¿¿¿Por qué me está pasando esto a mí???
Capítulo 3: ¿Qué es lo que sientes?
Yugi se quedó en shock. ¿Había escuchado bien? Si, era claro que había dicho estar enamorado de él... pero, no podía ser. Era algo inaudito.
Yugi: Jouno... - sólo hasta ese momento notó que su "amigo" había colgado. Intentó llamar de nuevo, pero nadie respondió.
El poseedor del Mago Oscuro volvió el teléfono a su lugar y se le quedó mirando unos minutos, analizando lo ocurrido. Momentos después se dirigió a su cuarto, azotando la puerta tras entrar...
Se dejó caer en la cama, boca abajo, hundiendo su cara en la almohada. Instantes después, se escuchó a alguien llamar la misma puerta.
Yugi:..Pase..-dijo, con la voz medianamente ahogada por la almohada.
La puerta se abrió y su Yami entró en la habitación.
Yami: qué pasa aibou??
Yugi:. . . . . . . . . . .
Yami, notando las pocas ganas de Yugi de hablar, se acercó a la cama y se sentó a su lado, comenzando a jugar con su cabello. Sabía que a Yugi le gustaba que le hicieran eso.
Yami: vamos, Yugi, dime lo que te pasa. Sabes que si puedo te ayudaré... –dijo, confiando en que sus palabras alentaran a su luz.
Yugi se volteó en la cama para mirar a su yami a los ojos, éstos estaban llenos de comprensión y cariño. Le contaría lo ocurrido, tal vez Yami podría ayudarlo.
Yugi: yo... por fin hablé con Jouno... - la mirada de Yami se volvió un poco más seria. Ya entendía por dónde venía la cosa.
Yami: ¿ese idiota te hizo algo? Porque juro que si así fue yo...
Yugi: tranquilo Yami... Jou no me hizo nada...
Yami: ¿entonces qué? – preguntó el espíritu más tranquilo, Jounouchi era su amigo, pero si llegaba a lastimar los sentimientos de su hikari, jamás se lo perdonaría.
Yugi: él... él me dijo qué... – las palabras de Yugi fueron cortadas por el teléfono.
Yami: yo atiendo Yugi, quédate aquí... –su hikari asintió con la cabeza.
Yami bajó corriendo la escalera, parándose frente al teléfono, lo tomó.
Yami: Moshi moshi –su voz sonó más un gruñido que cualquier otra cosa.
???: Hola, faraón.
Yami: ¿Qué quieres, Bakura? –definitivamente, esa voz era única.
Bakura: Que vengas...
Yami: Ahora no. No sé si te importe, pero estaba hablando con MI hikari antes de que llamaras. Tiene un problema y quiero ayudarlo.
Bakura: Deja a ese enano y ven. Estoy seguro de que se las puede arreglar solo.
Yami: ¡No, Bakura! Voy a ayudarlo. Tú puedes esperar, te juro que cuando termine de hablar con él me voy a tu casa.
Bakura: Sí, sí claro. Dejen de lado a Bakura y vayan con el enano.
Yami: ¡BAKURA!
Bakura: sólo bromeo. Pero, ten por seguro que si no vienes---
Yami: ¡Ya entendí el mensaje! ¡ADIÓS! –cortó el teléfono, casi rompiéndolo.
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Jou golpeó el teléfono fuertemente contra su base, acababa de decirle a Yugi lo que de verdad sentía por él, y no sabía cuál sería la respuesta de su "amigo", si es que todavía no había perdido su amistad.
Jou: /"¿por qué se lo dijiste Jounouchi? ¿POR QUÉ? Las cosas estaban bien sin que hubieses abierto la boca, sabes muy bien que ahora te rechazará, te odiará el resto de su vida... lo sabes ¿verdad?... ¡¿entonces por qué demonios lo hiciste?! Eres el idiota más grande del Universo entero"/ -miró el espejo de su cuarto, y se puso a llorar como nunca lo había hecho en su vida. ¿En qué estaba pensando cuando le dijo todo eso? Ahora únicamente por su culpa había perdido al amigo de toda su vida ¿por qué tenía que pasarle esto a él? ¿Qué había hecho para merecérselo?
Se desplomó en el piso, rogando que su hermana no escuchara su llanto.
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Yami: volví, Yugi.
Yugi: ¿quién era, Yami? –preguntó, sus ojos estaban ligeramente rojos, ya el espíritu de la sortija pudo adivinar que había estado llorando.
Yami: Bakura, pero ya le dije que cuando pudiera iba a la casa. Ahora lo que me importa eres tú aibou... quiero saber que es lo que te pasa.
Yugi: hablé con Jouno, y pues...
Yami: ¿si? ¿Te explicó por qué se sentía culpable?
Yugi: él... él me dijo que –las lágrimas comenzaron a salir de sus ojos- que estaba enamorado de mi...
Yami: ¡¿QUÉ?! –no lograba salir de su asombro. Se esperaba cualquier cosa menos eso. De hecho, se esperaba que la razón por la que Jouno se sentía culpable, fuera la muerte de su padre; no eso.
Yugi: ... Sí... –bajó su rostro mientras más lágrimas fluían.
Yami: bueno... lo que importa aquí, es lo tu sientas aibou.
Yugi: ese es el problema, Yami. Estoy muy confundido, ya no sé ni qué pensar.
Yami: ¿pero tú no estabas enamorado de Anzu?
Yugi: ahí está el punto. Yo estaba seguro de amar a Anzu, pero ahora con lo que me dijo Jou... no sé ni siquiera lo que siento.
Yami: sólo tú puedes acomodar tus sentimientos. Lo único que puedo decirte es que no te confundas hermandad con amor, y que tampoco confundas el sentirte amado y por eso pensar que lo amas, a realmente hacerlo.
Yugi: gracias Yami –dijo, con una cálida sonrisa entre sus lagrimas- tú si me entiendes.
Yami: de nada aibou, sabes que siempre puedes contar conmigo –dijo, revolvió el pelo del menor y se levantó de su lugar en la cama y salió por la puerta del cuarto de su hikari, para luego encaminarse a la casa de su novio. Ese infeliz iba a pagar por haber interrumpido su charla con su aibou.
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El joven de mechones rubios (N/A: kawaii!!! XD) se recostó ya tranquilo en su cama. Ahora tenía mucho tiempo para pensar, era viernes y el día mañana no había clases. Tenía casi tres días exclusivamente para pensar, y su abuelo no llegaría sino hasta la noche, excelente.
Cerró los ojos y dejó escapar un suspiro. ¿Qué era lo que realmente sentía? Las palabras de Yami sólo lo habían confundido más de lo que estaba. Él quería mucho a Jou, de eso estaba seguro... pero ¿era hermandad o realmente amor lo que sentía?
Continuará...
Reviews:
Radfel: ok ok, ya sabes quién soy, qué bueno!! ^^ leo tu review y me mato de la risa, lo juro. Pero bueno, ya que no estoy inspirada para seguir mi OTRO fic, sigo este que para este no necesito inspiración... todo lo contrario. Y sí!! Ahógate en la tina, porfas!! Jeje, ok, se supone que soy una nena feliz! Cuídate AMIGA!
Hikaru: mmm... todavía no sé como le irá a Jou, no sé, no sé... pero lo haré sufrir un poco más todavía... Dios, se supone que no soy así.. XD déjame que ando rara el día de hoy.
Jennyfer S. Lleneri: Dios, juro que en cuanto tenga tiempo leeré tus fics, lo juro!! Es que ando con mil exámenes encima y por eso hasta me cuesta actualizar seguido -_- odio los exámenes malditos.
