Various Storms and Saints

By: viridianatnight


Capítulo 24


Hermione tomó el único asiento vacío en la mesa de Gryffindor al lado de su ex novio, quien, gracias a Merlín, no se dio cuenta de su presencia. Comenzó por el té, eligiendo manzanilla y tratando de no pensar demasiado en su particularidad. Se escucharon fuertes murmullos alrededor del Gran Comedor, todos susurraban entre ellos, fue allí cuando notó los periódicos esparcidos alrededor de las mesas. Ron sostenía una de las copias del diario El Profeta frente a él, junto con el resto de sus amigos.

—Me siento mal por él —expresó Neville.

Seamus rio entre dientes.

—¡Habla por ti! Que tengan buen viaje, eran personas repugnantes.

—Estoy un poco de acuerdo con Neville —comentó Ginny—. Puede que hayan sido viles, sobre todo él, pero nadie merece perder a su familia de esa manera.

Ron miró a Ginny, confirmando sus palabras.

—¿Qué opinas, Ronnie? —preguntó Seamus, dejando caer su propia copia sobre la mesa del comedor. Hermione lo recogió y se congeló, sorprendida por lo que vio

—Es simple… —comenzó Ron—. Que se jodan los Malfoy, me alegro de que esté muerta.

NOTICIAS DE ÚLTIMA HORA

El cuerpo de Narcissa Malfoy «De soltera Black» fue encontrado sin vida en su residencia ubicada en Wiltshire, al sureste de Inglaterra.

La noche del veintiocho de noviembre de mil novecientos noventa y ocho, Narcissa Malfoy fue encontrada muerta en la Mansión Malfoy. A principios de esta semana, el notorio Mortífago Lucius Malfoy fue sentenciado a cadena perpetua en Azkaban por los crímenes cometidos durante la guerra, así como por su inquebrantable lealtad al Señor Oscuro. A Malfoy se le permitió regresar a casa y despedirse antes de su posterior encarcelamiento. El Auror Marcus Cho, que custodiaba la mansión, mencionó para el diario El Profeta que escuchó un grito estrangulado a altas horas de la noche. No pudo abrir la puerta principal, por lo que tuvo que volarla en cientos de fragmentos.

«Cuando finalmente pude entrar, noté que había un elfo doméstico en el vestíbulo llorando, nunca antes había visto algo así. Luego, escuché más forcejeos del segundo piso».

Posteriormente informó a su superior de la situación. El Profeta advierte a los lectores especialmente sensibles que se abstengan de seguir leyendo.

«Había demasiados gritos. Podía escuchar las explosiones de los hechizos y cuando por fin pude llegar al segundo piso, los vi. La señora Malfoy yacía en el suelo de su dormitorio y el señor Malfoy estaba parado a su lado con varita en mano. Había sangre por todas partes, la escena del crimen parecía una masacre. Cuando el señor Malfoy me vio, cayó de rodillas. Supongo que entendió lo que había hecho, porque en ese momento ya había sido condenado a cadena perpetua».

Lucius Malfoy está programado a la siguiente audiencia con motivo del asesinato de su esposa, el día de mañana: 30 de noviembre de 1998. Será enviado a Azkaban independientemente del resultado del juicio.

A Draco Malfoy, heredero de la fortuna familiar y de la mansión, ofrecemos nuestras condolencias.

Hermione leyó el artículo una y otra vez, tratando de comprender lo que había sucedido. Su mirada se detuvo en la foto de la portada de los tres Malfoy posando para un retrato familiar; Narcissa estaba sonriendo y Hermione vio el brillo en sus ojos azules: se veía genuina. Un verdadero símbolo de la perfección sangre pura. Lucius, sin importar cómo se viera, su rostro delgado y sus ojos en un tono gris oscuro enviaron un escalofrío por su columna. Era intimidante en su gracia restringida. Draco, por supuesto, era más joven en la fotografía, no mayor de dieciséis años.

Su corazón se hundió por lo que había leído. No sabía mucho sobre los Malfoy, pero tenía una idea de la relación de Draco con su madre. ¿Por qué Lucius la asesinaría?

De repente, una fuerte explosión provino de las puertas del Gran Comedor. Todos levantaron la vista de sus periódicos, al parecer todas las mesas habían estado leyendo y cotilleando sobre el tema. Las conversaciones se detuvieron cuando observaron al último de los Malfoy, irrumpir en el comedor y blandear su varita frente a él. Los ojos de Draco estaban prácticamente negros mientras se acercaba a las mesas, lanzando un incendio en cada copia de El Profeta que miró.

—Todos ustedes pudieron leerlo, ¿no es así? —gritó Draco, los candelabros se estremecieron ante su voz profunda. Lanzó más hechizos de fuego, las mesas comenzaron arder—. ¡Los reduciré a cenizas!

Envió un hechizo de fuego tras otro. Apuntando su varita a la mesa de profesores vacía, conjuró un Reducto, causando que fragmentos de madera se dispersen por todo el lugar. Los candelabros se estrellaron contra el suelo, fragmentos brillantes de cristal se incrustaron en la piel de los estudiantes inocentes. Gritos por todas partes, mientras su varita destruía todo a su alrededor. Los estudiantes se cubrieron mientras salían corriendo por el pasillo.

Con algunos movimientos furiosos, se acercó al final de la mesa de Gryffindor donde Hermione estaba sentada con sus amigos. Ron se puso de pie rápidamente, sacando su varita de su costado. Draco apuntó con su eje a los periódicos esparcidos entre ellos. Hermione lo examinó cuidadosamente, notando que sus oscuros ojos brillaban con lágrimas a punto de salir. Hizo un gesto con la mano al final de la mesa, de donde, afortunadamente, los estudiantes más jóvenes lograron escapar, mirando como llovían restos de comida y astillas. Fue una destrucción masiva del hombre que Hogwarts más temía.

—Necesitas tranquilizarte, Malfoy —espetó Ron.

Draco miró a través de sus pestañas, pero no a Ron. Estaba concentrado en Hermione. Sintió un verdadero terror recorriendo su cuerpo por la forma en cómo la miraba. No había visto a Draco así en mucho tiempo y quería que terminara.

—Apuesto a que estás jodidamente feliz —gruñó Draco.

La sangre en sus venas se congeló. ¿Por qué se dirigía a ella específicamente?

—¡Apuesto a que están todos ustedes están jodidamente felices! —continuó Draco—. Especialmente tú, patético y jodido Weasley. Siempre tuviste sed de venganza en contra de mi familia.

Sus gritos hicieron que otro candelabro se estrellara contra el suelo al otro lado de la habitación, esta vez sin herir a nadie. Todos los estudiantes, excepto un grupo de Gryffindor, abandonaron el Gran Comedor. Hermione estaba atrapada en el borde entre caminar hacia él y huir.

—Basta —advirtió Ron.

Draco miró al larguirucho pelirrojo de arriba abajo antes de reírse a carcajadas.

—Oh, ¿qué vas a hacer, Comadreja? ¿Me harás comer babosas?

No era él, este no era el hombre que Hermione conocía. Se estaba desmoronando.

—Podría hacerlo peor —dijo Ron, acercándose tentativamente.

La mesa frente a ellos estalló en llamas ante sus ojos al mismo tiempo que Draco salió volando hacia la pared detrás de él. Ron se acercó rápidamente al Slytherin, elevándose orgullosamente sobre él con ira. Hermione saltó de su asiento mientras los demás se ocupaban del incendio.

—¿Es todo lo que tienes? —provocó Draco, aclarándose la garganta por el duro golpe y luchando por ponerse de pie. Extendió su mano, sonriendo maliciosamente—. Adelante, asesíname

Ron levantó la barbilla, disfrutando del poder que tenía sobre él.

Sectum

—¡Expelliarmus! —exclamó Hermione, apareciendo entre ellos. La varita de Ron salió volando hacia el otro lado del salón mientras su rostro se contraía por la sorpresa—. ¿Qué crees que estás haciendo?

Hermione empujó a Ron en el pecho.

—Él estaba…

—¿Malfoy estaba qué? —gritó ella, con el rostro enrojecido por la ira—. ¡Él no te tocó! ¡Él no tocó a nadie! Rompió un par de mesas y le prendió fuego a unos periódicos, ¿y tú lo ibas a maldecir? ¡Mierda! En serio, no eres mejor que Riddle.

Ron dio un paso adelante, la furia llenando sus ojos. Él era más alto que ella y, tratando de aprovecharse de ello, se cernió sobre ella. Con la mandíbula tensa y los puños apretados.

—No me compares con ese monstruo. No me parezco en nada a él, Hermione.

Ella levantó la barbilla, sin dejar que él controlara sus emociones.

—Entonces deja de actuar como él.

Ron se abalanzó sobre ella, Hermione se estremeció cuando rápidamente sus amigos lo empujaron hacia atrás. Seamus, Dean y Neville hablaron apresuradamente mientras lo llevaban de regreso a la mesa. Los ojos salvajes de Ginny se movieron de su hermano a su mejor amiga.

Ponte de mi lado, Ginny.

—Ronald Weasley, ¿qué mierda estás haciendo? —espetó Ginny.

Hermione dio un paso atrás, tratando de recuperar el aliento, mirando al hombre que no reconoció. Todo sucedió muy rápido y cuando miró a su izquierda, Draco ya estaba alejándose, destruyendo más cosas en su camino a raíz de su ira. Ella corrió tras él.

—¡Malfoy!

Corrió mientras él caminaba por los pasillos hacia la salida del castillo. Él se movía a una velocidad superior a la de ella. Draco se arrancó el suéter en el camino y lo arrojó en algún lugar del suelo entre las hojas de otoño.

—¡Malfoy! —Llamó Hermione de nuevo, siguiéndolo colina abajo.

Se estaban acercando al Lago Negro cuando ella volvió a gritar:

—¡Draco!

—¿Qué? —exclamó, volviéndose hacia ella. Parecía un hombre sumergido en la locura, con sus ojos negros como la brea, una cara sonrojada y las venas abultadas sobre sus sienes.

Hermione se detuvo, sin esperar su aplastante y retumbante voz volviera a pronunciar alguna palabra; sacudió los árboles y asustó a los pájaros.

—¿Qué demonios fue eso?

Los ojos de Draco se entrecerraron mientras daba un paso adelante, señalando al castillo.

¿Qué fue eso? Mi padre asesinó a mi madre y tú preguntas: «¿Qué fue eso?»

—No puedes…

—¡No me digas lo que no puedo hacer, Granger! —recriminó Draco, apuntándola con su varita—. ¡No digas nada! ¡Mierda! Tú no sabes ni una maldita cosa, ¡así que deja de actuar como tal!

Ella sacudió la cabeza.

—Así no eres tú, eres…

—¡Sí, lo soy! ¡Esto es exactamente lo que soy! ¡Soy el maldito Draco Malfoy! Y ya es hora de que comience a actuar como tal. De todos modos, todo el mundo estaba esperando esto, ¡así que aquí estoy!

Estaba riendo a través de sus gritos, riendo como un hombre que lo había perdido todo.

—Mírame, Granger, no tendrás mejor oportunidad que esta.

—Malfoy, necesitas calmarte, no estás pensando con claridad —dijo suavemente, seleccionando sus palabras.

—¡Nunca he estado más cuerdo! Voy a jodidamente matarlo —dijo Draco, su voz más baja que antes, la aterrorizó Se dirigió de nuevo hacia el castillo—. Iré a matarlo.

Sus piernas eran demasiado largas y lo llevaban tan rápido que a ella le costó seguirle el paso. Estaba corriendo por el castillo. Necesitaba detenerlo antes de que hiciera una locura. Draco no podía aparecerse, no ahora, no en este estado o podría Desparticionarse.

—¡Eres como él! —exclamó Hermione. No había una sola alma en los pasillos cuando su voz lo alcanzó. Draco se detuvo, dándose la vuelta lentamente.

—¿Qué dijiste?

—Dijiste que no querías convertirte en tu padre —dijo ella—, pero es exactamente lo que estás haciendo ahora mismo. ¿Crees que con matarlo solucionarás algo? Eso no la devolverá a la vida.

—¡Cállate! —gritó Draco.

—¡Se ha ido, Malfoy y lo lamento! —gritó Hermione de vuelta. Le dolía el pecho, tenía que ayudarlo—. Matar a tu padre no ayudará. Sólo terminarás en el mismo lugar que él.

—¡Ahí es adonde pertenezco! ¡Tú misma lo dijiste!

Negó con la cabeza mientras daba unos pasos hacia él.

—Lo que quieres hacer no es mejor que lo que él le hizo a ella.

—¡No entiendo por qué lo hizo! —sollozó Draco, ella observó las lágrimas corriendo por sus mejillas—. ¡Todo lo que hice, lo hice para protegerla y ahora esto!

—Lo hizo porque tenía miedo —dijo, acercándose más a él. No sabía lo que estaba diciendo, todo había sucedido por puro instinto—. Tenía miedo de estar en Azkaban y no quería vivir sin ella. Pero fue absuelta porque no hizo nada malo y él no podía aceptarlo.

—No tenía por qué matarla —dijo con una voz que temblaba justo como su corazón.

—Lo sé y desearía que no lo hubiera hecho.

Draco negó con la cabeza, mirando hacia el techo.

—¡Mierda! ¡A la mierda! No puedo, Granger, no puedo... Tengo que matarlo, lo siento, pero no puedo.

Dio media vuelta y salió del castillo nuevamente. Corrió tras él, sus piernas moviéndose más rápido que nunca. Su cabello voló en todas direcciones, y su corazón latía con fuerza en sus oídos. Él no podía hacer esto. Llegó al puente y lo vio en el otro extremo con su varita al aire.

—¿Qué hay de mí? —exclamó. Él no se movió—. ¿Qué hay de mí, Malfoy?

Draco se puso rígido como una estatua, dándole la oportunidad de recuperar el aliento y caminar hacia él.

—No puedes hacer esto, no te dejaré.

El sonido de su voz llegó al final del puente, no necesitaba gritar. El viento se levantó entre ellos, arrastrando las hojas con él. Hermione vio su espalda contraerse y su mano levantarse más alto.

—Si lo matas, irás a Azkaban y me dejarás sufrir aquí —continuó—. Tenías razón, te necesito.

Estaba tan cerca ahora que podía escucharlo llorar.

—Malfoy, por favor, piensa en lo que estás diciendo. Ella no hubiera querido ese destino para ti.

El brazo de Draco cayó a su costado y se acercó a él. Él rechazó su toque, apartándose de ella. Cuando lentamente se dio la vuelta, Hermione pudo distinguir su hermoso rostro manchado de lágrimas y sus ojos inyectados en sangre.

—Si lo mato, puedo unirme a tu patético club —espetó—. Tú, Potter y yo: los tres pobres y desafortunados huérfanos.

Todo el aire abandonó su cuerpo. Podría haber jurado que su corazón se había detenido por un segundo.

—¿Qué es lo que dijiste?

—Oh, lo lamento, ¿era un secreto que tus padres estaban muertos? —gorjeó Draco.

—Basta.

—¿Basta qué? Están muertos, no en Australia ni en Estados Unidos o en cualquier lugar que tus patéticas mentiras hayan inventado.

—¿Por qué…? ¿Cómo…? ¿Cómo es que lo sabes?

No llores, Hermione, no lo hagas.

—Los escuché. Hicieron planes para matar a los muggles, atacando a quien pudieran. Los Creevey, los Granger…

—No.

—Yo no lo sugerí —dijo—. No, fue el hombre al que me estás impidiendo asesinar. Y sabes quién los mató, Granger, ¿verdad?

Ella tragó saliva.

—No.

—Mi padre.

Su barbilla temblaba y sus ojos picaban, su cabeza daba vueltas por la realidad de la situación. Todo este tiempo ella lo justificó, convencida de que él no era así. Pero con la forma en que estaba actuando ahora, actuando por pura ira, ¿podría argumentarse de otra manera?

No, no después de lo que le dijo. Ella no dejaría que eso sucediera, no podía.

—Tú no eres él —murmuró Hermione.

—¿Por qué estás haciendo esto? —preguntó Draco mientras caminaba hacia ella. Él se elevaba sobre ella como Ron, pero no sintió terror—. Estás tomando la decisión equivocada.

Le quitó con cuidado la varita de la mano, manteniendo sus oscuros ojos fijos en los de ella.

—No puedes ser esa persona. No ahora. Perdiste esa oportunidad cuando me besaste. No eres tu padre y no lo matarás.

—Ya soy él, Granger. Todo el mundo espera que yo sea así. Perdí, soy un malvado y terrible Mortífago, ¿no es así? Estoy cansado de fingir ser algo que no soy, y no puedes protegerme de eso.

—No lo eres. Eres mejor de lo que la gente piensa de ti, me lo has demostrado...

—¿Qué? ¿Porque te besé y te llamé hermosa y eso inmediatamente me convierte en un Santo? —bufoneó Draco—. Así no es cómo funcionan las cosas.

—Entonces, ¿mentiste? —preguntó Hermione, dejando que las lágrimas cayeran. Quería que él se sintiera como una mierda, se lo merecía—. ¿No lo lamentas? ¿No te arrepientes de todo lo que me dijiste? ¿Disfrutaste mirar cómo me torturaban en tu casa? ¿No crees que soy hermosa? ¿Eso es lo que crees, Malfoy?

—Para.

—¡No! —exclamó Hermione—. ¡Puedo serlo también! ¡Puedo ser mala! —Ella empujó su dedo en su pecho—. Puedes ser el chico malo todo lo que quieras, pero no para mí. Nunca para mí, no de nuevo. No tienes que haber dicho lo que hiciste para terminar lo que comenzó.

—Hablaba absolutamente en serio —dijo mientras sus ojos volvían lentamente a su color normal.

—Entonces, pruébalo. —Tomando su varita, la empujó contra su pecho—. No me importa si tratas a todos los demás como basura. No me importa si quieres ser una maldita paria, pero no me harás esto. Estás atascado aquí conmigo para ayudarme, te guste o no. Hasta que mi brazo esté arreglado, te necesito.

Retiró su varita, exhalando entrecortadamente.

—Estás tomando la decisión equivocada.

Hermione se puso de puntillas y sujetó su barbilla, mirándolo a los ojos.

—Nunca he tomado una mala decisión y no voy a empezar ahora.

Draco le devolvió la mirada y aunque era igualmente intensa, asintió lentamente. Hermione soltó su rostro y volvió a ponerse recta, limpiándose los ojos llenos de lágrimas. Su corazón volvió a su ritmo normal y pudo respirar de nuevo. Admitió que lo necesitaba y que no podía arreglárselas sin él, y que tal vez desear a Draco no era una idea tan desquiciada.

—Eres demasiado buena para esto —dijo él de repente.

Hermione lo miró de nuevo y simplemente negó con la cabeza.

—No soy «demasiado buena» para nada. Todo lo que sé es que no he pasado los últimos tres meses haciendo todo esto para que puedas arruinarlo sólo por algún capricho idiota.

Miró detrás de ella, apretando la mandíbula de nuevo.

—No es idiota, es vengar a mi madre.

—No es necesario —dijo ella—. Que sufra en esa celda. Deja que los Dementores se burlen de él y le quiten la cordura. Haz que se siente allí y piense en todas las cosas que ha hecho mal y cómo nunca será el hombre en el que se está convirtiendo su hijo.

Él la miró de nuevo y ella llevó una mano a su mejilla, manteniéndola en su lugar.

—Eres mejor que él. Eres mejor de lo que él te hizo, me lo has demostrado. Y mañana, cuando vayas a su audiencia, le hablarás de mí. Y cuando se despida, le recordarás a la pequeña perra sangre sucia que lo arruinó todo, la misma a la que te coges con orgullo.

Draco tomó su rostro y la besó con fuerza. Ella estaba aprendiendo a perdonarlo y, aunque todavía no lo había hecho por completo, no quería pensar en ello. Todo lo que quería sentir eran sus labios sobre los suyos y el dolor de lo que los adultos arruinaron para los niños sin opciones.


Holi amixes, ¿como están? es hiper raro que yo actualice 2 capítulos de una sentada pero aquí los tienen: 24 y 25 a la vuelta HAHA

Gracias a mi bebesina Paandreablack que la amo por ayudarme como siempre a corregir mis errores y darme sus sugerencias para una lecturas mucho más fluida, VAYAN CORRIENDO A LEER SUS TRADUCCIÓNES TERMINADAS 🏃 ️💕

Las amo, bais.