espeluznante-

Alphard afirma -Espero que no te causen problemas-

-Lo intentaron, pero pasar a través de las salas de Urahara es imposible para cualquier vivo- admite el doctor al andar por un primer piso ahora abandonado, con tantos productos bajo hechizos como kido temporales que los mantendrán vigentes hasta su nueva apertura que será en un tiempo indefinido en el futuro.

Las almas mod saludan desde donde juegan cartas.

Los elfos merodean manteniendo todo en orden.

La casa es grande, demasiado para el espacio encajado entre los edificios.

Suben escaleras, donde hay mesas con tejidos exquisitos... el retrato de Eduardo Limette Black le regresa el saludo educado al entrar finalmente al piso que ha sido el hogar de un refugiado de una guerra desconocida.

-Entonces, ¿Qué te trae a mi hogar? - pregunta al tomar asiento en ese sofá.

-Debo acompañarte a presentar tu certificado de San Mungo al ministerio- informa al tomar asiento con la misma gracia, los elfos ya están sirviendo algo ligero en la mesa y puede ver con diversión cuanto le molesta al quincy su interrupción -Lamento si aun te disgustan, pero con las tiendas cerradas debimos ubicarlos al servicio antes de volverlos a dormir-

-No me molestan, es solo, que quieren hacer todo aun cuando estoy bastante sano para hacerlo- espeta alguien que es bastante exasperado con lo servicial que son las criaturas, antes de suspirar -Pero eso es algo que tratare después...- admite al enfocarlo -Pensé que era algo mágico el que mi certificado haya sido registrado tan pronto termine en San Mungo-

-Lo es, sin embargo, hay gente cuestionando tu veracidad en el Ministerio-

- ¿La misma gente que duda de ustedes con justa razón? -

No se ofende de nuevo, sabe el Quincy tiene una justa amargura con los shinigamis en general, algo que parece no puede abandonar cuando es otra vida la de ellos... solo tararea con el te en la mano -Si, tambien deseo que seas mi escolta, si no es mucho abusar-

- ¿Un Squid siendo tu escolta? - la burla bien oculta en su tono digno, Ishida obviamente ha enfrentado ese tipo de observaciones constantemente desde que esta en el lado mágico.

-Claro, si no te molesta el peligro-

Un girar de ojos como el niño que alguna vez conoció.

XXXXX

-La ultima voluntad de Sirius Black-

Duda de escuchar bien lo que ese duende le informa tan casualmente al otro lado del escritorio.

Harry solo parpadea estúpidamente.

- ¿Esto fue algo autorizado por Lord Black? – Aberfoth pregunta a su lado.

Suspirando aliviado de no venir solo, algo tonto considerando cuan peligroso es el mundo mágico actualmente, el niño que vivió se mantiene al lado de su escolta en el proceso de aprender a llevar su herencia... una que, aunque ya inventario, que ya sabe las bases, que le duele la cabeza de saber tantos términos arcaicos... no puede acceder por completo al no contar con la mayoría de edad... solo puede tomar lo que hay en la bóveda secundaria autorizada para administrar durante Hogwarts.

-Lord Black no necesita autorizar nada de esto-

- ¿De verdad? Estoy seguro cualquier movimiento de uno de los suyos, debe ser previamente autorizado... a menos... que desees que cuestione la credibilidad de este supuesto testamento-

-Nosotros no nos metemos en guerra de magos- sisea ofendido el duende, antes de apagarse con un suspiro -Pero supongo que tiene razón, solo pensé, que estarían felices de saltarse formalidades-

Resoplando, el hermano de Dumbledore le da un vistazo agudo.

-Enviare el aviso a Lord Black...- el duende sospechoso suspira frustrado obviamente le desagrada la idea de Dafira, algo natural considerando su personalidad, pero muy ofensivo al no ser profesional -Por el momento, hare su solicitud ¿Desea bajar a la bóveda? -

-No, puedo esperar- Harry desestima el deseo de bajar, aunque divertido, duda tener las ganas de viajar por ese tren de dudosa seguridad en ese momento... no solo aún sigue triste por Sirius, sino, que Ariana está de viaje a Bulgaria de todos los lugares.

-No importa lo que digan, nunca creas en la neutralidad de un duende-

Fuera de su mente ante tal advertencia siempre dada por el hombre Harry afirma porque sus consejos siempre son bien recibidos, algo tan distinto al entrometido del director... hace una mueca ante el mero recuerdo de ese señor.

Gringotts es un lugar muy transitado, hay una variedad de magos y brujas yendo como viniendo... los guardias en las puertas parecen estatuas, aunque sabe hay más que otras ocasiones... suspira, Harry aun no deja de sentir escalofríos del mero recuerdo de su andar por el callejón Diagon... Aberfoth literalmente lo tenia a su lado sin mover su mano de su hombro y fulminando todo a su paso.

Supone que ese año tampoco hará las compras en persona.

Era triste, realmente ama pasearse por las tiendas, ver la comunidad mágica y acostumbrarse... pero considerando el peso de su destino... sus aliados... su posición, no era nada recomendable... apenas hizo el camino hasta acá Aberfoth Dumbledore lo acompañaba.

- ¿Has leído cada libro que te di? -

Harry afirma en un brinco para mirar al alto señor.

-Ese chico Weasley ha considerado mis consejos-

Hace una mueca, porque decirle que Ron sigue molesto... que hablarle de tradiciones sangre pura o política se perdería de todas maneras... no es muy recomendable, no sin empeorar la percepción del padre de su amiga a su otro amigo.

-Esos chicos, tienen una buena herencia, pero Arthur es demasiado descuidado- espeta el anciano asumiendo bien su silencio -Mph en serio, venir igual que nosotros hace un gran puntero en Gringotts-

Harry parpadea al mirar lo que el mayor, entonces se ilumina al reconocerlo.

-No hables en voz alta- advierte el padre de su amiga adivinando su impulso.

Desinflado, Harry se castiga por algo tan tonto... no era el momento ni el lugar de ser bullicioso... solo agita su mano para llamar la atencion con mucho éxito, no evita sonreír con sinceridad... considerando cuantos años desconfió, su historia antagónica ahora se siente tan lejano, tan tonto y aunque Dafira es un gran punto y aparte... Alphard si lo considera su amigo.

(Aun tiene pesadillas, aun piensa que puede encontrarlo tosiendo, su boggart fue claro... y quizas... Harry tambien haya encontrado eso como un valido miedo).

El susodicho, uno que parece ha crecido de nuevo, se ilumina al ubicarlo... le da una de esas sonrisas suaves características al acercarse animado... viene acompañado, el Dr Ishida resalta con la elegancia propia de un buen medico muggle, se ve agudo, ágil y bastante serio que no encuentra ningún parecido con Kazui.

-Tu cabello ¡Lo hiciste crecer! – el adolescente tiene el impulso de señalar con torpeza, como si no se hubiera dado cuenta durante el funeral... pero era difícil concentrarse en ese ambiente... aun siente que tuvo algunas lagunas entre llorar o mirar con cuidado a Dafira (o Alphard).

Agitando su cabello con una sonrisa casual, afirma con simpleza nada burlón a su observación demasiado tarde -Si, me costó algo de orgullo considerando cuanto trabajé anteriormente...- suspira con tristeza ante el mero recuerdo -Pero me decidí a recuperarlo con magia-

Harry por alguna razón cree que le sienta mejor, es como si su personalidad no congeniara con el cabello corto... además... tiende a parecerse algo a su primo.

Su amigo tararea antes de opacarse a algo modesto al enfrentar al anciano -Buenas tardes, Señor Aberfoth- saluda cordialmente.

Un arqueo de ceja despectivo, hay algo flotando entre ambos antes de que el adulto niegue exasperado - ¿Qué piensa tu primo al enviarte solo? – regaña por encima de un saludo cordial.

El adolescente de lentes se siente un poco mal por la aspereza.

Pero su amigo de cabello nevado no baja en nada el aire educado -Me lo han dicho bastante este día...- consiente con un pequeño gesto divertido nada preocupado por lo peligroso del entorno -Pero tengo al Doctor Ishida conmigo, es un buen escolta aun cuando no lo parezca- canturrea bajo un bufido del susodicho.

Un resoplido un tanto irritado del mayor, negando al mirar el entorno para caer de nuevo en ellos... chasquea los dientes -He escuchado de él bastante...- espeta con crudeza -Sin embargo, dudo que un squid pueda hacer algo con tantos enemigos que tu primo ha conseguido últimamente- gruñe.

Un sonido descontento del tío de Kazui, esos lentes se ensombrecen antes de ser ajustados con facilidad -Pueden no pensar nada bien de nosotros los squid...- muerde un tanto descontento, como si estuviera acostumbrado al desprecio.

Harry siente un poco de vergüenza en nombre de la comunidad mágica, hasta ahora, no se había topado con la verdadera segregación que existe... si no fuera por su anciana vecina contándoles algunas historias de su vida como squid... ver la diferencia ahora que es consciente de esto... si, es un tanto de inquietud saber que pertenece a esa comunidad tan partida en líneas sociales.

Y que los Black tienen tiempo protegiendo a varios squid ante ojos que no lo aprueban.

-Pero soy bastante capaz de salirme con la mía de ser necesario- continua el Doctor atrayendo a Harry al presente donde el anciano solo resopla ruidosamente.

Alphard hace un sonido divertido, pero llama la atencion del amargado Dumbledore -Lo siento, es solo que subestimar sin conocer... la magia no es todo lo peligroso en el mundo- advierte con severidad antes de darse cuenta de algo - ¿Ariana? -

El cambio de tema es brusco, esos ojos agudos de Dumbledore resplandecen antes de resoplar de nuevo cruzarse de brazos y mirar mordaz el entorno por si acaso antes de enfocar al peliblanco -Se marcho a Bulgaria-

Harry se amarga ante el mero recuerdo.

- ¿De verdad? – el Black pregunta incrédulo antes de dar una sonrisa nerviosa bajo el gesto duro del anciano -Lo siento es solo... que ¿Cuándo? -

Aberfoth chasquea los dientes - ¿Por qué te interesa? - lanza con hosquedad.

-Bueno, somos amigos…- ofrece lentamente su amigo.

Harry no evita mirar con recelo, porque, aunque fue poco tiempo durante el año pasado, el convivio de ambos amigos no era tan cercano como para que se intercambiaran cartas... aunque... siempre ha sido extraño aun antes, como una familiaridad que no necesita ser reconocida por el resto de ellos.

-¿Amigos? ¿Tambien estas interesado en ella? - ladra Aberfoth totalmente iracundo.

Un golpe en su corazón ante tal denuncia dada en voz alta por parte del padre de su amiga era bien sabido lo protector que era... algo que ha notado constantemente el ultimo año (cree que sospecha de su mismo interés) ... pero ahora, la posibilidad que Black este en las mismas andadas ¡era injusto tal competencia! Porque compararse, Harry no tiene ninguna de las cualidades de Alphard.

Un resoplido burlón de parte del Doctor Ishida atrae la atencion del angustiado adolescente, el propio Black ha perdido el color y parece asfixiarse con las palabras en su boca... antes de tomar una larga respiración... recogiendo su dignidad... mirar al padre de su amiga con seriedad -No, no me interesa Ariana de esa manera... ¡Nunca! - alega con ferocidad.

-Ariana no tiene nada de malo- no evita discutir Harry ofendido por la manera en que han rechazado a alguien tan encantador como su buena amiga ¡Era fantástica! Si, un poco aterradora, un tanto agresiva con tendencias violentas que parece creció el ultimo año... pero era lo mejor de su vida.

Alphard le da un vistazo de lastima antes de sonreír, acariciando su brazo -Esta bien, Harry-kun, no tienes que enojarte... se que tiene muchas cualidades... pero pensar en Ariana de esa manera, es bastante perturbador... ¡Es como mi madre! - asegura con vehemencia.

-Sera tu hermana ¿No? Casi son de la misma edad- Ishida interrumpe con un arqueo elegante de ceja.

-No, estoy seguro es una madre- Alphard niega otra comparativa que encaje mejor en la leona.

Aberfoth hace un sonido de disgusto fulminando a ambos compañeros, antes de negar -Creo que hemos perdido demasiado tiempo... tampoco podemos estar ambos en el mismo lugar...- gruñe con su mano cayendo pesadamente sobre el hombro de Harry -Si tienes negocios con ella, supongo que puede esperar... ahora está en Bulgaria- repite.

El ahora no tan pequeño Alphard le da una sonrisa incierta -Supongo que tiene mucho que ver con su mal humor últimamente ¿no? -

-Y eso no es su asunto- aclara agitando su varita en una capa que los cubre a todos repentinamente, Aberfoth le da un vistazo agudo al menor de los chicos malditos antes de soltar un aliento dejando de lado su mal genio -Lamento tu perdida- asegura tardíamente.

Tal cosa hace que Harry mismo salga de sus pensamientos, recordando el dolor sordo de perder a su padrino cuando apenas comenzaba a tratarlo... era horrendo ser consciente de esto... lo reciente que es y cuantas cosas dejaron pendientes.

La misma jovialidad del Black se opaca, se ve más valiente, lleva mejor la perdida... son sus ojos que reflejan el luto con verdadera elegancia -Gracias-

El anciano afirma con solemnidad -Era un buen hombre, molesto, pero buen hombre- resume cortamente apretando el hombro de su protegido al que consuela de nuevo -Pero pasando de esto, tengo que decirte... los duendes intentaron darle la última voluntad de Sirius a Harry... sin la autorización ni respetando las costumbres sangre pura-

Tal cosa dicha hace que el gesto de su amigo se congele, antes de que la suavidad se vea ensombrecida repentinamente... Alphard parece mirar los diferentes escritorios con una dureza que le hace recordar a aquella noche... y el aire se espesa haciendo dudar a Harry.

No es magia, lo sabe, ha estudiado lo suficiente... mirando los libros de Dumbledore como los pocos que consiguió en la biblioteca... esas anomalías con el ambiente no eran naturales y sin querer, ha empezado a ligarlo con los Black (primero fue el basilisco, convenientemente ese cambio que los aplasto durante un desayuno... luego otros incidentes que siguieron que, aunque no tan asfixiantes, existen... y tal posibilidad, si es real, si llega a confirmarlo, es totalmente aterrador).

Y nadie parece dispuesto a investigarlo, es como si no existiera y con la guerra, no es prioridad.

Solo espera que los Black no se metan en problemas de ser cierto.

El aspecto del padre de su amiga es pedregoso, esos ojos tan parecidos al director resplandecen en acusación como sospecha... chasquea los dientes sin decir nada de lo que piensa y solo se mantiene demasiado cercas del inseguro protegido.

-Black-san- advierte el doctor Ishida con una mano en el hombro de su amigo junto con un apretón ligero deteniendo lo que sea envenena el ambiente.

Aclarando su gesto, Alphard tararea -Supongo que tendré una plática con el gerente...- asegura casualmente, tan jovial y sin una pizca de las sombras de hace un momento -Sin embargo, creo que hare eso después de mi propio negocio... uno sabe no antagonizarlos antes, podrían hacerme el proceso difícil- dice ligeramente como si no fuera una molestia real.

Un sonido bajo de disgusto, desde su altura el anciano Dumbledore mira intensamente a Black... luego alrededor... antes de negar -Debes tener bastante cuidado, mocoso, lo que sea hagas... tiene al borde a mi hermano- advierte seriamente.

Su buen amigo afirma agradecido por la aparente advertencia nada temeroso de lo que significa.

Harry frunce el ceño cuidadoso al padre de su amiga.

-Como sea, no es mi asunto- espanta desinteresado el anciano -Sin embargo, de llegar a formalizarse esa alianza que ese Lord tuyo ha intentado establecer...- comenta provocando un gesto sorprendido en el ignorante niño que vivió -prefiero que sean menos problemáticos, aun cuando es Ariana quien llevara todo ese desastre en el futuro-

-Oh, ¿Se ha decidido ya su heredero? – el Black comenta alegremente nada perturbado por las insinuaciones.

Harry siente que se vuelve a asfixiar de tal cosa enterándose en ese momento, no evita sentirse un tanto abandonado, su amiga nunca le ha dicho nada de su vida... ahora se siente avergonzado tambien considerando que siempre se ha preocupado por él, y él no regresa el gesto.

El anciano se encoge de hombros -No es como si hubiera otro Dumbledore activo, además, mi hija ha demostrado tener el temperamento que tiene generaciones sin aparecer...- aquí sonríe con una alegría impropia de alguien tan amargado -Pero eso es algo que discutiremos en el futuro...-

-Por supuesto, igual con la casa Potter y Longbottom-

Harry levanta ambas cejas sorprendido, luego recuerda de esa propuesta hecha por Dafira... sinceramente... no lo había pensado con seriedad, pero considerando que ya han hecho cosas ambas casas juntos... contra hogwarts de todas las cosas... quizás ya era más una seguridad en el futuro.

Aberfoth retira su magia de privacidad con un asertivo movimiento de cabeza... para girarse viendo al duende tenso detrás del escritorio... empuja a Harry para que termine su negocio.

El de lentes resopla, mirando al incomodo duende entregarle lo que solicito... igualmente espera tener una cita para el siguiente verano considerando que tan cercas esta de su mayoría de edad mágica... una herencia por abrir, un anillo junto con un reloj para recibir... cuando termina, Harry esperaba ver a Alphard para preguntarle si podía visitar en algún momento del resto del verano.

Quería ponerse al corriente, hablar, sentirse seguro como lo hizo el verano pasado.

Pero su amigo ya no se encontraba.

El dolor de su cicatriz late tenuemente, al menos lo que sea hizo Ariana en su ultima visita funciona... suspira triste al recordar a su amada amiga... arrastra los pies ante un imperturbable Aberfoth que solo vuelve a resoplar para empujarlo fuera del Gringotts.

Enviaría una carta más tarde a los Black, claro, si Kazui le regresa su lechuza.

XXXXX

Cansado como se encuentra después de una seria discusión con el gerente de Gringotts, Alphard tenia una nube tormentosa figurativa encima de su sereno gesto... esta indignado... incrédulo... molesto, el que tiene la paciencia infinita, que trata de ver todos los ángulos, ser comprensivo y no molestarse tan a la ligera ¡Estas criaturas insensatas! Atreverse a tratar de pasar por encima de ellos, solo para quedar bien con el protegido de Dumbledore... de los Potter.

Niega exasperado.

Si, los cambios adolescentes no ayudan mucho en su caso, Ukitake esta siendo erosionado por Black definitivamente... pero... hacer ese tipo de cosas, tratar de leer la ultima voluntad de su padre sin su consentimiento... sí, se merecía que les gritara y les recordara el significado de Black.

Y también su otra herencia, no debe olvidar usarla para que los duendes entren en sumisión.

-Fuiste bastante malvado-

-No como quisiera, uno sabe que aterrorizarlos bastante no es útil en el futuro-

Ishida resopla sin ganas de involucrarse, lo ha dejado ser y no se veía nada conmovido con los duendes de todas maneras... como squid... como un protegido de Black... una sanguijuela ante los ojos de los Duendes... no hay nada de simpatía del doctor para los administradores de Gringotts.

Suspira, al menos termino bien sus otros negocios... sonríe para si mismo satisfecho, a pesar de la sombra en su corazón... la pena... al menos avanzo en el objetivo tiene una bonita copa entre sus mangas para juntar junto con el guardapelo, esperar que Urahara vuelva para que haga su magia... tambien esta andando el proceso de divorcio de Narcissa con Lucius, cobijarla como Black y cobrar a las bóvedas Malfoy la ofensa (si se puede, quitarle todo, pero tampoco es tan ambicioso aún cuando Onii-san lo intentara).

Era adorable saber que ahora Draco volvía a ser un Black ¿Debería visitarlo? No, sigue escondido... por lo que sabe de Ishida, recuperándose de un gran shock... si, Andrómeda le aseguro que estaban bien... pero tampoco podía aparecerse repentinamente de esa manera, seria grosero.

Lo que no entiende de todo esto, es porque Ariana no le aviso de que se marchaba, suspira, tal vez ha descuidado mucho su amistad o quizás... ese mal genio de verdad era peligroso para tratar con la constante de guerra que existe en Londres.

-Nos están siguiendo- dice su escolta con indiferencia interrumpiendo sus reflexiones.

Lo sabe, algo que han hecho durante al menos dos calles, al menos fue a ellos a los que siguen... y no a Harry-kun... es un consuelo, aunque es bastante ofensivo que le tengan más miedo a Albus Dumbledore que a Dafira Black.

-No puedes usar tu magia- Ishida le recuerda como si no supiera.

-No necesito magia para esto ¿Sabes? -

El quincy seguramente giraría los ojos si no hubiera madurado, solo niega exasperado con las manos en los bolsillos y esperando expectante justo en el momento en que alguien sale en el camino sin importar que claro sea o cuanto terror siembren en los pocos transeúntes que ven el momento exacto.

-Oh, Flint-kun mucho tiempo sin verte- Alphard alega con entusiasmo porque ante todo, es considerado.

El jovencito ha madurado tanto, creció como se engroso... su gesto de adolescente es suplido por una dureza astuta... era triste, la perversidad que antes existía parece solo ha prosperado con igual fuerza... su sonrisa al menos se enderezo, como amigo de un odontólogo, Alphard aprueba la salud dental del que fue alguna vez el capitán del equipo de quidditch de slytherin.

-Entonces, aquí esta uno de los niños malditos más famosos de Hogwarts-

-No soy tan arrogante para pensar que lo soy- Alphard sigue el juego con facilidad, Ishida se mantiene a su lado, pero es obvio por su aura aburrida que no esta por involucrarse.

Flint resopla -No tienes a Dafira para defenderte, Alphard-

Inclina el cabeza curioso, asumía que muchos ya sabían que no necesitaba a su primo para protegerlo, pero, supone que al no tener su magia... no ser legalmente mayor... es el limitante obvio que lo hace de nuevo la debilidad de su Onii-san... se encoge de hombros porque es estrategia lo que todos los acechadores están cumpliendo.

Se pregunta como estará Severus en medio de todo esto.

Suspira con un sentimiento feo de traición, amaba la dedicación de Snape... la manera en que los trataba en el colegio... podía verlo en sus ojos cuando tenían sus reuniones y era sofocante saberlo del lado que hizo tanto daño a su clan... espera que en el futuro a su Onii-san se le pase lo enojado, seria triste que fuera asesinado por su propio ahijado antes de dar su versión de los hechos.

Pensando en padrinos ¿Cómo estará Remus? No ha contestado sus cartas, aunque avanza en el trabajo de recolectar víveres en el caso que la guerra solo empeore... su silencio es preocupante.

- ¿Qué les parece enviarle otro recordatorio a Lord Black? - Flint aclama con varios ecos de risas, más salen de entre las sombras.

Alphard le ofende muchísimo la manera en que lo dijeron, en como insinúan mucho de su padre... su estómago se aprieta de pura ira... era solo otro incentivo más para enojarse hoy -Ishida-kun-

-No hay problema, nadie pasara de aquí... solo no los mate ¿quiere? -

Esto decía mucho de lo que piensa el doctor de su nueva personalidad, Ukitake estaría muy ofendido de que tenga que recordarle lo obvio... pero Alphard Black solo le parece divertido al afirmar con amabilidad... era bueno hacer ejercicio de vez en cuando y aclarar los malentendidos.

XXXXX

Marian mira el montón de muchachos arrugados en medio de una calle alguna vez transitada del callejón diagon... su personal comienza a levantarlos con magia complicada para no dañar más sus huesos obviamente rotos... ninguno muerto, pero, el recordatorio de una ferocidad es clara... resopla un tanto burlón, muchos de esos fueron estudiantes.

Muchos de esos niños los educo.

Niega con una tristeza que no se ve en su regio rostro.

¿Cuántos otras caras conocidas vera en diferentes escenarios de esa latente guerra?

-Auror Marian, no hay testigos que quieran dar testimonio- uno de los novatos se acerca diciendo lo obvio ante la calle solitaria... los negocios cerrados sin ganas de abrir la puerta... todos los civiles tienen miedo y con justa razón.

Tienen tantas ratas en el ministerio aun cuando ha sido purgado constantemente, el sabría si uno hablo entonces... habría represarías y no pueden darles la protección justa cuando hay tantas vacantes por llenar... toma un aliento pasando su mano por su rojo cabello -Ponlo en el archivo-

-Está bien señor- apunta con diligencia, como si alguien se molestara en leer los reportes que solo crecen en el archivo... seguramente... si esos mocosos hablan, será actualizado antes de ser abandonados en una caja.

-Solo espero que estos si lleguen a Azkaban- murmura Marian de mal humor... porque ha habido tantos traslados, pero son pocos los que tienen éxito... al menos, la gran prisión sigue impenetrable y el que entra, ya no sale... enfoca a alguien acercándose al final de la calle -Hijo de...- niega cansado.

El novato duda pensando que se refiere a él.

Cross lo enfoca -Márchate, asegúrate que todo este bien documentado... tengo que discutir con un viejo lobo- dice al apartarse de la investigación, andar por la calle para evitar que el idiota se entrometa - ¿No estas retirado o algo así? - pide groseramente.

-Mi muerte será mi retiro- Moody escupe con severidad.

-A como vas, supongo que sí, la muerte será lo único que te detenga, viejo entrometido- Marian muerde porque sabe, que la ministra lo obligo a marcharse... su actitud, aunque aguda, útil para estos momentos... estaba muy inclinada a favorecer a Dumbledore, aunque ese director sea consejero NO es el jefe del ministerio.

-Te dará gusto cuando sepas que fui un testigo- el anciano auror dice con una sonrisa ladina llena de dientes entre chuecos o faltantes.

-Oh, ¿De verdad? -

-Claro mocoso impertinente, todo este montón... como obviamente sabes, son seguidores de ya sabes quién...-

-Se llama Voldemort, Moody, aun no es tabú ese nombre- Marian chasquea groseramente, sabe, es cuestión de tiempo antes de que el imbécil vuelva a encadenar su nombre con magia oscura... pero hasta entonces... lo gastara a más no poder.

Alastor lo fulmina por la interrupción antes de resoplar -Como iba diciendo, estos tontos intentaron atacar al menor de los Black-

Cross levanta las cejas silbando sorprendido -Oh-

El auror afirma seriamente -Creo que te conviene mejor verlo que escucharlo de mi boca- gruñe al buscar entre sus ropas un frasco con corcho, luego poner su varita en la cien para replicar su memoria con una experiencia fácil de años de hacerlo -Ten... estúdialo... entonces, veras lo que tanto el director tiene miedo- gruñe.

Cross deseaba girar los ojos, los Black es un tema recurrente entre la ministra y Dumbledore... cree que no lo sabe... pero lo hace, al negar porque a pesar de todo, no eran mortifagos ni nada sospechoso... hasta ahora no ha encontrado nada, interrogo al Lord, conoce a Alphard, eran buenos chicos (pero una voz le dice, que lo que ve, en ocasiones, no define a una buena persona... sino... ¿Cómo termino Diggory del lado equivocado? ) y ya tienen suficiente con ser atacados constantemente por Voldemort.

-Vigilancia constante, Novato-

-Tengo años de no ser un novato- Marian aclara molesto -Y aun con todo lo que quieras demostrarme, no adorare al anciano como lo hacen muchos, Moody- de todas maneras, aclara tomando el frasco.

El viejo lo fulmina, pero se marcha sin más tonterías.

XXXXX

Alphard mira la oficina desde la puerta.

Abandonando su sentido de satisfacción después de una buena jornada de ejercicio, sintiéndose secretamente satisfecho de haber enviado un mensaje no solo a los seguidores de ese pecador sino al espía entre las calles... todo lo que ha pasado por ese aventurado día lo abandona ante el silencio de un espacio que aun huele al feo café que le gustaba tomar a Sirius por las mañanas.

Es como si pudiera verlo detrás de ese escritorio.

Nunca lo visito en su oficina, pero podía imaginárselo ponerse de pie de golpe, agitar los brazos emocionado e invitarlo a esa silla mullida con muchas palabras lanzadas al azar... luego pasaría a desfilar cada imagen que abarrota cada rincón, burlarse, fingir que no hay guerra ni preocupaciones... fingir que no le molesta estar detrás de un escritorio cuando podría ser más útil.

Seguramente hablaría mal de Onii-san, sobre su mal genio y compañero de trabajo que es.

Ríe un poco acuoso, limpiándose un poco una lagrima callejera y soltando un suspiro.

- ¿Estas bien? - Ishida-Kun pregunta.

-Si, por supuesto, estoy bien- miente al tomar un largo aliento de entereza y entrar.

Dudoso e incómodo, el quincy le sigue... obviamente observa todo alrededor... resopla... conoció a su padre, lo trato más considerando todas las responsabilidades que llevo en nombre del medico de cabecera... solo niega al tararear - ¿Quiere tiempo a solas? - pregunta naturalmente, como si no hubieran tenido un altercado con ciertos seguidores antes de llegar.

-Si no te molesta estar tiempo a solas-

-No, creo que puedo buscar un lugar donde distraerme... quizás... informarme si hay una vacante medica que necesiten cubrir-

-¿Te interesa el ministerio?-

Se encoge de hombros -Dudo que la casa Black tenga más trabajo de ahora en adelante ¿no? - dice no por ofender, sino, porque es verdad -Los Longbottom son revisiones periódicas... asegurare la libertad de salir para cualquier urgencia... pero creo, que aquí podrían necesitarme más ¿no? -

Aun de pie en medio de la oficina, Alphard le da una sonrisa comprensiva -Tienes un corazón muy amable, Ishida-kun- no evita halagar, porque sabe, cuantos desplantes le han hecho los magos a lo largo de su estadía en el mundo mágico.

-No, simplemente, en esta guerra si puedo apoyar- dice con dureza, odio a sí mismo, pero, sobre todo, arrepentimiento.

El antes Ukitake se acerca para darle un apretón en su brazo consolador, pero, no puede hacer mucho, no pueden hacer mucho por ese lado... aun tienen a Nym-chan... aun esta el latente silencio... quiere saber si están bien, si regresaran... pero se calla su mortificación para darle al niño lo que quiere, utilidad -Por supuesto, empieza por la recepción entonces, busca orientación... si de verdad nadie te atiende, Onii-san o algún pelirrojo es tu opción-

Un arqueo aburrido de parte del quincy, pero afirma de mala gana sin necesidad de más especificaciones... da una última mirada al entorno... antes de marcharse sin mirar atrás, duda que regrese, quizás, a partir de ahora estará solo... esta bien... Alphard sabe que tolera a su Onii-san por negocios, pero ir a cenar con ellos ya es ambicioso de su parte.

Hay cosas insuperables.

Vuelve a ver el entorno lleno de la presencia de su padre... de cosas ridículas propias de su personalidad... y tantas fotos... resopla, muchas de esas las recuerda... pasea por todo el lugar hasta que encuentra una caja en el rincón, niega, seguramente era basura y aun con magia o elfos domésticos, Sirius era un vago para sacarla por su propia voluntad.

Tararea al buscar ayuda fuera para que la amplíen facilitando el no tener que buscar otra caja, encuentra a una amable señorita en el camino, Alphard no duda en abordarla con gentileza... ella por supuesto lo mira como si fuera una aparición, pero al escuchar su solicitud, no duda en ayudarle con una sonrisa... le da el pésame antes de enviarlo por su camino.

De regreso a la oficina, comienza limpiando las paredes.

Hay fotos de bebés, recuerda bastante claro muchas de esas, hasta ese inflable viene de alguna manera... se pregunta... si son memorias y no fotos... suspira, Sirius seguramente nunca le diría ya que su Onii-san se aseguraría de boicotearlo.

Olvida el hambre por un momento, ya que solo almorzó algo ligero antes de llegar a Gringotts.

Solo pasa por todo el lugar, notando cuanta es la presencia de Sirius, tomando cada recuerdo, cada cosa... para en un futuro usarlo en su propio espacio... niega con cariño, realmente espera que este bien, que lo que sea suceda en la sociedad de almas no le afecto o mejor, que pase directamente al paraíso antes del seireitei.

Puede sentir que alguien aguarda en la puerta.

Limpiando el escritorio, uno en el que encuentra una botella de licor de las que seguramente robo de sus reservas... levanta el rostro para ver exactamente el momento en que se abre... no era su Onii-san, sino el director de Hogwarts -Buenas tardes- saluda educado sin ponerse de pie, aun sentado en la silla y poco dispuesto a dejar la caja.

-Veo que ha avanzado muy rápido, venia a ayudarle- su tono es suave, amable, Albus se invita dentro con serenidad y cansancio en su estela... mirando ávidamente lo que queda de Sirius -Lamento su perdida- dice con sinceridad.

Da una sonrisa triste, es cansado escuchar constantemente eso, pero considerando cuanto habían salido durante el luto... niega, se estaba distrayendo -No es necesario su ayuda, es un trabajo que es mejor hecho sin magia- admite tranquilamente dando la gratitud justa para indicar que acepta su pésame.

El anciano tararea, con su vestimenta extraña... sus ojos agudos... se ve cansado, preocupado como angustiado... se nota que la guerra le esta quitando suficiente y suelta un largo suspiro... aun con todo esta aura agotadora... se nota cuanto desconfía de ellos.

Alphard se da cuenta que nunca ha tratado al director directamente menos sin Dafira.

En todos los incidentes siempre deja a su Onii-san a la delantera.

De un anciano a otro, hay trampa en todo esto, si, puede pesarle la perdida de su padre... arrepentimientos que no le interesan de un niño que quiere acaparar todo... que intento jugar con Harry-kun y no hizo nada por evitar peligros a inocentes en su propio colegio... le da una sonrisa cargada de esa sombra de capitanía y tranquilidad -Creo, que tiene algo que decir ¿no?-

XXXXX

Fin del capitulo.

Y presente por segunda vez en este mes.

Si, ya son dos capitulos actualizados.

Advertencia, Fanfiction no esta enviando correos... por lo menos no a mi... sobre actualizaciones, comentarios, de nada... por lo tanto, sugiero que si descubres que actualice, asegúrate de haber leido el capitulo anterior.

Y seguimos con la incertidumbre de lo que sucedió en la sociedad de almas :D

Neah20 fuera.