Deseo de una Campeona

parte VIII

(Ash y Cynthia)


Mamá... Despierta...





—Cynthia es libre de elegir lo que su corazón anhela—aquel comentario provino de Delia quien finalmente pudo analizar mejor lo que sucedió—. Todo el mundo construyó una imagen en torno a ella como la campeona más fuerte, pero esa misma imagen le impidió seguir sus sueños. Se estancó siendo algo que hace mucho intentó dejar, pero que por mera presión social no pudo hacer.

Ninguno lo había reflexionado de ese modo. Incluso Diantha que era más cercana a la ex Campeona no logró percibir aquel sentimiento de frustración que nacía de su interior.

—Ella no tiene porque sufrir ese rechazo social tras anunciar su retiro—declaró la morena mientras apretaba ligeramente los puños—. Si las personas conocieran su historia, seguro-

—Cynthia lo hubiera negado—comentó la madre de Ash mientras tomaba un poco del café que prepararon en la mañana—. Ella buscó ser fuerte y el que la gente la viera con lástima es algo que no hubiera soportado en su momento.

Para Ash esto era muy complicado. Incluso cuando juró proteger la sonrisa y alegría de su amiga, desconocía por completo que hacer en estos casos.

—Ella quiere revivir esa niñez que perdió al centrarse sólo en las batallas Pokémon, lo más seguro es que intente buscar una experiencia tan única como la de tu hijo—comentó la anciana con una gran sonrisa—. Jamás paraba de hablar de ti, así que estoy segura de que ella disfrutara mucho viajar a Alola.

—A mí también me encantaría ir a allá, dicen que sus playas son más hermosas que las de Unova—comentó Diantha con ánimo mientras imaginaba a su mejor amiga disfrutar de su regalo en compañía de Ash y los demás—. Siento mucha envidia, ella podrá disfrutar de una de las mejores regiones para explorar.

La tensión del ambiente se iba disipando poco a poco. Lo que habían conversado les dio una mejor vista de lo que Cynthia debía vivir y lo que aprenderían del diario de su madre era algo que los ayudaría a cuidar su corazón.


—¿Crees que Ash y Cynthia estén listos para partir a Alola?

—No lo sé, pero creo que ambos se divertirán mucho a diferencia de nosotros.

—Querrás decir tú, yo tengo planes de viajar a Kalos.

Chloé y Goh se encontraban conversando en la cafetería del hotel tras haber descansado de la fiesta de anoche. Todos los entrenadores explotaron con alegría tras el discurso de Ash quien nunca antes tuvo la oportunidad de que sus palabras llegaran a millones de personas como sucedió en la ceremonia para celebrar su victoria y el retiro de Lionel.

—Así que seguirás el camino de Serena—comentó Goh mientras cortaba un trozo del pastel que pidió el cual tenía los colores del Pokémon Mew—. A decir verdad creí que seguirías sin hacer nada por el resto de tu vida.

—Vaya forma de expresarte con una dama—dijo Chloé molesta mientras veía en su celular lo vídeos de Serena y Dawn—. Aunque también está la posibilidad de que viaje a Sinnoh. Ahí se encuentra la princesa de Hoenn.

—¿Te refieres a May?

—En efecto—en ese instante ella puso un vídeo de May Mapple el cual recopilaba sus mejores momentos.

—Sí que es muy linda... Y madura.

—Pervertido.

—Ya lo querías decir, ¿No es así?

—Por supuesto.

—¡Oye, mira esto!

—¿Eh?

—Parece ser que Ash ya ha viajado con la Princesa de Hoenn—expresó el moreno mientras tomaba el teléfono de la ojiverde enseñándole como Ash aparece en compañía de Brock junto a otro niño en cada una de sus competencias—. Parece ser que ella tuvo contacto con nuestro campeón despistado y a decir verdad, los comentarios indican que ambos llegaron a sentir algo por el otro.

—¿Tú crees que ella se fijó en Ash? —preguntó Chloé con duda.

—Tal vez, después de todo sé que una compañera suya lo ve con otros ojos—en ese momento Goh sacó una imagen de Lillie quien se mostraba muy contenta junto a Ash—. Seguro que Cynthia tendrá una fuerte competencia si quiere enamorarlo.

—¿Sólo quieres saber con quién se queda Ash?

—¿A ti no?

—Mejor sigue comiendo pastel—dijo Chloé ya cansada del constante delirio de su compañero.


—Ash...

Los labios de Cynthia se movían de forma suave mientras susurraba el nombre de su amigo. Finalmente su cuerpo reaccionaba tras haber dormido un rato recordando así como había llorado en frente de todos tras declararse una egoísta por querer estar a lado del entrenador nacido en Pueblo Paleta.

El recuerdo de Diantha y Delia dándole su apoyo seguía muy presente y ese sentimiento cálido que explotaba cuando se encontraba a lado de ellas seguía muy activo llenándola con alegría. Tenía el apoyo de ambas en este nuevo viaje que emprendería a lado del único amigo que la vio más allá de su puesto de campeona.

Con sumo cuidado se levantó de la cama buscando las sandalias que la hija del profesor Cerice le prestó. Miró su ropa en el espejo que se encontraba instalado en el baño arreglando algunos detalles menores antes de salir en busca del entrenador que finalmente logró derrotarla. Una gran sonrisa se encontraba dibujada en su rostro, una que reflejaba todo lo que sentía en ese momento.

—¡Diantha! ¡Ayúdame a...! —y antes de poder salir corriendo en busca de su amiga campeona, la figura de su abuela presente en compañía de Ash llamó por completo su atención logrando hacer que olvidara un pequeño detalle—. Abuelita... ¿Qué haces aquí?

—¿Acaso una abuela no puede venir a ver a su nieta después de su retiro? —la pequeña rubia no esperó más de un segundo en ir a abrazarla—. ¡Cuidado! ¡Recuerda que soy una anciana!

—¡Pero sí te ves muy joven!

—Mira quién lo dice... ¿Acaso no tenías veintitrés años hace unos días?

—Y-Yo...

El cerebro de Cynthia intentó dar una respuesta lógica a su regresión cronológica. Sus neuronas intentaron sin éxito hilar algo para que su abuela aceptara la idea de que él Pokémon de los deseos le otorgó uno tras ver su corazón.

—Descuida, tu novio me contó todos los detalles—tal respuesta sonrojó a los dos entrenadores quienes en esta ocasión se mantuvieron en silencio—. Sabes, Ash es un chico muy lindo, estoy segura de que también piensa lo mismo de ti.

—¡Abuelita! —gritó la ex campeona con pena mientras veía lo fascinante que era el suelo de la habitación. ¿Acaso no podía tener algo de paz con todas estas personas presionando para amar a alguien que ya...?

Los ojos de Cynthia se abrieron de tal forma que parecían un par de platos con un punto grisáceo en medio. Su corazón comenzó a latir más rápido mientras digería lo que su mente expresó.

Jirachi logró ver a través de su corazón, observando su alma y el cómo un deseo tan infantil como un príncipe azul tomó la forma de su mejor amigo con quien logró vivir tantas aventuras en los pocos momentos que lograron encontrarse. El recuerdo de Unova nuevamente la golpeó y el cómo aquellos días tristes se tornaron alegres con su llegada, iluminando su mundo una vez más.

—Bueno, dejemos de lado las bromas—expresó Diantha logrando llamar la atención de todos—. Ya el torneo ha finalizado y por lo que puedo ver ambos están listos para viajar juntos.

—¡Oh! ¡Es cierto! —en ese instante Ash tomó su teléfono enviando un mensaje a la liga de Alola llamando la atención de los presentes—. El Profesor Kukui ha dicho que la escuela se encuentra en remodelación; más chicos se han matriculado así que debieron ampliar los salones lo que nos dará tiempo de viajar un poco antes de regresar a la misma.

—¿No te habías graduado ya? —preguntó la actriz con duda ya que hasta donde ella sabía el entrenador de Pueblo Paleta ya había concluido sus estudios en la región.

—Debo terminar unos detalles con respecto a mi matrícula.

—Oh, ya veo...

—Pero eso no quiere decir que no pasaré tiempo con Cynthia. Existen muchas ruinas a lo largo de la región que faltan por explorar y estoy seguro de que ella estará más que contenta viajando a lo largo de Alola para conocerlas.

—Ash...

—Bueno, parece ser que mi nieta está en muy buenas manos—declaró la profesora Carolina antes de levantarse de su asiento—. Lo mejor será que se preparen, mañana será un largo día antes de que su vuelo parta y sé que ustedes dos estarán ansiosos por ver qué sucederá después.

Ambos chicos se miraron de reojo. Eran tan obvios para la científica que no necesitaba de más pruebas para saber que en la noche estarían más que despiertos conversando por todo lo que ha sucedido.

"Cuida de mi niña"


—¡No puedo dormir!

—¡No grites!

—Perdón...

Las horas han pasado y la noche finalmente llegó. En la habitación de Ash se encontraba no solo el mismísimo campeón de Alola, sino que además se hallaba en compañía de la ex campeona de Sinnoh con quien compartía la cama tras haber pasado toda una noche de juegos.

Todo el lugar se encontraba casi en silencio salvo por algunos murmullos provenientes de la cama de a lado. Diantha, quien normalmente iría a su habitación a descansar, se ofreció a acompañar a ambos chicos mientras Delia y la abuela de Cynthia salían para conversar con respecto a lo que sucedería después de que partiera a Alola.

Era una suerte que la actriz los dejara jugar hasta tarde, después de todo era bien conocido entre los campeones que ella se tomaba su sueño con mucha seriedad.

—¿Emocionada por mañana? —preguntó Ash mientras veía aquellos ojos grisáceos con un cariño inusual.

—Sí estoy contigo, cualquier viaje será el mejor—respondió Cynthia con alegría notando entonces como el sueño regresaba a ella una vez más—. Gracias por ser mi amigo... Te quiero, Ash.


Mamá...

—¿Sí? ¿Qué sucede?

—¿Crees que un día pueda llegar a ser como tú?

—Cynthia...