CAPITULO 4: AMOR EN EL COLEGIO.

A la mañana siguiente Malfoy se marcho con un carruaje del colegio hacía la estación de Hogsmeads para coger el tren que lo llevaría a su casa durante una semana. Los alumnos que lo vieron irse se preguntaban que habría echo esa vez, ya que, debía ser algo muy malo para haberlo expulsado, pero ninguno no estaba tan confundido ni tan enfadado como los de su casa. En la hora del desayuno, la mesa de los serpientes, era la más ruidosa ya que todos charlaban sobre las posibilidades por las que, a "su líder", lo habían echado del colegio durante una semana y le habían descontado ciento cincuenta puntos a su casa.

Según Hermione el viernes fue el mejor día de clases de su vida ya que, no había ningún rubio idiota que interrumpiera cada tres por cuatro con sus estúpidas preguntas, sus risas y sus comentarios insultantes hacía los demás alumnos que no fueran de su casa.

El sábado por la mañana desayuno rápidamente para poder ir a la biblioteca antes del partido de quidditch. Prometiendo a Harry que llegaría a tiempo se fue hacía "su segunda casa" y se puso a buscar entre las estanterías los libros que necesitaba para hacer los trabajos de historia de la magia, transformaciones, aritmancia, pociones y defensa. Cargando con todos los libros salió de la biblioteca a toda prisa para irse a la torre para dejarlos e ir al campo, cuando, fue a girar una esquina y, se topo con algo, que hizo que le cayeran todos los libros al suelo y estuvo a punto de caer de espaldas pero, noto una mano, que la cogía de la cintura haciendo que se apoyara contra él y así no caer. Hermione ya con el equilibrio seguro, levanto la vista y se topo con unos ojos negros como cuevas que la observaban. Era él. Severus Snape.

Disculpe profesor- dijo lo mejor que pudo para que no se le notara el nerviosismo en la voz- tenía un poco de prisa y no lo he visto. No importa, yo tampoco estaba muy atento a lo que hacía.

Hermione se sonrojo al tenerlo tan cerca y notar la mano del hombre sobre su cintura [- Maldita sea ¿por qué me tienen que subir los colores justo ahora que estoy tan cerca de él?- pensó- se dará cuenta... un momento, este es el primer momento que estamos solos desde el beso que le di en la entrada de la torre, dios mío ¿qué hago?, ¿me dirá algo?, que vergüenza ... mierda el sonrojo aumenta]

Por otra parte el profesor tenía los mismos pensamientos y también intentaba que no le subieran los colores. [- ¿qué hago?, ¿qué digo?, ¿qué pienso?- pensó nervioso- ¿le pregunto por qué me beso el otro día?, mejor no o la pondré nerviosa y no tendré ocasión de hablar con ella además ella me podría hacer la misma pregunta y no sería capaz de decirle... "Hermione creo que te quiero", mejor me cayo y disfruto de su presencia a mi lado]. Los dos se miraron y se sonrieron ligeramente mientras se iban acercando poco a poco mirándose siempre fijamente. Unos ojos marrones clarito llenos de simpatía observaban cada vez más cerca unos ojos completamente negros que, en muchas ocasiones anteriores, la habían mirado con odio, antipatía, malhumor... pero ahora la miraban con un extraño brillo muy desconocido en ellos, tal vez ¿cariño?, ¿amabilidad?, ¿amor?.

Los dos podían sentir el aliento del otro cerca de sus labios y lo que más deseaban no hizo falta más espera. Por fin se besaron con timidez mientras Severus posaba una mano en la cintura de la chica. Hermione paso sus brazos alrededor del cuello de su profesor y lo acerco más a ella haciendo que Severus aumentara la presión de sus labios sobre los de ella. Movían lentamente los labios como si temieran que un movimiento en falso los hiciera separarse. Severus fue a profundizar el beso pero un ruido de gente correr los hizo separarse rápidamente pero sin dejarse de mirar, hasta que, un grupito de chicos de primero de la casa Huffelpuf, pasaron por su lado con banderas de su casa. Al pasar de largo y girar una esquina, los dos se volvieron a mirar y pensaron lo mismo, ese lugar no era muy bueno para demostrar sus afectos ya que, podía pasar cualquiera y verlos. Hermione se fijo en los libros que aún estaban en el suelo y con el "accio" los hizo volver a sus manos, entonces Severus habló en voz casi susurrante.

¿Quieres venir... a mi despacho?

Hermione lo miro y sonrió al ver a un hombre hecho y derecho como su profesor hablar con tanta timidez a una chica, aunque esa chica fuese su alumna. Ella siempre pensó que, aunque el profesor de pociones no era una belleza de hombre (para mi si) tenía otras cualidades que a las mujeres les parecía interesante y atractivas como, por ejemplo, la inteligencia, su seguridad, su confianza en él mismo o en todo aquello que valía la pena, su carácter que a pesar de ser muchas veces muy duro y ofensivo te hacían sentir muy a gusto a su lado, su interés hacía ti, su amabilidad que solo la ofrecía a aquellos que se la merecían, en fin era lo que muchísimas (yo misma) llamaría "una joya de hombre", con todo eso pensó que habría tenido bastantes relaciones y por lo tanto sería más directo con las mujeres pero no, se mostraba indeciso, temeroso de hacer algo incorrecto y tímido, algo que ha Hermione en parte le gustó.

Si, me gustaría- respondió Hermione con una sonrisa en su rostro.

Severus alegro la cara y haciendo un hechizo a los libros hizo que, de los brazos de la chica, fueran levitando a su lado y se encaminaron hacía las mazmorras mientras sus manos se tocaban nerviosas mientras se acariciaban. Pasaron a recorrer los pasillos de las mazmorras pero en vez de ir por el camino del despacho del profesor se dirigieron por otro pasillo decorado por esculturas de serpientes, cuadros de antiguos magos y antorchas que desprendían unas llamas como verdosas (típico Slytherin). Llegaron al final del pasillo donde una puerta con una serpiente enroscada tallada en la madera los observaba.

¿La contraseña?- dijo la serpiente mientras movía su lengua de víbora y observaba a Hermione. La perfección es una gran virtud- dijo Severus.

La serpiente se desenrosco y la puerta se abrió dando paso a una confortable sala de estar con muebles rústicos, un sofá y dos sillones que parecían muy cómodos, muchas estanterías llenas de libros y frascos de pociones y una gran chimenea que en la reprisa aguardaba una bolsita con unos polvitos (probablemente polvos flu) y una cajita de madera que estaba cerrada.

Bonita sala- dijo Hermione para romper un poco el hielo. Me gusta estar aquí, es bastante... acogedor- dijo Severus con una pequeña sonrisa al ver a la joven como observaba todo con interés, dejó los libros en una mesa que tenía y se puso delante de Hermione ofreciéndole asiento en el sofá.

La chica se sentó y miro de reojo a Severus que, tras unos segundos, se sentó a su lado.

¿Te apetece algo de beber o de comer? No gracias- dijo Hermione.

Volvió el silencio hasta que Severus acarició una mano de la chica y la miro fijamente a los ojos. Hermione también lo miro y entrelazo sus dedos con los de él y acercando sus labios a los del hombre le dio un tímido beso y se separo unos milímetros para volver a besarlo. Los labios volvieron a juntarse y Severus paso una mano por la espalda de la chica acercándola más a él y ella empezó a acariciarle la nuca, justo en el nacimiento del pelo haciendo que se estremeciera. Pronto el beso pidió ser más intenso y los dos no se resistieron. Severus separo sus labios y empezó a recorrer los de Hermione con su lengua haciendo que ella se aferrase a sus fuertes hombros (¡quién pudiera ser ella!, anda que yo me soltaría, "JA" ¡ni con espátula!). Hermione recibió el beso de Severus y pronto sus salivas al igual que sus alientos se juntaron formando uno de solo y cada uno recorrió todos los rincones del otro haciendo que sus lenguas se tocaran, enroscaran y juguetearan como si fueran la cosa más importante del mundo. Solo querían demostrar su amor. Con delicadeza Severus recostó a Hermione en el sofá dejando reposar la cabeza de la chica sobre un confortable cojín verde oscuro con el emblema de Slytherin (se que tengo obsesión por el verde y las serpientes pero es que me encantan y más sabiendo que mi queridísimo, adorable, cariñoso, guapo, inteligente, amable, simpático, espectacular Severus lo lleva en la sangre). Él se colocó encima entrelazando sus piernas con las de Hermione sin dejar de besarla. Se separaron un poco para tomar aire y se dedicaron unas delicadas sonrisas, tras eso Severus empezó a obsequiar con pequeños pero maravillosos besos por toda la cara y cuello de la chica que pensaba que eso era el paraíso, entonces Hermione se acordó de la promesa que le había hecho a Harry de que iría ha verle al partido, pero con una sonrisita en la cara por las cosquillas que le hacía Severus en el cuello pensó que, era MUCHÍSIMO mejor eso que estar viendo a catorce escobas volando un campo, ya le perdonaría Harry por no asistir. Entonces dejó todo pensamiento a un lado y solo se dedicó a disfrutar de los besos y de las caricias que le daba su hombre.

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Mientras tanto en los terrenos del castillo, concretamente en el campo de quidditch, los miembros de los dos equipos salieron al campo y se juntaron alrededor de la señora Hooch que les recordó las reglas del partido.

Buenos días alumnos y profesores al primer partido de quidditch de la temporada- empezó a comentar Thomas Zinne- el primer y emocionante partido es Gryffindor contra Huffelpuf.

Los alumnos de cada casa empezaron a gritar, chillar y aplaudir como locos mientras agitaban las banderas de cada equipo.

Los jugadores han salido al campo y se colocan en sus puestos para dar comienzo al partido, pero antes de emocionarnos y alterarnos por el encuentro que se celebrara en unos instantes, tengo que anunciar un favor que me ha pedido el capitán de los leones, Harry Potter, que yo, con toda la alegría del mundo se lo haré- Thomas se aclaro la garganta haciendo que los espectadores le prestaran atención- Ginny Weasley este partido te lo dedicó a ti por ser la persona más importante de mi vida, estas palabras se las dedica nuestro queridísimo Harry asegurando que al terminar el partido tiene que decir otra cosa de suma importancia. Y ahora retornando al juego, la señora Hooch sopla el silbando anunciando el comienzo de este partido.

El partido dio comienzo haciendo que los primeros en coger la quaffle fuesen los de Huffelpuf pero a mitad de campo se la arrebatasen los leones. El partido empezó a ponerse emocionante y más cuando las dos casas iban empatadas a cincuenta puntos.

Harry buscaba la pequeña snitch seguido de cerca por la buscadora del otro equipo que no le dejaba mucho espacio. En uno de sus recorridos voló al lado de las gradas de Gryffindor y vio, en primera fila y con una bandera de un león rugiendo, a Ginny con su pelo rojo que contrastaba con los colores de la bandera, se acercó más y le dedicó una sonrisa haciendo que la chica se sonrojara, le hizo una especie de reverencia y siguió volando hasta que un destello dorado cruzo a toda velocidad por delante suya. Harry y la otra buscadora se lanzaron en la persecución de la pelotita con alas que rodeo los postes de gol de los dos equipos y se lanzó en picado hasta el suelo seguida por los buscadores.

Realmente los dos eran muy buenos y rápidos, Harry con su Saeta de Fuego y Luna (buscadora de Huffelpuf) con una Súper Nimbus de Hielo, era un enfrentamiento inigualable donde se demostraba la táctica de cada buscador y la calidad de las dos escobas más buenas del mercado. Los dos se acercaban peligrosamente al suelo detrás de la snitch que agitaba sus alas doradas al viento, estiraron las manos al mismo tiempo, se acercaron más y más hasta... que agarraron la snitch y enderezaron la escoba antes de chocar. Todos permanecieron en silencio ante lo que veían.

No puedo creerlo, los dos buscadores han agarrado la snitch al mismo tiempo y los dos han realizado el mejor "Amago de Wronski" que he visto nunca, eso si es hacer envidia al mismísimo Víktor Krum- gritaba eufórico Thomas.

Harry y Luna sujetaban cada uno la mitad de la snitch entre sus manos y se miraron dedicándose una sonrisa, pero volvieron su atención a los comentarios de Thomas que iba a proclamar el ganador.

Con esta demostración de lo que es realmente el buen quidditch voy a dar el veredicto que nos permitirá saber quien es el ganador- miro el marcador y grito- ¡¡¡¡GRYFFINDOR GANA POR DOSCIENTOS PUNTOS A CIENTO NOVENTA!!!!, ESO ES LO QUE SE DICE POR UN PELOOOO.

Los leones empezaron a celebrar la victoria de su casa más contentos que nunca.

Enhorabuena Harry- le felicito Luna- ha sido el mejor partido que he jugado nunca. Lo mismo digo, sabes me ha costado mucho seguirte eres muy buena buscadora y nunca pensé que sabrías hacer un "Amago", te felicito.

Los dos sonriendo se dieron la mano y cada uno se fue con su equipo a celebrarlo pero Harry se fue hacía las gradas donde estaba el comentarista y tras decirle algo tomo el micrófono y empezó a decir:

Esta victoria va dedicada a la chica que me roba el sueño pero además de eso quisiera pedirle una cosa- miro hacía donde estaba Ginny y dijo- Virginia Weasley ¿querrías ser mi novia?

Los espectadores quedaron en silencio viendo como Harry y Ginny bajaban al campo y, tras juntarse, se dieron un beso de película. El campo se lleno de aplausos y silbidos al ver a la pareja abrazada y besándose en medio del terreno de juego. Un nuevo amor florecía en Hogwarts.