Capítulo XIII: Pasadizos del horror
Al abrirse la puerta que daba a la "Sala de los Casilleros", el interior parecía ser el típico lugar donde se guardaban las pertenencias personas de los trabajadores del Subterráneo. Habían bancos de madera y también un par de vestidores para aquellos que trabajaban durante la noche, así como también unas duchas más al fondo. Jim entró y de ahí fue hasta uno de los ya mencionados, encontrándose con un candado puesto.
- A ver, a ver, déjenme pensar, ¿cuál era la clave?.- Se preguntó el joven rubio y comenzó a rebuscar en sus bolsillos, extrayendo un papelito doblado, el cual se puso a leer.
"Clave de la "Sala de los Casilleros".
Contraseña para el mes de Septiembre: Sofá".
Enseguida comenzó a mover las manecillas del candado, formando, letra por letra, la palabra clave que terminó por destrabar la puerta y de ahí abrirla. Se arrodilló y tomó una llave que tenía otro plástico de color, esta vez era azul y estaba enganchada a una pequeña cadena; además de tener grabado el piso que tenía asignado: "2FB".
- Primer paso del plan cumplido.- Anunció Jim.- Ahora viene lo más jodido.- Continuó y, para sorpresa de ellos, la puerta comenzó a ser azotada por una serie de golpes, llevando a que tomaran posiciones de defensa y al abrirse, allí emergieron cuatro zombies. Todos ellos iban con los mismos uniformes que portaba el moreno consigo. Mark abatió a dos de ellos con un tiro en la cabeza, mientras que Kevin le disparaba al tercero y Alyssa tomaba al último, partiéndole el cráneo contra una de las puertas de los casilleros, la cual, al ser de metal, quedó abollada y empapada con la sangre coagulada de la criatura, cayendo contra el piso y empapando al mismo.
- Carajo, deben de haberse refugiado en este lugar. No me quiero ni imaginar los otros sectores.- Alertó George esa posible situación en la que se hallaban.- Tal vez deberíamos despejar la zona, limpiarla.
- No, a este paso perderíamos más tiempo y quién sabe lo que puede haber por aquí. Si lo que vi en el "Baña de Damas" no era un zombies, cosa que sigo pensando en lo que pueda tratarse, lo mejor será movernos a toda velocidad para salir de este lugar ya mismo.- Se giró Mark, dando a entender de que tenían que ser rápidos.
- Coincido.- Dio Cindy un paso al frente.- Además, ni siquiera tenemos el número exacto de zombies. Podrían ser cientos o peor...- En ese momento, la rubia se detuvo para pensar acerca de lo último que había dicho.
- Descuida, pero lo mejor será dejar de pensar en eso. Ya tenemos bastante con los que están en la superficie. Ahora volvamos con Jim, iremos hasta ese "Subsuelo" y de ahí pondremos en marcha la energía.- Ordenó Mark, haciéndoles una seña y abriendo la puerta que los condujo, nuevamente, hacia el pasillo.
Una vez que cruzaron hacia el mismo, siguieron el camino hasta que se encontraron con la puerta de color azul. El empleado del Subterráneo puso la llave en la cerradura, la giró y consiguió destrabarla, dando acceso hacia una escalera de metal que corría hacia abajo, terminando en un camino con un arco de piedra y camino de concreto iluminado por unas pocas luces de Emergencia.
Iniciaron el descenso cuidadosamente, manteniendo la guardia en alto ante posibles emboscadas de muertos vivientes. Jim pensaba acerca de que, tal vez, no todos su amigos y colegas del trabajo hubieran muerto. Podía haber escapado un buen número, lejos de la ciudad, poniéndose a salvo en algún punto donde no hubiera zombies rondando por las calles. Sin embargo, aquella atmósfera los seguía "persiguiendo", desconocían de lo que se trataba y cuando una sombra surcó, rápidamente, uno de los recovecos, desapareciendo en la oscuridad, lo único que consiguieron a atisbar fue una "mancha" negra por unos pocos segundos.
Cuando llegaron al final de la escalera, teniendo el arco frente a ellos, un sonido familiar fue llamando su atención.
- Ese ruido...- Quedó Alyssa en silencio tras decir aquellas palabras.- Parece...¿agua?.
- No...¡Imposible!.- Exclamó Jim y corrió por el pasillo, girando a la derecha, teniendo una pequeña escalinata que lo conducía hacia un corredor. Se detuvo en el descanso para ver de que el camino estaba completamente inundado y un par de zombies yacían flotando a su alrededor, muertos o eso era lo que suponían al estar así.
Los demás consiguieron llegar hasta él, observando el escenario en el que se hallaban. Uno de los cadáveres, impulsado por la corriente, llegó hasta los peldaños secos y de ahí quedó, quieto, estático. Jim se mordió los labios al tener que cruzar ese camino y más porque podían haber otros "obstáculos" que sortear.
- Sabía de que había que arreglar las tuberías.- Señaló con bronca.- Y tocaba justo hoy las reparaciones, ya que no llegaba el agua a los aspersores anti-incendios y los inodoros estaban teniendo fugas.-
- No veo de que vayan a levantarse.- Escatimó Kevin esa posibilidad.
- Lo sé, pero el tema está más adelante, justo allí, en la puerta de la izquierda, donde se encuentra la "Sala de la Bomba". Allí es donde debo ir, pero antes, necesito pasar por donde están los generadores para conseguir una válvula que me ayude a drenar esta inundación.- Aportó el moreno.- Quédense aquí, solo uno puede venir conmigo.
- Yo voy.- Se le acercó Mark y juntos partieron hacia atrás, para el pasillo, nuevamente, con la misión de encontrar aquel objeto que les permitiera terminar con ese gran problema concreto.
A unos pocos metros de distancia divisaron la puerta que decía "Sala de la Bomba" escrita en un letrero de metal, grabado a fuego y de color oro. Jim la abrió y pasaron al interior, encontrándose con reja y un generador apagado, además del sistema que se encendía al accionar una palanca. Avanzaron hasta que escucharon un misterioso sonido, como si se tratara de alguna especie de "serpiente", un siseo que iba y venía.
- Viene de allí.- Señaló Mark, quien se apoyó contra la puerta.- ¿Este lugar qué es?.
- Es el basurero. No entres, puede que no haya luz y también debe de haber criaturas.- Le advirtió Jim, deteniendo cualquier intento de intrusión.
El Guardia lo escuchó pero, debido a su experiencia como Soldado en la "Guerra de Vietnam", sabía muy bien cuántos enemigos avanzaban, a qué distancia y así poder tomar un plan de ataque y retirada. Jim le insistía de que no debía acercarse a la puerta del "Basurero" pero éste quedó "planchado" contra la misma, pidiendo silencio, usando su sentido del oído hasta que, de golpe, comenzó a sentir esos golpecitos, leves pero que luego fueron aumentando cada vez más. Aquel siseo, como si se tratara de una serpiente de cascabel pero parecían ser muchos los que estaban dentro, además de que también percibía una serie de "saltos" que iban y venían.
- No sé qué es lo que hay aquí, pero no me gusta nada.- Alertó el grandote.- Jim, ¿en dónde está la válvula que necesitas?.- Preguntó y el muchacho caminó hasta entrar en donde se encontraba el generador apagado, tomando el objeto.
- Aquí está. Ahora volvamos, nos deben de estar esperando.- Pidió el rubio, mientras que se iban de allí y cerraban la puerta.- Tendremos que volver, una vez que el agua haya sido drenada, para activar la corriente. Si lo hacíamos ahora, íbamos a terminar todos fritos y no al estilo de los "Looney Toons" cuando le explotaba un cohete marca "Acme" al Coyote cuando perseguía al Correcaminos.- Bromeó pero sonaba serio al respecto.- Oye, Mark.
- ¿Sí?.- Preguntó éste al ser interrogado por Jim.
- Dime una cosa: ¿Cómo será tu vida cuando salgamos vivos de esta? ¿Volverás a Raccoon City?.- Deseó saber, mientras que lanzaba su "Moneda de la Suerte" al aire y la agarraba.
El moreno se quedó pensativo, callado, con la Pistola Beretta desenfundada, avanzando con cuidado, tratando de ver qué clase de Futuro tendría allí.
- Depende, chico, depende de qué clase de caminos uno tome, empezando por si llegamos a escapar de aquí. Uno no sabe qué clase de Futuro le deparará si no se cuida. Eso era algo que nos enseñaron en Vietnam cuando partíamos hacia las selvas y en especial cuando llegó la Década del 70, donde todo comenzó a salirse de control. El Comandante que tenía en mi batallón nos decía que teníamos que cuidarnos las espaldas, desconfiar del entorno y viendo en lo que nos hallamos, esto es igual a aquellos tiempos.- Rememoró el grandote.- Solo espero que salgamos de aquí y si lo hacemos, pienso ir volver a ver a mi familia.
- ¿Viven aquí?.- Indagó el empleado del Subterráneo pero el otro negó con la cabeza.
- No, en el Oeste, Arizona. Vine aquí por un tiempo para estar en el "Apple Inn" como Guardia de Seguridad y de ahí pensaba en tratarlos para acá. Pero, viendo cómo están las cosas, fue mejor que se quedaran allí.- Respondió el hombre, mostrando una foto en donde estaban él, su esposa y sus dos hijos, un niño y una niña, los cuales eran gemelos.
- Ya veo de que tú tienes a los tuyos. Yo, desde que me independicé, siempre conté con la suerte a mi favor, no todo el tiempo, porque aprendí que muchas veces puede fallarte la misma. Aún así, siempre he puesto todo mi empeño por salir adelante, mantenerme enérgico, ser positivo, no caer en los vicios como el alcohol, las drogas y el cigarrillo. Eso siempre me lo decían mis padres: "Sé tú mismo, no siempre sigas lo que otros hagan, porque, en muchas ocasiones, se estarán lastimando ellos mismos. Piensa tu cuenta, Jim".- Relataba el rubio.
- Haces bien. Yo creo que, si nos mantenemos unidos, en todo momento, quizás salgamos vivos de ésta. Puede que alcancemos algún punto de evacuación en el Sur de Raccoon City. Allí está el "Estadio Warren" y al Suroeste se encuentra el "Zoológico".- Añadió Mark.-
- Sí, mientras no nos tomemos con más zombies. Aunque, tengo que admitirlo, ésta vez fueron muy pocos, con la excepción en aquella calle.- Recordó Jim.- Oh, mira, ya los veo.- Señaló, hacia el fondo del pasillo y alzó su mano derecha con la válvula roja al aire.
En la formación del Subterráneo detenida, David había recostado a Yoko. La joven seguía cubierta por aquella sustancia segregada por ese "sapo" que intentó tragársela de un bocado. De no haber sido por él y la escopeta que tenía la chica, todo hubiera acabado de la peor manera. Aún recordaba cuando la mitad del cuerpo de la nipona yacía dentro de la boca de la criatura y cuando estuvo por dar el último movimiento para engullirla, fue allí cuando ese disparo resonó, atinando justo a su espina y de ahí "desactivando" el "Sistema Nervioso Central", la cual cayó, sin vida, contra el piso y dándole tiempo al plomero de sacarla de su boca. Ahora, la muchacha yacía en uno de los asientos para pasajeros, recostada y con el joven pasándole un pañuelo humedecido con agua, quitándole ese líquido del rostro.
- "Está profundamente dormida tras lo ocurrido en las calles".- Observó David, mientras que guardaba el objeto en uno de sus bolsillos y de ahí permanecía a su lado, dentro del vagón que llevaba a la cabina del conductor, el primero.- "Pobrecita...Nunca creí decir esto...pero tuve miedo de que algo le llegara a pasar y más con esa monstruosidad".- Continuó sumergido en sus pensamientos y se puso de pie, tras estar de rodillas y caminando un poco hasta salir al andén, sin separarse de ella por ningún segundo. Se cruzó de brazos y miró la desolación que había allí. Por el rabillo del ojo atisbó los cuerpos de los zombies que acababan de ser neutralizados por los que acompañaron a Jim y, por ahora, no habían amenazas.- "Aún cuando todo este lugar parezca tranquilo y silencioso, puede convertirse en una trampa mortal para aquellos que no saben a lo que se enfrentan. Si desconoces a tu enemigo, entonces ya estás perdido en el campo de batalla".- Se dijo para sus adentros y de ahí notó que un muerto viviente solitario bajaba por las escaleras del Andén Occidental, así que se dispuso en "silenciarlo".
Tomó una tubería de su caja de herramientas y con una fuerza más que suficiente, consiguió partirle el cráneo, haciendo que la sangre volara y "pintara" una de las paredes con su color.
- "No dejaré que esos podridos ni otras mierdas toquen a Yoko ni a mis amigos. Sé que tuve tiempos difíciles pero uno debe aprender de su Pasado para tener un buen Futuro desde el Presente. Y yo ya he vivido bastante con ese desconocimiento y soledad tras mi vida de gamberro. Ahora, es tiempo de poner las cartas sobre la mesa y enfrentarme a mí mismo y el destino que me depara".- Continuó, determinado en seguir su "viaje" y con ello proteger al grupo.
Jim trajo la válvula roja para la "Sala de la Bomba" y el resto lo acompañó hasta allí, descendiendo los peldaños hasta que el agua les llegara a la cintura, ralentizando su marcha y topándose con algunos zombies que habían quedado vivos o que se hacían los "ahogados". George abatió a un par con el bate de baseball, consiguiendo "abrir" una brecha en sus filas, mientras que Cindy empleaba el suyo y cubría a Jim junto a Mark, Kevin y Alyssa. La chica rubia y periodista tuvo que usar otra arma de melé, debido a que su "Taiser" podía causarles problemas en el agua.
Con un rápido movimiento de su palo, Alyssa consiguió tirar a un zombie y con ello tomarlo del cuello hasta estamparlo contra una pared, reventando su cráneo igual que una nuez. Otro intentó ir a por ella, Kevin se interpuso y jaló el gatillo, dándole un tiro justo por debajo del mentón, enterrándose en la carne y subiendo hasta salir por la cabeza, cubriendo el techo con una mezcla de sangre y materia gris coagulada y repugnante.
- Todo despejado por aquí.- Informó Mark, viendo que el camino ya no presentaba amenazas.
- Genial. Ahora toca pasar al siguiente "Nivel".- Dijo Jim y entró en la "Sala de la Bomba".
Allí se encontraba la citada máquina con sus tuberías. Al cerrar la puerta, el empleado del Subterráneo se encontró con un papel pegado en la pared que estaba detrás suyo, además de ser testigo de la fuga de agua que había allí.
"Aviso de reparación.
Fecha: 27 de Septiembre.
Reparar tubería principal de la "Sala de la Bomba". Poca presión en los aspersores y los inodoros están teniendo fugas en los baños de ambos tramos.
Jefe de Mantenimiento, Robert Burke".
Guardó el papel en sus bolsillos y con la válvula en su mano, el rubio subió la escalerita hasta llegar a la plataforma en donde se encontraba la máquina, estando ésta seca y de ahí encajó el objeto, mientras que iba que girándola para drenar la inundación provocada.
En el pasillo, la acción llevada a cabo por Jim consiguió sus frutos cuando las aguas comenzaron a bajar hasta quedar despejado el camino, dirigiéndose las mismas hacia el alcantarillado.
Sudoroso, el chico pasó el dorso de su mano por la frente, quitándose aquel líquido que le perlaba la frente tras haber efectuado un pesado trabajo. De ahí escuchó que la puerta se abría y entraba George.
- Jim, mira esto, lo encontró Cindy.- Le señaló el médico a la chica, quien portaba un extraño medallón de color dorado con la imagen de un hombre grabada.
- ¿Dónde estaba? ¿Cómo llegó hasta aquí?.- Se preguntó el rubio.-
- ¿Sabes qué es?.- Quiso saber Cindy por su utilidad.-
- Es uno de los "Emblemas" para desenganchar los vagones, en caso de emergencia. Nos servirá, aunque queda el último, ya que son dos y que representan a los Hermanos Kite.- Le explicó Jim la función que cumplían.- Una vez que tengamos el segundo, podremos instalarlos en la formación y así iniciar el viaje.-
- Perfecto, ¿sabes dónde está?.- Quiso saber la camarera pero el empleado se quedó callado.
- Esa es la cuestión: No lo sé, pero descuida, ya lo encontraremos.- Prometió éste.- Ahora tengo que volver a la "Sala del Generador", dejaré esta válvula aquí, porque tenemos el problema de que los aspersores no cuentan con agua suficiente por si llegara a producirse algún descarrilamiento tras el corte automático de la energía.- Señaló éste a aquel objeto en la ranura de la máquina.- Espérenme aquí, yo voy corriendo para allá y de ahí hay que ir a la "Sala del Interruptor" para devolver la corriente a toda la estación.
No se dijo más y partió, a toda velocidad, escoltado, ahora por Kevin, hacia la otra vía para completar la fase del plan.
Lo que ellos desconocían era que, desde la oscuridad de los túneles, a unas cuantas estaciones de distancia, yendo hacia el Sur, una misteriosa criatura despertaba, lanzando un chillido y de ahí venía acompañada por varias más, como si de un Ejército se tratara.
[Se puso un tanto complicada la situación con este nuevo adversario. ¿Qué será?. Eso lo veremos en el capítulo que viene.
Mando saludos y agradecimientos para MontrealSoldier, OntarioMilitar y Luís Carlos.
Cuídense, amigos, buen día Viernes y también les deseo un excelente comienzo del Mes de Octubre.].
