Agosto MPreg

Día 29 y 30: Primeras palabras y primeros pasos

Ya había pasado casi un año desde que recibieron a su bebé. Las cosas no siempre fueron fáciles, pero dado que ambos se apoyaban, las responsabilidades se dividían a la mitad y lograron hacerlo bien.

Les gustaba estar siempre allí presentes en cada momento de su hijo, por pequeño que éste fuera, por lo que sus primeros pasos y sus primeras palabras no fueron la excepción.

Su primera palabra los llenó de emoción.

—Pa…

Tanto Yuuri como Wolfram miraron a su hijo perplejos.

—¿Sí? —preguntaron al unísono—¿qué más?

—Pa…

La emoción crecía segundo a segundo, aunque aún no podía decir las dos sílabas juntas, ya era un gran avance.

Pasaron algunos días, hasta que llegó la sorpresa, mientras le daban de desayunar.

—Papá.

Se quedaron en silencio asimilando lo que dijo.

—¡Dijo papá! —gritaron los dos antes de llenarlos de besos por toda su cara.

Una hora después, todo el Castillo ya lo sabía, pero no habían logrado que lo repitiera.

—¿Sabes Wolf? En la Tierra casi siempre la mamá se enoja de que su bebé diga papá primero y no mamá, pero en nuestro caso, eso no pasa.

Yuuri rio.

—Pero si el papá me lo dijo a mí.

—¡Oye!

Wolfram rio como respuesta.

Poco tiempo después, llegaron los primeros pasos.

—¡Se va a caer! —gritó Yuuri asustado.

—No se va a caer y si lo hace, está sobre los tapetes que trajiste de la Tierra, así que no se lastimará y, de todas formas, yo lo sostendré si se cae. Yuuri, no querrás que tu hijo sea un novato como tú ¿verdad?

—¡No me llames novato y tampoco a él!

—Él no lo será porque me tiene a mi para evitarlo.

Wolfram rio divertido, amaba molestar así a su esposo.

—Wolf, esta noche querrás desear aún estar en cuarentena.

—¡Yuuri, qué cosas dices frente a nuestro hijo!

—Él no entiende eso aún.

Mientras discutían, notaron que su bebé se dirigía hacia ellos, sin necesidad de ningún apoyo, estaba caminando.

Se quedaron en silencio mirando; no se detuvo hasta que tomó una de las rodillas de cada uno de sus padres y sonrió con esa expresión que tanto amaban.

—¡Lo hiciste! —dijeron al unísono.