Capítulo 3.0 – Revelaciones, Parte 1 - Reunión Parte 3
Cercanía del aeropuerto de Haneda, Tokio, 19 de junio de 2005, 20:03 hrs.
En otra camioneta tipo militar, la agente especial Himekawa conducía sin hablar con el grupo de 8 adolescentes que escoltaba de regreso a sus casas, los cuales eran acompañados por 7 pequeños digimons que dormían profundamente. Tampoco era que tuviese que hacerlos hablar ya que, desde hace un rato los jóvenes estaban inmersos en su propio debate. El moderador era Taichi Yagami, quien respondía todas las preguntas que los otros le lanzaban.
Gracias a ello Himekawa se enteró de dos cosas vitales sobre Izuku Midoriya: fuerza sobrehumana y un factor de resistencia producto de un "don", como lo llamó, que había retardó su aparición en él, cosa que no le parecía tan creíble. También, aparentemente Midoriya debería tener la misma edad que los elegidos de la luz y la esperanza, pero Yagami afirma que ahora tiene 16 años al igual que los otros 8 jóvenes foráneos, fenómeno de "alteración del paso del tiempo entre dimensiones" como Koushiro Izumi lo definió. El elegido del valor también contó todo lo que le platicó a él y a su madre sobre lo que ha vivido en esos 2 años de más: El chico peliverde mandando con su puño a volar un robot de más de 10 pisos, romperse los brazos y piernas en varias ocasiones, así como lo acontecido con el chico de las explosiones, raptado por una "Liga de Villanos" de cuyo líder Izuku había contado poco, ciertamente tuvieron algo de impacto en la mujer.
Las secuelas del relato fueron gritos con reclamos de Tachikawa, la hermana de Yagami e Ishida, respuestas pasmadas de Takaishi, Takenouchi y el sonido del teclado escribiendo sin parar de parte de Izumi. La conversación terminó con el acuerdo de dejar que Izuku explicase mejor su situación una vez que se reunieran con él. Repentinamente, la agente se dio cuenta de que Yamato volteaba a verla por el retrovisor junto con Takenouchi, la hermana de Yagami y Takaishi, por lo que devolvió su mirada al frente disimulando que escuchaba todo.
Yamato: ¿Y quién es ella? – preguntó el rubio en un tono un poco más bajo.
Sora: Da algo de miedo – dijo casi susurrando la chica.
Taichi: Pero me alegra que podamos volver a casa – dijo el chico agradecido mientras veía a los digimons dormir acurrucados, y notando que Agumon llevaba unos lentes oscuros sobre su cabeza, sin idea de dónde salieron.
Mimi: A propósito, ¿dónde están Jo-senpai y Gomamon? – preguntó al notar la ausencia de los mencionados.
Takeru: No lo sabemos – afirmó el chico.
Taichi: Tal vez no pudo venir por algún motivo – dijo Taichi.
Hikari: Después de intentar llamar a Jo-senpai, vi que Palmon se acercó a Gomamon y después no supe hacia dónde se fue – dijo preocupada la chica.
En ese momento, Mimi recordó algo que escuchó entre el murmullo de los digimons mientras comían sus dulces en el aeropuerto.
Mimi: Creo que Palmon les dijo a los demás digimons que fue a buscar a Jo-senpai en un carrito de equipaje – dijo la chica dudosa viendo a su digimon dormir.
Sora: ¿En serio? – dijo sorprendida por lo que les contó la elegida de la pureza.
Yamato: Pero revisé la zona de equipajes antes de irnos, por si había alguien lastimado, y no encontré nada – dijo el chico.
Koushiro: Es posible entonces que haya logrado seguir su camino – intentó deducir el genio tecnológico.
Un autobús proveniente de Haneda se detuvo en un semáforo en la zona para ingresar a Odaiba. Las personas lo miraban por los balcones y ventanas de sus departamentos ya que, lo que parecía un adorable peluche de foca se encontraba encima del vehículo. Un niño le dijo a su mamá que lo vio estornudar, pero no le creyó, y antes de que pudiera decirle que volteara a ver cómo los estaba saludando, el vehículo continuó su marcha.
Sora: Si, puede ser eso. Hay que ver si llegó a casa de Jo-senpai – dijo la chica para casi de inmediato desanimarse de su idea - Pero no creo que podamos hablar con él ahora. Después de todo, está ocupado ya que este es su último año – dijo la elegida del amor.
Mimi: Último año, ¿eh? – dijo la chica un poco sorprendida al percatarse del tiempo que había pasado desde que estuvo en Japón.
En medio de eso, la chica notó que Koushiro tenía sus ojos fijos en ella y cuando ésta le devolvió el gesto, el chico se sonrojó desviando su vista de nuevo al frente.
Mimi: ¿Qué pasa, Koushiro-kun? – preguntó inocentemente la chica.
Koushiro: Eh… Nada – dijo el elegido del conocimiento algo nervioso.
Esa sola respuesta era lo único que la elegida de la pureza necesitaba para desatar su lado travieso.
Mimi: ¿Qué? ¿Tan linda me puse que no puedes quitarme la vista de encima? – dijo con tono burlón.
Koushiro: N-no es por eso – dijo alarmado el chico.
Sora, Takeru, Hikari y Yamato voltearon a ver a Koushiro.
Mimi: Jaja, era broma – decía la chica haciendo un gesto con su mano.
Koushiro: Entonces, viniste para ver el partido de Taichi, ¿verdad? – dijo el chico intentando cambiar el tema.
Mimi: Ah, es cierto. Págame el vuelo – dijo sin tapujos al elegido del valor.
Taichi: ¿Ehh? – preguntó temeroso.
Sora, Takeru, Hikari y Yamato voltearon a ver a Taichi.
Mimi: Ahy, es broma – dijo la chica haciendo que Taichi soltara el aliento que no sabía que aguantaba - Volví por un tiempo debido al trabajo de mi padre. Así que chicos… cuídenme – dijo mirando al resto y levantando su mano en un saludo.
La camioneta se acercaba hacia el Rainbow Bridge con el sonido de todos los adolescentes soltando un fuerte "¿Eh?" con lo informado por la chica.
De regreso en el aeropuerto, el pequeño digimon blanco de capa roja volvía a recorrer a la distancia la zona de la batalla, la cual aún era rodeada por helicópteros sobrevolando en círculos.
En el hogar de la familia Kido, el menor de los hijos estaba en su habitación sentado revisando su computadora en el escritorio. Había llegado hace apenas unos minutos cuando al entrar su madre le preguntó si no había visto los mensajes que le mandó, preguntando si iba a cenar. Entonces recordó que puso su celular en silencio antes de salir de la biblioteca, lo sacó de inmediato y se encontró con 2 llamadas perdidas de Hikari junto a varios mensajes de hace pocos minutos, donde le preguntaba si estaba en casa o si podía hablar con él. Suponiendo que la charla podía esperar se dirigió a su habitación.
Al abrir el navegador, fue recibido por la portada de un sitio de noticias, siendo la nota destacada la que atrapara la atención del chico: "Criaturas no identificadas avistadas en el aeropuerto de Haneda". De inmediato la abrió y al leer los reportes citados de los testigos, un recuerdo de horas antes vino a su mente.
Flashback
Jo salió de la biblioteca en el atardecer casi acabando, inmerso en sus pensamientos del día, considerándolo regular debido al extraño fenómeno que sufrió su calculadora. Pero al levantar la vista se encontró rodeado de hombres de traje y auriculares que evidentemente le cortaban el paso. Su primera reacción fue tragar saliva nerviosamente hasta que uno de ellos habló.
Agente: ¿Eres Kido Jo-san? – le preguntó tajante uno de ellos.
Jo: Si – dijo nervioso - ¿qué puedo hacer por ustedes? – pronunció intentando sonar serio, viendo de frente a los agentes.
Agente: Necesitamos que nos acompañes a Haneda con urgencia – dijo toscamente el hombre.
Jo: ¿Perdón? – preguntó en shock el chico olvidando su nerviosismo.
Agente: Requerimos llevarte al aeropuerto de Haneda para enfrentar una situación que se desarrolla en … - decía el agente para ser interrumpido por el chico, el cual ahora tenía un semblante irritado.
Jo dijo que no tenía tiempo para bromas y que no sabía cómo eso lo involucraba. Sujetando su mochila con fuerza de la correa dejó atrás a los hombres, quienes no lo detuvieron.
Fin de flashback
El chico se preguntó si esa situación estaba relacionada a los digimons, pero de haber sido así los otros elegidos lo hubieran contactado. Despreocupándose, Jo se dio cuenta de que había estado divagando mucho tiempo y aún debía terminar su tarea incompleta, por lo que agarró su libro y se dispuso a continuar, hasta que oyó golpes a su ventana. Mientras movía su mano para correr la cortina pensó "Vivo más arriba del tercer piso ¿quién podría estar ahí?". Cualquier otro pensamiento que Jo pudiera tener se esfumó de inmediato al ver quién tocaba la ventana como si fuese una puerta.
Jo: ¡Gomamon! – gritó en shock para de inmediato abrir la ventana.
Gomamon: Jejeje… ¡Aquí! ¡Estoy! – dijo inocentemente el digimon bajando sus aletas para sujetarse de la pared del cuarto en vez de la ventana.
El digimon esperó por alguna reacción de su humano, pero solo lo veía parado y comenzando a soltar lágrimas. Tanto el humano como el digimon no esperaron más: Gomamon saltó hacia el interior y Jo extendió sus brazos acercándose para aferrarse el uno al otro en un abrazo.
El tiempo pasó más lento mientras Jo interrogaba a Gomamon sobre qué hacía aquí y que había pasado. El digimon le contó lo poco que vio antes de su travesía desde el aeropuerto, lo que hizo que Jo recordara los mensajes de Hikari y sin perder tiempo le marcó. No resultaba sorpresivo que la chica le llamara porque no encontraban a Gomamon, solo para que el aludido saludara desde la bocina. Si ambos hubiesen estado al pendiente la ventana, habrían visto una pequeña figura con pelo naranja y túnica verde pasar entre los edificios.
Hospital Central Saikai, Tokio, 19 de junio de 2005, 22:00 hrs.
Inserte Boku No Hero Academia [Original Soundtrack] - "Mu kosei no kunō" (Mukosei Anguish)
Las últimas horas en el hospital para la enfermera en jefe de Urgencias habían sido un caos por dos eventos: el primero fue la llegada de heridos provenientes del aeropuerto de Haneda, en donde las noticias reportaban que kaijus aparecieron en medio de las pistas, y durante la evacuación más criaturas llegaron provocando destrozos en la terminal. En su opinión algunos venían en muy mal estado, pero a pesar de ello estaban fuera de peligro.
Fue el segundo evento el que puso a prueba los límites su profesionalismo, ya que minutos después llegó una camioneta blindada que trajo a varios jóvenes cubiertos de escombro en disfraces llamativos, algunos solo con raspaduras en las manos y donde los antifaces no cubrían sus rostros. Pero uno de ellos venía casi tan ensangrentado como los heridos de Haneda. Dicho joven traía un extraño peluche de felpa que podría jurar vio parpadear, lo cual no sería raro en esos juguetes hiperrealistas. Mientras el chico era colocado en una camilla, un hombre de traje se acercó a ella y le pidió que los ingresara lo más discretamente posible. Se identificó como agente del gobierno y, luego de que llegaron más agentes formando un perímetro varios minutos después, le creyó.
A pesar de sus dudas la enfermera les dijo a los jóvenes que la siguieran por un camino donde no transitaba mucha gente, y podían pasar de manera discreta. Así fue como llegaron a una sala alejada de Urgencias junto a varios de sus compañeros médicos, a los cuales ella hizo hincapié en que eran agentes del gobierno a quienes estaban ingresando y por cuestiones de seguridad nada de lo que vieran debía salir de ahí.
En definitiva, iba a culpar a la doble guardia de estar viendo cosas, ya que, al ayudar a limpiar las heridas de la chica vestida como estrella de rock vio unos conectores que parecían salir de los lóbulos de sus orejas, o que, cuando el joven de lentes se quitó su armadura vio tubos de escape de motor que salían desde dentro de sus pantorrillas. Y como agregado, cuando la chica de traje rosa tomó al peluche en sus brazos se juró a sí misma que no lo escuchó bostezar, porque al voltear vio a la joven dándole una sonrisa nerviosa y poniendo su mano en la boca del muñeco.
El caso del chico de cabello verde requirió más atención que los otros. Junto a las radiografías ordenadas a todo el cuerpo, los análisis mostraron varias cosas: 1) los huesos de sus piernas tenían fracturas que el médico creía habían sanado hace poco, quizás 6 meses, 2) sus manos parecían trituradas y vueltas a armar desde dentro, cosa que ya sospechaban al ver la cantidad enfermiza de cicatrización en ambas extremidades, y sus ligamentos eran casi iguales a los de un anciano, 3) la quemadura en su hombro derecho era de segundo grado pera parecía sanada hace tiempo, 4) la resonancia a su cabeza no indicaba mayor daño, y 5) el tobillo no sangraba como afirmó el joven de lentes, solo estaba algo hinchado por una mala caída y, a pesar de decirle que con los medicamentos quedaría curado para mañana necesitando solo una venda compresora unos días, siguió sermoneando a "Midoriya" como lo llamó.
Al final fueron 6 hombres y 3 mujeres jóvenes los ingresados esa noche, separados en esos grupos; la enfermera los dejó bañados, en ropa de hospital y solos para que pudieran pasar la noche descansando. Entonces ella firmó su salida y se dirigió a su casa exhausta.
En el cuarto de las chicas, las estudiantes de U.A. se encontraban recostadas con Jirou pegada hacia la puerta, seguida de Yaoyorozu y dejando a Uraraka con la vista a la calle.
Uraraka: ¿Jirou-chan estará dormida? – preguntó la castaña a su compañera azabache mirando a una Kyouka prácticamente muerta, de no ser por el indicador cardiaco que mostraba sus signos vitales iguales a los de todas.
Momo: Era de esperarse. Después de la pelea en el USJ me contó que usar mucho su don la puede cansar. Prácticamente hace que su corazón trabaje más que los nuestros – dijo sabiamente la vicepresidenta.
Uraraka: Ya veo… – dijo algo apagada.
Momo: ¿Uraraka-san? – llamó ahora la azabache a su compañera.
Uraraka: Es solo que… yo también me siento agotada, pero… por todo lo que vivimos hoy – le dijo a la chica volteando hacia la ventana donde se apreciaban las luces de la Tokio Tower - ¿En serio estamos tan lejos de nuestro hogar? – dijo casi con un quebranto en su voz que no pasó desapercebido para Momo.
Momo: Yo… también siento como si fuera un sueño… y que de un momento a otros vamos a despertar… – dijo reflexionando su batalla junto a Palmon – Pero puedo sentir la sábanas, esta cama y el dolor de los golpes en la batalla – dijo apretando una de sus palmas con la otra mano – Mi mente quiere buscar cualquier cosa que me diga lo contrario, pero no lo encuentro – dijo con un ligeramente quebrada pero controlándose por sus modales – Solo me queda creer que quien puede darnos algo luz sobre todo es Midoriya-san – terminó la azabache viendo a su compañera a los ojos.
Un silencio cómplice se apoderó del cuarto antes de que Uraraka hablara.
Uraraka: Nishijima-san dijo que no sabían por qué exactamente Deku-kun fue traído de nuevo, mucho menos por qué nosotros también – dijo aún apagada la chica optimista acomodándose bien en su cama.
Momo: Es cierto. Aunque él nos haya dado toda esa información sobre los elegidos y los digimons, siento que hay algo que me hace desconfiar todavía – dijo pensativa la chica.
Uraraka: Y la mujer también, ¿no? No hemos sabido de ella desde que estábamos prisioneros – preguntó genuinamente interesada en la extraña mujer.
Momo: Pero siento que no tengo derecho a seguir desconfiando de Nishijima-san, después de todo, él nos trajo al hospital y ha sido el único amable con nosotros – replicó la azabache.
Jirou: Shh… ¿Pueden callarse un poco? Estoy intentando escuchar que discuten él y esa mujer – dijo Jirou sin abrir los ojos.
Inserte Boku No Hero Academia [Original Soundtrack] - "Kosei Iroiro" (Among Kosei)
Uraraka: ¿Ehh? – exclamó la castaña casi subiendo su tono de voz.
Momo: ¿E-Estabas despierta? – preguntó nerviosa al darse cuenta de que habló de su amiga creyendo que ella no la estaba oyendo.
Jirou: Cuando empezaste a hablar sobre los efectos de mi don me despertaste, así que mejor me enfoqué en otros sonidos, y encontré a Nishijima-san y esa mujer en la planta baja – dijo la chica recuperando uno de sus jacks del suelo.
Momo: ¿No es algo incorrecto que lo espíes luego de que nos ayudó? – preguntó la chica sorprendida de que su amiga llegarse a esos extremos.
Jirou: ¿Entonces no quieres saber qué dicen? – preguntó malhumorada a la azabache.
Uraraka: Yo sí – dijo emocionada la chica por alguna razón.
Jirou: Bueno, no fue mucho. Al parecer ella está más preocupada por todo el papeleo de que apareciéramos aquí de repente, y él está diciendo que no va a ir a trabajar a la escuela mañana – informó la chica.
Momo: Entonces si es profesor – afirmó la azabache.
Jirou: Por cierto, Uraraka, no vomitaste esta vez… - dijo la chica a su amiga, intentando cambiar el tema.
Uraraka: Bueno, cuando me estaba bañando me resbalé porque se me cayó el jabón, y por instinto cuando me caigo hago esto – dijo tocándose el hombro mientras levantaba el meñique -…y llegué a mi límite de hoy – dijo apenándose.
Momo: Oh… - exclamó la azabache para dejar un silencio incomodo entre todas.
Inserte Boku No Hero Academia [Original Soundtrack] - "Hīrō ni naru nda" (I'll become a hero!)
La habitación de los chicos permaneció ausente de cualquier discusión fuera del sermón que Iida continuaba dándole a Midoriya por los análisis realizados. Luego de escuchar de nuevo el resumen de las heridas de Midoriya desde el ataque al campamento, casi todos quedaron sorprendidos del control que estaba demostrando sobre su don en el poco tiempo que había pasado, lo cual no disminuyó los regaños del presidente de la clase 1-A al peliverde que abrazaba a su digimon.
Bakugo había pedido la cama más alejada de todos pegada a ventana, a su lado estaba Kirishima con su cabello caído luego de quitarse el gel durante el baño. Seguido al pelirrojo estaba Kaminari jugando con su celular y enfrente de este Todoroki, alado del chico bicolor estaba Iida regañando a su vecino Izuku Midoriya, a quien una gota de sudor imaginario no dejaba de aparecerle.
Izuku: Iida-kun… – intentaba calmar la ira pasiva de su amigo.
Iida: Nada de Iida-kun. Ya escuchaste a los doctores, debes reposar para que mejores tu tobillo, – dijo haciendo un ademán con su mano – por eso es importante el descanso de tus horas de sueño correctamente – dijo repitiendo el ademán.
Terriermon: Pero si eres tú el que sigue hablando y no dejas dormir – señaló el digimon levantando un dedo para enfatizar.
Esto dejó callados a los demás que oían la conversación y helado a Iida, quien se replegó con un puño en alto sobre su pecho.
Iida: El dilema del presidente – exclamó con lamento.
Kaminari: Me ganaste pequeñín – dijo el chico sorprendido.
Terriermon: No me digas pequeñín… – comenzaba a reclamar el digimon queriendo llegar a Kamianri antes de que Izuku lo abrazara de nuevo.
Kirishima: Vaya día… - dijo haciendo una pausa al reflexionar y recostándose con sus manos sobre la nuca - ¿creen qué los maestros ya estén buscándonos?– preguntó casualmente el chico.
Iida: Quizás Hatsume-san y Power Load-sensei le informaron a la escuela de nuestra desaparición, y estén buscándonos por todas partes… pero no a servir – dijo apagado la última oración.
Todoroki: Kaminari, dijiste que esto pasaba en los animes ¿cómo terminan esas historias? – preguntó al rubio.
Izuku: Todoroki-kun… – dijo apenado.
Kaminari: Bueno, en los mangas isekai los protagonistas son reencarnados luego de que mueren en su mundo, o son invocados sin poder volver jamás… – dijo el chico rubio temeroso de lo que acaba de decir.
El silencio reinó en la sala hasta que Bakugo habló.
Bakugo: Ya deja de parlotear, la vida real no es un anime. Y ya dejen dormir – dijo molesto el rubio sin voltear a ver a los demás.
El pequeño digimon observaba con cautela al chico de don explosivo, casi al punto de que parecía estar viendo a un digimon enemigo.
Iida: Todoroki-kun… ésta no es una obra de ficción. No podemos basarnos en esas historias como si fueran una guía especializada – dijo algo apenado de tener que aclararle este punto – además Midoriya-kun dijo que ya había venido 2 veces a este mundo y míralo – dijo señalando al mencionado como ejemplo de que nada malo le pasa a los que viajan a otro mundo, pero se arrepintió al instante.
Izuku tenía una venda parcialmente en su frente, sus brazos estaban llenos de parches adhesivos y de la parte baja de su pierna sobresalía la venda compresora. Para colmo, el chico jugueteaba con las orejas de Terriermon.
Kaminari: Moriremos todos… – dijo derrotado cubriéndose con la sabana.
Iida: Kaminari-kun, no me refería a eso… – se escuchó el reclamo del chico por el pasillo con los agentes asignados custodiándolos.
Agente: ¿Hasta cuándo dijeron que debíamos vigilarlos? – preguntó al otro agente.
Daigo Nishijima se golpeaba la cabeza contra la mesa en señal de frustración.
Nishijima: ¿Estás contenta? – le preguntó irritado a la mujer a su lado.
Himekawa: ¿Sobre qué? – preguntó ella.
Nishijima: Prácticamente ahora soy padre de 9 niños salidos de un comic, y tengo que ver qué necesitan, dónde se van a quedar y todas esas cosas que creí todavía no me tocarían hacer – reclamó el hombre a la mujer.
Himekawa: Es lo que pasa cuando lidias con cosas fuera de este mundo. Creí que estarías acostumbrado – dijo la mujer volviendo al informe que redactaba para presentarlo mañana a sus superiores.
Nishijima: Ahh… con Midoriya no hay tantos problemas, él se quedó con Takaishi la última vez, así que ya tiene registros "aquí" – exclamó haciendo un gesto con los dedos para enfatizar "aquí" – ¿pero de los otros? – dijo apoyando sus manos sobre el rostro y bajándolas lentamente, exhalando frustrado – al menos podrías ayudarme un poco – se quejó el hombre.
Himekawa dejó de escribir y le dirigió su mirada seria al hombre.
Himekawa: ¿Yo? – preguntó extrañada.
Nishijima: Si. Ellos aún desconfían de ti. No puedo prometer que la próxima vez que te vean, la chica del espacio no te mande a volar a la estratósfera – dijo intentando sonar amenazante.
La mujer no dijo una palabra ante la amenaza recibida, situación que se prolongó por un largo e incómodo rato para Nishijima.
Himekawa: Podrías probar con los padres de los otros CODES. Eventualmente tendremos que aparecer, especialmente ahora que llegaron con los digimons a sus casas – dijo seriamente volviendo a escribir.
Nishijima: Podría funcionar – dijo el agente luego de quedarse pensando un momento y sacar su laptop.
Su plan tomó forma rápidamente conforme lo escribía: el alojamiento y sustento serían cubiertos por la oficina, pero aún restaba el problema de integrarlos de incógnito.
Nishijima: Pero aún queda el asunto de que técnicamente no existen. A corto plazo esto soluciona el problema, pero a la larga no sería sostenible: la gente empezará a preguntar, y no van a aceptar quedarse encerrados… – empezó a hablar consigo mismo exasperado mientras era ignorado por la mujer.
Himekawa: La oficina puede encargarse de los documentos – dijo frustrada de escucharlo quejarse.
Nishijima: Si, pero solo mientras nosotros tengamos el control. Si cualquier otra dependencia los investiga, quien sabe que pueda pasar – dijo irritado de que su compañera no viera algo tan obvio.
Himekawa: Además tienes que darles la información completa a los elegidos mañana mismo – agregó la mujer.
Nishijima: Ahhh… - se quejó siendo interrumpido por la vibración de su celular.
Cuando revisó el reloj vio que era un recordatorio para solicitarle a Yagami su forma de la universidad, pero se distrajo viendo que pasaban de las 12 AM. El hombre se sentía agotado físicamente, pero aún debía resolver un sinfín de problemas. Por lo que informó por mensaje a la escuela de que se ausentaría quizás hasta en la tarde. De hecho, se sentía aliviado de no tener que lidiar la mañana entera con la inminente tensión entre él y sus alumnos elegidos, ahora que conocían su cuartada. Esto último detonó una idea en la mente del joven profesor.
Nishijima: Todos los caminos llevan a Roma… - dijo mientras escribía su plan.
Hospital Central Saikai, Tokio, 20 de junio de 2005, 07:00 hrs.
El nuevo día llegó para todos en Tokio incluyendo a los pacientes del Hospital Saikai. Muy temprano, los 9 adolescentes venidos de otro mundo se despertaron imitando su rutina diaria, solo para darse cuenta enseguida de que estaban en un hospital de otro mundo, y que todo lo que vivieron ayer no había sido un sueño: habían peleado contra monstruos digitales.
En el cuarto de los chicos, la incomodidad por el peso del elefante pendiente en la habitación era evidente, a pesar de las ligeras bromas de Kaminari sobre despertar en otro mundo que intentaban ignorarlo. Terriermon brincaba entre las camas, evitando la de Bakugo, cuando la puerta se abrió de golpe y por reflejo se quedó sobre la cama de Todoroki sin moverse.
Inserte Boku No Hero Academia [Original Soundtrack] - "Dogimagi" (O-Oh... I'm sorry!)
Nishijima: ¡Buenos días! – gritó el hombre con unas ojeras que revelaban falta de sueño.
Izuku: B-Buenos días – dijo algo extrañado por el entusiasmo del hombre.
Kirishima: ¿Acaso durmió algo? – preguntó genuinamente preocupado.
Nishijima: Eso no tiene importancia. Ya amaneció, es hora del desayuno – dijo levantando unas bolsas de ropa con el nombre "Almacenes Yuzuriha".
Bakugo: ¿Acaso en este mundo comen ropa? – exclamó malhumorado el rubio como siempre.
Nishijima: Aquí hay algo de ropa para que se vistan y bajen conmigo a la cafetería. Tenemos mucho que discutir antes de que dejen el hospital – dijo el hombre aun perdido por la falta de sueño.
El agente dejó la ropa en la cama vacía cerca de la puerta.
Nishijima: No se preocupen por las tallas. Los portafolios de sus trajes traían sus medidas y fueron bastante útiles. Le dejé a las enfermeras la ropa de las chicas hace rato, ya deben haberse cambiado voy por ellas no se tarden – dijo saliendo apresurado del cuarto como si estuviese bajo el efecto de 20 tazas de café, mientras el silencio volvió a apoderarse del cuarto cuando cerró la puerta.
Kirishima: ¿Acaso… acaba de admitir que revisó nuestras cosas? – preguntó pasmado el chico.
Kaminari: Definitivamente – exclamó de igual modo.
Todoroki: Creí que ya las habían revisado cuando nos encerraron – preguntó el bicolor mientras se escuchaba al hombre estornudar a lo lejos.
Iida: Eso significa que… los portafolios de las chicas… – exclamó alarmado.
Era un hecho, Izuku estaba seguro de que el hombre no había dormido nada.
Terriermon: Alguien va a estar en problemas jeje… - dijo burlándose.
Izuku: V-vayamos antes de que lo ingresen a urgencias también – dijo alarmado al darse cuenta de lo pasaría si mencionaba eso a sus compañeras.
Afortunadamente el funeral fue evitado, ya que el hombre a pesar del sueño aún conservaba sentido común.
Inserte Boku No Hero Academia [Original Soundtrack] - "Ohiru yasumi-tekina kyoku" (Lunch Song)
Diez humanos y un digimon salieron del ascensor frente a la cafetería, casi todos conformes con lo que escogieron para su vestimenta, excepto por dos individuos: Yaoyorozu, quien terminó creando su propia vestimenta acorde a su guardarropa en casa, y Terriermon, ya que se le había comprado un arnés de tela para perros para que pudiese estar en la cafetería, pero se negó a usarla y la alternativa fue que se usara de cangurera.
Jirou/Momo/Uraraka: Kawai… - pensaron en silencio al verlo fingir ser una mochila.
Kyouka llevaba una funda especial para sus jacks que la misma Momo había creado para ocultarlos detrás de sus orejas. Uraraka llevaba guantes especiales, cortesía de Momo también, que se mezclaban con su piel y ocultaban las almohadillas de sus palmas. Los chicos no tuvieron problemas con sus disfraces ya que el único con mutaciones era Iida, y sus motores eran cubiertos por los pantalones. A simple vista, cualquiera que los viera tendría dificultad para decir que ellos eran los extraños adolescentes con poderes que llegaron a urgencias anoche.
La primera en formarse para ordenar fue obviamente Momo, ya que su estómago comenzó a rugir ruidosamente, apenando a la chica frente a sus compañeros, solo para ser salvada por el estómago de Terriermon. Así, uno a uno fue ordenando y llevando su desayuno a una mesa donde cabrían todos y Terriermon pudiese comer sin ser visto.
Nishijima: Bien. En primer lugar, hoy se quedarán en un hotel cercano a las oficinas mientras yo arreglo el asunto de su estancia. – dijo el hombre tomando todavía más café - Además la oficina se hará cargo de todos los gastos que puedan necesitar, – volvió a sorber de su taza – y no sabemos por cuánto tiempo estarán aquí, así que debemos pensar más a largo plazo… – dijo el hombre.
Kirishima: ¿Entonces ahora vamos a vivir aquí para siempre? – preguntó el chico alarmado.
Nishijima: Espero que no. Averiguaremos el modo de que vuelvan a su mundo. Esperamos que mientras tanto puedan seguirnos ayudando en estas crisis, ya que la verdad ha sido difícil – decía mientras comenzaba a comer su desayuno.
Izuku: ¿Ya han aparecido digimons antes de ayer? – preguntó el chico al comprender implícitamente el mensaje, dejando a su compañero digimon comer una pieza de pan.
Pero la mirada del pequeño digimon se cruzó sin querer con la de Bakugo, devolviéndole el mismo gesto que anoche. El chico entonces volteó hacia cualquier otro lado, hasta que llegó a la pantalla gigante con la presentadora de noticias mostrando imágenes de la zona de Odaiba destrozada: el parque Shiokaze, Fuji TV y sus alrededores, así como el tramo colapsado del tren.
Inserte Digimon Adventure tri. OST - Atsuryoku
Presentadora: Las criaturas no identificadas de ayer causaron graves daños en Odaiba y el aeropuerto de Haneda. Aunque milagrosamente no hay reportes de heridos de gravedad, todos los vuelos del aeropuerto fueron suspendidos, afectando la transportación – informó la presentadora.
Sin que se percataran, del ascensor salía un hombre con un parche cerca de su ojo que se quedó viendo hacia la mesa donde estaban.
En el tren bala, las personas seguían el noticiero mientras se dirigían a sus trabajos o escuelas.
Presentadora: Algo debe hacerse lo antes posible – dijo antes de mostrar el siguiente segmento.
En su casa, Sora Takeuchi, ya con su uniforme escolar, sostenía una taza viendo con ceño fruncido la televisión mientras Biyomon descansaba aún en su habitación.
Presentadora: Las mismas criaturas han aparecido múltiples veces en el pasado - continúo hablando.
Koushiro tecleaba rápidamente frente a varias computadoras en un lugar que no era su habitación, viendo con molestia los comentarios mostrados en pantalla del principal blog de noticias en Japón.
[2005/06/20 5:23:12] Anónimo: ¿Qué es lo que son?
[2005/06/20 5:24:20] Anónimo: Dinosaurios o algo así…
[2005/06/20 5:25:20] Anónimo: Cada vez que aparecen causan muchos daños.
[2005/06/20 5:26:32] Anónimo: Yo vi a un tipo que tenía su piel hecha de roca.
[2005/06/20 5:29:58] Anónimo: Otro sacaba hielo y fuego de su cuerpo.
Mimí se secaba el pelo con una toalla mientras leía la misma página que Koushiro, escuchando de fondo la televisión que mostraba la imagen distorsionada de Kuwagamon, y los cruces de Odaiba siendo un caos por la electrónica.
Presentadora: La aparición de varios monstruos a la vez provocó muchos más daños… - se oyó desde la televisión.
Presentadora: …y sirvieron como recordatorio de su gran peligro. - finalizó.
Jo veía su monitor convertido en televisión luego terminar la tarea que dejó pendiente cuando recibió a Gomamon, quien dormía plácidamente en un cojín sobre el suelo.
Presentadora: Aquí unas reacciones del público – anunció mientras Takeru se terminaba de poner la corbata de su uniforme.
Yamato dejó en espera el huevo que cocinaba para ver una mujer pelirroja opinar.
Transeúnte: Me preocupa mucho que vayan a volver – dijo nerviosa.
En la casa de los Yagami, la situación no era muy distinta. Taichi veía con ceño fruncido todo lo que la televisión decía.
Taichi: Tratan a nuestros amigos como si fueran enemigos – dijo molesto el chico.
La pantalla mostró el edificio destrozado de la terminal de Haneda con el titular "La Policía empezó a inspeccionar el área esta mañana". Hikari vio a su hermano con preocupación luego de lo que dijo.
Mientras tanto, sus digimons sentados en el sofá veían sin pestañear la pantalla. Gatomon tenía el semblante serio en su rostro y orejas que tenía cuando fue sirviente de Myotismon y observaba a los humanos desde lejos buscando al noveno niño elegido. A su lado, Agumon tenía una expresión de culpa como si hubiese hecho algo malo, abrazando uno de los cojines.
Agumon: A pesar de que nosotros fuimos los que peleamos contra los Kugawamons – dijo con tristeza marcada en su voz.
De repente, pasaron la opinión de otra mujer de cabello oscuro.
Transeúnte: Los niños estaban aterrados. Espero que esas cosas jamás regresen – se le escuchó decir con saña.
Los humanos jadearon impactados por las palabras de aquella mujer, mientras que los digimons no cambiaron sus expresiones.
Presentadora: El Gobierno convocó una reunión de emergencia del gabinete, mientras la Policía y las Fuerzas de Autodefensa trabajan juntas en respuesta - terminó de decir con imágenes del aeropuerto de fondo.
La señora Yagami se encontraba de espaldas tendiendo la ropa lavada en el balcón. No había volteado desde que comenzó la nota, pero luego de escuchar a esa mujer decidió que era suficiente negatividad para los pequeños seres.
Sra. Yagami: Vaya, vaya, no dicen nada más que cosas feas de todos ustedes, ¿eeh? – dijo como si les hablase a niños pequeños.
Agumon/Gatomon: Si… - le dijeron desanimados.
Sra. Yagami: Pero es porque no los conocen y no los entienden, ¿eeeh? – volvió a usar ese tono para niños que extrañamente animó a los digimons.
Agumon/Gatomon: Siii… - dijeron más alegres levantando cada uno un brazo.
Presentadora: Por último, esta cadena confirma la existencia de misteriosos adolescentes con habilidades sobrehumanas. Según testigos también fueron avistados en Haneda, aumentado los daños y provocando que varias personas fuesen heridas y trasladadas a los hospitales cercanos. Entre estos está nuestro compañero camarógrafo Tetsuya Kohana, que resultó con fracturas mientras era evacuado de la terminal por el colapso parcial del techo – terminó de recitar la presentadora para ver de frente a la cámara - Nuestro colega se encuentra fuera de peligro y nos ha hecho llegar una grabación que realizó en el lugar – dijo mientras mostraba nuevas imágenes con marca de agua de la cadena.
Inserte Boku No Hero Academia [Original Soundtrack] - "De hisa no pinchi" (Threat Incoming)
La toma de la cámara estaba algo distorsionada, pero mostraba las siluetas de Kaminari y Jirou junto a Garudamon y Kabuterimon peleando contra un Kuwagamon. Taichi dejó caer su celular al piso, el cual sacó para llamar a Koushiro y saber si tenía forma de contactar a Izuku.
Presentadora: También han circulado imágenes del incidente reportado el día de ayer en el parque Shiokaze, lugar donde se cree fue el primer avistamiento de estos humanos superpoderosos – dijo mientras un video grabado desde la cima de la rueda de la fortuna mostraba a Bakugo y Todoroki peleando contra los Kuwagamons, y al resto de estudiantes de U.A.
Debido a la baja calidad y movimiento no se alcanzaban a apreciar sus rostros, pero para Sora eran inconfundibles sus vestimentas. Detrás de ella Biyomon veía la televisión desde el marco de la puerta del dormitorio sin decir nada.
Jo quedó pasmado cuando vio la silueta de Izuku golpeando a Kuwagamon con sus puños, en un video grabado en la estación de tren en Fuji TV. A pesar de que Gomamon le había contado que junto a Izuku llegaron humanos con habilidades parecidas a las de los digimons, ambos estaban asombrados por lo que veían.
Yamato corrió azotando la puerta de entrada luego desayunar de un bocado. Gabumon no se atrevió a preguntar si su compañero estaba bien. Antes de irse, el humano le dijo que ante cualquier emergencia le hablara al celular que estaba anotado en la mesa del teléfono.
Presentadora: En redes, un usuario asegura haberse topado con estos superhumanos. Cuenta que fue agredido físicamente por uno de ellos con un golpe en su rostro y que además atacó a otro con electricidad – escuchó el digimon el reporte.
Takeru mandó un mensaje a Hikari preguntando si estaba viendo el noticiero, a lo que la chica respondió que sí.
[Takeru]: ¿Qué vamos a hacer? – preguntó el chico en respuesta.
[Hikari]: Tenemos que hablar con Izuku cuanto antes. Estoy preocupada por él – contestó la chica.
Presentadora: Aquí algunos testimonios de las víctimas – anuncio la mujer.
Transeúnte: Vi como un chico de traje verde golpeaba a una de esas cosas con su rayo-puño. Pero cuando el maldito idiota golpeó el suelo, un pedazo de roca me cayó en el hombro. Me tuvieron que subir arrastrando por el puente para escapar y ya no vi más – dijo un hombre de unos 25 años al reportero.
Mimi apagó el televisor mientras caminaba por instinto a su habitación. Palmon no había dicho nada, ya que sabía que su compañera no tomó bien esos comentarios.
Koushiro recibió un mensaje de Sora diciendo que necesitaba hablar con él urgentemente en la escuela. El gurú tecnológico tomó su maletín y se dirigió a la salida.
Koushiro: Tentomon, por favor vigila que se complete esa tarea. Si cualquier cosa cambia, avísame por favor – pidió el chico a su digimon.
Tentomon: De acuerdo, Koushiro-san – respondió el digimon preocupado.
El joven notó eso y se detuvo en seco.
Koushiro: No… no tienes por qué culparte de nada – dijo dando la espalda al digimon antes de que la puerta se abriera y saliera.
Presentadora: Hasta el momento, el Gobierno no se ha pronunciado al respecto, limitándose a informar de la reunión antes mencionada que se realiza en estos momentos. Ahora, el reporte del clima. La temporada de lluvias terminará pronto… – continuó hablando la presentadora.
Taichi dirigió su vista al exterior del balcón, pensando en las repercusiones de todo lo que había oído y recordando las cosas que vio de primera mano.
Insert Boku No Hero Academia [Original Soundtrack] - "Kokoro o shihai shite iku yami" (Darkness In Heart)
De regreso en el hospital, todos habían prestado atención en cuanto el noticiero dio la exclusiva de que existían humanos con superpoderes. Algunos ignoraron el hecho y continuaron con su rutina, pero el debate entre el resto no se hizo esperar. Solamente una mesa permanecía en silencio mirando la pantalla, que ahora mostraba el mapa con las temperaturas máximas.
Nishijima: Maldición – dijo el agente golpeando la mesa con su puño en frustración.
Kaminari: Si que llamamos la atención… – dijo aun pasmado el chico.
Kirishima: Ahora veo que Midoriya tenía razón cuando dijo que no existen los dones aquí – contestó el pelirrojo.
Izuku bajó la mirada para ver a su digimon, decaído por las cosas que oyó.
Bakugo: ¿Qué mierdas fue eso? – preguntó molesto al hombre, casi parándose.
Nishijima: La prensa… creí que nos habíamos asegurado de tener cubierto ese frente – explicó intentando justificarse y calmar la furia del joven.
Uraraka: Lo bueno que es que no se ven nuestras caras. Olvidamos que en el parque no teníamos antifaces – dijo insegura.
Iida: Shh, Uraraka-kun… – intentó callarla – alguien podría oír – dijo el chico.
Izuku: Será mejor que salgamos de aquí… - dijo a todos en general mientras volteaba a ver alrededor, encontrándose con personas que murmuraban y señalaban hacia ellos.
Nishijima: Tienes razón. Síganme rápido… – dijo levantándose junto a los adolescentes a paso veloz rumbo a la salida.
El viaje hasta el ascensor habría sido sin contratiempos de no ser por el hombre que había estado parado desde hace rato en la puerta, el cual sujetó bruscamente a Kaminari del hombro.
Kaminari: ¡Oiga! – reclamó el chico.
Hombre: Tú eres uno de ellos. Unos de esos monstruos – dijo comenzando a perder el control de su ira.
Nishijima: Señor, suelte al chico por favor – intentó retirar al hombre que cambiaba la mano con la que sujetaba al chico.
El escándalo comenzó a atraer la atención de las personas en el comedor. En eso Midoriya intervino para intentar contener al hombre, provocando que lo sujetara del cuello en un intento de ahogarlo y Terriermon cayera al piso.
Hombre: ¡Derribaron toda la maldita terminal y casi muero! – gritó más paranoico apretando su agarre sobre Izuku.
Se armó un zafarrancho en la entrada al elevador cuando casi todos los adolescentes intentaron separar al hombre de Izuku.
Terriermon: ¡Izuku! – gritó alarmado el pequeño incorporándose - ¡Suél-talo! – gritó golpeando con sus orejas al hombre, quien a pesar de estar enfocado en matar al chico lo pateó lejos.
Jirou: ¡Señor, está confundiéndonos! – intentó retirarle la mano al hombre sintiendo la tentación de usar sus jacks, pero antes de poder hacerlo la empujó a la pared, haciendo que Momo, Iida y Kaminari la socorrieran.
El pequeño digimon contemplaba lanzarle al hombre sus "Cristales de hielo", pero las únicas veces que había atacado un humano fueron contra Yukio Aiwaka, quien resultó estar poseído por los datos de Myotismon, y el Emperador de los Digimons, a pesar de que el ataque no le diera directo a él. Terriermon permanecía indeciso viendo ahogarse a Izuku mientras él le hacía la señal de que no atacara con una mano.
De pronto, el hombre terminó en el suelo cuando un molesto Bakugo le propinó un golpe de lleno al estómago, dejando caer a Midoriya inhalando fuerte, dándole la oportunidad a Nishijima de someter al hombre mayor y ponerle las manos en la espalda, justo antes de que las puertas del elevador se abrieran.
Hombre: ¡Malditos fenómenos! – le gritó furioso el hombre.
Esa declaración pareció provocar algo en Bakugo, quedandose quieto un momento luego de recibir el insulto y lanzando una patada en la cara como respuesta.
Nishijima: ¡Entren todos! – gritó el hombre notablemente molesto.
Con Izuku ayudado por Kaminari y Todoroki, y Terriermon cargado por Uraraka, los adolescentes obedecieron y entraron al ascensor, manteniendo la puerta abierta mientras los guardias del comedor llegaban y retenían al hombre levantándolo del suelo. Rápidamente Nishijima entró al ascensor y presionó el botón del piso de las habitaciones.
Hombre: ¡Suéltenme! ¡Esos son los fenómenos! ¡Los Monstruos! – fue lo último que escucharon todos antes de que se cerrara la puerta.
El silencio en el pequeño cubículo solo era opacado por el ruido del cable moviéndose y por las inhalaciones pesados de Midoriya.
Iida: Jiro-san ¿Te lastimaste? – preguntó el chico revisando el estado de su compañera.
Jirou: No – dijo viendo al suelo mientras se sujetaba el antebrazo izquierdo con su otra mano, intentando contener lágrimas que amenazaban con salir.
Uraraka: ¿Estás bien, Deku-kun? – preguntó saliendo un poco de la conmoción.
Izuku: S-si – contestó con algo de dificultad luego de normalizar su respiración – G-Gracias… Kaachan – dijo intentando agradecer al rubio, quien mantuvo su mirada desviada del peliverde.
Bakugo no dijo nada y solo apretó un puño de rabia, lo cual solo Todoroki notó.
Momo: ¿Qué…acaba de pasar? – preguntó aún en shock la heredera de los Yaoyorozu.
Nishijima se limitó a verlos mientras estos le daban una mirada que indicaba ansías de respuestas.
Nishijima: Es... lo que pasa cuando las personas temen a lo desconocido, – dijo viendo al indicador de pisos moverse – sé que en su mundo es algo normal que la gente haga cosas fuera de lo común... pero aquí es distinto. Apenas comenzábamos a lidiar con monstruos gigante apareciendo de la nada… – dijo el hombre casi riendo y continuando su argumento – ahora hay que agregar chicos que lanzan fuego, hielo y esas cosas… – dijo en un tono sarcástico hasta que el sonido del ascensor deteniéndose lo interrumpió – Síganme – terminó el hombre saliendo del ascensor.
El camino a las habitaciones fue relativamente tranquilo, ya que no todos los pacientes tenían encendido el televisor. Solo tuvieron que lidiar con las miradas de médicos y personal de enfermería. Una vez ya en sus cuartos con la protección de los agentes vigía, los adolescentes comenzaron a recoger sus cosas mientras Nishijima solicitaba una revisión rápida para Midoriya y Jirou, junto con el alta de todos.
Taichi salió de su departamento para llegar a la escuela, con el fin de preguntarle al profesor Nishijima dónde estaba Izuku, pensando incluso que esa organización lo convierta a él y a sus amigos en ratas de laboratorio. Al terminar de bajar las escaleras se encontró con un chico esperándolo con una motoneta.
Taichi: Yamato… – exclamó el chico.
Yamato: Viste las noticias, ¿verdad? – dijo mientras el castaño salía del recibidor, señalándole con la cabeza la motoneta para que se subiera.
Taichi solo se limitó a asentir.
Durante el viaje repasaron brevemente todo lo reportado sobre el día anterior, más en específico, sobre la participación del elegido de la Fe y sus compañeros superhumanos. Además de confirmar detalles sobre la llegada de Izuku, Taichi permaneció callado cuando tocaban la participación de los digimons. Ambos coincidían en que era el miedo el que habló por todos aquellos que alzaron sus voces contra los ahora llamados "fenómenos".
Inserte 16 Hidari wa Zettai Tsukawanee - MY HERO ACADEMIA 2nd OST 1
Daigo Nishijima se encontraba hablando con el encargado de Urgencias para que le permitieran usar el estacionamiento de doctores para sacar a los chicos del hospital. El zafarrancho en la cafetería corrió una ola de rumores en tiempo récord, por lo que los agentes a cargo de vigilar bloqueaban el pasillo a los varios curiosos, entre médicos y familiares que visitaban a otros enfermos. En medio de todo, los estudiantes de U.A. procesaban en silencio el trago amargo que acaban de pasar, guardando sus trajes en los maletines y mochilas que Nishijima trajo en la madrugada desde el cuartel de la oficina, para poder dejar el hospital. Luego de que nadie dijo nada durante todo ese tiempo, el presidente de la clase 1-A habló repentinamente.
Iida: Mi padre me contaba una historia de niño… – comenzó a hablar el presidente.
Kirishima: ¿Iida? – preguntó extrañado.
Iida: Una historia que le contó mi abuelo de la época de la aparición de los dones – continuó el peliazul, atrayendo la atención de los demás, incluyendo el digimon – Decía que unos conocidos de la familia fueron de los primeros en obtener dones, y les contaron a mis bisabuelos que sus hijos recibían tratos horribles e intentos de linchamiento en varias ocasiones, antes de que los enviaran al extranjero por su seguridad – dijo poniéndose más serio conforme avanzaba.
Todoroki veía con cautela al presidente contar su historia, inseguro de intervenir.
Iida: Ellos creyeron que eran exageraciones, que quizás solo los malos tratos eran reales, y todo lo demás era parte del miedo que sentían por un mundo que comenzaba a cambiar… hasta que el don de mi abuelo apareció – dijo serio tomando un momento para que se asimilara lo que dijo.
Izuku: ¿Tu abuelo fue de esa generación? – preguntó temeroso de cruzar una puerta que su amigo quizás no se sintiera cómodo de abrir.
El chico de lentes asintió como respuesta.
Kaminari: ¿Y qué fue lo que pasó después? – preguntó ahora interesado.
Iida: La infancia de mi abuelo fue muy complicada. En ese tiempo ya se había prohibido la experimentación con humanos que presentaran dones, y apenas se empezaba a legislar sobre ellos. Solo diré que mi padre cuenta que esa fue una de las razones por las que mi abuelo fundó la agencia de héroe de la familia – terminó de relatar el chico.
Todoroki: Mi familia tiene una historia parecida. Eso pasó entre la segunda y tercera generación – señaló el bicolor.
La habitación quedó en silencio nuevamente mientras todos digerían la historia que acaban de oír. En eso Bakugo vio al pequeño conejo aun clavándole la vista por lapsos, pero algo había cambiado: ya no era una mirada de depredador a su presa, pero todavía tenía el ceño fruncido.
Kaminari: ¿Así se sienten las personas sin don? Digo, ahora ellos son la minoría… – comenzó a hablar el chico.
Iida: Kaminari-kun… – reclamó sintiendo una insinuación.
Kirishima: ¿Tu conoces a alguien así? – preguntó el chico.
Kaminari: La verdad es que solo conozco gente así que es anciana – respondió rápidamente.
Iida: No importa. En este mundo deberemos ser más precavidos de ahora en adelante. Aquí nosotros somos lo raro… - comenzaba a relatar un plan de acción siendo ignorado por todos.
Kirishima: Eh, Midoriya… - intentó llamar la atención del peliverde, pero él único que volteó a verlo fue Terriermon que le ayudaba a meter su traje en el maletín, viendo que se encontraba perdido en sus pensamientos - ¿Midoriya? – preguntó con más énfasis mientras el digimon tocaba a Izuku con su pequeña mano.
Izuku: ¿Eh? – exclamó al ver a su digimon quien señalaba hacia el pelirrojo - ¿Kirishima? - preguntó saliendo de su estupor.
El chico pelirrojo recordaba cómo Bakugo había dicho en los primeros días de clase que Izuku era "quirkless", molesto como si le hubiese mentido años atrás. En este punto era evidente que tanto Bakugo como Midoriya tenían un pasado, pero ninguno de los dos había profundizado, a excepción de ayer con los detalles sobre el digivice de Izuku. Quedándose con las ganas de preguntar sobre ello, el chico sacudió la cabeza negando.
Kirishima: N-Nada. Oye ¿Tus amigos… – comenzó a formular alguna pregunta para evitar que se notara la censura a si mismo – ellos no reaccionaron así cuando nos vieron, ¿crees que aún confíen en nosotros? – preguntó mientras recordaba al diverso grupo que conoció anoche.
Izuku: Hemos vistos cosas más raras, créeme. Además, ellos y sus familias son buenas personas… no van a tratarnos como ese hombre – dijo el chico con una sonrisa en su cara intentando tranquilizar las dudas de todos.
Inserte 15 Mannen No 2 - MY HERO ACADEMIA 2nd OST 1
Antes de que pudiese seguir, apareció Nishijima en la puerta anunciando que todo estaba listo. El plan era pasar por las chicas a su habitación y de ahí tomar el ascensor exclusivo para camillas. Entonces los chicos comenzaron a salir de la habitación, pero cuando Izuku se disponía a cruzar la puerta junto a Terriermon, fue jalado del brazo bruscamente.
Bakugo: Tenemos que hablar… - dijo en tono serio.
Izuku: ¿Kaachan? – preguntó extrañado.
Bakugo: También te involucra a ti, conejo – dijo de igual modo a Terriermon.
A diferencia de su compañero humano, el semblante alegre del pequeño digimon cambió a uno sombrío.
Terriermon: ¿Qué quieres? – le dijo con un tono molesto no propio de él.
Bakugo: Desde anoche te la pases viéndome como si fueras a matarme. ¿Quieres pelear? – dijo el chico poniendo sus manos en pose para soltar explosiones.
Izuku: Kaachan, ¿qué te pas...? – preguntaba asustado por la repentina declaración del rubio siendo interrumpido por Terriermon, quien saltando de la cangurera se paró en un buró para quedar más cerca de la cara de Bakugo.
Terriermon: No creas que no sé… todo lo que le has hecho a Izuku - dijo tajante el digimon molesto de verdad, sin alzar la voz y bajando la cabeza para que no se vieran sus ojos.
Eso fue suficiente para dejar helado a Bakugo, sin que se moviera o hablara.
Izuku: ¡Terriermon! – gritó en un volumen bajo intentando callar a su amigo.
Terriermon: No Izuku. ¡No lo defiendas esta vez! – habló sin levantar la vista del suelo – Me has contado todo lo que te ha hecho desde que nos conocimos – dijo el digimon comenzando a quebrar su voz – No me pidas que no esté molesto con él – exclamó aún sin levantar la mirada.
Izuku: Terriermon, ya te lo dije anoche. Kaachan ha cambiado. Él ahora… - comenzaba a decir antes de ser interrumpido por Bakugo.
Bakugo: ¿Y por eso quieres atacarme? Te reto… hazlo– pronunció intentando mantener su fachada desafiante, temeroso en el fondo de lo que el digimon fuese capaz de hacerle en esa forma.
Terriermon: Debería… pero acabas de salvarle la vida a Izuku cuando yo no hice nada… - dijo mientras las lágrimas comenzaban a caer al piso – e Izuku por alguna razón sigue confiando en ti. Así que tengo creer que no eres el monstruo que creía – dijo para levantar su cara mostrando ojos lagrimosos, pero con una expresión de batalla.
Izuku: Terriermon… - dijo anonadado.
Se quedaron viendo en silencio entre todos, hasta que Bakugo bajó las manos y su expresión fue de irritabilidad.
Bakugo: Kkks, no dependo de lo que piense un perro estúpido – dijo arrogantemente.
Terriermon: Aún no confió en ti… completamente – señaló el digimon siendo ignorado por Bakugo, quien se dirigió ahora hacia Izuku.
Bakugo: Y no creas que se me ha olvidado que no nos has dicho ni una mierda – dijo intentando dejar atrás la discusión con Terriermon.
Izuku permaneció en silencio viéndolo a los ojos.
Izuku: Lo sé… en cuanto podamos hablar a solas, responderé todo lo que quieran saber– le dijo decidido el chico.
Bakugo entonces se dirigió a la puerta y se detuvo agarrando el marco con una mano. El rubio se le quedó viéndo a los ojos esperando que se quebrace y confesara otro secreto.
Bakugo: Tienes hasta hoy, o yo mismo te sacaré todo – dijo cruzando la puerta sin decir más.
El digimon fue reprendido por el peliverde y terminó siendo abrazado por el humano, agradeciéndole lo que acababa de hacer al darle una oportunidad a Bakugo, repitiéndole que confiara en él y en sus demás compañeros como lo en él.
Terriermon: Eh... ¿Entonces puedo contarles las cosas vergonzosas qué hiciste con Daisuke y los demás? – preguntó el pequeño digimon emocionado.
Nishijima regresó a la habitación cuando Izuku comenzó a someter a Terriermon de las orejas. Justificando que había olvidado su digivice fue llevado con los demás estudiantes, recibiendo una mirada extraña por cargar a su digimon como muñeco. La mirada de Todoroki era la más penetrante de todas, fijándose en Terriermon.
Una vez en la planta baja, los jóvenes se cuidaron de cualquier indicio de repetición del incidente en la cafetería, y antes de que Nishijima pudiera abrir la puerta del vehículo, el grito de una mujer tomó a todos por sorpresa.
Enfermera: ¡ALTO! – gritó la mujer vestida de civil entrando al estacionamiento.
Por instinto todos, incluyendo el digimon, adoptaron posiciones defensivas, descartándolas una vez que vieron que era la enfermera que los recibió anoche.
Inserte 05 Sorezore no Mokuhyou - MY HERO ACADEMIA 2nd OST 1
La mujer llegó hasta quedar rodeada en semicírculo por los adolescentes, quedando Bakugo en el centro, y tumbándose de rodillas con la frente en el piso, sujetando los pies del rubio con sus manos.
Enfermera: ¡GRACIAS! ¡MUCHAS GRACIAS! ¡BENDITOS SEAN…! – dijo con un grito tan desgarrador en medio de su llanto, que provocó ganas de llorar en todos los que la oyeron.
El acto fue tan sorpresivo que incluso Bakugo no reaccionó, quedando igual de pasmado que el resto. Entonces la mujer se incorporó, quedando de rodillas viendo a todos los jóvenes, y comenzó a hablar.
Enfermera: Mi hija…estaba en la rueda de la fortuna en el parque Shiokaze ayer – logró articular en medio del llanto – Sus tíos la dejaron subir cuando esas cosas llegaron… y esta mañana cuando el noticiero pasó esos videos me dijo que ustedes la habían salvado – su vista se posó en las 3 chicas que aún estaba anonadadas por la situación, e incorporándose rápido las atrapó un abrazo aferrándose a ellas - ¡SE LOS AGRADEZCO TANTO! ¡NO TENGO IDEA DE COMO PAGARSELOS! – dijo la mujer recibiendo consuelo de las chicas.
Del coche en el que llegó la enfermera bajó una niña de no más de 6 años corriendo hasta donde estaba su madre. La mujer le dio oportunidad de acercarse a las chicas que abrazaba. La pequeña Riko bautizó a una sonrojada Uraraka como "Space Lady", y luego le dió la mano a un todavía sorprendido Bakugo bautizado como "Grumpy Boy".
Lo que siguió después fue Nishijima moviéndose hacia la mujer para decirle que debían salir del hospital pronto. Limpiándose las lágrimas ella dejó que continuaran su camino, disculpándose si consideraban que fue atrevido lo que hizo. La mujer dijo que sintió culpa por haber desconfiado de ellos cuando los recibió, y que no hicieran caso de las cosas que habían oído en la televisión. También le dejó en claro a Terriermon que sabía que estaba vivo, y que ella sabía que había criaturas buenas también. Mencionó recordar cómo hace 3 años, un gigante monstruo con forma de figura de porcelana había evitado que otro monstruo calamar destruyera el hospital en el que trabajaba antes.
Izuku entonces salió del shock aclarando que había sido la batalla entre Marinedevimon y Shakkoumon, cuando los digimons de las tinieblas invadieron Tokio para llevarse la Semilla de la Oscuridad. Izuku de inmediato se dio cuenta de que había dicho cosas de más, ya que los adolescentes se le quedaron viendo luego de lo que dijo. A continuación, todos subieron al vehículo deprisa, quedándose solo con el sentimiento de gratitud de esa madre y su hija. Mientras Izuku se sentaba escuchó a Bakugo susurrarle.
Bakugo: Hoy… – repitió su ultimátum al chico.
Nishijima intentó hacer conversación mientras manejaba, pero no encontrando nada más que quejarse del tránsito. Entonces vio a los chicos por el retrovisor y eligió decirles algo que no los hiciera sentir "los fenómenos" que el mundo repetía desde que empezó el día.
Nishijima: También existe gente buena en este mundo. El miedo saca lo peor de nosotros, pero ustedes son la prueba de que también saca lo mejor – dijo recordando como los vio huyendo del Kuwagamon en el parque para luego hacerle frente.
Luego de ese pensamiento, Izuku Midoriya tomó una decisión: había sido suficiente tiempo de esperar.
Izuku: Chicos… estoy listo para contarles todo… porque confió en ustedes – dijo mientras veía a su digimon y éste igual.
Preparatoria General Tsukishima, Tokio, 20 de junio de 2005, 7:45 hrs.
El ambiente en los pasillos de la preparatoria era sombrío. Como un recuerdo quedó la jovialidad del viernes ante la consternación por los hechos del día anterior, sumado a la noticia que sin duda sería el evento del siglo: los superhéroes existían.
Taichi y Yamato llegaron al piso de la oficina de profesores con la misión de hablar con el ahora doble agente Daigo Nishijima, profesor de Lengua de segundo grado y miembro de una extraña organización que estaba preparada para lidiar con la aparición de digimons en el mundo real. Desde que dejaron de hablar sobre las noticias ambos permanecieron en silencio, lo cual provocó que escucharan claramente las conversaciones que se daban en los salones aledaños al aula de profesores. Una de estas hizo que los dos se detuvieran un momento.
Estudiante 1: El padre de Tanaka-kun estaba trabajando en Haneda – dijo una chica de cabello negro.
Estudiante 2: ¿Cómo, en serio? – preguntó una consternada estudiante castaña rojiza.
Estudiante 1: Se lastimó y está hospitalizado. Dice que le cayó parte del techo encima – terminó de informar la chica.
Yamato: Taichi… vámonos – dijo al chico para continuar su camino.
Taichi recordó que hoy debía entregarle su forma de la universidad al profesor Nishijima en su oficina, por lo que ambos chicos cambiaron la ruta. Pero al abrir la puerta se encontraron con que el cuarto estaba vacío. Yamato dijo entonces que volvieran al plan original y, una vez en la sala de profesores, llegaron preguntando por el hombre ausente, recibiendo la noticia de que les habían informado que no se presentaría este día. Taichi dejó caer sus hombros en señal de derrota.
En medio del pasillo frente a las oficinas de la dirección estaban Sora, Koushiro, Taichi y Yamato reunidos para actualizarse entre ellos. La puerta de la oficina se abrió y de ella salieron dos chicas, una con el uniforme de la preparatoria y otra con el uniforme de otra escuela, ya que la parte superior era blanca en lugar de azul y el estilo era marinero.
Taichi: El profesor Nishijima no vino hoy – informó el elegido del valor.
Sora: Y con todas las cosas que teníamos que preguntarle – exclamó la chica mostrando su molestia.
Estudiantes: Con su permiso – se despidieron cortésmente ambas chicas de los trabajadores administrativos.
Una de esas voces atrajo de inmediato la atención del elegido del conocimiento haciéndolo voltear, y por consecuencia atrayendo la de los demás.
Koushiro: ¿Mimi-san? – preguntó sorprendido.
La aludida volteó entonces hacia donde estaba el grupo reunido.
Taichi: ¿Y tú qué haces aquí? – exclamó casi reclamando el elegido del valor, llevándose un ligero golpe con el codo de parte de Sora.
Mimi: ¿Qué, no les dije? – expresó confundida – Voy a estudiar el primer año aquí – dijo llevándose una mano a la cadera – Justo en la misma clase que Koushiro-kun – dijo dando una vuelta y hacía el gesto de paz.
De pronto, la chica de lentes cuadrados y cabello azulado que estaba junto a Mimi estornudó, atrayendo la atención de todos. Cuando se dio cuenta de que la veían a ella, se avergonzó y sin decir nada se fue rápidamente de ahí.
Sora: ¿Ella es tu amiga? – preguntó viendo a la chica detenerse lejos y voltear a verlos de nuevo.
Mimi: No. También se acaba de transferir aquí – dijo respondiendo la pregunta de Sora - Está en segundo. Quizás también esté en tu clase Sora – le dijo intentando recordar en qué grupo le avisaron que estaría.
La chica vio que seguían hablando de ella y giró para seguir el camino a su nuevo salón.
Sora: ¿De verdad? – preguntó sorprendida porque tendrían una nueva estudiante.
De pronto sonó la campana que anunciaba el inicio de la jornada escolar, atrayendo la atención de los 5 adolescentes.
Mimi: Koushiro-kun, ¿Me puedes llevar hasta el salón? – preguntó la chica directa como siempre.
Taichi pudo observar cómo Koushiro literalmente se había sonrojado cuando Mimi lo llamó, y casi parecía el típico protagonista de manga de romances de preparatoria.
Koushiro: Si... claro, con gusto – dijo quitandose el aturdimiento mientras contestaba.
Sora: Nos vemos al rato, Mimi-chan – se despidió la elegida del amor de su kohai.
Taichi: Nos vemos – dijo el chico imitando a su amiga.
Koushiro y Mimi se alejaron del grupo dejando solos a Taichi, Yamato y Sora. La chica se había quedado con las ganas de preguntarle a Koushiro si tenía forma de contactar a Izuku por el digivice ahora que había vuelta, pero se abstuvo de hacerlo en otro momento. También rondaba en su mente qué harían respecto a sus digimons. La última vez que estuvieron en el mundo real por más de 5 días se debilitaron al punto que debieron enviarlos de regreso. Pero esta vez la puerta no se había abierto completamente y no tenían forma de regresarlos al Digimundo. Dejando ese pendiente de lado, al verlos tomar distancia Sora reanudó la conversación con Taichi y Yamato.
Sora: Por cierto, oí que el partido y el concierto fueron pospuestos – dijo la chica.
Yamato: Solo hasta que la situación se calme – aclaró el elegido de la amistad mientras marchaba en dirección hacia su salón.
Taichi: Eso parece – agregó el castaño imitando a Yamato y haciendo a Sora seguirlos para entrar a clases.
Cuando abrieron la puerta, la mayoría de sus compañeros ya estaban sentados, por lo que se dirigieron a sus lugares, quedando Sora primero y Taichi en el último asiento de la fila. Casi de inmediato el profesor entró y se realizó el acto de saludo.
Profesor: Bien, a partir de hoy se incorpora con nosotros una nueva estudiante. Denle la bienvenida – dijo para luego llamar a alguien en el pasillo - ¡Puedes pasar! – avisó a la nueva alumna.
Taichi y Sora no se sorprendieron cuando vieron a la chica de lentes de hace un momento entrar tímidamente al salón, ponerse alado del profesor.
Profesor: Por favor escribe tu nombre en el pizarrón, preséntate y después dirígete al asiento libre – le indicó a la estudiante.
La chica dejó su portafolio sobre el escritorio, se giró para tomar un gis y escribir los ideogramas de su nombre.
Meiko: M-me llamo Meiko Mochizuki – habló la chica por primera vez, lo que hizo que Sora se sorprendiera, ya que tenía la ligera sospecha de haber escuchado ese apellido antes – Vengo de Tottori. Mu-mucho gusto cc-onocerlos – dijo haciendo una reverencia de saludo tímidamente.
Acto seguido visiblemente apenada, la chica agarró su portafolio y caminó con la vista en el suelo al asiento que justamente quedaba a la derecha de Taichi.
Profesor: Muy bien. Empecemos las clases – dijo atrayendo la atención del salón.
La hora del almuerzo llegó, y esta vez Taichi solo pidió un emparedado para terminar de almorzar pronto. Sora había decidido antes de siquiera probar bocado abordar a Koushiro con sus dudas, por lo que salió casi corriendo del salón.
Después de almorzar Taichi decidió hablar también con Koushiro sobre las noticias de la mañana en la televisión. Pero los recuerdos de los destrozos en la estación del tren ofuscaban la mente del líder de los niños elegidos. En el intermedio, el chico pasó por su equipo deportivo para la práctica que tendría lugar luego de la escuela, en la cual pretendía estar solo un momento. Mientras caminaba por la explanada central, escuchó a dos estudiantes de otro grupo conversando en voz alta.
Estudiante 3: ¿Pero entonces… qué son esas criaturas no identificadas? – dijo el chico leyendo la nota impresa de la cadena de noticias.
Estudiante 4: Ni idea. Aparecieron de la nada 4 monstruos y se pusieron a pelear – le contestó el otro.
Estudiante 3: Pero qué desagradable – respondió el chico.
Estudiante 4: También aparecieron esos tipos salidos de un comic. Oí que causaron destrozos en el parque Shiokaze – agregó el chico.
Estudiante 3: Increíble que haya humanos que puedan hacer esas cosas – puntualizó.
Estudiante 6: ¿Y tú crees que son humanos de verdad? Podrían ser igual que esos monstruos, solo que con forma humana… un montón de bestias salvajes. Deberían exterminar a todos de una vez – exclamó con dureza.
Fue luego de ese comentario que Taichi escuchó a alguien acercarse corriendo desde la recepción, para encontrarse a un furioso Yamato correr hacia los estudiantes cuando volteó.
Taichi: No lo hagas – le dijo susurrándole mientras lo detenía poniéndole el codo, intentando no hacer un espectáculo.
Yamato: Taichi… - reclamó al chico mientras lo encaraba.
Cuando Taichi se giró de nuevo a los 2 estudiantes, se encontró con que ahora los miraban alertas al ver el forcejeo.
Taichi: Lo siento, no pasa nada – dijo intentando aparentar que nada ocurría, haciendo que ambos chicos se alejaran viéndolos con desconfianza.
Una vez que los estudiantes se perdieron al otro lado del edificio, Taichi encaró de lleno a Yamato.
Taichi: No tienes por qué darle importancia a eso – expresó el chico.
Yamato: ¡¿Qué no me importe?! – gritó agarrándolo del nudo de la corbata.
Sora: ¡¿Qué es lo que les ocurre?! – preguntó autoritaria desde la ventana del salón.
Tanto Taichi como Yamato voltearon a ver a la chica, quien les lanzaba una mirada de molestia a ambos. Los 3 elegidos se quedaron viendo sin decir nada, mientras el silencio del edificio de clases reinaba ya que todos estaban en la cafetería.
Yamato: No es nada. Una tontería – dijo el chico tragándose su enojo para calmarse.
Sora: ¿Es por las noticias de en la mañana? – preguntó directamente la chica, sin recibir respuesta – Lo suponía – les dijo a los adolescentes quienes hicieron la mirada para otro lado al ella haber acertado nuevamente.
Sora exhaló resignada cerrando sus ojos.
Sora: Vamos a reunirnos después de clases. Koushiro dice que podemos llamar a Izuku a su Terminal D, otra vez está en línea – informó la chica a sus amigos.
En el edificio de Fuji TV, Hiroaki Ishida había entrado a trabajar temprano luego de pasar la noche con su hijo y Gabumon, dirigiéndose a las máquinas expendedoras. Llegó para volverse el encargo de seguir la valoración de daños por los sucesos de ayer. Acababa de regañar hasta el cansancio al encargado de noticieros de que no le hubiesen pedido autorización para mostrar el material proporcionado por Konaha. Pero el joven encargado le informó que el dueño de la cadena le había dado la orden de transmitirlo ignorando la autorización de Hiroaki, ya que sabía que él tenía un serio conflicto de interés en el asunto de los monstruos gigantes. El puesto de Ishida no correría peligro, ya que él fue pieza clave en la reconstrucción del edificio luego de su destrucción en 1999. Si bien habían recibido cierta presión del Gobierno de no mostrar nada más aparte de los destrozos en ocasiones anteriores, esta vez casi había muerto uno de los suyos, por lo que le debían lealtad a él antes que encubrir la verdad.
Parado en la máquina de expresos pensando qué decirle a su hijo y a Gabumon cuando los viera de nuevo, no notó que afuera estaba parado un pequeño ser parecido a un gato naranja de patrones negros, cubierto por una capucha verde.
Odaiba, Tokio, Japón, 20 de junio de 2005, 15:00 hrs.
En general, el día de hoy fue uno con muchas emociones: recibir el rechazo de la gente solo por ser diferente era algo nuevo para la mayoría de los estudiantes de U.A., en especial por algo tan fuera de su control como sus propios cuerpos. Que los hubiesen tratado como el Jorobado de Notre Dame les había brindado una nueva perspectiva que no conocían. Y que luego de ello viniera la otra cara de la moneda en las palabras de una madre que lloraba por algo que ellos habían hecho, definitivamente resultaba tan extraño como si les dijeran que All Might no era rubio. Diferente a lo que pensaron que pasarían cuando eligieron la profesión de héroe, el recibir las gracias de los ayudaron luego del Festival Deportivo se sentía distinto de haberlas recibido de aquella madre.
Daigo Nishijima se había ido prácticamente desde que bajaron de la camioneta en el hotel, y los dejara en una habitación compartida, con una sala de estar que separaba las habitaciones de chicos y chicas. No dijo qué iba a hacer, solo mencionó que regresaría hasta en la noche, y que tenían terminantemente prohibido salir. Para asegurarse de ello los guardias asignados no los dejarían pasar, podían pedir la comida por el teléfono y solamente eso. Como una forma de matar el tiempo, Izuku cumplió su palabra y comenzó lo que denominó "Clase Digimons 101".
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Izuku Midoriya hizo un repaso por lo que fue su vida desde que conoció a Hikari Yagami a los 4 años en una calurosa noche de verano, después de haberse ido a dormir a su habitación luego de recibir "un mal diagnóstico" del Dr. Garakki sobre su falta de don, y despertar en medio de las calles desiertas de Hikarigaoka. Relató cómo ella y él montaron una versión más grande de Agumon (que de acuerdo a Koushiro son habituales en el continente Server) mientras un Parrotmon llegó al mundo real desatando una feroz batalla entre ambas bestias. Contó que ese Agumon los protegió a él, Hikari y a Taichi de ser aplastados evolucionando a Greymon y luchando cuerpo a cuerpo con Parrotmon; cómo esa noche después de otra luz cegadora terminó regresando a su habitación, con su madre llorando desesperada y diciéndole que se había ausentado por horas, cuando él a su corta edad podían sentir que fue mucho menos.
La historia continuó 4 años después, frente al parque donde Bakugo recordaba que él junto a sus 2 compinches le dieron una paliza a Deku por defender a un "extra" que le dijo que jamás sería el héroe #1 con esa actitud. Izuku contó que se encontraba dibujando recortes de periódico y haciendo anotaciones en sus primeras libretas de dones, cuando una misteriosa luz le entregó su primer digivice y una ola gigante lo arrastró en medio de un campamento de verano cubierto de nieve. Relató cómo el chico con el que viajaron al aeropuerto de Haneda fue quien lo atrapó para que no golpeara el piso, y cómo ninguno de los otros 7 niños tuvo tiempo de nada cuando fueron engullidos por la ola gigante también.
El relato cubrió cómo conoció a Terriermon y sus primeros días en lo que el pequeño Gummimon llamó "Digimundo", más específicamente una isla llamada "File"; enfrentarse a digimons que parecían siempre agresivos y un digimon oscuro que se reveló como la mente maestra: Devimon. Mientras los estudiantes de U.A. escuchaban el relato de cómo habían enfrentado al Señor de las Tinieblas, sentían como la piel se les erizaba, aunque uno no lo admitiera abiertamente. Después de todo estos eran 8 niños no tenían un don con el cual intentar defenderse, dándole a la clase 1-A una aproximación del contraste entre su mundo repleto de héroes y éste. Taichi Yagami, Yamato Ishida, Sora Takenouchi, Koushiro Izumi, Mimi Tachikawa, Jo Kido, Takeru Takaishi e Izuku Midoriya eran los Niños Elegidos para salvar al digimundo de Devimon, al menos esas habían sido las palabras de Leomon en aquella ocasión.
Después de derrotar a Devimon, el relato abarcó la aparición de un anciano que decía estar de parte de los niños llamado Gennai. Les dijo que el Digimundo era mucho más grande que la Isla File y debían ir al continente Server para luchar contra los digimons de las tinieblas que se encontraban allí.
Midoriya contó también los momentos donde el choque cultural entre dimensiones se dejaba ver. Siendo tan joven muchas de ellas se le escaparon, pudiendo estas haberle dicho desde antes que no solo había cruzado a una dimensión digital.
La obtención de las etiquetas, la llegada al continente, enfrentarse a Etemon y recolectar los emblemas pasaban como historias que bien podían ser anécdotas de héroes profesionales, pero el recordatorio constante de que solo eran niños de primaria era lo que les daba más peso. El encuentro con Datamon trajo más dudas al grupo, en especial sobre el peliverde, al confirmar que era distinto a los otros niños elegidos por alguna razón. Cómo Sora terminó capturada por proteger al niño de las garras del digimon androide y cómo esto desembocó en la digivevolución de Metalgreymon, junto al viaje a Odaiba de Izuku con Taichi.
La llegada a la casa de Taichi sirvió para que tanto él como Izuku confirmaran que el pequeño niño venía de una tierra diferente. Incluso Taichi sugirió en los días posteriores que Izuku venía del futuro, pero esa afirmación fue descartada por Gennai tiempo después. El anciano digital determinó que Izuku venía de otra Tierra, si bien unos años en el futuro, completamente distinta a la de Taichi y los demás. La aparición de digimons en el mundo real era consecuencia de la interacción entre estas Tierras y el digimundo, y el poder de las tinieblas estaba detrás de dicho desequilibrio provocándolo, expandiéndolo y aumentándolo. Taichi e Izuku regresaron al digimundo para confirmar que el tiempo allí pasaba de manera distinta, siendo la escasa hora que pasaron en Odaiba casi 2 meses en el digimundo.
Reunir de nuevo a sus amigos y encontrarse con que un molesto digimon los hacía sufrir penurias para que sus emblemas no brillasen, fue solo la punta del iceberg. Myotismon era el enemigo que más trabajo les había tocado enfrentar hasta ese momento. Sus planes de viajar al mundo real para matar a un noveno niño elegido para asegurar su victoria, la invasión del ejército de digimons sirvientes y el momento en que brilló el emblema de la Fe en la pelea por el portal mantuvieron al filo de su asiento a los compañeros de clase de Izuku. La revelación de que el pequeño digimon gato, con el que Kirishima y Uraraka habían luchado juntos ayer, era lugarteniente de ese ejército no fue bien aceptado de inmediato por ninguno.
Resultaba cómico para ellos todas las cosas que inventaron los niños para mantener a Izuku bajo el cuidado de los Yagami, ocultándole a sus padres tanto los digimons como el hecho de que el niño venía de otra dimensión. En su inocencia, cometieron errores tan absurdos que a Izuku le daba pena contarlos, dejándole eso a Terriermon. Pero la comicidad poco a poco fue opacada por el recuento de las batallas contra el ejército de digimons y el mismo Myotismon, que terminó con este encerrando a toda la isla de Odaiba en una niebla mística que impedía tanto entrar como salir. Los adolescentes sintieron un cuchillo en la garganta al escuchar que el plan Myotismon consistió en secuestrar a todos los niños en Odaiba separándolos de los adultos, y revisar uno por uno quien era el noveno elegido. El comentario de cómo Hikari había podido perder su digivice si ella era la novena elegida desde el principio no fue secundado por nadie, y si reprendido por Earphone Jack. La muerte de Wizardmon como detonante de la digievolución de Gatomon parecía ser el punto clímax de la historia, siendo desmentido al contarles sobre VenomMyotismon, las digievoluciones al nivel mega, y la aparición del digimundo como reflejo en la atmósfera de la Tierra. Dicha mención trajo vagos recuerdos en el resto de adolescentes, quienes recordaron levantarse una noche y ver luces en el cielo.
Izuku: Y entonces… ¿dónde estaba? – dijo el chico mostrando el dibujo de VenomMyotismon en su celular.
Todoroki: Yo. Jo-senpai fue absorbido por el cilindro de luz – dijo levantando el brazo como si fuese una clase normal.
Izuku: Cierto. Luego de eso, los demás entramos a la columna de luz – relató el chico.
Iida: ¿Solo así? ¿Qué dijeron los padres de los demás? – preguntó interesado Iida.
Izuku: Los padres de Taichi, Mimi-neesan y Sora-san llegaron cuando ya estábamos dentro de la luz – aclaró el chico – pero se despidieron mientras nos elevábamos – añadió.
Todoroki: ¿Entonces Terriermon también es capaz de alcanzar el nivel máximo? – preguntó cauteloso.
Terriermon: Si. Me convierto en Megagargomon. Mido casi 30 metros – dijo alegre el digimon de compartir esa información.
Kirishima: Casi tan grande como los robots de nuestro examen de ingreso – exclamó sorprendido.
Entonces Izuku escuchó el sonido de notificación, pero al revisar su celular vio que no era en este.
Izuku: ¿Mmm? ¿La terminal D? – dijo mientras tomaba el aparato del escritorio donde lo había colocado.
Momo: Aun no llegas a la parte en la que obtuviste eso, y por qué tu digivice tiene otra forma ahora – aclaró la chica.
Jirou: Supongo que será más adelante, recuerda que apenas van de regreso a solucionar el problema de la curvatura – señaló la chica a su amiga.
El resultado de la charla de las últimas horas era que el resto de aspirantes a héroe sabían cómo se llamaban los digimons elegidos, la función del digivice, los diferentes niveles de poder entre virus, vacunas e información, así como los niveles de evolución que podían alcanzar. Si bien aún no conocían toda la historia, habían adelantado gran parte. Uraraka sintió que más respuestas vendrían al avanzar la historia, ya que su mente se encontraba recordando la foto del tranvía con los demás elegidos crecidos, a los cuales Izuku todavía no hacía mención. Uravity vio que Izuku se demoraba en leer el mensaje, ya que su vista había pasado mucho tiempo en la pequeña pantalla.
Izuku: Les tengo que decir la verdad también, sería injusto ya que le estoy contado todo a Iida-san y los demás, y sería un problema que empezaran a desconfiar entre todos dada nuestra situación… - pensaba el chico para sí mismo sin despegar la vista del mensaje.
Uraraka: ¿Qué ocurre Deku-kun? ¿Pasó algo malo? – preguntó ahora más ansiosa la chica.
Izuku: N-No, es solo Sora-san – declaró el chico – los demás se van reunir debajo del puente Akemi a las 4 – dijo el chico para luego entrar en pánico cuando vio el reloj digital - ¡Tengo que irme! – gritó apresuradamente tropezando con sus pies y corriendo a la habitación de los hombres.
Casi todo el resto de adolescentes se paró de inmediato de donde estaba sentado y lo siguió.
Kaminari: Wow, tranquilo viejo. Ni siquiera creo que te dejen salir – dijo señalando hacia la puerta - Recuerda que estamos en "cuarentena" – aclaró el chico haciendo un ademán con sus dedos.
Terriermon: ¡Yo también voy! – dijo el digimon alzando los brazos hacia el cielo.
Izuku deseaba hablar en privado con los demás elegidos antes de que volvieron a interactuar con sus compañeros de U.A., por lo que resultaba vital que fuera sólo a esta reunión. Por ello, el peliverde hizo una pequeña mueca ante la petición de su compañero, ya que podría correr el riesgo de contar algo por accidente frente a los chicos de U.A.
Izuku: Esta vez no amigo. S-Si te llevo no podré pasar a los agentes sin que sepan que soy yo. Además… necesito que cuides a mis amigos, solo tu conoces este lugar además de mí – ordenó el chico a su compañero.
Terriermon: Ya qué… - dijo derrotado para después hacer un saludo militar decaído.
Iida: Midoriya-kun, si es tan importante podemos decirle Nishijima-san para que nos acompañe, de verdad espero que esta vez obedezcas las instrucciones que nos dejaron – dijo seriamente el peliazul.
Izuku: Iida-kun, necesito hablar con ellos primero… a solas – dijo nerviosamente el chico que ahora llevaba un overol café con camisa amarilla y gorro de pescador, dándole la espalda sin atreverse a verlo.
Uraraka: Deku-kun, no deberíamos separarnos otra vez – dijo la chica angustiada.
Izuku miró a todos lados hasta encontrar el balcón con la puerta-ventana, y repentinamente, tomó su digivice y corrió activando su don.
Izuku: ¡Perdonen, vuelvo en unas horas! – gritó disculpándose.
Iida/Uraraka/Kaminari/Momo/Jirou: ¡Alto! – gritaron en pánico mientras vieron al chico saltar por el balcón, para después verlo haciendo parkour con su don a través de las otras habitaciones.
Insertar 09 Shougaibutsu Kyousou - MY HERO ACADEMIA 2nd OST 1
Kaminari: ¿Cómo es que se nos olvidó que puede hacer eso? – exclamó el rubio eléctrico.
Kirishima: Solo espero que no haya nadie en las ventanas viéndolo - dijo el chico.
Momo: Es bueno que esta estructura este justo bloqueando la vista, así solo está lo podrían ver las personas de abajo – dijo observando la vista nula que tenían.
Todoroki: ¿Alguien recuerda haber visto este andamio cuando llegamos? – preguntó seriamente.
Cuando Izuku llegó hasta abajo, sintió un peso extra en su cabeza. Los humanos observaron con la boca abierta como el digimon saltó hacia el punto luminoso que se apagó cerca de los matorrales.
Izuku: ¡Terriermon! – gritó Izuku algo molesto.
Terriermon: ¿Cuándo vas a aceptar que nunca te hago caso? – le preguntó burlonamente a su compañero, quien vio su disfraz compuesto de lentes sin aumento, corbata negra y una gabardina en miniatura.
Izuku dudoso vio a su digimon y se preguntó a si mismo por qué era que lo estaba dejando atrás. Entonces exhalando resignado aceptó que lo acompañara.
