ficción

Historias de Albert y Candy

presenta

Quédate Conmigo

Por Mayra Exitosa

Luego de una serie de eventos en los hoteles de California y Miami, mismos que esta vez fueron distintas las organizaciones dentro de cada evento, pues ella no tenía contacto directo con los Cornwell, por algún mágico detalle, ella parecía dar sus disposiciones a la distancia y mantenía comunicación con todos los empleados; tanto Archie como Stear se daban cuenta que la rubia tenía los números del personal, cada hombre o mujer se comunicaba directamente a través de un grupo de cada actividad que les encomendaba, por lo que ellos no eran tomados en cuenta dentro del grupo de trabajo al ser una posición empresarial con la que contaban, ¿a qué se debía? ¡simple!

Archie al investigar se daba cuenta que Stear estaba tras ella; este a su vez igual, por lo que entendía que en su contrato su relación era meramente laboral y ellos podían formar parte de una supervisión monitoreada de cómo rescindir su contrato al faltar en esa cláusula, la cual no podía sostener una relación fuera de lo laboral cuando se encontraba usando habitaciones para su descanso personal - Así es Stear, ella tiene una cláusula exclusiva de dedicarse a los clientes y los eventos de manera laboral y al pretenderla puedes fungir como su enemigo y motivo principal para que la despidan justificadamente. - Hermanito, creo que lo analizaste perfecto, debido a que me enteré de que la has invitado mas de seis ocasiones a reunirse contigo en privado, ¿el león cree que todos son de su condición?

William por su parte tenía la fecha de la boda de Elizabeth Legan y Terrance Grandchester, más no mencionaban los nombres de la pareja, debido a la fama internacional que el aludido novio poseía, por lo que se manejaba a discreción, lo cierto era que la boda estaba pagando diez veces más el costo por sostener a la organizadora de eventos dentro de la fiesta, a lo que esta aceptaba sin reservas en asistir, aun ignorando que se trataba de los Legan, quienes eran los clientes tras ese matrimonio.

- Si ya lo agendé, vi el depósito de mis honorarios, estaré en la organización. Candy pensaba que, con ese pago, tenía asegurado el enganche de su casa, la cual estaba bien ubicada, las distancias era algo que debía manejar con su contrato, ya que ella no podía estar en tres estados al mismo tiempo y realizar tantos eventos, así comenzaba su multi agenda en línea, la cual mantenía asegurando que todos tuvieran el evento soñado. - Muy bien, confirmaré, sábado veintinueve de octubre reservaré todo el día, con presencia incluida en el evento. William al ver su aceptación confirmada, lanzaba un gancho al aire, confiando en que ese día por fin la vería, mientras que Candy tenía que citarse lo antes posible con la novia para saber los detalles que deseaba en su magno evento, más esto no podía ser debido a la agenda de ella, sus teléfonos y datos estaban pendientes de entregársele por la administración. - ¡New York! ¡Agrrh Brown! Es un engreído. Se quejaba sin decirle a nadie del jefe de la zona hotelera de new York, a quien se había cruzado mas de tres ocasiones y las mismas creía tener derecho a manipular sus horas, tiempos, entradas y salidas, por lo que con el rubio se había vuelto un verdadero incordio, ya que él deseaba tenerla vigilada todo el tiempo y ella parecía escondérsele siempre, al evitarlo constantemente. - Señorita McBride, el gerente Brown, la esta buscando. - Dele mis tiempos, sobre todo coméntele, que no estoy disponible para él, que lea mi contrato y él no se encuentra incluido. Se marchaba incomoda por la persecución del rubio durante todo el evento de uno de los hoteles de New York. Por lo que este se quejaba de ella con su tío William.

- Si tío, la muy lista se fue tan rápido que ni firmó su evento, se cree la dueña de todo, es una mujer despiadada, pero la atrapare en mis redes y acabaré con ella. - ¿de quién hablas Anthony? - La coordinadora de bodas, tuve tres eventos continuos y la muy ladina no quiere dirigirme la palabra, es una soberbia, todo porque le regale una rosa blanca, lo hice por amabilidad y ahora se cree la divina gracia. - ¡lo es!

William salió y dio un golpe al escritorio, donde su asistente se encontraba y le comentaba, - ¡tres eventos en New York! ¿y no pudiste encontrarla? ¡Eres un inepto! ¡Llama a Johnson! William salía de las oficinas ignorando el rostro de su sobrino quien meditaba lo ultimo dicho por su tío William que la coordinadora de bodas realmente era la divina gracia, y él que le había mostrado su amabilidad, había recibido de ella solo evasiones, ni las gracias por las rosas, ni todos los detalles que le había hecho llegar aun sin quedarse una sola noche en el hotel, ya que siempre entraba y salía como si fuera su tío William, creyéndose que él no era nadie importante, ahora resultaba que su tío la pensaba una genialidad, solo porque hacía incrementos de eventos y costosos cobros por cada lujo ofrecido incluido, vaya que sabía como ganarse el aprecio del Tío William, solo haciéndole ganar más. Y él que era el sobrino directo, ni siquiera lo recibía para ver los detalles de la decoración o de todo el personal nuevo que habían contratado, simplemente lo estaba ignorando desde la única vez que lo vio. Al hablar con Archie sobre ella, este saltaba tremendas carcajadas y confirmaba, - ¿quieres que te mande la copia el contrato? Anthony, ella no es una pieza fácil de atrapar, es la futura señora Cornwell, así que aléjate, ¡yo al vi primero!

Anthony le cortaba la llamada y le marcaba a Stear, quien le aseguraba que así como los trataba, traía de la misma forma a Archie, pero estaba jugando con fuego, pues él era el mayor y se la quedaría antes, así tuviera que encerrarla en su habitación en el próximo evento que tuviera, Anthony estaba asombrado, sus dos primos estaban peleando por ella, ahora lo comprendía, creía que él era igual que ellos, cuando realmente era mejor que ambos y poseía mayor nivel económicos y posición junto a su tío a directo William Andrew, así movía los contratos firmados en los Ángeles California y trasladaba todo para New York, para hacerla firmar de nuevo y quedarse en mejor posición con ella, - Así es, dígale que es orden del directivo, la próxima ocasión que venga firmara contratos renovados en la matriz principal, ella será oficialmente del hotel presidencial Andrew, por lo que el contrato actual será recogido por mi asistente esta semana y lo traerán acá, para que revise minuciosamente las condiciones con las que fue contratada, al señorita Candy McBride. – Como usted ordene, Lic. Brown.

Continuara...


Gracias por al espera, continuar leyendo y comentando cada capítulo, agradezco cada mensaje que recibí durante esta semana, son muy amables.

También grcias por no tomar mis escritos, ni adaptar ni utilizar por ningún medio auditivo o plataforma alternativa, en parte o completa ninguno de estos.

Con sincero aprecio,

Un abrazo a la Distancia

Mayra Exitosa