¡Hola Minna-san! ¡Shiomei vuelve al ataque! Aquí les dejo
un capítulo más de este fic. Espero les guste y lo apoyen con
su reviews. ^-^
¡¡¡VAMOS AL FIC!!!
Disclaimer:
Rk no me pertenece. Las únicas cosas que realmente me pertenecen son mis Cds de Rk, mis videos, mis fics y todo eso
Dedicatoria:
Este fic está dedicado a Alicia-chan, mi amiga de la universidad que tiene el suficiente tino como para gustarle RK. ! ¡¡¡Este va para ti Alicia!!!
Recuerden esto:
////Recuerdos ////
////Pensamientos////
"Debemos tener cuidado de extraer de una experiencia solamente la sabiduría que contiene, y detenernos; no seamos como el gato que se sienta sobre la estufa caliente. Nunca volverá a sentarse sobre una estufa caliente (y eso está bien); pero tampoco volverá a sentarse sobre una fría." Mark Twain.
Falso Olvido
por Shiomei
-Segundo capítulo-
- ¿Es usted la señora Tetsuya?- preguntó aquel hombre muy sobresaltado, causando que todos los trabajadores del lugar voltearan la vista hacia la elegante mujer de cabellos oscuros que estaba sentada de espaldas a todos.
- La misma- respondió ella de espaldas al maitrè- ¿de casualidad
hay algún problema con mi reservación, señor?
- ¡Oh no para nada, Tetsuya-dono! Disculpe mi descortesía, es solo que no imaginaba a la señora tan joven y tan be- oh- disculpe nuevamente, solo quer-quería decir que estábamos esperando a la señora con ansias ¿Usted reservó la suite presidencial verdad?- preguntó aquel hombre queriendo hacer conversación.
- Permíteme un segundo querido- dijo refiriéndose a Kenji. Luego
volteó lentamente hacia donde estaba el encargado del hotel y dijo con
el rostro muy serio, aquel que siempre utilizaba cuando hacía negocios
o transacciones,
- Le recuerdo señor que a usted no lo contrataron para "imaginarse"
a los clientes que llegan a este hotel sino que para atenderlos y satisfacer
sus necesidades- Aquel gesto severo causó que el anfitrión solo
asintiera y tragara la saliva que se le había quedado atorada en la garganta-
Además - agregó con una sonrisa casual- yo no hago ese tipo de
arreglos señor, de eso se encargan mis empleados y confío plenamente
en su eficiencia, así que creo que todo está claro y que usted
no necesita corroborar ningún dato sobre mi estadía en este hotel,
¿no es así?- terminó en un tono de comando pero a la vez
sin perder la educación y la amabilidad que le eran característicos.
- Sí señora. Me disculpo sobremanera por mi comportamiento; si
me concede un segundo, en un momento le alcanzo sus llaves, con permiso- respondió
el hombre de cabellos castaños muy avergonzado haciendo una reverencia
demasiado pronunciada causando que Kenji lo mirara con desprecio."Qué
mal gusto"
- Propio- respondió ella volteando nuevamente para continuar, como si
no hubiese existido el altercado, la conversación que hasta la interrupción
sostenía con su hijo- te decía que a mi también me pareció
muy impresionante aquella galería de arte, querido, pero permíteme
dudar de que sea la mejor de la temporada, creo que la que vimos en Alemania
hace dos semanas presentaba mejores piezas, es más, me atrevería
a catalogarlas como las mejores de la temporada. A mi modo de ver, estas tienen
una gran diferencia en calidad respecto a aquellas que vimos en Boston.
- ¿Tú crees mamá? A mi me parece que aquella artista parecía
no otorgarle un significado a sus pinturas, es que como si cada una estuviera
vacía, en cambio aquel joven excéntrico de Boston, explicaba con
una naturalidad incontrastable la esencia de sus obras
- Es que, querido, ¿qué es lo que te he venido diciendo siempre?
- preguntó ella muy mirándolo fijo a los ojos y sin perder la
sonrisa de los labios.
- Sí mamá, ya sé, que a la pintura abstracta no se le debe
buscar un significado en la explicación del artista sino darle uno propio
desde nuestra perspectiva, aún así no me gustó mucho okaa-san,
no me gusta cuando predomina el verde, es más, odio el verde- dijo con
un gesto de desaprobación que se le hizo muy familiar. Sin tener que
ahondar mucho en sus memorias recordó la vez en que escuchó las
mismas palabras y vio el mismo gesto en otra persona; todo se le vino a la mente
súbitamente, años de evasión se derrumbaron ante un simple
recuerdo,
Vamos koishii tú sabes que odio el verde, elige otro color...
- ¿Okaa-san me estás escuchando?
Kaoru se le quedó viendo al niño con una mirada impertérrita. Luego se cogió la cabeza con una de sus manos, cerró los ojos y dijo lo más normalmente que pudo,
- Sí hijo, te escucho; es solo que de repente me dolió la cabeza.
- ¿Estás bien okaa-san?- preguntó el consternado niño
acercándose a su madre y separando algunos cabellos que cubrían
su rostro para verla mejor.
No puedo levantar el rostro, no puedo ver aquellos ojos ni ese rostro
infantil idénticos a aquel hombre, no sé qué podría
pasar No puede ser, maldita sea ¿por qué ahora después
de tanto tiempo? Vamos Kaoru esto no puede vencerte, lo prometiste por tu hijo,
no es momento de volverse débil. Demuéstrale a Kenji que no te
pasa nada, vamos, hazlo de una vez que debe estar muy preocupado
Kaoru levantó la mirada y esbozó una sonrisa tímida para el muchacho. Su manó tembló al intentar acariciar el rostro al niño y dijo suavemente,
- Sí hijo, no te preocupes okaa-san ya está bien. Debe ser el
esfuerzo de manejar tantas horas que me tiene con este malestar.
- Okaa-san te dije que sería mejor traer al chofer y tú no quisiste
hacerlo y ahora te sientes mal; es que a veces eres muy terca kaa-chan
- Estoy mucho mejor Kenji, de verdad- le aseguró ella sonriendo más
mientras su hijo cambiaba los papeles, siendo ahora ella la reprendida. Kenji
sonrió también.
Por esa sonrisa es por quien has luchado siempre Kaoru, no puedes dejar que aquellos ojos se llenen de lágrimas por tu culpa, la sonrisa que tiene en el rostro no puede esfumarse por unos simples recuerdos, inclusive si esos conforman parte de su vida después de tanto tiempo no puedes dejarte vencer por aquello ya está enterrado Kaoru y es mejor dejarlo así
- Si tú lo dices Okaa-san- agregó él dándole un beso en la frente y abrazándola tiernamente- no me hagas asustar nuevamente así ¿está bien? Prométeme que irás directamente a la cama esta noche y no te pondrás a revisar ningún documento ¿está bien?
Ella solo lo siguió mirando admirando la transformación en sus rasgos al adoptar una pose seria, no hay duda que eso lo había heredado de ella. Al menos eso
- Okaa-san, ¡te hice una pregunta!
- Sí hijo, está bien pero
- Nada de "peros" Tetsuya-dono- el niño interrumpió
frunciendo el ceño y haciendo un puchero al mismo tiempo. Ese rostro,
esa mirada oh Dios
Nada de "peros" Kaoru-dono, sabes que no voy a ceder esta vez, más te vale hacerme caso... y no pongo cara de engreído Kaoru-dono no cambies el tema
Kaoru sacudió levemente la cabeza como deshaciéndose del recuerdo y agregó,
- Creo que un relajante baño nos haría bien antes ¿no crees?
- Tienes razón okaa-san, pero después de eso te vas a la cama
ok?
- Kenji- dijo la madre en tono de reprimenda- ¿qué te dije acerca
- Está bien mamá, está bien, no vuelvo a usar palabras que están fuera de nuestro lenguaje.- dijo él en tono de molestia
- Es por tu bien querido, es por tu bien- le dijo agregándole a
la reprimenda una sonrisa que hizo que su hijo solo la correspondiera con una.
- Tienes razón, kaa-chan.
- Good boy, darling.
- ¡¿Kaa-san?!
- Estaba jugando hijo, solo jugando, querido- intentó decir mientras
evadía las ganas de reírse de la expresión de sorpresa
de su hijo.
- Todo listo señora, si fuera tan amable- dijo de nuevo aquel hombre
extendiéndole una carpeta de cuero negro y una pluma de oro y plata con
el nombre del hotel elegantemente grabado en la parte superior.
-Por supuesto. - Tomó ambos objetos y se dispuso a firmar, cuando terminó lo entregó al hombre que esperaba pacientemente que ella acabara con el procedimiento de rutina- aquí tiene-le dijo con mucha amabilidad.
- Muy agradecido Tetsuya-dono. Ahora uno de nuestros empleados la acompañará
hasta su suite y verificará que se sienta a gusto con nuestras instalaciones.
No está demás recordarle a la señora que este hotel está
inmensamente complacido de tener a tan distinguidos huéspedes entre nosotros.
Espero que el lapso que pase en este hotel sea uno muy agradable y que logre
satisfacer todas sus expectativas. Para cualquier necesidad solo necesita llamarme
y acudiré gustoso enseguida.
- Arigato gozaimasu- respondió ella incorporándose del sillón ayudada de la mano que su hijo le ofrecía con caballerosidad y negando la que el encargado le había extendido.
- Por aquí si me hacen el favor los señores- dijo una de las empleadas que hizo una profusa reverencia en señal de que les cedía el paso.
-¡Ah!, lo olvidaba, agradecería que mi presencia en el hotel no fuera expuesta al conocimiento público.
- Por supuesto señora-respondió el encargado- la privacidad es
el principio más importante para nosotros.
- Me complace oír eso.- agregó con una sonrisa- Con permiso.
Y sin esperar oír la respuesta del encargado ambos se dirigieron al ascensor
acompañados de la mucama.
Dos horas después Kenji estaba en un espacioso cuarto que daba a la suite presidencial que ocupaba su madre. Tenía un televisor de más o menos sesenta pulgadas frente a él y un estéreo acorde al tamaño del televisor. El niño estaba envuelto en una confortable bata blanca y usaba pantuflas del mismo color. Su cabellera larga caía libre en su espalda y a los laterales de su rostro. El niño andaba libremente viendo los estantes de madera con libros de cubiertas de cuero muy brillantes, el inmenso closet de caoba en el que su ropa ya había sido acomodada por una mucama. El techo, que había sido tallado aparentemente con especial esmero por el ebanista, era de una madera tan reluciente que parecía recién barnizada. El cuarto era una belleza pero tenía un modelo muy barroco para su gusto; era como si quisieran que una vez instalado dijeras "qué grandioso" y eso lo molestaba. La ostentación, después de todo, era uno de los defectos que su madre le había enseñado a evitar. Aun así no dejaba de ser extremadamente encantador para tratarse solo de un cuarto.
Sin que se diera cuenta la figura de su madre apareció en el umbral de
su puerta. Ella estaba envuelta en una bata simple de seda color azul marino
que le llegaba a los tobillos, al igual que el atuendo de dormir que llevaba
dentro. Tenía el cabello todavía húmedo y suelto en todo
su esplendor, su rostro no tenía ni una gota de maquillaje y aquellos
labios pálidos esbozaban una sonrisa que la hacía incomparablemente
superior a pintura alguna que reflejara belleza.
Cuando volteó al percibir que alguien lo miraba se encontró con
su bellísima madre. La abrazó fuertemente y le dio un beso en
la mejilla empinándose un poco para llegar a su nivel.
- ¿Qué tal tu baño, okaa-san?
- Relajante, hijo, gracias ¿y el tuyo?- preguntó acariciando el
encantador rostro de su hijo.
- De la misma manera- respondió él cerrando los ojos mientras su madre le masajeaba la cabeza suavemente, trazando círculos invisibles y revoloteando su cabello enredado.
- ¿Qué hacías ahí parado, eh?- preguntó ella
sonriéndole más mientras se apoyaba en el marco de la puerta sin
detener el trabajo de sus manos.
- Solo observaba el diseño del cuarto, okaa-san; me pregunto si todos
seguirán el mismo patrón- dijo después de abrir los
ojos cuando su madre terminó de relajarlo.
- Pues mi cuarto es un tanto distinto, ¿quieres verlo?
- ¡Hai!-respondió entusiastamente el niño.
Apenas entraron al cuarto, Kenji quedó anonadado ante la perfección del cuarto de su madre: era inmenso y tenía muchos más implementos repartidos alrededor del lugar que su cuarto. El piso era también parquet, las ventanas tenían marcos de madera como en el suyo pero de tamaño más grande; había dos burós a cada lado de la cama en vez de uno, como en su habitación; la cama era un ejemplar King size, como la suya, y estaba colocada sobre una enorme alfombra de color marrón con diseños en guinda y mostaza. Otras alfombras estaban debajo de la mesa había dos sillas de madera en el flanco izquierdo; también un escritorio en el que ya estaba colocada la compañera inseparable de su madre: la Lap Top IBM color plomo y negro. Un closet también muy espacioso parecido al suyo, perfectamente tallado y con espejos interiores, y un tocador en el que estaban acomodados los implementos de belleza que su madre casi nunca usaba.
Los equipos de entretenimiento estaban dentro de un compartimiento situado en la pared y en el techo, y que con una orden del control remoto salía de su escondite en la pared el equipo de sonido, y, del techo, el delgado e inmenso televisor. El techo también era una obra de arte pero una más grande y espectacular. El estilo era sobrio y tenía curvas talladas que se concatenaban al centro, formando a los costados diseños curvilíneos agradables a la vista.
Después de su inspección Kenji tomó de nuevo la mano de
su madre y la llevó hacia la cama y le recordó la promesa que
le había hecho hace unos momentos en el lobby del hotel.
- Es hora de que descanses sino mañana vas a tener ojeras muy desagradables,
kaa-san.
- Está bien Kenji- respondió antes soltando un suspiro- pero como
ya está seco tu cabello, antes te lo voy a cepillar ¿te parece?
- Si no es mucha molestia, arigato kaa-san.- respondió el niño
muy alegre. Estos momentos con su madre eran los que más atesoraba. No
siempre había espacios para momentos como estos en la apretada agenda
de su madre.
- Ninguna, hijo, es un placer.
Después de media hora de cepillado, Kaoru había desenredado todo el cabello de su hijo e iba a comentárselo cuando se dio cuenta de que la respiración del niño llevaba un paso más calmado y que sus hombros ya no estaban tan erguidos como la postura habitual del niño. Al parecer dormía placidamente. Suavemente lo atrajo hacia sí y tras numerosos intentos, logró quitarle la bata al niño y acostarlo dentro de los cobertores sin que despertase. Ella hizo lo mismo consigo y después de besarlo en la frente apagó las lámparas y se dispuso a dormir. Necesitaban el descanso ya que el día siguiente sería un día muy agitado.
****
El sonido de su teléfono celular la despertó del profundo sueño en que segundos estaba antes de que la máquina infernal hiciera ese espantoso ruido. Eran las diez de la mañana, según comprobó en su teléfono móvil. No puedo creer que haya dormido tanto
Kenji hizo un gesto de molestia en el rostro mas no despertó, solo cambió
de posición, abrazando esta vez a su madre, y siguió durmiendo.
Kaoru cogió rápidamente el auricular para no interrumpir el sueño
de su hijo y contestó de mala gana,
- ¿Moshi moshi?
- Konichi-wa, ¿Podría hacerme el favor de comunicarme con Kaoru
Tetsuya?
- Eso depende de quién quiera hablar con ella- respondió ella
en un tono nada amigable.
- Oh es cierto, disculpe mis malas maneras, mi nombre es Misao Makimachi y soy
la encargada de asesorar a Tetsuya-dono en la compra de la residencia que encomendó
a la empresa en que trabajo; me comunicaron que debía contactarme con
ella el día de hoy ¿Podría comunicarme con ella por
favor?- dijo rápidamente la voz de una joven.
- Oh ya veo, dijo ella suavizando la expresión de su rostro. En ese caso
está hablando con ella misma.
-Oh Konichi wa Tetsuya-dono un placer oírla, le ruego disculpe nuevamente mi previa descortesía y espero no estar interrumpiendo nada importante. Llamaba para acordar la fecha en que
- Sí, sí, claro. Ya habrá tiempo para eso. Pero Misao-chan-
interrumpió ella de repente- ¿cómo es eso de tratar a los
amigos con tanta formalidad? Te aseguro que los negocios pueden esperar, antes
dime, ¿cómo has estado durante todo este tiempo? ¿y Soujiro?
Hace buen tiempo que no los veo a ambos.
Unos segundos pasaron antes de que
- ¡Oh Dios! ¡Esto es increíble! ¡¿Tanuki--chan?!
- se oyó el grito al otro lado de la línea. Kaoru tuvo que apartar
el auricular de su oído para evitar quedarse sorda de por vida.
- Veo que aún me recuerdas, Misao-chan, solo un pequeño favor,
no comentes ese apodo con la prensa, sería demasiado embarazoso.
Después de decir esto, una sonrisa apareció en el rostro de la joven; Acertó en la reacción que pensó que ella tendría al saber de su identidad. Tal vez su llegada a Japón no tenía por que ser necesariamente aciaga, es más, ya comenzaba a agradarle.
Continuará
Notas Finales:
¡Hola de nuevo Minna-san! Otro capítulo de este fic que había
dejado olvidado hace tiempo. ¡En el transcurso del mes estaré actualizando
los otros fics que son relativamente antiguos!
¡Arigato por leer este fic, ahora aprieta aquel botoncito que está
allí abajo y déjame un review! ¡Has que seesha se sienta
motivada a escribir otro capítulo!
Ja ne!
Shiomei
