Capítulo 6 – Nostalgia de Tempestad: Hermano 1ra parte

Ha pasado más de un año. Hoy es ese día del mes.

Paul y yo compartíamos estocadas, bloqueos y golpes durante nuestro duelo. Un estilo pulido llamado "Encantador" contra un estilo "Jovial" sin pulir, dicho por el propio Paul.

Las reglas eran simples, prohibido la magia y ganaba quien cediera ante el otro. La última regla era innecesaria ya que sabíamos todos quien iba a ganar.

Una vez cada 30 días, para poner a prueba mi rendimiento y aprendizaje, Paul y yo realizamos un combate donde debo dar mi máximo esfuerzo en derrotarlo. Por ahora no he podido hacer que Paul llegue a tomarse en serio ningún duelo.

Vamos 14 – 0

A pesar de ello he notado mejoría, hay un aumento exponencial en el tiempo que dura cada encuentro.

Los primeros 3 meses se quedaron en una duración de sólo 15 segundos.

Después de hacer mi "Descubrimiento" los siguientes 4 meses fueron un crecimiento exponencial: 15 segundos, 25 segundos, 45 segundos, 1 minuto y 25 segundos,

Después de empezar a manejar voluntariamente mi "Descubrimiento" fue un aumento repentino, ya que duré 5 minutos contra Paul.

Pero esto a él le importó poco y aumentó la intensidad.

Al siguiente mes con esa intensidad aumenté 20 segundos y al siguiente fueron 40 segundos, notando mi mejoría Paul volvió a aumentar la intensidad ahora solo aumentado 10 segundos el siguiente mes.

Hasta que llegó el momento en que Paul volvió a aumentar la intensidad y repentinamente sólo duré un minuto.

Claro, si yo crezco, obviamente el rival también debe de hacerlo.

A pesar de ello mi "Descubrimiento", la Armadura de Mana, sigue aumentando exponencialmente durante y después de todo combate con los entrenamientos. Aunque bueno, esto lo explico mejor en mi libreta de apuntes. Hoy también debo apuntar mi duración del día de hoy.

Puedo decir que la intensidad de Paul aumenta, pero no debería tomarlo como un logro porque, como dije, Paul no se ha puesto serio nunca.

Ha pasado un año desde su infidelidad y todavía no lo perdono... No es como si tuviera yo que perdonarlo, más bien todavía me desagrada, pero definitivamente lo respeto como espadachín y acepto los consejos que me da. Puedo sopórtalo, vaya. Al parecer Zenith también ha llegado a apaciguar su desagrado por Paul, todavía le tira indirectas sobre aquello, pero todo parece volver a ser normal. Ver a esas dos criaturitas juntas influencia mucho a tu corazón... hasta el punto de querer perdonar a Paul...

Ahora mismo las están cuidando Zenith y Sylphie. Probablemente estén durmiendo.

Volviendo. Ya respetaba la habilidad de espadachín de Paul, pero no podía pelear con él sin sentir disgusto por su presencia, lo cual no hacía que me concentrara y sólo pensara en derrotarle cuando el objetivo de estas prácticas era aplicar lo aprendido. De todas formas, quiero derrotarlo algún día, ahora ya no estoy desesperado y puedo tomarme el tiempo para hacerlo. Creo que es un capricho que no afectará a nadie y al hacerlo sería dar un paso adelante en mi habilidad combatiendo. Sería un +100 de autoestima.

Durante este tiempo he perfeccionado mi faceta cuando me pongo la máscara, la clave era ver a Paul como el espadachín respetable que es, así que actualmente cuando me pongo la máscara lo que veo es un espadachín más que una persona, además...

También a los monstruos los veo como monstruos, en vez de seres vivos.

Desde hace varios meses Paul y mi padre junto a Rudeus y Sylphie nos llevan a los exterminios de monstruos.

Al parecer esos monstruos nacen de la acumulación de mana en lo más profundo del bosque y se materializan en eso. Y de vez en cuando salen a saludarnos.

Fue una experiencia... muy desagradable.

Ver lo que podría considerarse un ser vivo despojado de su cabeza era bastante traumático.

Sin embargo, sentí mucho respeto al ver como Paul manejaba la espada para hacer esas degollaciones, un estilo que te hacía confiar en él.

Un Verraco Berdugo fue a lo que se enfrentó, un jabalí antropomórfico de 4 brazos. Ya con sólo haberlo visto sentí mi estomago revolverse y cuando su cabeza salió volando, vomité.

Sylphie y Rudeus estaban calmados comparándolos conmigo, los dos me sobaron la espalda y cuando creía haber terminado volví a ver la cabeza decapitada que seguía revoloteando sangre, sangre espesa y caliente, pensando eso volví a vomitar e hiperventilé.

Odio tanto la sangre.

Paul se dio cuenta de mi espectáculo y no tardó en hablar conmigo para calmarme.

En general, me habló lo que eran los monstruos y cómo lidiar con ellos. Que todo se trata de supervivencia, que estas cosas son necesarias. Su propia experiencia aniquilando monstruos.

De hecho, Paul dijo no estaba sorprendido por mi reacción, ya se la esperaba.

Al parecer ya tenía un plan para remediarlo. Conseguir experiencia.

Para acostumbrarme a ver estos escenarios Paul me lleva siempre a los exterminios, he conocido diferentes tipos de monstruos y cómo los mismos se ven descuartizados. Con el tiempo he podido sobrellevarlo y ahora ya no aparto la mirada, ni tampoco la vista se me pone borrosa al ver la sangre del monstruo.

Próximamente el siguiente paso será cortar, yo mismo descuartizarlos. Francamente no tengo idea de cómo lo haré, sentir la carne ser cortada... por ello he dejado de verlos como seres vivos, simplemente son pedazos de carne. Usando la máscara será más llevadero.

¿Y si llega el momento de cortar a una persona? Es imposible no ver a un humano como un humano, si dejara de verlos como tal perdería mi humanidad. Espero que mi espada sólo sea dirigida a monstruos.

Al no ser así, dudo que pueda luchar. Aunque... ahora mismo sólo he practicado cómo combatir contra una persona.

Ya hemos pasado los 9 minutos peleando.

Apenas pensé eso, Paul me inmovilizó aprovechando su superioridad física posando su espada en mi cuello.

«¡Q-Quítate de encima-agh!» Su rodilla estaba en mi abdomen.

Sí... una vez al mes recibo una paliza. El dolor se va 3 días después, lo peor es que siempre hay entrenamiento al día siguiente.

Tras mis quejidos me deja ir y empiezo a arrástrame a donde Rudeus estaba sentado viendo nuestra práctica al lado de mi espada.

Realmente Paul se ha puesto estricto en el último año, esto hizo que respetara más la disciplina del uso de la espada, si alguien se llegara a burlar de ella sin duda lo insultaría. No era un maestro que llamarías "estricto" del tipo que te grita y te llama estúpido si te equivocas, es del tipo que espera que hagas las cosas bien y si no lo haces deberás esforzarte el doble. Hasta ahora ha sido divertido, lo que provoca que me esfuerza más, si no me divirtiera probablemente todo hubiera sido en vano y Paul dejaría de entrenarme.

A veces lagrimeaban mis ojos por los golpes, pero, aunque me cueste admitirlo...

Ha sido divertido tener de maestro a Paul.

«Vuelvo a ganar. Lo hiciste bien, pero sabes ya sabes... soy yo.»

«Sí, el que engañó a su esposa y casi destruye a su familia.»

Apenas escuché eso de Rudeus hice un POG.

«¡Uhhhh humillado pinche perro!»

Directamente Paul borró su sonrisa condescendiente y no pudo refutar. Por ello intentó justificarse.

«L-Lilia está muy bien, ¿No?» Paul miró directamente al pecho de Lilia quien estaba limpiando ropa.

Recuerdo este tipo de platicas en mi tiempo de secundaria, con el tiempo me he dado cuenta de lo misóginas que son, es por esa razón que prefiero desligarme de esta conversación. Rudeus le siguió el juego con comentarios "inocentes", en su momento les reprendí, pero no sirve de nada corregirlos.

Mientras hablaban de ello me puse a pensar en los caminos que he pensado tomar para mejorar mi poder y fuerza, mis capacidades, no sé cómo llamarlo.

He hecho una lista de todas las cosas que tengo pensadas con muchas notas en una pequeña libreta.

Libreta

XX/XX/XX

•Hiraishi no Yutsu. No tengo ni idea de cómo replicarlo. Existe la magia de teletransportación, pero es considerado un tabú lo cual provocó la extinción de toda información sobre ella y el cómo funcionaba. En conclusión, es una magia perdida la cual debo encontrar o redescubrir, buscando en lo más profundo del mundo o buscando a los seres más viejos existentes para interrogarlos, en este caso la raza demoniaca vive muchos años y la raza de los oreja larga. Los demonios puedo irlos descartando, los oreja larga son muy accesibles por ser yo mismo un oreja larga (elfo) y mi padre en su momento fue exiliado de su tribu junto mi abuela por lo que probablemente sepan en dónde residen. Hay pocas posibilidades de hacer posible esta idea, aparte que sería linchado si me vieran ejecutándola, también implicaría recrear una de las magias más complejas. No tengo idea si podría hacerla desde cero, no es imposible hacerla ya que existió, pero mis capacidades por ahora no son suficientes. Tampoco es que sea el más inteligente de todos y pueda descubrir todos los secretos de este mundo. Si lo quiero lograr deberé dar +1000 de esfuerzo.

•La tribu de los oreja largas. Se dice que fueron los primeros usuarios de magia, tienen una habilidad nata con ella sobre todo en la magia de agua, tierra y viento. La magia empezó a desarrollarse a partir de la magia de los oreja larga. Supongo que he tenido suerte en tener sangre de esta raza, me da ventaja en diferentes aspectos, eso explica mi gran manejo en la magia de agua, tierra y viento. También al parecer tienen un gran sentido de la orientación, eso explicaría por qué tengo un instinto agudo. Aunque ya lo tuviera en mi anterior vida.

•Magia atómica. Es la mayor fumada que se me ocurrió. No tengo enormes conocimientos sobre química que sean en verdad útiles, pero obviamente sé que todo está constituido por átomos, las personas tenemos átomos y por ello tenemos moléculas. Yendo a lo fácil, las personas estamos constituidas de 70% agua, el agua son moléculas H2O. ¿La magia es tan poderosa cómo para retirar moléculas del cuerpo? ¿O transformarlas en otra cosa? No lo sé, pero si pasara simplemente la persona moriría, eso es seguro. Esa es sólo una posibilidad de la magia atómica, se dice fácil, pero hacer un acto así es mucho más complejo que sólo decir "Le voy a despojar de una molécula" ¿Qué conllevaría hacerlo? Sólo acabaría matando a la persona, ¿Y ya? Estoy seguro que un cambio así a la estructura de la naturaleza haría una reacción en cadena a algo peor. Recuerdo una vez un amigo dijo "Si cambias la naturaleza de un átomo de oxígeno, entonces qué respirarías", es decir, cambiar la función de las cosas es algo muy arriesgado. Un error y puedo causar un desastre. Por ahora debería no meterme con cosas que no entiendo al 100% y esté seguro en los efectos que causaría modificar moléculas, átomos o estructuras. O tal vez soy un paranoico y es más simple de lo que creo, los humanos ya se han aprovechado de los átomos, por ejemplo, creando la bomba nuclear partiendo un átomo causando una de las mayores catástrofes de la humanidad, pero lo vuelvo a decir, es más complicado que solo imaginar partir un átomo usando la magia. Y si lo fuera, no quiero crear una explosión nuclear en mi hogar, nunca sabré si todas estas ideas funcionan si no aplico el método científico: hipótesis, experimentar y analizar resultados. Aunque ahora recuerdo lo que me enseñó Rudeus, fisión nuclear, al partir átomos generan energía. Bueno, es muy posible usar este tipo de magia. Demonios, incluso en mi mundo aprovechábamos los átomos para generar energía eléctrica, energía nuclear, ¿Cómo la magia no podría hacer lo mismo? Sim embargo, les tomó la colaboración de muchas personas y experimentos con equipos adecuados para hacerlos, y yo soy solo un tipo con conocimiento promedio junto algo llamado magia para recrear todo conocimiento científico que se fue cultivando por años. Existen tantas variantes y escenarios posibles, nada asegura que todo lo que funciona en mi mundo funcione igual usando la magia, necesitaría experimentar y no puedo darme ese lujo. En conclusión, me da mucho miedo esta idea. Tengo muchas dudas. No es una magia necesaria y no vale la pena arriesgarse. La usaré como última opción en una catástrofe. Si lo quiero lograr debo experimentar, deberé dar +1000000 de esfuerzo.

•Mana para recubrir mi cuerpo. Ahora mi "Descubrimiento". Primeramente, al parecer mi fuerza natural es superior a la que tendría alguien de mi edad, soy mucho más fuerte que Rudeus y Sylphie juntos. Por esa razón pude agrietar esa piedra en mi primer entrenamiento, al principio creía que lo había logrado por la mana que recubría mi cuerpo como en mi lucha contra Paul, pero no, realmente tenía la fuerza para agrietar una roca con un espada de madera. Durante el último año he descubierto que la razón por la que mis capacidades se vieron aumentadas por unos segundos en mi pelea con Paul fue por mana, lo consulté con Zenith, Paul y Rudeus, los primeros no supieron decirme lo que era mientras Rudeus tenía la hipótesis que la magia mejoraba la destreza física y el filo de la espada. Al parecer estaba en lo correcto. Esta habilidad de mana nació de mi sentimiento de lucha contra Paul siendo algo involuntario, eso explicaría por qué Paul lo usa instintivamente ya que sólo lo usa para luchar. Me he puesto a experimentar en ello, me tomó mucho tiempo ser consciente que es una capa de mana la que cubre todo el cuerpo que hace mejorar las capacidades físicas. Todo lo que he aprendido de magia y mis prácticas para aumentar mi reserva de mana serán de ayuda ahora, pues esta capa de mana al ser mana puede ser manipulado. En eso me he enfocado en el último año, seguir mejorando en la magia para tener un mejor control de mana, mi objetivo durante este tiempo fue que dejara de ser algo involuntario y pueda crear esta capa de mana por voluntad propia. Actualización XX/XX/XX: Lo he logrado, puedo activar y desactivar a lo que he llamado "Armadura de Mana", aunque sea una muy "fina" capa lo que he logrado, lamentablemente al volver esto algo voluntario se ha vuelto más débil pero cuando lucho noto que mi fuerza aumenta progresivamente. Ahora me pregunto, ¿Multiplica ciertas veces mis capacidades físicas bases o sólo aumenta mis capacidades físicas con un límite? Ósea, si entreno mis capacidades físicas bases éstas serán multiplicadas usando la capa de mana siendo mejores que las que tenía antes de entrenar, al contrario de la otra opción que serán las mismas capacidades físicas que tenía antes de entrenar. Teniendo esto en cuenta, ¿Esta capa de mana mejora dependiendo la cantidad de mana que uses? Por lo que he estado probando la respuesta es sí, no es una fuerza constante, ya que después de un tiempo de volver esta armadura de mana algo voluntario he podido poco a poco usar más mana en ella y he notado que tengo más fuerza que hace unas semanas atrás, ya sea estando en una práctica o simplemente activándola para otras actividades. He conseguido mejorar mi Armadura de Mana por los entrenamientos diarios con Paul e igualmente con los entrenamientos diarios de magia con Rudeus. DATO 1: Al parecer durante las peleas de cada mes con Paul mis capacidades físicas aumentan de forma exponencial por eso mismo el tiempo de cada lucha aumenta unos segundos cada mes. Pueden ser varias razones, pero una principal puedo asegurar es por el sentimiento de lucha, me baso en que los espadachines que a pesar de no controlar su Armadura de Mana la pueden usar por tener la necesidad de pelear causando que su mana acuda a esa necesidad; esto también es aplicado a mí, involuntariamente mi mana que está en constante aumento, sabe que necesito más fuerza para luchar causando que durante la lucha mi Armadura de mana evolucione. Aparte tendrá que ver otros factores como que estoy en pleno crecimiento al ser un niño, mi mentalidad, capacidades físicas, reserva de mana, control de mana, técnica y estilo de espada, constancia en entrenamientos, etc. Son tantas variables que pueden afectar que es difícil ser especifico, pero lo que tengo claro es que nadie nace siendo fuerte, Paul entrenó desde los 5 años y obviamente no nació con la Armadura de Mana que tiene ahora, la Armadura de mana crece junto su portador. Pero creo que en mi caso es diferente, pues tengo una gran habilidad mágica que hasta el mismo Paul dijo que "no es nada normal un espadachín mago" (Salió ese nombre después de un debate un poco tonto. Se refiere a un espadachín capaz de usar magia, aunque realmente puedo hacer las dos cosas igual de bien. En caso de Rudeus concluimos que es un mago espadachín). En conclusión, al mejorar mis capacidades mágicas y mi técnica con la espada en las practicas también lo hace mi Armadura de Mana, es como si mi Armadura de Mana se adaptara a mi reserva de mana. Si quiero lograr mejorar debo mantenerme constante con mi esfuerzo actual de 100.

XX/XX/XX

•Magnetismo. Aunque lo que tengo más conocimiento es del electromagnetismo. El electromagnetismo habla de lo mucho que están relacionadas la electricidad y el magnetismo. Varias partes las recuerdo por Dr. Stone, cuando usan un rayo para que choque contra una barra de metal, no recuerdo; el punto es que debe tener la propiedad del ferromagnetismo, este mismo metal estaba envuelto de un hilo de cobre que funciona como conductor eléctrico. Eso es lo poco que recuerdo de ese capítulo. Ahora basándome en mis propios conocimientos, el movimiento de una carga eléctrica, osease el flujo de electricidad, provoca un campo magnético– Actualización XX/XX/XX: ¡Cierto, también un campo eléctrico! – y recuerdo un diagrama de una batería de 9 volts, un alambre de cobre y un clavo. Envolvieron el alambre de cobre una cantidad especifica de veces alrededor del clavo y luego los dos extremos del alambre los ponen en los diferentes polos de la batería y ya está, tienen un imán. Ahí se muestra el electromagnetismo. También el movimiento de un campo magnético provoca energía eléctrica, creo. Creo que es fácil de entender. Ahora me pregunto: ¿Cómo puedo replicar esto usando magia? Creo que necesitaré un hechizo eléctrico, hasta ahora no me han enseñado alguno. Podría crear rayos por mi cuenta, pero los rayos nacen cuando el mar tiene carga eléctrica, y cuando se evapora para convertirse en nubes, estas nubes conservan esas cargas eléctricas ¿Pero el mar existe aquí? Supongo que sí, existen las nubes. Tal vez debería esperar a un día lluvioso y con rayos. Pero el inconveniente es que estoy pensando en darle magnetismo a un objeto y no directamente usarlo como una magia, creo que sería un experimento para poder comprender el funcionamiento del electromagnetismo. Actualización XX/XX/XX Consulté a Rudeus, pero no tuvo ninguna idea, pero me mencionó la Magnetita que es una piedra con propiedades magnéticas, un tipo imán natural y de hecho también existen los imanes artificiales como son algunas aleaciones de acero. Intenté crear la Magnetita con magia de tierra, pero no salió nada parecido. Actualización XX/XX/XX Creo que ya no es necesario esperar. Volvemos a las partículas subatómicas, el electrón, creo que el electrón es la clave. Moverlo de alguna forma o cargarlo o algo así. Después de todo el flujo de energía eléctrica es simplemente el flujo de electrones, por ello también pueden generar magnetismo, ¿No? ¿Cuánto mana me costará? Se gasta mucha mana para hacer cosas precisas y pequeñas como lo es crear estatuas detalladas, ¿Cuánto mana costará manipular la cosa más pequeña posible como es la partícula subatómica de un ATOMO? Actualización XX/XX/XX Fotones. ¿Qué eran los fotones? De repente se me vino a la mente. Recordaba mis clases de universidad... ya me dio melancolía. Ahora me siento frustrado. El punto es que aún no he podido manipular un electrón, y todavía no llueve. En conclusión, esto puede tardar. Para lograr esta idea deberé dar +500 de esfuerzo.

•Tornados. Creo que ya tengo la base para crear un mini-tornado que se enfoca en objetivos en vez de toda un área. De alguna forma el magnetismo mejorará los tornados que pueda crear.

XX/XX/XX

...

XX/XX/XX

...

-Fin Libreta-

He tenido otras ideas, pero estos bastardos mencionaron a mi hermana.

«No tengas dudas que Sylphy será una lindura en el futuro, estas encantado, ¿No es así?»

«No niego nada de eso, no defraudaré a padre en esto. Pero también es muy linda como está ahora.»

Volteé a verlos con desagrado.

Rudeus que parecía haber olvidado que estaba al lado suyo volvió a notarme.

«A-Ah... lo siento...» El pretendiente de Sylphie se veía abrumado.

«Son ustedes a los que llaman "basura", ¿No?» Dije. Es como si hablaran el mismo idioma.

«¡Ha! Había olvidado que estabas ahí– ¡O-Oye! ¿A dónde vas?» Paul agobiado me llamaba mientras me levantaba y me dirigía a la casa.

«A decirle a Zenith y Sylphie todo lo que escuché.» Tomé mi espada y la volví a poner en mi espalda. Sin importar que el día estuviera fresco todavía tenía mi bufanda en el cuello.

«¡Espera! Eres hombre también, debes de entenderlo. ¿No?» Puedo entenderlo hasta cierto punto, pero hablar de esa forma después de su infidelidad no es bueno. Sé que no debo involucrarme en esos asuntos, pero Paul parece no haber aprendido de su error y es algo que debería saber Zenith, seguir morboseando a Lilia a pesar de tener esposa, vaya reivindicación.

Todavía me sentía muy adolorido, así que me dejé caer. Se lo dejaré pasar esta vez, ha hecho las cosas bien últimamente así que no mancharé su racha. Aparte estoy seguro que Zenith no se dejará engañar fácilmente por él, actualmente le sigue poniendo las cosas difíciles a Paul por lo cual no debo involucrarme.

«Soy un hombre decente. Alguien mejor como para hablar de esas cosas.» Creo que al menos tengo una mejor moral que estos dos.

«Deberías conseguir una falda— digo,una chica para unirte a nosotros. Eres tú el que desentona aquí.» Creo que es este el momento donde aplica el "Soy un cerdo decente, no soy un puerco". He estado soportando estos tipos de comentarios desde hace un tiempo.

¿Da por hecho que Sylphie es novia de Rudeus? También he pensado en dejar de pensar mucho en ello y dejar que las cosas fluyan entre ellos dos.

«¿No se suponer que debes de estar soltero para hablar de otras chicas?» Pero, ¿Conseguir una novia? A menos que la chica supere los 18 0 20 años dudo que suceda. Mas bien, no sucederá. Las personas menores de esa edad las veo completamente como niños que están en pleno procedimiento de autoconocimiento con todavía varias etapas de su vida por vivir, las cuales yo ya hice y por ello no me interesan. Las cosas que más odio son los p3d0fil0zz e infieles.

Es raro porque a esa edad creía que era capaz de todo, aunque sigo pensando que mi yo de 16 años era mi cúspide como persona, un tipo bastante "cool" y lleno de confianza. Pero dentro de todo, un niño inmaduro enfocado en destacar buscando atención de los demás y divertirse despreocupado de lo que pase en el futuro.

En la actualidad creo que justo ahora estoy en el mejor momento de mi vida en todos los aspectos y me siento orgulloso de ello. Me pregunto, ¿Qué hubiera pasado si hubiese sido invocado a este mundo en esa etapa de mi vida? Probablemente ya habría causado demasiados problemas.

(Publicidad discreta del otro fanfic que tengo "Yo en Re:Zero" que es el mismo Pleiades pero de 16 años en el mundo de Re:Zero. Imagínate alguien así muriendo una y otra vez. Un Subaru pero con amor propio.)

Mientras recordaba mi etapa de adolescencia Paul pareció recordar algo recargándose en su espada dejando de lado su conversación con Rudeus.

«¿No han pensado en querer ir al colegio?»

«¿A qué te refieres con colegio?» Tanto Rudeus y yo no entendimos lo de "Colegio", acaso se referirá a...

«Con colegio, me refiero al sistema de educación que imparten en la capital de Fittoa, Roa. Se encargan de enseñar el idioma e historia de la región, al igual que matemáticas y etiqueta.»

¡¿Una escuela?! Creía que no existían en este mundo. Mi etapa de preparatoria la recuerdo con mucho cariño, un maravilloso lugar si no llegas a mortificarte por el estudio. Como lo dice Paul parece un lugar agotador, creo que todo se trata de cómo administres tu tiempo para tener una etapa estudiantil divertida.

«Lo normal sería que niños de su edad fueran al colegio. Pero no lo necesitan, ¿No? Ya saben leer y matemáticas.» Lo más seguro Paul cree que fue Rudeus quien me enseñó cuando yo ya sabía desde antes, creo que todos creen que Rudeus me enseñó todo lo que sé.

Eso es ver las cosas muy por encima, sería beneficioso asistir para aprender las características de este mundo y saber cómo funcionan las cosas a través de fuentes confiables como es la escuela. Son lugares llenos de conocimiento que son de ayuda para tener mayor entendimiento de este mundo. Tener solo los libros de Rudeus y al mismo Rudeus como fuente de conocimiento ya no es suficiente.

«En realidad, nos falta aprender multitudes de cosas. Aparte podríamos conocer a varias personas y hacer amigos.» Son razones por las que me gustaría ir, tal vez pueda encontrar a alguien interesante.

«También me interesa y digo lo mismo, podría llegar a hacer amigos.» Me alegra ver a Rudeus estar interesado en hacer amigos, hace unos años sería impensable por su ansiedad social. Espero de alguna forma haber contribuido en superar esa ansiedad.

«No es para nada como se lo imaginan. No son nada flexibles en las clases de etiqueta, tienen una cantidad estúpida de reglas sin sentido, y la historia que te enseñan es bastante inútil. Sin mencionar a los hijos de los nobles, son un dolor de cabeza.» ¿Ese no es el pensamiento de alguien rebelde?

Creo que es algo que fácilmente mi yo de 16 años podría llegar a pensar.

«¿Qué solías hacer en el colegio?» Pregunté imaginándome la respuesta.

«¿A qué viene eso? Hm... Recuerdo que faltaba a clases y me enfocaba en practicar esgrima.» Es exactamente lo que hacía en preparatoria, en vez de practicar la espada practicaba basquetbol.

Eso creo que explica varias cosas, dudo que los nobles les simpatice ver como un tipo se salta las clases cuando están entre la nobleza y tenga el descaro de encararlos. También solía saltarme clases para pasar tiempo con mis amigos o practicar basquetbol, así que no culpo a Paul de hacer lo mismo. Nos decantábamos por las cosas que queríamos hacer.

Por lo que sé, Paul se fue de su casa por su desapego a la nobleza, antes era un noble.

«Bueno, a pesar de ello me gustaría ir.» Dije recordando mi etapa escolar.

«Podrías hacerlo, pero cobran una gran cantidad de dinero para poder entrar.»

«Creo que mis padres no tendrán suficiente. Bueno, supongo que no tengo dinero para inscribirme eh... Pero realmente suena bien.» Sin contar la ficha de Sylphie sumándose a la mía, deberá ser demasiado. Los problemas financieros al parecer siempre han estado en mi familia, esto es algo que estoy en proceso a cambiar con algunas ideas relacionadas al comercio. De vez en cuando vienen mercaderes de la capital de Fittoa, la Ciudadela de Roa, el mismo lugar donde Paul dijo que estaba el colegio. Fittoa es la región oeste de Asura que es el país donde vivo, más concretamente es un reino. Me pregunto si mi abuela también tiene problemas financieros y si no los tiene me gustaría que hubiese ayudado a Laws, se hizo responsable de él hasta que pudo "valerse" por sí mismo. Pero... es triste.

«Así es esto, te iría bien, pero a Rudy lo dudo.» Se volteó al mencionado. «Tengo claro que te acosarán y se meterán contigo, porque los hijos de nobles armarán un escándalo si no quedan los primeros de la clase, así que se aliarán para molestarte diciéndote cosas como "¿Cómo te atreves a ser mejor que yo, el hijo del duque?"»

«¿Por qué exactamente a mí me intimidarían?»

«Leiades es de los míos, destacará, pero nadie se atreverá a decirle nada. Sin mencionar que al contrario de ti dudo que consiga los primeros lugares en clase.»

Me dijo tonto. Si quisiera quedaría en los primeros lugares.

Rudeus se quedó pensando en ello.

«Me ofende que me compares contigo.» Dije con desagrado.

«Tú sabes a que me refiero.» Entiendo, se refiere a que apropósito no conseguiré los primeros lugares por estar saltándome clases como él en su etapa escolar, eso se lo dejamos a los que se esfuerzan en conseguir las mejores calificaciones. Supongo si la clase es aburrida me la saltaré y si me hago nombre como un gran usuario de espada lógicamente me tendrán respeto, creo. Si me pongo a pensar, Paul y yo tenemos cosas en común ya sea en mi actualidad o ciertas actitudes de cuando era más joven. Compararme con un mujeriego es caer muy bajo.

Teniendo en cuenta la confianza de Paul en mí, preparé una voz convincente.

«No te preocupes Paul, yo me encargaré de protegerlo y ser su único amigo si pagas mi inscripción y la de mi hermana.»

«Creo que no has entendido cuando digo "Tenemos el deber de proteger al débil", me niego completamente.»

Rudeus me miraba curioso. Uno también tiene el deber de proteger a sus amigos después de todo. Entrar a una pelea si a tu amigo le están dando una paliza a pesar de él haber iniciado la pelea, si va ganando no te metes, pero si va perdiendo debes entrar de ley.

En eso intenté imaginarme a Rudeus en una pelea lo cual no pude, es demasiado dócil como para imaginarlo pelearse, y eso que de por sí también soy alguien muy dócil y sin carácter. Si tuviera que comparar a Rudeus con algo sería un perro raza Golden.

«Sí, prefiero no ir al colegio.» Después de un rato divagando Rudeus tomó su decisión.

Puede ser malo, pero es un alivio que decidiera no ir.

«Es lo mejor, las mujeres nobles de ahí son—»

«No empieces.» Si no lo detenía seguiría hablando sobre "Cómo llevarse a una noble a la cama", Paul sería bueno dando consejos sobre cómo cortejar a una buena chica, como lo hizo con Zenith, pero sólo piensa en el sexo. Tampoco es que necesite sus consejos ya que la técnica de "hacerla reír hasta que se enamore de ti" ... A veces funciona y a veces no, admito que cuando da un buen consejo me lo guardo.

Paul dio un suspiro retomando la conversación.

«Mas que ir a la escuela— Oh, Sylphy, ¿Ya terminaste ahí dentro?» Fue interrumpido por mi hermana que salía de la casa. Habrá terminado su práctica de magia con Zenith.

«Sí, espero hayan tenido un buen entrenamiento.»

«Sí, sí, tu dulce hermano sigue progresando y Rudy hace lo que puede. Llegas en buen momento estoy compartiendo mi sabiduría.»

Dando un suspiro, disgustada no tardó en sentarse, desde hace tiempo es de su conocimiento que Paul es basura por contribución mía y de Zenith. De hecho, Sylphie y Zenith se han estado llevando muy bien en el último año, al punto que Sylphie la llama "tía". Me llena de felicidad verlo pues ha estado aprendiendo a socializar no sólo conmigo y Rudeus.

Paul se enderezó poniéndose en una posición en lo que él creía era sabia.

«Si no van al colegio, les recomiendo convertirse en aventureros y explorar los laberintos.»

«He leído alguna cosa sobre los Laberintos en libros.»

«También yo, son prácticamente minas de oro para hacerte rico.»

«Pero son muy peligrosas.»

En orden, Rudeus, yo y Sylphie dimos una respuesta.

«Los tres leyeron la historia de Los 3 Espadachines y el Laberinto, ¿No?»

Los 3 genios de la espada que más tarde se convertirían en el Dios del Filo, el Dios del Agua y el Dios del Norte, que retaron y salieron victoriosos de un enorme Laberinto tras pasar por varios contratiempos. Durante el viaje rieron, se pelearon entre ellos y hasta acabaron despidiéndose, pero antes consiguieron explorar el Laberinto al completo, sus 100 plantas de profundidad... Se volvió de mis historias favoritas, lo malo es que causó que les tuviera miedo a los laberintos, los tres Dioses de la Espada tenían un grupo de aventureros los cuales todos murieron menos ellos tres que tienen "La suerte del protagonista". En los laberintos abunda la necesidad de tener buena suerte.

Regularmente tengo buena suerte, incluso mis amigos decían que la Ley de Murphy me aplicaba a la inversa; y dice, "si algo me puede salir mal, me saldrá bien". Mi suerte sólo funciona para las cosas pequeñas y simples, no creo que me ayude a eludir la muerte.

Paul siguió contando diferentes historias de los laberintos sin importar cuanto arrugáramos la cara, los tres estábamos de acuerdo que no eran un lugar al que quisiéramos ir. Ignorándonos continuó con sus relatos buscando que nos interesemos, enfocándose principalmente en Rudeus y en mí. Es como si hubiese buscado la oportunidad para hacerlo. Siento curiosidad por los laberintos y todo lo que cuenta, pero no al punto de querer arriesgarme entrando a uno.

«¿Qué les parece? Les apetece explorar Laberintos, ¿Verdad?»

«¿Bromeas? Prefiero vivir pacíficamente.»

«Es un riesgo innecesario.»

«Si te soy sincero ese ámbito de ser aventureros es el tipo de cosa que no me atrevería. Pues si no vas para hacerte rico entonces para qué irías.»

Los tres nuevamente estuvimos de acuerdo. El último en hablar fui yo.

«Si eres capaz de explorar hasta el final alguno de los Laberintos más famosos como lo hacen en el libro, tu nombre seguro que pasará a la historia, ¿Por qué no aspiras a eso? Si mi hijo y tú mi pupilo, se hacen de renombre hablarán de mi grandeza de haber tenido bajo mis alas a los dos.»

A veces hablar con Paul es cansado y es difícil de ocultar, nuestros rostros nos delatan.

«Esa es una razón menos valida que la de conseguir riqueza.» Rudeus cortó en seco.

«¿Desde cuándo soy tu pupilo?»

Yo nunca me he proclamado como su pupilo, Paul es mi maestro, pero simplemente me enseña mientras llega un mejor maestro de espada. Tampoco es que tenga el sello de su academia o algo así.

«Esa historia, ¿No era un cuento de hadas?»

«Para nada. Según la historia de los distintos estilos, todos fueron desarrollados en ese Laberinto.»

Sospechaba que fuera una historia cierta. Era una exageración las cosas que sucedían según mi sentido común, pero mi sentido común ya no aplica y con todo lo que he conocido de este mundo no me extrañaba que fuera una historia verídica.

Exactamente por esas cosas exageradas llegué a la conclusión de nunca entrar a un laberinto pues conociendo mis descuidos moriría en unos minutos. No está en mi psiquis la lógica de este mundo, no tengo una habilidad de adaptación tan potenciado. Las personas que han vivido desde el inicio consciente en este mundo tendrán más posibilidades, lamentablemente, al ser yo un reencarnado tengo una barrera mental causada por mi anterior vida.

«¿Eh? Pero si es tan difícil convertirse en Dios de algún estilo, con lo lento que voy, aunque me esfuerce al máximo no llegaré a ese nivel, ¿No te parece?» Rudeus recalcando su ineptitud en la espada reclamó a Paul.

«He de decirte que tu padre, ósea, yo, lo intentó en su día pero lo dejé, aunque, Rudy, creo que si tú lo intentas, estoy seguro que lo conseguirás. Y Leiades, cuando madures, probablemente seas llamado por los ignorantes como "La encarnación de los primeros Dioses de la Espada", tienes el instinto para el estilo del Dios del Norte, la fuerza para el Dios del Filo y la cautela del Dios del Agua.»

Lo último me agarró desprevenido, obviamente nunca seré capaz de compararme con tales leyendas de fantasía. En el fondo soy un tipo normal de otro mundo, a mi edad puedo estar encima del promedio, pero me faltan diferentes aspectos para poder llegar a tal nivel.

Mi barrera mental se interpone en todo el potencial que podría tener.

«A-Ah, creo que me estás sobreestimando.»

¿En serio he dicho eso? Jamás en toda mi vida había pronunciado esas palabras, desde hace un año he tratado ser más humilde y valorar el esfuerzo de los demás, pero llegar hasta el punto de pronunciar esas palabras... Normalmente ante todo cumplido lo aceptaba con gusto, pero llegar a compararme a los dioses de la espada es otro nivel y lo sé porque ya leí la historia. Incluso Paul abandono ese objetivo, alguien tan fuerte como él. ¿Acaso esto es que te pongan expectativas? Es decir, las expectativas siempre me las ponía a mí mismo.

Lo que dijo Paul es toda una exageración, no se trata de ser humilde, si me comportara engreído como antes diría lo mismo y si concordara con Paul sería una mentira. Esos tipos eran monstruosos.

Mientras fruncía el ceño sentí algo en mi mano.

Era Sylphie, me miraba segura de lo que iba a decir. Notó mi inseguridad, era visible mi falta de confianza, pues jamás me habían escuchado dudar de mis capacidades. Mi hermana mayor me dio la sonrisa con más convicción que le he visto.

«Sin importar lo que hagas yo te apoyaré.»

Fue repentino, parecía que estuviera buscando este momento para decírmelo por mucho tiempo.

Me hizo darme cuenta que, no, no sólo en el amor me ponía expectativas a mí mismo, también en mi anterior vida solía ponerme expectativas en ser el hermano mayor respetable. Antes de empezar a vivir mi vida como quiero quería ser un ejemplo para mis hermanos, después sólo me conformaba por ser alguien bien visto por mis hermanos mientras vivía mi vida.

Ver a mi hermana, Sylphie, me hizo recordar que siempre fui yo el que apoyaba a los demás, no sólo a mis hermanos.

Incluso los primeros años en este nuevo mundo apoyé a Sylphie, pero desde que aprendió magia los roles se invirtieron y empezó a ser la hermana mayor protectora y fuerte. Apoyé a Rudeus con su ansiedad social y, aunque me equivoqué, mi intención era apoyar a Zenith con la infidelidad de Paul.

Ahora puedo enfocarme en ser mejor y apoyar a los demás cuando me lo pidan sin sentir la obligación de hacerlo olvidándome de mí.

Ahora que soy el menor, es Sylphie la que suele motivarme, de hecho, todos lo hacen.

Los hermanos menores son los consentidos.

«Quisiera ser aventurero.»

Al escucharlo hubo diferentes reacciones, Paul sonrió con picardía, Sylphie y Rudeus quedaron sorprendidos.

«Creo que, de nosotros, eres el que mayor posibilidad tiene.» Rudeus fue el primero en reaccionar.

«Eso es lo de menos, estoy seguro que conseguirás chicas demasiado lindas, hombre. Serás todo un partido no sólo por tu talento en la espada sino por tu apariencia. Se nota completamente que eres mi pupilo.» Paul concordando con su personalidad dio su opinión.

«Sí... pero no es algo que esté interesado.»

«Que desperdicio.»

Inconscientemente me reí.

Siento que no estoy atado a ser la persona respetable a la que mi hermano debe aspirar. Cierto, ahora puedo darme el lujo de decir "creo que no puedo" frente mi familia porque soy el hermano menor. Ya no tengo a mis padres, ni mis hermanos para yo mismo ponerme expectativas de convertirme en un ejemplo, porque ya no soy el hermano mayor.

Sólo soy el hermano menor, que tiene un gran talento en la espada y magia, algo en lo que se quiere dedicar y todos lo motivan sin hacerlo sentir la necesidad de ponerse una expectativa a sí mismo, porque ya no es el hermano mayor. Ya no es la figura a seguir de otros. No tienen los demás que seguir los pasos que yo mismo ni he terminado de crear. Tal vez cuando ya haya cumplido mis objetivos los demás puedan seguir mis pasos.

Ahora puedo decir las cosas pensando en mí mismo. Quiero ser mejor, teniendo al lado lo importante.

«Tengo un sueño y es explorar el mundo, por eso quiero hacerme fuerte. Me gustaría que me acompañen.» Mi miedo a estar solo y hacer las cosas solo me impide hacer las cosas que quiero por mi propia mano. En todo caso, siempre preferiré estar con alguien que hacer las cosas solo. Ahora mismo les estoy pidiendo directamente su apoyo.

«Por supuesto. Eres mi hermano y te acompañaré.»

Ya tengo una respuesta, falta la de Rudeus...

Parecía indeciso.

«Parece que necesitan hablarlo, voy adentro.» Notando su presencia Paul se despidió repentinamente, me sentí extrañado.

«Puedes negarte Rudeus. Comprendo totalmente que prefieras tener una vida pacífica.» Tiene todo el derecho de negarse, no lo quiero obligar ni nada por el estilo.

Es mi amigo y estaría feliz que fuera con nosotros, si la respuesta es negativa la respetaré y me iré. Si quiero cumplir este sueño deberé dejar atrás a personas importantes para mí por un tiempo, dar un paso adelante en superar mi miedo a la soledad, aunque no estaré solo. Puedo salir adelante junto a Sylphie, si se hubiera negado era un hecho que me quedaría, no quiero que me dejen solo.

"Siempre preferiré estar con alguien que hacer las cosas solo" si me obligaran a hacer las cosas solo no hallaría el valor para hacer las cosas por mi propia mano, ni siquiera para cumplir mis sueños.

(AUTOR: No lo sé bro, eso parece codependencia)

«Creo necesito mejorar si quiero aspirar a ser útil. Todavía necesito aprender más cosas, mejorar mi magia al menos, y la escuela podría... ayudarme...» Dejado su respuesta, Rudeus se inclina por la opción de ir a la escuela.

Sentí mi saliva ahogarse en mi garganta. Entiendo la decisión y la debo respetar.

No quiero que me dejen. Si mínimo no los vuelvo a ver en un tiempo quisiera saber que al menos me están esperando en donde sé que están. Dije que respetaría su decisión, ni siquiera cuenta como su elección final ya que no está ni siquiera seguro de lo que dijo, está abierto a cambiar de opinión.

«¿Estás seguro? Ya lo dijo Paul ¿No? Tienes la opción de ir a la escuela o hacerte aventurero. Si nos hacemos aventureros de todas formas conoceríamos a muchas personas que nos podrían enseñar muchas cosas en nuestro camino. Tenemos varios años de preparación. Mi idea es, cuando podamos independizarnos en unos pocos años, viajaremos a la capital y nos asentaremos tras estudiar el funcionamiento del mercado, aún siendo jóvenes nos la podríamos arreglar, somos bastante listos a nuestra edad a mi parecer. Si quieres seguir mejorando creo que sería un buen plan caminar juntos mejorando nuestras habilidades, ¿Cuál es la necesidad de hacerlo solo?»

Nunca he entendido eso de las personas, ¿Por qué les gusta hacer las cosas solos? Siempre puede haber alguien que pueda ayudarte haciéndote las cosas más fáciles y llevaderas. Después son las mismas personas que se quejan que su vida está de bajada olvidando que hay personas a su alrededor que los quieren. Es como si quisieran provocarse dolor voluntario en busca de llamar la atención de los demás y hacerlos sentir culpables y así los demás lo busquen en vez de él a ellos. Es un comportamiento que odio.

Por lo que sé, piensan que no vale la pena que los demás gasten tiempos en ellos y creen que los molestan. Francamente es el pensamiento más triste que he oído, estoy seguro que les molestaría más que no pidan su ayuda. Y lo sé, porque me ha sucedido en mi anterior vida, conocí a varias personas con ese pensamiento.

Es totalmente incomprensible para mí.

¿Por qué hacer las cosas solos si hay personas a las que les importas y están dispuestas a ayudarte?

(AUTOR: Denle desarrollo a base de vergazos al prota)

Bueno...Yo no me quedo exento con mis problemas sacándolos a relucir con Rudeus al que le di razones para quedarse. Supongo que estoy arrastrando a las personas a que se queden conmigo, quedarse en mediocridad y no tener aspiraciones demasiados grandes, es más, quiero que me acompañen en mis propios deseos. Simplemente no quiero ir solo a explorar el mundo. Rudeus es alguien que me cae muy bien. Qué clase de amigo soy, una mala influencia tal vez. Al final, la mejor opción para él es ir a la escuela, pero no quiero que nos deje a Sylphie y a mí.

Siempre he sido así, y si... ¿Apoyaba a los demás en mi anterior vida para que no me dejaran solo?

«Puedes tener razón... pero diciéndolo tú, siento más necesidad de ir.»

¿Eh?

«¿A qué te refieres?»

Sin llegar a responder mi pregunta Rudeus fue interrumpido por otra pregunta manifestada por Sylphie.

«¿Tendrías que irte lejos?» Mirándolo a los ojos, en silencio esperando su respuesta. Podría jurar que tenía los ojos cristalinos intentando sostener calma.

«...» Ante el rostro expectante mirándolo Rudeus ahogó sus palabras suponiendo la negativa que tendrían. Sin vacilar por segunda vez las lanzó.

«Es posible.»

«...»

Sylphie bajó la mirada dos segundos dando dos críticos a la defensa de Rudeus.

Subiendo la mirada volvió a hablar.

«Entonces, preferiría que no te fueras.» La voz apacible y tranquila de Sylphie golpeó el corazón de Rudeus.

Pasaron unos momentos en silencio mirándose uno al otro, uno más titubeante que el otro y con el corazón en la mano. Así, Rudeus cedió en decir lo que piensa dando un suspiro a lo bajo, era imposible resistirse a ello. Desanimado.

«Me siento estancado... y cuando los veo a ustedes dos, me hace darme cuenta que no he mejorado apenas ni con la magia ni con los estilos de espada. Son lo contrario de mí. Sylphy no deja de avanzar en sus estudios de magia, y sus conocimientos están ampliando enormemente. Leiades tiene mucho más conocimiento que yo y avanza igual con la magia, sin mencionar que es nivel intermedio en dos estilos de espada, ya puede ser incluso un aventurero sin problemas. Mi mente se nubla por la ansiedad, me siento inútil por no seguir avanzando. No tardarán mucho tiempo en superarme y dejarme cuando seamos mayores, ya se tienen a ustedes dos, ¿Para qué me necesitarían?»

No es un pensamiento de desprecio a sí mismo o de baja autoestima, puedo describirlo como de desanimo. Puedo saberlo porque en cierta parte tiene razón, desde hace un tiempo dejó de ser el más destacado de nosotros tres y lo hemos estado igualándolo en aspectos como la magia y superándolo en la espada. Se me vino a la mente la perspectiva que tenía de Rudeus cuando lo conocí, alguien insuperable y talentoso, expectante de los constantes progresos de Sylphie y míos. Vaya... gracias a él y su ayuda enseñándome magia soy lo que soy actualmente. Si no lo hubiera conocido, no usaría magia estoy seguro, lo intenté los primeros años de mi vida por mi propia mano y no pude hacer nada, fue su guía lo que me hizo poderoso.

Durante el tiempo que nos hemos conocido siempre me ha ayudado, o eso me gusta creer. Lo he apoyado cuando lo necesitaba ¿No? Lo ayudé en su ansiedad social, y si no lo hice, puedo apoyarlo en este momento.

Ahora es cuando me doy cuenta que con el tiempo he superado al que veía como el chico prodigio Rudeus Greyrat, quien hoy día veo como, mi amigo Rudeus Greyrat.

«...» Guardé silencio un instante rememorando mi relación con Rudeus. Fueron pensamientos fugaces pues la conclusión era clara, sin dejar un segundo muerto retacaría mis pensamientos a palabras en mi boca...

Si no fuera por Sylphie que abrazó a Rudeus.

Me quedó mi cara hecha un poema al igual que al abrazado.

Rudeus estaba desubicado. Unos misisipis después Sylphie habló manteniendo el abrazo. Decidí tener una posición expectante sin intervenir sosteniendo serenidad y una sonrisa desproporcionada a la situación.

Es la primera vez que se abrazan.

«N-No pienses eso, eres genial, me has ayudado tanto... y prometiste... no te vayas.»

¿Hicieron una promesa? No es algo que deba preguntar.

Sintiéndome estar sobrando en esta situación y antes de sentirme incomodo contribuí a la causa.

«Tú siempre nos has ayudado. Si no te hubiera conocido, estoy seguro que no sería ni el 5% de lo que soy ahora, gracias a ti tengo verdaderas posibilidades de cumplir mi sueño. Le diste vida a mi sueño, por eso quiero que me acompañes. Sin ti seguro que no llegaría más lejos de lo que soy en este instante.» Es lo que reflexioné hace un momento, tuve suficiente tiempo en organizar mis palabras y ponerlas en el orden correcto con el afán de convencerlo a quedarse.

Me doy cuenta que sería de mal agradecido alardear de mis habilidades a Rudeus, pues fue él quien me enseñó todo lo que sé de magia e hizo los cimientos para manejar la espada de gran manera con mi Armadura de Mana. Puedo decir que respeto a Rudeus Greyrat.

El mismo que con una nueva expresión dio su veredicto.

«Está bien, no iré a ningún lado. Sigamos progresando juntos.»

Dedicándonos una sonrisa selló en papel en aceptación a mi sueño, será parte de mi sueño de explorar el mundo. Creo que me consienten mucho.

Al final lo convencí a quedarse, voy a hacerme responsable, haré que los tres sigamos progresando juntos en nuestras habilidades y no se arrepienta de su decisión de quedarse.

No estoy seguro si soy mejor o sigo en mi propio lodo. Un poco de los dos.

Últimamente Sylphie y Rudeus pasan tiempo en la habitación mientras entreno con Paul. Por lo que se le enseña cosas como ciencia y matemáticas. De vez en cuando ayudo... o distraigo, pues gracias a mí ahora tenemos sombreros de papel sobre la cabeza. Les enseñé cómo hacer uno doblando papel.

Mientras ellos estudian estoy haciendo figuras con magia de tierra. Estoy concentrado en lo mío, pero no puedo evitar escuchar.

«¿Por qué necesitas calentar el agua para que se convierta en aire... digo vapor?»

«Para ser exactos, el vapor de agua que se evapora se mezcla con el aire. Pero para responderte, el agua se evapora incondicionalmente cuando la calientas a cierta temperatura, así que dependiendo de la temperatura que le des al agua, se evaporará o no.»

«...¿?»

Su cara demuestra su total confusión. Aunque en realidad, es una niña muy espabilada que absorbe los conceptos con rapidez.

«A ver, el punto importante que necesitas comprender es que todo se derrite si lo calientas lo suficiente, se evapora si lo calientas aún más y se condensa o solidifica en el momento que pierde esa temperatura.»

Recordando mis enseñanzas de preparatoria publica tomé palabra.

«¿Le estás enseñando los estados del agua? Ósea los estados de la materia, ¿No? Eran, solidificación que es de líquido a sólido, derretimiento de solido a líquido, cristalización de gaseoso a sólido, sublimación de solido a gaseoso... gaseoso a liquido es condensación, liquido a gaseoso es vaporización.» Mientras hablaba escribía en la libreta de Sylphie usando dibujos y flechas creando un diagrama.

«¿Se puede hacer todo eso?» Preguntó a su maestro.

«Am… sí. Puedes confiar en la mayoría de cosas que dice Leiades... tiene más conocimientos que yo. Si quisiese puede ser mejor maestro. Creo que no soy el mejor explicando las cosas.»

Finalizando en una risa nerviosa el castaño se volvió a subestimar. Fue un comentario sin tanta intención de menospreciarse por lo cual no se volvió algo incomodo.

«Pero Sylphie te lo está pidiendo a ti, ¿No? Que le enseñes, digo. Si quisiera mi ayuda ya me la hubiera pedido.»

Refutando aquello, mi hermana inquieta miró por lo bajo asintiendo moviendo la cabeza y frunciendo los labios. Dándome la razón.

Rascándose la cabeza accedió.

«A-Ah... Está bien, gracias por confiar en mí.»

«No me lo digas a mí, díselo a Sylphie.»

Soltando la última piedra salí de la habitación dejándolos solos. Para no intervenir entre ellos dos.

«Creo que dije demasiado. Fácil, ayudé a su relación. Sylphie~» Suspiré cansado tomando mi sobrero de papel.

Desde hace un tiempo he dejado de poner trabas entre ellos dos, desde la infidelidad de Paul he aplicado eso que aprendí "No meterse donde no te llaman". Y entendí que no sólo aplica en asuntos fuera de mi circulo sino en todo. Al final concluí que no es bueno intervenir entre ellos dos, al final seguramente a pesar de todo estén juntos cuando crezcan. En ese caso prefiero no molestar como lo hice con Zenith.

Comencé a bajar las escaleras hacia la sala.

«Mientras estudian le haré compañía a Zenith.»

Creo haber escuchado a Paul irse mientras estaba con Sylphie y Rudeus.

Antes que nada, tengo que hacer algo...

Tocando el suelo del recibidor me dirigí a una cuna compartida

En mi vista aparecieron dos adorables bebes de 3 meses. Dos niñas. Una de cabello rubio y otra rojizo.

Antes que me notaran me tapé la cara.

«¿Onde (Dónde) están Aisha y Norn?»

De las niñas salieron balbuceos confundidos.

«¡Aquí están!»

De la nada una risa escandalosa salió de la niña rubia y otra más discreta salió de la pelo-rojizo.

Un juego tan corto y simple que hace feliz a cualquier bebe.

«Todavía me sorprende lo bien que te llevas con ellas... ¿Qué llevas en la cabeza?»

Zenith habló detrás de mí, sentada viendo mi interacción con su hija junto a su media hermana.

«Es un sombrero de papel.»

«Parece que le llama la atención a Norn.» La pequeña niña extendía sus bracitos hacia mi sombrero. Es tan adorable.

«Te haré uno más pequeño, ¿Está bien Norn?» Ya se había distraído viendo a su hermana, ignorándome. De todas formas, empecé a doblar un papel que estaba en la mesa

Pasado los meses me he vuelto bueno con los bebés, después de todo fui el hermano mayor de uno en mi anterior vida. Estuve con mi mamá en su embarazo, las noches donde el niño no dejaba de llorar, cambio de pañales, etcétera. Ya tengo bastante experiencia.

Por esta misma experiencia ayudaba de vez en cuando con Aisha y Norn cuando Lilia no estaba presente ya que... Zenith no es muy buena en este tipo de cosas. Se pone nerviosa cuando no sabe la razón por la que las niñas están llorando. Dice que es un gran alivio tenernos a Rudeus y a mí para ayudarla en esos momentos cuando Lilia no está. En cuanto a Rudeus, he visto que es bastante hábil en cuidarlas y si él está ocupado...

Obvio voy a ayudar en vez de quedarme mirando mientras las niñas lloran sin parar.

Estuvimos un momento en silencio mientras doblaba papel escuchando de fondo los balbuceos de Norn. Aisha era muy diferente a su hermana, es bastante tranquila.

«Gracias por ayudarme.»

Paré de doblar para mirar a Zenith. Finalmente, puedo ayudarla genuinamente sin velar por mi propio egoísmo y no ser un estorbo.

«Sí.» Nos sonreímos.

Desde entonces ha sido de esta forma nuestra relación. Recordé la primera vez que fui de verdadera ayuda para Zenith, establecimos reciprocidad y autenticidad uno al otro. El día donde lo comprendí.

Fue el día donde nació Norn y Aisha.

Durante los meses de embarazo estuve haciendo juguetes y algunas cosas para bebes de mi mundo, hasta que llegó el momento en que Zenith rompió aguas.

Estaba entrenando en el jardín cuando Zenith comenzó el proceso de parto. Francamente esperaba más de Paul, ya había pasado por algo así, ¿No? Sin importarle ello se puso mucho más nervioso de lo que yo estaba. Sí, también estaba un poco inquieto al ser algo repentino, Rudeus tuvo que calmar a Paul y decirle que se mantuviera al lado de Zenith.

Preparado para recibir cualquier orden me mantuve atento si faltaba algo, no tardó nada en llegar pues Lilia me encargó en ir lo más rápido que pueda por la obstetra del pueblo quien se encargaría de ayudar en el parto. No tardé más de 5 minutos en traerla. Todos se empezaron a poner manos a la obra.

Rudeus y yo nos encargamos de las toallas y agua tibia. Lilia apoyaba a la anciana obstetra. Paul daba aliento a Zenith.

Fue entonces que sentí pánico.

El parto se empezó a complicar, el bebé no estaba en una posición correcta para realizar el parto. Rudeus lo llamó "Un parto de nalgas" y la vida tanto de la madre y el bebé estaban en peligro.

Pude enterarme poco después de ello, pero no estaba tan lejos de esa conjetura, estamos en una época medieval cualquier parto tiene un gran riesgo.

Sabía que ella era muy fuerte y podría con ello, pero ver a Zenith hacer muecas y quejidos de dolor pudo conmigo, dudé por un momento y tuve que dar un respiro, lo cual nadie me reprochó. La cabeza me daba vueltas y la vista se me nublaba. Zenith estará bien, pues se trata de ella.

Intentando hacerme reaccionar empecé a frotar con fuerza mi cabeza. Sólo me di unos segundos pues mi mirada coincidió con la de Zenith a unos pasos lejos de mí.

Zenith dejando de lado su dolor reunió la energía que le quedaba mostrándome una sonrisa.

Sonrisa.

Mi mente se despejó recordando la misma sonrisa con la que me recibió Zenith cuando nací en este mundo.

Era exactamente la misma situación, mi parto se complicó poniéndome en riesgo a mí y a mi madre, pero fue Zenith la que nos salvó usando magia curativa efectuando con éxito el parto.

Y vi su sonrisa que me devolvió la vida.

Tal vez no tenga una sonrisa en mi rostro ahora, pero siempre he estado agradecido con ella.

Fue en ese momento en el que en verdad debía de ayudar, Zenith me necesitaba ahora.

Recuperando el aliento, junto Rudeus apliqué magia curativa en Zenith.

Estaba seguro que Zenith lo lograría.

La magia seguía fluyendo por mis manos mientras todos dábamos lo mejor que podíamos para lograr con éxito el parto.

Los quejidos de Zenith, las palabras de aliento de Paul y los canticos de Rudeus resonaban en la habitación...

Se escucharon llantos agudos de un bebé.

Finalmente, todo salió bien.

Envolvieron a la bebé en unas mantas dándosela a Zenith. Todos estábamos cansados, tuve que reposar en una silla intentando recuperar el aliento.

En ese mismo instante, Lilia entró en labor de parto.

Sin tiempo para descansar todos volvimos a entrar en marcha. Reaccionamos unos segundos después, Paul cargó a Lilia a otra habitación seguido de Rudeus y la obstetra.

Los seguí a la habitación, pero fuí detenido.

Sólo dijeron, "Has hecho suficiente por nosotros, no queremos seguir molestando, nos podemos encargar".

Lilia en medio de labor me dijo que estaría bien. Un poco inseguro acepté y me encargó vigilar a Zenith y a Norn.

Sin refutar me dirigí a ello. Tiene sentido, acaba de salir de un parto peligroso y tenemos a un recién nacido, Zenith estará muy cansada como para atender su alrededor incluyendo su hija. Lo mejor es que alguien vigile su condición constantemente.

Llegando nuevamente a su habitación vi a una Zenith desalineada y exhausta cargando a una hermosa niña de ligeros mechones rubios.

La nueva vida del mundo ya había dejado de llorar, quedándose dormida.

Tal vez no era la única en pleno sueño, pues Zenith apenas tenía los ojos abiertos.

Apreciando una escena que podía considerarse como... la vida. La viva imagen de lo hermosa que puede ser la vida.

No me quedaría mirando, por cualquier duda apliqué magia curativa a madre e hija.

«Estoy bien, Iady... Todo salió bien.»

«Sabía que lo lograrías. Pero... no niego que un momento me preocupé. Me paralicé un momento»

«Pude verlo.»

«Creo que todos.» Será por eso que me pidieron quedarme con Zenith. No estoy ni siquiera seguro que pueda mantenerme consciente en un segundo parto.

Zenith suspiró en cansancio entregándome a Norn indicando que la dejara en su cuna al lado de su cama.

Dejé a Norn en la cuna. La miré un momento recordando lo complicado que fue traerla al mundo.

«Pudiste actuar. Incluso pudiste usar correctamente magia curativa. Estoy orgullosa por tu mejoría.»

«Así como has cuidado de mí, quiero cuidar de las dos, a todos. Es lo que pienso desde hace tiempo. Quiero ayudarte y no hacerte las cosas más difíciles. Quiero ser mejor.»

...

«Creo... que otra vez estoy siendo egoísta.»

Otra vez estoy hablando de lo que quiero, "Quiero ayudarte". Desde hace un tiempo estoy en un limbo donde no se si hago las cosas por Zenith o por mí. ¿Cuándo son los momentos donde ayudas a una persona y no lo haces por ti mismo? Ahora yo ayudé a Zenith por...

Sentí dos manos sobre las mías, suaves y esbeltas tomaron mis manos que ante mis palabras se habían juntado frente mía acurrucándome.

Eran las manos de Zenith las que aparecieron en mi vista.

«Con ser mejor, decía que fueras mejor para que pudieras ayudar a las personas cuando lo necesiten.»

Se escucharon llantos en la otra habitación reforzando su punto, en verdad no me necesitaron.

«Necesitaba tu apoyo. Gracias por ayudarme, no solo a mí, también a Norn. Gracias a que todos estaban aquí pude hacerlo.»

«… ¿Pude ayudarte de verdad?»

«Sí.» Las ojeras y sonrisa de Zenith me lo decían, fui de ayuda. Nuevamente la luz entró por la ventana cayendo sobre ella.

Si no hubiese sido mejor y no enfocarme en aprender magia curativa no hubiera podido ayudar a Zenith. En verdad, al ser mejor pude ayudar.

«Je...» Me oculté en mi bufanda intentando no llorar.

Abracé mi bufanda

Ya había terminado el sombrero de Norn y Aisha. Espero y les queden.

«¿No hace un poco de calor para usar la bufanda?» Zenith, quien había estado relajándose escuchando las risas de sus hijas, reaccionó al verme acomodándome mi bufanda.

«Me siento fresco, de pana.» Últimamente ha sido así, viviendo la vida mientras hago otras cosas. Entrenas, jugar, dormir, hablar, soñar.

¿Es la vida tranquila y feliz que busqué siempre? Tal vez, por eso, ahora quiero seguir mis sueños y superarme sin perder nada de lo que tengo ahora.

Me pregunto si esta es la verdadera felicidad.

Antes que pudiera seguir divagando Zenith interrumpió mis pensamientos.

«Por lo menos, me alegro que la uses. Me llevo mu~cho tiempo hacerla.»

«Me gu~sta mucho. Puedo limpiar mi sudor con ella.»

Era una broma no tan broma, la lavo cada dos semanas, no es ningún pecado.

También desde el parto he podido tratar a Zenith como un igual y bajarla del pedestal donde la puse, verla como es.

Por ello, nos hemos podido ayudar mutuamente.

He seguido mejorando mi magia, todavía no llego a intermedio, pero estoy cerca. Con el apoyo de Zenith y el entrenamiento he podido dejar poco a poco la fobia a la sangre que me detenía en mejorar mi magia curativa y por extensión he mejorado mucho mi control de mi mana. Incluso Zenith ha estado practicando para llegar a nivel avanzado con ayuda de Rudeus.

«¡N-No la utilices de esa forma! A veces eres tan parecido a Paul, ah...» Exaltada refutó a mi broma con algo que me ofende.

«¡No me compares con Paul!» Haciendo un puchero me dirigí a la cuna de Norn y Aisha para ponerles su sobrero de papel.

«Dou, son tan adorables. Norn dile algo a tu madre, me comparó con tu pésimo padre.»

Norn y Aisha estaban más entretenidas babeando los sombreros que con tanto amor les hice.

«Son unas mini-Zenith y una mini-Lilia. No tienen parecidos llamativos con Paul. Eso es bueno.»

Zenith rio un rato antes de recuperar sus pensamientos para retomar la conversación.

«Eso me hace recordar. Paul ve mucho en ti, te considera su pupilo, será porque se ve reflejado en ti.»

El mismo Paul ya me llama su pupilo, ya en este punto me da igual cómo me llame. Sin embargo, ha pasado más de una vez que me veo reflejado en Paul en algunas cosas. Es desagradable pensarlo.

«Creía que cuando dijiste que me parecía a Paul estabas bromeando.»

«Es lo que creo que él piensa.»

«Yo nunca te haría algo como lo que hizo. Primero me cortaría mi pie derecho antes de hacerte algo malo.»

«Eres adorable.»

«Lo sé.»

Claramente era sarcasmo de parte de Zenith.

«Cuando estaba embarazada, Paul y yo hicimos un acuerdo. Si era niña entrenaría magia y si era niño entrenaría esgrima. Puedes adivinar la preferencia que teníamos él y yo.»

Paul=Esgrima

Zenith=Magia

Puedo imaginarme ahora el significado de lo que dijo Zenith antes. Rudeus no es bueno con la espada al contrario de mí, nació hombre, pero Paul no consiguió lo que quería de su hijo varón. Un talentoso Espadachín.

Lo cual...

«Nació hombre, Rudy, pero cuando demostró talento en la magia acordamos que entrenaría esgrima y magia. Rudeus no tiene el mismo talento que sí tiene en la magia y no con la espada. Es algo que desmotiva a Paul.»

El hijo talentoso en esgrima lo vio en mí. Tal vez.

Es malo tener expectativas en los hijos desde que nacen y obligarlos a ser lo que los padres quieren. Pero Paul nunca presionó a Rudeus en ser algo que no puede, le enseña esgrima por elección de Rudeus. Eso es algo que me agrada de Paul.

«Te suele motivar porque ve ese talento en ti y por su sueño frustrado como padre. Es patético, ¿No? Aunque no lo puedo culpar.»

Tampoco lo puedo culpar del todo. Es parte del amor de un Padre.

«Pero no es solo por eso la única razón por la que te motiva. Digamos que incluso en su niñez tienen un parecido curioso.» Rio un poco.

«¿Paul te pidió hablar conmigo?» Esta conversación desde un rato me parecia sospechosa, prácticamente es una conversación para lograr que simpatice mejor con Paul contándome este tipo de cosas.

«Tal vez solo sea un favor.»

«¿Tiene derecho a pedirte algo?»

«Ha hecho las cosas bien últimamente. No lo he perdonado, es más bien una palmada en la espalda.»

Todavía se siente desprecio en su voz que no tardó en suavizarse.

«A pesar de eso, todos en esta casa somos una familia.» A lo lejos vio la cuna donde estaba Norn y Aisha. Me alegra en cierta forma verla feliz por su nueva familia. Al final salió algo bueno en todo esto.

Paul tiene expectativas en mí, Rudeus nació con el talento en la magia, y él quería que su hijo fuera un espadachín, al menos eso dijo Zenith. En mi verá ese sueño de entrenar a su hijo como un espadachín y se convierta en alguien fuerte.

Francamente mientras no me provoque un obstáculo y siga entrenándome de forma adecuada no me importa lo que piense.

Hablando de diferentes temas seguimos dándonos compañía hasta la tarde, uniéndosenos Lilia y Paul al pasar el tiempo.

Llegada la hora de irnos Sylphie bajó las escaleras llamándome a la habitación de Rudeus quien quería hablar conmigo en privado.

Ahora estoy frente a él. En una situación malditamente rara.

«Aquí está mi mayor Reliquia. Todas mis creencias y felicidades.»

Rudeus sacó un pedazo de tela de una pequeña caja.

«Eres el elegido para presenciar tal belleza de mi diosa.»

Levantó el pedazo de tela con un orgullo nunca antes visto.

«¡Mi fe!»

Eran unas bragas.

«Por favor no vuelvas a dirigirme la palabra a mí ni a mi hermana, gracias por todo.»

-Fin Capítulo 6 1ra Parte-

Opening en Tucompafachero FANFIC (YT)

NOTAS DEL AUTOR.

PERDON POR LA TARDANZA

Al final decidí dividir este capítulo en dos partes ya que es demasiado largo, demasiado. Ayer me di cuenta que era mucho más largo de lo que esperaba, si ya de por sí ya era largo como vieron. El siguiente capítulo será también largo, no tanto pero largo. Decidí dividirlo y publicarlo ya porque me agobié mucho de lo largo que era y dos meses de inactividad me parecía mucho. Sera otros 2 meses para el siguiente cap, o no sé sinceramente. Ya quiero terminar la primera parte de este fic para escribir los otros dos fics que tengo, que traigo ganas de escribirlos. Repito, la primera parte de Yo en Mushoku termina con el primer punto de Inflexión que será después de la segunda parte de este cap. Ósea solo falta el siguiente cap en ser publicado y será el primer punto de inflexión.

¡Así que espérenme!

Gracias por leer.