KONICHIWA MINNNA-SAN!!!!!!!!!!!!! nOn
Vaya, hace tiempo que no publicaba nada uu, pero aquí me tienen de nueva cuenta n.n, con mis aburridos fics n.nU.
Bien, este es un nuevo proyecto que estuve planeando durante el mes que no tuve mi computadora, será una serie de One shots, cada uno totalmente diferente al anterior y sin relacion entre si n--n. Esta idea se me ocurrió cuando estaba viendo un programa de televisión, y me dije a mi misma: ¿Por qué no?, y es por eso que nació esta nueva idea.
Estos fics tienen cierta peculiaridad, las historias contienen mucha fantasía o ficción, totalmente fuera de la realidad, como dice el titulo, (tonto titulo ne? n-nUUUU) algunos serán AU (Universos Alternos) y otros tendrán parte en la serie de Beyblade, de acuerdo como se me ocurran las historias n-n.
Bien, este es el primero de esta lista de fics, la verdad tenia la idea de empezar con otro, pero este lo hice por una ocasión especial n-n.
Cada uno de los fics se lo dedicare a alguna persona n-n, y empezare por un amigo a quien estimo bastante y acaba de cumplir años este pasado 7 de mayo (es esa fecha verdad?) y como ya dije durante ese tiempo no estaba T.T y me acabo de enterar el sábado despues, así que este es un regalo increíblemente retrazado T.T. asi que. JENDOW-SAN!!!!! FELIZ CUMPLEAÑOS nOn!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Un poquito tardado T.T, no habia podido terminarlo durante la semana porque estaba en examenes ToT y terminando unos trabajos finales ToT. Perdóneme Jendow-san, Silver es mala amiga TToTT, debí estudiar menos y escribir mas ToT. pero aquí esta -, finalmente lo termine. Y como regalo adicional, tome saca una canastita adornada por un enorme moño rojo, dentro de la canastita hay tres muñecos, un Max, un Kai amarraditos con un listón, y un Rei mal hecho, con una cajita de alfileres a un lado Los alfileres son por si llega a cambiar de opinión y desea hacerle budu a Rei n-n
Espero que le guste, este es mi regalo por sus dieciséis añotes n.n, es una Kai/Max, no se bien como me salga, ya que es el primer fic que hago de esa pareja, jiji es una muy peculiar, son tan diferentes, como la noche y el día, el invierno y el verano, el limón y el azúcar (XD), pero bien lo dicen, los polos opuestos se atraen n-n. Pensé que iba a continuar el de Azul, pero se me fue la idea, y decidí mejor este, además este si esta completo nn, espero que le guste, no se si llegue a clasificarse como Yaoi, ya que estoy acostumbrada al shounen ai, pero tratare de hacerlo lo mas serio posible y de no hacer sufrir mucho a su solecito nn. Así que, disfrute su regalo Jendow-san espero sea un fic decente n-nU
Bakuten Shoot Beyblade no me pertenece, ya que si así fuera, Rei seria rata en lugar de gato y Kai nunca hubiera dejado a los Demolition Boys . Hago este fic sin ningún fic económico, solo por entretenida, sana y retorcida diversión
ADVERTENCIA: Este fic contiene shounen ai y posible yaoi, así que si no les gusta, no lo lean y así todos felices n--n, este es un AU o universo alterno, así que no tiene nada que ver con trompitos que giran mágicamente a las ordenes de sus amos, (u.u yo pienso que han de ser de control remoto).
Ahora si, disfruten el fic
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Titulo: EL FINAL DEL INVIERO
Autor: Syckel Silverhell "Silver"
Dedicado a: Jendow
Pareja: Kai/Max
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Blanco, adonde quiera que uno mirara no se veía mas que el inmaculado color de la nieve, esa mañana en particular, el sol brillaba intensamente, haciendo resplandecer la fría blancura, la cual cubría cada centímetro de las montañas, era un hermoso espectáculo a la vista de cualquier ser, mas aun cuando pequeños brotes de la verde hierba lograban salir de su encierro, dándole al campo un hermoso matiz pintado.
Cerca de todo esto se encontraba una pequeña cantidad de granjas, y una en particular, es la que mas llama la atención, no por la construcción, ni por el tamaño, ni mucho menos por la producción, sino por uno de sus singulares habitantes, en ella vivía una pequeña familia, padre, madre e hijo, el padre siempre trabajador, velando día y noche por que su familia tuviera todo lo necesario, la madre, Judy era su nombre, ella tenia un ocupado trabajo como maestra en una de las grandes escuelas de una de las ciudades cercanas, le dedicaba mucho tiempo a su trabajo, tanto así, que algunos pensaban que llegaba a descuidar a su hijo, lo cual no era del todo mentira, y eso Judy lo sabia, pero así era no había mucho que pudiera hacer. En cambio el pequeño era toda una joya, no superaba los 14 años de edad, era un rubiecito pecoso, la alegría personificada, siempre positivo, tan lindo, tan dulce, casi parecía irreal, y eso todos lo sabían. Los trabajadores de la granja lo cuidaban con esmero, ya que era el quien alegraba sus aburridas vidas, siempre amable, siempre gentil. Y con esa eterna sonrisa infantil. Era objeto del interés de muchos, y eso Max Mizuhara lo sabia.
Ese invierno había sido mas calido que los anteriores, y ese día en especial un fresco viento reconfortaba el ambiente, el pequeño Max había salido a dar un paseo por un cercano bosquecillo entre las montañas, le gustaba jugar con la nieve entre los árboles, desde que era un niño le había gustado la nieve, no entendía el porque, pero esta le daba una sensación de seguridad, y le hacia sonreír genuinamente, no como aparentaba junto a los demás; sino de una forma realmente sincera.
Sus amigos le habían invitado a ir al cine con ellos, pero el se había negado, en esos momentos deseaba estar solo, deseaba pasear solo, y deseaba conversar solo, pero por mas que lo pensaba, no se sentía solo, en esas fechas siempre sentía que alguien estaba con el, eso le alegraba, pero también lo atemorizaba, que tal si ese alguien deseaba lastimarlo?, Pero, y ¿si lo que deseaba era protegerlo? Pues eso era algo que Max estaba a punto de descubrir.
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- Donde esta? Donde esta? Donde esta?- buscando, mirando a todos lados, llevaba mas de 2 horas así, pero su búsqueda termino rápidamente, encontrando lo que buscaba, un lugar especial que le gustaba visitar- Lo encontré!!!!!!!!- corrió rápidamente, a lo que parecía ser un lago, su superficie estaba completamente congelada a causa de los fríos del invierno. El pequeño bestia abrigado, botas gruesas para la nieve, chamarra azul, guantes, y orejeras, para tratar de alejar el frió, que aunque fuese menor a años anteriores aun así seguía causando escalofríos. Camino lentamente hacia el lago y se sentó sobre la nieve, cerca de la orilla, solo observando su reflejo en el hielo, le gustaba hacer eso, sentarse y observar su reflejo. - Me gusta el invierno, todo es tan brillante, y tan blanco… – susurro al viento, y siguió observando su reflejo, pero decidió hacer algo más. Se levanto y sacudió la nieve de sus ropas, y poco a poco fue avanzando hacia el resbaloso hielo, paso a paso, cuando estaba dentro del lago, se sintió un poco inseguro, pero creyó que el hielo podría resistirlo, y continua avanzando hacia el centro de la pista, se deslizaba como si llevase patines, eso le parecía divertido, siempre lo hizo, parecía un niño pequeño divirtiéndose en lago. En eso fue que a sus oídos llego un susurro de alerta.
- Cuidado… - volteo rápidamente hacia atrás, pero no había nadie. Eso lo dejo confundido
- Que raro, pensé que alguien había hablado, pero debe de ser mi imaginación, tonto Max, ya hasta escuchas cosas – rió para si mismo y se dio un pequeño golpecito en la frente, pero cuando dio el siguiente paso sintió el hielo estrellarse, se alarmo, intento retroceder, pero el hielo comenzó a quebrarse completamente, Max se aterro completamente, se alejo lo mas rápido que pudo, pero ya era demasiado tarde, al dar un paso si pie se incrusto en el hielo, intento sacarlo, pero para entonces el hielo ya se había roto, y el había caído, poco a poco empezó a hundirse en el helado lago, se sujeto a los bordes, pero estos se quebraban mas y mas, grito lo mas fuerte que pudo, pero no había nadie cerca, poco a poco sus gritos disminuyeron su intensidad, y sus músculos empezaron a entumirse, y perdió todas sus fuerzas, se empezó a desvanecer bajo el agua, pero antes de hundirse por completo sintió una presión en su brazo, pero después, todo se puso negro, había perdido el conocimiento.
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Lentamente fue abriendo los ojos, sentía mucho frió y todo su cuerpo entumido, trato de pensar en donde estaba, y que había sucedido, cuando lo recordó todo, el hielo, el agua, el frió, y después solo la oscuridad. Se levanto de golpe, asustado, temiendo lo que le ocurrió, ¿que paso?, estaba vivo o…muerto? En ese momento se dio cuenta de donde estaba; parecía ser una cabaña, por los acabados de madera; se observo a si mismo, estaba en una cama y cubierto por una frazada de lana, al retirar la frazada vio que llevaba puestas ropas que no eran suyas, y que le quedaban bastante grandes, Intento levantarse, pero inmediatamente sintió sus músculos aun entumecidos y volvió a cubrirse completamente con la frazada, intentando recuperar un poco de ese calor que había perdido.
- Donde estoy?... – Tenia miedo, no sabia donde se encontraba, ni mucho menos en que situación, fue entonces que recordó que mientras se estaba hundiendo sintió una fuerte precio en su brazo derecho, quizás alguien lo había rescatado, y por las ropas que llevaba supuso que era alguien joven, no mucho mayor que el, pero si mas alto y fornido, ya que le quedaban demasiado holgadas. Observo con más cuidado la habitación, y vio que cerca de la cama, sobre una silla se encontraba su ropa, por lo que pudo apreciar, doblada y lavada. El rechinido de la puerta llamo su atención, y tras ella cruzo un joven de aproximadamente 15 o quizás 16 años, piel pálida, con un peculiar cabello de dos colores distintos de azul y gris azulado, con un color mas oscuro en la parte trasera. Y unos penetrantes ojos castaños rojizos (n/a: imagínenselo sin marcas). En sus manos llevaba una bandeja con comida.
- …. – en competo silencio, el joven camino hacia una mesita de noche que estaba a un lado de la cama y coloco la bandeja lo mas cerca posible de esta, tomo una silla y se sentó a un lado.
- ….– su silencio lo incomodo, pero la preocupación pudo mas que su prudencia – Donde estoy? Quien eres? Que paso? – empezó a cuestionar el pequeño.
- Estas es mi casa, mi nombre es Kai Hiwatari, estabas en el lago, el hielo se rompió y casi te hundías,… intente advertirte, pero no escuchaste – contesto, en su voz se notada un duro tono de reproche, lo cual intimido un poco al pequeño.
- Fuiste tu a quien escuche en el lago?- el bicolor solo asintió – tu me salvaste verdad? – el mayor solo movió a la cabeza afirmativamente, y el pequeño evoso una enorme sonrisa – Muchas gracias Kai, te debo mi vida.
-No tienes por que agradecer, solo hice lo que debía – su voz aun sonaba seria, pero intentaba ablandarla un poco.
- Aun así te lo agradezco Kai… – nuevamente sonrió –… Mi nombre es…
- Max -
- Como sabes mi nombre? – Pregunto sorprendido. El bicolor evoso una mueca en forma de sonrisa, al ver el gesto del rubio.
- Tú eres Max Mizuhara, y vives en la Granja que se encuentra más al norte de la zona. Tu no me conoces, pero yo a ti si.
- Y como me conoces?, nunca antes te había visto por aquí – pregunto curioso
- Es que solo estoy por aquí tres meses al mes, y no suelo salir del bosque. Y dime. Quien no te conoce en este pueblo?- explico
- je, creo que todos me conocen – rió un poco y una gotita surgió en su sien - Vienes de vacaciones? - cuestiono
- Mas bien por asuntos de trabajo, pero si quieres puedes llamarlo vacaciones.
- Pues es un gusto conocerte Kai, y de nuevo gracias por salvarme, te debo mi vida. – Realmente estaba agradecido con el, ya que si no hubiera estado en ese lugar, probablemente ya estaría congelado en el fondo del lago. – Y que hacías en ese lugar? Me gustaría saber.
- Lo mismo que tu, pasear, me gusta caminar cerca de esos lugares, te vi que te dirigías al lago y te seguí, y fue una suerte haberlo echo, un minuto mas en el agua y podría haberte dado una fuerte pulmonía – se levanto y camino hacia un pequeño guardarropa, lo abrió y saco otra frazada, se acerco a Max y lo cubrió con ella, logrando un pequeño sonrojo por parte del rubiecito.
- Gra…gracias - trato de esconder el color de sus mejillas, pero fue entonces que recordó – Cuanto tiempo he estado aquí?.
-Te traje esta mañana, deben de haber pasado por lo menos unas 15 horas, mira, ya es de noche – señalo a una pequeña ventanita semi escondida de tras de una cortina.
- QUE?!!!!, ya es muy tarde, mis padres deben de estar preocupados!!!!!! – se destapo rápidamente, e intento pararse, pero nuevamente sus músculos estaban acalambrados y estuvo a punto de caer al suelo de no ser porque unos fuertes brazos detuvieron su descenso, y lo volvieron a recostar en la cama.
- Aun no te recuperas por completo, será mejor que esperes hasta mañana, además el clima no esta como para que te vayas caminando – se puso de pie y se dirigió hacia la ventanita, retiro una pequeña cortina y se observo que estaba nevando fuertemente.
- Pero… mis padres se preocuparan… y me saldrán a buscarme, por favor, ayúdame a llegar – pidió el rubiecito.
- Dudo mucho que tus padres hayan salido a buscarte, afuera hay una tormenta de nieve, no podrán siquiera salir de su casa, pero no te preocupes, mañana partiremos a primera hora - sentencio
- …- bajo su mirada tristemente, ya que el sabia lo fácil que su padre se preocupaba – esta bien… – trato de sonreír, pero sus ojos estaban vidriosos y su voz entrecortada.
- Toma – le ofreció la bandeja que anteriormente había dejado en la mesita de noche – será mejor que comas algo.
- Si, gracias – en la bandeja había un poco de pan dulce, leche, jugo y sopa. Max tomo el platón de sopa y empezó a comer lentamente, mientras bebía el vaso de jugo, al terminar se comió el pan y bebió la leche, todo en completo silencio. Al terminar le entrego la bandeja de regreso a Kai.
- Estas satisfecho, o deseas algo mas? – pregunto.
- No, gracias, ya estoy lleno, estuvo rico – respondió, aun un poco triste, pero resignado a esperar hasta el día siguiente.
- Será mejor que descanses, aun estas débil – tomo la bandeja y camino lentamente hacia la puerta – mañana en la mañana partiremos de regreso a tu casa, tardaremos un poco, ya que la cabaña esta algo alejada, llegaremos como a medio día. Por ahora debes de dormir –salio y cerró suavemente la puerta.
- Como digas – antes de que Kai presiono el apagador, y toda la habitación se volvió oscura, Max se recostó y trato de dormir. Pero había algo extraño, algo diferente en ese chico, se le hacia remotamente familiar, fue por eso que no se preocupo demasiado por estar en su casa. Ya se arreglarían las cosas al día siguiente, lo mejor por el momento era dormir.
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- MAMI!!!!!! Donde estas?!!!!!!! – un pequeño rubiecito de no mas de 5 años de edad corría lo mas rápido que sus piernitas podían darle, gritaba y lloraba, buscando a su mamá, pero esta no aparecía por ningún lado. Estaba asustado, tenia miedo –MAMI!!!!!! MAM….. – sin darse cuenta piso un roca, y esta provoco que cayera al suelo, lastimándose la rodilla. Y eso, combinado con la fuerte ventisca lo aterro. Ya no quiso levantarse, solamente se quedo sentado, y coloco su cabeza entre sus rodillas, mientras sollozaba. Repentinamente sintió que el viento dejaba de ser tan fuerte.
- Estas bien pequeño? – escucho a una voz preguntar, un joven, el niño negó con la cabeza – Donde están tus padres? – pregunto nuevamente.
- Vine… de… día de campo… con mi mama, pero ya no… ya no la encuentro… y… luego… me caí, y me raspe… me duele mi rodillita – respondió entrecortadamente, le era difícil hablar entre los sollozos.
- Tranquilo, ya no llores, te ayudare a buscar a tu mamá – Tomo al pequeño en sus brazos, y este se acomodo entre ellos, la fuerza del viento y la nieve habían disminuido considerablemente, solo caían algunos copos de nieve, el joven que llevaba al pequeño en brazos estaba vestido completamente de blanco, pero no se le podía ver bien el rostro, ya que llevaba puesta la gorra de la chaqueta y unos lentes protectores. De la distancia pudo escuchar los desesperados gritos de una mujer. La que supuso seria la madre del pequeño.
- MAX!!!!! MAXIE!!!!!! – la dama se corriendo lo mas rápido que podía hacia el joven que llevaba a su pequeño hijo en brazos.
- MAMI!!!! – el niño se alegro de encontrar a su madre y salto a sus brazos, esta lo recibió gustosa, y unas cristalinas lagrimas de preocupación cayeron al campo nevado – Mami, donde estabas? Te estaba buscando – el niño volvió a abrazar mas fuertemente a su madre.
- Yo también te estaba buscando Maxie, me tenias muy preocupada, no debiste alejarte, y mas con este clima, Dios mío, no debí traerte – se autor regañó, ya había escuchado el pronostico para el tiempo, pero creyó que no podría pasar una tarde con su hijo, lo raro es que todo haya terminado tan pronto, ya que según los pronósticos de ese día, los vientos y la nieve durarían toda la noche.
- Mami, el señor me ayudo a encontrarte – señalo con su dedito al joven que aun estaba observado la escena.
- Muchas gracias, no se como podría pagarle lo que hizo por mi hijo – estaba tan agradecida, se había preocupado mucho al no ver a su pequeño donde lo había dejado, y se había puesto a gritar como loca, esperando que su pequeño pudiera escucharla, antes de que los climas empeoraran.
- No tiene por que agradecer, solo trate de cuidar mas a su hijo – tras estas palabras el joven se marcho lentamente, y conforme mas se alejaba mas intenso se volvía el viento y la caída de la nieve, ambos, niño y madre se asustaron un poco, y ella corrió lo mas rápido que pudo al auto para dirigirse hacia su casa, pero el viento ya se había transformado en tormenta, y el carro se movía un poco por la fuerza de este, el niño se asusto, al ver la cara preocupada de su madre. La carretera estaba demasiado resbalosa, tanto así que el automóvil se salio del camino, dando un par de círculos en el asfalto. Ella decidió quedarse en ese lugar hasta que pasara, pero el pequeño se había asustado demasiado.
- Tengo miedo mami, tengo miedo, quiero ir a casa – sollozaba el niño, mientras ella solo trataba de calmarlo, pero sin mucho resultado. Pero a los oídos del pequeño llego un suave susurro.
- Todo esta bien…-
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-Tengo miedo, tengo miedo…- bajo las cobijas el joven rubio se movía constantemente, al parecer a causa de un mal sueño. La puerta volvió a abrirse, y el la luz regreso a la habitación, el bicolor se acerco al pequeño y lo movió suavemente, hasta que este logro despertar, sudando y asustado, al sentarse en la cama completamente empezó a tiritar de frió, Kai, no sabiendo que hacer solo se acerco a el y lo abrazo cariñosamente, tratando de que se calmara, de que por lo menos pudiera decirle que fue lo que le causo ese estado.
- Tranquilo… respira… - Max trato de calmarse un poco, hasta que se vio mas tranquilo. – te sientes mejor? - pregunto
- Si, gracias… -fue apenas un susurro, pero perceptible a los oídos de su acompañante. Una pequeña lágrima rodó por la mejilla del pequeño.
- Pesadillas? – quiso saber. Aunque la respuesta era más que obvia.
- … - El rubio solo asintió, y lanzo un triste suspiro
- Al parecer no es la primera vez – con cuidado tomo la barbilla del pequeño y la levanto, hasta que pudo verlo a los ojos, los cuales estaban vidriosos, y esto conmovió un poco su corazón – Llora todo lo que quieras, eso te hará sentir mejor. Max ya no se pudo contener más y empezó a dejar caer todas esas lágrimas que había tratado de contener. Esas pesadillas las tenia frecuentemente: El invierno lo asustaba, pero también lo hacia sentirse seguro. Inconscientemente se abrazo al joven que estaba a su lado, recordando como hacia lo mismo con su padre, este lo recibió, dando pequeñas palmaditas en su espalda para tratar de tranquilizarlo, lo cual pareció funcionar – Te sientes mejor? – pregunto, esperando que este le dijera algo.
- Un poco… -respondió – suelo tener pesadillas frecuentemente, sobre… incidentes que me ocurrieron en el pasado.
- Todo esta bien… - el pequeño sonrió, esa frase se le hacia conocida, la había escuchado mil veces en sus sueños, con el mismo tono de voz – será mejor que descanses, mañana será un día pesado. Se levanto de la cama, pero Max lo sujeto de la manga – Ocurre algo?
- Po...podrías… podrías quedarte conmigo? – el bicolor abrió los ojos sorprendido – mi padre siempre se quedaba – y su sorpresa se fue, conmovido por en jovencito que se lo pedía – por favor…
- Esta bien – sonrió para si y se sentó nuevamente en la cama, pero el pequeño se hizo a un lado, dándole espacio, y el bicolor se semi acostó junto a el – dejaremos la luz prendida por si vuelve a ocurrir.
- Muchas gracias – se recostó en la cama completamente, pero aun tenia unas dudas acerca del bicolor – y tu familia?
- Ellos no están – respondió – pero se quedan en esta misma cabaña, cada uno a su tiempo.
- Ya veo, entonces no ves a tus padres con regularidad? -
- No tengo padres, mas bien solo hermanos,… si es que a eso se le puede llamar hermano – la última frase la dijo en tono de hastió.
- No te llevas bien con ellos? – pregunto curioso
- Tengo dos hermanos y una hermana, pero en nada se parecen a mí – de nuevo hablo con un tono de indiferencia hacia ellos – casi no los veo, veo a uno de ellos al llegar, y a ella al partir. Al otro no lo veo casi nunca, y me alegro.
- Yo no tengo hermanos, soy hijo único, pero me agrada estar con mis amigos – sonrió.
- Prefiero estar solo, después de todo solo estoy aquí por tres meses.
- Entonces vives tu verdad? – el bicolor asintió – vaya, eso no es bueno, la soledad lastima a las personas
- No a todos Max, a algunos nos hace bien
- Entonces te molesta mi presencia aquí? – pregunto, algo sentido.
- Claro que no – sonrió un poco – me gusta estar solo, pero a veces es agradable tener cerca de alguien como tu.
- Enserio? Lo crees – pregunto, un poco apenado por hacerlo.
- Si, pero lo mejor ahora será que duermas, así que a dormir – por su tono parecía un papa regañón.
- Como digas PAPA – se rió un poco ante su propio comentario, al igual que Kai, pero este no lo demostró tanto
- Buenas noches Max – susurro lento.
- Buenas noches Kai – contesto, se acomodo bien en la cama y se quedo profundamente dormido, mientras el otro joven lo observaba tranquilamente, dejando pasar así las horas de la noche.
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Los suaves rayos del sol entraron por la ventana, golpeando dulcemente su rostro, haciendo brillar sus dorados cabellos, y provocando que se despertara. Abrió lentamente sus ojitos cielo, y lo que vio lo dejo en blanco. Sin darse cuenta, mientras dormía, debió de haber abrazado a Kai. Al instante se sentó en la cama, completamente apenado y sonrojado. El joven a un lado estaba despierto, solo observándolo, lo que provoco que el sonrojo de Max aumentara aun mas, si es que eso era posible.
- Yo… yo… yo lo siento mucho – Kai solo sonrió un poco, se veía tan lindo así, todo rojito.
- Descuida – se levanto de la cama y se dirigió a la silla, tomando las cosas del pequeño – toma, vistete, saldremos en una hora, primero almorzaremos – dicho esto salio de la habitación y cerro sutilmente la puerta. Max se puso de pie, notando que ya no se sentía débil, solo con un poco de frió. Tomo sus cosas y se cambio. Salio de la habitación, y siguió un pequeño pasillito, después el olor a comida lo guió hasta la cocina. No era muy grande, había una pequeña mesita en el centro de esta, y había solo dos sillas a los lados, lo que daba a suponer que no esperaba muchas visitas. En la mesa había un par de platos en cada uno una porción de huevos, y algo de pan. – Adelante, come algo – Max dio un saltito, ya que el bicolor lo había asustado llegando de la nada.
- Si… pero ya no me asustes – reprocho. Max tomo asiento en una de las sillas, y empezó a comer, seguido de Kai. No tardaron mucho en terminar, así que se prepararon para salir. Max se puso su chaqueta y sus orejeras, mientras que Kai solo traía puesto una delgada chamarra y un par de guantes blancos. – Eso es todo lo que vas a usar – pregunto incrédulo el pequeño.
- Es todo lo que necesito – respondió – soy bueno resistiendo el frió.
- Bueno… si tu lo dices – Kai abrió la puerta principal, y Max se alegro de que el día pareciera bueno, no había demasiado viento, ni estaba nevando, el sol brillaba un poco, señal de que aun era muy temprano. Por mas que el pequeño veía no tenia idea de donde estaba, ni mucho menos que camino tomar, con carita confundida volteo a ver a su próximo compañero de viaje, este le señalo hacia el norte, o lo que Max supuso que era el norte, y así, comenzaron a caminar.
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- Ahhh, ya me canse – se dejo caer sobre la nieve, respirando cansadamente – cuando dijiste que tu cabaña estaba lejos de mi granja, nunca pensé que te refirieras a TAN lejos. Llevamos más de 3 horas caminando y no veo ni rastro – se quejo el pequeño, el mayor solamente suspiro.
- Ya estamos cerca, solo faltan un par de kilómetros.
- Eso dijiste hace como 5 kilómetros. – Kai volvió a suspirar, ya resignado, después de todo, Max aun era un niño, y caminatas como esas no eran muy fáciles. Se inclino un poco, quedando casi de rodillas, coloco sus manos hacia atrás, y sugirió lo que mejor le parecía en ese momento – Anda sube, yo te llevo.
- …- el rubio se volvió a sonrojar, pero con lo cansado que estaba y el gran deseo de ver a sus padres, acepto, y subió a la espalda de Kai.- Gracias.
Así continuaron con su viaje, el terreno empezaba a mejorar a cada paso que daban, así no tardarían demasiado tiempo en llegar.
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- MAMA!!!!! PAPA!!!!! – grito Max, llamando la atención de todos lo presentes, los cales no eran muchos, ya que la mayoría de ellos estaban es un búsqueda.
- MAXIE – una mujer rubia salio rápidamente de la casa, corrió lo mas rápido que pudo hacia Max, y al estar lo suficientemente cerca, el rubio salto a sus brazos, los cueles le acogieron de inmediato, las lagrimas de alegría no tardaron en salir. La mujer se separo un poco de el, para poder verlo mejor – Estas sano?, no estas herido?- pregunto, mientras lo barría de arriba abajo, buscando alguna señal de maltrato. Al ver que no tenia nada lanzo un suspiro de alivio, y se dirigió hacia uno de los trabajadores que se encontraba mas cerca – Rei!! Por favor avísale a mi esposo que Max esta sano y salvo.
- De inmediato señora – el joven chino salio corriendo de inmediato del lugar, alegre de que su buen amigo estuviera a salvo.
- Maxie, donde te habías metido?, estábamos muy preocupados por ti – reprendió Judy a su pequeño, buscando respuesta.
- Es que ayer fui al lago – al decir esto su madre puso cara de preocupación.
- Pero Max, cuantas veces te he dicho que no debes de ir al lago, nunca sabes si el hielo esta lo suficientemente grueso – ese comentario avergonzó un poco al pequeño.
- Esa es una lección que no volveré a olvidar mama – dijo apenado.
- Te ocurrió algo en el lago? – pregunto alarmada.
- Entre, quería ver el hielo mas de cerca, pero se rompió y caí al agua – bajo la mirada ante este comentario.
- …- el rostro de Judy era temor, que quería decir su hijo con que había caído al lago?- pero como?
- Pero no te preocupes – sonrió- tuve suerte de que él – señalando a Kai, el cual veía toda la escena desde lo mas lejos que podía- estuviera cerca, fue Kai quien me salvo mama, es mi héroe. – sonrió, mientras que Kai se sonrojaba un poco, ese adjetivo no se lo esperaba.
- …- Judy se acerco a Kai, y sin aviso le dio un fuerte abrazo, mientras susurraba con algunas lagrimas – gracias, gracias, gracias… - se separo de el - No se como podría pagarle lo que hizo por mi hijo.
- No tiene por que agradecer, solo trate de cuidar mas a su hijo –dijo en tono seco. Judy empalideció, es la segunda vez que le decían eso, fue un raro sentimiento de De javú, pero no le presto demasiada importancia. En esos momentos se escucho un fuerte grito de alguien en la lejanía.
- MAX!!!!!!!!! HIJO!!!!!!!!!!! – Max corrió hacia donde estaba su padre, haciendo lo mismo que con su madre, este lo recibió y abrazo fuertemente de regreso. Como si no quisiese volver a perderlo, su padre le hizo las mismas preguntas que su madre, y el respondió de la misma manera. Pero a diferencia de su madre, su padre no lo reprendió. – Estuve muy preocupado, casi tuvieron que amarrarme para que no saliera a buscarte durante la tormenta de anoche. – dijo, provocando una pequeña risa por parte del rubio.
- Lo cual es extraño, ya que la tormenta llego de improviso, ese día había estado muy calmado, cuando mucho debió de haber llegado una ligera nevada, no esa tormenta – ante el comentario Kai sonrió un poco, pero no lo suficiente como para ser visto, ya que era verdad, para esa noche estaba prevista una ligera nevada, no esa terrible tormenta.
- No sabe cuanto se lo agradezco joven, ha salvado mi mas precioso tesoro, me moriría si ago le pasara a mi Max – Kai no dijo nada, solo hizo una pequeña reverencia con la cabeza, en señal de gracias.
- Será mejor que me vaya, para que puedas hablar mas tranquilamente con tu familia – se dio la vuelta y empezó a caminar, pero justo como la noche anterior, volvió a sentir un pequeño jalón en la manga, y de nuevo volvió a ver la cara de Max. – Ah, ocurre algo?
- Quédate – una simple palabra, acompañada de una enorme sonrisa.
- Que? – pregunto confundido, quizás había escuchado mal.
- Que te quedes, vives solo, no hay nadie que te espere en casa, por favor, quédate – Kai parpadeo un poco, no estaba seguro.
- Si lo que mi hijo dice es verdad, y realmente nadie te espera, seria un gusto para nosotros que te quedaras – contesto el padre de Max, que al igual que su hijo ostentaba una gran sonrisa en su rostro, y Kai supo de donde el pequeño la había sacado.
- No se si sea correcto señor, ustedes no me conocen, que les dice que no soy peligroso – trato de argumentar, pero interiormente deseaba quedarse, ya que Max tenia razón, en su casa nadie lo esperaba.
- No eres peligroso, no se como pero lo se, además nadie que ayude a otra persona es malo – un simple comentario de Max, tan sincero, Kai no los lastimaría, eso es seguro, pero aun así le sorprendía que existieran aun personas con un corazón tan grande como el de Max, y fue justo eso lo que le llamo la atención desde el primer momento en que lo vio, cuando era apenas un niño.
- Bien, y que dices?... te quedaras? – pregunto Judy, aun deseaba buscar la manera de retribuirle a Kai lo que les devolvió.
- Pues yo… - volteo a ver a Max, lo cual fue su gran error, el rubio tenia una carita de cachorrito en pena, pidiendo que se quedara, una pequeña gotita rodó por su sien, era imposible negarse, así que…?que mas quedaba? – Que mas da, me quedare, pero solo por un tiempo… - Max brinco de alegría, y se colgó del cuello de Kai, haciendo a este sonrojarse notoriamente. El pequeño lo tomo de la maño y lo jalo hasta su casa.
- Ven, te mostrare toda la casa, y te presentare a todos mis amigos – Kai solo trataba de no caer ante la enorme muestra de efusividad de su acompañante. Mientras los padres de Max solo veían la escena con algo de risa, sin duda alguna, su pequeño nunca cambiaria.
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TRES SEMANAS DESPUES
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- Rei!! Has visto a Kai? – pregunto el Max, a uno de los trabajadores.
- Si Max, hace como una hora lo vi caminar hacia la fuente – Max salio corriendo hacia el lugar mencionado, estaba un poco nervioso. Desde que Kai había aceptado quedarse en su casa, toda su vida había dado un vuelco muy grande, y a pesar de que llevaba poco tiempo conociéndolo, su corazón le decía otra cosa. Tres semanas, solo tres semanas habían bastado para enamorarse de él. Ya se lo había presentado a todos sus amigos, a la mayoría les había parecido algo pedante, pero con el tiempo les agrado también, él era diferente a todos los demás, había algo que le llamaba mucho la atención, una sensación de que ya antes lo había visto, pero eran solo suposiciones.
- Kai!! Al fin te encuentro – sonrió al verlo, pero su sonrisa desapareció de inmediato, frente a el podía ver a Kai, estaba en la fuente, pero toda el agua que apenas hace un día fluía tranquilamente, ahora estaba completamente congelada, y lo que mas le llamo la atención es que el bicolor tenia una expresión de melancolía y un poco de tristeza, pero trato de desechar cualquier mal pensamiento y se dirigió a el, dispuesto a confesarle todo lo que sentía. – Te ocurre algo Kai? Te sientes mal? – este volteo a verlo, con la misma expresión.
- Max… es tiempo de que me marche – el rubiecito palideció de inmediato, no se podía ir, no ahora que había decidido decirlo lo que sentía, no podía dejarlo – lo siento mucho Max.
- No te vallas, por favor no te vallas, no ahora – paso a paso se acerco a Kai, hasta que estuvo lo suficientemente cerca, lo abrazo fuertemente, escondiendo su rostro y sus lagrimas en el pecho del bicolor, este también lo abrazo, debía irse, pero no quería hacerlo, por primera vez no quería irse y tener que esperar 9 meses para volverlo a ver.- Por favor quédate, te quiero, me gustas, no me dejes solo ahora, no ahora – sus palabras destrozaron el corazón de Kai, así que decidió hacer ago con lo que se ganaría problemas seguros, pero no le importo.
- Realmente deseas que me quede Max? – pregunto, el rubio subió su mirada aun llena de lagrimas y asintió, abrazando aun mas fuerte al dueño de su dulce corazón. – En ese caso me quedare, no se por cuanto tiempo pueda, pero me quedare, solo porque tu me lo pides.- Max lo volvió a abrazar mas fuerte aun que la vez anterior, Kai hizo lo mismo. Levanto la vista por un momento, solo por un segundo, dirigió su mirada hacia el cielo, y allí lo vio, surcando entre las nubes, casi imperceptible para los ojos humanos. Una hermosa ave de color rojo, volando en círculos cerca de el, mirándolo, juzgándolo, y llamándolo; Kai ya habia tomado su decisión, y no estaba dispuesto a dejar lo mas hermoso que había encontrado, lo que lo había sentirse mas vivo. Le dirigió una gélida y mortal mirada al ave, y esta, al instante se congelo, y cayo – Me quedare.
- Kai… - lo llamo Max, el mayor dirigió su vista hacia el – Te quiero mucho – tras estas palabras sonrió, y Kai hizo lo mismo.
- Yo también te quiero mucho Max… mucho – sus palabras alegraron el corazón del rubio, y paso a paso se dirigieron hacia la casa. Ese día fue el más feliz que Max hubiera tenido en su corta vida, toda la tarde se la pasaron caminando, y viviendo un gran sueño. Pero esa noche empezarían los problemas del bicolor. Sin que Max se diera cuenta, salio de la casa, y se dirigió hacia una parte en el bosque.
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Caminaba rápidamente entre los árboles, y las ramas de estos se movían para permitirle el paso, su altivo caminar, su fría mirada, su cabello bicolor brillando ante la luz de la luna. Todo, todo en él se veía mas duro en el que de costumbre. Ese día, no, mas bien, esa noche estaba por hacer algo grande, ya lo había decidido, todo esto seria por su pequeño solecito, si, su solecito, dándole calor a su fría vida, desde el mismo día que lo había visto por primera vez, desde esa ocasión en que lo encontró en el bosque, con la rodilla lastimada, vio demasiada bondad en él, demasiada generosidad y dulzura. Y esa gusta mañana el pequeño se lo había pedido, le había pedido que se quedara, que no lo dejara. Y eso era algo que él estaba dispuesto a cumplirle. Se detuvo frente a una gruesa capa de vegetación, demasiada gruesa para estar en invierno, error, en pocos minutos empezaría la primavera. Dio un paso hacia delante, y todas las plantas se abrieron a su paso, dejando ver un hermosísimo espectáculo de flores, de todos lo colores que se pudieran ver, y de las fragancias mas dulces. Justo en el centro de tan bello campo se encontraba una gran piedra de forma cilíndrica, y sobre ella a una preciosa jovencita, vestida como si de una ninfa se tratase, sus ojos verdes contrastaban hermosamente con su azulado cabello, y más con sus ropas naranjas, en sus brazos cargaba a la misma ave que había visto Kai.
- Ya era hora de que llegaras Kai, te estaba esperando – la joven sonrió amistosamente, dándole la bienvenida.
- Me quedare Mariam – sentencio, la mencionada lo miro confundida. Kai empezó a acercarse a ella, y a cada paso que daba las flores se congelaban completamente dejando un sendero de nieve y hielo.
- Que demonios estas diciendo?!! – pregunto, completamente alarmada- si esto es una broma Kai, no es graciosa. No te puedes quedar!!!.
- Ya lo he decidido, y no me importa que seas mi hermana, no desistiré! – Kai le dedico su mas fría y atemorizante mirada, pero ella ni se inmuto, de un pequeño salto bajo de la roca sobre la que había estado sentada, y se dirigió hacia él, hasta quedar a solo centímetros de distancia, sosteniéndole la mirada.
- No me mires así, sabes que yo no te tengo miedo, no soy como Lee y Takao, y eso bien lo sabes – se mantuvieron en esa misma posición por unos momentos, en un duro encuentro de miradas, hasta que ella se canso de la situación- Es por el rubio verdad? – pregunto, ya antes había visto como Kai miraba al chico, ella misma también lo admiraba, era muy dulce y demasiado gentil, y no culpaba a su hermano por haberse enamorado. Pero eso era algo que no tenía el lujo de sentir. – Kai, sabes que se nos tiene prohibido el amor, es algo que interfiere con nuestro deber – trato de hablar lo mas suave posible, se acerco al el y le dio un suave beso en la mejilla – ya sabes lo que debes de hacer verdad? – Kai nuevamente asintió – Pues entonces hagámoslo, es mi turno de trabajar, podrás volver en 9 meses.
- Ya te lo dije, no me iré. Se lo que debo de hacer, y eso es quedarme, él me lo pidió y no lo abandonare!! – levanto un poco la voz, se escuchaba muy decidido, demasiado como para hacerlo cambiar de opinión.
- Pero sabes las consecuencias que traerá el quedarte!!!, Para poder quedarte necesitaras usar mas energía, y eso puede hacerte daño. Debes pensar en eso, no solo en él!!!!!! – regaño, pero el otro simplemente ignoro sus palabras.- Una semana Kai, basta una semana para que puedan ver las consecuencias de tu decisión!!. Estaré cerca por si cambias de opinión.- Mariam dio media vuelta y se alejo del campo, dejando un camino de floreas a cada paso que daba sobre la nieve.
- Esa es mi decisión, y no la cambiare si el no lo desea… - susurro al viento, una gélida onda salio de su cuerpo, congelando todo lo que le rodeaba, las flores se volvieron pequeñas esculturas de hielo, y una sutil nevada empezó a caer – Todo por él. – Dio media vuelta y se alejo, dirigiéndose hacia la casa de su pequeño y brillante solecito.
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- Pero que bien dormí …- Max se despertó de su sueño, su dulce sueño con su persona especial, se levanto de la cama, y se dirigió hacia el armario, sorprendiéndose de que el frió hubiera aumentado, pero no le dio mucha importancia, se vistió con las mejores ropas que tuviera, para verse lo mejor posible para su Kai, salio rápidamente y se dirigió a la cocina, donde encontró a su padre y a su madre con caras de preocupación – Sucede algo malo?- pregunto
- Mira por la ventana Maxie- el hizo lo que su madre le dijo, y se impacto al ver que había una fuerte nevada, demasiado fuerte como para que empezara en ese día – No entiendo, hoy es el primer día de primavera, no debería de nevar tan fuerte.
- Quizás la primavera se retrazo – sugirió su padre, encogiéndose de hombros
- O el invierno decidió quedarse – todos voltearon a ver a quien había echo ese comentario, Kai entraba por la puerta en ese momento, vestía completamente de blanco, y llevaba unos lentes protectores, para que la nieve no le entrara en lo ojos, al verlo Judy palideció, se le hacia tan familiar, solo que no recordaba de donde, sus ropas, era la primera vez que lo veían con esas ropas blancas, pantalones, chamarra, guantes, todo completamente blanco, lo cual contrastaba bastante con su roja mirada y sus oscuros y claros cabellos. – Si me disculpan, saldré un momento.
- Kai, mira como esta la nieve, no puedes salir con este clima – dijo Max, se notaba preocupado, y como no estarlo, el viento y la nieve eran tan fuertes, como los de sus pesadillas. Sintió un escalofrió ante ese pensamiento. – No saldrás, será mejor que te quedes.
- Tranquilo, no me pasara nada, se moverme en este tipo de climas, además hay algo importante que debo de hacer- se acerco a Max y le dio un pequeño beso en la mejilla, ante la mirada sorprendida de sus padres.- prometo que volveré en un par de horas.- dicho esto, salio por la puerta.
- Maxie, no tienes algo que decirnos? – pregunto en tono suave su padre, ya que no podía negar, que en el poco tiempo que lo conocía, Kai era un excelente muchacho, y muy bueno para su hijo.
- Puesssssss……que les puedo decir que no hayan visto ya – contesto, algo rojo por la tan clara muestra de afecto de Kai. Sus padres solamente sonrieron, sip, su hijo era realmente especial.
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El clima empeoraba cada vez, la nieve empezaba a querer transformarse en granizo, cada laguna, lago, fuente, pileta, incluso los ríos, empezaban a llenarse de hielo. Kai solo había salido a ver cuales podrían ser las consecuencias mayores de su decisión, y pudo observar todas y cada una de ellas, el agua transformándose en hielo era una de las menores, a cada paso que daba podía ver pequeños animalillos muertos, congelados a causa del frió, la corteza de los árboles cubierta de escarcha. Dio un fuerte suspiro, Mariam tenía razón, las consecuencias podrían ser fatales, pero no se iría sin el consentimiento de su solecito. Dio media vuelta y comenzó a regresar, con la mirada baja y una enorme cruz carga sobre sus hombros.
Y así, los días pasaron, con el clima empeorando cada vez más
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- Señor Mizuhara, señor Mizuhara!!!! – la puerta de la casa de abrió de golpe, mostrando la figura de un joven de no mas de 15 años, y de una larga cabellera negra.
- Que sucede Rei?- pregunto alarmado el hombre, ya que el joven que se encontraba en su presencia solía ser el mas calmado de todos, y no se alteraba con cualquier cosa.
- Señor… los animales… las… provisiones – intento hablar, pero venia completamente exhausto.
- Respira muchacho
- Si… ahhhhh – poco a poco su respiración se fue normalizando
- Ahora si dime que ocurre?, que le pasa a los animales y a las provisiones?
- Señor, el ganado, los mas jóvenes están muriendo, y las provisiones se están congelando señor, el frió es demasiado.
- Trata de mantener a los animales abrigados, y las provisiones cubre las lo mas que pueda para evitar eso!!!, llama a los demás, que todos trabajen en eso – ordeno. El clima se estaba volviendo loco, ni siquiera durante la temporada invernal había sido tan fuerte. Algo no andaba bien.
- Enseguida señor – el joven salio lo mas rápido que pudo, cubriéndose con la gruesa chamarra que traía puesta.
- ¿Qué sucede Papá?- de una de las puertas que dirigían a las demás secciones de la casa, se asomaba el pequeño Max, seguido de Kai
- A causa del clima estamos teniendo muchos problemas con los animales y con las provisiones, si el climas no cambia no podremos empezar con los cultivos y el ganado morirá – el problema si que era grave
- Pero se supone que ya estamos en primavera, esto no debería de estar pasando – se cuestiono el pequeño
- Pero lo esta – dijo una voz femenina, Judy entro por la puerta – los meteorólogos no pueden encontrar una razón para lo que ocurre, en estos momentos ya deberían de estar creciendo las hojas de los arbolas y las flores. Esto es completamente fuera de lugar.
- Si me disculpan, me retiro, no me siento bien – Kai camino hacia la que en esos momentos era su habitación, Max lo siguió preocupado
- Que te pasa Kai? Te sientes mal? – Kai volteo a verlo, y le dirigió una penetrante mirada- que te ocurre?
- Que pensarías si te dijera que yo puedo detener lo que esta ocurriendo con el clima? – pregunto
- Te diría que no te creo – respondió Max, no entendía porque le había echo esa pregunta. Los seres humanos no podían controlar el clima, por mas que se lo propusiesen no podían.
- Puedo hacerlo Max, puedo detener todo este caos
- No se puede Kai, esto es obra de la naturaleza, los seres humanos no podemos controlarla.
- Pero un guardián del clima si puede hacerlo Max, y yo puedo – respondió, dejando al pequeño con una gran duda
- A... a que te refieres, no te entiendo? – en realidad si lo hacia, pero no comprendía, si Kai podía hacer lo que decía, porque no lo había echo antes?
- Me tengo que ir Max, mi presencia aquí altera completamente el clima – esas palabras dolieron en el alma, tanto para Max como para Kai, tenía que irse, y eso era la verdad. Kai se puso su chamarra, y sus protectores para los ojos. En eso un pequeño recuerdo llego a la mente de Max, su sueño, Kai era el joven que veía en sus sueños, el que lo había salvado ese día.
- Fuiste tu verdad?, fuiste tu quien me salvo hace casi 10 – Kai asintió levemente, ante el asombro de Max – Quien eres Kai?, no, la pregunta es mas bien, Que eres tu?
- Soy uno de los guardianes del clima, soy el invierno, el cual no debería estar aquí en este momento, es por mi culpa por lo que el frió esta as
- Pero yo no quiero que te vayas, quiero que estés conmigo, no me dejes Kai – de sus ojos empezaron a salir pequeñas lagrimas, el bicolor se acerco al el, y a pequeños besos fue retirando cada una de las lagrimas, que al contacto con sus labios se volvían pequeños copitos de nieve. Tomo el rostro del pequeño entre sus pálidas manos y le sonrió dulcemente, era la primera vez que le sonreía a alguien de esa manera, ese gesto calmo un poco a Max, deteniendo sus lagrimas.
- No te preocupes, esta no es la ultima vez que me veras, volveré en menos de 9 meses
- Tendré que esperar tanto tiempo?– pregunto el pequeño
- Descuida, pasara mas rápido de lo que crees?. Pero tienes que prometerme una cosa
- Lo que sea por ti Kai
- Me esperaras, esperaras cada año a que vuelva, no me olvidaras – tomo las manos del rubio entre las suyas y les dio un pequeño beso – Promételo Max!
- Te lo prometo Kai, prometo que te esperare hasta el día que vuelvas – una sonrisa se poso en el rostro de ambos, el mayor se acerco al otro, acortando la distancia entre sus rostros, y depositando el mas dulce de los besos en los labios de joven rubio, este coloco sus manos alrededor del cuello del otro y correspondió torpemente al beso, a su primer beso, uno que no olvidaría jamás. Ambos se separaron, y observaron el rubor en el rostro del otro, y como si estuvieran sincronizados volvieron a sonreír.
- Ya es hora – Kai se alejo un poco del pequeño, y abrió la ventana – Mariam, es tu turno, ya estoy por irme!!!
- Ya era hora, afuera esta echo un caos – por la ventana entro la joven, tal como su fuera una ninfa, la habitación se lleno del perfume que emanaba, camino un poco y se sentó en la cama. – y que fue lo que te hizo cambiar de opinión – en eso vio a Max, el pequeño no le había quitado la vista de encima desde que entro. – Hola Max – le sonri
- Kai… ¿quien es ella?, y como sabe mi nombre? -
- Max, recuerdas que te dije que tenia dos hermano y una hermana? – el rubio asintió- ella es Mariam, mi hermana, es quien resguarda la primavera.
- Ya veo – sonrió un poco, pero no duro mucho, su expresión volvió a verse triste
- Adiós Max, nos veremos pronto…- dichas estas palabras, Kai empezó a desaparecer lentamente, y transformarse en pequeños copos de nieve y escarcha – Al verlo desaparecer el rostro de Max oscureció.
- El tiempo pasa mas pronto de lo que crees, lo volverás a ver antes de que lo extrañes- la joven peliazul intento consolar el triste corazón del pequeño, y este solamente le sonrió – me retiro, que hay trabajo que hacer – le lanzo un pequeño guiño y desapareció de la misma manera que Kai, solo que en su caso cambio a cientos de mariposas de colores, que al salir se dispersaron cada una por un lugar diferente, dispuestas a comenzar su retrazado trabajo.
Ya estando solo, Max se recostó en su cama, y descanso, claro que lo esperaría, esperaría una eternidad si el se lo pidiera, después de todo, que tanto eran 9 meses?
OWARI
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¿Pero que rayos fue eso? O-o. No puedo creer que lo haya escrito. Pero bueno, ya que n-nU.
A continuación aclarare algunas dudas fundamentales del fic n.n
1) Si se dieron cuenta Hiwatari-sama es el invierno, y Mariam la primavera, también mencione a Lee y a Takao, ellos son el otoño y el verano respectivamente n.n. Pensé que los pondría en el fic, pero al final se transformaron en personajes ausentes.
2) Si se dieron cuenta me fui demasiado rápido, y coloque secciones vacías, si a alguien no le gusto, puede buscar mas fundamento en esas tres semanas que Hiwatari-sama estuvo en casa de Max.
3) Al principio menciono a los amigos de Max, ellos son Kane, Salima, Gin, Goki, Mao, Kyo, Kiki, Gao, Michael n-n, Emily, Rei y otros de menos importancia, esta información no tiene nada que ver con el fic, pero me pareció divertido colocarla, para que se imaginen lo que pudo haber ocurrido al momento en que ellos conocieron a Kai.
4) En la parte donde Max le pide que se quede, recuerdan que Hiwatari-sama vio a un ave roja, supongo que ya descubrieron que era Dranzer n-n, es él quien marca el cambio de estaciones. Y no se preocupen, es inmortal, no le paso nada malo al caerse después de ser congelado n-n.
5) Rei: como a Jendow-san le agrada este Neko, me pareció que por lo menos tenia que mencionarlo, así que es un trabajador de la granja, amigo de Max, y eso es todo n.n. Y hablando de Rei, tiene voz de niña en G.Revolution XDDDD.
Esas son las dudas principales que podrían llegar a tener n-nU, y gomen nasai, se que me quedo bastante malo, pero es que esta pareja no es mi fuerte T.T, me gusta, pero… -saca una banderitas y un megáfono- Yuriy/Kai, Michael/Max.!!!!!!!! 4Ever!!!!!!!! n-n
Jendow-san, se que no me quedo bien, y usted se merece algo mucho mejor T.T, entenderé si me quiere regañar por escribir esa cosa sin fundamento, pero hice mi mejor esfuerzo ToT. Gomen Jendow-san!!! -Silver se va a una esquina con un aura negra alrededor, haciendo pequeños circulitos con el dedo en el suelo-
Zafiro: =n.n=UU, Recuerden que si tiene algún comentario, duda, SUGERENCIAS!!!!!!, Amenazas de muerte que seran bien recividas =n.n=U simplemente nos quieren regañar, recuerden que el mail de mi amita es… es… =n.n=U –susurrando- Cris, cual es el mail de mi amita?
Cristal: u.u si serás… scksilverhellhotmail.com, igual por si alguien desea agregarla a su msn, a mi amita le encanta conocer nuevos otakus n.n. Y nuevamente solicitamos disculpas al joven Jendow por la tardanza, y esperamos no le desagrade demasiado n.nU.
Zafiro: prometemos que mi amita escribira mejor en los siguientes one shots =n-n=
Zaf/Cris: ADIOSIN!!!!!! Se despiden de ustedes Zafiro y Cristal n-
