Capítulo 03: "Competencia de comida" (Parte 1)

- Ay, pero qué calor... ¿Aún falta mucho?

Dice con cansancio Lys Vtuber, mientras intenta aligerar lo mejor posible el subidón de temperatura que está teniendo justo ahora. El día había comenzado de la mejor manera posible: se había levantado temprano después de una buena noche de descanso, había tomado una refrescante ducha para luego ponerse alguno de los mejores conjuntos que su guardarropa podría proporcionarle, incluso había desayunado algunos de los mejores panqueques que nunca podría haber preparado jamás. Así es, estos casi no estaban quemados. Y después de unas cuantas cosillas más, Lys por fin estaba lista para dar inicio a este excelente día, pues no se trata de un día cualquiera. No señor. Hoy, es el día en que podrá demostrarle al mundo sus magnificentes habilidades culinarias, pues hoy es la mayor competencia de comida jamás organizada en la ciudad, con un magnífico premio en efectivo, además de una irresistible oportunidad de trabajo en el restaurante más lujoso y grande de toda la urbe. Sin duda, hoy es un día que Lys no puede dejar de pasar, pues es el día en que podrá cumplir su sueño... Y conseguir algo de dinero de paso. Sí, todo muy bonito y eso, pero justo ahora, Lys podría estar considerando dedicarse a otra cosa si la interminable fila que se postra frente a ella fuese un indicativo de ello, sin mencionar el terrible calor a la que está siendo sometida: sintiendo como su piel es cocinada al contacto con los rayos del sol. No le sirvió de nada madrugar ni estar a primeras horas del día para presentarse en las instalaciones del concurso, ni mucho menos querer lucir más que presentable, pues toda la frescura que llevaba encima se derritió conforme pasaron las horas.

- ¡Ahh! ¡5 horas! ¡Llevo 5 horas en esta maldita fila y aún no diviso la entrada ni mucho menos el final de la fila!

Exclama con total frustración, llevando sus sudorosas manos hacia su cabeza, revolviendo su ya de por sí desgreñado cabello. Supone que era obvio, ¿no? Es decir, esta es una oportunidad irrepetible, una en toda una vida, era obvio que tantas personas quisiesen probar su suerte y habilidades, pero... ¡¿Tenían que ser tantas?!, ¡casi media ciudad! Lys no podía creerlo, ya con sólo estar en la fila ya estaba cansada, agobiada, hambrienta y, de poco a poco: desesperanzada. Entre los miles de participantes, seguro que habría alguien que fuese por mucho mejor que ella. ¡Diablos, quiza la mitad sea mejor que ella! En ese momento, Lys se olvidó un momento del calor y el cansancio que la ha estado agobiando, sólo para concentrarse en la gran posibilidad de que falle y tenga que irse a casa, no sólo con las manos vacías, sino también, con su sueño destrozado... Da un fuerte suspiro, antes de volver la mirada hacia la multitud alineada delante suyo.

- Bueno, lo que sea que venga: daré lo mejor que pueda.

Dice con una recobrada determinación, dispuesta a esperar el tiempo que sea para tener su esperada oportunidad.

[ 3 horas después ]

- Me quiero morir...

Dice con una voz casi muerta, recargándose en la pared mientras sigue avanzando como puede; al menos esta vez ya está más cerca de la entrada y la zona de registro, sólo teniendo como unas 20 personas delante suyo y avanzando. Puede sentir su alma casi salirse de su cuerpo, pero ya ha sacrificado suficiente el día de hoy y su objetivo está más cerca que nunca como para querer rendirse a estas alturas. Se desplaza unos cuantos centímetros antes de voltear hacia atrás, sudando frío al notar que la fila sigue siendo igual de grande, sino es que aún más, pues por más que se avance no le es posible divisar el final.

"Me apiado del último que se haya formado".

Piensa Lys, notando como las personas delante suyo vuelven a moverse. Procede a avanzar también, cuando al leve movimiento choca contra una chica que la hace tambalearse hacia atrás. Se sostiene de la pared en la que anteriormente estaba recargada mientras dirige su vista hacia la persona con la que choco. Una chica un poco más baja que ella, de cabello rubio atado en dos mullidas coletas; lleva una especie de vestido Victoriano rojo y negro, como si fuese alguna señorita de respetable familia. Lys se le queda viendo un buen rato antes de que su mente haga un repentino y sonoro click... ¡Ella no estaba allí antes!

- Ahm... Oye, disculpa.

Le dice con algo de timidez, volviendo a colocarse en posición recta para dirigirle la palabra, pero no recibe respuesta de la chica, a lo que vuelve a intentarlo un poco más fuerte.

- Disculpa.

Repite con más fuerza en su voz, inclinándose ahora un poco para estar más cerca de la chica que acaba de ignorarla por completo. Eso, o no fue lo suficientemente clara con ella. Una vez más, no recibe respuesta, a lo que Lys no tiene más remedio que alzar aún más su voz, intentando recibir su burda atención.

- ¡Oye, te estoy hablando!

- ¿Eh?

La chica en cuestión voltea ante el casi grito de Lys, mostrando su definido y terso rostro; Lys se le queda viendo unos cuantos segundos, apreciando la leve pero vibrante sonrisa que la chica le dirige a ella. "Cielos, es bonita..." Lys piensa, antes de abofetearse mentalmente y fijar filosamente sus ojos a la nada. "No comiences con tus malditos fetiches, escritor".

- ¿Necesitas algo?

Lys es sacada de sus pensamientos por la más hermosa voz que jamás había escuchado, una voz que la hizo casi sonrojarse al instante, dirigiendo una vez más su vista hacia la chica rubia, enfocando ahora sus ojos en el ostentoso pecho que se carga...

"¡Escritor de mierda, ya deja de ponerme en tus cerdas situaciones!"

Lys exclama mentalmente, a lo que el siempre omnipotente escritor le responde con un altivo y severo "No"; pero como la historia debe progresar, pues... Habrá que continuar.

- Cojum...

Lys tose sobre su mano, aclarando su garganta antes de contestarle lo más cordial posible.

- De hecho, sí. Verás, tengo la rara sospecha de que tú no estabas hasta hace unos cuantos segundos ahí, así que... ¿Te importaría no meterte en la fila y esperar tu turno como todos los demás?

- ¿Mmh?

La chica se le queda viendo con una marcada confusión en su rostro, lo cual no es dejado pasar por Lys, quien sólo espera a escuchar su respuesta.

- ¿Meterme en la fila? ¿De qué hablas? Si llevo aquí todo este tiempo.

- ¡No!, ¡estoy segura de que tú no estabas formada antes! Ni mucho menos delante mío.

Lys vuelve a alzar la voz, sintiéndose irritada por la expresión burlona que muestra la chica, al mismo tiempo que muestra una enorme sonrisa. "¡Ésta tipa...!"

- ¿Pero qué estás diciendo? Yo jamás haría algo parecido. ¿No será que simplemente tienes mala memoria?, ¿o tal vez tu diminuto cerebro no permite procesar lo que sucede a tu alrededor? Ah, pobrecita.

- ¡Tú...! ¡Niñata engreída!

- ¿Qué? No te escucho con tantas personas a nuestro alrededor. Ni mucho menos cuando estoy avanzando en la fila, en el lugar en donde claramente he estado aquí todo este tiempo.

Tal cual, se da la vuelta y avanza unos cuantos pasos más, ignorando por completo el grito ahogado de Lys que suelta por pura frustración. Si no fuese por todas estas personas, ni por el viejo gordo que empuja a Lys hacia adelante para que avance en la fila: ya estaría dándole un merecido a esa niña maleducada. No sólo se había colado claramente en la fila, sino que se estaba burlando de ella. "Yo... ¡La voy a destruir en la competencia! Sólo espera...". Piensa mientras toma su lugar correspondiente, mirando con ira la espalda de su reciente incorporado rival...

(Un registro y varias batallas épicas después)

Había sido bastante difícil, la verdad. Y de hecho, nunca creyó que llegaría tan lejos. Después de pasar ronda tras ronda, tropezando en las semifinales y librándose de alguna que otra conspiración relacionada a algunos participantes... Sí, cosas típicas de estos eventos. Lys había logrado pasar a la gran final. Sí, es bastante impresionante, ella había logrado llegar hasta aquí gracias a sus habilidades natas... Y un poco de ayuda del escritor, pero no le digan eso porque luego se me awita. En fin, como iba diciendo: Lys está más que nerviosa, al igual que lista y determinada, pues su rival a vencer para coronarse como la mejor chef de toda la ciudad está justo enfrente de ella: ni más ni menos que la misma chica que se había burlado de ella, que se había colado en la misma fila en la que estuvo más de 6 horas y que juró vencer. El momento ha llegado y Lys le va a enseñar una buena lección de modales a esta mocosa venciéndola... Y no sé como alguien aprendería de modales con una paliza culinaria, pero bueno, cosas de fanfiction.

Lys y la chica suben al escenario, posicionándose en sus sitios de trabajo mientras los jueces las miran fijamente. La batalla final está a punto de comenzar.

- ¡Muy bien, damas y caballeros! ¿Listos para la gran final de ésta gran y reñida competencia para decidir de una vez por todas quién es el mejor cocinero de todos?

El comentarista resopla a todo pulmón ante el micrófono, posicionándose entre ambas concursantes mientras las señala una a la vez.

- ¡Del lado izquierdo! La señorita que ha destrozado con ferocidad a cada uno de sus oponentes de acuerdo a lo que leí del guión por que de lo contrario, ni me lo hubiese creído. ¡Ella es Lys Parker!

Dirige su mano en dirección hacia Lys, resonando su nombre en cada uno de los rincones del estadio… Lo cual debió haber sido originalmente un pequeño set de televisión, pero eso no es para nada épico, la mera neta.

- ¡Y del lado derecho! El terror mismo hecho persona, aniquilando a sus contrincantes de tales formas que no puedo describir porque podrían terminarme cancelando. ¡Ella es Akai "Haachama" Haato!

Apunta hacia la chica ahora identificada como Haachama, quien aún mantiene la misma sonrisa burlona que le dedicó a Lys anteriormente. Sin duda, Lys va a gozar como nunca borrándole esa sonrisa del rostro. Le da un último vistazo antes de dirigirse a su lado del escenario…

- ¡Sólo tienen 10 minutos para preparar su platillo definitivo! Y recuerden, en el tiempo que dure el enfrentamiento: todo se vale…

"Hmpg. No necesitas decírmelo dos veces", piensa Lys mientras se ata el delantal y procede a recoger los utensilios. Notando como su contricante hace el mismo movimiento, sin siquiera separar su vista de ella. "Esto se acaba aquí y ahora".

- ¿Listas? En 3… 2… 1… ¡A cocinar!

Lys y Haachama se miran mutuamente, antes de comenzar su batalla culinarea… Oh, my gad. Esto va a ser épico, papus.

Continuará...