Bueno este es el segundo capítulo de mi fic, espero les guste, y por favor
dejen reviews.
No hace falta que les diga que los personajes son de la admiradísima J.K. Rowling, a excepción de unos.
****DESPUÉS SIGUIÓ ÉL****
-Richard (padre de Hermione) mira Hermione vino a visitarnos-
-Hermione que milagro que vienes, pensamos que te habías olvidado de nosotros-
"Ya se por que se casaron"-pensó Hermione
-mira quien vino a visitarnos- dijo Richard
Hermione miro a todos lados, y no encontró a nadie,
-¿Quién?- pregunto Hermione algo desanimada
-espera un momento paso al baño- contestó Richard
Repentinamente alguien salió de la nada, era un chico guapo y fornido, con los ojos verdes y el cabello castaño, lo tenía algo largo, su piel era blanca como la leche y no pasaba de los 25 años y llevaba una barba de candado muy bien hecha, se veía muy bien, pero ¿quién era?
-Hermione no piensas ir a saludarlo?-pregunto su madre
-vaya, eres tú, la tímida Hermione Granger,- dijo el chico
-disculpa lo indiscreta, pero ¿quién eres?-
-que mala memoria tienes hija- dijo Richard un poco apenado
-no se preocupe, era de esperarse, han pasado varios años, demasiados diría yo-
La cabeza de Hermione iba a explotar, se veía como una tonta,
-bien, soy Stephen, Stephen Thompson, fuimos amigos durante el preescolar y la primaria-
-¿Stephen?- preguntó Hermione, todavía no se lo creía, era aquel niño feo y tonto, que era objeto de burla por su cara llena de granos y sus dientes amarillos y chuecos, y no solo era eso, el pobre era gordito y tenía el pie plano. En las fotos escolares siempre era el de la esquina y salía serio, no tenía amigos, solo Hermione, quien no era tan rara como el, pero Hermione siempre lo miraba con ojos de amistad. No solo por el hecho de que sus padres era viejos amigos, sino por que Hermione tampoco tenía muchos amigos, y a todos los miraba iguales. Todos se quedaron en silencio, pero Stephen lo rompió:
-creo que aún no te acuerdas de mi-
-no claro que te recuerdo, es solo que, eres muy ....-
-diferente?.-pregunto Stephen
Hermione asintió con la cabeza, no aún no lo podía creer
-todos me lo han dicho, se me hacía raro que Hermione Granger no lo dijera-
-bueno, basta, que tal si le digo a la servidumbre que preparen una comida rápida-propuso Richard Granger
-no muchas gracias, yo los invito a ustedes a comer-repuso Stephen
-no Stephen, mejor vayan ustedes mi esposo y yo, nos quedaremos aquí-dijo Carolina
-de ninguna manera, ustedes me han recibido en su casa, lo menos que puedo hacer es invitarlos a comer-
-no es ninguna molestia, al contrario, es mejor que vayan ustedes, así podrán hablar de muchas cosas-
-pero me sentiría mal, ustedes han hecho tanto por mí-
-mas mal nos sentimos nosotros si no aceptas nuestras propuesta-
-de acuerdo, pero no digan que soy un mal educado- protestó Stephen.
-al contrario, mejor váyanse, antes de que cierren- dijo Carolina
-fue un gusto haber estado con ustedes- finalizó Stephen y se despidió. Después extendió el brazo para que Hermione lo tomara, cosa que hizo enseguida e hizo una seña despidiéndose de sus padres. Salieron de la casa y subieron a la nueva y hermosa camioneta de Stephen. Durante el viaje no hablaron y llegaron a un Restaurante muy elegante y fino, nada comparado al McDonald's en que había estado Hermione. Como buen caballero le abrió la puerta a Hermione y entraron a dicho restaurante. Tomaron asiento en una mesa para dos y empezaron a hablar:
-has cambiado mucho Hermione, te recordaba como aquella niña de baja estatura y con su cabello esponjado-
-lo mismo digo, ahora eres un hombre muy guapo y apuesto-
-vaya, gracias, tu no te quedas atrás- contestó Stephen, provocando que Hermione se sonrojará un poco
-y que ha sido de ti?-preguntó Stephen.-¿ya te casaste?, ¿tienes hijos' ¿estas comprometida?-
-nada de eso, soltera y sin compromisos- repuso Hermione un poco molesta- ¿y tú?-
-tb, soltero y sin compromisos-
-creo que ninguno de los 2 ha tenido suerte-
Stephen sonrío y dejo ver sus dientes perfectos y blancos,
-y a que te dedicas? ¿estudias o trabajas?-preguntó Stephen
-trabajo,-
-¿en qué? Digo si no es mucha indiscreción-
-estaba haciendo mi doctorado en Ciencias de la- iba a decir algo equivocado, pero mejor se callo
-en Ciencias de la Magia?-pregunto Stephen mirando el menú
¿Qué?!!!!! . Entonces tb el era un mago?, vaya día, primero Chelsea y después Stephen.
-no te preocupes, no hago daño, tb soy u mago- dijo Stephen con mucha naturalidad
-pero como sabes que yo soy una?-pregunto Hermione pero Stephen no la dejo terminar -tus padres me lo dijeron-
-quiere decir que tu tb eres un mago?-
-claro,
-en que escuela estudiaste?-
-no la conoces, esta en Québec, Canadá-
-por que tan lejos?-
-después de que termine la primaria nos mudamos a Canadá , y creí que no iba a encontrar escuelas de magos pero la encontré, College Leighanne Wallace, es uno de los mejores de aquel país-
-ah ya entiendo, entonces podemos hablar con toda naturalidad de diversos temas?-
-claro, ahora si, me estabas diciendo que estas estudian...-
-hice mi doctorado en Ciencias de la Magia, pero me interesa algo del espionaje mágico-
-vaya tenemos aquí a una espía-
Hermione río ante el comentario- y tu?-
-soy medimago, algo así como doctor mágico,-
-vaya, esa es una carrera muy difícil-
-al principio, pero te vas dando cuenta que no lo es tanto después de que tiene a alguien enfermo enfrente de ti, y sabes que depende de ti salvarle la vida-
Hermione lo observo un momento, se veía tan guapo, y era muy generoso, era como haber encontrado al hombre perfecto.
-tengo algo en la cara?-preguntó Stephen al notar la mirada de Hermione
-no claro que no, es solo que, te ves tan diferente, ¿qué te hicieron?, te recuerdo gordito y de baja estatura-
-bueno lo primero, la adolescencia me favoreció mucho, di el "estirón" y adelgace mucho, el dermatólogo hizo magia con mi cara, el ortopedista me quito los zapatos, y pude caminar normal, y en cuanto a mis dientes, utilice un viejo hechizo para moldearlos y deje de comer dulces.-
-wua, cambiaste muchos aspectos tuyos,-dijo Hermione sorprendida
-demasiados, me siento mejor así, es como siempre quise ser,-
-y de donde sacaste esos músculos?-
-dos horas diarias en el gimnasio te pueden ayudar demasiado- Stephen sonrió- tu tb cambiaste, ahora te veo, como una mujer guapa, con un figura excepcional, y unos ojos muy bonitos, y claro sin esos dos incisivos mas grandes que otros-
Hermione se sonrojó
Sin darse cuenta se les fue el tiempo, aunque Hermione ya había comido, volvió a comer. Platicaron de infinidades de cosas. Salieron de dicho restaurante y dieron un paseo a pie por todo Londres. Cuando la luna ya estaba alta, y el cielo muy oscuro, Stephen decidió llevarla a su departamento (al departamento de Hermione, NO a la casa de Stephen ni a la de su padres).
En la puerta se quedaron un momento:
-me divertí mucho Stephen espero y se vuelva a repetir,-
-igual yo-dijo Stephen sonriendo
Stephen se fue acercando lentamente hacia los labios de Hermione, era como el final de una cita romántica. Hermione sentía la respiración de Stephen muy cerca, cada vez más, y sin saber como sus labios ya estaban unidos, la lengua de Stephen se introdujo en la boca de Hermione, y sus leguas empezaron a juguetear. Stephen besaba muy bien, era algo así como tierno y apasionado a la vez.
Hermione buscaba la manija de la puerta, la trato de abrir, a tientas, y lo logró, los dos entraron , aún se estaban besando. Sin saber como, los dos ya se encontraban en la recamara de Hermione, ella se recostó en la cama mientras el se desabrochaba la camisa que llevaba. "Que estoy haciendo yo no soy así"-pensó Hermione, y apartó al "caliente" de Stephen:
-no espera, yo no soy así, no se que paso-
-de acuerdo, no hay problema, discúlpame, fui un tonto-
-fue culpa de los dos, lo siento, por ilusionarte,- dijo Hermione un poco apenada
-no te preocupes, fue mejor así- -en realidad lo siento-dijo Hermione, y sin saber por que Hermione se puso a llorar. Stephen fue hacia ella y la abrazó:
-pero no llores, no me gusta verte llorar, me siento mal-dijo Stephen aún abrazando a Hermione
-no es por ti, no te culpes,-dijo Hermione entre sollozos
-entonces?-pregunto Stephen separando a Hermione de su fuerte cuerpo y mirándola directamente a los ojos.
Hermione le iba a decir la vdd sobre Ron, pero no era justo, lastimaría sus sentimientos, así que mintió:
-ni siquiera se el por que, es solo que necesitaba llorar-
-esta bien, llora cuanto quieras, es bueno, así sacas todo lo malo- contestó Stephen, Hermione se rió un poco, en realidad era un buen hombre, con sentimientos.
-te traeré un poco de agua ¿esta bien?-
Hermione asintió con la cabeza. Stephen fue a la cocina. "Tengo que hacer algo" pensaba Stephen, "si la dejo me voy a sentir mal, y si me quedo va a pensar que me quiero acostar con ella, ¿Qué hago?"
Stephen fue a la recamara de Hermione, la cual estaba más tranquila:
-toma, aquí esta el agua, toma poco a poco-dijo Stephen
-gracias, has sido muy bueno conmigo,-
-bueno será mejor que me vaya-comento Stephen
-no, no te vayas, quédate conmigo, no me quiero quedar sola- suplico Hermione, no sabía lo que decía
-estas segura Hermione?-pregunto Stephen
-si, no me quiero quedar sola, estoy muy triste- dijo Hermione comenzando a llorar
-bueno, esta bien, pero prométeme que dejaras de llorar- advirtió Stephen sentándose junto a Hermione,
-si-dijo tristemente Hermione, había algo en Stephen que la hacía sentir bien, era como tomar un sorbo de cerveza de mantequilla, algo reconfortante. Stephen la volvió a rodear con sus brazos fuertes.
Se quedaron abrazados por lo que parecía una eternidad. Hermione se había quedado dormida, y Stephen decidió acostarla en su cama, se fue a recostar en el sillón que se encontraba en la recámara de Hermione, y se quedo dormido.
*~*~*~*~*~*~*
MUCHAS GRACIAS A:
Risha Weasley, quien incondicionalmente me brinda su apoyo.
No hace falta que les diga que los personajes son de la admiradísima J.K. Rowling, a excepción de unos.
****DESPUÉS SIGUIÓ ÉL****
-Richard (padre de Hermione) mira Hermione vino a visitarnos-
-Hermione que milagro que vienes, pensamos que te habías olvidado de nosotros-
"Ya se por que se casaron"-pensó Hermione
-mira quien vino a visitarnos- dijo Richard
Hermione miro a todos lados, y no encontró a nadie,
-¿Quién?- pregunto Hermione algo desanimada
-espera un momento paso al baño- contestó Richard
Repentinamente alguien salió de la nada, era un chico guapo y fornido, con los ojos verdes y el cabello castaño, lo tenía algo largo, su piel era blanca como la leche y no pasaba de los 25 años y llevaba una barba de candado muy bien hecha, se veía muy bien, pero ¿quién era?
-Hermione no piensas ir a saludarlo?-pregunto su madre
-vaya, eres tú, la tímida Hermione Granger,- dijo el chico
-disculpa lo indiscreta, pero ¿quién eres?-
-que mala memoria tienes hija- dijo Richard un poco apenado
-no se preocupe, era de esperarse, han pasado varios años, demasiados diría yo-
La cabeza de Hermione iba a explotar, se veía como una tonta,
-bien, soy Stephen, Stephen Thompson, fuimos amigos durante el preescolar y la primaria-
-¿Stephen?- preguntó Hermione, todavía no se lo creía, era aquel niño feo y tonto, que era objeto de burla por su cara llena de granos y sus dientes amarillos y chuecos, y no solo era eso, el pobre era gordito y tenía el pie plano. En las fotos escolares siempre era el de la esquina y salía serio, no tenía amigos, solo Hermione, quien no era tan rara como el, pero Hermione siempre lo miraba con ojos de amistad. No solo por el hecho de que sus padres era viejos amigos, sino por que Hermione tampoco tenía muchos amigos, y a todos los miraba iguales. Todos se quedaron en silencio, pero Stephen lo rompió:
-creo que aún no te acuerdas de mi-
-no claro que te recuerdo, es solo que, eres muy ....-
-diferente?.-pregunto Stephen
Hermione asintió con la cabeza, no aún no lo podía creer
-todos me lo han dicho, se me hacía raro que Hermione Granger no lo dijera-
-bueno, basta, que tal si le digo a la servidumbre que preparen una comida rápida-propuso Richard Granger
-no muchas gracias, yo los invito a ustedes a comer-repuso Stephen
-no Stephen, mejor vayan ustedes mi esposo y yo, nos quedaremos aquí-dijo Carolina
-de ninguna manera, ustedes me han recibido en su casa, lo menos que puedo hacer es invitarlos a comer-
-no es ninguna molestia, al contrario, es mejor que vayan ustedes, así podrán hablar de muchas cosas-
-pero me sentiría mal, ustedes han hecho tanto por mí-
-mas mal nos sentimos nosotros si no aceptas nuestras propuesta-
-de acuerdo, pero no digan que soy un mal educado- protestó Stephen.
-al contrario, mejor váyanse, antes de que cierren- dijo Carolina
-fue un gusto haber estado con ustedes- finalizó Stephen y se despidió. Después extendió el brazo para que Hermione lo tomara, cosa que hizo enseguida e hizo una seña despidiéndose de sus padres. Salieron de la casa y subieron a la nueva y hermosa camioneta de Stephen. Durante el viaje no hablaron y llegaron a un Restaurante muy elegante y fino, nada comparado al McDonald's en que había estado Hermione. Como buen caballero le abrió la puerta a Hermione y entraron a dicho restaurante. Tomaron asiento en una mesa para dos y empezaron a hablar:
-has cambiado mucho Hermione, te recordaba como aquella niña de baja estatura y con su cabello esponjado-
-lo mismo digo, ahora eres un hombre muy guapo y apuesto-
-vaya, gracias, tu no te quedas atrás- contestó Stephen, provocando que Hermione se sonrojará un poco
-y que ha sido de ti?-preguntó Stephen.-¿ya te casaste?, ¿tienes hijos' ¿estas comprometida?-
-nada de eso, soltera y sin compromisos- repuso Hermione un poco molesta- ¿y tú?-
-tb, soltero y sin compromisos-
-creo que ninguno de los 2 ha tenido suerte-
Stephen sonrío y dejo ver sus dientes perfectos y blancos,
-y a que te dedicas? ¿estudias o trabajas?-preguntó Stephen
-trabajo,-
-¿en qué? Digo si no es mucha indiscreción-
-estaba haciendo mi doctorado en Ciencias de la- iba a decir algo equivocado, pero mejor se callo
-en Ciencias de la Magia?-pregunto Stephen mirando el menú
¿Qué?!!!!! . Entonces tb el era un mago?, vaya día, primero Chelsea y después Stephen.
-no te preocupes, no hago daño, tb soy u mago- dijo Stephen con mucha naturalidad
-pero como sabes que yo soy una?-pregunto Hermione pero Stephen no la dejo terminar -tus padres me lo dijeron-
-quiere decir que tu tb eres un mago?-
-claro,
-en que escuela estudiaste?-
-no la conoces, esta en Québec, Canadá-
-por que tan lejos?-
-después de que termine la primaria nos mudamos a Canadá , y creí que no iba a encontrar escuelas de magos pero la encontré, College Leighanne Wallace, es uno de los mejores de aquel país-
-ah ya entiendo, entonces podemos hablar con toda naturalidad de diversos temas?-
-claro, ahora si, me estabas diciendo que estas estudian...-
-hice mi doctorado en Ciencias de la Magia, pero me interesa algo del espionaje mágico-
-vaya tenemos aquí a una espía-
Hermione río ante el comentario- y tu?-
-soy medimago, algo así como doctor mágico,-
-vaya, esa es una carrera muy difícil-
-al principio, pero te vas dando cuenta que no lo es tanto después de que tiene a alguien enfermo enfrente de ti, y sabes que depende de ti salvarle la vida-
Hermione lo observo un momento, se veía tan guapo, y era muy generoso, era como haber encontrado al hombre perfecto.
-tengo algo en la cara?-preguntó Stephen al notar la mirada de Hermione
-no claro que no, es solo que, te ves tan diferente, ¿qué te hicieron?, te recuerdo gordito y de baja estatura-
-bueno lo primero, la adolescencia me favoreció mucho, di el "estirón" y adelgace mucho, el dermatólogo hizo magia con mi cara, el ortopedista me quito los zapatos, y pude caminar normal, y en cuanto a mis dientes, utilice un viejo hechizo para moldearlos y deje de comer dulces.-
-wua, cambiaste muchos aspectos tuyos,-dijo Hermione sorprendida
-demasiados, me siento mejor así, es como siempre quise ser,-
-y de donde sacaste esos músculos?-
-dos horas diarias en el gimnasio te pueden ayudar demasiado- Stephen sonrió- tu tb cambiaste, ahora te veo, como una mujer guapa, con un figura excepcional, y unos ojos muy bonitos, y claro sin esos dos incisivos mas grandes que otros-
Hermione se sonrojó
Sin darse cuenta se les fue el tiempo, aunque Hermione ya había comido, volvió a comer. Platicaron de infinidades de cosas. Salieron de dicho restaurante y dieron un paseo a pie por todo Londres. Cuando la luna ya estaba alta, y el cielo muy oscuro, Stephen decidió llevarla a su departamento (al departamento de Hermione, NO a la casa de Stephen ni a la de su padres).
En la puerta se quedaron un momento:
-me divertí mucho Stephen espero y se vuelva a repetir,-
-igual yo-dijo Stephen sonriendo
Stephen se fue acercando lentamente hacia los labios de Hermione, era como el final de una cita romántica. Hermione sentía la respiración de Stephen muy cerca, cada vez más, y sin saber como sus labios ya estaban unidos, la lengua de Stephen se introdujo en la boca de Hermione, y sus leguas empezaron a juguetear. Stephen besaba muy bien, era algo así como tierno y apasionado a la vez.
Hermione buscaba la manija de la puerta, la trato de abrir, a tientas, y lo logró, los dos entraron , aún se estaban besando. Sin saber como, los dos ya se encontraban en la recamara de Hermione, ella se recostó en la cama mientras el se desabrochaba la camisa que llevaba. "Que estoy haciendo yo no soy así"-pensó Hermione, y apartó al "caliente" de Stephen:
-no espera, yo no soy así, no se que paso-
-de acuerdo, no hay problema, discúlpame, fui un tonto-
-fue culpa de los dos, lo siento, por ilusionarte,- dijo Hermione un poco apenada
-no te preocupes, fue mejor así- -en realidad lo siento-dijo Hermione, y sin saber por que Hermione se puso a llorar. Stephen fue hacia ella y la abrazó:
-pero no llores, no me gusta verte llorar, me siento mal-dijo Stephen aún abrazando a Hermione
-no es por ti, no te culpes,-dijo Hermione entre sollozos
-entonces?-pregunto Stephen separando a Hermione de su fuerte cuerpo y mirándola directamente a los ojos.
Hermione le iba a decir la vdd sobre Ron, pero no era justo, lastimaría sus sentimientos, así que mintió:
-ni siquiera se el por que, es solo que necesitaba llorar-
-esta bien, llora cuanto quieras, es bueno, así sacas todo lo malo- contestó Stephen, Hermione se rió un poco, en realidad era un buen hombre, con sentimientos.
-te traeré un poco de agua ¿esta bien?-
Hermione asintió con la cabeza. Stephen fue a la cocina. "Tengo que hacer algo" pensaba Stephen, "si la dejo me voy a sentir mal, y si me quedo va a pensar que me quiero acostar con ella, ¿Qué hago?"
Stephen fue a la recamara de Hermione, la cual estaba más tranquila:
-toma, aquí esta el agua, toma poco a poco-dijo Stephen
-gracias, has sido muy bueno conmigo,-
-bueno será mejor que me vaya-comento Stephen
-no, no te vayas, quédate conmigo, no me quiero quedar sola- suplico Hermione, no sabía lo que decía
-estas segura Hermione?-pregunto Stephen
-si, no me quiero quedar sola, estoy muy triste- dijo Hermione comenzando a llorar
-bueno, esta bien, pero prométeme que dejaras de llorar- advirtió Stephen sentándose junto a Hermione,
-si-dijo tristemente Hermione, había algo en Stephen que la hacía sentir bien, era como tomar un sorbo de cerveza de mantequilla, algo reconfortante. Stephen la volvió a rodear con sus brazos fuertes.
Se quedaron abrazados por lo que parecía una eternidad. Hermione se había quedado dormida, y Stephen decidió acostarla en su cama, se fue a recostar en el sillón que se encontraba en la recámara de Hermione, y se quedo dormido.
*~*~*~*~*~*~*
MUCHAS GRACIAS A:
Risha Weasley, quien incondicionalmente me brinda su apoyo.
