Capítulo XVIII: End of The Road (Parte II)
Como un ariete que se estrella contra los enormes portones de una fortaleza, en tiempos de la Edad Media, empujado por la fuerza de incontables guerreros, el "Tyrant" avanzaba a pasos agigantados, abriéndose camino y cuando se topó con los primeros "Hunters Gamma", comenzó a repartir golpe tras golpe con aquella imponente demostración de poder que llevaba consigo. Uno de esos grotescos lagartos intentó ensartarlo con una de sus garras, el contrincante respondió y con la fuerza de sus puños terminó por hundirle el cráneo, haciéndose oír el "crac" de los huesos y la sangre que salpicaba por doquier. Dos de sus "colegas", presos de la angustia, miedo o tal vez la ira, vaya uno a saber qué clase de sentimientos podían tener esas criaturas diseñadas por "Umbrella"; un fallo mismo contra la Naturaleza y que ésta rechazaba a más no poder, viendo el "Pecado" causado por la avaricia del Ser Humano al querer ser un Dios más.
Coordinando su ataque, ambos enemigos cargaron contra el rival pero volvieron a sufrir el mismo destino que el primero. Uno fue arrojado contra una pared, muriendo por el impacto que le desnucó y el segundo terminó por volar hasta un pequeño laboratorio, destruyendo los vidrios y cayendo sobre una de las máquinas que terminó por estallar, desatando un incendio, las alarmas se encendieron y procedieron a activarse los aspersores para sofocar las llamas en dicho sector.
Tanto Yoko como los demás estaban asombrados. Carter iba con ellos, maravillado por la resistencia que el "Tyrant" ofrecía ante los embates enemigos; no solo de los "Hunters", también de los zombies. Algunos de sus compañeros de trabajo, muertos y luego reanimados, iban hacia ellos, atraídos por el ruido de la pelea y la violencia desatada. Con un control en sus manos, el chico de lentes sabía bien qué significaba ese aparato: En el caso de que su creación se rebelara o sufriera algún desperfecto que pudiera llegar a niveles incontenibles, estaba autorizado, por la propia "Umbrella"; de activar el "Sistema de Auto-Destrucción", consiguiendo evitar su captura o posterior muerte a manos del enemigo.
- Es hermoso, ¿no lo crees, Yoko?.- Preguntó el muchacho a ella.
- Podría decir que lo es, pero viendo lo que ha ocurrido en la ciudad y que "Umbrella" debe responder, no me gustaría decir esa palabra a tu favor, Carter.- Dijo la nipona con seriedad a su amigo.
Éste suspiró hondo al recibir tal respuesta y no la podía negar. Ella ya había visto semejante "Infierno" como para apoyar una "creación" como la que el chico tenía consigo.
Por su parte, aprovechando ese momento de "limpieza", Linda corrió hasta el "Laboratorio Central" y tomó un frasco con un extraño líquido en su interior. Miró hacia ambas partes y luego su reloj. Aún tenían tiempo para abordar el helicóptero que les estaba reservando el Capitán Rodríguez del "U.S.S". Esperaba no tener problemas en el camino, así que se llevó consigo aquel objeto y dejó el lugar, no sin antes dirigirle una última mirada. Podía tratarse de una repleta de tristeza ante lo que pudiera llegar a pasar. Transcurrirían años hasta que Raccoon City volviera a ser habitable. Nadie sabía qué clase de destino les deparaba a aquellas personas y a las que aún aguardaban a ser rescatadas de sus hogares.
El "Tyrant" consiguió matar a un buen número de enemigos, quedando sus cuerpos regados por doquier. Zombies y "Hunters Gamma" por igual yacían muertos, con la cabeza, cuello y columna destruidas. Su sangre entremezclada con el color de las baldosas, la materia gris que no paraba de salir de aquellas cavidades y encima de todo su modo de actuar tan "limpio", "natural" que llegaba a sorprender a más de uno.
- Muy bien, parece que ya está listo este lugar. El camino se encuentra despejado.- Observó Kevin, mientras que guardaba su Pistola Beretta en la funda.-
- En efecto. Ahora nos vamos a dirigir hacia un pasadizo que hay las alcantarillas. Descuiden, Linda y yo comprobamos de que es seguro, así que tomaremos ese corredor y saldremos a las calles, cerca de la autopista y tras caminar unas pocas cuadras, nos encontraremos con Rodríguez para que nos saque de aquí.- Le explicó Carter.- Ahora, que el "Tyrant" venga con nosotros.
Linda llegó hasta donde estaban, Carter miró aquel cilindro que llevaba la chica, resguardado y supo de qué se trataba.
- ¿Y eso?.- Se acercó Mark.
- Es...- La morena necesitaba buscar sus palabras para poder explicarles de lo que se trataba.- Es un, por así decirlo, un "antídoto" que retrasa los cambios del "Virus G".- Respondió ella.
- Genial, pueden hacer una cura con ello.- Alegó Cindy.
- Me temo que todavía no está disponible para ello.- Le explicó Carter cono tono serio.- Verás, este suero aún está en su "Fase de Pruebas", ni siquiera pudimos avanzar mucho, salvo con un par de triunfos pero ni siquiera estamos a la mitad.- Lo mejor que podemos hacer es llevarnos esto con nosotros y así volver a nuestras investigaciones para dar con la cura contra el "Virus G".-
- Un momento: Si ustedes saben de esto, entonces puede que nos puedan explicar, más en detalle, por qué han surgido otras criaturas, además de los zombies y los "Hunters".- Intervino George, llevando a que ambos investigadores se miraran entre ellos.
- ¿Qué quiere decir?.- Preguntó Carter, mientras que se iban internando por los Subsuelos y de ahí estaban por llegar a las alcantarillas.
- En el "Hospital General de Raccoon City", cuando Cindy y yo fuimos a buscar medicinas y otros elementos, nos atacó una especie de "Hombre Sanguijuela". Uno de los enfermeros escribió en su "Diario Personal"; antes de morir, de que se había "hecho con el cuerpo" de un fallecido, manipulando el mismo y se alimentaba de la sangre.- Dio a conocer el peli negro aquella anécdota de lo ocurrido en ese lugar.-
- Y no fue fácil deshacernos de él.- Añadió la camarera de cabello rubio.
Carter, con el dispositivo de auto-destrucción en mano, llevó la otra contra su barbilla, pensativo. Se lo notaba encerrado en sí mismo, callado, tratando de hallar alguna respuesta mientras que caminaban por las Alcantarillas hacia la tan ansiada libertad.
- Hace pocos meses atrás, nos llegó un "Informe" acerca de lo ocurrido con el "Ecliptic Express", un tren de alta velocidad para los Ejecutivos y miembros más importantes de "Umbrella"; el cual fue atacado en las cercanías de las Montañas Arklay, justo en donde ocurrieron los asesinatos a manos de las criaturas contaminadas por el "Virus T", predecesor del "G", tras la fuga biológica ocurrida en la "Mansión Spencer". Lo que pasó con la formación fue que terminaron siendo atacados por unas sanguijuelas lideradas por un, según dijeron, renacido Dr. James Marcus, pero...- En aquel momento, el chico se volvió a llamar al silencio.-
- Eso no puede ser verdad...- Quedó Yoko helada.- Todos sabemos que él murió en 1989.- Dijo esa "verdad" pero Linda, al oír eso, negó con la cabeza.
- Me temo que no fue así.- Respondió la morena, avanzando cerca de ella y David.- Según nos dijeron, al Dr. Markus lo asesinaron por órdenes de Birkin y alguien más. Desconozco el segundo nombre del responsable pero lo que sí tenemos en cuenta, aquí, reunidos y lo mismo con muchos de nuestros colegas, es que enviaron un equipo del "U.S.S" a su laboratorio y le dispararon hasta matarlo. Luego tiraron su cuerpo a las aguas de los vertederos pero unas sanguijuelas suyas, impregnadas con el "Virus T", se metieron dentro suyo y reactivaron todas sus funciones, células y actividad cerebral, devolviendo al mismo a la vida y a su estado de juventud eterna. Literalmente hablando, consiguió lo que muchos han estado buscando, incluso los españoles cuando llegaron a América: La "Fuente de la Eternidad", la misma que mantuvo por muchos años a Ponce de León al llegar a La Florida.
- Crearon un monstruo.- Habló David, mientras que llevaba su escopeta en mano.
- En efecto.- Le dio Carter la razón.- Sin embargo, después de lo ocurrido en el tren, el Dr. Markus murió, no sabemos quiénes volvieron en acabar con su vida pero nos quitó un problema de encima. Sin embargo, el otro tema fue la destrucción de la "Mansión Spencer". Desconocemos quiénes provocaron la fuga de material biológico. No podíamos establecer contacto con ellos, era como si los mantuvieran aislados hasta se rumoreaba de que el "Personal de Seguridad" había sido evacuado y enviaron al "U.S.S" para mantener el orden, aunque, en realidad, fue para silenciar a cualquiera que intentara fugarse de las instalaciones con el fin de divulgar cualquier información a los medios de comunicación, la Policía y el Alcalde.-
- Y por ello se destruyó la misma.- Aclaró Kevin esa parte.
- Sí y también la pérdida de la evidencia e investigaciones sumamente importantes. Lo peor de todo fue de que, tras lo ocurrido, nadie les creyó a los "S.T.A.R.S".- Apuntó Linda, sintiendo pena por lo sucedido.
- Ustedes no tienen la culpa, sino sus "Peces Gordos".- Alegó el policía.
- Da igual, tenemos las manos manchadas con la sangre de muchas personas y esto es parte nuestra, en la culpa, ya que "Umbrella" pagó enormes sumas de dinero para callar a todos, incluso tenían comprados al Jefe de la Policía y al Alcalde Michael Warren.- Detalló la morena, bajando la mirada y sosteniendo con fuerza el cilindro con el "AT1521".- Si podemos utilizar esto como un "Suero Especial" y así contrarrestar los efectos del "Virus G" en el organismo, quizás se pueda conseguir una cura contra este mal.
- Hay algo que me gustaría saber al respecto.- Intervino Alyssa, mirando a ambos investigadores.- Y esto se remonta al año 1993, un hospital en medio de los Bosques de las Montañas Arklay.
Al oír eso, una sensación de horror se apoderó de ambos amigos. Ninguno de los dos emitió palabra o sonido alguno, solo se miraron, por unos instantes, a los ojos, mientras que la periodista de cabello rubio estaba a la espera de alguna respuesta. Al ver que no hablaba, decidió agregar más información al relato.
- Cuando empecé a trabajar en el periódico "Raccoon Today", conocí a un chico llamado Kurt. Él se volvió un gran amigo mío y le habían llegado una serie de datos muy interesantes acerca de que, en ese edificio, se estaban probando drogas sin autorización en pacientes, muchos de ellos con Cáncer y otras enfermedades mucho más graves. Algunos llegaron a morir y cuando una noche nos fuimos a meter en las instalaciones, algo que había allí, no sé qué era, lo atacó y comenzó a devorarlo. Parecía un zombie y se hallaba en el Subsuelo del hospital. ¿Qué saben al respecto?.- Siguió interrogando la chica, decidida en liberarse de esa carga que por tanto tiempo la mantuvo atada, igual que un bote al muelle, impidiéndole zarpar.
- Nosotros comenzamos a trabajar para "Umbrella" recién en 1996 pero algo supimos de eso. Un colaborador nuestro nos dijo que el Director del Hospital, el Dr. Albert Lester, estaba queriendo salvar a su esposa, Dorothy, de una enfermedad incurable y con ello empezaron las pruebas en pacientes que no tenían nada que ver con ella. Luego se sumaron aquellos que tenían Cáncer y demás. Sobre las muertes, no lo niego, incluso se hablaba de que su esposa había terminado "mutando" en una especie de "planta" que se alimentaba de los muertos, además de extenderse por todo el edificio. Cuando la Policía lideró un allanamiento, solo hallaron los cadáveres de los pacientes que habían recibido las drogas ilegales pero hasta ahí. Jamás volvimos a saber nada del Dr. Lester ni de su esposa. Muchos de sus empleados se fueron de Raccoon City tiempo después, presos de una angustia y traumas vividos. Otros se suicidaron por las cosas horribles que hicieron.- Relató Carter con un dejo de seriedad en su voz y al llegar a oídos de Alyssa esos datos, la muchacha pudo reconocer aquello que había terminado con la vida de su mejor amigo y colega del trabajo.
Ahora se sentía más segura y confiaba en sí misma. La memoria de Kurt estaba con ella y no dejaría que quedara opacado por las sombras de la corrupción, el dinero y el poder. Haría Justicia a como de lugar, mientras que utilizaba una pequeña grabadora oculta, obteniendo una valiosísima información sobre los experimentos y demás desgracias que "Umbrella" era "dueña".
Después de un largo tramo, pudieron alcanzar una especie de "escalera" que daba hacia el final de las Alcantarillas. La zona estaba repleta de zombies y unos cuantos "Hunters", así como también de esos extraños seres desprovistos de piel, con la masa muscular y el cerebro expuesto, sin ojos pero con el Sentido del Oído bien formado, así como también sus afiladas garras y lengua. Carter envió al "Tyrant" para despejar el camino. El grupo empezó a disparar contra las criaturas parecidas a las "arañas" desolladas, la cuales caían luego de una feroz resistencia, mientras que el "Mr X" destruía a todo aquel que se interpusiera en su paso.
Las balas que caían y rodaban contra el piso, casquillos humeantes y todavía calientes cuando su parte superior acabó con las vidas de esos miserables "monstruos" salidos de alguna mente retorcidas. El "Tyrant" que no paraba de atacarlos a puño limpio. Cada zombie muerto significaba una victoria y un paso más cerca de la tan ansiada libertad.
Sin embargo, al momento de tener, casi, la totalidad del camino despejado, algo ocurrió. Carter se aproximó hacia la criatura y de ahí pudo verificar que seguía bajo sus órdenes hasta que, por algún evento que el destino les tenía reservados, éste tomó al chico del cuello y alzó en al aire. Yoko fue para ayudarlo junto a Linda y David. La presión que ese, ahora, villano ejercía era imparable. Lo estaba sofocando, su cuello se estaba poniendo morado por la falta de aire y en cualquier momento caería preso de la inconsciencia y moriría. Intentaba pulsar el "Botón de Auto-Destrucción" para terminar con esa "rebelión" pero, ni lerdo ni perezoso, éste terminó por lanzar a Carter hacia el vacío, desde una altura promedio, escuchándose sus gritos desgarradores hasta el sonido seco y duro contra el suelo, acabando con su vida en un instante.
El dispositivo se le había caído de las manos y Linda fue tras éste para destruirlo pero no pudo. El "Tyrant" lo protegía a toda costa y fue entonces que le dirigió un derechazo a ella, tirándola contra el piso. Yoko quería ayudarla pero la muchacha estaba muy lastimada por ese golpe que la inmovilizó.
- ¡Vete de aquí! ¡Yo estaré bien! ¡Solo...!.- Intentó ella en darle el "AT1521" pero, para su desgracia, el enemigo se lo sacó de sus manos y terminó por pulverizarlo con sus pies, destruyendo la única posibilidad de terminar con el "Virus G", el legado de los Doctores Markus y Birkin. Parecía que ambos científicos estaban disfrutando de ello, sonriendo y burlándose de la fallida "Cruzada" de esos supervivientes.
- ¡LINDA!.- Gritó Yoko, intentando sacarla de allí pero el monstruo iba a darle otro golpe. David la sacó y disparó dos veces con su escopeta, haciéndole retroceder pero nada más que eso. No moría ni resultaba herido. Bajo esa "máscara de piedra y hielo", con esa mirada desprovista de emociones, éste avanzó hacia donde estaban, dejando a la morena para que se deslizara por aquel camino y así tratar de tomar el control de Carter.
- ¡Santo Dios!.- Exclamó Cindy, viendo que las balas no funcionaban contra él.
- ¡Nos quedaremos sin municiones de esta manera! ¡Retirada, todos, larguémonos de aquí!.- Ordenó Mark, mientras que iban por aquel camino, el cual estaba atestado por algunos zombies y debieron abrirse paso, cuidadosamente, a los tiros, para escapar.
David le hundió el cráneo a un adversario con una "Llave Inglesa", Kevin y Mark disparaban contra todo el que se interpusiera en su camino, mientras que Alyssa, encontrándose con unos cables que pendían del techo, los sacó de su lugar y de ahí tiró contra un charco de agua, encendiendo la corriente desde una "Caja de Fusibles", causando que los muertos vivientes se electrocutaran con el "Circuito" producido por ella.
Teniendo la vía despejada, el grupo se internó hacia el Sur de las Alcantarillas, siendo perseguidos por el "Mr X", quien los veía como una nueva amenaza que debía neutralizar.
Arrastrándose por el suelo y con el "Tyrant" a unos metros de distancia, Linda consiguió tomar el "Dispositivo de Auto-Destrucción" y presionar el botón. Nada pasó. El adversario llegó hasta donde estaban los zombies electrocutándose y los mató sin piedad y en una mera fracción de segundos. Volvió a activar aquel aparato pero nada, el mismo se había dañado con la caída de Carter contra el piso.
Ahora todo estaba perdido: El "Tyrant" libre, el "AT1521" destruido y ella sin poder moverse del todo. Aún así, tenía que encontrar una forma de terminar con eso, sin olvidarse de que le podía estar quedando poco tiempo para llegar al helicóptero del Capitán Rodríguez.
No podía morir allí, bajo tierra, en las Alcantarillas, por los zombies o las ratas. Era una investigadora, había visto morir a muchos de sus amigos y ahora Carter se sumaba a la "Lista". Con mucha dificultad, Linda consiguió ponerse de pie, tomando una de las tuberías conectadas a una pared y de ahí fue avanzando por la zona hasta hallar una salida fuera de allí.
- ¡Rápido, rápido!.- Les decía Cindy, mientras que hallaban una vía de escape. Subió por la escalerilla y de ahí quitó la tapa de la Alcantarilla, revelando de que estaban, nuevamente, en las cercanías con el Centro de Raccoon City, sobre todo enfrente del "Hotel Apple Inn". La chica subió y tomó de la mano a George, sacándolo de allí. Luego fue el turno de Mark, quien vio el edificio donde trabajaba y se posicionó en el otro lado de la boca de tormenta para seguir sacando a sus amigos.
- ¡Dense prisa, ahí viene!.- Les gritaba Jim, mientras que Kevin, Alyssa y David lo contenían como podían.
- ¡Sube!.- El policía entregó su puesto al empleado del Subterráneo y comenzó a escalar hacia la salida.
En un momento dado, un olor a gas comenzó a sentirse por el lugar, el castaño lo atisbó y de ahí, tras sacar a sus otros amigos de allí, subió hacia el exterior, no sin antes disparar al conducto y provocar una explosión que alcanzó, de lleno, al "Tyrant", quien fue envuelto por las llamas, desapareciendo en medio de aquel "Infierno" subterráneo.
Linda había conseguido escapar, antes de que el fuego le alcanzara. La deflagración llegó y redujo a cenizas a los zombies que quedaban rondando por las alcantarillas, poniéndose a salvo en una obra en construcción.
Mientras tanto, mirando su reloj, el Capitán Rodríguez vio de que se le había acabado el tiempo de espera. Meneó la cabeza y terminó su cigarrillo, lanzando una profunda pitada y exhalación al aire, quedando flotando una nube de humo y nicotina que desapareció en pocos segundos. Acto seguido, apagando el mismo con una de sus botas, el hombre procedió a meterse en la cabina del piloto, encender los motores y con ello ir despegando hacia los Cielos Nocturnos de Raccoon City con una misteriosa carga.
[Y aquí es donde el destino mismo les tendrá preparada una sorpresa final a los protagonistas. Carter ha muerto y se perdió la única oportunidad de poner fin al "Virus G". ¿Qué pasará ahora?.
Eso lo veremos en el capítulo que viene y el Epílogo.
Cuídense, amigos y buen Sábado de mi parte.].
