Genialmente Ginny- Capítulo 6

Clasificación PG-13

CUIDADO: Puede contener spoilers del 5to. libro "Order of Phoenix"

Harry salió como una bala de la taberna. La luz del día le afectó momentáneamente los ojos, que seguían llorosos producto de los repetidos estornudos. Pero eso no le impidió ver una figura cubierta con una capa que se levantaba al viento, la cual corría entre los árboles y la espesa vegetación.

-¡GINNY, no corras, sé que eres tú... GINNY!

A Harry aquella persecusión le estaba empezando a molestar. No importa cuán rápido corriera por alguna razón extraña -pensó que tal vez mágica- no podía alcanzar a la pequeña Weasley. Además de ser un poco humillante, Harry no podía entender por qué Ginny huía de él.

El aprendiz de mago adolescente se detuvo sobre una gran piedra, en medio de varios árboles. Desde allí podía ver hacia dónde se dirigía Ginny y también podía recuperar el aliento. Se limpió la cara con las manos, que al igual que su cuerpo estaban sudadas. Pero el rostro le ardía de una manera especial. Se miró la palma de su mano derecha y vio sangre...Definitivamente, los arbustos que atravesó en su carrera tras Ginny no sólo lo habían llenado de caíllos y hojas, sino que le produjeron pequeños cortes en la cara.

- ¡GINNY WEASLEY SI NO TE DETIENES EN ESTE PRECISO MOMENTO TE JURO QUE TE VOY A... TE VOY A... VOY A HACER QUE... TE DEJARÉ AQUÍ... TE VOY A DAR DIEZ NALGADAS... SÍ ESO... TE VOY A PEGAR COMO A UNA NIÑITA PEQUEÑA... PORQUE LO QUE HACES ES MUY INFANTIL-

El enfado de Harry había llegado a niveles extraordinarios. Su respirar ahora era más agitado. Se asustó cuando 'súbitamente dejó de verla.

- ¡GINNIIIIIIIIIIIIII...!!!

Volvió a salir corriendo, ahora en busca de la imagen que había perdido de vista. Decidió doblar a la derecha y luego otra vez a la izquiera. En su zigzageante persecusión se topó con un árbol más grande que cualquier gigante. Era inmenso, hasta el punto de que si miraba hacia arriba sólo se podía ver una inmensa pared de madera, con gusanos verdes y amarillos que salían de entre sus capas, y era tan frondosamente ancho que el día se había transformado en noche. Unas criaturas mitad pájaros carpinteros y mitad peces globos daban vueltas alrededor del inmenso tronco, y ahora también de Harry.

- ¿ Cómo no los ví antes?- se preguntó ante la inmensidad del árbol y las aves.

Dos pájaros, tan grandes como focas, sujetaron a Harry con sus garras por cada uno de los extremos de su ropa

-¡ Suéltenme, malditas bestias inmundas!- gritó Harry logrando enfurecer a las aves que lo lanzaron desde el aire hacia otro estremo del bosque, por donde discurría una quebrada.

No cayó de muy alto, quizás unos diez pies. Pero en la caída se golpeó con las piedras puntiagudas. Sintió cómo decenas de esas piedras se le incrustaban en la piel de su trasero. Agraciadamente no se había dado en la cabeza, aunque al caer de nalgas sintió como si la cintura se le hubiera partido en dos. Pero no fue así. Aunque el dolor era fuerte se pudo levantar, se sobó el trasero y miró a su alrededor.

- ¿ Ginny...? - dijo Harry cuando vió una sombra que le pareció a ella, mirándolo sentada sobre una de las piedras más grandes de ese cuerpo de agua. Pero cuando volvió a mirar ya ella no estaba, y sólo se escuchaba el sonido del agua que corría.

- Estás jugando conmigo... deja de aparecer y desaparecer Ginny... Ah, y tampoco me pongas trampas... Ese árbol estoy seguro que fue un hechizo tuyo. Ginny, por Merlin, sólo quiero ayudarte... GINNY...-

Harry siguió el camino de la quebrada pero notó que según caminaba la quebrada se hacía más honda y el nivel del agua aumentaba. Miró hacia atrás -esta vez asustado- y vio como un golpe de agua se acerca hacia él apresuradamente. Trató de correr pero la corriente lo arrastró. Algo lo sujetó por una de sus piernas y lo haló para el fondo de la quebrada. Tragó agua, mucha agua, hasta el punto que pensó que realmente moriría. Sin embargo, cuando ya no podía respirar la corriente se detuvo y se redujo hasta quedar acostado entre las piedras. Tosió varias veces hasta que por fin pudo vomitar el agua que se había tragado. Aún no había recuperado el aliento cuando la vio nuevamente, sentada en una piedra grande en un estremo de la quebrada.

- Harry, ¿ es que no hay forma de detenerte?

- Te quiero ayudar Ginny, ¿ por qué me quieres hacer daño? ¿ POR QUÉ DIABLOS CASI ME AHOGAS? -Le gritó Harry en un cambio súbito de temperamento... antes estaba enojado y ahora estaba muchísimo más enojado.

- No se supone que estés aquí... no debías haberme visto.

- ¿ Qué dices? En primer lugar tú deberías estar con Malfoy. ¿ Cómo llegaste aquí?

- Obviamente Dumbledore me ayudó.

- ¿ Ah? -Ahora sí que Harry no entendía nada.

- Verás Harry, desde que me sacaron de la casa de mis padres Dumbledore juró ayudarme y lo estaba haciendo. Él sabía que Malfoy trataría por todos los medios de comprarme, para su amo... tú sabes quién. Sin embargo, antes de la feria de genios Dumbledore me entregó unos aretes que me ayudarían a salir de donde estuviera en peligro con tan sólo tocarlos y desearlo. Así pude huir de Malfoy. Pero en vez de enviarme a un lugar seguro, los malditos aretes me tiraron en este bosque y por más que los toco y lo deseo no puedo salir de aquí. Así fue como llegué a aquella taberna y para mi sorpresa ¿ con quién me encuentro? Nada más y nada menos que con el único a quien Dumbledore me hizo jurar que no miraría ni le hablaría.

- ¿ Por qué? -preguntó Harry intrigado.

- Dumbledore dice que sería un peligro que tú y yo... no sé, la verdad es que si estás aquí es porque eres un poquito inconsiente.

- No me podía quedar en tu casa con todo lo que sucedió

- ¿ Cómo están mamá y papá?

- Están bien- mintió Harry.

Ginny percibió la mentira y no preguntó más.

- Escucha Ginny, yo no sé cuáles son los motivos de Dumbledore para impedir que tú y yo estemos juntos. Bueno, tal parece que él no confía en mí para que sea tu amo, pero al fin y al cabo ya no lo seré... tú eres de Malfoy

- YO NO SOY DE ESA RATA INMUNDA- gritó Ginny tan fuerte que las aves que estaban escondidas en los bosques huyeron.

- Él es tu amo

- Él me compró pero yo me escapé. Sólo necesito encontrar otro amo más poderoso que él y asunto resuelto.

-Dumbledore

- Sí, excelente idea ¿ verdad?

- Pero no te encontraste con él. Dime Ginny, ¿ qué exactamente hacían esos aretes, a dónde te enviaban, qué deseaste?

- Deseé salir de la casa de Malfoy y encontrar al mago poderoso que pudiera ser mi amo.

Ginny miró a Harry por un momento y él también la miró, ella seria y sorprendida pero él se veía divertido... parecía feliz.

- Quizás, Ginny, tu deseo se cumplió y ese mago soy yo. Me imagino que Dumbledore tenía alguna protección especial en la madriguera, pero no en este bosque. Por eso no quería que estuviéramos juntos, porque en realidad yo soy el mago destinado a ser tu amo y él -una vez más- pensó que era una gran responsabilidad para mí... o quizás que no estoy preparado.

- No puede ser, eres muy estúpido para ser mi amo.

- Ginny, si me vuelves a decir estúpido te... te... te lanzo a la quebrada.

- Total, ya casi no tiene agua.

- Si eres una genio sácanos de aquí-

- Ya lo he intentado pero todo lo que deseé me llevó hasta esa asquerosa taberna y ahora estoy aquí, contigo... y no me quiero ir, es extraño.

Ambos saltaron cuando escucharon unos ruidos que provenían de detrás de los árboles.

- Le digo que era ella, una pelirroja que salió de la taberna seguida por un muchacho flaco y feo... de pelo negro.

Harry y Ginny se miraron. La voz de aquel hombre se escuchaba a lo lejos, entre gritos. Pero no tuvieron que escuchar más. Sabían que era Malfoy el que andaba tras de ellos, quizás con los mortífagos... Ginny no tendría escapatoria. Entonces Harry entendió un poco a Dumbledore... él aún no estaba totalmente preparado para enfrentar a todos los mortífagos, ni siquiera podía usar magia... más que una ayuda se convirtió en una trampa mortal para Ginny.

-Corre Ginny- le dijo Harry, halando a la pelirroja por uno de sus brazos.

Corrieron y corrieron por más de media hora. Él podía escuchar a Ginny decir frases que le parecieron eran hechizos, tal vez para despistar o desorientar a los que iban detrás. En la carrera cayeron por una pendiente que los lanzó sobre unos árboles frondosos, los cuales mitigaron la caída. Cuando se levantaron se encontraron frente a una cabaña vieja y destartalada. Parecía que allí no vivía nadie, aunque en la entrada y sus alrededores habían letreros que leían: "Cuidado no se acerque"... "Peligro de muerte"... "Lárguese antes de que lo vea y huya si hay luna llena". Ginny y Harry se miraron, se sonrieron con malicia y corrieron a la cabaña. Antes de entrar él la detuvo, la acercó hacia él y casi en un susurro le dijo: "Lo tenemos que hacer".

( Siento mucho la espera pero casi no me queda tiempo para escribir entre el trabajo y la universidad. Además sus reviews me sirven de inspiración, no escucharlos no sólo me congelan la mente sino también el alma) Gracias a tí por tu insistencia, he olvidado tu nickname pero comienza con Dark... A todos feliz día de Acción de Gracias.